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601 Nefertiti

y Mona Lisa
Dos grandes
obras,
separadas por

MIÉRCOLES 25 DE DICIEMBRE DEL 2013


siglos. ¿Qué
tienen en
común? Que
hace ahora cien
años, en 1913,
se consolidaban
como iconos
del arte
universal
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Escrituras En directo Reciclaje


El último Gaziel El salvaje Gerald Barry Un rito navideño
Una revisión del papel El compositor irlandés La noche del 24 de
del escritor en la acaba de estrenar en su diciembre de 1966 un canal
posguerra y su idea país una nueva ópera, televisivo de Nueva York
de que no se podía basada en una versión retransmitió un plano fijo
vertebrar España sin hilarante de una comedia de un tronco ardiendo en
pluralidad ibérica de Oscar Wilde una chimenea
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CONSTRUCCIÓN DE DOS ICONOS

Nefertiti XAVIER ANTICH


22 de diciembre, 2013. Berlín,
Neues Museum, 16,15 h. Empieza
una de las visitas guiadas más solici-
6 de abril, 2005. Tras cuatro años
de trabajos, la Gioconda dispone
de sala propia: la Salle des États, re-
modelada a partir del 2001 con un
tadas: Bajo la luz de Amarna. Una coste de seis millones de dólares,
hora. Tres euros. En alemán. La vi- financiados por Nippon Television
sita permite conocer algunas pie- Network. En el Louvre, todos los
zas descubiertas en la expedición pasos conducen a ella: en el centro
arqueológica de uno de los yaci- de un muro de mármol beige, den-
mientos más importantes de Egip- tro de una estructura de hormi-
to, Tell El-Amarna. Las excavacio- gón, tras dos hojas de cristal anti-
nes fueron realizadas por la Socie- rreflectante y antibalas de triple lá-
dad Oriental Alemana, financiada mina, estabilizada en 12 grados por
por James Simon, y descubrieron el gel de silicio. En el extremo
maravillas del faraón Akenatón, opuesto, a 28 metros, está Las bo-
que construyó allí su capital. Hace das de Caná de Veronese, el cua-
un siglo, en 1913, se repartió el bo- dro más grande del Louvre. La sala
tín: una parte fue al Museo de El está siempre atiborrada de gente.
Cairo y la otra, a Alemania. En teo-
ría, al 50%. Sólo en teoría. Dirigió 6 de diciembre, 1912. Mohamed Ah-
las excavaciones un arqueólogo mí- med es-Senussi descubre un busto
tico: Ludwig Borchardt. La visita policromado en las ruinas del ta-
por el Neues Museum acaba ante ller del escultor Tutmosis. Bor-
la joya de los museos de Berlín: el chardt, que dirige las excavacio-
busto de Nefertiti, la estatuilla de nes, dibuja en su diario el perfil de
caliza y yeso, exquisitamente poli- la figurita, que no se parece en na-
cromada, de la esposa de Akena- da a otras. La descripción es neu-
tón. Hoy todo el mundo conoce su tra: “Busto en yeso policromado de
rostro, pero la escultura estuvo una princesa de la familia real”. Le
más de tres mil años cubierta de falta el ojo el izquierdo. Borchardt
arena, tras el abandono de Amarna. sabe que ha descubierto una obra
maestra. Y no se equivoca.
25 de diciembre, 2013. Pronto se sa-
brán los visitantes del Louvre en el 14 de enero, 1913. Borchardt escri-
2013. El año pasado registró casi be al Ministerio de Asuntos Exte-
diez millones de visitas, y práctica- riores alemán: “Si el año nuevo re-
mente ninguna olvidó acercarse a sulta tan favorable para usted co-
la pintura con el número de inven- mo el final del viejo año lo ha sido
tario 779, la más famosa del mun- para nosotros aquí, no podrá que-
do: la Gioconda de Leonardo da jarse. En las últimas semanas he-
Vinci. mos obtenido unos resultados po-
co frecuentes en la excavaciones.
17 de octubre, 2009. Tras setenta Si el destino también nos es un po-
años cerrado, abre sus puertas el co favorable en el reparto que aho-
Neues Museum de Berlín, que al- ra deberá efectuarse, el próximo
berga el Museo Egipcio. El edificio verano podré mostrarle en Berlín
de Stüler, bombardeado durante la cosas que dejan pequeña la cabeza
Segunda Guerra Mundial y casi re- de Amenofis”. Aparte de esto, se-
ducido a ruinas, ha sido reconstrui- cretismo total. Poco después se rea-
do por David Chipperfield. Cuan- liza el reparto de piezas. Egipto, ba-
do finalicen todos los proyectos de jo dominio británico, es asesorado
la Isla de los Museos, que aloja por el servicio de arqueología diri-
también el Pergamon, el Bode, el gido por franceses.
Altes Museum y la Alte National-
galerie, el complejo museístico pre- 7 de mayo, 1913. Borchardt vuelve
tende convertirse en el más impor- a escribir una carta a sus superio-
tante del mundo. Allí, en el centro res: “Le hablaba de mi inquietud
del Neues, el arquitecto ha diseña- ante el reparto de nuestro magnífi-
do la sala de Nefertiti, que recibe a co hallazgo de este año. Ahora me
los visitantes desde una urna de complace comunicarle que en
cristal ubicada sobre un pedestal, agosto podré presentarle la totali-
FOTOS GETTY

bajo una cúpula grandiosa salvada dad del hallazgo, el conjunto de es-
de los bombardeos. ta colección francamente iniguala-
HACE 100 AÑOS. Ambas son obras con muchos siglos a sus espaldas, pero ambas
iniciaron hace ahora un siglo un camino paralelo para convertirse en iconos del arte

Mona Lisa
internacional de todos los tiempos. Cien años después, reconstruimos su historia

ble de esculturas. De momento, de-


berá conservarse en una sala inac-
cesible al público, para evitar que
las condiciones del reparto de los
hallazgos empeoren aquí”. Bor-
chardt adivina la conmoción que
va a provocar el descubrimiento
cuando sea revelado al mundo.
Tampoco se equivoca.
La escultura llega a Berlín en
1913. El káiser Guillermo II es uno
de los primeros en verla y cae ren-
dido a los encantos de su belleza.
Encarga una réplica exacta, que lo
acompañará al exilio en 1918. Toda-
vía no tiene el nombre de Nefertiti,
que quiere decir “hermosa es la be-
lleza de Amón”. Todavía no saben
que es la figura de la esposa legen-
daria del faraón Akenatón. Toda-
vía, claro, no es el busto más famo-
so del mundo.

20 de agosto, 1911. Domingo calu-


roso en París. La Gioconda está en
el Salón Carré, vigilada por un vie-
jo guarda que apenas presta aten-
ción a los escasos visitantes: un tu-
rista alemán y tres jóvenes italia-
nos. La Gioconda, protegida desde
hace poco por una caja de cristal
muy polémica, está entre un Corre-
ggio y un Tiziano. El día después,
el Louvre cierra sus puertas por
descanso semanal.

22 de agosto, 1911. Martes. Por la


mañana, Louis Béroud, uno de los
pintores aficionados que hace co-
pias de los maestros antiguos del
Louvre, entra en el Salón Carré y
descubre que el lugar de la pintura
está vacío: solo cuatro ganchos de
hierro y la marca de una silueta rec-
tangular. Avisa a los encargados.
Georges Bénédite, director en fun-
ciones, va al Palacio de Justicia pa-
ra informar a la policía.
A la una en punto, el prefecto
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del Sena, Louis Lépine, entra en el
museo con un ejército de gendar-
mes y clausura los ocho accesos:
nadie puede entrar ni salir. Se cie-
rran las fronteras de Francia. La
noticia se hace pública y provoca
un terremoto de consternación pla-
netaria. “El mundo entero contie-
ne la respiración”, dice The New
York Times. La Gioconda ha des-
aparecido. Empieza la caza. Se pi-
de paciencia: el Louvre es el mayor
museo del mundo, veinte hectá-
reas que triplican el Vaticano. >
TEMA

BIBLIOGRAFÍA
Joan Fletcher
El enigma Nefertiti
CRÍTICA, 2005

D. Arnold
The Royal Women of
Amarna. Images of
Beauty of Ancient
Egypt
NEW YORK, 1996

Gert von Paczensky;


Miércoles, 25 diciembre 2013

Herbert Ganslmayr
Nefertiti quiere
volver a casa
PLANETA, 1984

Lugar de las excavaciones donde se halló el busto de Nefertiti


Cultura|s La Vanguardia

Visitantes contemplan el busto de Nefertiti en el museo de Berlín M.GOTTSCHALK / GETTY

> 29 de agosto, 1911. Martes. El Louvre 1912 / 1913. Pasan las semanas. Los me- 1923. En 1923, Borchardt publica un li- do y rostro de frente. No hace dibujo
vuelve a abrir. Miles de ciudadanos es- ses. Ni rastro. La Mona Lisa ha desapa- bro, Porträts der Königin Nofretete, con previo y deja muy pocos pentimenti (co-
peran a la entrada. La cola recorre va- recido. El catálogo del museo de enero impresionantes fotografías del busto, rrecciones). Emplea el sfumato: “usan-
rias manzanas. Nunca ha sido necesa- de 1913 ya la excluye de la lista. El hue- en color y en blanco y negro, desde to- do pinceles de seda de primera calidad
rio esperar para entrar. En el interior, co del Salón Carré lo ocupa una pintura das las perspectivas, y una descripción para eliminar cualquier huella de pince-
corren hacia el hueco en la pared del de Rafael. El ministro francés de Bellas detallada. Unos meses después, final- ladas, aplica capas sucesivas y muy fi-
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Salón Carré. El éxito de la prensa popu- Artes confiesa: “No hay fundamento mente, Nefertiti se expone en Berlín, nas de pintura, y veladuras tan delica-
lar da al caso dimensión internacional. que permita albergar la esperanza de provocando, en Alemania, en Egipto y das que resultan casi evanescentes”
Hasta 1857 no se había realizado el pri- que Mona Lisa regrese a su lugar en el en todo el mundo, al mismo tiempo fas- (Scotti). “Acumula capas de pintura de
mer grabado exacto de la pintura de Louvre”. Se cierra oficialmente la inves- cinación y consternación. Egipto, desde oscuridad decreciente, para que la infe-
Leonardo. Mona Lisa era sólo un cua- tigación. Sin noticias de la Gioconda. entonces, no dejará de reclamar, cada rior se transparente, consiguiendo así,
dro más del Louvre: su valor estimado vez con mayor insistencia, la devolu- mediante la alternancia de luces y som-
es más bajo que el de otras obras de Ra- 5 de noviembre, 1913. El Neues Mu- ción de la escultura. Pero Nefertiti no bras, una ilusión de relieve” (Sassoon).
fael, Murillo, Correggio, Tiziano o Vero- seum inaugura una exposición, recorda- volverá al lugar que abandonó en 1913. La joven está despojada de adornos, na-
nese. Desde mitad del siglo XIX es ad- da durante décadas, con algunos hallaz- Escondida en una mina de Turingia du- da indica su rango o riqueza. Viste una
mirada por una reducida élite cultural. gos de Borchardt en Amarna. Se desata rante la Segunda Guerra Mundial, recu- guarnella, el tul transparente de las mu-
una epidemia de egiptomanía. Pero Ne- perada y llevada a Wiesbaden, de regre- jeres embarazadas en el Renacimiento.
7 de septiembre, 1911. La policía arresta fertiti no está ahí. Sigue oculta. En reali- so a Berlín en 1956, donde será expues- “Leonardo tarda años en acabar la pin-
al poeta Apollinaire y lo traslada esposa- dad, es propiedad del mecenas de la ex- ta, sucesivamente, en Dahlem, el Mu- tura, tantos como Miguel Ángel el fres-
do hasta el juez Drioux, que ordena en- pedición, James Simon, que la tiene en seo Egipcio de Charlottenburg, el Kul- co de la Capilla Sixtina. Por cada metro
cerrarlo en la cárcel de La Santé una se- su casa, hasta que la cede al Neues Mu- turforum y el Altes Museum, hasta lle- cuadrado que pinta Miguel Ángel, Leo-
mana. La policía detiene también a Pi- seum en 1920 como donativo. Años gar, en el 2009, al Neues Museum. nardo cubre un par de centímetros”
casso para interrogarlo. Habían partici- más tarde, el profesor Schäfer, director (Scotti). Treinta años después, Vasari
pado en el robo de dos estatuillas ibéri- del museo, confiesa: “Desde el princi- 1503. Leonardo empieza a pintar al habla del cuadro como Monna Lisa (la
cas del Louvre, pero no puede confir- pio consideré un grave error ocultar óleo, sobre una pequeña tablilla de ála- n se perderá). Pronto circula un relato,
marse su participación en el caso de la ese busto”. Todos adivinan que algo tur- mo blanco, el retrato de una joven, en no verificado, que la identifica con Lisa
Mona Lisa. Salen en libertad. bio ha sucedido durante el reparto. posición de contrapposto: cuerpo gira- del Giocondo, esposa de un mercader.

BIBLIOGRAFÍA
Donald Sassoon
Mona Lisa. Historia de
la pintura más famosa
del mundo
CRÍTICA, 2011

R.A. Scotti
El robo de la sonrisa.
¿Quién se llevó la
Gioconda del Louvre?
TURNER, 2010

Roberto Zapperi
Adiós, Mona Lisa. La
verdadera historia del
retrato más famoso
del mundo
KATZ, 2010

J.-P. Mohen;
M. Menu; B. Mottin
Mona Lisa: Inside the
Painting
HARRY N. ABRAMS, 2006
El cuadro de Leonardo colgado en el Louvre antes de su robo
Visitantes en el Louvre tomando fotos de la ‘Mona Lisa’
TEMA
Nefertiti con Amenhotep IV y su hijo en un relieve de la época GETTY

Miércoles, 25 diciembre 2013


Presentación del busto Busto inacabado de la reina Nefertiti GETTY

Cultura|s La Vanguardia
Tras la muerte de Leonardo, el rey robada. Geri contesta por carta y pide drón había trabajado como cristalero cien mil personas harán cola para verla.
Francisco I adquiere la pintura y la ubi- ver la obra. El 10 de diciembre, Leonar- en el Louvre y participado en la coloca- Mona Lisa salió escondida del Louvre
ca en el Appartement des Bains, en Fon- do se presenta en la galería de Geri. Que- ción del polémico marco de cristal. como una simple obra de arte y vuelve
tainebleau. Después, pasa al Cabinet dan para el día siguiente. Geri llega con convertida en un icono de masas. Hasta
des Tableaux. Ya en el siglo XVII, se le Giovanni Poggi, director de los Uffizi, y 14 de diciembre, 1913. Mona Lisa se pre- el 21 de agosto de 1911, pertenecía al res-
aplica una gruesa capa de barniz de se dirigen los tres a un albergo. El la- senta en los Uffizi, custodiada por una tringido ámbito del arte culto. A partir

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efectos irreversibles: la superficie se drón pone sus condiciones: mil quinien- guardia de honor internacional. Recibe de ese día, se convierte en un elemento
agrieta en forma de retícula (craquelu- tas liras. Llegan al hotel. Suben a la habi- a los visitantes que se agolpan a la puer- esencial de la cultura de consumo. En
re). Durante décadas pasa inadvertida, tación. Sin palabras, Leonardo saca una ta: más de treinta mil. Cinco días des- enero de 1914, la Gioconda ya es el pri-
hasta que Luis XIV la traslada a Versa- maleta de debajo de la cama. La abre. pués, empieza su viaje: el 20 de diciem- mer icono global de la incipiente cultu-
lles, al dormitorio real, hasta su muerte. Vacía su contenido. Levanta una tapa bre llega a Roma, cinco días en la Gale- ra de masas.
Y vuelta al olvido. del falso fondo. Saca un paquete envuel- ría Borghese. Las multitudes vuelven a
Cuando el Louvre se abre en 1793 co- to en seda roja. Aparece la Gioconda. Po- aclamarla. Luego, Milán, dos días en la Ford T, Detroit, octubre de 1913. Henry
mo museo, Mona Lisa aparece junto a ggi no tiene dudas: es ella. Pide compro- pinacoteca de Brera, abierta hasta me- Ford abre la primera cadena de monta-
otras obras italianas de las colecciones barlo detenidamente, en el museo. Leo- dianoche para acoger a una multitud je en Detroit. Los automóviles dejan de
reales. Cuando Napoleón, ya empera- nardo acepta. Geri y Poggi se llevan el que supera las sesenta mil personas. ser un objeto de lujo: se reduce el tiem-
dor, se casa en el Salón Carré con María cuadro y avisan a los carabineros. Vin- po de producción y el precio. En 1908,
Luisa de Austria, se la lleva al palacio cenzo Peruggia, de 32, años es deteni- 31 de diciembre, 1913. El día de San Sil- Ford ha sacado 18.000 unidades. En
de las Tullerías, al dormitorio, como adi- do. Inmediatamente, el rey Víctor Ma- vestre, en un vagón privado del expreso 1914, ya son 300.000. Acaba de empe-
vinan. Y tras la derrota de Waterloo, en nuel, el papa Pío X y el embajador fran- Milán-París, la Gioconda emprende el zar el capitalismo fordista, su caracterís-
1815, la pintura vuelve al Louvre. Ya no cés reciben la noticia por teléfono. El viaje triunfal de regreso a Francia. Cru- tica expansión del mercado y la cultura
saldrá hasta agosto de 1911. parlamento italiano interrumpe sus se- za la frontera a las tres en punto de la de masas. Nada que ver con lo que suce-
siones cuando alguien grita que han en- madrugada de Año Nuevo y llega a la de en el Louvre con la Gioconda, en
11 de diciembre, 1913. Alfredo Geri, un contrado la Mona Lisa. En 24 horas, el Gare de Lyon, en París, a las dos y me- 1913, y con esa Nefertiti que, también
marchante de arte de Florencia recibe mundo conoce la noticia. La pintura re- dia de la tarde. El 4 de enero de 1914 en 1913, inicia su segunda vida en Ber-
una carta firmada por un enigmático aparece a unas manzanas de la casa don- recorre las calles parisinas en una pro- lín. Nada que ver. Aparentemente, cla-
Leonardo: le confiesa que tiene la obra de Leonardo comenzó a pintarla El la- cesión de gala hasta el Louvre: más de ro está. |

A la izquierda, el catura en la prensa


cuadro de Leonar- referente al episo-
do una vez recupe- dio del robo
La sala donde se exponía, tras el robo La ‘Mona Lisa’, portada de ‘Le Petit Journal’ rado. Arriba, cari- FOTOS GETTY

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