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Javier Echeverría

IV El pluralismo axiológico de la ciencia


Reporte de Lectura
Mariana Stefania Serrano Ramírez

Echeverría expone los siguientes métodos como resultado de una historia con evidente
pluralismo metodológico:

 Métodos deductivos e inductivos.


 Métodos de análisis y síntesis.
 Métodos experimentales.
 Método axiomático.
 Diversos métodos matemáticos.
 Método de observación.
 Método de medición.
 Método de clasificación.
 Métodos heurísticos.
 Método hipotético-deductivo.
 Métodos computacionales.
 Método basado en la comprensión de los fenómenos estudiados.
 Métodos hermenéuticos y contextuales.
 Métodos metacientíficos.
 Métodos de implementación técnica de conocimiento científico y construcción de
artefactos científicos.

Este pluralismo metodológico se acrecienta más si se asume la distinción entre los cuatro
contextos de los que se hablaban en el capítulo II. Por otra parte, Echeverría expone que
considerada la ciencia como una actividad plural, y no sólo como la búsqueda de
conocimiento, hay que atender a los valores y a las reglas que rigen dicha actividad de cada
uno y de tal manera, estaremos en condiciones de poner en relación el pluralismo
metodológico de la ciencia con el pluralismo axiológico inherente a la actividad científica.
En este mismo capítulo, Echeverría expone la evaluación en el contexto de enseñanza.
Especifica que la valoración de las propuestas y de las acciones de los científicos tiene lugar
en todos los contextos de la ciencia, y no sólo en el descubrimiento o innovación. El contexto
de educación no se limita a ser una simple transmisión de conocimiento e información, sea
ésta de tipo teórico o práctico.

Dentro del contexto de enseñanza, la ciencia es expresable en cualquier lengua, es traducible,


sin prejuicio de que pueda haber paradigmas inconmensurables en un momento histórico
dado. Tanto el saber teórico como el saber práctico de los científicos es translingüistico y
transcultural, puesto que puede ser enseñado en cualquier lengua y en cualquier cultura. Lo
que ocurre es que, en el caso del contexto de educación, la comunicabilidad, la publicidad,
la traductibilidad y el cosmopolitismo son valores centrales, y por consiguiente constitutivos
de lo que Echeverría llamara el núcleo axiológico de la actividad científica educativa. En
cambio, en el contexto de aplicación no tienen esa función central, aún siendo valores a tener
en cuenta. De este apartado Echeverría sigue contextualizando la evaluación en el contexto
de innovación y de aplicación. Sin embargo, lo que habría de puntualizar es la axiología de
la ciencia y el contexto de evaluación.

El contexto de evaluación deviene así el ámbito por excelencia para la filosofía de la ciencia.
Partiendo de esta perspectiva, caben dos líneas básicas de trabajo que expone de la siguiente
manera Echeverría:

1. Estudiar la axiología de la ciencia tal y como ésta se produce empíricamente en la


actividad de los científicos, y ello tanto a nivel individual como a nivel de grupo,
institucional o social.
2. La filosofía de la ciencia, sin embargo, no tiene por qué reducirse a la tarea anterior.
Es decir, la filosofía de la ciencia no tiene por qué ser sólo un saber de segundo nivel,
o sea, metacientífico.

Con ello Echeverría concluye que la Filosofía de la ciencia no ha de ser normativa respecto
a los contenidos de la ciencia, ni tampoco respecto a la metodología. No puede seguir
reduciéndose a una epistemología ni debe de seguir ocupándose únicamente de los valores
epistémicos.

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