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UNIVERSIDAD DE LOS ANDES

FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES


DEPARTAMENTO DE ANTROPOLOGÍA

El proceso curativo como terapia: Análisis de un caso de


brujería en Bogotá.

Monografía de grado para optar al título de Antropóloga


Por: Ana Lucía Zuluaga Arias

Director: Juan Carlos Rubiano Carvajal

Bogotá, Junio de 2013


¿Ah, Circe, quién va, pues, a guiarme en ese viaje?
Hasta el Hades nunca nadie llegó en una negra nave.

Homero, Odisea, canto X.

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Introducción:

La siguiente investigación tiene como objetivo analizar un proceso de curación


frente a un ataque de brujería en Bogotá, enmarcado dentro del período que
comprende los meses entre diciembre de 2012 hasta mayo de 2013. Durante el
mismo, se realizó una etnografía utilizando la observación participativa como
herramienta, de un proceso de curación que se llevó a cabo sobre Valentina
Rojas.

Para esta investigación, se entiende la brujería como el concepto que permite


comprender las coincidencias de una serie de eventos desafortunados que recaen
sobre una persona (Evans-Pritchard, 1976) . Un ataque de brujería, consiste en
un grupo de palabras dialogadas en una situación de crisis. Estas palabras son
interpretadas luego de haber tenido efecto en el cuerpo y en las pertenencias de
la persona a la que se le habla o - como señalaré más adelante- de la que se habla
y que bajo esta situación dirá que ha sido hechizada. Esta estrategia de palabras
que tienen la capacidad de precipitar una crisis se le atribuyen a un enemigo que
luego se designa como brujo/a. El brujo/a hechiza, según la víctima, para destruir
u obtener algo que desea y que no tiene (Favret-Saada, Deadly Words.
Witchcraft in the Bocage., 1980).

El proceso de curación fue llevado a cabo por Moisés, quien es conocido por ser
un brujo o curandero. Aun así, la siguiente investigación problematizara su
denominación al tener en cuenta los conceptos désorceler (Favret-Saada,
Désorceler, 2009) (Favret-Saada, Deadly Words. Witchcraft in the Bocage., 1980)
y witch-doctor (Evans-Pritchard, 1976). Así mismo, este proceso es a mi entender
una terapia mediante la cual la víctima es guiada a través de una serie de rituales
de aflicción (Turner, 2005) con el objetivo de sanarse del ataque de brujería.

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En Colombia, la investigación más destacada sobre brujería fue llevada a cabo
por Carlos Pinzón y Rosa Suarez durante los años de 1977 a 1980. En el texto
titulado “Las mujeres lechuza: Historia, cuerpo y brujería en Boyacá”
, los autores establecen un marco teórico para comprender las relaciones
cuerpo-cerebro y cultura tanto en occidente como en otras culturas no-
occidentales. Es así como a través de un análisis histórico que gira en torno al
curanderismo y la noción de brujería, los autores buscan poner en evidencia
quinientos años de confrontación entre las percepciones occidentales y las de
américa aborigen; evidenciando la lucha por el control y la disciplina de los
cuerpos colonizados y los discursos que los contrarréplica (Castaño & P., 1992).

En el 2003 , Carlos Alberto Uribe publica el articulo denominado Magia, Brujería


y Violencia en Colombia. Este articulo discute la relación entre la magia, la brujería,
la sanación y el conflicto social que se vive en Colombia. El autor llama la
atención acerca de cómo una situación de conflicto y caos social proporciona un
escenario perfecto para el desempeño de los brujesco. Uribe se centra en un caso
clínico de enfermedad mental y presta atención particular a la patología familiar
en la estirpe antioqueña (Uribe, 2003).

La bruja y la embrujada: un caso de brujería en Bogotá escrito por Mario H. Carvajal


en el 2011, examina un caso de brujería en Bogotá, presentando dos perspectivas:
la de la bruja y la de su clienta. Este, según el autor, no busca plantear un rosario
de leyes absolutas que expliquen el origen de la brujería, ni su veracidad, ni su
eficacia real; tampoco se sujeta de ninguna fibra teórica, tomando distancia del
interminable debate académico que sobre el tema existe. Es así como el autor
solo presenta el caso y sus datos de campo más no presenta un análisis del

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mismo, con el objetivo de mantener intacta la perspectiva de las personas
involucradas (Carvajal, 2011, p. 229).
A diferencia de las investigaciones expuestas anteriormente, el presente texto
tiene como objetivo definir el papel de cada uno de los participantes. En este
caso se define la posición de cada uno de los participantes diferenciando al
brujo/a de la persona que dirige el proceso de curación. Así mismo, llama la
atención acerca del proceso de curación como un viaje terapéutico a través de la
interrupción de canales de comunicación que transportan palabras, que como
mencioné anteriormente, tienen la capacidad de precipitar una crisis.

El primer capitulo de este texto, tiene como objetivo introducir al lector a


Valentina Rojas y su familia. En este se expondrá de manera detallada su relación
de pareja, su relación con la familia tanto directa como de su esposo y la tradición
de atribuirle a la brujería muchos de sus problemas.
En el segundo capitulo se señalan los segmentos más importantes de un relato de
brujería. En este se presenta el conflicto entre las explicaciones oficiales y las no
oficiales de los infortunios, así como también el momento crucial en el que la
víctima toma consciencia de su estado como embrujado y permite la intervención
del curandero.
El tercer capitulo introduce a Moisés , describe su labor como adivino y llama la
atención acerca del proceso mediante el cual se designa al brujo/a.
El cuarto capitulo describe y analiza los ritos de aflicción dentro del proceso de
curación. Para luego , en el quinto capitulo clasificar a Moisés y análisis del
proceso de curación como una terapia, teniendo en cuenta los canales de
comunicación y la ubicación de cada uno de los involucrados.
La presente investigación se llevó a cabo entre los barrios San Isidro y el
Danubio Azul en Usme, así como también en el barrio La Victoria en San
Cristóbal. San Cristóbal y Usme son las localidades cuatro y cinco del sur de

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Bogotá (Ver Anexo 1). Estas se conforman de cinco y siete Unidades de
Planeamiento Zonal (UPZ) respectivamente y cada una contiene mas de
doscientos barrios. Estas dos localidades albergan un gran porcentaje de
personas desplazadas provenientes del campo durante los últimos cincuenta años
y su infraestructura de servicios públicos es muy deficiente. Así mismo, Usme es
la localidad de Bogotá con mayor extensión rural.
El barrio San Isidro se encuentra entre los limites de Usme y el municipio de
Ubaque. Su infraestructura es muy pobre debido a que el barrio es en su
totalidad producto de invasiones de tierra. Las calles no están pavimentadas y las
tonalidades de grises abundan, dado el estado de obra en el que se encuentran
las casas. Este barrio se conforma de una calle principal donde se encuentran las
casas de los primeros fundadores del barrio y conformantes de la Junta de Acción
Comunal (JAC)1 . Así mismo, hay un pequeño parque recreativo, una estatua del
divino niño y el salón comunitario. En el barrio hay unas cuantas tiendas de
alimentos y bares. Quienes no son propietarios de estos negocios, laboran en las
afueras del barrio y en distintos lugares de la ciudad.
Por otro lado, el Danubio Azul y La Victoria son barrios más bien urbanos. Sus
calles se encuentran pavimentadas y cuentan con colegio, tiendas de alimentos,
de ropa y múltiples bares. Dado que el lugar contiene más comercio, las personas
laboran tanto dentro del barrio como en las afueras.

CAPÍTULO I.
                                                                                                               
1
Las Juntas de Acción Comunal son organizaciones civiles que propenden por la participación
ciudadana en el manejo de sus comunidades. Sirven como medio de interlocución con los gobiernos
nacional, departamental y municipal.

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El siguiente capítulo tiene como objetivo introducir a Valentina Rojas, “la

embrujada” y su contexto familiar (Ver anexo 2 y 3).

1.1 La embrujada

Valentina es una mujer de 24 años que trabaja por días en la limpieza de

hogares en el Centro y Norte de la ciudad. Está casada con Juan Arias, cuya

profesión es taxista y con quien tiene una hija llamada Catalina. Valentina vive

en la localidad de Usme, donde pasa sus días libres entre el barrio La Victoria,

San Isidro y El Danubio. A su manera, es una mujer muy pendiente de su

arreglo y aspecto personal. Ella siempre usa una gorra amarilla, porque una

noche que salió a beber en unos tacones muy altos, se enredó al caminar y se

golpeó la cabeza con una lata, lo que le ocasionó una enorme herida que

cicatrizó, según ella, muy “feo” en la cabeza y que por esta razón siempre usa

sombreros. Pero también agregó:

“¡Pero no crea que esto me lo pongo para ir a bailar. Yo tengo mis sombreros

elegantes!”

Ella siempre está de buen humor y es una persona muy conversadora. A su vez es

muy insegura pues cuando sale a la calle a hacer el mercado o algún trámite

cotidiano, se fija mucho en su aspecto físico, ella argumenta que no le gusta que

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la miren y la vean toda “haraposa”. Una vez sale a la calle exclama

constantemente: ¡Todo el mundo me está mirando!”

Valentina vive en el barrio La Victoria con su esposo e hija. A pesar de que sus

padres viven en el barrio San Isidro, ella habita en La Victoria, pues la familia de

su esposo se encuentra allí. Según Valentina, ella debe permanecer muy bien

presentada ya que todas las personas que conforman la familia de Juan están

siempre pendientes de su presentación. Según Valentina: “Toca arreglarse hasta

para ir a comprar el desayuno porque esa plaga siempre está pendiente de todo para

joderlo a uno2”.

Su relación con Juan es muy tormentosa. En ella se puede observar una fuerte

dominación masculina3 puesto que Juan le recalca constantemente su situación

como mujer y los deberes que por tanto ella debe seguir. Cuando Valentina
                                                                                                               
2
Cabe anotar que la moda, el vestuario, el gesto de vestirse y arreglarse pertenecen al mundo humano en
exclusiva. Y esta suerte de copyright, de patente humana de la moda se evidencia con suficiente claridad a la
luz de la experiencia cotidiana. El vestir se inscribe en la lógica de la persona y conlleva a la exigencia de
expresar con fidelidad a ese sujeto –enmarcado dentro de un sentido social y valor más profundos- y de
suscitar el reconocimiento, la acogida y la reacción adecuadas a su verdad: es decir, a su condición y dignidad
(Río, 2003)(Río, 2003)
3
Françoise Héritier (1996) señala que la diferencia entre los dos sexos no comporta absolutamente nada que
permita prevalecer un género sobre otro: no obstante, esta diferencia es para ella, y desde siempre, portadora
de jerarquía. La jerarquía masculino/femenino es de esta manera presentada aquí como el resultado
simultaneo de dos hechos: el primero, la observación de la diferencia sexual percibida como una diferencia
“sobre la cual el pensamiento humano no tiene control”, y por esta razón, una condición para la emergencia
de un pensamiento estructurado con base en una oposición masculino/femenino. El segundo, una operación
social de inversión de una situación que comienza siendo desfavorable para los hombres: su dependencia
respecto de las mujeres para tener hijos varones , es decir, su incapacidad fisiológica para reproducirse en
forma idéntica. Para invertir esta situación, los hombres buscarían controlar ese poder “exorbitante” de las
mujeres para producir al mismo tiempo lo idéntico y lo diferente (niños y niñas) (Vegoya, 2004)

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realiza una acción que Juan no considera correcta, éste se desahoga de manera

violenta diciéndole cosas como : “Que fastidio venir a esta casa donde usted me

fastidia” o “usted es una perra cualquiera.” Sobre su relación , Valentina comenta:

“Es que con él no se puede hablar, y yo tampoco es que sea

muy paciente. Es que por ejemplo si Juan dice, esto es negro,

yo digo, esto es blanco hijueputa y él dice que no, que es

negro malparida hijueputa. Y así comenzamos a ofendernos

mutuamente sin llegar a ningún arreglo.”

Esta dominación no es solo ejercida por Juan, sino también por la mamá de él,

su suegra Victoria, quien le recalca repetidas veces cómo se debe comportar una

mujer cuando está casada. Es así como muchos de sus conflictos están ligados a

la dominación masculina que se ejerce sobre Valentina. Aun así, estos

parámetros de comportamientos no son cerrados. Valentina tiene la agencia de

decidir cómo comportarse. A pesar de que su conducta sea controlada

socialmente, ella opta por actuar, en diversos casos ,de manera contraria,

generando así conflictos entre lo que es y lo que debería ser. Dado el caso de la

relación entre Juan y Valentina, muchas de sus peleas se basan sobretodo en la

inaceptación de Valentina a comportarse como “debería”. Un ejemplo de esta

dominación es el siguiente relato:

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Un sábado me fui con mi mejor amiga, Alejandra, al San Isidro a

visitar a mi mamá y papá porque mi hermano y mi cuñada estaban de

visita. Ese día nos fuimos a beber a otro barrio de la zona y yo

pensaba que no me iba a demorar pero ya era la una de la mañana

y nosotros seguíamos tomando y bailando. En ese momento decidí

llamar a Juan a ver si me podía recoger en el taxi, pero Juan todo

bravo me respondió: ¡Así como llegó se puede venir! Y resulta y pasa

que Juan se sentó a tomar. El hecho es que yo llegué a los dos de la

mañana de farrear y él estaba todo bravo por lo que me hizo

escándalo en la calle y me iba a pegar y todo eso. Sino que los amigos

le dijeron que no, que yo también tenía derecho a divertirme a lo que

él les respondió: ¡Sí pero no cada ocho días, es que lo está cogiendo de

costumbre! Entonces Juan se puso a tomar hasta el Lunes festivo y eso

se volvió más grosero aún. Yo le decía que se entrara y él no quería y

cada vez me trataba más mal. Cuando la cosa se puso seria, le llamé

a la policía porque estaba en la calle haciendo escándalo, entonces

nos agarramos y me pego y todo eso. Juan empezó a romper las cosas

y las ventanas y me alcanzó a pegar de nuevo por lo que yo le devolví

el golpe con una cachetada. ¡Yo no me dejé! Entonces sí, llamamos a

la policía y se lo llevaron, pero resulta que él se les escapo y volvió a

amenazarme. Me gritó: ¡Eso malparida, ábrame de su vida y verá

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que la mato! Y la dueña de la casa gritaba: ¡No le vayan a abrir a ese

hombre porque si no mata a la señora!

Después del escándalo, la dueña de la casa les pidió el apartamento pues no

podía más con las peleas y la policía. Ese día Juan desapareció y Valentina no

pudo asistir al trabajo por buscarlo. Ella argumenta que también tiene derecho a

divertirse, pero que Juan le dice en respuesta: “Es que yo soy hombre y usted mujer”,

a lo que ella responde:

“ Pues sí, yo soy mujer, pero el hecho de que él sea hombre y yo mujer

no significa que me pueda manipular. Y es que él es muy atravesado y

él así mata a cualquiera y a mi me da miedo que, de la ira, mate a

alguien. Y es que él siempre va cargado, nunca va sin nada. Va

cargado con cuchillo, con lo que sea. Juan ahí donde lo ve es jodido,

yo le tengo respeto y miedo”

Según cuenta Valentina, al día siguiente, ella y Victoria encontraron a Juan en la

casa de uno de sus primos y su mamá le dijo: “Camine Juan se acuesta en su cama,

que allá está su hija”. Cuando Victoria le pidió el favor que volviera a su casa, él

obedeció. Pero luego Victoria le dijo a Valentina: “Sí ve Valentina, eso es lo que

encuentra por irse por allá a callejear, acuérdese que usted ya es mamá y debe estar en su

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casa y no en la calle” a lo que Valentina respondió: “No me importa, de todas

maneras voy a seguir yendo, le guste o no. ¡Igual esta relación va más pal’ piso que pa’

arriba!”

Valentina también sospecha que Juan tiene una amante. En medio de sus celos

y sospechas, Valentina intercambió un reproductor de música “mp3” por la

clave del Facebook de “la Tatis” , una niña del barrio, para revisar de manera

incógnita el profile de Yolima Vega, la supuesta amante. Mientras revisaba el

profile , colmado de frases de amor a un “anónimo” (Juan) y de insultos con doble

sentido (hacia Valentina), Valentina agregó:

“¡La madre que esos dos no tienen nada! Es que a mi no me importa

que Juan tenga moza, que se den besos o hagan el amor! A mi lo que

me da rabia es ponerme a pensar que todo el mundo sabe y yo no!

Sigo muy aburrida. Es que con Juan está muy difícil la cosa.

Alejandra [su mejor amiga] me dijo ayer: “ay marica ya deje la

güevonada que más bien es usted la que se está armando los videos!”

Pero yo no creo, es que cuando yo siento algo es por algo“.

Dadas sus sospechas, Valentina fue a la casa de Yolima con su amiga Alejandra a

enfrentarla y esto terminó en un pelea física entre ambas. De ese día en adelante,

Valentina revisa periódicamente el profile de Yolima, donde encuentra toda la

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información que necesita sobre el romance. A pesar de que Valentina nunca

más tuvo contacto con ella, las consecuencias de este conflicto la afectarían más

tarde.

Valentina se encuentra inmersa en otros problemas familiares distintos al

descrito anteriormente. En el período que comprende esta investigación,

Valentina se vio envuelta en una pelea con Marina, la tía de Juan. Según su

versión, un día se encontró con Marina y su hija Estela, la prima de Juan. Allí,

Marina le pidió a Valentina de vuelta un celular que le había prestado varios

meses atrás. Valentina no tenía este celular pues se lo habían robado, por lo que

le ofreció reponérselo al mes siguiente. En un ataque de ira, Marina ofendió a

Valentina diciéndole, en frente de muchas personas del barrio, que ella era una

embaucadora y que debía devolverle el celular inmediatamente. Cuando

Valentina vio que Marina se estaba poniendo agresiva, llamó a Juan, quién a

través del teléfono podía escuchar los insultos de su tía a ella. Una vez se dio

cuenta de la gravedad del asunto, Juan decidió ir a resolver el problema. Cuando

éste llegó a la tienda donde se encontraban, Marina desprendió diversos ataques

hacia la pareja ocasionando malestar tanto en Valentina como en Juan. Luego de

un largo rato de discusión acerca de bienes y cosas prestadas , Juan explotó en

furia y golpeó a su tía. A esta pelea se unieron Valentina y Estela, creando un

fuerte conflicto violento en el barrio. En un momento, Juan perdió los estribos y

empezó a quebrar los vidrios y las cosas de la casa de su tía Marina, quien vive

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cerca de donde estaban. La policía llegó al lugar y arrestó a Juan y el conflicto

generó aún más malestar entre los integrantes de la familia Arias. Más tarde este

conflicto, al igual que el anterior, afectarían gravemente a Valentina.

1.2 Su familia s

Los Rojas, familia directa de Valentina, viven en el barrio San Isidro y en el

barrio El Danubio Azul. Alfonso Rojas, su padre, es un hombre de carácter fuerte

al cual le gusta la bebida y la política. Él es un hombre prestigioso en el barrio

pues es uno de los fundadores del mismo y además es conciliador de la JAC. Está

casado con Rosalba Peña, quien al igual que Valentina, trabaja en la limpieza de

hogares en el Norte de Bogotá.

Según Valentina, a su papá le ha ido muy bien en la casa, en su trabajo y con su

vida sentimental. Sus abuelos lo aprecian mucho y su familia le tiene envidia,

pues la mayoría de sus parientes han sufrido de desempleo y separaciones

familiares, mientras que Alfonso y Rosalba siempre han estado juntos y

económicamente estables. Durante su vida, sus familiares han hecho múltiples c

osas para que Alfonso y Rosalba peleen y se separen4.

Dicha envidia, según Valentina, se puede apreciar en el siguiente relato:

Aidé, una muy buena amiga de Rosalba vivía en la casa de Elbecia, la madrina de

Valentina. La mujer visitaba constantemente la vivienda de la familia Rojas y se


                                                                                                               

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hospedaba allí a pesar de que en la casa no había mucho espacio. Según

Valentina:

“¡La vieja le estaba era coqueteando a mi papá! Usted sabe que entre el cielo y la

tierra nunca hay nada oculto, tarde que temprano uno se entera de las vainas. Y

póngale cuidado que mi mamá sí sospechaba que mi papá había cambiado

mucho. Él ya no era bien con mi mamá sino grosero y no aportaba en la casa.”

Un día la hermana de Rosalba, Mónica, estaba esperando el bus y vio a Alfonso

con Aidé. Mónica los siguió pues sospechaba algo y los descubrió dirigiéndose a

la casa de Elbecia, donde los vio tomando aguardiente y hablando. Rosalba,

quien ya tenía una sospecha del romance de su marido, le comentó a su hermana,

quien , a pesar de haber callado en un principio, le confesó lo observado. Al

saber de esto, Valentina se desmayó pues nunca pensó que su papá podría

hacerles algo así, sobretodo porque Alfonso decía odiar a esta mujer.

Una vez se enteraron de esto, Rosalba, Valentina y Mónica, se encaminaron a

enfrentarla y :

“…nos fuimos donde vivía mi madrina y mi papá acababa de

salir, sino que no lo encontramos en el camino y la

desgraciada tampoco estaba, pero estaba mi prima que

detesto. Mi madrina y mi prima les estaban haciendo el cuarto,

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ellas sabían, y entonces yo me les dentré así y se habían tomado

unas cervezas y comido pollo, y nosotros en la casa encerrados

y ahí a medio comer porque no estaba dando para mercado ni

para nada. Nosotros le decíamos a la tonta de mi prima que

nos dijera dónde estaba Alfonso y que no sabían. Y mi prima

decía que desde el día que habían ido a mi casa a almorzar no

lo había visto. Y entonces nos escondimos porque la vieja ya

iba a llegar. Y la vieja apenas nos vio se puso pálida entonces

mi mamá le dijo: ¿dónde dejó a mi marido perra? Y la cogimos

y le dimos una muenda a esa malparida, y ella decía: ¡Alfonso

es el que me busca! Y nosotros le decíamos: mentirosa

malparida! Y la cogimos y le dimos que eso hasta la policía

vino y nos separó y eso nos iban a llevar a un CAI.”

En ese momento, según Valenitna , Rosalba le dijo a Aidé:

¡Ábrame su pieza que yo quiero ver algo! ¡Abra gran hijueputa o sino la mato

acá! Y la vieja nos abrió y resulta que la vieja tenía una foto de mi papá con un

velón y la foto hacía abajo ¡ porque es que mi papá para que sea así! ¡mi papá es

muy serio! Mi papá estaba boca abajo con un velón y un vaso de agua. Mi mamá

le decía: ¡esta gran hijueputa lo que tiene es a mi marido brujiado! ¿cierto? Y

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nosotros rompimos eso le echamos agua bendita al velón, porque uno no sabe. Y es

la hora que no sabemos la vieja dónde está, se desapareció. “

La brujería ha explicado múltiples comportamientos y sucesos de eventos

desafortunados en la familia de Valentina. Al igual que el relato anterior, la

familia Rojas se ha encontrada envuelta en varios casos de brujería. A Paola, hija

de Marina, hermana de Alfonso, le hicieron, según Valentina, “la brujería más

hijuemadre que usted se pueda imaginar.”

Según cuenta la familia, a Paola la embrujó un soldado por desamor. Según

Paola:

“…él era como un indígena, algo de por allá, usted sabe que esa gente es tenaz. Y

yo de boba me puse a jugar con los sentimientos del chino y el chino me pidió una

foto y yo se la di sin poner atención. Con esa foto el soldado me hizo una brujería

para volverme loca. Yo me orinaba en los pantalones, decía que estaba

embarazada y creía que tenía un caballito en el estómago. Veía espíritus y duré

un tiempo viviendo en la calle mientras los espíritus me llevaban por lado y lado”

Según el diagnóstico del hechicero de profesión al que acudieron, el soldado la

había enterrado en un cementerio para matarla. Según la opinión de su familia,

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gracias a la intervención , Paola logró salvarse, y ahora ,, se encuentra en muy

buen estado.

Al igual que con los integrantes de la familia Rojas, en la familia Arias también

hay relatos relacionados con brujería. Según Valentina:

“ En Septiembre del año antepasado, mi cuñada Sandra estaba embarazada de

Gabrielita, quien era hija de Ernesto, un hombre casado. Cuando Ernesto se

enteró de esto, decidió dejar a su mujer . La ex esposa de Ernesto, por venganza,

le hizo a mi cuñada una brujería la verraca y le mataron a la bebé. Mi cuñada

duró cuatro a cinco meses en embarazo y los médicos decían que la niña iba a

salir muy enfermita; cuando murió, los médicos nunca supieron qué decir. Luego

del aborto, la china fue por allá donde un señor muy bueno porque ya estaba

cansada de la brujería. En la cama le aparecían gusanos , en el baño aparecían

moscas de cementerio, se le caía el cabello, le dolían las manos como si se le

fueran a caer los dedos, caminaba un poco y se caía en cualquier momento y en

las mañanas amanecía con chupones en el cuerpo. Mi cuñada ya ni iba a su casa

del miedo que le daba. Y pues entonces le recomendaron un señor y este le dijo

que la estaban matando y para sanarla de la brujería el señor le hizo un rezo y de

las entrañas le salió un alacrán.”

Se exponen los casos anteriores para ilustrar cómo en el contexto familiar de


Valentina se ha encontrado en la brujería la explicación para diversos problemas.

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En éstos podemos encontrar cómo se le atribuye la brujería a la envidia, el
resentimiento y diversas emociones consideradas negativas. Aun así, se debe
tener en cuenta que estos primeros relatos tienen como objetivo cautivar al
oyente con diversos sucesos que podrían considerarse fantásticos, pero que para
la presente investigación se tomarán como verdad. Es así como podemos analizar
diversos componentes de los mismos. En primer lugar, se puede observar que la
brujería es una repuesta simbólica y violenta que tiene un efecto inmediato en el
cuerpo y pertenencias de una persona como respuesta a una violencia directa
previamente realizada. Esto puede evidenciarse en el caso de Paola quienes
castigada por jugar con los sentimientos de un hombre y Sandra por involucrarse
en un matrimonio ajeno.

En el caso de Alfonso, la brujería es producto de la envidia que genera en su


familia debido a su buena suerte y buenas relaciones sentimentales. La envidia
por parte de sus familiares puede analizarse desde la perspectiva de “la imagen
del bien limitado” propuesto por Foster (1965). Según el autor, los derechos
sociales, económicos y naturales son finitos y limitados y no existe una forma
directa dentro del poder -en este caso de una familia- de aumentar las cantidades
disponibles. El “bien”, como la tierra, no es infinita; ésta se puede dividir si es
necesario, pero no aumentar. El efecto social de este “bien limitado” implica que
para las personas exista una reserva común e imaginaria de la cual nadie puede
abusar pues esto implica privar a otros de lo que sería su parte. Es así como los
las personas recurren a distintas maniobras para mantener el balance de estos
bienes finitos. Algo muy similar se encuentra en el caso Bogotano donde la
brujería es una de las maniobras utilizadas para mantener el flujo de los bienes
finitos de manera equitativa. Es así como los intentos de la familia Rojas de
separar a Alfonso y Rosalba , es en realidad un intento por redistribuir y
mantener el balance de estos bienes limitados.

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CAPITULO II

El relato:

El siguiente capítulo tiene como objetivo señalar los segmentos más importantes
de un relato de brujería. Con este objetivo en mente se presenta el caso de
Valentina Rojas quien dice haber sido embrujada.

Por enero de 2013 , la relación entre Valentina y Juan estaba en crisis debido a
múltiples problemas con el dinero, el trabajo, su hija, su relación de pareja y su
relación con la familia. Según Valentina, Juan había estado actuando muy raro
pues lo había visto estar muy pendiente de su aspecto físico y aunque, según ella,
él suele estar muy bien presentado, había estado exagerando. Valentina
consideraba que Juan tenía una amante y que esta era una vieja amiga de él.
Cuando tenía la oportunidad, Valentina ingresaba al Facebook de una amiga de
su barrio y revisaba el profile de Yolima Vega, la supuesta amante. Yolima Vega y
Valentina siempre han tenido problemas por Juan. Según Valentina, la última
vez que se vieron fue cuando ella y su amiga fueron a enfrentarla por andar detrás
de su marido. Además de los supuestos problemas de infidelidad, las cosas en su
hogar tampoco estaban muy bien. Valentina consideraba extrañas sus peleas
diarias y no entendía por qué sentía tanta rabia y enojo hacía él. También
consideraba que el comportamiento de su hija Catalina había desmejorado, esto
fundamentado en la inapropiada forma de responderle y la evidente preferencia
hacia su padre.

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En cuestiones de dinero y trabajo, Valentina se preocupaba pues había perdido
dos puestos nuevos, y el taxi, no dejaba muchas regalías y solo les alcanzaba para
costear lo básico. Así mismo, se había estado sintiendo extraña y constantemente
sufría desmayos y dolores corporales. Dado sus síntomas, consideró la
posibilidad de un embarazo, razón por la cual se sometió a una prueba de sangre,
cuyos resultados arrojaron una respuesta negativa. Dos semanas después, se
levantó bañada en sangre. A pesar de toda la sangre perdida, se rehusaba a que
su familia la llevara al hospital, más sin embargo, fue trasladada a urgencias,
donde le diagnosticaron un aborto involuntario con segmentos del feto aún en
la matriz; la práctica de un legrado y una transfusión de sangre fueron
indispensables. Durante los días de reposo en casa de sus padres, Valentina
compartió los infortunios con su familia , quienes a su vez sufrían por la lentitud
del arriendo del piso de abajo de su casa. En medio de la preocupación y al
escuchar estas razones, Alfonso decidió contarle a Marina, madre de Paola, quien
les recomendó a Moisés, un hombre que podía ayudarlos con los problemas:

“Es que nosotros tenemos una casa de dos pisos y eso se arrendaba muy rápido
¿sí? Entonces se fue una señora y la señora le tenía como envidia y todo eso a mi
papá ¿sí? Y entonces nada que arrendaba y duró como tres a cuatro meses sin
arrendar el primer piso y pues mi papá preocupado que la plata no alcanzaba
para nada , y eso que mi papá y mamá no más porque mi hermana ya trabaja y
eso. Y pues mi papá le contó a mi tía, porque inclusive mi mamá y mi papá no
creen en nada de eso, sino que mi papá le contó que estaba pesado, y mi tía le dijo
que iba a llevar a un señor pero con toda la fe. Mi tía que le tiene fe a todo eso y
hay un señor que es bueno y lo llevaron a donde mi mamá, a la casa. Y el señor
dijo que allá habían muchas malas energías porque a mi papá le tenían mucha
envidia. Y que en la casa habían dejado muy mala energía y el señor hizo unos
baños con hierbas y a los quince días se arrendó. Y pues no ve lo que a mí me

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pasó, el señor me dijo que estaba trabajada , que eso tenía que ver con Juan y esa
vieja, y el señor me lo dijo, que esa vieja también me tenía a mi trabajada y a
Juan también.”

1. La negación inaugural.

“[…] Y pues mi papá le contó a mi tía, porque inclusive mi mamá y mi papá no creen
en nada de eso […]”.

Esta primera declaración no es del todo cierta; los Rojas ya habían encontrado
una explicación en los hechizos para un caso anterior donde Alfonso, el papá de
Valentina, se vio involucrado en un romance por fuera de su matrimonio. Aun
así, y teniendo en cuenta los casos del Bocage en Francia 5 , esta negación
inaugural es primordialmente un intento de aferrarse a la posibilidad de
comunicarse con aquellos que no han se han visto involucrados en una situación
de brujería. De esta manera la persona que relata la historia se ubica en la misma
relación externa a la de su oyente escéptico (Favret-Saada, Deadly Words.
Witchcraft in the Bocage., 1980).
Esta necesidad de posicionarse de manera externa, se debe además a que la
brujería ha sido históricamente tachada de locos y primitivos. En las clínicas
mentales de Colombia se pueden encontrar un sinfín de personas que dicen
haber sido embrujadas y por esta razón se les considera, en muchos casos, locos.
Un ejemplo de esto es el estudio de las mujeres lechuza de Carlos Pinzón, donde
su investigación sobre la brujería en Boyacá inicia luego de que el 32 % de los
                                                                                                               
5        Jeanne Favret-Saada ubica su investigación en el occidente de Francia, el cual por

razones de seguridad denomina vagamente Bocage. Allí se enfoca en la experiencia de


aquellos que se ven envueltos en el mundo de la brujería e introduce una actitud teórica
hacia el progreso de la investigación etnográfica sugiriendo que para tener un conocimiento
total sobre brujería, uno mismo debe estar “embrujado” (Favret-Saada, Deadly Words.
Witchcraft in the Bocage., 1980).
 

  24  
pacientes de “clase popular” internados en los hospitales psiquiátricos, afirmaran
enfáticamente "estar embrujados y no locos" (Castaño & P., 1992).

2. La declaración de la insuficiencia del conocimiento positivista.

La anunciación de la persona como embrujada se hace por parte de una persona


externa. Si este momento ocurre, según Jeanne Favret-Saada (1980), es porque ha
habido un fracaso del conocimiento positivista para explicar las ocurrencias. En
el caso de los infortunios de Valentina, no se habla acerca de la búsqueda de una
explicación oficial. No obstante, se puede deducir que, al ver sus padres que el
apartamento no arrendaba según los parámetros normales, que el mecánico del
carro podía arreglarlo pero no podía explicar la otra serie de eventos
desafortunados , y que el doctor sólo podía darle explicación a la enfermedad
pero no a las causas de ésta, la posición del concepto de estar embrujado es la
explicación más coherente que adopta la persona.

3. La anunciación al embrujado de encontrarse en este estado.

“… y mi tía le dijo que iba a llevar a un señor pero con toda la fe. Mi tía que le
tiene fe a todo eso y hay un señor que es bueno y lo llevaron a donde mi mamá, a
la casa y el señor dijo que allá habían muchas malas energías porque a mi papá
le tenían mucha envidia.”

Quien anuncia a la persona de su estado como embrujado parte de la experiencia


propia. Es así cómo un observador externo, quien ha sido anteriormente un
embrujado, encuentra que los eventos desafortunados que no han sido
explicados por la racionalidad oficial o positiva no son coherentes y por tanto
provienen de una fuente sobrenatural.

  25  
El conocimiento positivo y oficial puede explicar las causas naturales y
aparentemente lógicas de los infortunios, pero no explica las coincidencias de la
recurrencia de estos eventos . La brujería, por el contario, puede explicar estas
coincidencias, pero es una posibilidad que se asume en la clandestinidad de la
lógica oficial.

Durante las primeras conversaciones con Valentina acerca de la brujería en su


cotidianidad, ella se posicionaba como un observador externo y objetivo, quien
narraba historias sobre sus familiares alejados pero nunca de su familia directa o
de ella misma. Es así cómo aclaraba su ignorancia frente al tema, pues
consideraba que la gente era muy discreta con lo concerniente a la brujería ,
luego es algo que hace parte del campo de lo privado.
Un día en el que yo misma iba en el asiento trasero del taxi, Juan manejando y
Valentina en el asiento del copiloto, esperaba escuchar lo que Juan tenía para
decir acerca de su cotidianidad en relación con la brujería. Una vez que comencé
a hablar con este propósito, Valentina me miró abruptamente y dijo: “Nada nuevo,
todo sigue igual”. A pesar de lo que decía, Valentina me lanzó una mirada de
complicidad, que yo interpreté como una orden a permanecer callada y no
mencionar nada acerca del tema y nuestras conversaciones sobre este. Más tarde
ese día, cuando nos encontrábamos a solas, me dijo que a Juan no le gustaba que
hablara sobre la brujería pues no creía en ella y la consideraba superstición. Así
mismo, me pidió que fuera discreta con el tema enfrente de sus padres, pues a
estos les resultaba incómodo.
Es importante tener en cuenta que la brujería no es el único lenguaje disponible
para explicar la serie de eventos desafortunados. No es como en el caso de los
Azande6, donde la brujería es el concepto que los provee con una filosofía natural

                                                                                                               
6  En su libro Witchcraft, Oracles, and Magic among the Azande, Evans-Pritchard explora

las relaciones sociales basadas en las creencias, los ritos y las formas principales que estos
toma en relación con la brujería y la magia. Así, Evans-Pritchard investiga cómo éstos

  26  
por la que las relaciones entre los humanos y los eventos desafortunados son
explicados ( (Evans-Pritchard, 1976, p. 18). A diferencia de Valentina, un Azande
puede considerarse embrujado y actuar como ser social, que incorpora sus
parámetros sociales y por tanto encontrarse incluido dentro de la explicación
oficial. Por el otro lado, Valentina, al igual que los campesinos del Bocage en
Francia, es consciente de que los infortunios se pueden explicar de otra forma y
que al aceptarse como embrujado, adquieren una posición diferente a las teorías
de infortunios oficiales por lo que se posiciona en un estado de clandestinidad.
Lo anterior también está relacionado con el contexto de dominación masculina
en el que se ubica Valentina. Su esposo no tolera ese tipo de supersticiones pues
las cataloga como ridículas e inexistentes, considerando a su vez a las personas
que trabajan en esto como embaucadores y charlatanes.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               
influyen y reflejan la estructura social de la comunidad Azande en Sudán, África (Evans-
Pritchard, 1976).

  27  
CAPITULO III

Una vez se hace la anunciación de su estado, el afectado recurre a la ayuda de un


experto en brujería. El objetivo es detener la serie de eventos desafortunados
mediante ritos que solo una persona con autoridad puede realizar. Dependiendo
de su lugar de origen y de su propia personalidad, cada experto en brujería actúa
de manera distinta frente al conflicto que se le expone. El siguiente capitulo tiene
como objetivo presentar a Moisés , describir el ritual de adivinación que realiza y
el proceso mediante el cual se designa al brujo/a.

3.1 Moisés

Moisés es un hombre de aproximadamente cuarenta y cinco años. Es calvo,


blanco, corpulento y de estatura promedio. Moisés tiene los ojos verdes y su
mirada transmite confianza. Es una persona tranquila y habla pausadamente,
siempre manteniendo la compostura. Desde hace años se dedica a la consulta del
cigarrillo, los velones y los baños con plantas. Los servicios que Moisés ofrece
están dentro del ámbito de la adivinación y la curación. Para la adivinación
consulta al cigarrillo y para la sanación recurre a largas sesiones de
conversaciones, al rezo de los velones y los baños con hierbas. A pesar de que las
personas que lo consultan lo denominan “el brujo” este no profiere hechizos con
la intención de embrujar. Moisés por el contrario, dedica sus días a curar a
aquellas personas que han sido “trabajadas”7, a ayudar a aquellos que quieren
mejorar su fortuna y a leer el futuro en el cigarrillo.
Moisés realiza las consultas en su casa en el barrio El Danubio Azul. Las
consultas se cobran dependiendo de los rituales que se deban hacer. La consulta
al cigarrillo cuesta dos mil pesos por lectura y el rezo al velón más el cirio mismo

                                                                                                               
7
Estar trabajado significa que a la persona le han elaborado un hechizo.

  28  
cuesta veinticinco mil pesos. Su profesión no es publicitada, las personas lo
consultan por recomendación de sus clientes.

3.2 La consulta

A continuación se expone el relato que ilustra la naturaleza de la consulta :

Acompañé a Valentina y a Alejandra donde Moisés. Esperé treinta minutos en el


portal de Usme y cuando llegaron tomamos un alimentador al barrio El Danubio
Azul. De la calle principal caminamos una cuadra y llegamos a una casa en obra
gris.
Nos abrió uno de los inquilinos de la casa y llamó a “el cucho” para que nos
atendiera. Subimos dos pisos de la angosta casa y entramos en un pequeño
apartamento lleno de ropa por todas partes . Moisés nos invitó a tomar asiento y
sacó de una gaveta de la cocina unos cigarrillos piel roja y un cenicero ( Ver
Anexo 6).
Luego, procedió a preguntarle a Valentina a quien quería que leyera. Con esto
se refería a interpretar la cenizas que van quedando pegadas al cigarrillo de
acuerdo a la persona que se menciona.
Valentina le pidió a Moisés que la leyera a ella. Antes de comenzar, Moisés le
preguntó a Alejandra por su mamá (Alejandra estaba sentada en la sala con
Catalina, la hija de Valentina, y nosotros estábamos en la mesa) y ella respondió
que su mamá estaba bien, que el problema era su abuelo que estaba enfermo.
Moisés dijo que ese era el enfermo que le había leído en el cigarrillo la vez
pasada. Luego le preguntó a Valentina por su prima y su familia. Luego se volteo
hacía a mi y me dijo que todas las mujeres Rojas iban a consultarlo. Valentina

  29  
respondió que estaban muy bien. Una vez había preguntado por la familia,
procedió a prender el cigarrillo.
Moisés le dijo a Valentina que tenía problemas. Valentina respondía que no tenía
buen trabajo y que el taxi no estaba dando plata. También contaba que Juan
estaba actuando extraño. Luego Moisés le dijo que alguien la estaba “trabajando”
porque el cigarrillo no se dejaba leer bien y dijo: ¿sabe a quien le pasaba esto? A su
prima Paola. Dijo que él veía a una mujer gordita y blanca que quería separarla de
Juan. Una persona mas cercana a Juan que a ella y le mostró una apertura en el
cigarrillo y a su vez la dificultad del mismo para leerse. Moisés no mira a los ojos
cuando habla, nunca suelta la mirada del cigarrillo.
Una vez Moisés dijo eso, Valentina dijo: “debe ser esa boba hijueputa de la vez
pasada.” Moisés le dijo que no porque la otra era morena y esta era una mujer
blanca. Valentina insistía que era Yolima y Moisés insistía que era un familiar de
Juan. Así mismo, Moisés la aconsejó sobre los celos y como eso alejaba a los
hombres. Le dijo que si seguía así, los pensamientos iban a llevar a Juan a tomar
la decisión de irse con otra mujer. Le habló un rato de los celos y la aconsejó que
los dejara y que si sentía que Juan tenía una moza lo mejor era tratarlo bien y no
mal porque los hombres se van donde encuentran paz.
Moisés miró de nuevo el cigarrillo y le dijo que en ella veía más infidelidad que
en él. “Si los hombres tienen moza lo que hay que hacer es acercarlos mas y no
aburrirlos o sino se van donde encuentran paz”

Así mismo, Alejandra opinó y dio concejos, actuando como un grupo de apoyo.
Moisés sacó otro cigarro y preguntó por el nombre completo de Juan. Valentina
respondió: “Juan Arias” y Moisés repitió la acomodación y los susurros. El
cigarrillo encendió fácilmente y dijo: “A él si le encendió fácil, ósea que a la que están
trabajando es a usted.” Moisés miró el cigarrillo de nuevo y comentó que el taxi no
estaba “dando” y se estaba dañando mucho porque a ella la estaban trabajando, o

  30  
porque Juan tuvo relaciones sexuales con alguien en el carro. Valentina negó lo
segundo porque Juan era muy consciente que eso era “salar” el carro. Moisés dijo
que seguramente el dueño anterior del carro fue quien lo “saló”. Don Moisés
también dijo que Juan era “echado pa’ lante” pero que no lograba hacer durar la
plata. Alejandra compartía constantemente su opinión acerca de Valentina y Juan
y le daba concejos. Mientras tanto, Valentina permanecía callada escuchando
todo lo que le decían.
Moisés, quién aún observaba el cigarrillo, interrumpió y dijo que era definitivo
que la persona que estaba trabajando a Valentina era cercana a Juan. También
dijo que Yolima aun rondaba a Juan, pero que él la mantenía alejada. Al final de
la consulta del cigarrillo, Moisés le mandó a Valentina unos baños con Sal
marina, hierbabuena, abre caminos y ruda.
Los Azande, creen que algunas personas son brujos/as y pueden lastimarlos en
virtud de una cualidad inherente. Un brujo/a no realiza ningún rito, no profiere
un hechizo y no poseen medicinas. Un acto de brujería es una acto psíquico. La
brujería, es parte del cuerpo y según Evans Pritchard, se encuentra en el
intestino mediano como un liquido negro. Por otro lado, hacen la distinción
entre brujo/a y hechicero/a. El hechicero/a es quien usa técnicas de magia y
obtiene su poder de medicinas. Ambos se consideran enemigos de las personas.
Favret-Saada, por otro lado, considera que el brujo/a es aquella persona referida
por aquellos que dominan el discurso de la brujería y solo figura en este discurso
como el sujeto de declaración. En el Bocage, el brujo/a no se diferencia del
hechicero/a dado que, a pesar de que la persona al nacer en una familia de
brujos se le atribuye inmediatamente esta posición, este puede decidir no
aprender a hacer brujería, pues para esto necesita aprender de un libro heredado
por sus padres.
“Moisés me la describió exacta y yo sabía que era ella. Luego le llevé una foto y él dijo
que si, que era ella a quién había visto en el cigarrillo. Él no la conocía.” Durante la

  31  
consulta a Moisés, él le leyó el cigarrillo a Valentina y vio sus infortunios. A
través del cigarrillo, Moisés declaró que alguien estaba “trabajando”8 a Valentina
y prosiguió a describir a esta persona. Luego de la descripción Valentina
concluyó la primera vez que esa era “la hijueputa” de Yolima Vega que estaba
tratando de separarla de Juan y la segunda que era Marina la tía de Juan. Debo
llamar la atención acerca de la designación del brujo. Si observamos
detenidamente, no es Moisés quien designa al brujo, sino Valentina, quien a
través de una descripción vaga encuentra a su enemiga , en cualquiera de los dos
casos, como la bruja.

En el caso expuesto, el papel de la bruja es ambiguo, puesto que (1) ella no sabe
que lo és y (2) puede serlo pero no sabe que valentina ya tiene conocimiento
sobre sus acciones. Al igual que los campesinos del Bocage, Valentina no
distingue entre brujo y hechicero, pues brujo/a para ella es quien realiza actos de
brujería a través de ritos que son heredados por sus padres, pero estos ritos los
hace en la privacidad de su hogar o de manera que no se puede observar
fácilmente. Por tanto, no se puede decir con seguridad si esta persona, designada
como brujo/a en realidad profiere hechizos, pero en este caso se toma como
hecho siempre y cuando Valentina lo designe así.

3.3 El cigarrillo: Oráculo9


A continuación se describe detalladamente la lectura del cigarrillo:

                                                                                                               
 
9
Según La Real Academia Española un oráculo es (1) respuesta que da Dios o por sus ministros; (2)
Contestación que las pitonisas y sacerdotes de la gentilidad pronunciaban como dada por los dioses a las
consultas que ante sus ídolos se hacían; (3) Lugar, estatua o simulacro que representaba la deidad cuyas
respuestas se pedían; (4) Persona a quien todos escuchan con respeto y veneración por su mucha sabiduría y
doctrina.
 

  32  
Moisés saca de una gaveta de la cocina una caja de cigarrillo Piel Roja sin filtro y
un cenicero. Vuelve a la mesa donde nos encontramos sentadas, se sienta y toma
el cigarrillo asegurándose de dejar la ilustración del indio por la parte donde se
prende. Luego pregunta: ¿Cuál es que es su nombre completo o el nombre de la
persona que quiere que lea? a lo que el consultante responde con su nombre y
apellido o el nombre y apellido del que se desea saber. Cuando el consultante
responde, moisés tapa el cigarrillo entre sus manos haciendo un puño y lo acerca
a la boca mediante un movimiento continuo de las manos para susurrarle el
nombre y pedirle a la divinidad de su elección que le aclare el panorama
adivinatorio. Una vez termina de susurrar, toma el cigarrillo y lo prende por el
lado donde se encuentra la ilustración del indio y comienza a fumar el cigarrillo.
Si ya hay suficiente ceniza sin soltar , Moisés observa el cigarrillo, buscando en su
forma y en la ceniza la suerte y el devenir de Valentina. Cuando Moisés lo
observa por un rato y lo interpreta, da su veredicto acerca de lo que puede
observar y le muestra a Valentina la manera en la que se prendió el cigarrillo.
Una vez el consultante lo observa, Moisés lleva de nuevo el cigarrillo a su boca y
lo fuma intensamente, hasta dejar al descubierto otra buena parte de la ceniza a
lo que repite la acción anterior. En el cigarrillo se puede observar la vida del
consultante como un libro abierto, a menos que se le haya hecho un trabajo para
cerrarlo o que lo estén trabajando por maldad. Una vez Valentina ha verificado la
eficacia del poder adivinatorio del oráculo, esta deposita toda su confianza en él.
El oráculo se convierte en una fuente importante en la toma de decisiones del
consultante. En este caso y luego de una serie de consultas a Moisés, Valentina
comenta:

“Si Moisés me dice: ¡Ya Valentina usted no tiene futuro con ese muchacho, ya no
va a cambiar, no siga con ese muchacho! yo, lo hago. Yo hago lo que el cucho me

  33  
diga. Es que para que va a seguir uno con una persona que no va a cambiar. Yo
quisiera saber que llega otra persona a mi vida. Ósea, con eso si se va Juan, yo
tengo la seguridad de otra persona. Ósea un clavo saca a otro clavo ¿si? A mi me
gustaría que coma mierdita ¿si? Así como yo he comido.

Según Bourdieu, el poder de las palabras no es sino el poder delegado del


portavoz, y sus palabras-es decir, indisociablemente, la materia de su discurso y
su forma de hablar son como máximo un testimonio más de la garantía de
delegación del que está investido. El uso del lenguaje se limita a representar esa
autoridad, la manifiesta y la simboliza. Este uso del lenguaje, es decir, tanto la
forma como la materia del discurso, depende de la posición social del locutor que
determina el acceso que pueda tener con la lengua oficial, legítima. El portavoz
autorizado sólo puede actuar a través de las palabras sobre otros agentes y , por
medio de su trabajo sobre las cosas mismas, porque su palabra concentra el
capital simbólico acumulado por el grupo que le ha otorgado ese mandato y de
cuyo poder está investido. La magia performativa del ritual sólo funciona
plenamente en tanto en cuanto el apoderado religioso, encargado de llevarla a
cabo en nombre del grupo, actúa como una especie de médium entre el grupo y
él mismo: el grupo, a través de su intermediario, ejerce sobre sí mismo la eficacia
mágica que encierra el enunciado per formativo (Bordieu, 2008) .

En un principio, sobre Moisés recae el deber de cautivar a Valentina y para esto


necesita tener cierto grado de eficacia. Como adivino, la eficacia de sus palabras
sólo funciona en la medida en que el que lo consulta reconoce al que lo ejerce
como habilitado para ello. Pero, ¿Cómo se reconoce como habilitado?
En primer lugar, la persona toma conocimiento de estar embrujada a través de la
anunciación realizada por un allegado que ha pasado por la misma situación y
está curado o está en proceso de hacerlo. En segundo, esta persona quien tiene

  34  
conocimiento sobre la experiencia, propone al que puede solucionarlo,
otorgándole en este caso reconocimiento como habilitado. A pesar de que esta
persona ha sido reconocida como habilitado por el anunciante, este debe
conquistar el reconocimiento del nuevo afectado, para poder realizar el resto del
proceso ritual con éxito. Considero que, gran parte de la finalidad de la lectura
del cigarrillo corresponde a conquistar y reconquistar el reconocimiento,
permitiéndole aumentar el poder de sus palabras. A medida que el consultante
asiste a la consultas, la sabiduría sobre esta persona por parte del consultado es
mayor, permitiéndole mayor eficacia en el ritual adivinatorio. Al igual que un
doctor o un juez, Moisés, a través de sus palabras, adquiere autoridad que le
permitirá dar explicaciones, ahora oficiales para el afectado, acerca de sus
infortunios.

3.4 Designación del brujo/a

Como mencioné anteriormente, la designación del brujo se hace mediante la


consulta al cigarrillo. Moisés “lee” el cigarrillo para consultar que es lo que está
sucediendo y si hay alguien que está influyendo en la vida del consultante o en
otras palabras “trabajando” al consultante. Los Azande, al igual que Valentina,
consultan los oráculos para combatir a los brujos/as y los hechiceros/as; los
Azande no consultan el oráculo para ver quien es un brujo/a sino para preguntar
si en este momento esta persona lo esta embrujando. Si el oráculo da una
respuesta afirmativa, esta persona automáticamente se ubica en la posición de
brujo/a; si el oráculo dice que está persona por el momento no esta haciendo
daño, entonces el Azande no puede saber si esta persona es o no es brujo/a.
Valentina, por el contrario, no busca pregunta si x persona es quien la embruja o
no, ella consulta el oráculo con la intención de saber si esta siendo “trabajada” y
si es así, por quién. Esta diferencia radica en la conciencia de la existencia de

  35  
otras explicaciones(las del médico, el mecánico, el profesor entre otros). Aun así,
a pesar de que el proceso discursivo es diferente, Valentina es quien al final da el
veredicto de quien es el brujo/a. Moisés se encarga de describir a la posible
persona, pero es Valentina quien asignan la posición de brujo/a. La designación
del brujo/a es importante, pues es a partir de este que inicia el proceso de
curación o des embrujamiento.

Cuando la persona designa como brujo/a, se encuentra consciente de una acción


que realiza, ejecuta o controla la acción del verbo. Por ejemplo “Yolima hace
brujería”. El verbo hacer está en voz activa porque su sujeto “Yolima” realiza la
acción del mismo. Estas expresiones, tienen verbos en la primera persona del
singular, del presente de indicativo en la voz activa. Sin embargo (1) estos no
“describen” o “registran” nada, y no son “verdaderas” o “falsas”; y (2) el acto de
expresar la oración es realizar una acción, o parte de ella, acción que a su vez no
sería normalmente descrita como consiente en decir algo. Expresar la oración no
es, describir ni hacer aquello que se diría que hago, al expresarme así, o enunciar
que lo estoy haciendo; es hacerlo. Emitir la expresión es realizar una acción y
que ésta no se concibe normalmente como el mero decir algo (Austin, 1991).
Está claro que el brujo es designado por Valentina misma y no por Moisés, pero
¿A quién se designa como brujo/a? Como podemos observar, en todos aquellos
relatos mencionados anteriormente, el brujo/a siempre ha sido cercano a la
familia o pariente. También podemos observar que estos brujos han tenido
conflictos por la “propiedad” del afectado. Por “propiedad” no solo me refiero a
lo material, sino también a todo aquello que se considera propio (mi familia, mi
esposo, mi hija entre otros). Según Evans-Pritchard, las acusaciones de brujería
se basan en enemistades con personas cercanas. La persona que embruja no lo
hace a alguien lejano, no se trata de salir al balcón y embrujar a la primera
persona que se acerca. La bruja/o es una persona cercana y como para los

  36  
Azande, primero se odia y luego se embruja. Para estos, la brujería entra a ser
sinónimo de los sentimientos que supuestamente la causan, como el odio, la
envidia, la avaricia y para dirigir esto se debe conocer primeramente a la persona
(Evans-Pritchard, 1976).
Ya esta claro a quien se designa como brujo/a pero queda la pregunta ¿Cómo se
embruja?
Como mencioné en un principio, la brujería según Jeanne Favret-Saada es la
palabra. Para Favret-Saada, la palabra debe ser dirigida por el brujo/a
directamente a la cabeza de un set familiar, que luego afectara su propiedad. En
Bogotá, la diferencia radica en que la brujería es dirigida a la persona que se
quiera afectar, sin importar si es cabeza de familia o no. Así mismo, en el caso de
esta investigación, considero que las palabras no necesariamente deben ser
dirigidas directamente a la persona, sino que estas pueden viajar a través de
diversos interlocutores, en este caso la comunidad.

La comunidad se comunica tanto a través de las habladurías como también por


las redes sociales, en especial el Facebook. Si tenemos en cuenta el caso de la
primera bruja, Yolima Vega, ésta publica a través del Facebook las “palabras
mortales” que le ocasionan malestar a Valentina. Ahora bien, si tenemos en
cuenta la segunda bruja, esta además de dirigirle directamente la palabra a
Valentina, también a través de las habladurías dentro de la familia de Juan, la
perjudica.

  37  
Es así como el ataque de brujería de un cercano, no necesariamente se hace a
través de palabras habladas directamente. Las palabras que ocasionan el malestar
viajan a través de varias voces y aun así, sus efectos pueden ser fatales.
Favret-Saada, enfatiza la importancia de nombrar al brujo/a como un preludio
indispensable a cualquier des embrujamiento. Según la autora, el nombrar al
brujo/a es primordialmente un intento de encajar en una figura algo que por si
mismo escapa de la figuración. Es solo a través del nombrar que la manipulación
simbólica de la situación tiene chance alguno de funcionar (Favret-Saada, Deadly
Words. Witchcraft in the Bocage., 1980).

  38  
Una vez se designa al brujo/a, Valentina toma la posición de embrujada y se da
cuenta que, por si sola, no puede proteger y vencer el mal que el enemigo, quien
es ubicado en la posición de brujo/a, le desea. Es por esta razón que la persona
acude a un intermediario, quien a través de sus conocimientos en magia protege
al afectado.

  39  
CAPITULO IV

4.1 Curación.

Antes de iniciar el análisis de la etapa de curación, presento un recuento del


recorrido de Valentina:

1) Valentina se ve envuelta en una serie de eventos desafortunados como


enfermedades, problemas emocionales, familiares y económicos.
2) Valentina busca explicación a esta serie de eventos en las explicaciones oficiales
positivistas sin encontrar solución alguna a las coincidencias.
3) Valentina comparte sus infortunios con sus familiares, entre los cuales se
encuentra su tía quien ha sufrido de estas mismas consecuencias y se ha sanado
o esta en proceso de hacerlo, y es esta persona quien anuncia su situación como
embrujado y aconseja la visita de Moisés quien se especializa en brujería.
4) Valentina incorpora la brujería como la explicación a sus infortunios y permite la
visita de Moisés.
5) Moisés consulta el cigarrillo (oráculo) para encontrar la fuente de los problemas
de Valentina. El cigarrillo no se deja leer, por lo que Moisés concluye que alguien
esta trabajando a Valentina.
6) Moisés describe al posible atacante.
7) Valentina designa al brujo y en él figura algo que por sí mismo escapa de la
figuración.
8) Comienza la etapa de curación.

La etapa de curación es exhaustiva y para lograr el cometido, Valentina debe


visitar a Moisés al menos una vez cada dos semanas. Durante estas visitas, se
repite el proceso de adivinación del cigarrillo mediante el cual Moisés ve la

  40  
mejoría o empeoramiento de la condición de Valentina. Las sesiones como tal no
tiene ningún costo, el cigarrillo y los velones cuestan dos mil pesos y veinticinco
mil pesos respectivamente. Durante las sesiones, la lectura del cigarrillo se
acompaña por largas charlas acerca del estado anímico, el estado físico y social
del consultante. Es así como el consultante en condición de embrujado
intercambia experiencias, emociones y preocupaciones con el consultado durante
un largo margen de tiempo. La siguiente declaración ejemplifica el intercambio
exhaustivo entre el consultado y el consultante embrujado:

Cuando Valentina y yo íbamos en camino a visitar a Moisés, ella dejó caer la


sombrilla entre la estación y el Transmilenio pues estaba nerviosa por lo que
Moisés tenía para decirle en esta consulta. Habíamos quedado en llegar a las 2:30
pm pero llegamos una hora tarde. Tocamos la puerta esperando que Moisés no
se hubiera ido y después de un momento la abrió. Nos recibió en su apartamento
y nos sentamos en su comedor como siempre. Moisés le pregunto a Valentina
como estaba y ella respondió:

“Muy mal don Moisés, no ve que me voy a separar de Juan”

A lo que este respondió:

” No mija, no haga eso que después él se va con otra. Yo le he leído [en el


cigarrillo] que si lo deja no lo vuelve a ver y lo pierde.”

Valentina le contó a Moisés que ella y Juan ya estaban aburridos de su relación y


habían quedado esa mañana en hacer los trámites para separarse. Le contó todo
lo que se decían y la rabia que ella tenía hacía él por todas las cosas malas que le
había hecho a lo largo de su relación y sobre todo durante su primer embarazo.

  41  
Según Valentina, cuando ella quedó en embarazo de Catalina, se fue a vivir con
Juan en una habitación en el barrio La Victoria, actual residencia de ambos.
Durante los siete meses siguientes, Juan la dejó encerrada en esta habitación a
veces aguantando hambre, pues él era el encargado de llevar los alimentos a la
casa. El día en que Valentina no soporto más el maltrato se enfrentó con él y
ambos se agredieron físicamente. De ahí en adelante su relación siempre ha sido
violenta y tormentosa para ambos. Valentina comenta que le molesta que él no
reconozca sus defectos y que cada vez que se levanta ella se siente atrapada y
aburrida con su vida. Le comentó a Moisés que esa mañana ella se levantó y le
pidió el favor a Juan que vistiera a Catalina para llevarla al colegio. Una vez
Valentina salió del baño Juan le dijo:

“Listo ya le arreglé a la niña , ya el resto le toca a usted”

Y Valentina enfadada le respondió :

“ ¿Cómo así? ¡Es que la niña es de los dos! ¿ es que ahora me toca pagarle para
que la vista?

Y Juan respondió:

“ ¡Que fastidio, usted se levanta es a pelear!”

Una vez Moisés escucho esto, comentó que no entendía porqué Valentina le tenía
que responder de esa manera a Juan. A pesar de que él no considera Valentina la
culpable, intenta varias veces explicarle que ella también debe ceder. Durante
quince minutos, Moisés, le converso a Valentina acerca de su altanería y orgullo
y cómo esto afectaba su relación con la familia. Según Moisés, Valentina estaba

  42  
guardando mucho resentimiento y debía dejar de ser tan ofensiva con Juan
porque aunque este tenga sus defectos, ella debe ser consciente de los suyos.
Moisés le habló acerca de las relaciones de pareja, la salud sexual y le propuso
que visitara a un terapeuta de relaciones o un psicólogo que él conocía. Como
tarea, le pidió que anotara los defectos de Juan y los de ella en un cuaderno y los
leyera en voz alta. Valentina aceptó todos los consejos y dijo que ella sabía que
tenía un problema, pero que no sabía como controlarse. Moisés le dijo:

“Seguramente a usted la trataron duro de pequeña. Su papá es muy duro y su


mamá es menos dura pero también es de carácter fuerte. Seguramente usted se
siente más relacionada con su papá que hace comentarios sin pelos en la lengua.”

Valentina asintió y Moisés dijo:

“Yo la entiendo, yo también era así. Yo me la pasaba mirando los


defectos del pasado y me llenaba de resentimiento. ¿por qué hice
eso?¿porque me hizo eso? A mí también me trataron mal, un tipo me
iba a matar y él me lo dijo: ¡si lo veo con alguien más lo mato!”

Una vez Moisés dijo esto, Valentina respondió:

“Pero a mi Juan también me dijo lo mismo, que si me veía con alguien


más que me mataba. Pero don Moisés es que yo espero lo peor de las
personas, yo no confió en nadie. Yo creo que la gente siempre me va a
apuñalar. Es que siempre me ha ido mal con los hombres y pues es que
yo también soy un fastidio. él era conductor Yo sé que también la he
cagado con Juan , por ejemplo, cuando yo estaba saliendo con él, que
nos conocimos en la fábrica de pan donde trabajaba, y se quedó sin

  43  
trabajo y a él le toco ir a Corabastos a cargar bultos y yo le decía
cuando peleábamos : ¡es que usted no es nadie! Un simple cargador de
bultos! Yo al menos tengo bachiller. Váyase si quiere que yo puedo
mantenerme solita!”

En ese momento Moisés miró con preocupación a Valentina y le dijo:

“Vea Valentina, si usted sigue así va a terminar lesbiana.”

Valentina se río fuertemente y Moisés dijo:

“¡Enserio! No ve que usted está es como desarrollando un odio hacía los hombres!”

Luego inicio la consulta al oráculo. Moisés le pregunto el nombre de su esposo a


lo que ella respondió:
“Juan Arias.”

Don Moisés tomo el cigarrillo con el indio hacía abajo y susurro por un
momento al cigarrillo. Luego lo encendió y comenzó a fumarlo. Lo primero que
dijo fue:

“Si, al parecer ustedes están peleando mucho. Parece que él está aburrido y se
quiere ir. También aparece…. ¿ustedes tienen la cama hacía la ventana?”

Valentina:
“Si”

Moisés:

  44  
“No, tienen que ponerla hacía el otro lado. Que quede enfrente de la ventana pero
no pegada y que le entre mucha luz. Eso es importante. También veo que el
muchacho está muy estresado. Valentina, toca que usted se relaje para que él
también se relaje.”

Valentina dijo:
“Ay si don Moisés, Juan esta estresado porque yo soy un fastidio. Y porque
además el carro no está dando, no ve que se chocó dos veces esta semana. Es que
don Moisés, cuando él se estresa yo me preocupo mucho y también me estreso. Por
ejemplo, él llega aburrido y yo le digo: ya mi amor, dejemos que Dios nos ampare
y eso se arregla y él me grita: ¡ay ya deje que hijueputas! Y pues yo no me dejo.”

Moisés le aconseja a Valentina que debe relajarse, pues si ella se estresa también,
no lo ayuda en nada con el trabajo. Moisés le aconseja que haga sus propias
terapias y que si necesitaba un psicólogo él la remitía a un amigo. Luego
Valentina le pidió que la leyera a ella. Moisés preguntó su nombre completo y
repitió la acomodación y los susurros.
Luego prendió el cigarrillo y comenzó:

“Valentina veo aquí en su cigarrillo lo mismo con Juan, que están aburridos y no
hacen sino pelear. También veo que va a tener un percance en su trabajo nuevo,
veo una contrariedad. Un hombre gordito y moreno la va a invitar a salir. Mucho
cuidado, si va a hacer las cosas hágalas bien. Al parecer le va a entrar una
platica, ¡eso es bueno! Ah pero también veo una contrariedad económica mas
adelante. “

Luego de la consulta al cigarrillo, Moisés nos cuenta la historia de su vida, con el


objetivo de enseñarle a Valentina a ser más paciente, menos orgullosa y más
tolerante con Juan y las personas que la rodean. Ese día, Valentina salió contenta

  45  
de la consulta pues en el cigarrillo no apareció que la estuvieran trabajando, pero
salió consciente y decidida a analizar su forma de ser.
A partir de este relato podemos observar que, como en todas las terapias, se
demanda una relación duradera y comprometida entre el consultado y el
consultante. El establecimiento de esta relación depende de la convicción del
consultante a cambiar su situación de embrujado. El éxito de la curación
depende de la capacidad del consultado y el consultante de reducir la repetición
de las desgracias. En un principio, el embrujado tiene la idea de que lo único que
debe hacer es asistir a un ritual , pero en realidad y sin su conocimiento, se
encuentra involucrado en una actividad constante que le obliga a cambiar su vida
(Favret-Saada & Cullen, Unbewitching as Therapy, 1989).

4.2 El velón y los baños

Una vez se ha designado al brujo, el consultado ofrece una sanación por medio
de un velón (Ver anexo 4). El velón tiene la función de alejar a la bruja/o o
cualquier persona indeseada. El velón es rezado por Moisés, en la privacidad de
su hogar y no lo hace frente al embrujado. Este velón no necesariamente se
prende y se reza a una sola persona, sino que con él se pueden alejar a múltiples.
Moisés cobra veinticinco mil pesos por rezar un velón para alejar y cuando este se
está acabando, Valentina debe pagarle de nuevo para mantenerlo encendido.
Según Valentina, el velón dura ocho días, pero el efecto dura un poco más. Aun
así, Valentina intenta mantenerlo encendido lo más constantemente posible para
que el efecto sea mayor.

Moisés reza el velón en su privacidad, invocando al ánima del Retiro. Para que se
cumpla el objetivo del mismo, primero se debe escribir el nombre de la persona

  46  
que se desea alejar. Si es un hombre, el nombre debe escribirse desde la mecha
hacia la base del velón. Si es una mujer , el nombre se escribe desde la base hacia
la mecha. Luego se ubica una foto de la persona indeseada debajo del velón. Una
vez se ha realizado el proceso anterior, se enciende el velón y fervorosamente se
realiza la siguiente oración:

Ánima del Retiro yo te llamo, yo te invoco, para que con tu mucho poder, me retires al
mal vecino y a mis enemigos, te los lleves a la región del olvido.
Con este cirio negro que yo te prendo, ánima del Retiro cuanto te pida me lo has de
conceder, mortifícalo, que en su casa a gusto no esté, que sienta tristeza y temor, y
humilde me lo has de traer.
Que los malos vecino se alejen sin dilación con esta agua del ánima del Retiro, que yo
riego a las puertas de su casa, para que active su retiro.
Por eso te alabo, por eso te bendigo, y todo lo que yo te pida me sea concedido.

Cuando la oración ha finalizado, el velón debe ahogarse para apagar la llama y


luego esconderse pues nadie puede verlo ni tocarlo. Este proceso se debe realizar
diariamente, con vistas a generar mayor impacto.

Según Valentina, pasado algún tiempo desde que ella decidió alejar a la Yolima,
ésta subió fotos en su profile, en Facebook, con su ex esposo, y según información
dada por la gente del barrio, esta había vuelto con él. Aun así, las cosas volvieron
a empeorar, y esta vez, cuando Moisés le leyó el cigarrillo, no era Yolima la
atacante sino Marina, la tía de Juan, quien, luego de la pelea que Valentina tuvo
con ella, la trabajó. Es así como Valentina le pidió el favor a Moisés que también
utilizara el velón para alejarla a ella.

  47  
En este caso, el rezar el velón es un rito de aflicción, pues este busca tratar con la
serie de eventos desafortunados. Estos buscan solucionar una situación que ha
sido perturbada; estos sanan, exorcizan, protegen y purifican. Es así como a
partir de este tipo de rito se busca corregir el desarrollo de anomalías o
desequilibrios, a menudo para purgar el cuerpo y la mente de todas las impurezas
o influencias nocivas (Turner, 2005). Entre los Ndembu10, un ritual de aflicción es
preformado por individuos que dicen haber sido “atrapados” por los espíritus de
parientes muertos que han sido olvidados o rechazados. Estos espíritus o
sombras como los denomina Turner, puede afligir a los Ndembu en una de tres
maneras: (1) la sombra de un cazador puede causar a sus parientes, el no
encontrar animales para disparar, o una unidad de animales fuera de rango (2) la
sombra de una mujer puede causar a sus parientes el tener problemas
reproductivos, o (3) sombras de ambos sexos puede causar a sus parientes
enfermedades. Los correspondientes rituales Ndembu son cultos de cazadores,
los cultos de fertilidad de la mujer, y los cultos curativos. Los rituales de aflicción
Ndembu son realizadas por las asociaciones de culto en nombre de las personas
que se cree están afectados por una sombra (Turner, 2005, pp. 15-16). Los
miembros de las asociaciones de culto son reclutados en todo el territorio
Ndembu, independientemente de su pueblo o del linaje. De esta manera, el
sistema de cultos ayuda a mantener unida a una sociedad poco organizada.

En este caso, no es el espíritu de un familiar quien agobia a Valentina. Como


mencioné anteriormente, el ritual del velón se usa para alejar a una bruja/o quien
es el responsable de las aflicciones de Valentina. En el caso de brujería en

                                                                                                               
10     La  selva  de  los  símbolos     escrito   por   Victor   Turner   trata   con   varios   aspectos   del   simbolismo   y   el   ritual  

entre   los   Ndembu   de   Zambia   en   África   Central.   Lo   diez   ensayos   que   contiene   el   libro   fueron   escritos  
durante   un   periodo   de   diez   años.     Turner   se   interesa   por   dos   preguntas   interdependiente   que  
desarrolla  a  través  del  texto:  1)¿  Cuáles  son  las  propiedades  de  los  simbolos  que  les  permite  tener  una  
fuerza  perdurable  tanto  en  la  concepción  del  ritual  y  en  la  promulgación  del  mismo  en  lo  que  respecta  a  
los  valores  morales?  Y  2)  Cuáles  son  las  relaciones  entre  el  comportamiento  simbolico  y  la  ideologia    en  
los  problemas  de  las  relacione  ssociales?  

  48  
Bogotá, los velones tienes distintos fines dependiendo de su color (Carvajal,
2011). En este caso, Moisés utiliza un cirio negro para alejar a una o más
personas.
Finalmente, Moisés le receta a Valentina unos baños con hierbas. Estos baños se
usan para limpiar las malas energías del cuerpo, de lugares o de objetos y para
atraer la buena suerte.
En el caso del apartamento de los padres de Valentina, Moisés detecta a través
del cigarrillo que el residente anterior envidiaba a Alfonso, el papá de Valentina.
A pesar de que estos no estaban siendo trabajados, el apartamento había quedado
impregnado de estas malas energías por lo que Moisés recomendó los baños con
hierbas al apartamento y a las personas:

“Moisés nos recomendó un baño con hierbas amargas y hierbas dulces,


manzanilla, hierbabuena y otras vainas. Eso se cocinaba, se echaba y se lavaba
la casa y tocaba dejar esos baños como 15 días u ocho días y hay si uno podía
lavar la casa. ¡Y son buenos! pues mi mamá dice que ella no cree en eso pero el
señor le dijo: “ le doy 15 días para que usted arriende eso” y pues la señora que
esta ahora en el primer piso ha sido muy cumplida con el arriendo y con los
servicios. Que la brujería la hay, que la maldad y la envidia las hay.”

Para lograr el objetivo, el cuerpo, el lugar o el objeto debe lavarse primero con
hierbas amargas como por ejemplo: La ruda, el Manrubio, la Altamisa, la
Verbena, la Estancadera, el Mirto, el Ajenjo y la Maticaria (Ver Anexo 7) . A veces
se recomienda mezclar estos baños con agua bendita. El baño con hierbas
amargas tiene la función de limpiar las malas energías y las influencias nocivas.
Primero se debe tomar un manojo de las hierbas recetadas y colocarlo en una olla
con agua para hervir; luego se filtran las plantas y con el agua producida se baña
el cuerpo, el lugar o los objetos dejando que esta seque en el cuerpo.

  49  
Una vez se ha realizado el baño con hierbas amargas durante algunos días, se
procede a realizar los baños con hierbas dulces. Estas son: el Sígueme, la
Hierbabuena , la Albahaca Blanca, el Romero, el Diosmí, La Menta y la Mejorana.
También se le puede agregar clavos, canela y panela( Ver Anexo 8). Los baños
con hierbas dulces tiene como objetivo atraer energías positivas como por
ejemplo el amor, la paz, la armonía, el bienestar, la prosperidad y el dinero. El
proceso del baño es igual al de las hierbas amargas, siempre y cuando este baño
se realicé luego del baño con las hierbas amargas.

  50  
CAPITULO V
Discusión final

5.1 ¿Curandero, witch–doctor o désorceler?

A estas personas se les ha denominado de distintas formas según su contexto y su


forma de proceder. En Latinoamérica se les denomina popularmente curandero.
El curandero conjuga concepciones y prácticas médicas tanto académicas como
tradicionales, pero heredadas sobre todo de los componentes étnicos
occidentales, africanos e indígenas (Silva, 2012). Así mismo, el término
“curandero” es usado para denotar aquellas personas que se dedican a curar todo
tipo de enfermedades, brujería y mal de ojo a través de técnicas tradicionales,
étnicas o no convencionales (Cruz, 1992).

Así mismo, entre los Azande ,Evans–Pritchard denomina a la persona encargada


de combatir a los brujos/as como witch-doctor. Este es un adivino y hechicero.
Como adivino expone las brujas/os; como hechicero los frustra. Es importante
resaltar que Evans–Pritchard diferencia a los brujos/as de los hechiceros. Un
brujo, según el autor no realiza ningún rito, no profiere hechizo alguno y no
utiliza medicinas de ningún tipo. Un hechicero, por el contrario, sí realiza ritos y
profiere hechizos mediante el uso malévolo de medicinas con el objetivo de
embrujar al otro. Contra ambos, los Azande utilizan adivinos, oráculos y
medicinas. Aun así, el witch-doctor es principalmente un adivino. En ambos roles
su tarea es la misma: contrarrestar la brujería. Como adivino descubre la
ubicación de ésta, y como hechicero repara sus estragos (Evans-Pritchard, 1976).
Las funciones del witch-doctor en sus sesiones no solo se limitan a lo oracular sino

  51  
también al combate contra la brujería. Éste no solo le advierte a la víctima en qué
dirección buscar al brujo/a o qué acciones debe tomar para enfrentarlo sino que,
mediante sus bailes inicia una guerra contra los brujos/as y puede lograr alejarlos
de sus pacientes al demostrarles que tienen información sobre su identidad.
Estos bailes son realizados en público y las personas atienden a estos ritos pues
son considerados espectáculos dignos de ver. Es así como, mediante la acción
performática y pública del rito, el witch-doctor puede despertar angustia en el
brujo/a, pues carga la posibilidad de hacer pública su identidad.

Por otro lado, Favret-Saada, argumenta que el désorceler es quien posee una
“fuerza anormal” benéfica para su cliente y perjudicial para el brujo/a. Su
actividad como hechicero (en el sentido de Evans-Pritchard) sólo es conocida por
sus clientes, ya que siempre está en peligro de ser acusado de fraude o de
practicar falsamente la medicina. Muchas veces mantiene otra profesión para
mantener las apariencias. Cada désorceler, tiene sus propios métodos de des
embrujamiento, sus propias formas de hacer y hablar, las cuales han sido
perfeccionadas a través de los años con la práctica. Éstas están basadas en las
enseñanzas de su iniciador, si tuvo alguno, y pequeños libros que pudo consultar.
La diferencia frente al curandero y el witch-doctor, radica en cuanto que en una
crisis de brujería, el trabajo del désorceler consiste en “ devolver el hechizo de
vuelta al brujo/a”. Se supone que éste debe recoger su “fuerza” con un ritual el
cual tiene un efecto real e inmediato y por el cual busca castigar al brujo/a en
ausencia, para aniquilar su "fuerza" y, al mismo tiempo, para que el embrujado
recupere su potencial bioeconómico (recuperarse de enfermedades, recuperar su
sustento económico, entre otros, arrebatado a través de la brujería). Según la
autora, esta batalla de “fuerzas” busca la muerte del brujo/a. Aun así, un désorceler
se embarca en una terapia que busca ayudar al embrujado a manejar la violencia
indirecta causada por las palabras (Favret-Saada, Deadly Words. Witchcraft in

  52  
the Bocage., 1980).

Al analizar los datos etnográficos y la literatura al respecto podemos concluir que


Moisés guarda mayor relación con el witch-doctor y el désorceler. En primer lugar,
Moisés se distancia del denominado curandero en lo que respecta al campo en el
que se especializa. El término curandero designa el tratamiento tanto de brujería y
mal de ojo como de enfermedades y dolencias que se ubican aparte de las
primeras dos. Moisés por el contrario, no realiza ningún tipo de proceso
medicinal con respecto a la salud física de Valentina. Sus dolencias físicas no son
tratadas por Moisés, este por el contrario busca tratar con la fuente misma de sus
múltiples ocurrencias.
En segundo lugar, a pesar de que Moisés guarde estrecha relación con el witch-
doctor, en él radican algunas diferencias. En relación con el witch-doctor, éste se
diferencia en cuanto a que sus ritos se celebran en la privacidad de su hogar. A
pesar de que a las sesiones pueden asistir varias personas, estas deben ser
consideradas allegadas a la víctima y por tanto aún enmarcadas en el campo de lo
privado. Así mismo, Moisés y el posible brujo/a, se mantienen distanciados, esto
se debe a la privacidad de las consultas y los procedimientos.

Si tomamos la función adivinatoria de Moisés como una herramienta más en la


lucha contra los brujos, podemos concluir que es un désorceler. La característica
principal que ambos comparten en la lucha contra la brujería es la devolución del
mal producido. Es de esta manera como mediante violencia indirecta Moisés
combate la brujería:

“[…] mortifícalo, que en su casa a gusto no éste, que sienta tristeza y temor, y humilde me
lo has de traer.”

  53  
Así mismo, al igual que el désorceler, Moisés embarca a la víctima en una terapia
que la obliga a cambiar su modo de actuar y de pensar para así contrarrestar los
efectos de la violencia indirecta.

5.2 Los modelos de comunicación

A partir de los datos estudiados podemos concluir que existen dos modelos de
rituales de aflicción vigente para combatir la brujería.El primer modelo consiste
de la intervención directa por parte de los allegados frente a el brujo/a . Este
primer modelo se basa sobre todo en el relato del amorío de Alfonso con Aidé.
En este el proceso de curación se llevó a cabo por Rosalba, Valentina y Mónica
quienes agredieron físicamente a la bruja y luego mediante el uso de agua
bendita contrarrestaron la brujería. Este medio , según Valentina, fue eficaz ya
que Aidé no volvió a
aparecer en la vida
de Alfonso.

  54  
El segundo modelo se conforma por el proceso de curación guiado por Moisés, el
désorceler. Una vez que Valentina es remitida a Moisés para confrontar la
brujería a través de los distintos rituales de aflicción, los canales de comunicación
entre la bruja y valentina se interrumpen poco a poco. Esto se debe a la
naturaleza propia de los ritos de aflicción los cuales tienen como objetivo la
corrección de una situación de desazón.

  55  
La efectividad se puede entender de dos formas:

a) En un principio se podría entender que Moisés intercede por Valentina frente a


la bruja y es este quién la aleja mediante los distintos rituales. generando con su
intervención un corte entre los canales de comunicación.
Teniendo en cuenta la efectividad de los rituales y las sesiones, el éxito en la
batalla contra la brujería lanzada contra Valentina se le atribuye a Moisés, quien a
partir de ese momento es consultado recurrentemente por cualquier eventos que
pueda parecer sospechoso.

b) Aun así, se debe tener en cuenta que los ritos curativos con los que interviene
Moisés demandan un cambio radical en el estilo de vida de Valentina. A través
de estos, la embrujada pasa de ser un sujeto pasivo dentro de la dimensión de los
distintos sucesos desafortunados a convertirse en un sujeto activo, quien batalla
a través de los rituales y de la disciplina contra los hechizos lanzados.

5.6 La terapia
Estos rituales, deben ser acompañados por todo un cambio comportamental. En
el caso del amorío de Juan con la bruja, Yolima, Moisés aconseja a Valentina
para que esta cambie su comportamiento hacia Juan, para asegurar su relación.
Mediante la lectura del cigarrillo, Moisés le advierte a Valentina acerca de
aquellas cosas a las que le debe poner atención. Por ejemplo, si en el cigarrillo

  56  
aparece que ella va a tener una contrariedad económica en el futuro, Moisés le
recomienda ahorrar. De esta manera Valentina asegura su bienestar económico.
Así mismo, si Moisés ve en el cigarrillo que Valentina va a tener un problema con
su trabajo, le aconseja tener cuidado con sus acciones para no perderlo.

De esta manera, podemos observar un cambio total en el espectro de los canales


de comunicación. En un principio, Moisés figura como el elemento principal que
aleja los ataques de brujería. Pero, la actividad ritual en la que se ve envuelta
Valentina es en realidad un viaje a través de una terapia, mediante la cual , el
désorceler le enseña a Valentina como manejar la violencia atribuida por parte de
la denominada bruja. Es así como Moisés interviene en las acciones cotidianas de
Valentina, convirtiéndola a ella en el sujeto activo que batalla contra sus propios
males y por ende, le permite afrontar aquellas palabras que le causaron malestar.

  57  
CAPITULO VI

Conclusiones

En primer lugar, es de gran importancia señalar el contexto de dominación


masculina dentro del cual se encuentra incluido el caso. Valentina, al igual que
todas aquellas personas involucradas, se enmarcan dentro de un deber ser
impuesto por la masculinidad. Cuando este deber ser roza con el ser se generan
conflictos los cuales se encuentran de manera omnipresente a lo largo del caso,
llamando la atención a la necesidad de realizar un análisis del mismo en clave de
género. Así mismo, es de gran importancia tener en cuenta la tradición de las
mujeres de la familia a otorgarle a la brujería -producto de distintos enemigos-
los problemas que se les han presentado.

En segundo lugar, considero que la importancia de descomponer el relato de


brujería y comprender cada uno de sus segmentos radica en el entendendimiento
de la contraposición de lo que es considerado oficialmente como verdad y lo que
no. La negación inaugural, La declaración de la insuficiencia del conocimiento
positivista y la anunciación al embrujado de encontrarse en este estado son evidencias
de cómo la brujería como explicación se asume en una especie de clandestinidad,
en una verdad subalterna. Esto se debe a la tradición social de atribuirle a
aquello que no es oficial la etiqueta de “loco” o “ primitivo”, en términos
foucaultianos. Así mismo, estos elementos también permiten vislumbrar el
proceso mismo mediante el cual la víctima toma consciencia de su estado como
embrujado, permitiéndonos reconocer la naturaleza de este momento crucial.

  58  
En tercer lugar, Moisés, el curandero, es quien guía a Valentina a través del
proceso de curación. Éste, usa el cigarrillo para predecir los sucesos con
anterioridad y como creeríamos a primera vista, delatara la identidad del
brujo/a. Aun así, a partir de los hechos etnográficos podemos evidenciar que
Moisés no es quien revela la identidad del brujo/a. Esta identidad la reveló la
misma Valentina. Una vez ella expresa una frase como por ejemplo, “Yolima es
bruja”, Valentina realiza una acción la cual no necesariamente “describe” o
“registra” nada, y no es “verdadera” o “falsa”; este acto de expresar la oración es
realizar una acción, y por tanto, dado que el proceso de curación se lleva a cabo
bajo la perspectiva de Valentina, es indudable la acción figura aquello que no
tiene figuración en el brujo/a. Aun así, esto no se deriva de algo aleatorio. Como
se puede observar a través del texto, el brujo/a es alguien cercano, vecino o
pariente con el cual se tuvo anteriormente algún conflicto y en la actualidad
sigue siendo vigente a través de las palabras y de la remembranza del hecho en
relación a la calamidad. Estas palabras, que viajan a través de la comunidad
entendida como redes sociales y habladurías, dicen tener un efecto en el cuerpo y
pertenencias de la persona a la que se habla o de la que se habla. La designación
del brujo es, según Jeanne Favret- Saada, un preludio importante para iniciar el
proceso de curación.
Un proceso de curación y sanación en los casos analizados comprende largas y
exhaustivas sesiones de conversaciones, la lectura del cigarrillo, el rezo del velón
y los baños con hierbas. Se establece que cada uno de estos rituales de aflicción
tienen como objetivo solucionar una situación que ha sido perturbada buscando
corregir los desequilibrios y las impurezas. A través de los baños con plantas
amargas, Moisés busca purificar a la víctima de malas energías para luego atraer
las positivas con el uso de plantas dulces. El velón simboliza a la bruja o brujas y
es a partir del ritual de oración que se castiga al mismo por el mal causado,

  59  
deseándole la mortificación, la tristeza y el terror. Las largas conversaciones entre
el afectado y Moisés tienen como objetivo generar un cambio comportamental y
mental del afectado. A pesar de que esta se ve envuelta en múltiples ritos, la
realidad es que Moisés embarca a Valentina dentro de una terapia que la obliga a
cambiar sus acciones y pensamientos cotidianos, sirviendo como un elemento de
ayuda reflexiva adentrándose en el psichys mismo del ser. Producto de estas
sesiones es que resultan cambios en la persona afectada, que es lo que le permite
afrontar la violencia ejercida por sus supuestos enemigos, purgándose así de
diversas acciones y pensamientos nocivos.

Al tener en cuenta el registro etnográfico de la presente investigación y el análisis


de cada uno de los elementos que se conjugaron y reconocieron dentro de este
proceso, se concluye que Moisés puede clasificarse como un désorceler. Esta
aseveración se fundamenta en que este caso guarda mayor semejanza con las
investigaciones llevadas a cabo por Jeanne Favret-Saada entre los campesinos del
Bocage en Francia. Una de las características más importantes de esta semejanza
es la manera en la que Moisés asume las palabras en su propio cuerpo y las
devuelve a través de la oración al velón. De esta manera, él se ubica como un
vengador, quien a través de diversas herramientas le enseña al afectado a no
dejarse afectar por la violencia ejercida sobre él.

De igual forma, a través del texto podemos encontrar dos modelos de


comunicación e intervención. En e l primero la intervención es directa y tiene
como objetivo destruir el objeto ritual acusado de causar el embrujamiento. Así
mismo la violencia devuelta a la bruja se hace de manera directa. En el segundo
modelo, del cual se encarga en su totalidad esta investigación consiste del
aprendizaje de comportamientos y rituales que permiten alejar los brujos.

  60  
Por último, considero que el tiempo en el que se realizó la presente investigación
fue a todas luces insuficiente para determinar de manera más completa y
profunda los hechos sucedidos durante este proceso de curación. Una vez
adentrados en este tema, las preguntas venían en mayor cantidad que las
respuestas, por lo que considero necesario desarrollar esta línea de investigación.
De esta manera, propongo la continuidad de este tipo de investigaciones con
miras a responder algunas preguntas generadas a lo largo del análisis como por
ejemplo: en lo que respecta a la dominación masculina ¿Cuál es el papel de la
mujer dentro de la brujería? ¿Por qué son siempre mujeres las principales figuras
y villanas dentro de la problemática? ¿Cuál es el papel del hombre dentro de este
ámbito?

Finalmente, la conclusión más importante resultado del presente trabajo es que


es así como el Bocage de Francia, en los barrios del sur de Bogotá el proceso de
curación implica una terapia larga y exhaustiva, en la que esta terapia tiene como
objetivo cortar los canales de comunicación entre el brujo/a y el afectado. A pesar
de que en un principio pareciese que el désorceler es quien interviene en estos
canales, en la realidad y a través de estos rituales, es el mismo désorceler quien le
enseña a la afectada, a través de diversos cambios comportamentales y de
pensamiento, a no dejarse afectar por las palabras que le causaron el malestar.
Por este motivo, la brujería en Bogotá puede ser entendida como el proceso
terapéutico clandestino sumergido en el imaginario de los diversos sectores de
Bogotá, o por lo menos entendida de esta manera a través de la experiencia y el
cuerpo de Moisés y Valentina.

  61  
  62  
BIBLIOGRAFIA:

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Barcelona, España: Paidós.

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  64  
 
ANEXOS

65  
Anexo 1. Mapa de Bogotá con sus respectivas Localidades.
 
  66  
 
67  
Anexo 2. Cuadro de parentesco de la familia Rojas. Dado que la familia es bastante extensa, en el figuran solo aquellos sujetos
representativos para la investigación.
 
 
Anexo 3. Cuadro de parentesco de la familia Arias. Dado que la familia es bastante extensa, en el figuran solo aquellos sujetos representativos
para la investigación.
 

68  
ANEXO 4. Velón negro para Alejar. También conocido como velón de retiro.

  69  
ANEXO 5. Estampa del ánima del Retiro

  70  
Anexo 6 . Cajetilla de cigarrillos sin filtro Piel Roja

  71  
Anexo 7

7.1 Ruda (Ruta graveolens)  

  72  
7.2Marrubio( Marrubium vulgare)  

  73  
7.3 Matricaria (Matricaria recutita )
 

  74  
7.4 Destrancadera (Primonia serrulata)
 

  75  
7.5 Mirto ( Myrtus)
 

  76  
7.6 Verbena(verbena officinalis)
 

  77  
7.7 Altamisa o ajenjo (Artemisia
vulgaris)
 

  78  
Anexo 8. Hierbas dulces

8.1 Albahaca blanca (Ocimum basilicum)


 

  79  
8.2 Hierbabuena (Mentha spicata )

  80  
8.3 Romero (Rosmarinus officinalis)

 
  81  
8.4 Diosma ( Diosma ericoides)

 
  82  
8.5 Menta ( Mentha piperita)

 
  83  
8.6 Mejorana (Origanum majorana)

  84  
8.7 Sígueme ( desconocido)

  85  
8.8 Panela, Clavo y Canela

  86