Está en la página 1de 6

INVESTIGACIÓN Y EXPERIMENTACIÓN

EN SERES HUMANOS EN TIEMPOS DE PANDEMIA

Hoy en día la ciencia va con un alto desarrollo en lo que respecta a nuevos procedimientos
médicos, lo cual conlleva a acelerar los procesos de resultados en los laboratorios. Las
ciencias tienen su camino propio para aumentar el caudal de sus conocimientos. Este
camino propio y sistemático se llama investigación. A través de los años la ciencia ha
tenido diversos métodos de investigación, pero el que siempre ha prevalecido en su campo
de trabajo es el de la experimentación.

La experimentación científica es el salto que da la ciencia para obtener resultados, pero en


medio de todo ese progreso de conocimiento se deja de lado lo humano. Lo humano en el
sentido de los valores éticos de las personas. La ciencia justifica todos los malos
procedimientos que puede realizar para llegar a una investigación por medio de los
resultados obtenidos.

Continuando con lo anterior, citamos el juicio de Nuremberg “Durante el juicio, los


defensores de los médicos nazis argumentaron que éstos estaban ejecutando las órdenes que
venían de sus jerarcas. Con un cinismo escalofriante afirmaron que los experimentos se
habían realizado con prisioneros que de todas maneras iban a morir. ¿Por qué no obtener
algún beneficio para la humanidad de su muerte anticipada? En coherencia con su filosofía
política, afirmaron que la adquisición del conocimiento y el avance de los fines sociales
debían estar por encima del individuo”.

Como este juicio existen muchos otros que regulan la experimentación en seres humanos,
puesto que la integridad de la persona debe prevalecer sobre el de la ciencia misma. Con
estos tratados y reglas se están regulando la experimentación en seres humanos y esto nos
lleva a la siguiente pregunta.

¿Están todas las investigaciones científicas respetando los derechos y la dignidad de las
personas?

Siempre van a existir compañías que se dedican a la investigación médica, pero también
existirá la duda, la cual se basa en si esas compañías o farmacéuticas están respetando la
dignidad humana. Para nadie es un secreto que cuando hay dinero de por medio, las
grandes compañías hacen y deshacen a su gusto, pasando por encima del bienestar de los
demás.

Uno de los valores que se deben tener en cuenta es el supremo criterio para discernir sobre
la moralidad de un experimento es la consideración del hombre como persona. Toda
experimentación que convierta al ser humano en objeto no tiene la garantía de autenticidad
humana. Únicamente tiene sentido aquella experimentación que acepte y prosiga la
dignidad inalienable de la persona.

En estos tiempos de pandemia, en la cual las grandes farmacéuticas se pelean por ser ellas
quienes por fin puedan lograr crear una vacuna contra la covid-19, es cuando se tiene que
tener más cuidado. La OMS tiene que ponerse alerta con estas situaciones, en donde los
medicamentos experimentales estarán al acecho y más aun sin el consentimiento del
paciente. En Cali por ejemplo quieren implementar un medicamento que combate el virus,
pero que el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y alimentos (INVIMA)
advierte sobre su uso en pacientes.

El ente regulador en Colombia solo advierte, en pocas palabras le está dando vía libre a la
aplicación y más grave aún es la experimentación en pacientes.

El alcalde de Cali defendió su principal argumento frente al uso de la ivermectina para


tratar el covid-19 con la siguiente frase desgarradora, "Es un medicamento de alta
eficiencia que también ha tenido efectos antivirales. Una sociedad debe ser atrevida cuando
la vida de la gente está en peligro".

Según lo dicho por Ospina, alcalde de Cali, la experimentación y el uso no recomendado de


algunos medicamentos se pueden utilizar solo con la propia necesidad de ver resultados. Lo
dicho anteriormente se deja de lado la integridad de las personas para defender beneficios
generales.

La incertidumbre, el miedo y la ausencia de una cura al coronavirus (COVID-19) han


creado el escenario perfecto para el surgimiento desenfrenado de inciertos tratamientos y
medicinas para la enfermedad durante las últimas semanas en Latinoamérica.
Ante la revelación de nuevos tratamientos, sin comprobación, las autoridades de salud más
reconocidas en el mundo y expertos alertan sobre sus riesgos. Esta avalancha de
procedimientos se desbordan en todos los laboratorios de todos los países, como se dijo
anteriormente el uso no recomendado de la ivermectina en Colombia por el alcalde de Cali,
se le suma otro a la lista en Latinoamérica, en Brasil el propio presidente Jair Bolsonaro se
tomó entre risas una dosis de hidroxicloquina, se trata de un inmunomodulador que se ha
usado desde hace décadas para el tratamiento de la malaria. Suele ser llamado con el
nombre de su compuesto base, la cloroquina, pero esta y la hidroxicloroquina tienen
composiciones químicas y usos médicos que no son exactamente los mismos.

Sin embargo, con un pronunciamiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del


pasado 17 de junio, en el que se anunció la suspensión de los ensayos con
hidroxicloroquina en humanos para tratar al coronavirus debido a la ausencia de resultados
que demostraran su efectividad.

A la divulgación de los desalentadores resultados, se sumó la Administración de


Medicamentos y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés) de Estados Unidos. La
reconocida entidad norteamericana, que regula a los medicamentos en su país, advirtió a
finales del pasado mes de junio sobre los efectos secundarios graves de la
hidroxicloroquina, que incluyen “eventos adversos cardiacos graves”.

Esta es solo una muestra de todo el desespero que se puede ocasionar con la sórdida carrera
por lograr obtener una cura para la actual pandemia que estamos enfrentando. Pero existe
un temor latente y es de convertirnos en el laboratorio experimental de Europa y Asia. Los
países desarrollados de estos continentes mencionados están en el mejor escenario para
probar cuantos medicamentos sean posibles, pues Latinoamérica se convertiría en el
conejillo de indias perfecto para la prueba y lanzamiento de las nuevas vacunas que están
en carrera de ser lanzadas a los mercados mundiales.

A la fecha ya existen vacunas que han pasado la fase de prueba y son hasta ahora
alentadores sus resultados, la primera de esta es la que desarrolla la universidad de Oxford
en el reino unido, tras mostrar que es segura y capaz de provocar una respuesta inmune en
la fase de pruebas.
Los hallazgos del laboratorio británico son alentadores, pero hay que enfatizar que todavía
es demasiado pronto para saber si esto es suficiente para garantizar protección. La segunda
vacuna es la que se desarrolla por parte de china, este país asiático trabaja a toda marcha
para lograr el tan preciado logro, sin embargo como se dijo anteriormente los países menos
desarrollados están en el peor escenario posible frente a la crisis generada por el covid-19.

Es lógico reconocer que seguirán desarrollando e implementándose medicamentos


experimentales para el tratamiento de la enfermedad mientras no haya una vacuna
consolidada, esto nos lleva nuevamente al problema ético central del uso indiscriminado de
medicamentos experimentales y el abuso que esto traerá consigo.

Las pruebas clínicas seguirán a disposición de la ciencia y con ello todos los abusos
posibles sobre la integridad personal de los pacientes, incluso encontraremos países que
desesperados por obtener resultados saltaran a la desesperación para mostrar resultados
frente a sus referentes. Pero lo son más, todavía, en momentos de crisis, en los que no
podemos permitirnos el lujo de tomar atajos que puedan causar, imprudentemente,
problemas mayores que los queremos solucionar, por querer trasladar demasiado rápido los
desarrollos desde el laboratorio a los pacientes, sin pasar por los pasos intermedios que
sabemos que toda investigación biomédica debe obligatoriamente satisfacer.

Naturalmente hay muchos más aspectos éticos a considerar en la crisis actual del
coronavirus (que afectan a personas, a los pacientes, a quien es diagnosticado y quien no,
quien recibe tratamiento y quien no, el acceso a las unidades cuidados intensivos, limitadas
en número, ante un número creciente de pacientes que las necesitan, el precio a pagar por
los test de diagnóstico, por los tratamientos o medidas de protección, etc…

Según lo anterior en tiempos de pandemia los diferentes gobiernos e instituciones de salud


no deben echar o descuidar la ética en momentos tan cruciales para el bienestar de todos los
ciudadanos que sufren por esta crisis. Y es por el contrario donde todos estos estamentos y
ramas de la biomedicina deberán estar activas para con el bienestar de todos los
ciudadanos.
Finalmente podemos decir que aunque se regule la experimentación medica en los seres
humanos, el mismo gobierno a veces es permisivo con estas situaciones. Sudamérica se está
convirtiendo en el laboratorio personalizado de las farmacéuticas europeas, se están
aprovechando de la epidemia y la crisis generada por la misma, para incluir medicamentos
experimentales para combatir la enfermedad.

Para concluir la ciencia con su método de investigación, debe velar por la integridad de las
personas, respetando sus derechos y no tratar a la población como objetos que están a su
disposición.

La revisión de las normativas éticas es un proceso necesario, producto de la reflexión ética


permanente. Sin embargo, esta actualización no debe retroceder en los estándares éticos
consensuados, priorizando la protección de los participantes de la investigación sobre otros
intereses.
BIBLIOGRAFÍA

 La ética de la investigación en seres humanos en debate, Montevideo dic. 2013,


http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1688-
03902013000400007

 Ética y experimentación médica, J.H Pelaez


http://www.actamedicacolombiana.com/anexo/articulos/06-1988-01.pdf

 Hidroxicloroquina, ivermectina y otros tratamientos dudosos contra la COVID-19


en Latinoamérica, 2020, disponible en internet,
https://www.trt.net.tr/espanol/espana-y-america-
latina/2020/07/17/hidroxicloroquina-ivermectina-y-otros-tratamientos-dudosos-
contra-la-covid-19-en-latinoamerica-1457060

 Coronavirus: los riesgos de la hidroxicloroquina, el fármaco contra la malaria y el


lupus que algunos usan contra la covid-19, J. Gallagher, 2020, disponible en
internet, https://www.bbc.com/mundo/noticias-52275766

 Pandemia por el coronavirus: no nos olvidemos de la ética, L, Montoliu, 2020,


disponible en internet, https://montoliu.naukas.com/2020/03/23/pandemia-por-el-
coronavirus-no-nos-olvidemos-de-la-etica/