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CAUSAS QUE EXCLUYEN LA ANTJURICIDAD

La infracción criminal se compone de unos elementos esenciales que le hacen tal y sin
los cuales no puede existir. Esos elementos son: la acción, la antijuridicidad-tipicidad, la
culpabilidad y la punibilidad. Si concurre alguna circunstancia que elimine alguno de
estos elementos el sujeto queda exonerado de responsabilidad criminal y, en ciertos
casos también civil, aunque puede subsistir una eventual responsabilidad administrativa.
Son situaciones excepcionales que, siendo típicas, están consentidas, a criterio del
legislador, por el ordenamiento jurídico, es decir, no son antijurídicas. En otras palabras,
las causas que excluyen la anitijuricidad son las causas de justificación que tienen como
efecto principal la exclusión total de la responsabilidad penal y civil del autor. Bustos
Ramírez define las causas de justificación como reglas permisivas que autorizan la
realización de ciertas circunstancias típicas.
Es necesario partir indicando, que las causas de justificación eliminan el injusto para
todos, de manera que quienes están en el círculo de los acontecimientos, no pueden ser
perjudicados posteriormente.
Para Borja Mapelli Caffarena “se trata de situaciones en que el legislador considera más
útil tolerar el delito que castigarlo, aun conociendo que existe una infracción y que hay
personas que pudieran responder (…)” (DONNA, 1978).
Una vez entendida las causas de justificación como ciertas circunstancias que eximen de
responsabilidad al autor, es necesario indicar lo que se menciona en el artículo 30 del
Código Orgánico Integral Penal el mismo que indica que las causas de exclusión de la
antijuridicidad serán entendidas como que si “No existe infracción penal cuando la
conducta típica se encuentra justificada por estado de necesidad o legítima defensa.
Tampoco existe infracción penal cuando se actúa en cumplimiento de una orden
legítima y expresa de autoridad competente o de un deber legal.” (Código Orgánico
Integral Penal, 2014), siendo necesario entonces analizar de manera pormenorizada cada
una de ellas:
LEGÍTIMA DEFENSA: Para Zaffaroni la legitima defensa es entendida como una
idea de que en lo anti normativo permanece algo negativo que proviene de la acción
defensiva pero siendo esta antijurídica dando como resultado que se produzca la
eliminación de la culpabilidad. (Zaffaroni, Tratado de Derecho Penal Parte General,
1987)
El artículo 33 del Código Orgánico Integral Penal indica que “Existe legítima defensa
cuando la persona actúa en defensa de cualquier derecho, propio o ajeno, siempre y
cuando concurran los siguientes requisitos:
 Agresión actual e ilegítima. (La agresión ilegitima requiere tres condiciones:
debe ser conducta humana, agresiva y antijurídica).
 Necesidad racional de la defensa. (Para impedir la agresión debe existir la
necesidad de defensa, tiene que ser contemporánea y el único medio posible).
 Falta de provocación suficiente por parte de quien actúa en defensa del
derecho
Ejemplo, en el caso del Homicidio, establecido en el artículo 144 del Código Orgánico
Integral Penal mismo que indica “La persona que mate a otra será sancionada con pena
privativa de libertad de diez a trece años” (Código Orgánico Integral Penal, 2014), sin
embargo, no analiza las causas que llevaron a la comisión de este delito.
ESTADO DE NECESIDAD: El artículo 32 del Código Orgánico Integral Penal indica
que “Existe estado de necesidad cuando la persona, al proteger un derecho propio o
ajeno, cause lesión o daño a otra, siempre y cuando se reúnan todos los siguientes
requisitos:
 Que el derecho protegido esté en real y actual peligro. (Necesidad de evitar
lesión o peligro) (El peligro de producción del mismo, debe ser inminente,
actual y real, porque de no serlo, el autor incurría en un error de prohibición)
 Que el resultado del acto de protección no sea mayor que la lesión o daño que se
quiso evitar. (Mal realizado no mayor que el evitado, este mal realizado no
puede ser provocado por el sujeto del Estado de Necesidad) (Debe entenderse
que la lesión o peligro que se causó en contra de un bien jurídico protegido fue
necesario, siempre que se produzca una lesión menor dando como resultado que
el mal inferido sea necesario por constituirse como una mera afectación al orden
jurídico, pero sumamente necesaria.)
 Que no haya otro medio practicable y menos perjudicial para defender el
derecho.” La inevitabilidad del mal por otro medio no lesivo o menos lesivo, es
inherente a la situación de necesidad, sin que sea menester que la ley lo requiera
expresamente.
En esta relación que se efectúa entre el mal que se hace al bien jurídico protegido para
evitar una lesión a otro bien jurídico protegido se deben analizar dos proposiciones
básicas:
 El peligro tiene que ser inminente del bien que se protege(Objetivo)
 Debe existir un impulso para aplicar el Estado de Necesidad (Subjetivo)
MANDATO DE LEY: Es una causa de justificación pues si un acto esta ordenado o
permitido por la ley no puede al mismo tiempo estar sancionado por ella.
En ciertas ocasiones la ley prevé que se puede realizar determinadas acciones por
ejemplo en el caso de la Aprehensión tipificada en el artículo 526 del Código Orgánico
Integral Penal mismo que menciona que “Cualquier persona podrá aprehender a quien
sea sorprendido en delito flagrante de ejercicio público y entregarlo de inmediato a la
Policía Nacional. (…)
Con este ejemplo quiero dejar en claro que el mandato a la ley debe ser entendido como
una fuente de causas de justificación, en virtud de que la ley impone a los hombres
determinadas obligaciones, y les concede determinados derechos. De modo que, si un
hombre realiza una conducta típica, pero cumpliendo con un deber que le impone la ley,
o ejerciendo legítimamente las facultades que le confiere un derecho, sin duda que esa
conducta no es ilícita.
OBEDIENCIA DEBIDA: Esta hace relación a los mandos de las Fuerzas Armadas y
de la Policía mismos que serán responsables por las órdenes que impartan, clarificando
que la obediencia a las órdenes superiores no eximirá de responsabilidad a quienes las
ejecuten, de conformidad con lo que establece el artículo 159 de la Constitución de la
República del Ecuador “Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional serán obedientes y
no deliberantes, y cumplirán su misión con estricta sujeción al poder civil y a la
Constitución.
Las autoridades de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional serán responsables por
las órdenes que impartan. La obediencia a las órdenes superiores no eximirá de
responsabilidad a quienes las ejecuten.” (Constitución de la República del Ecuador,
2008).
Un claro ejemplo de obediencia debida seria que una persona solicite ayuda a un policía
nacional en un caso de violencia intrafamiliar, y este se negase por recibir una orden
directa de su superior que le manifestase que eso es un asunto de pareja y no debe este
inmiscuirse en tal asunto, negándosele de esta manera la ayuda a la persona.
CASO FORTUITO: Es importante partir entendiendo que el caso fortuito es
considerado como un hecho que no pudo ser previsto, y no pudo o era imposible evitar,
por ende, se excluye al agente de responsabilidad por los hechos que acontecen
fortuitamente.
En tanto que la imputación objetiva del resultado no puede ser connotada típicamente,
porque aun cuando la desplegada por el agente puede ser considerada como una
condición para el resultado, éste escapa a la capacidad de control del autor, dado su
carácter imprevisible; así no es punible por el resultado, aquel que hiere a otro
dejándolo en campo abierto donde después le cae un rayo ultimándolo, o si al ser
trasladado en una ambulancia, esta se desembarranca produciéndose su deceso.
CONSENTIMIENTO: El consentimiento como causa de justificación se trata de casos
en los que el propio ordenamiento jurídico reconoce al titular una facultad dispositiva
sobre el bien jurídico protegido siempre y cuando cumpla con determinados requisitos
tales como, por ejemplo:
 Facultad reconocida por la ley para disponer válidamente de determinados
bienes jurídicos propios.
 Capacidad para disponer y entender el alcance de los actos por quien consciente.
 La voluntad no viciada de quien consciente por error, fuerza o engaño.
 El Consentimiento debe otorgarse con anterioridad a la comisión del acto y debe
ser conocida por quien ejecuta el acto.
 El consentimiento se denomina acuerdo si la conducta se dirige contra o
prescindiendo de la voluntad del interesado y el libre ejercicio de la misma.
CONCEPTOS DE TIPICIDAD SEGÚN TRATADISTAS
Tipicidad según Ernst Beling
Ernst Beling es el autor que introdujo la tipicidad como categoría autónoma en la
definición general de delito e inició, de este modo, la moderna teoría del tipo1. Fue en
sus obras Die Lehre vom Verbrechen (1906) y en la tercera edición de su Grundzüge
des Strarechts (1905).
En la doctrina alemana se empleaban, fundamentalmente, los conceptos "tipo del delito"
("Tatbestand des Verbrechens") o "tipo general" ("allgemeinen Tatbestande"), y el
concepto "tipo especial" ("besondere Tatbestand")4. Los primeros se utilizaban más o
menos como mero sinónimo del propio delito, haciendo alusión a la totalidad de sus
elementos (aunque, en ocasiones, se excluían la imputabilidad y punibilidad). Entendido
en este sentido, formaban parte del tipo, por ejemplo, el dolo, la no concurrencia de
legítima defensa, la mayoría de edad penal, etc... En definitiva, todo aquello que cae
dentro de la parte general del Derecho penal. Beling critica esta utilización del término
"tipo" por considerar que es superflua y crea confusión5. En su opinión, pese a que se
continuaba utilizando en la literatura contemporánea (Berner, Merkel, v. Liszt, Frank o
Binding), su supresión no provocaría ninguna laguna.
Junto al "tipo general", en la literatura se hacía referencia a los "tipos especiales" de las
concretas clases de delito. En este sentido, el concepto de tipo se empleaba por muchos
autores para designar con carácter general y de forma sintética los elementos típicos
concretos de cada clase de delito: el tipo como conjunto de elementos de los que se
deduce la caracterización específica del delito concreto de que se trate. Beling
consideraba que este concepto más estrecho de tipo sí era necesario y, además, poseía
un papel significativo en la regulación legal del error
Como veremos, la originalidad del planteamiento que Beling desarrolla en Die Lehre
vom Verbrechen consiste, precisamente, en trazar con precisión una "teoría general" del
"tipo especial" y poner de manifiesto la necesidad de introducir en la definición general
de delito la exigencia de que la acción delictiva se corresponda con alguno de los "tipos
especiales" descritos en la ley penal, lo que comporta integrar el concepto de tipo en la
teoría general del delito.
Concepto
“[...] el tipo establece el contenido jurídico-penalmente relevante de la acción”. E.
BELING, Die Lehre vom Verbrechen, 1906, p. 224.
“Debe tenerse presente que [...] el tipo, aunque sea el elemento fundamental del delito,
sólo es uno de ellos y que, a pesar de la identidad de los "tipos", pueden existir diversas
conminaciones penales básicas, o puede suceder que una conminación penal básica
sólo quiera tener eficacia cuando psíquicamente la realización del tipo ha tenido lugar
de una determinada manera”. E. BELING, Die Lehre vom Verbrechen, 1906, p. 411
(subrayado en el original.
En la teoría del delito que Beling propuso, la tipicidad cumplía la función de delimitar el
contenido de la acción, de modo que quedaran excluidas del concepto de delito las
acciones sin contenido típico y aquél se pudiera desarrollar partiendo de la
consideración de la acción como "hecho". “Mediante los tipos –dice Beling– las
acciones se visten por primera vez con colores y, a partir de entonces, se dividen en
acciones de homicidio, acciones de daños, etc...”. Al tratarse de elementos que
determinan el significado de la acción, resulta perfectamente coherente la ubicación
sistemática en la teoría de la tipicidad que aquel autor propuso para las teorías del
resultado, de la causalidad, del objeto del hecho, y del contenido de los delitos de
omisión.
En definitiva, la tipicidad se integra en la definición general de delito como requisito
autónomo para poner de manifiesto que, conforme al principio de legalidad y al
principio de responsabilidad por el hecho, sólo son delito aquellas acciones cuya la
configuración externa pueda subsumirse en alguna de las figuras previstas en la parte
especial del Código penal.
Historia de la Tipicidad
La historia de la tipicidad comienza como la historia del tipo. En Alemania a finales del
siglo XIX se consideraba al tipo como la unión de aquellos caracteres que integraban al
delito (incluían elementos como el dolo).
Para inicios del siglo XX, sucede la primera fase de la evolución del término tipo. La
llamada doctrina de Beling; la cual considera que el tipo no es otra cosa más que una
descripción. Jiménez de Asua le denomina a esta fase como "Fase de la Independencia.
La doctrina de Beling, el tipo no es otra cosa más que una simple descripción,
separándose de la culpabilidad y de la antijuricidad.
La segunda fase es en la que el tipo contiene carácter indiciario. Max Ernesto Mayer en
su Tratado de Derecho Penal, dice que la tipicidad es indicio de la antijuricidad.
Mayer dice que la tipicidad es fundamento cognoscitivo e lo injusto (ratio cognoscedi).
La tercera fase del tipo es la "Fase de Identidad". Su principal representante fue
Edmundo Mezger, quien dice que el tipo no es una descripción de una conducta
antijurídica, sino la razón de ser de ella o su fundamento (ratio essendi).
Dice Edmundo que "el que actúa típicamente actúa también antijurídicamente, en tanto
no exista una causa de exclusión del injusto".
Mezger acertó en decir que toda conducta típica es siempre antijurídica. Ya que es en
los tipos en donde el legislador prohíbe aquellos actos que amenazarían la paz común.
La cuarta fase es la antijuricidad como "Ratio Essendi" del tipo. Un importante
representante de esta fase es Francisco Blasco, quien sostiene que si una conducta llega
a ser tipificada en la ley es debido a la antijuricidad que contiene.

Otros conceptos de Tipicidad


El concepto de tipo penal aparecerá, entonces, como un fenómeno complejo, que abarca
elementos objetivos y subjetivos.
El tipo tiene diversos significados, uno de éstos es el conjunto de los caracteres del
delito (generales o especiales, positivos o negativos, escritos o no escritos) descritos en
la ley, no como condiciones de penalidad sino como condiciones exteriores de
punibilidad, de entre las cuales el delito mismo permanece intocable.
En el caso de Wolf, calificó a su hallazgo como una verdad penal y lo definió con una
función de garantía al modo como lo hace el principio de legalidad del delito: “no hay
delito sin tipo”, en tal sentido, los tipos penales contendrán descripciones de
comportamientos antijurídicos. Esto es, el mundo de significación y trascendencia
jurídico penal está contenido en los tipos. Lo que no es típico no interesa a la valoración
jurídico penal.
En el caso de Von Weber y Graf Zu Dhona, el tipo penal se hizo descansar en el tipo
objetivo.
Mientras que para Welzel, el tipo es una figura conceptual que describe mediante
conceptos, formas posibles de conducta humana, la norma prohíbe la realización de
estas formas de conducta. Si se realiza la conducta descrita conceptualmente en el tipo
de una norma prohibitiva, esta conducta real entra en contradicción con la exigencia de
la norma. De ahí se deriva la anti normatividad de la conducta.
En tal sentido, el tipo también lo concibe, como una figura puramente conceptual, es
decir descripción concreta de la conducta prohibida.
En palabras de Maurach, el tipo es la descripción terminante de una determinada
conducta humana antijurídica. El tipo es, por lo tanto, en primer lugar, acción tipificada
por la ley en una figura legal. Debe comprender las características integrantes de la
acción: voluntad dirigida en una determinada dirección y manifestación de esta
voluntad, atento a esto, el tipo no se limitará a la descripción de un suceso objetivo,
perceptible por los sentidos, sino que engloba, también, a la voluntad dirigida a la lesión
o puesta en peligro de un bien jurídico, lo cual permite establecer la idea en torno a los
elementos subjetivos característicos del tipo penal.
Lo cual resulta aceptable en el sentido de que efectivamente la función del tipo se
enfoca, entre otras, a limitar el poder punitivo del Estado (función de garantía) y, por
otro, servir de base para la existencia del delito (función fundamentadora).
Por otra parte, para Muñoz Conde, “el tipo es la descripción de la conducta prohibida
que lleva a cabo el legislador en el supuesto de hecho de una norma penal”, el autor
destaca la presencia de una descripción, que deriva del legislador, la materia de la
descripción se establece a nivel de una conducta prohibida, con lo cual refiere a uno de
los presupuestos de punibilidad analizados dentro de la teoría del delito como categorías
que a nuestro ver sería conveniente definir en términos de acción; finalmente
comprende un supuesto de hecho de una norma penal, lo cual nos obliga a establecer la
distinción entre la conducta humanan prohibida y el supuesto de hecho de la norma
penal, con lo que el autor pretende referir el nivel de análisis fáctico en que se encuentra
el delito contra el análisis eminentemente formal que le atañe.
En relación con los fines que persigue el tipo, Gimbernat Ordeig lo define como “ la
descripción de la conducta prohibida y su fin es el de motivar mediante la amenaza de
una pena para que dicha conducta no se cometa”, sin embargo, debemos recordar que
uno de los fines primordiales de los tipos penales es la tutela de bienes jurídicos, siendo
ese precisamente el fundamento y razón de su existencia, además de la apreciación en
torno a la punibilidad, la cual, más que un elemento del tipo se encuentra ligada como
consecuencia de este a fin de otorgarle a las leyes penales su característica coercibilidad.
En tanto para Baumann “el tipo penal describe la conducta punible mediante una serie
de circunstancias de hecho y a la conducta descrita de este modo conecta la pena como
consecuencia jurídica”, definición que se queda corta respecto del contenido del tipo
penal, pues éste no consiste exclusivamente en la descripción de una conducta y
circunstancias de hecho, sino que también comprende elementos de carácter normativo.
Para Jescheck, según el actual estado de la teoría del delito, ha de partirse de que en el
tipo tienen cabida todos aquellos elementos que fundamentan el contenido material del
injusto (sentido de prohibición) de una clase de delito.

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