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España, aparta de mí este cáliz

Poemario escrito por el poeta peruano César Vallejo en los últimos meses de 1937 y que
fue publicado después de su muerte, en 1939. Está formado por un conjunto de quince
poemas, el último de los cuales da el título a la obra. Corresponde al último período de
la producción poética vallejiana, contemporánea a los postreros "Poemas humanos"
pero el mismo autor quiso que formara un poemario aparte, cuya unidad residía en su
temática, inspirada en la Guerra Civil Española que desangró la península ibérica desde
1936. El poemario ya estaba organizado y listo para entregarse a la prensa al momento
de fallecer Vallejo (abril de 1938), siendo falsa aquella versión que dice que aún se
hallaba en proceso de corrección.

Primeras ediciones]
España, aparta de mí este cáliz fue la primera de las creaciones literarias de Vallejo en
publicarse póstumamente: sucedió en España, en enero de 1939, en una labor de
impresión realizada por los soldados republicanos del Ejército del Este en la imprenta
de la abadía de Montserrat (Cataluña). La leyenda cuenta que el papel necesario para la
impresión fue fabricado usando como materia prima el uniforme de un general
franquista caído en batalla, pero esto es al parecer una invención. Los ejemplares de esta
edición príncipe se creyeron totalmente desaparecidos o destruidos, hasta que varios de
ellos fueron hallados en la biblioteca del monasterio de Montserrat, en 1983. Esta
edición, tanto tiempo legendaria, se hizo al cuidado de Manuel Altolaguirre, bajo el
peculiar sello editorial de «Ediciones Literarias del Comisariado del Ejército del Este»,
la misma que el año anterior publicara también una obra de Pablo Neruda: "España en
el corazón: himno a la glorias del pueblo en la guerra".

España, aparta de mí este cáliz fue incluido después en la edición que englobaba toda la
poesía póstuma de Vallejo bajo el título de "Poemas humanos" (París, Les Editions des
Presses Modernes au Palais Royal, julio de 1939), edición supervisada por Georgette
Marie Philippart Travers (viuda del poeta) y Raúl Porras Barrenechea, con epílogo de
Luis Alberto Sánchez y Jean Cassou. Cabe señalar que en esta edición el orden de los
poemas y la numeración (en letras romanas) es distinto al de la edición príncipe de
enero de 1939. Se basaba, inexplicablemente, en la penúltima corrección que hizo el
autor de sus poemas.

En México, Juan Larrea publicó y prologó otra edición del poemario en forma
independiente, con el subtítulo de Profecía de América (Editorial Séneca,1940).
Corresponde, con pocas variantes al texto de la edición príncipe. Contenía el después
célebre retrato de Vallejo dibujado por Pablo Picasso.

Estructura
Consta, como ya queda dicho, de 15 poemas:

 I.-"Himno a los voluntarios de la República"


 II.-“Batallas”
 III.-[“Solía escribir con su dedo grande…”]
 IV.-[“Los mendigos pelean por España”]
 V.-"Imagen española de la muerte"
 VI.-“Cortejo tras la toma de Bilbao”
 VII.-[“Varios días al aire, compañeros”]
 VIII.-[“Aquí”]
 IX.-“Pequeño responso a un héroe de la República"
 X.-"Invierno en la batalla de Teruel”
 XI.-[“Miré el cadáver, su raudo orden visible"]
 XII.-“Masa”
 XIII.-“Redoble fúnebre a los escombros de Durango"
 XIV.-“¡Cuídate, España, de tu propia España!”
 XV.-“España, aparta de mí este cáliz".

Análisis
Como observador profundo de la cultura y de la política de España, Vallejo se sintió
comprometido con la guerra civil, y la convirtió en tema de su poesía. Pero el poeta no
deseaba defender la posición política de ningún grupo de izquierda español sino apoyar
a aquellos españoles que luchaban voluntariamente contra el fascismo. Lo que más
entusiasmaba a Vallejo era que el pueblo se movilizaba ante los acontecimientos. El
compromiso voluntario del miliciano que no peleaba por un líder sino para preservar un
sistema político, ético y cultural que propiciaba la abolición de la injusticia, despertó en
Vallejo la esperanza de una unión armónica entre los hombres. Así, el miliciano español
representa en el poemario un nuevo tipo de hombre que ya no piensa solamente en
términos individuales sino que es capaz de sacrificar su vida por el bien de la
humanidad. Para Vallejo, en España se estaba llevando a cabo una guerra que marcaría
definitivamente a la humanidad: si la causa republicana triunfaba, los hombres se verían
liberados de las angustias materiales y espirituales a las que estaban sujetos; si perdía,
quedarían condenados a padecer las consecuencias del individualismo y la
incomunicación. La grandeza de este poemario no proviene de su valor documental,
sino de la forma como Vallejo ilumina el acontecimiento histórico. La lucha
simbolizada en la causa republicana española adquiere en su obra dimensiones
cósmicas: el triunfo supone el restablecimiento de la armonía universal.