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INDICE

INTRODUCCION………………………………………………………………… 2

DERECHO DE REUNION………………………………………………………. 3

DERECHO DE ASOCIACION……………….…………………………………. 7

DERECHO DE CONTRATACION…………………………………………….. 9

DERECHO DE LIBERTAD DE TRABAJO…………………………………… 10

DERECHO A LA PROPIEDAD………………………………………………… 12

CONCLUSIONES………………………………………………………………… 14

BIBLIOGRAFIA………………………………………………………………….. 15

LINKOGRAFIA…………………………………………………………………… 15

1
INTRODUCCION

A través del tiempo, se vulneraban diversos derechos fundamentales, debido a esto las
personas no se sentían protegidas, ni seguras, ni amparadas por nuestra legislación; es
por ellos que los derechos fundamentales regulados en la Constitución Política del Perú
son de mucha importancia para darnos nuestro lugar, sin vulneración ni violación de
nuestros derechos fundamentales ya que existen diversos elementos negativos que,
tratan de abusar indebidamente de nuestros derechos inherentes; tanto como el Estado y
la Constitución Política del Perú, nos da la garantía de proteger nuestros derechos que
tenemos desde que nacemos.

El presente trabajo tiene por objeto desarrollar la interpretación de los siguientes incisos
(12-16) del artículo 2 regulados en la Constitución Política del Perú: Derecho de
reunión, Derecho de asociación, Derecho de contratación, Libertad de trabajo, y
Derecho a la propiedad.

Para ellos comenzaremos con la interpretación del derecho de reunión, luego con el
derecho de asociación, posteriormente con el derecho de contratación, después con el
derecho a la libertad de trabajo y finalmente con el derecho a la propiedad.

2
DERECHO DE REUNION

2°. INC.12.- A REUNIRSE PACIFICAMENTE SIN ARMAS. LAS REUNIONES


EN LOCALES PRIVADOS O ABIERTOS AL PUBLICO NO REQUIEREN
AVISO PREVIO. LAS QUE SE CONVOCAN EN PLAZAS Y VIAS PUBLICAS
EXIGEN ANUNCIO ANTICIPADO A LA AUTORIDAD, LA QUE PUEDE
PROHIBIRLAS SOLAMENTE POR MOTIVOS PROBADOS DE SEGURIDAD
O DE SANIDAD PUBLICAS.

Para Raúl Chanamé Orbe “El derecho de reunión consiste en la libertad del ser humano
de congregarse, ya sea para participar, protestar, compartir ideas u opiniones,
intercambiarlas o acordar una acción común. Este derecho es una manifestación de la
vocación asociativa del ser humano y de la instintiva interacción de los individuos”1
también nos dice que, “las reuniones son voluntarias organizadas previamente,
importan una preparación e incluso, en ocasiones, una publicidad, aspectos que las
diferencian de las simples aglomeraciones accidentales”2.

Precisamente, el elemento decisivo para determinar si existe una reunión, a diferencia


de una coincidencia accidental de personas en un lugar (por ejemplo, para esperar el
autobús de una coincidencia o hacer algún trámite en un banco), es la intención y el
propósito de quienes se reúnen. En este sentido, claros ejemplos del ejercicio de la
libertad de reunión lo constituyen las marchas de protesta de la población contra alguna
medida gubernamental, o de los sindicatos en pro de algún reclamo laboral, las
manifestaciones de la libertad de religión a través de ceremonias en los templos o
procesiones en la vía pública, o los mítines de alguna agrupación política con miras a
captar adeptos que los respalden en las elecciones, etc. Desde esta perspectiva, la
libertad de reunión adquiere su importancia como canal que permite al ser humano
congregarse para expresar y compartir sus ideas o puntos de vista, ya sea en el ámbito
político, religioso, cultural, etc.

Respecto a las restricciones que pueden serle impuestas, sean reuniones públicas o
privadas, tanto el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (art. 21) como la
Convención Americana sobre Derechos Humanos (art. 15), establecen que solo se

1
CHANAME ORBE, Raúl. (2007) La Constitución Política Comentada. Jurista Editores E.I.R.L.
Lima Perú. p. 121.
2
Ídem.

3
admitirán limitaciones a su ejercicio si, previamente establecidas en la legislación de
cada país, son necesarias en una sociedad democrática para la protección de:

- La seguridad nacional
- El orden publico
- La seguridad publica
- La moral publica
- La salud pública; o
- Los derechos o libertades de los demás

Corresponde a la jurisprudencia nacional e internacional, establecer cuando las


restricciones efectuadas a la libertad de reunión son razonables y proporcionalmente
necesarias para garantizar alguno de estos bienes, así por ejemplo, el Comité de
Libertad Sindical ha señalado que una legislación de emergencia establecida contra
elementos antisociales o desestabilizadores, no debería utilizarse para sancionar a
trabajadores que ejercen derechos sindicales legítimos, constituyendo la libertad de
organizar reuniones sindicales uno de los elementos esenciales de tales derechos;
posición asumida asimismo por la jurisprudencia interna de algunos países.

Lo que distingue el derecho materia de análisis en el presente capitulo, de la libertad de


asociación, es que las reuniones son breves, aun cuando sean periódicas 3. Además, en el
derecho de asociación existe un ánimo de permanencia, de dotar al fenómeno colectivo
de una continuidad en el tiempo, cosa que no sucede respecto a las reuniones.

“Las reuniones pueden ser privadas o públicas. En las primeras, rige el principio de
libertad absoluta, no requiriendo autorización ni aviso previo, por lo que la autoridad
no puede imponer restricciones previas para su realización”4. El acceso a ellos a ellas
puede limitarse a determinadas personas y realizarse en lugares privados no accesibles
al público, como un domicilio particular o la sede de una asociación. También pueden
llevarse a cabo en locales que, por lo general, son abiertos al público pero que para
efectos de la reunión pueden tener un acceso condicionado a ciertas personas, o a
aquellos interesados en los temas a abordarse en la misma. Así ocurre, por ejemplo, en
el caso de una reunión que se lleve a cabo en un auditorio con la finalidad de realizar
conferencias dirigidas a determinados profesionales; en el caso de una reunión que se
lleve a cabo en un local sindical para tratar la situación laboral de los convocados; una
3
Ibídem. p. 122
4
Ídem.

4
reunión de feligreses en un templo; una reunión de personas en un club provincial para
tratar un asunto de interés para los convocados, etc.

De otro lado, las reuniones que se convocan en vías y plaza públicas, se encuentran
abierta indiscriminadamente al público, por lo que a ellas puede asistir cualquier
persona, ya sean interesadas a raíz de la convocatoria o simples pasantes por el lugar.
Puede ser el caso de una marcha pacífica de trabajadores reclamando el cumplimiento
de sus derechos laborales, una reunión política en una plaza pública, un simple desfile
en la vía pública, etc. En estas situaciones se admite que se exija el anuncio anticipado
de la realización de la reunión a la autoridad respectiva, pues al obedecer mayormente
estas reuniones al interés general, pueden incidir en el orden, la moral o la seguridad
pública. Sin embargo, la autoridad administrativa a quien se le comunica este hecho no
tiene la potestad discrecional para decidir su realización o para prohibirla, sino
solamente para autorizarla bajo la presunción de que va a ser pacífica y respetara la
integridad física y los bienes de terceros. Respecto a este tema, la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos ha señalado que constituye una restricción a la
libertad de reunión, que se exija el permiso de la policía, con ciertos días de
anticipación, para realizar cualquier acto público.

El derecho de reunión no solamente comprende la posibilidad de que un grupo de


personas se congreguen, sino que una vez finalizada la reunión, los concurrentes no
sean acosados, detenidos o maltratados en razón de su asistencia, ya sea por la fuerza
pública o por particulares opuestos a los intereses de la reunión.

La libertad materia de comentario se vulnera cuando se impide de hecho la realización


de una reunión, o cuando se dispersa al momento de llevarse a cabo, ya sea a través del
uso de la fuerza o de cualquier otro medio por la parte de agentes del orden, o de
cualquier particular o grupo que disponga de contingentes de fuerza, que obren con
aquiescencia de la autoridad, capaces de reprimir la congregación. Al respecto, la
Comisión Interamericana de Derechos Humanaos ha señalado, que la violencia
desproporcionada empleada por las fuerzas de seguridad para reprimir las
manifestaciones, actúan como un medio disuasivo para participar en ellas.

5
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por la Confederación General de


Trabajadores del Perú (CGTP) contra la sentencia de la Sexta Sala Civil de la Corte
Superior de Justicia de Lima, de fojas 137, su fecha 26 de abril de 2004, que declaró
infundada la demanda de amparo de autos.

ANTECEDENTES

La recurrente, con fecha 14 de febrero de 2003, interpone demanda de amparo contra la


Municipalidad Metropolitana de Lima, solicitando que se declare inaplicable el Decreto
de Alcaldía N.º 060-2003, que declara zona rígida para cualquier tipo de concentración
pública el sector de máxima protección dentro del centro histórico de Lima, delimitado
por el río Rímac, las avenidas Tacna, Nicolás de Piérola y Abancay, sin incluir éstas,
pues considera que vulnera sus derechos fundamentales de reunión y de participación
política.

Mediante el EXP. N°4677 - 2004- PA/TC, el Tribunal Constitucional define el derecho


a la reunión como “El derecho de reunión puede ser definido como la facultad de toda
persona de congregarse junto a otras, en un lugar determinado, temporal y
pacíficamente, y sin necesidad de autorización previa, con el propósito compartido de
exponer y/o intercambiar libremente ideas u opiniones, defender sus intereses o
acordar acciones comunes”5.

DERECHO DE ASOCIACION
5
Sentencia del Tribunal Constitucional Peruano. N°4677 - 2004- PA/TC, fundamento 14.

6
2°. INC.13.- A ASOCIARSE Y A CONSTITUIRSE FUNDACIONES Y
DIVERSAS FORMAS DE ORGANIZACIÓN JURIDICA SIN FINES DE
LUCRO, SIN AUTORIZACION PREVIA Y CON ARREGLO A LEY. NO
PUEDEN SER DISUELTAS POR RESOLUCION ADMINISTRATIVA.

Para Raúl Chanamé Orbe “consiste en la libertad que tienen las personas de constituir
diversas formas de organización jurídica “sin fines de lucro”, en este caso las
asociaciones y las fundaciones, con la intención de realizar fines comunes”6.

La asociación es un ente organizado legalmente con arreglo a sus estatutos, con el


objeto de lograr determinados fines materiales o espirituales, ya sean religiosos,
culturales, educativos, deportivos, sociales, etc.

Las fundaciones son organizaciones no lucrativas instituidazas mediante la afectación


de uno o más bienes para la realización de objetivos de carácter religioso asistencial,
cultural u otros de interés social.

El derecho de asociación se concibe como un medio necesario para que la autonomía de


las personas pueda expandirse hacia las formas de convivencia solidaria y fructífera.

Dicha facultad se exige como una manifestación de la libertad personal dentro de la vida
coexistencia, a efecto de que las personas se unan para realizar una meta común.

Gran parte de los planes de vida de los seres humanos depende, para su cristalización,
de la cooperación e interacción con otros (Exp. 1027-2004-AA, 20/05704, S2, FJ, 1)

El derecho fundamental de asociación reconocido en este artículo, constituye un


fenómeno sociológico y político, como tendencia natural de las personas y como
instrumento de participación, respecto al cual los poderes públicos no pueden
permanecer al margen.

Se ha optado por incluir en único texto normativo la regulación íntegra y global de


todos estos aspectos relacionado con el derecho de asociación o con su libre ejercicio,
frente a la posibilidad de distinguir, en sendos textos legales, los aspectos que
constituyen el núcleo esencial del contenido de este derecho -y, por tanto, regulables
mediante Ley Orgánica- de aquellos otros que por no tener ese carácter no quieren tal
instrumento normativo.

6
Ibídem. p.127.

7
Esa división hubiese resultado difícilmente viable por las siguientes razones: en primer
lugar, en el contexto actual se entrelazan, a veces como diferentes apartados de un
mismo artículo, preceptos de naturaleza orgánica y ordinaria, por lo cual su separación
hubiese conducido a una pérdida de calidad técnica de la norma y a una mayor
dificultad en su comprensión, aplicación e interpretación; y segundo, agrupando en un
único texto -siempre diferenciando en función de la naturaleza orgánica o no- el código
básico que regula el derecho de asociación, se favorece su conocimiento y manejo por
parte de los ciudadanos, cuya percepción del derecho de asociación es básicamente
unitaria en cuanto a su normativa reguladora, al menos en el ámbito estatal.

Es innegable, también, y así lo recuerda el Comité Económico y Social de la Unión


Europea en su Dictamen de 28 de enero de 1998, la importancia que tienen las
asociaciones para la conservación de la democracia. Las asolaciones permiten a los
individuos reconocerse en sus convicciones, perseguir activamente sus ideales, cumplir
tareas útiles, encontrar su puesto en la sociedad, hacerse oír, ejercer alguna influencia y
provocar cambios. Al organizarse, los ciudadanos se dotan de medios más eficaces para
hacer llegar su opinión sobre los diferentes problemas de la sociedad a quienes toman
las decisiones políticas. Fortalecer las estructuras democráticas en la sociedad revierte
en el fortalecimiento de todas las instituciones democráticas y contribuye a la
preservación de la diversidad cultural.

En este sentido, el legislador debe ser especialmente consciente, al regular el derecho de


asociación, del mandato contenido en el artículo 2°inciso 13 de la Constitución, que
deriva directamente de la configuración de nuestro Estado como social y democrático de
derecho. Es en este marco legislativo donde la tarea asignada a los poderes políticos de
facilitar la participación de los ciudadanos en todos los ámbitos sociales esta llamada a
encontrar su principal expresión. Esta filosofía impregna toda la norma, ya que no de los
instrumentos decisivos para que la participación sea real y efectiva es la existencia de un
asociacionismo vigoroso. Ello debe hacerse compatible con el respeto a la libertad
asociativa y con la no injerencia en su funcionamiento interno, para que bajo el pretexto
del fomento no se cobijen formas de intervencionismo contrarias a nuestra norma
suprema.

Raúl Chanamé Orbe manifiesta que, “el derecho de asociación proyecta su protección
desde una doble perspectiva; por un lado, como derecho de las personas en el ámbito de

8
la vida social, y, por otro lado, como capacidad de las propias asociaciones para su
funcionamiento”7.

La Ley, a lo largo de su articulado y sistemáticamente ubicadas, expresamente


desarrolla las dos facetas.

En cuanto a la primera, aparecen os aspectos positivos, como la libertad y la


voluntariedad en la constitución de las asociaciones, paralelamente a la contemplación
de la titularidad del derecho a constituir asociaciones, sin perjuicio de las condiciones
que para su ejercicio establece la legislación vigente, y los derechos inherentes a la
condición de asociado; y los negativos, que implican que nadie pueda ser obligado a
ingresar en una asociación o a permanecer en su seno.

La segunda recoge la capacidad de las asociaciones para inscribirse en el Registro


correspondiente; para establecer su propia organización en el marco de la Ley; para la
realización de actividades dirigidas al cumplimiento de sus fines en el marco de la
legislación sectorial especifica; y, finalmente, para no sufrir por la concurrencia de otros
valores, derechos o libertades constituciones que deban ser objeto de protección al
mismo tiempo y nivel que el derecho de asociación.

DERECHO DE CONTRATACION

2°, INC. 14.- A CONTRATAR CON FINES LICITOS, SIEMPRE QUE NO SE


CONTRAVENGAN LEYES DE ORDEN PUBLICO.

Para Raúl Chanamé Orbe el derecho de contratar es, “la libertad de formalizar
jurídicamente relaciones patrimoniales entre las personas o instituciones sobre lo más
diversos asuntos. La constitución y el Código Civil protege la contratación que tiene
fines lícitos”8.

El contrato es el acuerdo de voluntades por medio del cual los interesados crean
derechos y obligaciones, este pacto entre las partes tiene un interés jurídico patrimonial.
A través de un contrato se puede crear, modificar, regular o extinguir relaciones
obligatorias. El estado garantiza el derecho a la contratación, en tanto no vulnera el
orden público.

7
Ibídem. p. 129.
8
Ídem.

9
Las Condiciones Generales de Contratación se crearon para proteger los intereses de los
consumidores, usuarios, y personas contratantes; uno de los caracteres generales de
estas, es la protección e igualdad de los contratantes, constituye el presupuesto
imprescindible de justicia de los contenidos contractuales e imperativos de la política
jurídica

Estas, se pueden dar tanto en las relaciones de profesionales entre si como de estos con
los consumidores. En ambos casos debe exigirse que dichas condiciones formen parte
del contrato; sean conocidas o en ciertos casos de contratación no escrita- exista la
posibilidad real de ser conocidas, y que se redacten de forma transparente, con claridad,
concreción y sencillez.

Una clausula es condición general cuando esta predispuesta e incorporada a una


pluralidad de contratos exclusivamente por una de las partes, y necesariamente no tiene
por qué ser abusiva.

DERECHO A LA LIBERTAD DE TRABAJO

2°, INC. 15.- A TRABAJAR LIBREMENTE, CON SUJECION A LEY.

El Estado promueve, a través de leyes el trabajo en todas sus formas, esta actividad debe
darse respetando la dignidad de la persona humana, a través de una remuneración justa,
son discriminación y dando todas las garantías para que nadie impida la actividad
laboral dentro de la ley.

La libertad de trabajo consiste en el derecho que tiene todo hombre de aplicar su


actividad a la producción de la riqueza, Es una manifestación del derecho al trabajo, y
que se define como el derecho a elegir libremente una profesión u oficio. Por ellos, el
Estado no sólo debe garantizar el derecho de las personas a acceder a un puesto de
trabajo o proteger al trabajador frente al despido arbitrario (artículo 27° de la
Constitución) sino que, además, debe garantizar la libertad de elegir la actividad
mediante la cual se procuran los medios necesarios para la subsistencia; es decir, debe
proteger tanto al trabajador dependiente como a la persona que realiza actividades
económicas por cuenta propia, ejerciendo la libertad de empresa que la Constitución
conoce. (Exp. N° 2802- 2005- PA/TC).

10
Supone este derecho la facultad de poder escoger la profesión, arte u oficio a que quiera
dedicarse, la de elegir el objeto, la clase y el método de producción que considere
oportuno, la de emplear la forma, el tiempo y el sitio de trabajo que estime conveniente;
la de reunirse, asociarse o asalariarse con quien tenga a bien; y la de ser dueño de las
obras; productos o resultados que emanen de sus esfuerzos.

El trabajador debe por lo tanto ser libre, sin más limitaciones que las determinadas por,
la naturaleza la moral, el derecho y la prudencia.

El hombre es libre en su conciencia y debe sello también en su trabajo, puesto que esas
libertades se basan en el libre albedrío, que se funda a su vez en la naturaleza humana.

La libertad de trabajo se formula como el atributo para elegir a voluntad la actividad


ocupacional o profesional que cada persona desee o prefiera desempeñar, disfrutando de
sus rendimiento económico y satisfacción espiritual; así como de cambiarla o de cesar
de ella. Para tal efecto, dicha facultad auto determinativa, deberá ser ejercida con
sujeción a la ley. Por ello es que existen limitaciones vinculadas con el orden público, la
seguridad nacional la salud y el interés público.

El derecho al libre ejercicio de la profesión es uno de aquellos derechos que forma parte
del contenido de otro. En concreto, del derecho a la libertad de trabajo, garantiza que
una persona pueda ejercer libremente la profesión para la cual se ha formado, como un
medio de realización persona, sin embargo, el libre ejercicio de la profesión, como todo
derecho fundamental, puede ser restringido para satisfacer fines constitucionalmente
valiosos.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por la Asociación de Comerciantes del
Campo Ferial Villa María contra la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte
Superior de Justicia de Lima, de fojas 105, su fecha 26 de marzo de 2007, que declara
infundada la demanda de autos
ANTECEDENTES
Con fecha 12 de setiembre de 2003 la Asociación de Comerciantes del Campo Ferial
Villa María interpone demanda de amparo contra la Municipalidad Metropolitana de
Lima con el objeto de que se disponga el cese de los actos perturbatorios que amenazan
los derechos a la libertad de trabajo, empresa y contratación de sus afiliados, así como
debido proceso, legítima defensa y paz social, a fin de que reponiéndose las cosas al

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estado anterior a la vulneración constitucional que se suspenda o se deje sin efecto
cualquier acto de la emplazada destinado al desalojo masivo y violento de los
comerciantes ambulantes.
EL DERECHO FUNDAMENTAL A LA LIBERTAD DE TRABAJO
Mediante el EXP. N.º 2450-2007-PA/TC el derecho a la libertad de trabajo puede ser
entendido como “la facultad de ejercer toda actividad que tenga como finalidad el
sustento vital de la persona, siempre que ésta realice una labor racionalmente
aceptada por la moral y la salud pública y con el permiso del ente llamado por la ley a
ejercer el control correspondiente”9.
El Tribunal Constitucional ha sostenido que, “la libertad de trabajo, en cuanto derecho
fundamental, detenta una doble faz. Por un lado, constituye derecho de defensa y, por
otro, derecho de protección. En cuanto derecho de defensa, proyecta su
vinculatoriedad típica, clásica, oponible al Estado y a particulares, como esfera de
actuación libre. En cuanto derecho de protección, la libertad de trabajo reconoce a la
persona el derecho a una acción positiva, que vincula al Estado a la protección activa
del bien jusfundamental protegido –libre trabajo- a través del establecimiento de
normas, procedimientos e instituciones orientadas a hacer posible el ejercicio de tal
derecho fundamental. En virtud de ello se constituye para el Estado y el poder público
en general lo que el Tribunal Constitucional alemán ha denominado en su
jurisprudencia como “deber de protección”10.
DERECHO A LA PROPIEDAD

2°, INC. 16.- A LA PROPIEDAD Y A LA HERENCIA.

La propiedad es una de las grandes conquistas de la civilización, que ha impulsado el


desarrollo económico y ha generado los derechos patrimoniales, entre los que
encontramos el derecho e sucesión o herencia. La Declaración de los Derechos del
hombre y del ciudadano de 1789 así lo reconoce, como el Código Civil francés de 1804.

La propiedad es un derecho, cuyo vinculo absoluto sobre una cosa o bien genera
poderes legales o facultades jurídicas al propietario. La juridización de la propiedad
nace como una necesidad social.

Las Declaraciones sobre los derechos del hombre, siempre parten desde una misma
premisa: la dignidad basada en la justicia e igualdad; asi la propiedad se hace derecho
inviolable.

En la Declaración de Derechos del Hombre del Ciudadano, promulgada por la


Revolución Francesa de 1789, se hace apreciar que “la propiedad es un derecho

9
Sentencia del Tribunal Constitucional Peruano. EXP. N.º 2450-2007-PA/TC, Fundamento 4.
10
Sentencia del Tribunal Constitucional Peruano. EXP. N.º 2450-2007-PA/TC, fundamento 5.

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inviolable y sagrado, nadie puede ser privado de ella sino cuando la necesidad publica,
legalmente justificada, lo exija evidentemente y a condición de una justa y previa
indemnización”. También en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del
Hombre de 1948, el articulo 23 con respecto a la propiedad dice “toda persona tiene
derecho a la propiedad privada correspondiente a las necesidades esenciales de una vida
decorosa que contribuya a mantener la dignidad de la persona y del hogar”, este articulo
resalta cual es el espectro social y humano que nace a raíz de este derecho.

13
CONCLUSIONES

- El derecho de reunión consiste en la libertad del ser humano de congregarse, ya


sea para participar, protestar, compartir ideas u opiniones, intercambiarlas o
acordar una acción común. Este derecho es una manifestación de la vocación
asociativa del ser humano y de la instintiva interacción de los individuos. Las
reuniones son voluntarias organizadas previamente, importan una preparación e
incluso, en ocasiones, una publicidad, aspectos que las diferencian de las simples
aglomeraciones accidentales.

- El derecho de asociación consiste en la libertad que tienen las personas de


constituir diversas formas de organización jurídica “sin fines de lucro”, en este
caso las asociaciones y las fundaciones, con la intención de realizar fines
comunes.

- El derecho de contratar es, la libertad de formalizar jurídicamente relaciones


patrimoniales entre las personas o instituciones sobre lo más diversos asuntos.

- El derecho a la libertad de trabajo puede ser entendido como la facultad de


ejercer toda actividad que tenga como finalidad el sustento vital de la persona,
siempre que ésta realice una labor racionalmente aceptada por la moral y la
salud pública y con el permiso del ente llamado por la ley a ejercer el control
correspondiente.

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BLIBLIOGRAFIA

- CHANAME ORBE, Raúl. (2007) La Constitución Política Comentada. Jurista


Editores E.I.R.L. Lima Perú

LINKOGRAFIA
http://www.incipp.org.pe/archivos/publicaciones/derechodereunion.pdf
http://www.tc.gob.pe/jurisprudencia/2005/04677-2004-AA.pdf
http://blog.pucp.edu.pe/blog/wp-content/uploads/sites/156/2003/01/722.pdf
https://www.enfoquederecho.com/2018/01/11/protestar-no-es-un-delito-es-un-derecho/
http://tesis.pucp.edu.pe/repositorio/bitstream/handle/123456789/5228/VASQUEZ_TOR
RES_ELENA_ALCANCES_LIMITES.pdf?sequence=1
https://libros-revistas-derecho.vlex.es/vid/oacute-jur-iacute-dico-peruano-81767508
http://derechogeneral.blogspot.com/2007/12/la-libertad-de-contratacin-en-los.html
https://laley.pe/art/3081/-que-ha-dicho-el-tc-sobre-el-derecho-a-la-propiedad-

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