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SOCIEDAD Y literatura

Dios en el pensamiento posmoderno:


Hacia una teología de la muerte o
de la afirmación de la vida
Claudio H. Pérez B.*

Recibido: Julio 2011 • Aceptado: Setiembre 2011

Resumen
En este ensayo se busca una aproximación al pensamiento que la posmodernidad tiene de
Dios. El autor reconoce las dificultades del tema. Sin embargo, se ha hecho posible abordarlo
utilizando datos cuantitativos, que ofrecen una imagen de Dios. También se explora en forma
introductoria la dimensión de la apertura a lo trascendente. Finalmente, el autor desea ofrecer
elementos que ayuden a la sanación espiritual del hombre posmoderno.

Palabras clave: Dios, religión, Posmodernidad, Método cuantitativo, Apertura a lo


trascendente, Sanación espiritual.

ABSTRACT
In this essay, it is been tried to an approximation of the post-modernity thought about God.
The author recognizes the difficulties of the topic. However, it has become impossible to treat
it using quantity facts, which offer an image of God. Also, it is been explored in an introduc-
tory way to the dimension of the opening to the transcendent. Finally, the author wishes to
offer elements that help to the spiritual healing to the post-modern man.

Key words: God, religion, Post-modernity, quantity method, opening to the transcendent,
spiritual healing.

* Tiene un Bachillerato en Ciencias teológicas por la Universidad Bíblica Latinoamericana y una Maes-
tría en Teología de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Costa Rica. Actualmente se desem-
peña como instructor de Teología en Osorno, Chile.

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Introducción constituyente, no solo en el tema de
Dios, sino también de las diversas
“Pero cuando el Hijo del hombre venga, temáticas que fluyen en el contexto
¿encontrará todavía fe en la tierra?
de la posmodernidad.
Jesucristo (S. Lucas 18: 8, DHH)
De acuerdo con lo anterior, y
asumiendo las limitaciones intrín-
En la presente investigación
secas que tal ejercicio demanda, en
intento realizar una aproximación
la actualidad se hace posible tra-
al pensamiento que la posmoderni- bajar con datos de carácter cuan-
dad tiene de Dios, tanto en el con- titativos, que por lo demás se han
texto mundial, en general, como incrementado notablemente en
en el contexto de América Latina, su producción, permitiendo esto
en particular. una aproximación a la realidad,
Reconozco el amplio grado en nuestro caso concreto, al pen-
de dificultad que posee el referido samiento que la posmodernidad
tema, ya que en la actualidad no es posee sobre Dios. En este sentido
posible, hasta donde lo he podido destaca la Gallup International
verificar, encontrar una exposi- Millennium Survey (Carballo), que
ción sistemática del pensamiento recoge los resultados de 60 países,
y/o conceptualización que la pos- representando 1250 millones de
modernidad posee sobre Dios. personas en el mundo. Además, se
Estamos frente a una realidad del agregan otras encuestas realizadas,
todo fragmentaria, diversa, dis- esencialmente en el suelo Latino-
persa y llena de múltiples contra- americano. Esto último, y de mane-
dicciones que, sin inconvenientes ra más específica, con el propósito
se puede decir que es una realidad de acercarse a un diagnóstico sobre
de “crisis” (Roa, 1991: 61), don- el tema de Dios y la religión en
de las situaciones humanas se van nuestro continente. Claro está, que la
produciendo prácticamente de cuestión sobre si América Latina es
forma inconciente, sin para nada o no posmoderna, es un asunto que
detenerse a sistematizar sobre tal ya se viene discutiendo por muchos
o cual asunto. Es que los grandes años, y  todo/a  lector/a medianamente
relatos han sido superados, y con lo versado/a sobre el tema, se dará cuen-
mismo Dios ha quedado relegado ta de la magnitud del debate. Si bien
al pasado, llegándose a evaporar, ciertos autores consideran  a  Amé-
debido a su naturaleza esencialmen- rica  Latina  como posmoderna,
te “líquida” (Vásquez, 2008), tal algunos derechamente no lo ven
como lo plantea Zygmunt Bauman, así, y otros observan un verdadero
cuestión que es parte esencial y cruce de realidades disímiles. A este

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respecto me parece pertinente citar Además, debo agregar, si bien
las palabras de In Sik Hong, que la posmodernidad, esencialmen-
se orienta en el ámbito del análisis te desde la mirada de la teología
contextual de la realidad. cristiana, ha sido vista con cierta
En esta instancia podemos conmiseración por los efectos que
concluir que la posmodernidad en estimula en la vida de los seres
América Latina no es la misma que humanos (así lo confirman gran
la europea. El debate y la compre- cantidad de trabajos realizados),
sión de tal posmodernidad deben me ha parecido en la presente in-
partir del contexto peculiar del con- vestigación, y desde la perspectiva
tinente latinoamericano, es decir, fenomenológica, explorar introduc-
de 1) la heterogeneidad multitem- toriamente la dimensión de apertu-
poral de su cultura; 2) la perspec- ra a lo trascendente a la que nos
tiva histórica de su incorporación invita la posmodernidad. Así, y
en la experiencia de la modernidad; reconociendo aún las limitaciones
y 3) la perspectiva histórica de su
del presente trabajo, intento rea-
lucha en busca de espacios para ser
lizar una aproximación, al menos
hombres libres (2001: 25).
integral, de tan compleja materia
Si bien, y de acuerdo con lo
de estudio, como lo es Dios en el
anterior, las aproximaciones socio-
lógicas han ganado su lugar y han pensamiento posmoderno.
hecho sus aportes a los ingentes Así, además de los recurrentes
estudios de la vida humana, con- datos y análisis que serán expues-
sidero que la teología (pero no de- tos, la presente investigación lo
jando de lado las demás ciencias, que busca es presentar un camino
sino más bien valiéndose de ellas que pueda orientar al ser humano
para profundizar en sus considera- posmoderno dentro de su gran rea-
ciones), está en el deber de referirse lidad de crisis existencial, pudién-
a la situación de la posmodernidad dole ofrecer algo que efectivamente
en el mundo y en América Latina contribuya a su sanación espiritual,
de forma especial, pero no con una y que además fortalezca a quienes
referencia de carácter general, de tienen el mayor privilegio de sentir-
las cuales ya existen muchas, sino se amados y de amar al Dios que
más bien respecto al tema de Dios, a se constituye en causa, trayectoria
su concepción, a su vivencia, en fin, y fin último de sus existencias.
a la imagen que existe de Dios en el
pensamiento posmoderno. Y esto América Latina: Posmoderna?
precisamente nos lo proporcionan,
por ahora, los resultados de las en- El destacado investigador,
cuestas que expondré más adelante. George Yúdice, especialista en

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cuestiones culturales de América Argentina, pudiendo esto en par-
Latina, publicó en el año 1989, en te ser representativo de América
la Revista de Crítica Literaria Lati- Latina, no puede ser considerada
noamericana, un artículo que en su posmoderna. De acuerdo con lo
título planteaba una interrogante, anterior, no debe olvidarse que el
que a mi juicio aún está en proceso referido trabajo de George Yúdice
de ser respondida, y que por lo de- ya ha sobrepasado los 20 años, y
más ha provocado las más variadas que en la actualidad la situación la-
reacciones y análisis de gran can- tinoamericana se puede considerar
tidad de especialistas. La referida en ciertos aspectos distinta a lo que
interrogante decía: ¿Puede hablar- era hace dos décadas. Así, y a ma-
se de posmodernidad en América nera de enfrentar a dos importantes
Latina? (105). Claro está que esta investigadores, considero pertinente
pregunta, por un lado, se niega a destacar la fresca conceptualización
aceptar la calificación común que que Roberto Follari hace del tema,
se da sobre la posmodernidad como diciendo que “lo posmoderno, –creo
una realidad omniabarcante en las que puede afirmarse plausiblemen-
actuales sociedades del mundo y, te– no constituye ya aquello de lo
por otro lado, invita a reflexionar que se habla, justamente porque
y a replantearse, me parece, el sig- pasó a ser el lugar desde el cual se
nificado de lo que es la posmoder- habla” (2010: 54), así, Follari, ade-
nidad. En este contexto, considero más indica decididamente que “lo
que el aporte de George Yúdice posmoderno se plasmó en Latino-
consiste fundamentalmente en pro- américa a partir de mediados de los
blematizar sobre una realidad que años ochentas” (53).
se ha hecho por demás común y, Las opiniones anteriores, tan-
por lo tanto, tema superficial en to de George Yúdice como de Ro-
el momento de su puesta en discu- berto Follari, presentan de manera
sión. De acuerdo con lo anterior, evidente una clara oposición, que
no resulta para nada fácil emitir un para nada carecen de una debida
juicio de carácter categórico cuan- fundamentación conceptual del
do nos aproximamos a considerar tema. Ahora, planteada la referida
la realidad de América Latina en el problemática, se hace urgentemen-
contexto de la posmodernidad. te necesario (y lo indico desde una
En el mencionado artículo, Yú- orientación claramente epistemo-
dice hace referencia a tres destaca- lógica) emitir criterios que nos per-
dos autores (Juan Corradi, Carlos mitan tomar una postura sobre la
Waisman y Andrés Avellaneda) realidad latinoamericana en el con-
que coinciden en cuanto a que texto de la posmodernidad.

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Admito que lo anterior no es implementación e impacto de las
una tarea fácil, ya que está reves- nuevas tecnologías comunicativas,
tida de una alta complejidad her- los cambios geopolíticos posterio-
menéutica, y que por tal razón, res al fin de la guerra fría, la crisis
de los paradigmas en la filosofía,
me parece, no resulta para nada
las ciencias y las artes y la apa-
cómodo emitir criterios con ligere- rición o reaparición de diversas
za que determinen o juzguen tal o formas de expresiones religiosas
cual situación. En este marco, con- (2006: 219, 220).
sidero que frente al gran caudal de
opiniones y juicios existentes sobre En lo anterior, Chiquete deja
la temática de la posmodernidad, la ver la gran complejidad que lleva
aproximación del teólogo mexicano consigo el poder precisar qué zona
Daniel Chiquete permite acercarse del planeta se ajusta al estándar de
al tema de una manera no habitual- lo que se ha llegado a llamar pos-
mente recurrente. Chiquete agrega modernidad, ya que es una situa-
lo siguiente: ción absolutamente inseparable de
la realidad humana insertada en
Creo que si el prefijo “pos” se re- su contexto particular íntegro que,
fiere a la superación de la moder- por supuesto, está plenamente con-
nidad, habría que especificar a qué dicionada por las peculiaridades
modernidad se refiere. Si se piensa y características propias (y podría
en la modernidad occidental, se
decir hasta requisitos) de los di-
debe diferenciar al menos entre los
versos conglomerados humanos.
modelos europeo, norteamericano y
latinoamericano. Además, referida Además, cabe destacar, y para los
a América Latina, surge el proble- fines de la presente investigación, el
ma de hablar de posmodernidad en acercamiento que Chiquete realiza
países que ni siquiera entraron a la a la posmodernidad al referirse a
modernidad, o que pueden ser en Latinoamérica, junto con sus verti-
algunas áreas modernos, en otras ginosos cambios sociales y religio-
posmodernos y en otras, incluso, sos; sobre esto dice:
premodernos. Yo prefiero renun-
ciar a ofrecer una definición más The speed of change in the world
y me conformo con señalar que over the last few decades has been
con el concepto “posmodernidad” echoed by an equally rapid transfor-
me refiero al conjunto de situacio- mation on the religious scene in La-
nes surgidas con los procesos de tin America. The two processes are
globalización o mundialización de related to each other and affect each
la economía neoliberal, el repun- other in some respects, although
te de las tendencias secularizantes they are completely independent in
en las sociedades occidentales, la others. The religious component of

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Latin American identity is so much simultáneas no son otra cosa que la
part of social identity that any clara “ambigüedad” (219) inheren-
change in social relations or beha- te de la posmodernidad.
viour is directly reflected in the field Así, todo lo anterior nos pre-
of religión (2003: 29).
para para aproximarnos al gran
Y es precisamente aquí donde, tema de Dios en el pensamiento
considero, debe ser retomada la posmoderno, que necesariamente
pregunta inicial planteada en nues- colocará su atención en el contexto
tro apartado, y también por George latinoamericano en particular, y del
Yúdice, ¿Puede hablarse de posmo- mundo en general.
dernidad en América Latina? Si
para responder a esta interrogante Dios en el pensamiento
(por supuesto que aproximándo- posmoderno
nos desde una perspectiva hasta
ahora general), invocamos a los Expresar el pensamiento que la
tres mencionados especialistas, nos posmodernidad posee sobre Dios,
podemos quedar sin respuesta, sin no es una cuestión del todo senci-
embargo, considero que nos en- lla, considerando, por una parte,
contramos frente a una realidad que el análisis será siempre limita-
de carácter “ambivencial” (a ma- do, ya que se realiza desde el cris-
nera de neologismo), cuestión que tianismo como referente de juicio y,
expresa su intrínseca complejidad, por el otro, debido a la naturaleza
y que al reconocerla como tal, sí inmensamente compleja, ambigua,
es posible emitir un criterio, per- paradójica y contradictoria de la
mite permite decir que América posmodernidad. De acuerdo con
Latina SÍ se identifica con la pos- lo anterior, e intentando ofrecer
modernidad; y también que Amé- una definición del término menta-
rica Latina NO se identifica con la lidad secular (posmodernidad), el
posmodernidad. En este contexto, Dr. Juan Carlos Viera, destacado
es posible hablar de una sociedad misionólogo adventista, dice que
latinoamericana sumida en la cri- es “más prudente describirlo que
sis, y por otro lado ajena a la cri- definirlo” (1990: 133). Precisamen-
sis. Entonces América Latina SÍ es te es eso lo que configura la cues-
posmoderna y NO es posmoderna. tión sobre Dios en el pensamiento
Ambas realidades, y de forma si- posmoderno, al esto significa que
multánea, claramente viven y con- no es posible hablar de Dios en la
viven en nuestro universo humano. posmodernidad desde una realidad
Así, me parece que la afirmación y sistemática o finalmente elabora-
la negación (contradictoriamente) da, por ejemplo, o de encontrar un

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apartado propio y exclusivo sobre 1. Resultados de la encuesta
el tema de Dios, por supuesto, no Millennium, de Gallup
del ámbito de la crítica y análisis International
valórico, sino en el contexto de la
exposición legítima que el propio La encuesta fue publicada por
pensamiento posmoderno pueda la presidenta de Gallup Argentina
ofrecer en relación con el tema en y miembro del Board de Gallup
cuestión. Así, lo que hoy está al al- International, Marita Carballo.
cance para una aproximación como Fueron incluidos datos mundiales
la que intento realizar, es abordar el acompañados con los de Argenti-
asunto desde una perspectiva más na. Estos últimos pueden ser con-
abarcante, que considera la reli- siderados como representativos
gión, y por ende a Dios, como ex- de otros países de Sudamérica. Se
presión humana ya cruzada por la consideraron cinco variables fun-
concepción posmoderna. damentales de la religiosidad, que
Para tal efecto, he decidido re- permiten considerar cómo se en-
currir como instrumento de diag- tiende y vive la relación con Dios.
nóstico de la religión en el contexto Las cinco variables fueron las
de la posmodernidad, a la exposi- siguientes (44, 45, 46):
ción y análisis de datos cuantita-
tivos, que me parece resultarán de
1.1. Pertenencia a una confesión.
gran orientación en este sentido. Se
• El 87% del total de la pobla-
trata, en primer lugar, de la encues-
ción mundial dijo pertenecer a
ta Millennium, de Gallup Interna-
tional, publicada a fines de 1999, y algún tipo de denominación.
que “fue realizada en setenta países • El 13% no adhirió a ninguna
y representa las opiniones de 1250 confesión.
millones de adultos, esto es, un • El puntaje más alto fue en
cuarto de la población mundial” África con el 99%.
(Pereyra y Espinosa, 2000: 43, 44). • El más bajo fue en el sudeste
En segundo lugar, presentaré infor- asiático, con un 77%.
mación de países latinoamericanos, • En Argentina, el 93% afirmó
con la clara intencionalidad de pro- pertenecer a alguna religión,
fundizar en la realidad religiosa de la mayoría se identificó con la
nuestro continente. Iglesia Católica.

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Se encontró que a medida que que variaba entre 1 (ninguna impor-
aumenta el nivel socioeconómico y tancia) y 10 (máxima importancia).
educativo de la gente disminuye la • Promediando las opiniones se
pertenencia religiosa. encontró un puntaje de 7,2 a
nivel mundial. Esto significa
1.2. Práctica del culto. que existe un alto nivel de con-
• Sólo un 32% del total mundial sideración de Dios en la expe-
señaló que asiste a los servicios riencia personal de la gente.
religiosos, por lo menos una • El 63% de la población le atri-
vez por semana. buyó mucha o bastante impor-
• El 35% lo hace tancia (entre 7 a 10 puntos).
esporádicamente. • El 16% se ubicó en posiciones
• El 33% no practica nunca o intermedias (5 a 6).
casi nunca. • El 21% le asignó poca o ningu-
• El 90% de los africanos son na importancia (1 a 4).
practicantes. • Se detectó gran importancia en
• El 70% de los practicantes se África, el 97%.
ubica en América Latina. • La importancia en América
• Los que no practican nunca Latina fue de un 88%.
o casi nunca son los europeos • La importancia en América del
occidentales, con un 48%, y los Norte fue de un 82%.
orientales con un 44%. • En el sudeste asiático y Europa
• Asisten más regularmente las fue de un 48%.
mujeres, con un 35%, que los • En Argentina, el promedio de
varones, con un 28%. importancia asignada a Dios
• Los de estudios primarios asis- en la vida personal fue muy
ten un 33%, en relación con- alto, alanzando la cifra de 0%.
los de estudios universitarios
que asisten un 25%. Son más 1.4. Fe en una divinidad personal.
practicantes los menores de Aunque la mayoría de la gen-
24 años. te cree en Dios, no todos coinciden
• En Argentina, solamente el en la manera como se lo representa
27% asiste regularmente a la o concibe.
iglesia una vez por semana y el • El 45% cree en un Dios
35% no va nunca o casi nunca. personal.
• El 30% cree que existe una
1.3. Importancia de Dios en la vida. fuerza o espíritu superior.
Para medir esta dimensión se • El 14% no se inclina a ninguna
utilizó una escala de importancia de las alternativas anteriores.

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• Un 8% no cree que exista Dios. • El 13% no sabe o no contesta
• Un 3% no contesta. la pregunta.
• Las mujeres y los más viejos • Los que enfatizan la idea de
creen más en un Dios perso- una única religión verdade-
nal que los varones y los más ra son las mujeres, los de ma-
jóvenes. yor edad y los de educación
• Los de mayor educación creen primaria.
más en una fuerza superior en • En África y América Latina es
contraste con los de menor donde más de cree en la verdad
educación que adhieren a un de una sola religión.
Dios personal. • En América del Norte es don-
• La idea de un Dios personal en de más se piensa que existen
más fuerte en África, con un varias religiones verdaderas.
64%. • En Europa se responde mayo-
• Lo mismo ocurre en América ritariamente que ninguna reli-
Latina, con un 64%. gión es verdadera.
• En América del Norte con un • En la Argentina, la mitad
62%. expresa que hay una reli-
gión verdadera, en tanto el
• En el sudeste asiático con un
35% considera que muchas
27%.
son verdaderas.
• En Europa occidental con un
35%.
• En la Argentina, el 72% consi- 2. Realidad religiosa en
países latinoamericanos
dera que hay un Dios personal,
mientras que el 17% piensa que La encuesta Millennium, de
hay alguna clase de espíritu o Gallup International, nos ha per-
fuerza superior. mitido aproximarnos a dar un
vistazo general de la situación reli-
1.5. ¿Existe una sola religión giosa en el mundo, y de Argentina
verdadera? en el contexto Latinoamericano.
• La mayoría de la población Así, en cuanto a América Latina,
del mundo, un 46%, opinó considero necesario detenerme en
que existen varias religiones datos cuantitativos adicionales que
verdaderas. permitirán ofrecer mayor profun-
• Un 31% afirmó que sólo una didad y certeza a nuestro presente
es verdadera. análisis. Para tal efecto, tomo parte
• El 10% no cree que alguna sea del trabajo realizado por Cristóbal
la verdadera. Sifón (2010).

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2.1. Países más religiosos de Amé- • En México, un 62% de las
rica Latina. personas afirma que “Dios
• Bolivia con un 98% de sus realmente existe y no tengo
habitantes que se declaran dudas al respecto”, mientras
religiosos. que sólo un 3% declara no
• Colombia con un 98% de sus creer en (ningún) Dios. Un
habitantes que se declaran 45% de los encuestados cree
religiosos. “definitivamente” en la vida
• Ecuador con un 98% de sus después de la muerte (a lo que
habitantes que se declaran se suma un 28% que “proba-
religiosos. blemente” cree), un 51% cree
en el cielo (más 27%) y un 48%
2.2. País menos religioso de Améri- (más 25%) en los milagros. Un
ca Latina. 60% está de acuerdo (o “muy
• Uruguay con un 74% de sus de acuerdo”) en que existe un
habitantes que se declaran Dios que “se preocupa de cada
religiosos. ser humano personalmente”;
para un 39% “la vida sólo tiene
2.3. Fuera de Uruguay, todos los sentido porque Dios existe”, y
países latinos de Sudamérica, un 40% de los encuestados reza
además de México, están sobre una vez al día o más (Institu-
(o alrededor) el 95% de pobla- to de mercadotecnia y opinión
ción religiosa. IMO, 2009).
• En Perú, una encuesta realiza-
2.4. Situación religiosa en Centro da por la Universidad de Lima
América. muestra que un 96% de los li-
• Los países muestran cifras si- meños cree en Dios, mientras
milares entre sí, y menores a que un 89% profesa alguna re-
las de Sudamérica. ligión (más del 99% de ellos se
• Todos los países tienen entre declara cristiano). Un 72% de
un 83% y un 90% de personas las personas declara rezar una
que se declaran religiosas. vez al día o más y un 63% lee la
• En Panamá el 95% de la po- Biblia, pero sólo un 25% par-
blación es religiosa (Holland, ticipa de actividades religiosas
2008). en su parroquia. Un 75% de
las personas cree que existen
2.5. Situación religiosa de otros los ángeles y un 77% cree en el
países de América Latina. diablo (2008).

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• En Argentina, en tanto, un crisis en la religión? ¿Es posible
91% de la población cree en afirmar con certeza que la posmo-
Dios (además, un 4% contestó dernidad atenta contra las creen-
“duda / a veces”). Un 78% de cias y prácticas religiosas de las
los argentinos reza en casa y un personas? ¿Se puede afirmar que la
43% lee la Biblia, aunque un posmodernidad es omniabarcante
71% de las personas considera en su pensamiento, en el marco de
que sus hijos deben elegir su la coyuntura mundial, y de manera
propia religión o creencia—un específica en el contexto de Améri-
número muy alto (y dudoso), ca Latina?
dadas las prácticas actuales Bien, las preguntas formuladas
(Mallimaci, 2008). tienen el objetivo de orientar nues-
• En Chile, un 85% se declara re- tras conclusiones, y además poder
ligioso, pero un 94% “cree en aproximarse a la concepción que la
Dios y no tiene duda de ello”; posmodernidad posee sobre Dios.
un 62% reconoce a Dios como Para responder más directa-
“tanto o más importante que mente a la segunda pregunta, ya
mi familia”, pero un 81% dice que la primera la responderé al
preferir que sus hijos decidan final, puedo decir que SÍ existe
sus creencias por su cuenta, y crisis religiosa, y también puedo
no tratarían de influir dema- responder que NO existe una crisis
siado en ello. Como último religiosa. La(s) respuesta(s) en este
dato, un 75% de los chilenos, sentido son evidentes. Cuando se
según esta encuesta, cree en aprecian las cifras del continente
los milagros; un 69% cree en la africano, y las de América Latina,
Virgen y un 61% cree en la vida nos encontramos con una gran in-
después de la muerte (Pontifi- clinación de las personas a la expe-
cia Universidad Católica, Adi- riencia religiosa, una gran devoción
mark, 2006). y creencia en Dios; claramente eso
no responde a una crisis en la reli-
Ahora que tenemos las cifras gión. Sin embargo, cuando se obser-
proporcionadas por la encuesta van las cifras de Europa occidental,
mundial de Gallup, y las demás el sudeste asiático, y en algunos ca-
encuestas de distintas entidades sos de América del Norte, nos en-
latinoamericanas, corresponde contramos con una verdadera crisis
formular algunas preguntas: ¿Qué de la religión. Por eso digo que SÍ
conclusión se puede sacar a partir y NO existe crisis en la religión. En
de las cifras proporcionadas por las este contexto, me parece que nos
encuestas?, ¿existe realmente una enfrentamos a una ambigüedad,

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que por supuesto no permite emi- • En Europa se responde mayo-
tir un veredicto sobre el tema de la ritariamente que ninguna reli-
crisis de la religión, o sencillamen- gión es verdadera.
te aceptar que no estamos frente a
una crisis general, sino más bien Los resultados expresados, de
local, y esto se relaciona por lo que forma clara ponen de manifiesto
pueda ser entendido por posmo- la existencia de una crisis en la re-
dernidad y crisis religiosa. ligión, propia de las “nuevas socie-
dades europeas” (Corbí, 2005: 14)
Considero que esto es precisa-
y asiáticas.
mente lo que aportan las encuestas
Retomando la continuidad
referidas, ya que permiten ubicar-
de las interrogantes planteadas
se y además identificar, claro que más arriba, sí es posible afirmar
parcialmente, la realidad de Dios, que la posmodernidad afecta la
en diferentes contextos y, sin duda, religión;sin embargo, no es del
algunos de ellos presentan una todo omniabarcante en el contexto
clara evidencia de crisis en la reli- mundial, resintiéndose fundamen-
gión. Me parece que esto debe ser talmente en las sociedades indus-
destacado: triales y postindustriales.
Así, la crisis de la religión se
• En el sudeste asiático hay un puede identificar y describir de ma-
77% de personas que no perte- nera más específica de la siguiente
necen a ninguna confesión. forma, por supuesto siguiendo los
• El 48% de los europeos occi- resultados de la encuesta Gallup:
dentales no practica nunca o
casi nunca el culto. a. Se aprecia una sociedad inde-
• El 44% de los orientales no pendizada de las confesiones
religiosas, por lo tanto, des-
practica nunca o casi nunca el
actualizada y desvinculada de
culto.
la revelación de Dios, que se
• En el sudeste asiático y Europa
manifiesta en la Palabra y en
solo el 48% de las personas da el núcleo humano que se con-
importancia a Dios en su vida. grega en torno a la Palabra por
• En el sudeste asiático, el 27% convocatoria divina.
de las personas tiene fe en una b. Se observa una sociedad ajena
divinidad personal. a las prácticas cultuales, que
• En Europa occidental, el 35% son propias de la religión; esto
de las personas tiene fe en una nos habla de una sociedad sin
divinidad personal. ritos, por lo tanto, sin tener la

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capacidad de la reactualiza- industrializados, ha desplazado a
ción que posee toda fe en Dios, Dios de la experiencia humana,
en el contexto de la experiencia transformándose en un tema ago-
primordial de cada tradición tado, que ni siquiera despierta la
religiosa, sin duda es esto lo más mínima inquietud. A este res-
que proporciona el pleno senti- pecto, Antonio Cruz observa que
do a quienes practican el culto. “por su parte el nihilismo, como
c. Dios ya no es necesario para el negación de cualquier creencia reli-
ser humano y, si es así, no es giosa, política o social, también ha
para nada tema de discusión, arraigado fuertemente en el hom-
ni mucho menos algo que le bre contemporáneo contribuyendo
preocupe. El ser humano se a la atrofia espiritual que se obser-
ha erigido como plenamente va hoy. Nietzsche lo profetizó acer-
autosuficiente. tadamente: ‘describo lo que viene:
d. Si Dios se considera un ser el advenimiento del nihilismo. Lo
personal, es posible hablar de que cuento es la historia de los dos
relación con ese Dios. Si ya próximos siglos’. Y en efecto así ha
la divinidad no es personal, sido” (1996: 110, 111).
entonces se hace imposible
hablar de relación. En este sen- Evaluación crítica,
tido, el ser humano posmoder- perspectivas de
no es un ser sin relación con la futuro de la teología y
divinidad, porque esta última cuestiones conclusivas
no es personal. La humanidad
ingresa a una esfera de intros- Realizar una evaluación crítica
pección total, a un verdadero en un contexto de notable ambiva-
ensimismamiento. lencia (a mi juicio, y en lo que se
e. La verdad ha sido divorciada de refiere a la posmodernidad, el/la
la religión, lo que significa que lector/a siéntase libre en interpre-
no debe buscarse en la religión, tar el término a la manera de Paul
y por lo tanto Dios ya nada tie- Eugen Bleuler), como claramente
ne que ver con la verdad. se aprecia en el pensamiento que la
posmodernidad posee sobre Dios,
De acuerdo con lo anterior, y es como querer recoger una cierta
ofreciendo una respuesta a nues- cantidad de mercurio que ha sido
tra primera pregunta del grupo derramada. En otras palabras, nos
de interrogantes formuladas más encontramos frente a una realidad
arriba, se puede concluir que la de alta complejidad. Considero que
posmodernidad, propia de países en la presente evaluación debemos

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seguir con la apreciación del SÍ y la teología, y por supuesto al juicio
el NO. Sin embargo, y como una que se pueda dirigir a la posmoder-
especie de oposición al habitual y nidad. En este contexto, la teología
recurrente juicio negativo que se le cristiana, si bien se ha detenido a
hace a la posmodernidad, me pa- reflexionar sobre el problema del
rece que la misma ha contribuido ser humano posmoderno y a rea-
de manera notable, y esto eminen- lizarle un urgente llamado a salir
temente en el plano intelectual, al de esa situación nihilista, conside-
abandono del racionalismo como ro, y claro que llevando adelante el
base epistemológica fundamental pensamiento de Canale, que pueda
de su metodología de trabajo. Pero, rescatar, por así decirlo, la confian-
¿qué significado posee el abandono za en Dios, en lo trascendente, en
del racionalismo por parte de la lo racionalmente (modernidad)
posmodernidad en el plano de Dios inaccesible. Esta cuestión reviste
y la religión? una complejidad que se torna in-
En este sentido, me parece telectualmente cautivante; parece
destacado el análisis que realiza que las experiencias y el tiempo
el Dr. Fernando Canale, quien al llegan a trasponer profundamente
respecto menciona: las concepciones humanas. Así, las
sociedades de la Europa Occiden-
El posmodernismo ha dejado claro tal y del sudeste asiático, han expe-
que la razón no puede producir una
rimentado en el pasado (en pleno
verdad o explicación absoluta para
siglo XX), de manera profunda, las
las grandes preguntas que los seres
humanos han formulado por siglos “bondades” de la modernidad, de la
y que la filosofía y ciencia preten- “infalible” razón (des)humana, vol-
den responder. Dicho de otra forma, viéndose resultado, e incluso, diga-
el posmodernismo nos ha ayudado mos, superando aquella (sin)razón.
a entender que la razón no puede En este sentido, la posmodernidad,
alcanzar verdades absolutas de las en las mencionadas sociedades se
realidades cambiantes del Ser. Al vive y se llega a interpretar como
limitar el poder de la razón como una cuestión que expresa la libe-
fundamento de la verdad absoluta,
ración de esa razón que resultó ser
el posmodernismo deja el camino
de carácter suicida. En este sentido,
abierto para que la teología encuen-
tre la verdad absoluta en la revela- ¿qué es lo que podemos juzgar de
ción bíblica de Dios (2007: 129). la posmodernidad?. Más adelante
retomaré la pregunta.
Lo expresado por Canale plan- Por otro lado, están las so-
tea, sin duda, un verdadero desafío ciedades latinoamericanas, en
epistemológico y metodológico a donde presenciamos un escenario

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SOCIEDAD Y literatura
totalmente distinto. ¿Son estas so- la tradición escrita y vivida, es co-
ciedades modernas, por el hecho de rrecto decir, como afirma el posmo-
conservarse fieles a las tradiciones dernismo, que todos pertenecemos
religiosas? Me parece que es pre- a, y conocemos dentro de, una tra-
cisamente aquí donde surge una dición específica” (6). En este senti-
verdadera contradicción de enfo- do, Canale sigue el pensamiento de
que y aproximación metodológi- Hans-Georg Gadamer. De acuerdo
cas. Esto porque “para superar el con lo anterior, es posible apreciar
posmodernismo, la tradición se ha la contradicción metodológica a la
convertido en método. Cada teólo- que me refería más arriba, es como
go trabaja dentro de su tradición” superar la posmodernidad con la
(Canale, 2002: 4), pero, ¿Qué se en- posmodernidad, al situarnos en
tiende por tradición, y qué relación el terreno de la tradición. De este
posee ésta con la posmodernidad? modo, nuestras sociedades latinoa-
En este contexto, el Dr. Fernando mericanas resultan ser un cruce
Canale dice que: de multiplicidades de pensamien-
tos que descargan toda su fuerza
La tradición es un fenómeno his- en las manifestaciones religiosas,
tórico cognoscitivo. Es decir, por
en un constante acercarse a Dios,
tradición nos referimos al proceso
concibiéndolo como un ser cercano
espacio-temporal a través del cual
se forma el conocimiento humano. y personal, un Dios que aún pue-
Dos son los niveles principales de la de vivir y celebrar en medio y con
tradición, a saber, el proceso cog- Latinoamérica.
noscitivo y su resultado. Lo primero Retomando lo anterior, la pre-
es una actividad, lo segundo una gunta era la siguiente: ¿Qué es lo
interpretación a la cual accedemos que podemos juzgar de la posmo-
por medio de la palabra hablada dernidad? Creo que de esta pregun-
o escrita. Mientras, la tradición ta debe hacerse cargo la teología,
como actividad tiene lugar en el ¿Por qué la teología? Porque me
presente, como interpretación escri-
parece que la posmodernidad debe
ta tiene lugar en el pasado cuando
tuvo lugar la interpretación que el
ser planteada, y por ende aborda-
escrito comunica (6). da, como un problema plenamente
religioso, donde los protagonistas
De acuerdo con lo expuesto son Dios y los seres humanos. Juz-
por Canale, queda en evidencia que gar una situación no es un ejercicio
lo que se define por tradición como del todo fácil. Es que la posmo-
tal, encuentra su fuente de origen dernidad ha alejado a los seres hu-
en el pensamiento posmoderno, ya manos de Dios, y también los ha
“que toda teología es producto de acercado a Dios. Estamos frente a

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esa ambivalencia, a ese SÍ-NO. Sin SÍ-NO, de esa gran crisis humana
embargo, hoy es posible decir en y de ese gran misterio divino, en
contra, y desde la posmodernidad, donde el propio ser humano tam-
que Dios está por sobre todo, que bién resulta ser un desconocido
trasciende, pero que también está para sí mismo, me parece que la in-
en todos, que es inmanente. terrogante planteada por Dietrich
A estas alturas de nuestra Bonhoeffer en su poema ¿Quién
consideración, y por la extrema soy?, junto con su elocuente res-
densidad del problema en estudio, puesta final, viene a descubrir al
considero que el mismo debe que- Dios real y al mismo tiempo al
dar abierto. Si Dios definitivamen- ser humano real, que la sociedad
te es un misterio, aún lo continúa posmoderna debe urgentemente
siendo en medio de la o las concep- conocer. Debo agregar que esta
ciones que el pensamiento humano última expresión la menciono en
pueda tener, como en este caso lo es el más profundo sentido y signifi-
el de la posmodernidad. cado hebreo del término, es decir,
Finalmente, aún dentro de en tener una experiencia con Dios
esa evidente ambivalencia, de ese (von Rad, 1982: 124).

¿Quién soy?

¿Quién soy? Me dicen a menudo


que salgo de mi celda
sereno, risueño y firme,
como un noble de su palacio

¿Quién soy? Me dicen a menudo


que hablo con los carceleros
libre, amistoso y francamente
como si mandase yo

¿Quién soy? Me dicen también


que soporto los días de infortunio
con indiferencia, sonrisa y orgullo,
como alguien acostumbrado a vencer

¿Soy realmente lo que los otros dicen de mí?


¡O bien sólo lo que yo mismo sé de mí?

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SOCIEDAD Y literatura
Intranquilo, ansioso, enfermo, cual pajarillo enjaulado,
pugnando por respirar, como si alguien me oprimiese
la garganta,
hambriento de colores, de flores, de cantos de aves,
sediento de buenas palabras y de proximidad humana,
temblando de cólera ante la menor arbitrariedad o agravio,
agitado por la espera de grandes cosas,
impotente y temeroso por los amigos en la infinita lejanía,
cansado y vacío para orar, pensar y crear,
agotado y dispuesto a despedirme de todo.

¿Quién soy? ¿Éste o aquél?


¿Seré hoy éste, mañana otro?
¿Seré los dos a la vez?
¿Ante los hombres un hipócrita y ante mí mismo
un ser despreciable, quejumbroso y débil?
¿O bien lo que aún queda en mí se asemeja al ejército
batido que se retira desordenado ante la victoria
que tenía segura?
¿Quién soy?
Las preguntas solitarias se burlan de mí.
Sea quien sea, Tú me conoces, tuyo soy, ¡oh Dios! (2004: 243, 244).

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