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A.N.E.

C.F.E

CeRP del Centro

Asignatura: Historia contemporánea de 1914 a nuestros días

Docente a cargo: Fernando López D’Alesandro

24 de octubre de 2019

Alumno: Bruno Fernández


C.I: 4.983.148-6
Orientación: Historia.

Breve historia del Muro de Berlín


Introducción

En el presente trabajo se pretende realizar un breve pasaje por lo que fue la caída
del muro de Berlín. Para ello, se abordarán temáticas que son cruciales y que
influenciaron en gran medida este fenómeno. De este modo, apreciaremos por qué surgió
la división de Alemania en cuatro sectores: francesa, soviética, norteamericana e inglesa.
Visualizaremos como la situación internacional, la implementación de la perestroika, y la
sociedad alemana influenciaron en la caída del muro.
Este suceso histórico de gran magnitud tuvo una importancia crucial en el
desarrollo del siglo XX, tanto es así que Eric Hobsbawm denomina el fin de este siglo con
la caía del muro de Berlín en 1989.

Hacia un nuevo acontecer

El 9 de noviembre de 1989 cayó el muro de Berlín y


aparecieron las tendencias nacionalistas en todo el ámbito
geográfico dominado por la URSS. El 19 de agosto de 1991
Mijaíl Gorbachov perdió el poder tras un golpe de Estado
llevado a cabo por los altos cargos del P.C.U.S., el cual
puso en evidencia que se habían desbordado las metas
políticas de la Perestroika. Este hecho consumó finalmente
la desintegración de la URSS. Gorbachov cedió el poder en
favor de quien había sido electo presidente de la Federación
Rusa: un ex comunista llamado Boris Yeltsin, cuando ya el
proceso de desarticulación de la URSS era imparable. 1

Françoise Dubosquet-Lairys establece que el muro, símbolo de la Guerra Fría y


del enfrentamiento de dos ideologías, perdió su función en la noche del 9 al 10 de
noviembre de 1989. De cierta forma podemos decir que aquella noche significó el final de
una concepción bipartidista del mundo dibujado al final de la Segunda Guerra Mundial,
pero también una verdadera crisis para una gran parte de las izquierdas que veían
hundirse un sistema de valores y de referencias.

La derrota militar y la rendición incondicional de la Alemania nazi crearon una


situación radicalmente distinta de la que prevaleció el terminar la Primera Guerra Mundial.
En 1945, el país fue ocupado y dividido en cuatro zonas: soviética, norteamericana,
1 Revista de Lenguas Modernas (2015) La Perestroika. N.º 22, p. 474
inglesa y francesa; de igual manera la capital del Reich. La división de Alemania entre las
zonas de ocupación soviética y las tres occidentales se constituyó en la demarcación
Este-Oeste. Esta rivalidad llevó a la conformación de la República Federal Alemana (RFA)
y la República Democrática Alemana (RDA) en 1949, cada uno de esos Estados
incorporados al mundo occidental y al bloque soviético. En los años posteriores la RFA se
adhirió a la OTAN y otros organismos comunitarios de Europa occidental. Por su parte, la
RDA adhirió al CAEM (COMECOM) y el Pacto de Varsovia: “La división alemana se
confirmó el 13 de agosto de 1961 con la construcción del Muro de Berlín, símbolo de la
Guerra Fría y el mundo bipolar.”2

Jan Patula afirma que en 1976 se firmó en Helsinki el Acta Final de la Conferencia
de Seguridad y Cooperación en Europa por los representantes de 32 Estados europeos,
de Estados Unidos y Canadá. El documento en cuestión aseguró el principio de la
inviolabilidad de las fronteras existentes en el continente europeo, el reconocimiento de
los regímenes implantados en cada uno de los Estados y la cooperación económica,
comercial, científica y cultural de todos los firmantes. Esta conferencia posibilitó el
florecimiento de grupos defensores de los Derechos Humanos y Civiles en casi todos los
países del bloque soviético; estas agrupaciones se sintieron en cierto modo estimuladas y
protegidas por los compromisos de los Estados firmantes de respetar estos derechos.

El giro operado en la URSS de la mano del ascenso de Gorbachov al poder creó


una nueva situación para su país y para las relaciones soviético-euro-orientales y en
última instancia posibilitó la caída del muro de Berlín y la posterior reunificación alemana.

La Perestoika

A mediados de los ‘80 se hizo evidente la crisis económica y política que afectaba a
los países socialistas: un hecho impensable pocos años antes, teniendo en cuenta la
primacía de la Unión Soviética desde la posguerra. En menos de una década, el sistema
socialista se desmoronó.
El esfuerzo empleado en desarrollar la industria pesada concentró la mayor parte de las
inversiones, mientras la producción de bienes de consumo era insuficiente en cantidad y
calidad. La agricultura mostraba un importante descenso. La escasez de alimentos

2 Jan P. (1994) La cuestión alemana y Europa. Revista Mexicana de Ciencias políticas y sociales. p. 136
obligaba a hacer interminables colas; si bien el Estado aseguraba trabajo, salud,
educación y vivienda, la mayor parte del pueblo vivía con escasos recursos.

Por otra parte, el régimen político único limitaba la elección de los gobernantes y la
libertad de expresión. Los intelectuales fueron los primeros en exigir una apertura.
También dentro del partido había sectores que deseaban cambios.

Mijaíl Gorbachov asume la secretaría general del Partido Comunista de la Unión


Soviética en 1985. Propuso un plan de reformas económicas conocido como la
“perestroika” con el objetivo de reactivar la producción y la productividad, permitió la
existencia de cooperativas y empresas privadas en algunos sectores e intentó incorporar
a los obreros a la gestión de las empresas públicas . Paralelamente, redujo el peso de las
burocracias y la centralización y estableció medidas para liberalizar el comercio exterior, la
inversión extranjera y el desarrollo de nuevas tecnologías.

En el ámbito político, se mostró dispuesto a aceptar la libertad de prensa y la


existencia de partidos de oposición. En las elecciones legislativas de 1989 existió una
mayor participación popular

En política exterior, pese a las intenciones de rearme del presidente


estadounidense Ronald Reagan, promovió distensión, que culminó a fines de los ochenta
con importantes acuerdos de desarme.

Felipe Sahagún en “Perestroika 1989” establece que la perestroika no nace para


resolver injusticias sociales ni como defensa de los derechos humanos, sino que es la
respuesta a una crisis general del sistema, crisis que se refleja en una ineficacia
alarmante. La solución propuesta por el equipo de Gorbachov es la modernización del
sistema y, para lograr ésta, Gorbachov se plantea cuatro objetivos. A saber: modificar las
instituciones y métodos de trabajo para introducir competencias e incentivos, calidad e
innovación; institucionalizar la autoridad y limitar los mandatos de la clase dirigente;
legitimar el sistema en el interior y exterior, incorporándose a la sociedad internacional y
acoplando la legislación nacional al derecho internacional; reincorporar a la población,
cada día más despolitizada y marginada del poder, a la vida política y económica del país.
La caída del Muro de Berlín

El año 1989 fue decisivo para la República Democrática Alemana. En menos de un


año, el Estado germano-oriental pasaría de una relativa estabilidad a una desintegración
de sus aparatos estatales. La supervivencia de la RDA dependía de en gran medida del
apoyo decidido de la URSS y del mantenimiento del bloque soviético.

Sergio Alonso en “Inerpretaciones e impacto cultural y social del Muro de Berlin”


establecerá que el desarrollo de la perestroika y el glasnot contribuyó a que los sectores
más descontentos con el régimen pidiesen cambios en la Alemania Oriental. En 1988
comenzaron algunas detenciones y expulsiones de personas que pedían reformas y
cambios; y se llegó incluso a censurar un periódico soviético, el Sputnik.
En 1989, en la XIX Conferencia de Partido, Gorbachov y su aliado Yakovlev impusieron
una reforma política inédita y decisiva. En septiembre de este mismo año, se redujeron en
900.000 el número de miembros en el aparato (respondiendo a uno de los objetivos de la
perestroika) y se expulsaron a líderes contrarios a las reformas políticas. La doctrina
Brezhnev fue sustituida por la denominada doctrina Sinatra, donde dejaba libertad de
acción para los países del bloque soviético, rompiendo la unidad de la comunidad
socialista.

Aun así, y dado todo este panorama, Gorbachov seguía manteniendo la posición
de defensa de la integridad de la RDA tradicional de la política exterior soviética. Por
expresiones del propio Gorbachov, se puede apreciar este aspecto en cuestión:

“Nosotros como es natural tenemos que estar alerta por las


declaraciones al efecto de que el “asunto alemán” queda abierto, de
que nada está aún claro con las “tierras del este” y de que Yalta y
Potsdam son ilegitimas. Tales afirmaciones no son infrecuentes en la
República Federal de Alemania. Y permitan que les diga que todas
esas declaraciones sobre la “unidad alemana” están muy lejos de ser
la “Realpolitik”, utilizando un término alemán. No han proporcionado
nada a la RFA en los últimos cuarenta años. Fomentar las ilusiones de
un retorno a la “Alemania de las fronteras del 37”, significa socavar la
confianza en la RFA, entre sus vecinos y otros países”.3

En Europa del Este, las reformas del mecanismo económico (perestroika) cada vez
más radicales y la transparencia informativa (glasnot) que abrió un caudal de críticas

3 Gorbachov, M. (1991) Yo, Mijail Gorbachov, Perestroika: Mi mensaje al mundo, vol.2, Ediciones B,
Madrid, , p. 29.
nunca antes experimentadas, no tuvieron un efecto desconcertante para los grupos y
personajes con vocación disidente; por el contrario, significaron una luz de esperanza. Los
miembros de asociaciones opositoras mas o menos abiertas, como lo fueron los grupos
pacifistas y de los Derechos Humanos, aclamaban las visitas del artífice de la perestroika.
Sobre todo, en los regímenes más “cerrados”, como lo fueron la RDA, Checoslovaquia y
Rumania, era notoria una brecha entre las cúpulas gubernamentales y la animación
desbordante por parte de los grupos opositores y personalidades disidentes. Hasta
jóvenes inconformes llegaron incluso a componer canciones con música de rock en honor
a Gorbachov.

En cuanto a la RDA, establece Jan Patula, la crisis política del régimen se originó
con el éxodo de sus ciudadanos, quienes aprovechando las vacaciones de verano se
habían refugiado en las embajadas de la RFA en Budapest, Praga y Varsovia, capitales de
los países donde podían viajar libremente. Mientras tanto, Hungría vivía una enorme
efervescencia política que se tradujo en la descomposición del partido comunista, las
negociaciones con la oposición y la liberalización total del régimen. El gobierno húngaro
permitió la salida a los refugiados germano-orientales hacia la RFA y poco después
desmontó las cercas de púa electrizadas en su frontera con Austria y de este modo facilitó
a los de la RDA que deseaban abandonar el país sin molestarse en buscar refugio en la
embajada germano-occidental.

Otros autores como el economista Albert O.


Hirschman, señalan que el colapso de la
República Democrática Alemana se debe a una
acción combinada entre la salida masiva de
ciudadanos (exit) de la Alemania Oriental, con una
oleada de protestas (voice) que se fueron
intensificando; señalando como esencial la salida
de ciudadanos para que se cumpliesen los
objetivos de las protestas. 4

La reacción de las autoridades de Berlín Occidental no se hicieron esperar y


acometieron ante tal situación: el 12 de septiembre de 1989, el órgano oficial del partido
comunista, Neues Deutshchland5, publicó un editorial titulado: “El gran golpe desde la

4 Alonso Pampliega, S (2015) Interpretaciones e impacto cultural y social del Muro de Berlín.
1961-1989. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Oviedo. p. 33
5Neues Deutschland es un periódico diario nacional de Alemania. Fue el órgano oficial del Partido
Socialista Unificado de Alemania, quRepública Democrática Alemanae gobernó la , y como tal
sirvió como una de las herramientas informativas más importantes del partido.
RFA” en el cual se afirmaba, dentro de otras cuestiones, que se había procedido a sacar
ilegalmente de la República Popular Húngara a gran cantidad de ciudadanos de la RDA
con destino a la RFA, infringiendo de este modo tratados y convenios firmados sobre la
base de los derechos internacionales.

A lo largo y ancho del país, en el seno mismo del partido comunista, se levantaron
las voces de protestas, exigiendo, entre otras cosas, una discusión franca y pública sobre
los males que aquejaban al país y una redefinición del rumbo para la política
gubernamental. El líder del partido comunista y el Estado de la RDA, renunció a su
función dejando la jefatura. A pesar de las promesas de emprender reformas a fondo, las
manifestaciones callejeras crecieron muy rápidamente.

La ola de protestas no se apaciguó ni durante las ceremonias del XL aniversario


de la fundación del RDA; por el contrario, aprovechado la estancia de Gorbachov en las
festividades se le pidió ayuda. El discurso que brindó Gorbachov no dejó dudas acerca de
la crisis política global del régimen comunista en la RDA. La Unión Soviética no tenía la
intención de sostener el régimen de Berlín Oriental por la fuerza.

Finalmente, el día 9 de noviembre de 1898, el gobierno germano-oriental decide


abrir las fronteras por no poder contener el flujo de refugiados vía Checoslovaquia,
Hungría y Austria. Esa misma noche, se abrió el hermético muro de Berlín, los ciudadanos
de ambos lados se vieron eufóricos, otros empezaron a derrumbarlo con instrumentos
rudimentarios.

La unificación

Ignacio Sotelo en “Veinte años desde la caída del muro de Berlín” explicita que la
unificación se produjo de manera muy diferente a la esperada y marcó de forma decisiva
los años venideros. Se esperaba que, teniendo en cuenta la recuperación de la
democracia en la Alemania Oriental, ambos Estados negociaran el camino de la
unificación.

El sueño de una minoría de izquierdas, que la unificación de los dos Estados


alemanes en una Alemania nueva hubiese facilitado la fusión de lo mejor del capitalismo y
lo mejor del socialismo, se hundió inmediatamente en un proceso acelerado de
unificación. Muy pronto se esfumó este modelo de unificación planteado por la izquierda,
que se había manejado durante muchos años. Tres factores cambiaron en pocas
semanas el rumbo que tomaría el proceso de unificación: 1- en cuanto se abrió la frontera,
se inició un éxodo hacia occidente (medio millón de personas hasta las elecciones de
marzo de 1990), que se suponía que iría en rápido aumento, dada la dependencia
económica de la RDA de un COMECOM a punto de desaparecer; 2- la victoria de la
democracia cristiana en las primeras elecciones libres de la FDA mostró la voluntad
mayoritaria de integrarse lo antes posible y sin condiciones en la República Federal, y 3-
la renuncia de los aliados europeos a convivir en un futuro próximo con una Alemania
unida (sobre todo el Reino Unido de Thatchet 6 y Francia). Estados Unidos apoyaba el
proceso únicamente si Alemania permanecía en la OTAN y en la Comunidad Europea,
dos condiciones a las que la URSS se había opuesto.

La unificación fue posible gracias a que Kohl 7 negoció con Gorbachov llegando a
un acuerdo en el cual la Unión Soviética reconocería la soberanía plena de la Alemania
unida para mantener las alianzas que considerase oportunas, y Alemania aceptaba las
condiciones de la Unión Soviética concernientes a la prohibición de armas nucleares,
biológicas y químicas, y una reducción de los ejércitos a un máximo de 370.000 soldados.

La primera consecuencia de la unificación fue económica: aunque se ampliase el


mercado interno, el enorme gasto público que la unificación trajo consigo relentizó el
crecimiento durante muchos años. Pero muy pocos se opusieron a la unificación por el
gasto pública que esta conllevaría, de igual modo, esto explicaría que la euforia en el
oeste fuese mucho menos que en el este.

Según el periódico Berliner Morgenpost de 17 de


septiembre de 2009, en una encuesta hecha para
el semanario Stern, el 16 % de los alemanes
occidentales y el 10 % de los orientales quisieran
que los dos Estados alemanes siguieran
existiendo; incluso el 15 % de la población desea
que se vuelva a edificar el muro para mantener a
cada uno en su sitio. Seguro que estas cifras se-
rían mucho más altas si la encuesta se hiciera en
alguno de los países vecinos. 8

6Margaret Hilda Thatcher fue una política británica que ejerció como primera ministra del Reino
Unido desde 1979 a 1990.
7 Joseph Kohl fue un político y estadista alemán que desempeñó el cargo de canciller de Alemania entre 1982 y 1998.
8 Sotelo, I. (2010) Veinte años desde la caída del muro de Berlín. Magazine: N.º 19. p. 13-14
La unificación se llevaría a cabo tratando de reducir a un mínimo las mudanzas en
la vieja República Federal. Sí hubo disposición a pagar lo que fuese necesario, en
cambio, no a modificar lo más mínimo las estructuras económicas, sociales, políticas,
aunque ello implicase forzar a la antigua RDA a encajar en el modelo occidental sin
concesiones. Para esto, fue necesario que la Alemania socialista empezase por
autodisolverse, de tal modo que los Estados Federados resultantes pudieran ser
anexionado sin que la estructura política, social y económica de la República Federal
cambiase en lo más mínimo. Se recurrió al artículo 23 de la Ley Fundamental de Bonn en
el cual permitía anexionar cada uno de los 5 Estados Federados en los que la república
unitaria del este se había autodisuelto. Posteriormente se suprimió este artículo para
evitar la sospecha de que en el futuro el procedimiento pudiera repetirse en cualquier otro
país germánico, como por ejemplo en Austria.

Las consecuencias de la apertura del Muro sobrepasan con mucho Alemania, que
consiguió la unificación. La Unión Soviética se desplomó, después de haber puesto punto
final a la Guerra Fría en 1989.

Conclusiones

Alemania durante el período de la Guerra Fría fue territorio de disputa ideológica.


Un territorio dividido a la fuerza, cuestión que sobrepasa a lo geográfico, político e
ideológico, sino que también fue dividido en el ámbito humano, donde miles de familias
perdieron contacto con seres queridos cercanos.

El muro de Berlín, símbolo clave de la Guerra Fría cuyo desarrollo corrió por suerte
de muchos países, fue derrumbado en 1989. Fue derrumbado por la sociedad, por los
poderes que confluían exteriormente y, también, por la implementación de la perestroika
por parte de Gorbachov. La perestroika y el glasnot contribuyó a que los sectores más
descontentos con el régimen pidiesen cambios en la Alemania Oriental. La URSS,
Estados Unidos, la sociedad y en general todo el mundo no podían seguir sosteniendo el
muro de Berlín. La apertura de las fronteras significó un hito en la historia el cual siempre
va a ser recordado por aquellas personas y estudiosos que de alguna manera u otra los
afectó o los movilizó para el estudio de este hecho histórico.

Bibliografía

Sotelo, I. (2010) Veinte años desde la caída del muro de Berlín. Magazine: N.º 19.

Alonso Pampliega, S (2015) Interpretaciones e impacto cultural y social del Muro de


Berlín. 1961-1989. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Oviedo.

Gorbachov, M. (1991) Yo, Mijail Gorbachov, Perestroika: Mi mensaje al mundo, vol.2,


Ediciones B.

Patula, J. (1994) La cuestión alemana y Europa. Revista Mexicana de Ciencias


políticas y sociales.

Loaiza, R. (2015) La Perestroika. Revista de Lenguas Modernas, N°22/ 469-476/.

Dubosquet-Lairys, F. (s.f) La caída del Muro de Berlín en primera plana en El


Independiente: ¿objeto o pretexto? Universidad de Rennes 2 Alta Bretaña.

Menéndez, J. (1958) Berlín, Alemania y la Guerra Fría. Revista de Política


Internacional, N°41.