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TALLER: PAPEL DE LA MUJER PINAREÑA EN

LAS LUCHAS POR LA INDEPENDENCIA.

Título: Dos mujeres vultabajeras Rosario Sigarroa y Maria Luisa Chipi.

Autores: Lic. Zurama Hernández Pérez.


Lic. Yeney Ramos Camejo.

Lic. Olga L. Martínez Sotelo.

Lic. Yamila Rivera García.

Pinar del Río, 2019


“Esta mujer cubana, tan bella, tan heroica, tan
abnegada, flor para amar, estrella para mirar, coraza
para resistir"

José Martí
Ellas compartieron el escenario histórico de nuestras luchas en el campo de la
Revolución, junto a los hombres, peleando y prestando múltiples servicios: al
grito de ¡VIVA CUBA LIBRE!, dado por Céspedes en el ingenio Damajagua, el
10 de octubre de 1868.

Es sabido que nuestras mujeres íntegras y valientes, fueron muchas veces las
inspiradoras de las hazañas maravillosas que los cubanos realzaron. Los
montes anidaban mujeres en el estallido revolucionario o que marcharon a los
mismos huyendo de la tiranía del enemigo.

La historia nacional no puede escribirse sin reflejar en ella el desempeño de las


mujeres, las que, sin importar su procedencia y condición social, nivel
educacional y situación económica, fueron capaces de compartir riesgos y
sacrificios, cuidar de la familia y estar al lado de los hombres en el intenso
batallar que condujo a la formación del pueblo y la nación cubana

“Madre…Esposa…Hija…Compañera eterna indispensable de nuestro


caminar”.

José Martí

Las investigaciones coinciden en que ya antes de octubre de 1868 muchas


cubanas habían tomado partido a favor de la libertad y se habían sumado a la
conspiración contra España.

“Las campañas de los pueblos solo son débiles, cuando en ella no se


alista el corazón de la mujer”.

José Martí.

La presencia de la mujer cubana en nuestra historia, no ha desmerecido la


confianza, son ejemplos vivos en diferentes trincheras de nuestras luchas, son
los hechos que ellas han materializados los que no nos permiten pasar
inadvertido, su actives en la historia de nuestra revolución desde sus inicios .
Aunque la historia conocida revele apenas unos pocos nombres, muchas
cubanas del siglo XIX se sumaron a las gestas independistas contra el dominio
español. A la hora de hacer un estudio de este período, sobre todo a escala
local, es importante visualizar personas, poner nombres, ya que las luchas por
la independencia de Cuba tuvieron una participación de mujeres que no fue
excepcional, sino mayoritaria, fueron muchas las que acudieron al combate
anticolonial; algunas de las mujeres independentistas cubanas alcanzaron por
su capacidad de sacrificio, valentía y patriotismo el lugar más alto y se
convirtieron en ejemplos a imitar para las futuras generaciones.

“Las que hemos dado todo a la patria, no tenemos tiempo para


ocuparnos de las necesidades materiales de la existencia. No debe
gastarse con nosotros lo que hace falta para comprar pólvora.”

Bernarda del Toro Pelegrín

El territorio vueltabajero ha sido insigne de tradiciones de lucha y figuras


patrióticas, donde la representación femenina fue valuarte en las acciones
independentistas, destacándose figuras como: Las Capitanas Isabel Rubio,
Adela Azcuy Labrador, Luz Noriega, Catalina Valdés, Magdalena
Peñarredonda y otras un tanto desconocidas entre las que figuran Rosario
Sigarroa y María Luisa Chipi, todas ellas inspiraron a sus seres queridos a que
fueran a la manigua, combatiendo junto a ellos y compartiendo los momentos
más difíciles.

Con la elaboración de esta investigación queremos abarcar la mayor


información posible sobre el papel de la Mujer Pinareña y su causa más noble;
de todas las causas, la de la Libertad de su Patria, pretendemos que el lector
conozca del arrojo de estas mujeres, que sientan la admiración y el respeto que
merecen ellas capaces en muchos casos exponer la vida de sus hijos por el
amor y el respeto inmenso que sentían por la Patria.

Debemos aclarar que las patriotas que aparecen en este apartado no son las
únicas merecedoras de esta distinción; la lista de nuestras mujeres
extraordinarias es interminable, ellas vivirán eternamente para nosotros, como
insignes de esta gran legión de heroína de la manigua o de la emigración y de
aquellas que casi en el anónimo expusieron sus vidas en las labores peligrosas
de la conspiración. Para las que aparecen y para las que involuntariamente no
han sido mencionadas van en estas líneas, nuestras sinceras y sentida
devoción.

“En los andes el alto reconocimiento que tienen en la sociedad


vueltabajera las mujeres participantes en las guerras de independencia,
conlleva al estudio y socialización de la vida de estas féminas
destacadas”

José Martí

Rosario Sigarroa, natural de la provincia de Pinar del Río, miembro de una


destacada familia de la sociedad criolla en vueltabajo. Hija del doctor Miguel
Sigarroa destacado combatiente en la guerra de Los Diez Años en la región
oriental, donde murió en la manigua. El ejemplo del padre influyó en la posición
anticolonialista de Rosario. Al comenzar la contienda de 1895, radicaba en la
ciudad de La Habana, donde comenzó a colaborar aportando recursos
necesarios a la revolución.

Los vínculos con los doctores Ricardo Gastón y Eduardo Gonzáles Pla,
posibilitaron consolidar su apoyo a los independentistas. El doctor Alfredo
Zayas Delegado de la Revolución en La Habana, la nombro “Constancia", pero
considerada sospechosa al ser detenido Zayas y enviado a las cárceles
españolas, fue vigilada y posteriormente desterrada, marchando a los Estados
Unidos, para seguir contribuyendo con la independencia.

Desde la intervención de Estados Unidos en la guerra volvió a la isla, sirviendo


en la Cruz Roja, junto a Clara Barton y Emilia de Córdova.

Como parte de este nuevo trabajo, se fundó el hospital “La Ofelia" y otras
instituciones de este tipo en diferentes lugares de la isla para atender
enfermos y heridos del Ejército Libertador.
Al concluir la contienda liberadora, Rosario contribuyó con el fomento de la
cultura en general. Entre otros aportes, se encuentra la fundación de la revista
Cuba Libre, en 1899. Falleció en la ciudad de La Habana el 22 de julio de 1925.

María Luisa Chipi, natural de la provincia de Pinar del Río. Cuando inicia la
Guerra del noventa y cinco residía en la finca "San Pedro de Chipi," en el
entonces municipio de Cabañas.

Al llegar las fuerzas invasoras al mencionado lugar, su hermano Rodolfo se


incorporó al Ejercito Libertador, mientras el resto de la familia fue destinada a
una prefectura en la Manigua.

En esos escenarios de Vueltabajo pasaron infinidad de penalidades, incluyendo


la muerte del padre y el acoso constante de guerrilleros y tropas españolas,
pero en esas condiciones tuvo una participación destacada en hospitales de
sangre y campamentos cubanos.

Ante la tenaz persecución se interna aun más en la Sierra del Rosario,


ubicándose en "Vega de Morales," donde fueron protagonistas del combate del
día 5 de mayo de 1896, entre la columna del general español Serrano Altamira
y fuerzas de Antonio Maceo, donde los cubanos causaron una contundente
derrota al enemigo. Las constantes acciones combativas y las consecuentes
heridas de soldados cubanos, determinaba la asistencia en los hospitales y
prefecturas de aquellos hombres en las difíciles condiciones de campaña.

La carencia total de medicinas y alimentos afecto su estado físico, teniendo


muchas veces que ablandar "cuero de taburete" y comer "palmito" para
subsistir. Hasta el fin de la guerra mantuvo al igual que muchas mujeres una
postura inclaudicable.

Al instaurarse la República Neocolonial, María Luisa Chipi, fue la mambisa que


izó la bandera cubana en la Casa Ayuntamiento de la villa de Guanajay. Sería
una figura respetada por sus méritos alcanzados en la manigua y una conducta
intachable reconocida por todas las personas que la conocieron.
Conclusiones:

Durante el largo periodo de lucha del pueblo cubano en Vueltabajo, ha existido


una legión de mujeres con cualidades excepcionales, que a la par de los
hombres elevaron la dignidad nacional. La mayoría de ellas desconocidas,
aunque han trascendido historias y leyendas sobre su accionar.

El prestigio, reconocimiento y lugar alcanzado por las mujeres cubanas, en la


Cuba de hoy, es fruto de la participación destacada que han tenido a lo largo
del proceso histórico, lo cual forma parte de una tradición de lucha que
acompaña a los cubanos.

Nos anima el interés de poner de manifiesto ante las generaciones presentes y


futuras el valor, heroísmo y la abnegación de la mujer cubana en general y en
particular de las vueltavajeras en la causa sagrada de la libertad; a fin de que
estas hermosas cualidades, ampliamente probadas por ellas, sirvan de ejemplo
y estimulo en el presente y en el porvenir.
BIBLIOGRAFÍA

Vicentina Elsa Rodríguez: Patriotas Cubanas: Corina Pérez Rodríguez.


Periódico Heraldo Pinareño. Sábado 9 de mayo de 1953.

Martí, José. Obras Completas. Tomo 5.