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La mediación y sus herramientas

en el contexto de los Mecanismos


Alternativos de Solución de
Controversias

ELIZABETH BUITRON ROMERO


DIPLOMADO “MEDIOS ALTERNOS EN
SOLUCION DE CONTROVERSIAS”
COORDINADOR ACADEMICO DEL
DIPLOMADO LIC. SANTIAGO QUIROZ
UAC
INTRODUCCION.
Los problemas que implica la impartición de la justicia, no solo en México, es
un tema que presenta múltiples aristas, el sistema de justicia suele generar
desconfianza e incertidumbre a causa de lo insatisfactorio de los resultados en
los procesos legales; igualmente el hecho de que las partes estén ubicadas de
la posición de adversarios produce un clima de tensión y animadversión que
1
no favorece al intento de solución del conflicto que se pretende con el litigio.
Esto ha ocasionado que en no pocas ocasiones las personas desistan de iniciar
un procedimiento legar para evitar el laberinto de tramites largos y con
frecuencia embarazosos, papeles, gastos económico y subjetivo prefiriendo en
ocasiones “un mal arreglo a un buen pleito”.
La Mediación es un procedimiento alternativo, entendido este como un
método autocompositivo para la resolución no jurisdiccional de todo tipo de
controversias donde la solución implica para ambas partes ganar/ganar,
además del beneficio, y este es su principal rasgo, de no ser un método
confrontativo. El litigio, desde el punto de la convivencia, tiene numerosos
inconvenientes. En busca de alternativas para solucionar los obstáculos para
la solución pacífica y que permita la continuidad de las relaciones así como la
convivencia, al tiempo que se descongestionan los tribunales, surge la
Mediación de Conflictos como una manera de saber qué nos corresponde y
qué es lo que podemos considerar como lo justo. Tiene la incomparable
ventaja, para las partes y para el sistema legal, del trabajo del caso por caso,
una solución para cada controversia. Son las partes las que deciden cual
solución corresponde a su conflicto.
Lo novedoso en esta propuesta no es en sí la mediación de conflictos dado que
esta práctica ha existido desde hace mucho tiempo, si bien de manera informal
o no institucionalizada, sino el hecho de que esta alternativa constituya un
nuevo ejercicio de la impartición justicia en México transformando la posición
de adversarios de las partes en disputa donde, los que participan del conflicto,
gozan de los beneficios del acuerdo logrado al cierre del proceso.
La mediación, en tanto mecanismo alternativo de solución de controversias,
suele asociarse al ejercicio de los abogados, sin embargo las herramientas
utilizadas que provienen también de otros campos como el de las ciencias de
la comunicación y la psicología, lo que hace de esta práctica un hibrido. Una
nueva tendencia que implica especialidades transversales que aluden a la
polifuncionalidad de las formaciones profesionales que requieren una
preparación ramificada y el ejercicio de nuevas competencias profesionales
para un ejercicio profesional que surge como un hibrido dentro del sistema de
justicia.
Cuando se acude a solicitar el servicio de mediación, quien lo hace acude bajo 2
el supuesto que el mediador conoce la solución de su conflicto, busca en el
mediador una respuesta; sin embargo su función será solo de facilitar la
construcción de un acuerdo satisfactorio para las partes. Personalmente
considero que la posibilidad del trabajo caso por caso da oportunidad de poner
en juego la creatividad de todos los implicados lo cual potencia los resultados
y el grado de satisfacción. Uno de sus trazos singulares es el lugar que tiene la
escucha de los intereses y necesidades de las partes, herramienta con la cual
se inicia la comprensión de la situación de conflicto por la que atraviesan los
mediados.

“Ninguna persona podrá hacerse justicia por sí misma,


ni ejercer violencia para reclamar su derecho”.
Artículo 17 Constitucional

CONTEXTO.
El principal referente de los Mecanismos Alternativos de Solución de
Controversias emana de “la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos en donde se plasma y concreta la aspiración de los mexicanos de
vivir en una sociedad de derecho. Esto quiere decir vivir en un país
democrático gobernado al amparo de la ley, donde exista una profunda y
verdadera libertad, igualdad y equidad para cada uno, con plena garantía de
nuestra propiedad, con absoluta seguridad jurídica, con pleno ejercicio de
nuestros derechos, así como con igualdad sustantiva independientemente de
nuestra condición de género, orientación sexual, raza, etnia, capacidades,
creencias o situación social.
Mediante reforma constitucional de dieciocho de junio de dos mil ocho en
México se modificó el tercer párrafo del artículo 17 de la Constitución
Política para establecer que “Las leyes preverán mecanismos alternativos de
solución de controversias. En la materia penal regularán su aplicación,
asegurarán la reparación del daño y establecerán los casos en los que se
requerirá supervisión judicial”( Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, I.
México en Paz. Pág.29, las cursivas son de Elizabeth Buitrón).
El Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 en su diagnóstico señala que para 3
lograr un México en Paz es necesario un pacto social más fuerte y con plena
vigencia. Respecto al Sistema de Justicia Penal, el PND señala las deficiencias
para cumplir con su principal finalidad: procurar e impartir justicia de manera
pronta, expedita e imparcial. La nueva tendencia en México iniciada desde el
2008 es impulsar la reforma al Nuevo Sistema de Justicia, “que se caracteriza
por la oralidad, transparencia, mediación, conciliación, reparación del daño y
por garantizar los derechos humanos tanto de la víctima como del imputado.
En este sistema existen medios alternativos de solución de conflictos que
permiten descongestionar el Sistema Penal”i (PND 2013-2018. pág. 35 las
negritas son de Elizabeth Buitrón).
El documento en mención señala entre sus estrategias “proporcionar servicios
integrales a las víctimas u ofendidos de delitos” para lo cual cita entre sus
líneas de acción “Fortalecer el establecimiento en todo el país de los medios
alternativos de solución de controversias” (PND Estrategia 1.5.3.)
El sistema de justicia alternativa permite exjudicializar una gran cantidad de
asuntos que se turnan a los tribunales. Dicho sistema y su respectiva ley
responden a las reformas federales que fueron aprobadas por el Congreso de
la Unión en 2008. Esto es un imperativo constitucional que se dio con base en
la reforma del artículo 17 de la Constitución mexicana. Las reformas a los
artículos 17 y 18 constitucionales incorporan como un derecho de los
mexicanos la instrumentación y búsqueda de mecanismos alternativos para la
solución de controversias entre los que se encuentran la conciliación, la
mediación, el arbitraje, justicia alterna, juntas de avenencia, negociación.
MARCO LEGAL.
Cada Estado de la Republica ha adoptado, ya sea público o privado, una
variante propia del procedimiento de mediación sin embargo cada una de
estas variantes guardan similitudes respetando los principios rectores de esta
práctica: la neutralidad, voluntariedad, confidencialidad, equidad. La Ley de
Medios Alternos para la solución de Controversias para el Estado de Coahuila
de Zaragoza se publicó en julio del 2005, misma que en su Artículo 2. Señala
que: “Esta ley tiene por objeto regular y fomentar el desarrollo y empleo de 4
medios alternativos para la solución de controversias interpersonales, como
opciones distintas a las jurisdiccionales, a las que las partes pueden acudir a
fin de prevenir y solucionar sus diferencias en forma pacífica y colaborativa”.
Según señala la ley en mención en el caso de los mediadores o “facilitadores
particulares deberán de sujetarse al procedimiento de certificación emitido
por su entidad”. Actualmente todos los profesionistas pueden aspirar a su
certificación una vez cumplidos los requisitos previos. La ley en cuestión
menciona en su artículo 8 los principios rectores de los medios alternos para
la solución de conflictos (las negritas son de Elizabeth buitrón):
I. Autodeterminación de las partes en la elección de cualquiera de los medios
previstos en esta ley.
II. Flexibilidad en las reglas de los procedimientos.
III. Confidencialidad de los temas tratados, los que no serán objeto de
actividad probatoria ante los tribunales, excepto la información relativa a la
comisión de un delito.
IV. Imparcialidad del facilitador en el desempeño de sus funciones.
V. Economía en la medida del menor costo y rapidez para la solución de los
conflictos.
VI. Seguridad jurídica, en la eficacia y exacto cumplimiento de los acuerdos
tomados.
EL CONFLICTO COMO OBJETO DE LA MEDIACION
“Para Fernando Martín Díaz mediación es un concreto medio de solución
alternativa de conflictos siendo un mecanismo alternativo al judicial,
caracterizado por la intervención de una tercera persona (mediador o
facilitador) cuyo objetivo es facilitar la avenencia y solución dialogada entre
las partes enfrentadas, tratando de lograr que éstas acuerden una solución
satisfactoria y voluntaria al conflicto, pero nunca ofreciéndola o
imponiéndola. El mediador participa como un facilitador en la resolución 5
de la controversia ya que es la persona que recoge inquietudes, traduce
estados de ánimo y ayuda a las partes a confrontar sus pedidos con la
realidad, es decir, el mediador calma los estados de ánimos exaltados,
rebaja los pedidos exagerados, explica posiciones y recibe confidencias”.
https://www.scjn.gob.mx/transparencia/lists/becarios/attachments/134/bec
arios_134.pdf

El énfasis de la mediación no está puesto en los aspectos legales derivados del


conflicto sino en los intereses latentes de las partes en disputa. Este aspecto
reviste particular interés pues la controversia inicia por intereses
aparentemente irreconciliables que originan posiciones de poder donde las
partes pretenden imponerse tratando de ganar a su adversario, buscando
además una venganza, sanción o castigo, misma que alimenta una ruptura en
las relaciones. Centrarse en los intereses y no en los aspectos legales
orientando el dialogo hacia la construcción por medio de las partes ayuda a
restablecer la convivencia y lograr acuerdos donde las partes queden
comprometidas a su realización y concreción.
https://www.scjn.gob.mx/transparencia/lists/becarios/attachments/134/bec
arios_134.pdf

La mediación no debe confundirse con una forma de terapia o consejería;


mediar es interceder, estar en medio de otros, tomar un término medio entre
dos extremos, por ello la mediación es un mecanismo jurídico de solución de
conflictos en el cual un tercero se interpone entre los contendientes
procurando su reconciliación mediante su asistencia en la obtención de
un acuerdo a través de un procedimiento flexible e informal. Es necesario
hacer notar que no siempre se logra un acuerdo entre las partes, por su
carácter de voluntario es posible que durante el proceso una de las partes
decida no continuar con el mismo.
La mediación está conformada de manera multidisciplinaria dado que
requiere, en su desarrollo, de la aplicación de elementos no sólo jurídicos,
sino también fundamentalmente psicológicos así como de las ciencias de la
comunicación humana. Las diferentes técnicas y herramientas de la mediación
contemplan la creación de un clima positivo, la interrogación cuidadosa,
la dirección activa de entrevistas, la escucha activa, la relación positiva, 6
la descarga de comportamientos no deseables, la confrontación de
incoherencias, la facilitación de información, un dialogo constructivo centrado
en la generación de opciones por parte de los mediados.
Los esfuerzos de la mediación se dirigen a los asuntos familiares, mercantiles,
civiles donde las partes están en condiciones de llegar a un acuerdo y queden
satisfechas. El eje de la mediación se localiza en el entendimiento del conflicto
poniendo el acento en los intereses en juego.

Entendiendo el conflicto.
Thomas-Kilman desarrollaron una explicación sobre las formas de abordar el
conflicto1, el estilo de abordarlo varía dependiendo de la situación, de las
características personales, del tipo de conflicto, las posiciones e intereses en
juego. Los autores identificaron cinco formas que a continuación se
mencionan:
✓ Evasión: Evade completamente el tema y por lo tanto no hace nada para
satisfacerte a sí o a otros. La persona se muestra desinteresado y apático
por encontrar solución al conflicto prefiriendo dejar la solución en
manos de otro.
✓ Cesión: Coopera para satisfacer los deseos de los demás y no hace nada
por satisfacer sus propios intereses, se muestra poco asertivo cediendo
a las demandas de los demás tal vez por apatía, desequilibrio de interés,
falta de firmeza.

1
http://www.rareplanet.org/sites/rareplanet.org/files/thomas_kilmann__student_guide_lesson.pdf
✓ Compromiso: todos Es un estilo que intenta identificar soluciones
mutuamente beneficiosas o aceptables que casi satisfagan las metas o
satisfagan parcialmente al grupo.

✓ Competitivo: Pone gran énfasis en sus propias metas y poco en las metas
de los demás. Esta se ve por lo general como un intento agresivo por
lograr los propios intereses y metas; los demás sienten falta de apoyo.
Esta forma de abordar el conflicto está orientada a la acción y utiliza la 7
posición o el estatus o inclusive las amenazas para obtener lo que se
desea. Este estilo se considera adecuado cuando, por ejemplo, existe
algún problema de seguridad y es necesario tomar una decisión.

✓ Colaboración: Pone énfasis en los intereses de todas las partes, lo que


constituye una combinación entre asertivo y cooperativo. Representa lo
mejor del comportamiento dominante; da apoyo y es asertivo y
cooperativo. llega hasta las últimas consecuencias para hallar los
asuntos subyacentes y se sirve de medios alternativos para lidiar con
todas las preocupaciones. Cuando las personas colaboran, trabajan por
lograr un resultado que funcione para todos los involucrados. Los
métodos colaborativos toman en cuenta las relaciones, permiten los
desacuerdos y los debates siempre y cuando exista respeto mutuo y
compromiso para hallar la mejor solución posible. La colaboración
permite que todos se comprometan. Considerado como uno de los
métodos más efectivos para enfrentar el conflicto.

Esta clasificación no indica que una forma de abordar el conflicto sea mejor
que otra. Suele ocurrir que estas formas sean situacionales, es decir, que
dependiendo de la situación pueda ser mejor una forma que otra, en ocasiones
tal vez sea mejor evitar y esperar a que la otra persona esté en condiciones de
encarar y verbalizar la situación.
La forma tradicional de entender el conflicto lo define como una
incompatibilidad de intereses en donde de dos o más hipotéticas situaciones
son excluyentes y en donde hay intereses contrapuestos que entran en
confrontación, oposición o emprenden acciones mutuamente antagonistas,
con el objetivo de neutralizar, dañar o eliminar a la parte rival, incluso cuando
tal confrontación sea verbal, para lograr así la consecución de los objetivos que
motivaron dicha confrontación. Saymond Paper señala que el propósito de
abordar el problema no es llegar a la respuesta correcta sino captar el conflicto
y las diferentes maneras de pensarlo; es decir el objetivo no es encontrar
culpables sino localizar como el conflicto se percibe por parte de los
involucrados.
Las técnicas utilizadas durante el proceso de mediación es el uso de preguntas, 8
del parafraseo, el mensaje yo, el reencuadre y el resumen. Esta iniciativa
transforma la forma de ejercer el derecho de un modo que reviste particular
interés; no es más importante la verdad de la causa que los intereses en juego,
no es necesario tener pruebas o testigos que afirmen o desmientan a verdad
de lo que se intenta demostrar. Cada parte, transformadas de adversarios a
mediados, tiene su versión de lo ocurrido y como tal tiene la misma
importancia; no se pretende que la sentencia sea ejemplar o bien encubra los
deseos de venganza de una o ambas partes, lo importante es lograr un acuerdo
que este a la medida de su caso, reestablecer la comunicación y la convivencia.
No se trata más de un sistema adversarial en el que al final habrá un ganador
y un perdedor quien recibe sanción o castigo. Las potenciales soluciones o
acuerdos, son determinados por las partes involucradas en el conflicto, y no
por el mediador, las partes deben de decidir qué resultados satisfacen más sus
intereses. No se trata de la participación de un juez o árbitro que dicte lo que
habrá de hacerse. La mediación, como sistema alternativo de justicia, está
basado en la autocomposición asistida en las controversias por el facilitador
o mediador, el éxito a largo plazo de la mediación, se encuentra ligado a la
libertad que se le dio a las partes en la calibración del proceso de resolución
así como la autoridad que tuvieron durante la generación del mismo.
Culturalmente se tiene la idea de que en el conflicto la mejor posición es ganar,
el adversario espera el error o la inconsistencia del otro para tomar una
posición de ventaja y ganar en el conflicto. Igualmente se espera que el que
pierde reciba sanción o castigo. Razones para el antagonismo hay muchas y
muy variadas, tantas como experiencias de vida. No obstante el gran abanico
de posibilidades comparte algunos componentes psicológicos de interés. El
conflicto como fenómeno es estudiado por diversas disciplinas que convergen
en un interés común: el desciframiento de los enigmas del ser humano. Es
además, un tema vasto que ofrece múltiples lecturas. En la práctica es
frecuente encontrarnos con problemáticas donde el conflicto organiza la vida
familiar, laboral, comunitaria.
En la dinámica del conflicto intervienen dos o más personas, ubicadas como
rivales antagónicos donde se juegan sentimientos de hostilidad, de rencor y
franca antipatía. Al calor de estos sentimientos predomina el deseo de la
destrucción del rival, que la mayoría de las veces no pasa de ser un deseo que 9
se contenta con la construcción icónica del daño imaginado. Una forma de
destrucción menos comprometida se exterioriza mediante la palabra que
contribuyen al menoscabo del rival: la difamación, la calumnia, la crítica
malintencionada, los reproches y querellas son formas que toma el conflicto
donde el malentendido alimenta los rencores aumentando la tensión
emocional y buscando convertir al rival, en casos extremos, en objeto de
desecho, nada para nadie, paradójicamente mientras más se busca
minimizarlo más importancia cobra el rival para el contendiente.
En el conflicto suele observarse una dislocación del afecto. Para avanzar es
necesario delimitar el sentido del término dislocación, pues al igual que otros
posee más de un significado. La que aquí se utiliza indica que es aquello que
esta fuera de su estado o modo natural. Aparece como resultado de una gran
excitación o tensión emocional. Hay “algo” que se expresaba de otro modo
antes de que tomara la forma de conflicto, es decir, se opera una dislocación
que surge el afecto que no cambia su esencia pero que cambia su expresión.
La consecuencia es una tensión, que al inicio puede ser sentida como malestar
que puede extenderse hasta resultar intolerable dificultándole al sujeto
tramitar dicha tensión.
Cuando se estudia el conflicto del lado del que ostenta la posición de poder,
del “agresor” es necesario tomar en cuenta que las disputas intentan resolver
la tensión emocional en juego.
Cuando un conflicto se acompaña de la irrupción de la violencia y de posiciones
de poder dramáticamente asimétricas el asunto no puede transitar por las vías
de la mediación. Esta es una consideración de carácter legal y técnica para el
mediador o facilitador. No puedo evitar mencionar su costado psicológico.
Cuando alguien, al estallar un conflicto, queda en una posición de franca
desventaja, queda vulnerable… en situación de indefensión e incluso de
humillación pública. En casos extremos donde la violencia participa no siempre
es posible que se pueda pasar a lenguaje lo que pertenece al mundo de las
sensaciones; y el dolor es parte de este; en ocasiones porque las palabras no
alcanzan para describir la enormidad de lo ocurrido. Estos casos requieren
otras formas de intervención que permitan a la víctima la restauración, hasta
donde sea posible, del daño sufrido 10
En opinión de Haward Zerh la justicia restaurativa ha estado presente en la
práctica de muchas culturas antiguas, comparte algunas similitudes con el
ejercicio de la mediación; sin embargo no son iguales. En el campo de la justicia
restaurativa, cuyos inicios datas de los 70´s como una forma de tratar los
delitos en donde el daño ocasionado no se salda con un castigo penitenciario,
y en donde se busca, en cambio, la restauración del daño sufrido por parte de
quien lo causo; para lo cual se requiere que el victimario asuma su
responsabilidad y esté en disposición de restaurar el daño y que la víctima
acepte el encuentro con quien le ha causado ese daño. Compromete una
impartición de justicia alejada de la idea de un castigo ejemplar; numerosos
estudios han demostrado que el sistema penitenciario falla en su intento de
reinsertar al delincuente a la sociedad de manera que transformen su
conducta delictiva por una socialmente aceptable. Michel Foucault en su
trabajo “Vigilar y castigar” hace un recorrido sobre la evolución de los castigos
y la vigilancia desde la sociedad medieval hasta la contemporánea: los
suplicios, la humillación pública, la prisión como formas de ejercicio del poder;
métodos punitivos que trazan en el cuerpo mismo del condenado, signos que
no deben ser borrados, de tal suerte que la memoria colectiva conserve el
recuerdo de la exposición como forma de alejarlos del delito. El castigo debería
ser ejemplar y resonante; al mismo tiempo debería poder ser comprobado por
todos. Después de siglos de impartir la justicia con “mano dura” inicia, con la
justicia restaurativa la posibilidad de abordar las cuestiones penales desde otra
perspectiva que de oportunidad, tanto a la víctima como al victimario de pasar
a otra cosa, pasaje que les permita continuar con su vida de una forma distinta.
LA FIGURA DEL MEDIADOR O FACILITADOR.
El mediador es una figura que surge a partir de la modificación al artículo 17 y
a la generación de Medios Alternos de Solución de Controversias. Ciertamente
la figura del mediador ha existido de manera informal desde hace muchos años
correspondiendo a cada uno de los que ejercía esta función hacerse de un
perfil que le permitiera ejercer su función.
Existe un consenso en relación al perfil de esta figura: no analiza y no juzga los
11
argumentos que cada parte le presenta, no minimiza ni tranquiliza
permitiendo la expresión de las emociones, su función tiene un carácter auto
compositivo, creativo y asertivo, capaz de tener empatía, escucha activa,
manejo de un clima de respeto, mantener una posición neutral.
El perfil retoma la empatía, un rasgo que contrasta con la pretendida
objetividad que caracteriza a las ciencias exactas y que afanosamente buscan
lograr las ciencias sociales. La empatía del griego ἐμπαθής (emocionado) es la
capacidad de percibir, en un contexto común, lo que otro ser puede sentir.
Una herramienta que facilita la comprensión del punto de vista del otro y abre
las puertas para que las hostilidades generadas por el conflicto cedan su paso
al inicio de su solución; la empatía y la escucha activa son condición para el uso
oportuno y eficaz del resto de las herramientas pues permiten no solo
acercarse a la manera de sentir del otro; permite identificar los intereses y por
qué son importantes para las partes así como sus necesidades. Ambos factores
son condición para el uso del parafraseo, el reencuadre y el resumen, todos
estos, facilitadores en la generación de opciones.
La empatía además permite salir de la indolencia con la que suele toparse
quien sufre por conflictos que para otros pueden parecer banales. Sentirse
acompañado por quien guía el proceso de mediación da seguridad a las partes
de que la salida del conflicto es posible.
A estas herramientas se le podría sumar el uso, en mediación, de la atención
flotante, expresión creada por Sigmund Freud en “Consejos al médico sobre el
tratamiento psicoanalítico” 1912 para designar la regla técnica según la cual
el analista debe escuchar al analizarte sin privilegiar ningún elemento del
discurso de este último. «No debemos otorgar una importancia particular a
nada de lo que oímos y conviene que le prestemos a todo la misma atención
flotante». La atención flotante supone por consiguiente la supresión
momentánea de sus prejuicios. Esta forma de mantener la atención permite
más fácilmente sostener una posición neutral así como la escucha activa.
EL PROCESO
El proceso se compone de 5 etapas que a continuación se mencionan
Entrevista inicial o premediacion: Se realiza con quien solicita el servicio de
mediación para conocer un poco del conflicto, tomando en cuenta que esta 12
exposición es solo una versión de lo que ocurre por lo que durante la narración
habrá que iniciar a conocer el desarrollo del conflicto de ambas partes. En el
ejercicio de la mediación particular se aclaran los honorarios y de qué manera
se citara a la parte invitada (por teléfono, por correo o mediante una visita). Es
recomendable establecer una entrevista conjunta para explicar a la parte
invitada cual es el propósito y en caso de aceptar poder iniciar el proceso
evitando su interrupción anticipada.
I. INTRODUCCION.
Se aclara a las partes en que consiste la mediación y cuál es su objetivo
señalando que la solución se encontrara con la participación de ambas pares
para lo que es necesario hablar del conflicto explorando posibilidades de
solución. Se señala el número de sesiones y la duración de cara sesión.
En esta parte se habla del CAUCUS o sesiones individuales, los principios que
fundamentan el ejercicio de la mediación. Finalmente se aclara que el
convenio o acuerdo podrá ser verbal o escrito según consideren las partes.
Durante la introducción:
✓ se da la bienvenida inicial y la presentación,
✓ se aclara el nivel del discurso (tu o ud).
✓ Reconocimiento de las partes por intentar la solución del conflicto por esta vía.
✓ Se aclara que es la mediación y sus principios rectores: confidencialidad,
voluntariedad, imparcialidad, flexibilidad, equidad, legalidad, honestidad.
✓ Explicar el papel del mediador: posición neutral, duración del proceso, uso del
CAUCUS2.

2
El caucus es una técnica que se utiliza en momentos específicos del proceso de mediación y consiste en
una reunión privada, individual, confidencial y de corta duración, que se realiza por separado con cada uno
de los participantes después de haberse iniciado la primera sesión conjunta.
✓ Se explica que el acuerdo puede ser verbal o escrito según consideren las partes.
✓ Se explora las posibles dudas al proceso.
✓ Se firma la solicitud de servicio el acuerdo de confidencialidad que incluye al
mediador y las reglas a observarse.

II. NARRACION.
Es la parte más compleja del proceso y se inicia con una pregunta abierta sobre
lo que sucedió, preguntando quien desea iniciar “Cuénteme que paso… que lo 13
trajo acá… quien desea iniciar”.
Durante esta etapa se invita a contar a cada uno su historia equilibrando el
tiempo y evitando interrumpir si la narración está fluyendo. En esta etapa se
utilizan las técnicas de mediación: preguntas, parafraseo, reencuadre,
resumen. Se confirman los detalles y se resume la información en términos
generales.
Los temas a explorar durante la narración son: cómo percibe cada uno la
situación, cual es el impacto que el conflicto ha tenido en sus vidas y que
consecuencias han tenido ya sean económicas, sociales, familiares; cual es el
motivo o causa del conflicto identificando si alguien más está participando de
este (hijos, suegros, vecinos, compañeros de trabajo, etc.).
Se realizan preguntas para que las partes se escuchen entre sí. Puede ocurrir
que durante la narración se produzca un impase3, es decir un punto muerto en
el que no se registra avance. Cuando una de las partes parece no escuchar se
puede solicitar que la parte haga un resumen de cómo el siente el otro. El
impase puede señalar la necesidad de utilizar el CAUCUS, en este caso se
utilizara con ambas partes aclarando si se hablara de lo que aquí se cuente
cuando se retomen las sesiones conjuntas.
III. CLARIFICACION DE TEMAS E INTERESES.

Los mediadores decide el uso del caucus por ello es conveniente informar a las personas de la posibilidad de
realizar estas reuniones antes que surja la necesidad y aunque también podría ser solicitado por cualquiera
de los participantes, la decisión de realizarlo o no, igualmente será del mediador.
Uno de los objetivos de caucus es poder trabajar bloqueos y obstáculos emocionales o de cualquier tipo que
surjan durante el proceso y que están produciendo un imppase en el fluir de la mediación.
3
“impasse” es el término francés para referirse a un callejón sin salida y se emplea para aludir al
estancamiento que sufre un proceso psicoanalítico que se desarrollaba normalmente.
Los temas e intereses se detecten durante la narración y se mencionan
mediante el parafraseo. En esta etapa es el momento de mencionar los que se
han detectado, aun sin priorizar ninguno y permitiendo a las partes agregar los
que consideren o bien eliminar los que no son de su interés.
IV. GENERACION Y EVALUACION DE OPSIONES.
Para cada tema o interés detectado se genera una “lluvia de ideas” anotando
en el rotafolio cada una de ellas y sin desestimar ninguna, aun y cuando
14
puedan parecer no posibles o ilógicas incluso de su posible extravagancia. La
intención es que las partes visualicen al tiempo que reflexionan sobre sus
propuestas. Son los mediados quienes jerarquizan sus opciones después de
generarlas y deciden con cuál de ellas iniciaran. Para cada opción se generan
las soluciones valorando la posibilidad de su realización y señalando como y
cuando se realizara, quien participara.
V. CIERRE
Se repasa el acuerdo obtenido para asegurarnos de no omitir ningún punto
decisivo o bien para cambiar si se considera algún tema. Se recuerda que el
acuerdo puede ser verbal o escrito. En este momento es posible hacer una
pausa y que las partes consulten con un abogado para asegurarse de que el
acuerdo está dentro de la ley. Si las partes logran acordar se da por terminado
este proceso en particular quedando abierta la posibilidad de abrir un nuevo
proceso más adelante para modificar lo acordado.

CONCLUSIONES.
La implementación de la mediación como un mecanismo alterno en la solución
de controversias devuelve a la palabra su valor, da oportunidad a los usuarios
del servicio a encarar las dificultades de las interacciones sociales con el
optimismo de que habrá una solución a la medida de sus necesidades sin que
esta sea una sentencia impuesta que muchas veces no tiene relación con sus
intereses y necesidades.
Se requiere aún de difusión y sensibilización para cambiar de paradigma y
devolver a la gente la seguridad de que cuando acuda a una mediación
encontrara respuestas y no solo leyes y sanciones.

BIBLIOGRAFIA DE REFERENCIA
15
Judith Butler “Vida precaria: el poder del duelo y la violencia” Ed. Paidos 2006 Buenos aires.
Judith Butler “Lenguaje, poder e identidad” Ed. Síntesis 2004 Madrid
Carlos Castilla de Pino “El Odio” Tusquets Editores 2002
Elizabeth Buitrón “El objeto de la violencia: el cuerpo” en REVISTA PUNTOS No.6 Octubre de 2002 Educación
Especial, SEP Coahuila, México.
Programa general de capacitación para mediadores Modulos I, II, III, IV y V USAID. Monterrey, N.L. junio
2012.