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La comprensión lectora es la capacidad de entender lo que se lee, tanto en referencia al

significado de las palabras que forman un texto como con respecto a la comprensión
global en un escrito.

Definición[editar]
La comprensión lectora es el proceso de elaborar un significado al aprender
las ideas relevantes de un texto, es también la decodificación de un texto y relacionarlas
con los conceptos que ya tienen un significado para el lector. Es importante para cada
persona entender y relacionar el texto con el significado de las palabras. Es el proceso a
través del cual el lector "interactúa" con el texto, sin importar la longitud o brevedad
del párrafo.
La lectura es un proceso de interacción entre el pensamiento y el lenguaje; el lector
necesita reconocer las letras, las palabras, las frases. Sin embargo, cuando se lee no
siempre se logra comprender el mensaje que encierra el texto; es posible, incluso, que se
comprenda de manera equivocada. Como habilidad intelectual, comprender implica captar
los significados que otros han transmitido mediante sonidos, imágenes, colores y
movimientos.Es un proceso donde se dan decodificaciones de acuerdo al contexto, a las
ideas secundarias, etc.
La comprensión lectora es un proceso más complejo que identificar palabras y
significados; esta es la diferencia entre lectura y comprensión. Es una habilidad básica
sobre la cual se despliega una serie de capacidades conexas: manejo de la oralidad, gusto
por la lectura y pensamiento crítico. Es una tarea cognitiva que entraña gran complejidad
ya que el lector no solo ha de extraer información del texto e interpretarla a partir de sus
conocimientos previos.

Concepto de comprensión lectora


La comprensión lectora es la aptitud exclusivamente humana que consiste en tener
la posibilidad de leer un texto, armando las palabras mentalmente, pero también
poder saber qué significan, no solo individualmente, sino dentro del argumento
total. El que comprende lo que lee puede desentrañar el sentido, averiguar o
intentar hacerlo, de cuál fue la intención de quien los escribió, qué mensaje quiso
transmitir, extraer sus ideas principales y secundarias, valorarlo, y asumir frente a
él una actitud crítica, además de poder relacionarlo con ideas subyacentes, y con
otros textos de contenido similar, para establecer comparaciones y sacar
conclusiones.
La comprensión lectora supone una actitud activa y comprometida, que consiste en
involucrarse en lo que se lee, para lo cual, la motivación juega un rol
predominante.
Para poder comprender un texto, lo primero es conocer el significado de las
palabras que lo componen para lo cual la asistencia del diccionario es muy
importante, especialmente si se trata de un texto complejo, que tal vez necesite
una nueva lectura para comprenderlo más acabadamente.
También es indispensable que el texto se lee tenga coherencia, ya que no es
posible interpretar lo que dice un escrito carente de sentido.
Otro requisito fundamental es que, de ser un manuscrito, la letra sea legible, o si
es un texto impreso, la letra no sea demasiado pequeña (en cuyo caso se
necesitará una lupa) o la letra resulte demasiado clara o borrosa, pues de lo
contrario, ni siquiera se lo podrá leer; y, por ende, tampoco comprender.
Leer en familia y en la escuela son tareas importantes que estimulan el proceso de
comprensión lectora. Antes de la lectura, y por el título, y las imágenes si las hay,
puede hacerse una tarea anticipatoria del contenido. Luego de la lectura se deben
subrayar las ideas principales, comentar lo que se leyó, exponer las diferentes
interpretaciones, realizar una síntesis del contenido, dibujar sobre el mismo o
teatralizarlo. Todas son excelentes estrategias para que los niños se inicien en la
comprensión de textos, que al principio deben ser simples y entretenidos, para
luego complejizarlos; lo que les será imprescindible no solo para triunfar
académicamente, ya que de no comprender lo que se lee, el único recurso será
estudiar por repetición, sin ningún sentido práctico; sino para cualquier ámbito de
la vida. Por ejemplo: “Repetí la lección tantas veces que la retuve en mi memoria,
pero cuando el profesor me pidió un ejemplo, no pude dárselo, pues no entendía lo
que estaba diciendo” o “Por no entender el contrato que firmé, ahora estoy
comprometido a pagar altísimos intereses por el préstamo que contraje”.
1.¿Qué es leer?
Leer es situarnos frente a un texto escrito y decodificar el mensaje que nos
quiere transmitir el autor.

La lectura es un proceso mental y visual. En este proceso se deduce el


significado de un texto, se interpreta su contenido, se comprende el mensaje,
se realizan inferencias y cuestionamientos.

Leer no es solo reproducir un texto en sonidos, sino que es una actividad de


interacción. Cuando escribimos un texto organizamos el contenido de
nuestro pensamiento de manera que el otro pueda comprenderlo mediante la
lectura.

Se aprende a leer a muy temprana edad, pero es necesario profundizar en


técnicas de comprensión lectora para que la lectura no sea sólo superficial
sino de aprendizaje. Lo más importante no es leer rápido sino leer bien. Leer
bien implica comprender lo que se lee y así poder adquirir conocimiento.

Fuente: https://concepto.de/leer/#ixzz66Mxeeslv

Lectura de estudio es la que utilizamos para el aprendizaje de cualquier materia


científica, literaria o técnica.

Según Eugenio Núñez Ang, esta lectura se utiliza para aprender, para obtener un alto nivel
de comprensión y penetrar a fondo el texto. Aunque nuestro nivel de rapidez disminuye. 
Esta lectura es a menudo repetitiva, convirtiéndose en lectura de revisión, de
reconocimiento y obligando a frecuentes vueltas atrás porque el lector quiere asimilar y no
admite abandonar un párrafo sin perderlo. . Lectura de estudio :
Como su propósito es dominar el tema de un texto específico, es decir, comprenderlo e
interpretarlo, esta lectura busca la máxima profundidad. Su objetivo final se orienta a la
adquisición o al desarrollo de un determinado conocimiento. Recordemos que la lectura de
textos escritos ha sido el principal medio de aprendizaje en el ámbito académico.

1. La lectura estructural se realiza con un texto del cual se intenta conocer qué clase
de libro es, quién es el autor, las partes que lo integran, las divisiones que tiene, el
tema principal y temas secundarios que emplea.  No es necesario leer a
profundidad porque sólo se requiere saber datos generales del texto a trabajar.
2. 4.  La estrategia para aplicar la lectura estructural o analítica se basa en: 
Preguntas y respuestas sobre la estructura y contenido del texto.
3. 5.  Consiste en explicar el sentido de algo que puede tener diversas
explicaciones, también es considerar, reflexionar pensar, meditar sobre algún tema
con cuidado.  Las partes pueden ser términos, proposiciones, las ideas,
aseveraciones y argumentos del autor.  Requiere de comprensión literal (niveles
de comunicación, oraciones gramaticales)
4. 6.  Internalización o interiorización (se apropia de los significados del texto y los
vincula con sus propios saberes) Activa competencias como: asociación,
deducción, relación, comparación.  Interpretación (radica en acciones que
implican la construcción de nuevos elementos relacionados con el contenido del
para hacerlo más significativo)
5. 7.  La estrategia principal para la aplicación de esta lectura es el subraya do para
identificar ideas principales, datos, fechas, etc. Que permitan interpretar mejor el
texto.
6. 8.  En esta lectura el lector juzga al autor y decide si está o no de acuerdo con él.
 Evaluar o criticar son acciones que para poder realizarse necesitan antes una
gama de actividades de pensamiento:  Recordar, reconocer, diferenciar,
clasificar, relacionar, interpretar, jerarquizar, valorar, criticar con argumentos.
7. 9.  Las estrategias para aplicar la lectura crítica son: resumen, síntesis, paráfrasis
y comentario.
 Se lee recreativamente cuando se desea pasar un rato, disfrutar y apetecer la curiosidad
sobre un tema. Aunque toda lectura debe producir goce, placer, recreación; cuando se
trata de la lectura recreativa en forma particular, se refiere a aquellas que tienen como
propósito específico resaltar el enorme placer de leer; y responder a esa pregunta que deja
de ser retórica: ¿por qué lees?, porque me gusta. La lectura recreativa es aquella que
permite disfrutar o gozar de lo que se lee. Vincula al lector con un lugar propio, le permite
construir un mundo personal en donde puede deleitarse con la temática elegida.

La lectura por placer no siempre está ligada a los textos literarios; hay quien navega, y
más en la actualidad, por los diferentes recovecos del mundo informatizado y lee, sin
vincularse con ningún texto en particular, pero sí recabando reseñas aisladas o datos que
construyen un tema significativo para el lector. Esto también es leer por gusto.

Leer por placer no tiene edad, ni momento específico. El lector encuentra siempre sus
propios espacios para que este acto, voluntario y habitual, se concrete con aquello que es
de su interés. En este marco es posible recordar al pensador Sir Francis Bacón; quien
expresa: “La lectura, cualquiera sea su fin, hace al hombre completo; la conversación ágil
y el escribir preciso”.

 La estrategia es un conjunto de acciones ordenadas y finalizadas; es decir, dirigidas a la


consecución de una meta. 

La comprensión lectora es la capacidad para entender lo que se lee,


tanto en referencia al significado de las palabras que forman un texto,
como con respecto a la comprensión global del texto mismo. Sin
embargo, esto es solo un breve panorama de lo que es la
comprensión lectora, pues abarca dentro de sí muchos más elementos
vinculantes de sentido.
Cada vez más  personas presentan dificultades al momento de
obtener información de lo que leen, interpretarla asertivamente y
reflexionar apropiadamente sobre ella. De allí la importancia de  contar
con estrategias que contribuyan a mejorar la comprensión lectora,
estas son algunas de ellas:
 
 

      1. Premisa Fundamental: Para mejorar la comprensión lectora


hay que
       LEER.
La mejor preparación para cualquier prueba de comprensión de
lectura, es leer textos variados y de diversa complejidad. Así logrará
incorporar la riqueza de la lectura a la vida personal. La
recomendación es  buscar textos que realmente le puedan interesar,
independientemente del tema,  ya sea ciencia, novela,  espectáculo, 
vida moderna, entre otros.  Hágalo y verá que la lectura puede ser
muy interesante. La reflexión parte de una premisa muy sencilla:
quienes no leen es porque no encuentran lo que les interesa.
 
2. Utilizar cualquier herramienta que nos lleve a leer
El uso de las redes sociales es cada vez más frecuente,  por ejemplo,
usamos continuamente  Facebook, si vincularnos a nuestro perfil,   la
prensa local o internacional, es más probable que al pasar por  los
titulares alguno llamará la atención y querremos saber algo más, por lo
que lo leeremos.
 
3. Identificar los espacios contextuales es de vital importancia.
o Recordemos que en toda lectura se vincularán aspectos
contextuales como:
o El contexto semántico, contexto en el que una palabra
adquiere su significado con referencia al significado de las otras
palabras que la acompañan.
o El contexto situacional, que se refiere a la situación de los
hablantes en el espacio, en el tiempo y en el diálogo      .
o El contexto físico, que se apoya en el mundo exterior, en
el mundo físico que nos rodea, para poder decir mucho sin tener
que decirlo todo.
o El contexto sociocultural, que trata del cúmulo de
conocimientos y condicionamientos que el hablante tiene por vivir
en una comunidad
       4. Ubique temporalamente el texto y el autor
También se debe entender que hay tres tipos de espacios que es
necesario identificar: Primero, el del texto, aquel que encierra el
contenido de lo que se habla o se narra en lo escrito. Segundo, el del
autor, el cual escribió en unas circunstancias y tiempos específicos.
Tercero, el del lector, quien lee desde un momento y un tiempo
diferentes, con un contexto y unos razonamientos distintos. De ahí la
importancia de que, antes de leer un libro o un artículo, trate de ubicar
temporalmente aquello que se encuentra escrito; además de contar
con alguna información sobre el autor, la época en que vivió y las
circunstancias en que escribió el texto.
5. Echa un vistazo a los capítulos o partes de que se compone.
Es posible hacerse una idea repasando los títulos de cada capítulo. Si
se trata de un artículo o ensayo, puedes localizar algunas palabras
que entreguen pistas.
6. No hay que perder de vista los conocimientos técnicos que te
van a pedir en muchas de las pruebas.
Muchos exámenes, se centran en conceptos y categorías como
figuras literarias, tipos de discurso y argumento, sin embargo el
dominio del lenguaje es más importante que estos aspectos.
7. Antes de la lectura respóndase las siguientes preguntas:
¿Para qué voy a leer? (Determinar los objetivos de la lectura).
¿Qué sé de este texto? (Activar el conocimiento previo).
¿De qué trata este texto? ¿Qué me dice su estructura? (Formular
hipótesis y hacer predicciones sobre el texto).
     8. Durante la lectura, es importante que vaya realizando las siguientes
acciones:
o Formular hipótesis y hacer predicciones sobre el texto.
o Formular preguntas sobre lo leído.
o Aclarar posibles dudas acerca del texto.
o Resumir el texto. Recordar que una cosa son los ejemplos
y otra cosa la teoría, y que en un resumen queda la teoría.
o Releer partes confusas.
o Consultar el diccionario.
o Crear imágenes mentales para visualizar descripciones
vagas.
o Subrayar las partes importantes.
     9. Después de la lectura es importante reconocer lo que se leyó, para
ello considere los siguientes aspectos:
o Hacer un resumen o recuento de lo que se leyó.
o Responder a las preguntas que se formularon antes y
durante la lectura.
o Explicar, en una sola idea, aquello de lo que trata el texto.
o Establecer una secuencia de acciones de lo que se leyó.
o Asociar elementos de lo leído con otras lecturas
realizadas.
o Asociar la lectura con situaciones de la cotidianidad.
 
No puede olvidarse que entre las principales razones de la lectura
están: entretener, recrear imágenes que puedan ser llamativas al
lector, divertir, informar, dar a conocer, denunciar, explicar, etc.
Establecer un buen hábito de lectura es importante, por lo tanto
recuerde, no se lee por obligación, se lee por placer. Después de un
tiempo, habiéndose generado un hábito de lectura, no identificará
estos elementos y solo leerá porque le gusta leer.
Proceso de decodificación

EL RESUMEN Es expresar de manera integradora, condensada, coherente y con palabras


del redactor el contenido esencial de un texto . Es la exposición sumaria de un tema, obra
o capítulo, respetando las palabra e ideas del autor Representa el paso previo a todo
análisis y comentario de texto, por cuanto nos garantiza que hemos comprendido con
exactitud lo esencial de aquello que tenemos, posteriormente, que analizar o comentar.

1. LA SÍNTESIS La síntesis es la composición de algo a partir del análisis de todos


sus elementos por separado. La síntesis de un texto conduce a su interpretación
holística . Esto es, a tener una idea cabal del texto como un todo, se integran las
ideas favoreciendo a la comprensión. Esta técnica es más ágil y menos precisa
que el resumen, ya que se realiza con palabras propias .
2. 13. Es aconsejable leer primero el texto tantas veces como sea necesario hasta
estar seguro de haberlo comprendido. Se debe analizar el texto tomando nota sólo
de lo fundamental. Se ordenan las ideas más sencillas hasta llegar a la más
compleja, suponiendo un orden incluso allí donde no hubiera Se interpreta el texto,
integrando sus partes 1 2 3 4 Como realizar una síntesis ?
3. 14. Expresar, por último, lo que hemos comprendido y divulgarlo o escribirlo con
palabras propias Si en una síntesis incluimos alguna frase textual del autor, esta
debe ir entre comillas y con la indicación de la página en la que se encuentra.
Entre las dificultades que presenta la síntesis se destacan dos: el tiempo que
insume realizarla, muy superior al del subrayado y las notas marginales; y el riesgo
de que, al expresar las ideas del autor con nuestras palabras, cambiemos sin
quererlo el sentido de las suyas. 6 5 7
DIFERENCIA ENTRE EL RESUMEN Y LA SÍNTESIS En la síntesis se unen, se integran
las ideas favoreciendo la comprensión holística del texto, expresándolo o escribiéndolo con
palabras propias, sin cambiar las ideas expresadas por el autor. En el resumen se reduce
a lo esencial del texto (ideas principales), respetando el proceso de desarrollo del
pensamiento que ha seguido el autor.

Proceso de lectura

El proceso mediante el cual leemos consta de cuatro pasos:

1. La visualización. Cuando leemos no deslizamos de manera continua la mirada sobre las


palabras, sino que realizamos un proceso discontinuo: cada palabra absorbe la fijación ocular
durante unos 200-250 milisegundos y en apenas 30 milisegundos se salta a la siguiente, en lo que
se conoce como movimiento sacádico. La velocidad de desplazamiento es relativamente
constante entre unos y otros individuos, pero mientras un lector lento enfoca entre cinco y diez
letras por vez, un lector habitual puede enfocar aproximadamente una veintena de letras; también
influye en la velocidad lectora el trabajo de identificación de las palabras en cuestión, que varía
en relación a su conocimiento por parte del lector o no.
2. La fonación. Articulación oral consciente o inconsciente, se podría decir que la información
pasa de la vista al habla. Es en esta etapa en la que pueden darse la vocalización y
subvocalización de la lectura. La lectura subvocalizada puede llegar a ser un mal hábito que
entorpece la lectura y la comprensión, pero puede ser fundamental para la comprensión de
lectura de materiales como la poesía o las transcripciones de discursos orales.
3. La audición. La información pasa del habla al oído (la sonorización introauditiva es
generalmente inconsciente).
4. La cerebración. La información pasa del oído al cerebro y se integran los elementos que van
llegando separados. Con esta etapa culmina el proceso de comprensión.
El tèrmino estrategia, de manera general, se refiere a los modos de proceder y alos estilos de trabajo que
se utilizan para alcanzar los propósitos de lectura, redacción, expresión oral e investigación. Las
estrategias designan los medios principales para que los alumnos alcancen los aprendizajes y la formación
definida en lo propósitos y constituyen en principal recurso para que la acción escolar siga cauces bien
definidos.

Mecanismos de la lectura.
Los mecanismos de la lectura tienen sus antecedentes en los mecanismos
del lenguaje dados por Petrovski (1982) donde plantea que el proceso de la comprensión de
palabras, frases y oraciones se realiza de forma consciente en la elección e identificación de
las distintas palabras, sobre la base de su significado. Este proceso se realiza en la corteza
de los grandes hemisferios cerebrales y está determinado por los mecanismos del lenguaje.
Petrovski (1982) señala que dichos mecanismos son los siguientes:
a. Antes de construir una oración se conforma el "esqueleto" o "base" de la emisión
verbal con la ayuda de un código especial: las representaciones, las imágenes y
esquemas.
b. Mecanismo de programación de una expresión discursiva.
c. Grupo de mecanismos vinculados con el tránsito desde el plan (programas) a
las estructuras gramaticales (sintaxis) de la oración.

 Mecanismo del pronóstico gramatical de las construcciones sintácticas.


 Mecanismo que garantiza el recuerdo, fijación y realización de las características
gramaticales de las palabras.
 Mecanismo del tránsito de un tipo de construcción a otro (transformación)
 Mecanismo de desarrollo de los elementos del programa en construcciones
gramaticales

a. Mecanismos que garantizan la búsqueda de palabras necesarias por sus indicios


semánticos, sonoros y de sentido.
b. Mecanismo motor de la programación de los sonidos del lenguaje y el tránsito del
programa motor a su "completamiento" sonoro.

En la relación de los mecanismos anteriores se observa la combinación de diversos


elementos fisiológicos, los cuales son propios a la actividad lingüística del habla.
Leontiev (1985) argumenta un mecanismo del lenguaje: la realización del acto del habla.
Dicho mecanismo está constituido por acciones de formalización:
 La pronunciación.
 La entonación.
 La forma estructural.
 La forma gramatical
 Las acciones no específicas de la lengua extranjera: la comparación, la selección, la
aprobación de decisiones, la variedad y la trasposición.

A partir de estos postulados teóricos sobre el mecanismo general del lenguaje aportado por
Leontiev (1985), Antich (1988) resume cuatro mecanismos del proceso de lectura en
general:
a. Reconocimiento de las palabras.
b. Interpretación de las palabras.
c. Agrupamiento de palabras.
d. Rapidez o lectura a saltos.
Esta autora vincula el reconocimiento de la palabra a la correspondencia sonido-grafía, al
agrupamiento de palabras, a la rapidez o lectura a saltos y al movimiento de los ojos por la
página.
Antich (1988) define tres mecanismos vinculados con la técnica de lectura y uno con la
comprensión del texto escrito. Estos están dispuestos sin un orden jerárquico o lógico, pues
reconoce las palabras, las interpreta, después las agrupa y por último las lee rápidamente.
Sin embargo, el lector agrupa las palabras para leerlas, (en ese proceso las reconoce y al
agruparlas su lectura es rápida y a saltos), y paralelamente las interpreta.
Desde el punto de vista de Niechaeva, citada por Folomkina (1988) los mecanismos de la
habilidad de lectura son los siguientes:
a. Conjetura lingüística o pronóstico probabilístico.
b. Conjetura semántica.
c. Aumento del ritmo de lectura.
d. Reproducción del texto leído en forma oral y escrita.

Por su parte Folomkina (1988) argumenta que existen dos mecanismos de la habilidad de
lectura:
a. La habilidad de establecer nexos sólidos entre fonema y grafema.
b. La inferencia del material lingüístico.

TIPOS DE LECTURA

Lectura Científica.- Es necesario hablar de lectura científica porque tratandose de realizar una
investigación científica, no es útil o suficiente la lectura común y corriente que hace la meyoría de las
personas, lectura sin profundidad y generalmente sin proposito especifico, aparte de la recreación o la
necesidad de informaciones superficiales.
En cambio para realizar una investigación es necesaria una lectura mucho más profunda y el lector –
investigador tiene que aprender a utilizar correctamente los materiales de estudio: libro, revista, mapas,
diagramas, tablas, organigramas, cronogramas, etc. Tiene que aprender a leer entre líneas y a extraer con
facilidad las ideas principales de un escrito separando lo principal del objetivo.

Lectura Receptiva.- Supone la capacidad de realizar la mejor cantidad de ideas, para luego agruparlas y
si amerita la situación, sacar una conclusión, como en una charla pero con lectura.

Lectura Rápida.- Cuando es total pero poco profundo ya que solo se busca una visión de conjunto o de
información general.

Lectura Informativa.- Es la que se lleva a cabo a trvés de la lectura de periódicos, revistas, obras de
divulgación o documentación, novelas, ensayos, etc. Este tipo de lectura suele ser rápida y la atención
difusa.
El lector determina aquellos detalles que más le llaman la atención, por ejemplo: al leer el periódico se
separan en aquellas noticias cuyos títulos le interesan. Existen dos maneras de atribuir dentro de este tipo
de lectura:
Explorativo.- En la quese pretende onbtener una vista general.
Inquisitiva.- En la que se buscan determinados detalles o datos
A continuación enumeramos 21 estrategias de
lectura que funcionan en todo tipo de
contenido.
1. Vuelve a leer el texto
Normalmente al leer un texto por primera vez nos quedaremos con la idea
principal. Si luego queremos profundizar, volver a leerlo es una de las mejores
opciones ya que cuando sabemos de qué trata, los detalles que en un principio
pudimos pasar por alto serán mucho más obvios tras la segunda lectura.

2. Usa tu conocimiento previo


La información que vamos aprendiendo en el trancurso de nuestra vida puede
resultarnos de mucha ayuda para afrontar nuevas situaciones. De igual modo,
cuando vayamos a leer un texto, estos conocimientos previos son de suma
importancia pues pueden facilitar la comprensión del mismo.

3. Lee entre lineas, usa las pistas del contexto


Cuando nos encontramos inmersos en la lectura de un texto y tenemos problemas
con el significado de una palabra pero no disponemos de herramientas para
averiguar su significado, debemos fijarnos en las partes del texto que la rodean. De
esto precisamente es de lo que hablamos cuando nos referimos a ‘las pistas del
contexto’. Este método consiste en la comprensión de una palabra cuyo significado
desconocemos ubicándola en contexto con el resto del texto. Debemos ser
capaces de leer entre líneas, al final todo se basa en emplear la lógica.

4. Piensa en voz alta


Todo adquiere mayor sentido cuando lo decimos en voz alta puesto que es mucho
más sencillo entender algo cuando se explica mediante la voz en lugar de leyendo
para uno mismo. Si leemos algo y resulta que no lo hemos comprendido por
completo, repetirlo en voz alta es una idea a tener en cuenta.

5. Haz un resumen
Cuando terminamos de leer puede que alguno de los detalles no hayan quedado
del todo claros. En este caso reunir los datos más importantes del texto tales como
los personajes, el motivo, los problemas, los resultados… puede servir como
ayuda para llenar esos pequeños huecos argumentales que no quedaron
completamente claros durante la primera lectura.

6. Ubica las palabras claves


Afrontar un texto no es una tarea fácil. Ponerse a escribir sin seguir ningún tipo de
estructura o sin tener en cuenta los elementos que forman parte del relato narrativo
sería un error. Normalmente los escritores colocan palabras claves, palabras que
se repiten a lo largo del texto y que ayudan al lector a prestar mayor atención de
manera inconsciente en eso que el autor quiere remarcar. Ubicar esas palabras
clave puede resultar de gran ayuda para la comprensión del texto.

7. Haz predicciones
Algo que siempre está en nuestra mente es la expectativa, expectativa ante
cualquier cosa. Hacer predicciones de cómo terminará el texto nos ayudará a
involucrarnos en el mismo.

8. Visualiza
Una idea que verdaderamente puede ayudarnos a la hora de comprender un texto
es crear nuestras propias imágenes mentales de eso que estamos leyendo.

9. Organizadores de texto
A la hora de estudiar o comprender un texto de mayor extensión, los organizadores
de texto pueden convertirse en nuestros mayores aliados. Puede que los
conozcamos como mapas conceptuales, algo muy parecido a un resumen del texto
pero más ordenado. En estos mapas tomaríamos los datos más relevantes los
cuales uniríamos mediante conexiones con sus respectivos conceptos. Si existe
alguna relación entre un concepto y otro, resulta muy positivo hacer una conexión
entre ellos o una jerarquía que ayude a ver de una manera gráfica cómo uno
afecta al otro y viceversa.

10. Evalúa lo aprendido


Una vez hayamos leído el texto en cuestión, verificar si lo hemos entendido todo o
si por el contrario existen partes que nos hayan costado más, es muy importante
para lograr una total comprensión del texto. Si existe algo que no haya quedado
del todo claro y somos conscientes de ello desde un principio, es mucho mejor
percatarse de ello a tiempo para poder corregirlo.

11. Cuestiona el texto


A medida que vayamos leyendo debemos tomarnos el tiempo que sea necesario
para cuestionar el contenido. Realizar preguntas acerca de lo que estamos
leyendo nos ayudará a comprender su planteamiento al mismo tiempo que puede
proporcionarnos una nueva perspectiva. Si nos cuestionamos eso que hemos
leído, seremos capaces de interpretar mucho mejor el relato.

12. ¡Para!
No somos máquinas por lo que de la misma manera que nuestros músculos se
cansan después de realizar una actividad física, nuestros ojos y nuestra mente
también pueden sentir ese cansancio. Tras largos periodos de tiempo leyendo sin
apenas descanso, lo más probable es que nuestra compresión y atención
disminuyan considerablemente. Lo más aconsejable en estos casos es parar y
tomar un descanso realizando otro tipo de actividad que nada tenga que ver con la
lectura.

13. Monitorea y repara tu entendimiento.


Como lectores tenemos que estar concentrados en eso que estamos leyendo
poniendo toda nuestra atención en el relato para poder comprender su argumento.
Si se diese el caso de que no acabamos de entender lo que hemos leído, debemos
parar e intentar reparar esa falta de entendimiento. Podemos comenzar por releer
eso que no ha quedado del todo claro y si todavía tenemos dificultades siempre
podemos buscar soluciones alternativas como pedir ayuda a alguien que sí
entienda el contenido del texto.

14. Parafrasea
Una excelente idea que podemos llevar a cabo cuando no tenemos muy claro
algún concepto de un texto, es tratar de repetir eso que acabamos de leer pero
empleando nuestras propias palabras.

15. Toma apuntes


Los apuntes son una parte importante del aprendizaje puesto que nos sirven de
repaso. Sirven para ubicar los puntos importantes del texto y para organizar la
estructura del mismo. Unas notas realizadas a mano nos ayudarán a tener las
ideas mucho más claras y ordenadas.

16. Ajusta el ritmo en el que lees


Es muy probable que cuando comencemos a leer un texto vayamos mucho más
rápido pero conforme avancemos en el relato el ritmo de lectura disminuya ya que
nuestra mente se cansa antes. Llegados a este punto no debemos agobiarnos, la
comprensión es más importante que la velocidad. Aquí el que comprende gana.

17. Ten prioridad por alguna información


Este es un punto importante ya que en algunas ocasiones los autores además de
dar a conocer la idea principal de su relato también mencionan una serie de
detalles que de una forma u otra sirven para complementar la idea principal
aunque no sean del todo relevantes para su comprensión. Esto puede terminar
confundiendo al lector y para evitar que esto suceda, cuando nos encontremos
ante un texto bastante extenso y lleno de información, lo más aconsejable es que
nos centremos en buscar lo que nos interesa y una vez hayamos comprendido la
idea principal pasemos a prestar mayor atención a los pequeños detalles.

18. Proponte un objetivo como lector


Para muchos leer resulta apasionante y para otros es simplemente una actividad
más. Lo que sí que es un hecho que puede afectar tanto a ávidos lectores como a
personas que dediquen menos tiempo a la lectura, es que a la larga leer por leer
no resulta nada placentero. Lo mejor que podemos hacer para no acabar hastiados
por la lectura es marcarnos una serie de objetivos, escoger temas que nos
interesen y saber cuándo tomar un descanso.

19. Conexiones textuales


Para tener una mayor comprensión del texto no es suficiente con leerlo. También
es necesario detectar relaciones dentro del propio relato en el caso de que éste
fuera bastante extenso. Los conectores ayudan mucho para llevar a cabo esta
labor puesto que nos pueden resultar muy útiles a la hora de obtener una
comprensión integral de lo que estamos leyendo.

20. Haz una lectura rápida


Una manera sencilla de interpretar y conocer la idea principal de un texto en un
primer momento, es realizando una lectura rápida y superficial que sirva para
obtener una idea general de lo que ocurre en la historia.

21. Para, Resume, Pregunta


Una vez hayamos concluido la lectura, debemos hacer tres cosas que nos servirán
para averiguar si hemos entendido el texto en cuestión. Estos tres pasos consisten
en detenerse a reflexionar lo que acabamos de leer, hacer un pequeño resumen
del contenido y finalmente pasar a plantearnos una serie de preguntas en relación
al argumento. Esto se traduce en una mejor comprensión del texto puesto que
durante su lectura hemos buscado soluciones para entender eso que un principio
no acabábamos de ver con claridad.