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Reglas de acentuación ortográfica

El Acento

Importante es destacar que todas las palabras en castellano llevan acento.


El acento es la intensidad de la voz para destacar una sílaba respecto a las demás.
Algunas palabras llevan una tilde identificando el acento ortográfico.
Todas las palabras llevan acento pero no todas llevan tilde.
Existen reglas para determinar en qué sílaba va el acento ortográfico (tilde).

Los cuatro tipos de palabras que determinan la acentuación 


1. Agudas
2. Graves
3. Esdrújulas
4. Sobresdrújulas
Las Palabras Agudas

Las palabras agudas son las que llevan acento (la intensidad de la voz) en la última sílaba.
Se tildan las que terminan en N, S, o Vocal.
Ejemplos:   también - algún - jamás - según - sillón - además - organización - capitán - alemán – anís.

Las Palabras Graves

Las palabras graves (o palabras llanas) son la que llevan la intensidad de la voz en la penúltima sílaba.

Cabe recalcar que no todas las palabras graves llevan acento ortográfico (tilde).

Las palabras graves NO llevan tilde si terminan en VOCAL o en N o S:

Ejemplos de palabras graves CON tilde


árbol - cárcel - ángel - difícil - túnel - azúcar - lápiz - césped - fácil - útil - carácter - débil

Ejemplos de palabras graves SIN tilde


problema - adulto - martes - zapatos - volumen - pesca - amazonas - tasa - piso - corazones

Las Palabras Esdrújulas

Las palabras esdrújulas son las que llevan la intensidad de la voz en la antepenúltima sílaba.

Importantísimo destacar que en este caso todas las palabras se acentúan con el acento ortográfico (tilde) siempre.

Ejemplos de palabras esdrújulas


América - Bélgica - Sudáfrica - música - miércoles - sílaba - máquina - gramática - económico - pájaro - séptimo -
cuídate - brújula - gótico - hígado - ejército - características - cállate - dámelo - fósforo - cáscara - cerámica - oxígeno
- didáctico - válido
Las palabras esdrújulas también se llaman proparoxítonas.

Las Palabras Sobresdrújulas

Las palabras sobresdrújulas son las que llevan la intensidad de la voz en la sílaba anterior a la antepenúltima sílaba.
Todas llevan tilde.

Ejemplos de palabras sobresdrújulas


cuéntamelo - devuélveselo - éticamente - fácilmente - explícaselo - rápidamente - juégatela - últimamente -
véndemelo - repíteselo - frívolamente - ágilmente - ábremelo - dígaselo - cálidamente - difícilmente - dibújamelo -
dócilmente - gánatela

REGLAS DE LA DIVISIÓN SILÁBICA

La lengua española divide los sonidos por sílabas según la siguiente normas:

1ero. Una sola consonante entre dos vocales se agrupa con la vocal que sigue. Ejemplos: a-gu-je-ro, pe-lo-te-ro.

2do. Dos consonantes entre dos vocales se agrupan una para cada vocal. Ejemplos: in-men-son, gim-nas-ta.
Esta regla tiene una excepción: los grupos consonánticos pr, pl, br, bl, fr, fl, tr, tl, dr, dl, cr, cl, gr, se unen a la vocal
siguiente. Ejemplos re-fres-co, a-flo-jar.

Las consonantes dobles en la escritura ch, ll, rr, responden a un solo fonema, por lo que se consideran a los efectos
de la separación silábica como una sola consonante. Ejemplo, ca-lle, ce-rro.

3ero. tres consonantes en medio de dos vocales se agrupan dos con la primera vocal y la tercera con la vocal que
sigue. Ejemplos; ins-pec-tor, obs-ta-cu-li-zar. Esta regla tiene la excepción anterior. Ejemplos: A-tlan-ti-co, ham-bre.

4to. Cuatro consonantes en medio de dos vocales se agrupan dos con la primera vocal y las otras dos con la vocal
que sigue. Ejemplos: Cons-truc-ción, ins-truc-ción.

Nota: en el caso de las palabras compuestas o formadas por prefijos, la Academia permite que ésta se dividan según
sus elementos o según las reglas generales de separación silábica. Ejemplos: mal-es-tar o ma-les-tar 

Las palabras de una sola sílaba reciben el nombre de monosílabas. Ejemplos: Juan, mes, con, por.

Las palabras que tienen más de una sílaba reciben el nombre de polisílabas, que a la vez se divide en varias clases:
bisílabas (si tienen dos sílabas, ejemplos: ca-sa, pe-dro), las trisílabas (si tiene tres silabas, ejemplos: com-pa-dre,
cam-pes-tre); tetrasílabas (si tiene cuatro silabas), pentasílabas, hexasílabas, heptasílabas, y asi sucesivamente. 

LINEA DEL TIEMPO DE LA CONSTITUCION POLITICA DE COLOMBIA


ENSAYO SOBRE LA IDEOLOGIA

En ciencias sociales, una ideología es un conjunto normativo de emociones, ideas y creencias colectivas que son
compatibles entre sí y están especialmente referidas a la conducta social humana. Las ideologías describen y
postulan modos de actuar sobre la realidad colectiva, ya sea sobre el sistema general de la sociedad o en uno o
varios de sus sistemas específicos, como son el económico, social, científico-
tecnológico, político, cultural, moral, religioso, medioambiental u otros relacionados al bien común.

Las ideologías suelen constar de dos componentes: una representación del sistema, y un programa de acción. La
representación proporciona un punto de vista propio y particular sobre la realidad vigente, observándola desde una
determinada perspectiva compuesta por emociones, percepciones, creencias, ideas y razonamientos, a partir del
cual se le analiza y compara con un sistema real o ideal alternativo, finalizando en un conjunto de juicios críticos y de
valor1 que plantean un punto de vista superior a la realidad vigente. El programa de acción tiene como objetivo
acercar en lo posible el sistema real existente al sistema ideal pretendido.
Por su receptividad frente al cambio, hay ideologías que pretenden la conservación del sistema - conservadoras-, su
transformación radical y súbita -revolucionarias-, el cambio gradual -reformistas–, o la readopción de un sistema
previamente existente -restaurativas-.
Por su origen, alcance y propósito, las ideologías pueden desarrollarse gradualmente a través de la observación, el
diálogo, el ajuste mutuo y el consenso sobre lo que es considerado socialmente correcto, desviado o dañino, o bien
ser impuestas (incluso por medio de la violencia) por un grupo dominante especialmente interesado en generar
influencia, conducción o control colectivo, sin distinción si éste es un grupo social, una institución, o un movimiento
político, social, religioso o cultural o si su propósito se centra en promover el bien común o un interés particular.
El concepto de ideología se diferencia del de cosmovisión (Weltanschauung) en que éste se proyecta a
una civilización o sociedad entera, en cuyo caso está relacionado con el concepto de ideología dominante, cuando
esta abarca todos los sistemas específicos de la sociedad y es compartida por una amplia mayoría de la población.
Por su naturaleza colectiva, el concepto rara vez se restringe al modo de pensar de un individuo aislado o particular.

Hablamos de ideología cuando una idea o conjunto de ideas determinadas interpretadoras de lo real son
consideradas como verdaderas y son ampliamente compartidas conscientemente por un grupo social en una
sociedad determinada.
Tales ideas se convierten en un rasgo fuertemente identitario, de forma similar a la religión, la nación, la clase social,
el sexo, partido político, club social, etc. y se forman tanto en grupos pequeños y cerrados como las sectas o grupos
mayores y abiertos como partidarios de un equipo de fútbol...

ORIGEN DE LAS IDEOLOGIAS


El origen de la mayoría de las ideologías se encuentra en una corriente filosófica cuando asume una versión muy
simplificada y distorsionada, por falsa creencia, de la filosofía original. En este sentido se produce, de forma general,
un carácter insincero, cuando un pensamiento original se convierte en «....ismo» (Platón → platonismo; Marx →
marxismo; capital → capitalismo; anarquía → anarquismo; etc.).
Su origen se sitúa en el interés personal, de acuerdo con las necesidades que sustentan socialmente un determinado
pensamiento. Se separa y disocia de la realidad, porque la manipula en forma de propio interés.
Los primeros filósofos que estudiaron la «ideología», los psicologistas franceses (Condillac, Cabanis, Destutt de
Tracy), situaron esa necesidad en el «yo interior», interpretado de diversas formas (psicologismo y psicofisiologismo).
El sujeto se opone a lo exterior, que se da como suceso, puesto que requiere la reflexión individual. Estos filósofos
franceses pretendían estructurar una teoría sobre el materialismo primitivo de las sensaciones y de ahí su derivación
en emociones, pasiones y sentimientos. De manera que del hecho, del suceso o del acontecimiento exterior se pasa
psicológicamente a la manera interior de captar las cosas y apreciar estas categorías de la psicología personal.
Más tarde el compromiso político de filósofos sociales (socialistas utópicos, Saint-Simon, Fourier, Proudhon) situó el
interés en las necesidades de la vida social. El vuelco que protagonizó al extenderse al ámbito de la sociedad fue
considerable. Del interés del individuo se pasó al interés del grupo. Esto provocó que se acuñase el calificativo de
«doctrinarios» para referirse a los «ideólogos» en su enfrentamiento con el poder, lo que confirió a la palabra un
sentido peyorativo que a día de hoy no ha perdido.
Después del psicologismo de los franceses, se pasó, primeramente, a las formas filosóficas propias y,
posteriormente, a las relaciones económicas. El sentido más elaborado de ideología, en el primer sentido, es el
de Hegel y, en el segundo, de Marx.
Se consideró la ideología como una «escisión de la conciencia», que produce la alienación, bien sea ésta
considerada como meramente dialéctica del pensamiento, en el idealismode Hegel o dialéctica material en
el materialismo de Marx.
En el siglo XX, la ideología es considerada como problema de comunicación social. Para los  frankfurtianos, de
manera especial para Habermas, la ideología expresa la violencia de la dominación que distorsiona la comunicación.
Este habla de la relación entre el conocimiento y el interés. Esto produce una distorsión que es consecuencia de
una razón instrumental, como conocimiento interesado, y que es la responsable de la ciencia y la tecnología falsas
como ejes de la dominación social. Es pues necesaria una hermenéutica de la emancipación y liberación. De la
misma forma, Marcuse subraya este hecho en el seno de las clases sociales, en particular políticamente dentro de
los partidos y sindicatos.
Karl Mannheim y Max Scheler enmarcan la ideología en el marco de la sociología del saber. El saber enmarcado
dentro de la dominación política genera tal cúmulo de intereses que configura la cosmovisión de los grupos sociales.
No hay posibilidad de escapar a una ideología bien construida. Todo gira a su alrededor. Mannheim distingue entre
ideología parcial, de tipo psicológico, e ideología total, de tipo social.
Sartre, por su parte, introduce una idea de «ideología» completamente diferente. Para Sartre la ideología es fruto de
un pensador «creador», capaz de generar un modo de ver la realidad.
Por otro lado, Willard van Orman Quine trata la relación entre los objetos exteriores, de ahí fuera, y los sujetos
interiores, de ahí dentro. En otros términos, liga la ideología a un modo razonado de considerar la ontología.
A finales del siglo XX, sin embargo, se entra en una época de infravaloración de lo ideológico, de la mano de las
ideologías conservadoras, de forma que algunos han proclamado el ocaso de los ídolos, como "El fin de las
ideologías". incluso proclamado el triunfo del pensamiento único y el "fin de la historia" o el "choque de
civilizaciones".
La ideología como falsa creencia debe estudiarse en términos de su lógica degradada, más que en la filosofía de la
que se deriva. Sin embargo, es difícil comprender cuándo y en qué términos una filosofía pasa a ser ideología.  Max
Weber afirma que las filosofías se seleccionan primero para ser ideologías después, pero no explica, cuándo, cómo y
por qué. Lo que sí podemos asegurar es que existe una relación dialéctica, es decir de discurso, entre ideas y
necesidades sociales, y que ambas son indispensables para configurar una ideología. Así nace el interés y las
necesidades sentidas por el cuerpo social (o un grupo de éste); no obstante pueden fracasar por no tener ideas
claras que lo sustenten. Al igual que hay ideas que pueden pasar inadvertidas por no ser relevantes para las
necesidades sociales, se requiere una falsa creencia aparentemente útil para que sea ideología.

El conflicto árabe-israelí se refiere a la tensión política y los conflictos armados entre el Estado de Israel y


sus vecinos árabes, en particular los palestinos.

Su definición, historia y posibles soluciones son materia de permanente debate y los problemas que incluye varían
con el tiempo. Al día de hoy, las principales cuestiones son la soberanía de la  Franja de Gaza y Cisjordania, el
estatus de la parte oriental de Jerusalén, de los Altos del Golán y de las Granjas de Shebaa, el destino de
los asentamientos israelíes y de los refugiados palestinos, el reconocimiento de Israel y Palestina; de su derecho a
existir y vivir en paz al abrigo de amenazas y actos de fuerza, así como la relación de Israel con  Siria y el Líbano.
Actualmente Israel tiene tratados de paz vigentes con Egipto y Jordania que garantizan su convivencia. Así mismo,
tiene tratados de alto el fuego firmados con el Líbano, Siria y Arabia Saudí que, si bien no reconocen la existencia
de Israel, sí que han supuesto en la práctica un mecanismo eficaz para el cese de las hostilidades. También existe
un complejo acuerdo con Palestina, que supone el establecimiento de una especie de protectorado israelí sobre zona
palestina y un alto el fuego parcial.

Coste del conflicto


En vidas humanas, las estimaciones oscilan desde los 51.000 fallecidos (35.000 árabes y 16.000 Israelies desde
1950 hasta 2007, hasta los 92.000 fallecidos (74.000 militares y 18.000 civiles) entre 1945 y 1995.
Un informe del Strategic Foresight Group (un think tank radicado en la India) ha estimado el coste de oportunidad del
conflicto en Oriente Medio en unos 12 billones de dólares estadounidenses entre 1991 y 2010. El informe calcula el
hipotético PIB de los países de Oriente Medio comparando el actual PIB con el PIB potencial en tiempos de paz. El
correspondiente a Israel sería de un billón de dólares, mientras que a Iraq y a Arabia Saudita les corresponderían 2,2
y 4,5 billones, respectivamente. En otras palabras, si hubiera existido paz y cooperación entre Israel y los países
árabes desde 1991, un ciudadano medio israelí podría haber obtenido una renta anual de 44.000 dólares, en lugar
de 23.000 en el año 2010.