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Estudiante: Diego Andrés Díaz Bonilla

Grado: Décimo
Materia: Metodología de la Investigación y Educación Religiosa Escolar
Profesor: Jonathan Andrés Fonque Cortés
Fecha: 31 de marzo de 2020
Institución: Colegio Stella Matutina
Título: Dios no está muerto
El fragmento de la película “Dios no está muerto” presenta un debate entre la posición de un ateo y la
posición de un cristiano, en donde un estudiante debe argumentar la antítesis de que Dios existe, contra
la tesis del profesor, a favor del ateísmo. Al final de este debate, serán los demás estudiantes quienes
representen el jurado, y quienes tengan el poder de tomar la decisión sobre el ganador del debate, es
decir, si creer que Dios está muerto o no.
La situación se presenta en un salón de clases en una Universidad, durante la clase de Filosofía,
dirigida por el profesor Radisson, el cual obliga a todos los estudiantes a escribir en una hoja la frase
“Dios está muerto”, y poner abajo la firma de cada uno, sin dar mayor explicación que “No significa
que Dios haya muerto, sino que nunca existió”, argumentando que Él sólo era una idea de hace muchos
años para explicar los desastres y tragedias en el mundo, pero ahora la ciencia y la razón han
reemplazado la superstición. Amenazó a los estudiantes con que, si no hacían esto, iban a tener baja
nota en el semestre, por lo que inmediatamente todos comenzaron a escribir lo que les pidió en la hoja;
el profesor pasó recogiéndolas por cada fila, pero cuando llegó al puesto del estudiante Josh Wheaton,
este no le entregó la hoja, explicando que no podía hacer esto ya que era cristiano. Radisson le dijo que
si no lo hacía iba a reprobar la materia, a menos de que presentara su defensa a favor del teísmo y logre
derrotar la tesis de que Dios no existe, para esto le dio tres secciones de 20 minutos cada una, sin
posibilidad de ampliar este tiempo. En la primera sección Wheaton comienza a hablar sobre la creación
del Universo, en donde dice que en la gran explosión conocida como el Big Bang, se originó un
destello de luz en menos de un segundo, lo que coincide a la instrucción de Dios de que se cree la luz
en el libro Génesis, en La Biblia, afirmando que Dios no fue creado y que su obra es lo único que pudo
haber originado el universo. Al terminar, el profesor refuta su argumento con una explicación del
científico Stephen Hawking, de que el Universo fue creado mediante la Ley de la Gravedad, fue creado
de la nada, a lo que se denomina creación espontánea, lo que no necesitó la intervención de un ser
supremo. En ese momento Wheaton no supo la respuesta y no pudo defenderse, pero en la segunda
parte de su tesis, logra refutar esto con unas palabras del filósofo y matemático John Lennox, quien
afirma que Stephen Hawking está equivocado, puesto que su argumento significa que el Universo se
creó a sí mismo porque necesitaba existir, pero en realidad no fue así de simple. Josh también refuta la
teoría de Darwin, que afirma que la evolución reemplaza a Dios, pero él explica que esta teoría sólo
cuenta lo que pasó una vez que ya existía la vida, y dice que esta se creó por un rayo que cayó sobre un
cuerpo de agua con los químicos correctos, por lo que Wheaton dice que esto no es así de fácil, que la
creación sucedió porque Dios lo dijo, como se narra en La Biblia. En la tercera y última parte, se forma
una fuerte discusión entre Wheaton y el profesor, en donde Radisson admite que odia a Dios, a lo que
Wheaton responde con “¿Cómo puede odiar a Dios, si no existe?”, luego les pregunta a los estudiantes
si Dios está muerto, y todos se ponen de pie afirmando que no.
¿Realmente es posible la existencia de Dios según los argumentos propuestos en el debate de ateo vs.
cristiano del fragmento de la película “Dios no está muerto”?
La existencia de Dios es algo que no se puede refutar, por más de que alguien quiera negar su
existencia, de por sí ya está hablando de Él, ya está teniendo un concepto claro de lo que es; se podría
decir que simplemente es una figura suprema creada por el hombre, como representante de la moral
que se debe tener, o una figura de perfección creada para actuar de forma correcta aspirando a ser como
ella, o una forma de infundirle miedo al hombre para que sea bueno, porque si no lo hace sabe que hay
un ser supremo que todo lo ve, y que lo castigará si obra mal; hay muchas formas a favor del ateísmo
que pueden negar la existencia de Dios en el sentido de que el hombre fue quien lo creó, pero realmente
tiene que haber alguien que le dé al hombre la moral, que le dé la razón para reconocer entre el bien y
el mal, porque si no existiera Dios, no habría necesidad de comportarse bien, ya que todo estaría
permitido. Al final de su libro, el reconocido físico, inventor, teólogo, matemático y alquimista, expone
la supremacía y perfección de Dios, y señala:
El Dios supremo es un Ser eterno, infinito, absolutamente perfecto. Un ser que es
perfecto, sin dominio, no podría decirse que es el Señor Dios. A partir de su dominio
real, se deduce que el verdadero Dios es un Ser viviente, Inteligente y Poderoso; a partir
de sus otras perfecciones, que es Supremo, y más perfecto. Él es Eterno e infinito,
Omnipotente y Omnisciente; es decir, su duración se extiende desde la eternidad hasta la
eternidad; su presencia desde el infinito hasta el infinito, Él gobierna todas las cosas, y
sabe todas las cosas que son o pueden ser (…) lo conocemos por Sus invenciones más
sabias y excelentes de las cosas y por las causas finales; lo admiramos por sus
perfecciones; pero lo reverenciamos y lo adoramos tomando en cuenta Su dominio, pues
lo adoramos como Sus sirvientes. (Newton, 1687).
No sólo se evidencia la existencia de Dios en sus obras con respecto al hombre, sino a todo lo demás, a
todas las formas vivientes e inertes de la Tierra, a la naturaleza, a todo el Universo en sí; puesto que Él
fue quien creó todo, de Él proviene la perfección de las cosas, es el único capaz de crear cosas tan
perfectas, como lo es cada uno de los sistemas que componen el organismo, los cuales no pudieron
haberse originado por sí solos, ya que contienen un diseño muy complejo y estricto, lo que no es
posible de hacer sin un ser perfecto que lo haya diseñado; o el origen y el destino del alma y la mente,
esto es algo metafísico que no puede tener explicación en algo material; también tiene evidencia en el
espacio exterior, en los cuerpos celestes y su continua sinfonía para moverse tan ordenadamente y que
no se choquen unos con otros, todo lo que existe está regido por una matemática exacta, que tiene que
estar controlada por alguien sumamente inteligente. En 1687, el físico Newton, el propio autor de la
Ley de la gravitación universal, afirma que “La gravedad explica los movimientos de los planetas, pero
no puede explicar quién estableció a los planetas en movimiento. Dios gobierna todas las cosas y sabe
todo lo que es y todo lo que puede ser hecho”. La fe no tiene que estar en contra de la ciencia, por el
contrario, tienen que estar ligadas para hallar la verdad absoluta, porque sin ciencia, la fe pasa a ser
algo imaginario, algo ficticio, sin una base para su fundamento; y la ciencia sin fe, nunca podrá explicar
el origen de todo lo que es y existe, ni su funcionamiento. “El principal asunto de la filosofía natural [la
Física] es argumentar a partir de fenómenos, sin fingir las hipótesis y deducir las causas de los efectos
hasta que lleguemos a la primerísima causa, que ciertamente no es mecánica (…)” (Newton, 1713). Por
lo tanto, la ciencia nunca podrá evadir la existencia de Dios, ya que esta nace de Él y de su creación,
todo lo que hay en el Universo tiene una causa que lo hizo funcionar y ser regido por un orden exacto.
No obstante, el físico teórico Stephen Hawking (2010) afirma que para la creación del Universo no fue
necesaria la intervención de un ser supremo como Dios, que todo se originó gracias a la explosión
conocida como el Big Bang. La cual supone que todo se creó por las leyes de la física y nada más allá
que tenga que ver con la materia, “el Universo no ha necesitado ninguna ayuda divina para estallar [Big
Bang] y comenzar su existencia” (Hawking, 2010). En donde explica que todo se creó “de la nada”, es
decir, de un momento a otro el Universo necesitaba existir y existió. En 2010, BBC Mundo explica que
“Hawking identifica el descubrimiento, en 1992, de un planeta en órbita alrededor de una estrella
diferente a nuestro Sol como la primera grieta en la teoría divina” (Párr. 8). En su libro, el físico expone
su posición con respecto a ese descubrimiento, señala:
Eso hace que las coincidencias de nuestras condiciones planetarias –un único Sol, la
combinación de la distancia entre el Sol y la Tierra y la masa solar- sean mucho menos
excepcionales y mucho menos convincentes como evidencia de que la Tierra fue
cuidadosamente diseñada sólo para satisfacer a los seres humanos. (Hawking, 2010).
Con esto, argumenta que, así como el Sistema Solar que los teístas creen que fue diseñado para el
hombre únicamente por Dios, también puede haber muchos otros iguales, con la misma estructura y
funcionamiento, lo que desprestigia el hecho de que fue creado un Universo por un ser divino para
beneficio y por amor al ser humano, descartando así la existencia de Dios.
En fin, el matemático John Lennox (2011) afirma que está seguro de la equivocación de Stephen
Hawking, asegura que el universo no se puede explicar sin tener en cuenta a Dios (párr. 1). “Pero, tanto
como científico como cristiano diría que esta afirmación de Hawking está infundada. Nos pide elegir
entre Dios y las leyes de la Física, como si tuvieran que estar en conflicto mutuo” (Lennox, 2011, párr.
5). Como se mencionaba anteriormente, no necesariamente porque se haya creado mediante leyes
naturales, quiere decir que Dios no haya intervenido, no significa que Él no haya manipulado esas
leyes. En su respuesta a “El gran diseño”, el científico expone su posición para derrotar el
contraargumento de Hawking, señala:
Pero contrariamente a lo que afirma Hawking, las leyes físicas no pueden nunca
proporcionar una explicación completa del universo. Las leyes por si mismas no crean
nada, son meramente una descripción de lo que ocurre bajo ciertas condiciones. (…) El
argumento de Hawking me parece incluso más ilógico cuando dice que la existencia de
la gravedad quiere decir que la creación del universo fue inevitable. Pero, ¿cómo es que
la gravedad existe en primer lugar? ¿Quién la puso allí? Y ¿Cuál fue la fuerza creativa
detrás de su nacimiento? De forma similar, cuando Hawking expone, en apoyo de su
teoría de la creación espontánea, que sólo fue necesaria que “la mecha” fuese encendida
para “poner en marcha el universo”, la pregunta debe ser ¿De dónde vino esa mecha? Y,
¿quién fue quién la encendió, sino Dios? (…) Es fascinante que Hawking, al atacar a la
religión, se sienta obligado a poner tanto énfasis en la teoría del Big Bang. Porque,
incluso aunque a los no creyentes no les guste, el Big Bang se ajusta exactamente a la
narrativa cristiana sobre la creación. (…) La nueva descarga de Hawking no puede
estremecer los cimientos de la fe que está basada en la evidencia. (Lennox, 2011, párr.
6).
Con esto se concluye que, hay un Dios que controla todo, es cierto que la naturaleza misma se mueve
bajo sus propias leyes, pero, tuvo que haber alguien que creara esas leyes, ya que la materia es inerte,
tuvo que haber alguien que le diera un primer impulso para que a partir de ahí esta siguiera su
funcionamiento. Todo efecto tiene que tener una causa que haya sido creada anteriormente, pero siendo
esto así tuvo que existir una causa que no haya sido creada, que haya existido desde siempre y para
siempre, la cual dio origen a todas las demás causas, y estas, a su vez, a todos los efectos, la cual es el
único ser capaz de transmitir inteligencia al ser humano, espiritualidad, entendimiento, de transferir
vida a una materia inactiva e inerte, el único ser que ha vivido y existido por siempre, Dios.

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