Está en la página 1de 27

Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)

Participante
Rubén de Jesús Valerio Mejía

Matrícula
100258481

Profesor:
José Arroyo Ramos

ASIGNATURA:
DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO II

Sección
V01

TEMA-

Informe De Lectura
Proceso De La Creacion De La Ley 544-14
Derecho Internacional Privado De La Republica Dominicana
Capítulo 1 al 12

Fecha
12 de Junio de 2020
Proceso de creación de la Ley 544-14 de Derecho Internacional Privado de la
República Dominicana

El derecho internacional privado debe su existencia y relevancia al hecho cierto de


que vivimos en un mundo globalizado en el que ningún Estado puede permanecer
en la autarquía total, sino que, más bien, nos desenvolvemos en un mundo
completamente interconectado, en el que la mayor parte de nuestras relaciones
sociales y económicas van más allá de nuestras fronteras.

La República Dominicana no es ajena a esta realidad. Nuestro país participa


activamente de la dinámica global, como lo indican los siguientes factores: a)
Liberalización comercial e integración económica: La República Dominicana se ha
ido integrando de forma sistemática a los marcados internacionales a través de
distintos procesos de liberalización comercial que le han llevado a convertirse en
uno de los seis países del mundo que cuenta con tratados de libre comercio que le
proporcionan entrada preferencial a dos de los mercados más importantes: los
Estados Unidos (DR-CAFTA) y la Unión Europea (EPA). Además, estos dos
acuerdos involucran a 47 países y representan más del 80% del comercio externo
de bienes y servicios de la economía dominicana.," b) Receptores de inversiones
extranjeras directas: Somos uno de los mayores receptores de Inversión
extranjera en la subregión de Centroamérica y el Caribe. Según las cifras del
Banco Central de la República Dominicana, en el periodo transcurrido desde el
año 2004 al 2013 nuestro país recibió cerca de 18 mil millones en inversión
extranjera directa. c). Los movimientos migratorios del 2013, la Junta Central
Electoral dio a conocer los resultados preliminares de una auditoría que se realizó
a nuestro registro civil, que arrojaron que tenemos registrados hijos de padres
extranjeros provenientes de 117 nacionalidades, tenemos una diáspora
dominicana dinámica y creciente que a pesar de residir en diversos países
mantiene conexiones con su tierra natal. d) El desarrollo del turismo: Somos uno
de los principales destinos turísticos de América. Solamente en el 2013 recibimos
4,689,770 turistas y el turismo aportó US$ 5,089.8 millones a la economía
dominicana.

Dentro de los aportes que consideramos tiene la Ley de Derecho Internacional


Privado para nuestra país se destacan los siguientes: Favorece a los dominicanos
que están en la diáspora, ora, ya que antes de la entrada en vigor de esta ley
nuestro derecho no le proporcionaba respuestas claras a los distintos problemas
que estos padecían cuando afrontaban situaciones privadas internacionales. 2.
Protege a los dominicanos que están casados con extranjeros, que tienen hijos y
afrontan situaciones privadas internacionales relacionadas con la guarda o con la
pensión alimentaria de esos hijos. También, esta ley protege a los dominicanos
que estando casados con personas extranjeras afrontan procesos de divorcios. 3.
Protege a los dominicanos que hacen negocios internacionales (exportan o
importan bienes o servicios), ya que les provee de nuevas herramientas para
elegir el derecho que les sea más conveniente a sus contratos y les ofrece más
posibilidades de resolver sus reclamos comerciales-entablando demandas en el
país en otro lugar de-su preferencia que haya Sido elegido por las partes: 4.
Fortalece la seguridad jurídica y ofrece una mayor previsibilidad para los
inversionistas que desean hacer negocios en el país. 5. Ofrece una mayor
protección a los turistas que visitan• nuestra país en caso de que afronten alguna
situación privada internacional. 6. Ofrece respuestas claras a los tres sectores
principales que plan-tea el derecho internacional privado: competencia judicial
internacional, derecho aplicable, reconocimiento y ejecución de actos y decisiones
judiciales.

Modelo de vinculación entre academia y sociedad

Para el Instituto Global de Altos Estudios en Ciencias Sociales (IGLOBAL), en


conjunto con la Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), es
altamente satisfactorio haber fungido como centro de armonización y discusión
entre las distintas vertientes que inciden en el mundo jurídico dominicano, según
las dinámicas que surgen de las interacciones jurídico-privadas entre individuos,
sociedades comerciales, operadores judiciales y jurídicos, etc.

Desde IGLOBAL y FUNGLODE desarrollamos una agenda programática


estratégica de formación, investigación y análisis en el ámbito del derecho de los
negocios inter-nacionales, con el concurso de más de dieciséis expertos
nacionales e internacionales. Al evaluar el ordenamiento jurídico del país, se
evidenció la necesidad de dotar a la República Dominicana de una legislación que
estuviera acorde al alto e impactante flujo de personas, comercio y hechos
jurídicos privados transnacionales. Asimismo, hicimos un aporte conceptual cuasi
inédito para el contexto editorial dominicano al publicar tres volúmenes sobre
Derecho de los Negocios internacionales: Introducción al derecho de los contratos
internacionales, Sistema de arbitraje comercial en la República Dominicana y
Derecho del comercio internacional y política comercial de la República
Dominicana.

Esta norma dominicana aporta al orden jurídico interno un cuerpo de disposiciones


que permitirá al operador judicial decidir acerca de los elementos objetivos —
negocios privados con componentes o de total ejecución en él o desde el
extranjero— y elementos subjetivos —en referencia a las cuestiones legales de
nacionalidad o domicilio— que promueven la internacionalidad de la razón privada.
Es decir, esta ley promueve y pone en vanguardia, desde diciembre del 2014, la
capacidad del orden jurídico dominicano para dar respuestas claras, precisas y
acordes al buen derecho y a la lex mercatoria, así como a los asuntos
transfronterizos entre sujetos y comercio, fortaleciendo el Estado de derecho
dominicano des-de una dimensión transparente y oponible desde un enfoque de la
previsibilidad. Antes de la entrada en vigencia de la Ley 544-14 sobre Derecho
Internacional Privado, los operadores judiciales dominicanos tenían que
sustentarse de manera difusa de la Convención de Derecho Internacional Privado
(mejor conocida como Código de Bustamante) dictada el 20 de febrero del 1928.
No hace falta destacar la evolución financiera, migratoria y comercial que ha
tenido la República Dominicana desde el 1928 a la actualidad, para deducir el des-
fase desde la previsión de la materia que regula dicha norma, que ha incidido
esencialmente en América Latina. En igual vertiente, la crisis económica y
financiera acontecida en las bolsas de valores de Nueva York —cra.sh del 1929—
que dio paso a la Gran Depresión 1;"Con esta, a un cambio del orden lógico
funcional y normativo de las dinámicas privadas internacionales, esencialmente en
lo comer-Es decir, la evolución económica internacional desde el 1928 al día de
hoy —y el contexto financiero establecido superada ya la -Gran Depresión— hace
concluir que dicha convención ha cumplido su función social e incidido de manera
extraordinaria en nuestro orden jurídico.

Las relaciones entre la Ley 544-14 y el derecho internacional privado


convencional dominicano

Como resultado de un largo proceso de discusiones en torno a la necesidad de


que nuestro país se dotara de una normativa que le permitiera regular
eficientemente las relaciones privadas internacionales de carácter civil y comercial,
unificando los criterios del mundo jurídico internacional aplicables a la realidad
dominicana, el día 15 de octubre de 2014 fue promulgada la Ley No. 544-14 de
Derecho Internacional Privado de la República Dominicana. Con esta nueva ley,
nuestro país se coloca a la vanguardia de las tendencias internacionales en la
materia.

Ciertamente, esta es la primera vez que la República Dominicana se dota de un


sistema moderno y unifica-do de disposiciones legales para regular las situaciones
privadas internacionales que tienen lugar dentro del Estado y proteger el
intercambio, la interrelación y la interdependencia internacional que caracteriza a
las sociedades y economías globalizadas del mundo contemporáneo.

Firmado en el año 1928, este se constituyó en el primer intento de la comunidad


jurídica latinoamericana de establecer un sistema común de derecho internacional
privado. Si algo caracterizó la aceptación por parte tic la República Dominicana del
mencionado documento, fue el empeño puesto en que prevaleciera la ley nacional
en las cuestiones referentes al estado y capacidad de los dominicanos en
dondequiera que se encuentren. Con esto se mantenía la tradición francesa,
vigente en nuestro país desde 1845 y consagrada principalmente en las
disposiciones del Código Civil dominicano.

Con excepción del Código de Bustamante, no es sino en los últimos años que
nuestro país ha iniciado un proceso de firma y ratificación de tratados en materia
de derecho internacional privado. De entre estos resulta importante destacar el
Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República
Dominicana (DR-CAFTA), suscrito el 5 de agosto de 2004. Este trajo como
consecuencia la modernización y adecuación de nuestra legislación interna,
principalmente en las áreas de compras y contrataciones de bienes, servicios,
obras y concesiones; arbitraje comercial, propiedad intelectual, derecho de autor,
entre otras.

Lo mismo sucede con la mayoría de las convenciones que se derivan de la


Conferencia Interamericana de Derecho Internacional Privado (CIDIP). Sin
embargo, resulta interesante aclarar que los redactores de la Ley No. 544-14
tomaron en consideración los aportes de ambas conferencias en su elaboración.
En materia de convenios bilaterales, salvo uno que otro tratado de cooperación
judicial en materia civil, no existe en nuestro país una estrategia generalizada que
tienda a la construcción de una red de convenios que faciliten el reconocimiento y
la ejecución de sentencias extranjeras. Consecuentemente, esto nos coloca en
una situación de desventaja a nivel internacional que debe de ser subsanada con
celeridad.

La República Dominicana estrena una ley de derecho internacional privado:


aproximación a la Ley 544, del 18 de diciembre de 2014

RESUMEN:

El autor reflexiona sobre la importancia de la Ley 544, describe su contenido y


plantea que un obligado debate multidisciplinar sobre esta nueva norma sentará
las bases del derecho internacional privado dominicano de los próximos años.

PALABRAS CLAVES:

Derecho internacional privado, codificación interna, conflicto de leyes,


competencia judicial internacional, reconocimiento de decisiones extranjeras,
República Dominicana.

El 18 de diciembre de 2014 la República Dominicana se incorporó al selecto club


de los países que han decidido regular las cuestiones de derecho internacional
privado al publicar en la Gaceta Oficial la Ley núm. 544-14 de Derecho
Internacional Privado, del 15 de octubre de 2014 (en adelante LDIPR-RD). Dos
razones existían para ello, que fueron explicitadas en su breve preámbulo. De un
lado, el "contexto de una economía cada vez más abierta, global y competitiva"
exigía "el establecimiento de normas organizadoras de las relaciones del tráfico
privado internacional a partir de las corrientes reguladoras vigentes en el mundo".
De otro lado, el carácter obsoleto del sistema dominicano de ordenación del tráfico
privado externo requería un nuevo instrumento legal que respondiese "a los
requerimientos presentes y futuros de la nación, en consistencia con los acuerdos,
convenios y tratados, suscritos y ratificados por la República Dominicana". Dicho
instrumento, de conformidad con el legislador dominicano, sin apartarse de la
tradición jurídica francesa, consustancial a este sistema jurídico, debería tener en
cuenta las realizaciones practicadas en el seno de la Conferencia Especializada
Interamericana y las aportaciones de la Conferencia de La Haya de Derecho
Internacional Privado, sobre todo por la reciente incorporación de la República
Dominicana a varias de sus convenciones. Por último, debía considerarse como
un instrumento superador del Código Bustamante, instrumento jurídica esencial en
su momento en el marco jurídico latinoamericano, pero que ha sido desbordado
por la nueva dinámica de las relaciones del tráfico privado externo.

CUESTIONES DE TÉCNICA LEGISLATIVA:


Completitud del sistema: opción por una "ley especial"

Bien sea por no haberse alcanzado la plenitud de la unificación del DIPR, bien por
cuestiones de tradición o de necesidad de cada Estado, lo cierto es que en los
últimos años los legisladores estatales no han dejado de seguir implementando su
propio DIPR. El último período de cincuenta años ha sido uno de los más
productivos de la historia del DIPR por haber dado lugar a más de sesenta
codificaciones estatales y más de un centenar de convenciones internacionales,
reglamentos y otros instrumentos similares, que se caracterizan por conferir un
mayor protagonismo a los jueces respecto a los instrumentos anteriores.

La presencia de normas de origen convencional en el orden jurídico dominicano


permitirá una mejor coordinación con los derechos extranjeros; ello se refuerza en
determinadas materias, como en la relativa a la incapacitación y de medidas de
protección de la persona o de los bienes de los menores, al establecer el artículo
15 una "incorporación por referencia" al Convenio de La Haya del 19 de octubre
de 1996, relativo a la competencia, la ley aplicable, el reconocimiento, la ejecución
y la cooperación en materia de responsabilidad parental y de medidas de
protección de los niños. Lo mismo acontece con el artículo 51 al establecer la ley
aplicable a la responsabilidad parental.

La LDIPR-RD constituye un auténtico Código de DIPR que cuenta con 81 artículos


y que tras su laborioso proceso de elaboración puede considerarse sin lugar a
dudas como un texto adaptado a las necesidades del tráfico jurídico externo de un
país determinado: la República Dominicana. Son muchas las novedades que
ofrece, desde su propia estructura, de contenido amplio y de soluciones
meditadas, hasta las instituciones que introduce. En vez de centrarse en el sector
del derecho aplicable y, dentro de este, en soluciones de carácter indirecto, a
través de normas de conflicto de leyes, el legislador dominicano consideró más
adecuada, frente a una opción que tomase como referencia la materia regulada,
una estructura tripartita en la que la determinación de la competencia judicial
internacional precediese a la solución de los problemas de derecho aplicable,
concluyéndose con una respuesta a las cuestiones referentes al reconocimiento y
ejecución de decisiones. Por eso la LDIPR-RD tiene la vocación de regular la
totalidad de los mecanismos que dan respuesta a los supuestos del tráfico privado
externo de alcance transfronterizo. En particular, presta atención al margen de las
referidas cuestiones de derecho aplicable a la competencia jurisdiccional de los
tribunales dominicanos y la eficacia de actos y de sentencias extranjeras en
materia civil y comercial. La LDIPR-RD se caracteriza par: miman práctica a las
referidas cuestiones huyendo de innecesarios planteamientos académicos a
través de normas pragmáticas y de carácter flexible. En un afán modernizador
dicha ley ha supuesto un importante cambio en la regulación tradicional del DIPR,
reconociendo la importancia que ha ganado gradualmente el principio de
proximidad y que en los asuntos vinculados al estatuto personal el punto de
conexión principal debe ser la residencia habitual a expensas de la nacionalidad.

2.- Carácter referente civilista de la regulación

Al no ser una reglamentación limitada a resolver las cuestiones relativas a la ley


aplicable en el espacio, la LDIPR-RD deja conscientemente sin regular ciertos
aspectos de relaciones privadas internacionales. Su artículo 1 es especialmente
significativo al determinar que la ley tiene por objeto regular las relaciones
privadas internacionales, de carácter civil y comercial" en la República
Dominicana. Por eso, aunque se centra preferentemente en la solución de los
conflictos de leyes y de jurisdicciones de carácter “civil”, se observa una tendencia
expansiva como evidencia la admisión del derecho público extranjero (artículo 83),
la regulación del contrato de trabajo (artículo 62), o la consideración de ciertas
instituciones de naturaleza esencialmente mercantil, como las sociedades
comerciales (artículos 11 y 37, 38 y 39), los principios de derecho comercial en la
contratación internacional (artículo 61, párrafo II), contratos celebrados por
consumidores (artículo 63) y comercialización de productos defectuosos (artículo
71),. Precisamente, en relación con la cuestión aludida se imponen unas
reflexiones que avalen su no consideración exhaustiva en la LDIPR-RD.
MODERNIZACIÓN DEL SISTEMA 1. Superación del modelo de norma de
conflicto rigida y. de resultado imprevisible 10. El angosto marco ofrecido
habitualmente a los preceptos dedicados al DIPR ha condicionado decisivamente
la distribución de materias reguladas en los códigos civiles por la conservación de
la impronta estatutaria (Cuba, anteriormente. la República Dominicana) aunque
siempre ha estado sometida a fuertes críticas a cargo de sus cietractores18. Por
eso la Ley DIPR venezolana, la primera en América Latina que se enfrentó a esta
cuestión, descartó expresamente este continuismo al rechazar en su exposición
de motivos "que un sistema de raigambre estatutaria, con originales y plausibles
características propias, ha sin adulterado por la práctica y ha venido a convertirse
en un sistema de coloración territorialista o, aún peor en un cúmulo de soluciones
inciertas e inconexas". Dicho continuismo también ha sido rechazado por la
LDIPR-RD. En esta misma dimensión de técnica legislativa se evidencia también
que la moderna codificación, entre la que figura la LDIPR-RD, se decanta por el
abandono de las normas de conflicto de conexión única para ofrecer conexiones
de carácter múltiple, más adaptadas a las distintas relaciones e instituciones
jurídicas que entran en contacto con el tráfico privado externo.

Las normas de conexión única reflejaban el modelo elaborado a mediados del


siglo XIX por el jurista alemán F. K. von Savigny, en su estado más puro, que
responda a una estructura normativa compuesta por tres elementos: supuesto de
hecho, punto de Conexión y consecuencia jurídica.

Dicha estructura configuraba un modelo normativo cuyos componentes eran


individualmente impugnados, por las notas de especialización, flexibilización y
materialización que han tenido la virtud de cambiar la fisonomía originaria de este
tipo normativo dando lugar a la denominada "norma de conflicto multilateral. El
supuesto de hecho hace referencia a la materia regulada que puede ser una
relación jurídica ("efectos del matrimonio", "sucesión por causa de muerte",
"emisión de los títulos valores", etc...), una institución -tutela y las demás
instituciones", "adopción", "posesión", "propiedad", etc...), o un derecho subjetivo
("derecho a la prestación de alimentos", "derechos de propiedad intelectual o
industrial", etc...). Frente a la solución de estos supuestos en contadas normas de
conflicto (v.gr. el sistema cuba-no o el mexicano); la LDIPR-RD dedica, por
ejemplo, once preceptos (artículos 29 a 39) a regular las relaciones relativas a la
persona, once preceptos (artículos 40 a 50) a las relaciones de familia, tres
(artículos 51 a 53) a la protección de los incapaces, cuatro ( artículos 54 a 57) a
las sucesiones y a las donaciones, once (artículos 58 a 68), a las obligaciones
contractuales, (artículos 69 a 75), siete preceptos, a las obligaciones
extracontractuales y cuatro preceptos (a artículos 76 a 79) a los bienes. Como
puede observarse, la ley ha realizado un meritorio ejercicio de especialización
normativa que permite individualizar los problemas propios de cada institución
para darles la solución adecuada).

En la LDIPR-RD los foros de competencia pueden ser de carácter personal


(nacionalidad, domicilio, residencia habitual, etc.), territorial (lugar de situación de
un bien inmueble, lugar de ejecución del contrato, lugar donde ha ocurrido un
accidente. etc.) o responder a criterios flexibles o necesidades concretas (que el
litigio posea una vinculación estrecha con el foro, que en el país de origen del
extranjero encausado se dé el mismo trato a los nacionales, forum necessitatis,
etc.). Se trata de un catálogo de foros "apropiados", pues presentan un doble
elemento de proximidad y neutralidad genérica a la hora de vincular los litigios con
la jurisdicción dominicana ya que la LDIPR-RD ha suprimido los foros de
competencia denominados "exorbitantes", que son los que responden a criterios
de proximidad más o menos objetiva y que se asientan en criterios de conexión
débiles, tendentes a favorecer un interés privativo del Estado del foro
(nacionalidad del demandante o mera presencia ocasional del demandado o de
parte de sus bienes en el territorio: forum arresti, forum patrimonii, forum
presentiae, etc.).

ELEMENTOS INNOVADORES

Uno de los elementos más innovadores de la LDIPR-RD ha sido la incorporación


de muchas soluciones adoptadas por la codificación internacional del DIPR con la
consiguiente coordinación de los derechos en presencia, claramente
diversificados. Con ello pretende mitigarse el retraso de la República Dominicana
en la incorporación a normas de origen convencional a la vez que se evitan los
inevitables problemas derivados del "conflicto de convenciones" (artículo 3, párrafo
I). La selección de dichas soluciones se ha efectuado por el legislador dominicano
después de ponderar escrupulosamente las ventajas y desventajas de las distintas
alternativas y con la convicción de que, en materias jurídicas, la más aceptable es
simplemente aquella que origina un menor número de inconvenientes en la
práctica.
El procedimiento de reconocimiento y ejecución de las sentencias
extranjeras

RESUMEN:

Se explica el procedimiento de reconocimiento y execuátur de las sentencias


dictadas en el extranjero, al tenor de la nueva Ley de Derecho Internacional
Privado de la República Dominicana, No. 544-2014 del 15 de octubre de 2014.

PALABRAS CLAVES:

Sentencias extranjeras, reconocimiento, homologación, ejecución, execuátur,


derecho internacional privado, jurisprudencia, procedimiento gracioso, defecto,
cosa juzgada, competencias exclusivas, orden público internacional, seguridad
jurídica, autenticidad, legalización, apostilla, traducción, reciprocidad, apelación,
Ley de Derecho Internacional Privado, República Dominicana.

Uno de los ejes en que básicamente despliega su accionar la flamante legislación


son las condiciones del reconocimiento de las decisiones contenciosas dictadas
por tribunales foráneos y el formulismo a seguir ante el juez local con miras a
ejecutar, después de homologados, esos fallos. La LDIPR también describe un
protocolo especial para la convalidación de actuaciones jurídicas extrajudiciales
extranjeras porque las sentencias, en definitiva, no son los únicos actos públicos
que confieren, constatan o reconocen derechos susceptibles de ser invocados
fuera del país de la autoridad que los emana , pero de momento es nuestra
intención concentrar exclusivamente el presente estudio en el capítulo I del título
IV de la ley, relativo, como se ha dicho, al reconocimiento y ejecución de las
sentencias libradas allende las fronteras nacionales.

En esa tesitura, una mirada hacia atrás nos aproxima a la Ley 834 del 15 de julio
de 1978, cuyo artículo 122 claramente establece que "las sentencias rendidas por
los tribunales extranjeros y los actos recibidos por los oficiales extranjeros son
ejecutorios en el territorio de la República de la manera y en los casos previstos
por la ley".
La doctrina internacional atribuye efecto positivo y negativo al reconocimiento. El
positivo se traduce en que la decisión extranjera pasa a considerarse como
pronunciada por la oficialidad del estado referido, el negativo por el contrario,
implica que las partes no pueden volver a plantear lo que ya fue resuelto en el país
que editó el fallo. (res iudicata).

El procedimiento de reconocimiento y ejecución de sentencias extranjeras tiene


por finalidad facilitar la libre circulación de los dictámenes de la justicia a propósito
de conflictos transversalmente afectados por factores de extranjería. En el sistema
dominicano la norma es el reconocimiento. Por tanto, cualquier decisión
contenciosa de origen foráneo puede ser homologada y ulteriormente ejecutada
en nuestro país, salvo que así no lo permita la concurrencia de alguna o algunas
de las cinco excepciones previstas taxativa-mente en el artículo 90 LDIPR, a
saber:

• Si el reconocimiento obra manifiestamente contra el orden público internacional;


• Si la sentencia es en defecto del demandado sin constancia efectiva de haber
sido este citado o puesto en causa a persona o a domicilio;
• Si lo resuelto es inconciliable con un dictado anterior de otro bario entre las
mismas partes, también con identidad de causa y objeto, siempre que este fallo
reúna las condiciones necesarias para su reconocimiento en la República
Dominicana;
• Si se hubieren inobservado las pautas del artículo 11 LDIP, concerniente a las
competencias exclusivas reclamadas por el legislador para los tribunales
dominicanos;
• Si la sentencia no reúne los requisitos impuestos en el país en se evacuó para
ser considerada como auténtica, así como los que trancen, en igual dirección, las
leyes nacionales.

Lo de la fuerza ejecutoria significa, a su vez, que no es imprescindible que el fallo


haya adquirido autoridad de cosa irrevocable-mente juzgada. Basta con que
pueda ser ejecutado en su país, sea-1 porque se beneficie del estatuto de la
ejecución provisional o por- :1 que en ese lugar, ya agotados los recursos con
vocación suspensiva, la disponibilidad de vías extraordinarias no sea ningún
obstáculo para llevarlos a ejecución a cuenta y riesgo del persiguiente-ejecutante.
Apunta Weinberg al respecto que:
No parece razonable permitir el juez requerido la discrecionalidad de ejecutar una
sentencia extranjera dictada por juez competente y en la que se ha respetado el
debido proceso, con base en una posible modificación ulterior. Ha de estarse en la
materia a lo que dispone el juez que dictó la sentencia. Si el tribunal del cual ha
emanado el pronunciamiento puede ejecutar la sentencia en su país, este carácter
de ejecutoriedad debe ser reconocido por el juez requerido.

El desplazamiento de la ley nacional por la ley del domicilio real"

RESUMEN:

La Ley de Derecho Internacional Privado ha sustituido la conexión "nacionalidad"


por la conexión "domicilio", siendo este un importante avance que debe ser
saludado positivamente. De esta forma, la ley del domicilio rige las relaciones
personales y familiares internacionales. No obstante, para que la conexión
domiciliar se corresponda con el "centro de vida" de las personas y exprese su
integración en la sociedad de acogida, es necesaria su definición conforme a la
residencia habitual, como acertadamente hace la Ley.

PALABRAS CLAVES:

Ley nacional, nacionalidad, domicilio, competencia judicial, ley aplicable, Ley de


Derecho Internacional Privado, República Dominicana.

JUSTIFICACIÓN DEL DESPLAZAMIENTO DE LA LEY NACIONAL:

En la nueva Ley 544-14 de Derecho Internacional Privado (LDIPR) uno de los


mayores avances que debe saludarse positivamente es la sustitución de la ley
nacional por la ley del domicilio, entendiendo por tal la residencia habitual de
personas (artículo 5). Se busca, con ello, una mayor integración de la persona en
la sociedad en la que reside y, por tanto, una sociedad más cohesionada, además
de proteger los intereses de los emigrados y de los terceros que contratan con
estos en el extranjero.
En este sentido, la LDIPR presenta una ventaja respecto de otros sistemas, en los
que, por ejemplo, un juez puede ser competente por el domicilio del demandado y
tener que aplicar una ley extranjera a título de ley de su nacionalidad.

ALCANCE DEL DESPLAZAMIENTO DE LA LEY NACIONAL A FAVOR DE LA


LEY DEL DOMICILIO

No obstante, la I.DIPR, consciente de los valores inherentes a la conexión de la


nacionalidad y, en particular, al respeto a la identidad nacional, también ofrece
soluciones moduladas. En este sentido, llama la atención la posibilidad de celebrar
el matrimonio no solo conforme a la forma de la ley del domicilio, sino también
conforme a la forma de la ley nacional de cualquiera de los contrayentes (artículo
41, junto con las formas de la ley del lugar de celebración). Igualmente, la LDIPR
permite cierta autonomía de la voluntad a los cónyuges en sus relaciones
patrimoniales y ante un eventual divorcio, de tal forma que se puede elegir la ley
de la nacionalidad de cualquiera de los cónyuges en el momento de designación
(artículos 44 y 47.3). Esta autonomía de la voluntad permitiría a los interesados
valorar si, en lugar de optar por un modelo de integración en el Estado de su
domicilio, decidieran optar por un, modelo de mantenimiento de su identidad
nacional. Las ventajas de esta modulación de la LDIPR pueden observarse a la luz
de un caso tipo como podría ser aquel en el que dos dominicanos están
domiciliados en España. En principio, la celebración del matrimonio y las
relaciones patrimoniales se regirían por la ley española. No obstante, el
matrimonio puede perfectamente mantener sus vínculos con la República
Dominicana y conservar su identidad nacional. Bastaría que optara contraer
matrimonio ante un cónsul dominicano en España, de conformidad con las formas
jurídicas dominicanas, y que optara por escrito por la aplicación de la ley
dominicana a las relaciones patrimoniales.

VALORACIÓN La LDIPR, al sustituir la conexión "nacionalidad" por la conexión


“domicilio”, ha dado un paso importante en pos de la integración de los ciudadanos
en las sociedades de acogida, principalmente en sus relaciones personales y
familiares. Este paso se afianza gracias a una noción de domicilio real Y. efectivo,
construida sobre la residencia .habitual de las personas. No obstante, el legislador
también ha sabido modular la aplicación de la ley del domicilio allí donde fuera
preciso; Por un lado, ha .fijado claramente Cuál es el momento en el qué debe
determinarse el domicilio y ha garantizado que los derechos adquiridos en función
de la ley domiciliar no pueden verse mermados por el cambio de domicilio. Por
otro lado, la posibilidad de elegir por convenio la ley nacional en determinados
casos permite a los interesados valorar si, en lugar de optar por la plena
integración en el Estado de su residencia, prefieren optar por el mantenimiento de
su identi-dad nacional.
La determinación del derecho aplicable en la nueva Ley de Derecho
Internacional Privado

RESUMEN:

Se analizan la particularidad del derecho aplicable, las diferencias entre


competencia judicial internacional y derecho aplicable, los problemas derivados de
la concurrencia normativa y los criterios para la determinación del derecho
aplicable que están contemplados en la nueva Ley de Derecho Internacional
Privado (Ley 544-14).

PALABRAS CLAVES:

Ley de Derecho Internacional Privado, derecho aplicable, normas de conflicto,


remisión, envío, competencia judicial internacional, punto de conexión,
concurrencia normativa, DIPR, República Dominicana.

PARTICULARIDAD DEL DERECHO APLICABLE:

El derecho internacional privado se ocupa fundamentalmente de atender a tres


cuestiones esenciales: 1) la competencia judicial internacional (forum), que
identifica los tribunales competentes para conocer la situación privada
internacional); 2) el derecho aplicable (ius), que identifica la norma que se
emplearía para resolver el fondo de la controversia), y 3) el reconocimiento y
ejecución de las decisiones judiciales y actos extranjeros, que es el procedimiento
que le otorga eficacia extraterritorial a dichas decisiones y actos.

LA IDENTIFICACIÓN DEL TEXTO APLICABLE Y EL PROBLEMA DE LA


PLURALIDAD DE FUENTES NORMATIVAS
La complejidad propia de las relaciones privadas internacionales conlleva a que
exista una pluralidad de fuentes normativas tanto de producción interna (la
Constitución, la propia LDIPR y leyes especiales reguladoras de relaciones
privadas internacionales), como de producción convencional (las recogidas en los
tra-tados internacionales ratificados por la República Dominicana que versan
sobre el derecho internacional privado).

En tuote sentido, resulta importante comprender la naturaleza de cada uno de los


textos derivados de esta pluralidad normativa, así como los criterios generales que
se emplean en los Supuestos de concurrencia normativa (lex superior, lex
specialis y lex posterior). En concreto, se trata de conocer si en un supuesto de
concurrencia normativa la determinación del derecho aplicable viene establecida
de forma preferente por las disposiciones de un tratad-O internacional o por la
disposiciones de una ley especial regula-dora de derecho internacional privado o
por las disposiciones de LDIPR. Los artículos 3 y 4 de la LDIPR reglamentan los
casos de dos supuestos de concurrencia normativa: a) entre un tratado inter:-
nacional y disposiciones de LDIPR, y b) entre una ley especial reguladora de
relaciones privadas internacionales y disposiciones de la LDIPR.

SISTEMA DE DETERMINACIÓN DEL DERECHO APLICABLE CONTEMPLADO


EN LDIPR LA LDIPR

La LDIPR reglamenta el derecho aplicable a través de dos grandes divisiones: las


normas reguladoras para determinar el derecho aplicable (capítulo I, artículos 29
al 79) y las normas de aplicación (capítulo II, artículos 80 al 88). El capítulo I está
dedicado a las normas reguladoras y establece las reglas de determinación del
derecho aplicable a través de siete secciones que organizan las distintas
categorías jurídicas y localizan la sede natural de sus respectivas relaciones. Por
su parte, el capítulo II está dedicado a las normas de aplicación y comprende una
serie de normas que tienen como destinatario principal al juez y que buscan guiar
el proceso de aplicación del derecho extranjero que este tiene que realizar.
La ley aplicable a los contratos
Un nuevo régimen general de conflicto de leyes en materia contractual

RESUMEN:

La Ley de Derecho Internacional Privado núm. 544-14, de fecha 5 de diciembre de


2014, introduce un nuevo régimen general para la determinación de la ley
aplicable al contrato internacional, esto es, a aquel que presenta un elemento de
internacionalidad. Esta ley pone fin al problema que enfrentaban los jueces de
determinar la ley aplicable al contrato. Este artículo explica brevemente la solución
que en ese sentido nos ofrece la nueva Ley.

PALABRAS CLAVES:

Ley de autonomía de la voluntad, contrato internacional, locus regit actum, ley


aplicable, principio de proximidad, normas imperativas, normas de conflicto, Ley
de Derecho Internacional Privado, República Dominicana.

LA LEY APLICABLE A LA SUBSTANCIA O FONDO DEL CONTRATO

La ley aplicable al fondo del contrato ha sido claramente definida por el nuevo
régimen examinado; lógicamente, este régimen debe ser complementado, de
manera parcial, por algunas jurisprudencias dominicanas que han venido
consagrando algunos de los principios recogidos por la Ley (A). Luego de
examinar este punto, podemos abordar brevemente el ámbito de aplicación de la
Ley del contrato (B).

Soluciones jurisprudenciales ante la insuficiencia del Código civil.

Cuando las partes han elegido la ley aplicable al contrato. Tradicionalmente,


aunque de manera escaza, tanto la doctrina como la jurisprudencia dominicanas
sobre derecho internacional privado han admitido y aplicado el principio de libre
elección de la ley aplicable al contrato. Aunque el Código civil no se pronuncia
acerca del derecho aplicable al contrato internacional, nuestros tribunales, como
ha venido sucediendo en otras partes del mundo, han extendido hasta los
contratos internacionales –las convenciones en donde interviene un elemento de
internacionalidad– la regla general establecida por el artículo 1134 del Código civil,
en virtud de la cual las convenciones legalmente formadas tienen fuerza de ley
para aquellos que las han hecho.

Históricamente nuestro ordenamiento jurídico ha reconocido la aplicación de la ley


extranjera al contrato cuando las partes han hecho libre elección de la misma en
virtud del principio de autonomía de la voluntad. Nada se opone, ha sugerido la
Suprema Corte de Justicia, a que nuestros tribunales puedan aplicar la ley
extranjera que rige una relación contractual determinada. En fin, cuando las partes
han elegido la ley aplicable no se presenta dificultad alguna, salvo cuando se
atenta a alguna disposición de orden público.

Ámbito de aplicación de la Ley

La ley elegida por las partes en virtud de la autonomía de la voluntad es


competente para regir el contrato tanto en cuanto a sus condiciones de formación
como en cuanto a sus efectos. Este es el principio consagrado en la Ley. El
artículo 65 hace una remisión técnica al artículo 64, sin embargo, se trata de un
error material de la Ley. Este texto se refiere al artículo 58, que es la disposición
que instituye el principio de libre elección de la ley aplicable.

La nueva Ley de Derecho Internacional Privado de República Dominicana y


el orden público

RESUMEN:

Con la entrada en vigencia de la nueva Ley sobre Derecho Internacional Privado


de la República Dominicana resulta oportuno realizar una revisión de las nociones,
el alcance y las implicaciones del orden público como excepción a la aplicación de
la ley extranjera designada por la norma conflictual.

PALABRAS CLAVES:

Derecho internacional privado, ley extranjera, orden público, orden público


internacional, normas imperativas, ordenamiento interno, Ley de Derecho
Internacional Privado, República Dominicana.
El orden público, en su sentido general, es tradicionalmente concebido, tanto por
la doctrina clásica como moderna, como un concepto jurídico indeterminado y
esencialmente problemático, pero que en el plano del Derecho Internacional
Privado consiste en una figura con manifestaciones concretas en una doble
dimensión bastante delimitada. Es, primero, un obstáculo a la eficacia,
reconocimiento y ejecución en el foro de actos y decisiones dictadas en el
extranjero; y segundo, una excepción a la aplicación de la legislación extranjera
que ha sido designada por la norma de conflicto.

Una de las principales razones que promueve el carácter imperativo de estas


normas de orden público internacional reside en la injerencia organizada que
ejerce el poder público dentro de su espacio en determinados sectores (por
ejemplo, materias de derecho público y sectores económicos y sobre ordenación
del mercado), como sucede en las áreas de libre competencia y protección a los
consumidores, ya mencionadas anteriormente. En otras palabras, el legislador del
foro garantiza la aplicabilidad de las normas imperativas de determinados sectores
mediante el mecanismo de orden público internacional, excluyendo así la
posibilidad de aplicar un Derecho ajeno potencialmente lesivo en distintas escalas.
Sin embargo, el Doctor Pedro de Miguel Asensio afirma: "Con gran frecuencia, el
ordenamiento - o la norma relevante - no aclara de manera expresa si ciertas
disposiciones son o no imperativas en las relaciones internacionales ni, en caso
afirmativo, cuál es su ámbito espacial de necesaria aplicación, lo que exige una
valoración por el aplicador de las disposiciones relevantes y de los objetivos
perseguidos".

El "orden público internacional" en la nueva Ley de Derecho Internacional


Privado de la República Dominicana.

Parte de la doctrina local que ha abordado las cuestiones relativas al orden público
internacional dentro del Derecho Internacional Privado dominicano lo ha hecho,
frecuentemente, desde la esfera de disposiciones aplicables de la Constitución de
la República, el Código Civil, la Ley No. 659 sobre Actos del Estado Civil y las
disposiciones ya muy desfasadas de la Convención de Derecho Internacional
Privado de La Habana, del 20 de Febrero de 1928 (Código Bustamante).
Evidentemente, el mismo carácter mutable del orden público internacional sostiene
que su contenido no puede ser "estático en el tiempo, ya que los principios
fundamentales en los cuales se erige un Estado no son permanentes. Éstos
pueden cambiar con el paso de los años y, por tanto, con ellos cambiará el
significado del concepto de orden público internacional". En esa misma tónica, la
República Dominicana, con la promulgación de la nueva Ley No. 544-14 sobre
Derecho Internacional Privado de la República Dominicana, de fecha 5 de
diciembre de 2014, G.O. No. 10787 (de ahora en adelante "Ley 544-14"), ha
adquirido un nuevo sistema de Derecho Internacional Privado, contentivo de
nuevas disposiciones sobre la excepción de orden público, orden público
internacional y "disposiciones imperativas", definidas y desarrolladas en materia
de determinación de la ley aplicable de la siguiente manera:

"Artículo 7. Definiciones. A los efectos de esta Ley se entiende por:


2) Orden Público Dominicano: Comprende las disposiciones o principios
imperativos no derogables por la voluntad de las partes;
3) Orden Público Internacional: Es el conjunto de principios que inspiran el
ordenamiento jurídico dominicano y que reflejan los valores de la sociedad en el
momento de ser apreciado;"
Artículo 66. Disposiciones imperativas. No obstante lo previsto en el Artículo 58,
en los contratos se aplica las disposiciones cuya observancia la República
Dominicana considera esencial para la salvaguardia de sus intereses públicos,
como su organización política, social o económica.
Artículo 86. Causales de no aplicación de ley extranjera. No se aplica la ley
extranjera si sus efectos son incompatibles con el orden público internacional.
Párrafo I. La incompatibilidad de la ley extranjera se aprecia teniendo en
cuenta la vinculación de la situación jurídica con el orden jurídico dominicano y la
gravedad del efecto que produciría la aplicación de la ley.
Párrafo II. Admitida la incompatibilidad de la ley extranjera, se aplicará la
ley señalada mediante otros criterios de conexión previstos para la misma norma
de conflicto y, si esto no es posible, se aplicará la ley dominicana.
La aplicación del derecho extranjero por los tribunales dominicanos

RESUMEN:

Se analiza la aplicación del derecho extranjero por los tribunales dominicanos, a la


luz de la nueva Ley de Derecho Internacional Privado (Ley 544-14).

PALABRAS CLAVES:

Ley de Derecho Internacional Privado, normas de conflicto, remisión, envío,


supuesto de hecho, punto de conexión, consecuencia jurídica, orden público
internacional, derecho extranjero, República Dominicana.

PAPEL ACTIVO DEL JUEZ DE CARA A LA APLICACIÓN DEL DERECHO


EXTRANJERO

Está claro que por mandato de las partes en su contrato o por disposición de la
nueva LDIPR en sus normas de conflicto, el juez dominicano, más temprano que
tarde, afrontará el dilema cid desecho extranjero y lo tendrá que interpretar y
aplicar, remitiéndonos ésta realidad al ordenamiento jurídico de un país distinto al
nuestro o probablemente a sistemas transnacionales especializados, tales como la
/ex mercatoria o los principios UNIDROIT sobre contratos comerciales
internacionales. Aunque no estemos acostumbrados, la flexibilidad y apertura en el
tratamiento judicial de las confrontaciones privadas internacionales es al parecer
un imperativo de la modernidad y la globalización del que ya no puede continuar
sustrayéndose el Estado dominicano.

Ahora bien, el discurso en voz imperativa del artículo 80 de la LDIPR, sobre todo
cuando manda al tribunal a aplicar "de oficio" las reglas de conflicto que allí se
contemplan, haría suponer un rol más activo de ese juez en el rastreo de la norma
extranjera a la que se haga el envío y en la determinación de sus contenidos
exactos, pero como advierten Fernández Rozas y Sánchez. Lorenzo, .cabe
igualmente pensar en la Hipótesis, -no .descartable, de que "las partes no
evidencien, o incluso oculten, el elemento de extranjería que justifica la aplicación,
de la norma, de conflicto. Eh tal circunstancia, el principio de congruencia de la
sentencia, junto con el principio... dispositivo..: [impediría] al juez la facultad de
indagar y establecer dichos elementos de hecho". Y es como si después de la
exaltación provocada por la disertación de la ley se nos viniera encima un balde de
agua fría, pues el asura novit curia y con él la presunción legal de que la autoridad
judicial "conoce" todas las leyes, se circunscribe, exclusivamente a derecho
interno.

Identificación de los casos de derecho internacional privado

RESUMEN:

La reciente adopción de una ley especial de derecho internacional privado y la


poca práctica a nivel nacional en esta rama autónoma del derecho hacen
necesario que sepamos identificar las relaciones privadas internacionales que son
su objeto de regulación.

PALABRAS CLAVES:

Derecho internacional privado, relación privada internacional, relación privada


interna, elemento extranjero, Ley No. 544-14, República Dominicana.

INTRODUCCIÓN:

La Ley núm. 544-14 de Derecho Internacional Privado de la República Dominicana


(en lo adelante LDIPR), sin lugar a dudas, fortalece e impulsa el sistema
dominicano de DIPR que, fuera del ámbito académico, por muchos años ha
permanecido rezagado, caracterizándose por una reducida normativa, doctrina y
jurisprudencia.

En este contexto, entendemos que en primer lugar resulta necesario saber


identificar correctamente los casos de DIPR regulados por esta nueva ley, lo que
constituye el objetivo del presente artículo.

LAS RELACIONES PRIVADAS INTERNACIONALES

El artículo 1 de la LDIPR dispone que su objeto es "regular las relaciones privadas


internacionales de carácter civil y comercial en la República Dominicana". En
efecto, el objeto de estudio del DIPR es la relación privada internacional,
denominada también "relaciones de tráfico externo o situaciones privadas inter-
nacionales", "relaciones jurídicas internacionales entre personas privadas" o "caso
iusprivatista internacional". Para una correcta identificación de un caso propio de
DIPR deben encontrarse las siguientes características: a) una relación jurídica de
derecho privado, b) entre particulares. y c) con presencia de uno o varios
elementos extranjeros o internacionales.

RELACIÓN JURÍDICO-PRIVADA

Como su nombre lo indica, se trata de relaciones o situaciones de derecho


privado. Como bien señalan los especialistas Fernández Rozas y Sánchez
Lorenzo, el DIPR:

Se circunscribe a las relaciones jurídico-privadas en el sentido más elemental, a


saber, las relaciones jurídicas entre sujetos de Derecho privado, caracterizadas
por un elemento internacional. En ese sentido, el Derecho internacional privado se
suma al Derecho mercantil, al Derecho civil y al Derecho laboral para conformar
una noción más amplia de 'Derecho privado', de valor estrictamente académico,
sin perjuicio de la necesaria unidad del ordenamiento jurídico.

RELACIÓN ENTRE PARTICULARES Como ha 5:do mencionado, se trata de


relaciones jurídico-pri-vadas entre sujetos de derecho privado, no solo entre
particulares (personas físicas o jurídicas) sino también entre estos y el Estado
cuando actúa como un particular.. Resulta importante aclarar que el carácter
privado de una relación es independiente de la naturaleza de sus sujetos. Así,
una. persona de derecho público puede reali72r actos privados, sobre la base de
la doctrina que distingue los actos de gestión, (iure gestiones) de los actos de
soberanía (iure imperi)

Como señala el profesor Ortega Giménez:

La calificación de una situación internacional corno 'privada o 'pública' no depende


de la naturaleza de los sujetos que la con-figuran sino de la posición jurídica que
éstos ocupan en la relación: por tanto, nos referirnos a relaciones jurídicas en las
que el sujeto es o una 'persona de Derecho privado' o una persona de Derecho
público que actúa con carácter privado' -esto es, que está actuando iure gestianis,
y no cuando esa persona actúa ejercitando su poder de autoridad, esto es, cuando
está actuando iure.
Del chauvinismo jurisdiccional a los estándares internacionales

Los conflictos de foros de competencia en el marco de la recién promulgada


Ley de Derecho Internacional Privado de la República Dominicana

RESUMEN:

Se estudia el alcance de la competencia de los tribunales nacionales a propósito


de conflictos con elementos de extranjería, luego de la entrada en vigencia de la
Ley 544-14 sobre Derecho Internacional Privado.

PALABRAS CLAVES:

Competencia, competencia territorial, competencia de atribución, domicilio,


elección de foro, jurisdicción, residencia, derecho internacional privado (DIPR),
República Dominicana.

RÉGIMEN DE DERECHO COMÚN DE LA COMPETENCIA INTERNACIONAL

Artículo 59. En materia personal, el demandado será emplazado para ante el


tribunal de su domicilio: si no tuviere domicilio, para ante el tribunal de su
residencies hubiere muchos demandados, para ante el tribunal del domicilio de
uno de ellos, a opción del demandante f .

• Materia sucesoral (Código de Procedimiento Civil)

Artículo 59: [...] ante el tribunal en donde se haya abierto ésta [la sucesión], en los
casos siguientes: 1º en las demandas entre herederos, hasta la divisoria inclusive;
2o. en las demandas intentadas por los acreedores del difunto antes de la
divisoria; y 3o. en las relativas a la ejecución de las disposiciones testamentarias,
hasta la sentencia definitiva. [...)
Las disposiciones anteriores constituyen nuestro derecho común en materia de
competencia y la concepción clásica que hasta la fecha ha sido d referente
general para la 'determinación de la competerla de atribución y territorial en cada
una de las materias editadas.
CÓDIGO DE BUSTAMANTE Y SUS DISPOSICIONES SOBRE COMPETENCIA
EN EL ÁMBITO DEL DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

En materia civil y mercantil El artículo 318, que en primer término establece como
competente para conocer de los pleitos a que dé origen el ejercicio de las
acciones civiles y mercantiles de toda clase, el juez a quien los litigantes se
sometan expresa o tácitamente, siempre que uno de ellos por lo menos sea
nacional del estado contratante a que el juez pertenezca o tenga en él su domicilio
y salvo el derecho local contrario.

Esta disposición presenta una excepción y es la referente a que esta sumisión no


será posible para las acciones reales o mixtas sobre bienes inmuebles, si la
prohíbe la ley de su situación.

En ese mismo orden de ideas, los artículos 319 y 320 del mencionado Código
expresamente establecen lo siguiente:

Artículo 319. La sumisión sólo podrá hacerse a juez que ejerza jurisdicción
ordinaria y que la tenga para conocer de igual clase de negocios y en el mismo
grado. Artículo 320. En ningún caso podrán las partes someterse expresa o
tácitamente para un recurso a juez o tribunal diferente de aquel a quien esté
subordinado, según las leyes locales, el que haya conocido en primera instancia.

Competencia en materia penal. Tal y como lo establece el reconocido principio de


territorialidad, el artículo 340 del Código Bustamante indica que, para conocer de
los delitos y faltas y juzgarlos son competentes los jueces y tribunales del Estado
contratante en que se hayan cometido. Lo anteriormente planteado es la regla
general, razón por la cual a continuación citamos la excepción indicada para esta
material en el artículo 343:
No están sujetos en lo penal a la competencia de los jueces y tribunales de los
Estados contratantes, las personas y los delitos y faltas a que no alcanza la ley
penal del respectivo Estado.

Dentro de esta misma materia penal, el Código trata en un apartado especial todo
lo concerniente a la extradición, sus condiciones, requisitos y exclusiones en sus
artículos del 344-381.