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COMPRENSIÓN Y REDACCIÓN DE TEXTOS I (CGT)

UNIDAD 3
SESIÓN 7A

Tema Revisión de fuentes y elaboración del esquema de ideas para Tarea


Académica 2
Logro de El alumno elabora el esquema de ideas para un texto argumentativo a
la sesión partir de la revisión de una serie de fuentes sobre el tema propuesto.

Actividad 1
Revisa cada una de las fuentes. Asimismo, busca otras que tengan la misma afinidad
temática. Luego, organiza la información a través de una de las estrategias de manejo de
fuentes desarrolladas en el curso.

Fuente 1
César Hildebrandt analiza la televisión peruana
http://www.youtube.com/watch?v=oM8x_sYido8 (4:57)

Fuente 2
Marco Aurelio Denegri, la adicción a la basura televisiva
http://www.youtube.com/watch?v=tTFYi-yXqxo (4:14)

Fuente 3
Pobreza en la televisión peruana

El empobrecimiento de la televisión peruana se inició en el gobierno de Fujimori. Los


medios de comunicación fueron comprados y sometidos a la opresión del gobierno
dictatorial de ese entonces. A partir de ese momento, la historia cambió; la calidad de los
contenidos televisivos tuvo un revuelco y, hasta ahora, no se recompone de la “tv basura”.
Los productores prefieren hacer programas de espectáculos, porque venden más. Debido a
que tienen más rating, obtienen mayores ingresos, al margen de la falta de creatividad e
innovación por parte de las productoras. Esta tendencia influye de manera directa en la
sociedad, ya que es el medio de comunicación que mayor influencia tiene. Además, se
caracteriza porque utiliza el morbo, sensacionalismo y el escándalo. Va en contra de los
valores democráticos o cívicos, ya que muchos programas transmiten contenidos para
adultos en una hora en la que los niños tienen acceso a la televisión. Esto implica falta de
respeto como también falta de responsabilidad por parte de los productores.
Muchas veces, algunos nos sentimos indignados al no poder hacer nada para que esta
problemática cambie y nos preguntamos ¿a quién le compete el tema? La respuesta
involucra al gobierno. Sin embargo, no solo el gobierno es el responsable sino nosotros
mismos, porque la pobreza televisiva del país ofrece lo que los televidentes en su mayoría
desean. El público prefiere programas de espectáculos, porque estos ocultan la realidad que
no se quiere ver. En el caso de las telenovelas, estas plasman, a través de personajes
conocidos, circunstancias que el público quiere vivir. Dado que los temas educativos no
generan rentabilidad, se opta por generar programas que no nos ayudan a crecer como
sociedad.
[Adaptado de http://www.elblogdetopo.com/2013/08/television-basura-en-el-peru-una-de-
las.html]

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Fuente 4
Información sobre la televisión basura 28/02/2015

Perú21 le consultó a Jorge Acevedo, docente de la Facultad de Ciencias y Artes de la


Comunicación de la PUCP, el significado del concepto ‘televisión basura’ y por qué, pese
a que existe un Consejo Consultivo de Radio y Televisión, no se ha podido realizar
cambios en la parrilla de programas de los canales nacionales.
¿Qué es la televisión basura?
Es la televisión que no respeta los principios de la Ley de Radio y Televisión (Ley
N°28278) ni los artículos que tienen que ver con la franja familiar (Artículo 40).
¿Cuál es la característica principal de este tipo de televisión?
La televisión basura es la TV que privilegia por encima de cualquier cosa el negocio, la
ganancia. Eso es lo que está pasando ahora en la televisión peruana a través de diversos
programas en donde se denigran a las personas.
Si existe un consejo consultivo, ¿por qué aún existen problemas con el contenido de
las parrillas de programas de los canales de TV?
CONCORTV es un consejo consultivo sin capacidad de sanción. Creo que cumple un rol
interesante investigando y promoviendo el debate, la discusión, pero no tiene capacidad de
sancionar, pero el Ministerio de Transportes y Comunicaciones sí lo puede hacer.
¿Qué buscan al participar de esta marcha?
Muchos de los que estamos aquí (en la marcha) deseamos una autoridad autónoma, un
consejo como lo hay en Chile, como lo hay en diversos países de Europa, o como la
Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC, por sus siglas en inglés),
quienes se encargan de regular los contenidos en beneficio de las audiencias, de las
empresas, de los operadores, y de todos los diferentes actores.
[Extraído de http://peru21.pe/actualidad/jorge-acevedo-television-basura-que-no-respeta-
ley-radio-y-tv-2213134]

Fuente 5
A favor de la telebasura (y contra el autoritarismo de la cultura)

La Historia se repite: El Quijote también fue considerado irremisiblemente perjudicial para


su nación. En el siglo XVII, el ensayista inglés Sir William Temple, “llega a afirmar
que Cervantes y su obra provoca la decadencia española pues entre otras muchas
cosas, rebaja el principio de honor, de moral y de valor en la tradición española”.  Es más,
según él podría ser la causa de la caída del imperio español.
Es decir: ¡El Quijote también fue juzgado por algunos en su momento como pura cultura
basura nociva para los valores y fundamentos de la patria española! Lógico, dado que está
repleto de escatología y vulgaridades y se ríe de todo y todos. Y eso no la hace menos obra
maestra de la literatura universal.

Toda cultura establecida empezó siendo cultura basura


Pues lo mismo están haciendo ahora los promotores de esta marcha contra la cultura
basura: consideran cultura solamente aquello que YA está establecido; considerando
cultura basura (y por tanto indeseable) todo lo que nace en el proceso, sobre todo si es
peruano. Y encima confunden la telebasura con la corrupción en los medios. Vean su
festiva rueda de prensa:
Estoy de acuerdo con la próxima Marcha en contra de la TV basura en su exigencia de
que se cumpla el horario de protección al menor y cierto código de comportamiento, así

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como que, sobre todo, se sanee la producción televisiva alejándola de corruptelas, de
compras de espacios con dinero negro y de manipulaciones políticas. 

Pero el fondo que motiva la marcha me aterra: pues debajo de esa fina capa de
“responsabilidad ciudadana” se adivina un afán moralista que sólo  pretende, cada  vez
parece más claro, suprimir todo aquello que contradiga un modelo tremendamente puritano
y retrógrada de la cultura. Palabras como “moral”, “buenas costumbres”, “contenidos
nocivos y perniciosos” me hacen temblar… Son excusas aceptadas socialmente para lo que
siempre saben hacer las almas autoritarias: prohibir.

Una revista como Charlie Hebdo jamás podría existir en el Perú si hacemos caso a la


mentalidad de muchos de los que marcharán contra la cultura basura: sería considerada el
novamás del mal gusto, la chabacanería, la ofensa a los “valores” tradicionales, familiares,
religiosos… en suma, un atentado contra el orden y la moral. Que es lo que tiene que ser la
cultura para que sea cultura viva, curiosamente.
Es posible que la gente que marche convencida contra la TV basura es la que impida que
en el Perú exista nunca una obra autóctona con las características subversivas y
artísticamente estimulantes de Charlie Hebdo, Los Simpson, Spartacus, Nynphomaniac,
American Psycho, etc. etc.

Girls just want to have fun


A nivel personal, me da miedo dejar en esas manos la regulación de lo que podemos o no
disfrutar en la TV… un comité que ve mal que los niños elijan por sí mismos lo que
quieren ver (como si no lo hicieran en el resto del mundo y por Internet, cuando hoy la red
ejerce mucha mayor influencia y ofrece contenidos mucho más agresivos que la TV), pero
al que no le parece mal que los críos acudan a la Marcha… aunque seguramente esto
último no lo hayan decidido por ellos mismos, los pobres chiquillos.
Por su parte, la psicóloga del vídeo no tiene ni puñetera idea de lo que habla: la violencia
en los medios procede en su mayor parte de la ficción estadounidense. Por suerte la cortan
pronto (aparece en el minuto 8:08, es un momento muy divertido).
Con la única persona que sí estoy de acuerdo en el vídeo es con el chico que habla al
final, César Osorio Lara: en efecto, hay que intentar evitar que nuestros hijos quieran
parecerse solamente a un “rubiecito” de la TV o a una siliconada. Ahí sí entran los padres
en juego. Pero eso se consigue dando más opciones a los niños: promoviendo aún más su
fantasía, no suprimiéndola. 

En general, el tono de esa rueda de prensa, de esos ciudadanos indignados, es


EXACTAMENTE EL MISMO que el de los comités de ciudadanos cucufatos que en los
años 50 querían prohibir en Estados Unidos las actuaciones televisivas de un
jovencísimo Elvis Presley por sacudir lascivamente sus caderas y moverse de forma
libidinosa y “perniciosa” para las jovencitas gringas. El fondo de la cuestión sigue siendo
el mismo: gente amargada intentando amargarnos a los demás.
Para esa psicóloga de la rueda de prensa, la TV promueve la delincuencia juvenil como
para este “ciudadano ejemplar” lo hacía Elvis, llevándole a querer prohibir los conciertos
de rock’n’roll:
[Extraído de http://cholosoy.utero.pe/2015/02/09/a-favor-de-la-telebasura-y-contra-el-
autoritarismo-en-la-cultura/]

Fuente 6
No a la censura en la televisión

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Otra vez ha surgido el debate sobre si se debe regular el contenido de la televisión. Y es
que, para algunos, la poca calidad de la televisión abierta y la banalidad de su contenido
justifican la intervención del Estado. Aunque no mayoría, son muchos los que están
convencidos de que programas como "Esto es Guerra" o "Combate" deberían ser sacados
del aire porque alimentan el morbo y no tienen un valor educativo.

Sin duda, la televisión peruana no es perfecta y tenemos un gran número de razones para
no sentirnos satisfechos con su programación. Criticar las fallas de la televisión nacional es
algo que todos tenemos el derecho de hacer, ya que es una manifestación más de la libertad
de expresión. Si a uno no le gusta un programa, no solo puede cambiar de canal, sino que
puede criticarlo por el medio de su antojo.

Lo que no podemos exigir, sin embargo, es que se prohíba su transmisión. Y no se puede


porque quienes quieren ver banalidades tienen el derecho de hacerlo. Contra la idea
simplista de que los canales de televisión pueden imponer a los espectadores la
programación que deseen, la psicología contemporánea nos dice que los contenidos de la
televisión responden a los gustos e intereses de los televidentes. Sería un suicidio
empresarial para cualquier canal transmitir algo que el público no desea ver porque
quebraría ante los competidores que sí satisfagan la demanda. "Esto es Guerra" o
"Combate", por más que nos parezcan programas absurdos, son los programas preferidos
de millones de peruanos y ellos también tienen derecho a que se respeten sus preferencias
y no se les imponga la programación que los intelectuales elegirían para ellos.

Ahora bien, un caso más complicado es el de los menores de edad. En la última marcha
contra la "televisión basura", el gran pedido era que se respete el horario de protección al
menor. Ciertamente, quienes hacían este pedido estaban amparados en una ley, pero en una
mala y peligrosa ley. Se trata del artículo 40 de la Ley de Radio y Televisión que señala
que entre las 6 am y las 10 pm no debe trasmitirse contenidos que vulneren “los valores
inherentes a la familia, los niños y los adolescentes”. Cualquier persona preocupada por la
libertad de expresión se puede dar cuenta del peligro que representa esta disposición legal.
¿Cuáles son los “valores inherentes a la familia, los niños y los adolescentes”? Si
tuviéramos un organismo regulador importante, en un país tan conservador como el
nuestro, este artículo podría prestarse para las más burdas interpretaciones. Y,
seguramente, los legisladores tenían una idea de los valores inherentes a la familia muy
distinta a la de la mayoría de progresistas.

En todo caso, volviendo al tema de los niños, no parece haber ningún programa que les
genere un trauma permanente, impida severamente su desarrollo cognitivo o evite que se
conviertan en personas de bien. Si alguien insiste en que sí, tendrá que demostrarlo, pero
con estudios empíricos serios y que muestren correlaciones causales. No podemos llevar a
cabo políticas públicas en base a meras suposiciones.

Existe mucho que podemos hacer para mejorar la televisión nacional, pero eliminar
programas no debe estar dentro de nuestro abanico de opciones. Esa es una violación
injustificada de la libertad de expresión. Si queremos aumentar el juicio crítico de los
ciudadanos y hacerlos menos superficiales, la solución es la educación, no crear
organismos con poder de censura. La mala televisión no es la causa de nuestros
problemas, sino solo un síntoma. 
[Extraído de http://altavoz.pe/2016/09/14/615/editorial-no-a-la-censura-en-la-television]

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Fuente 7
Los peligros de pretender regular o censurar los programas de televisión

Susy es lectora compulsiva de la literatura de autoayuda y superación personal. Sus


escritores favoritos son Cuauhtémoc y Coelho. Su amigo Pepe, amante de la literatura
postmoderna, gran lector de James Joyce y Julio Cortázar, califica a los libros que ella lee
como "literatura basura", por lo simplista de sus conceptos, lo plano de su prosa, su falta
originalidad y su pobre riqueza en el lenguaje. Lo mismo le ocurre a Lalo, cuando escucha
latin pop y reggaetón, y es cuestionado por su padre –quien goza escuchando las piezas
clásicas de Mozart y Rachmaninoff– por escuchar "basura musical". Aquellos jóvenes que
prefieren ver programas de televisión protagonizados por modelos que muestran sus
músculos y curvilíneas figuras son criticados por quienes prefieren ver muerte y sangre en
The Walking Dead, o violencia y situaciones con contenido sexual explícito en The Game
of Thrones.

Como vemos, calificar a algunos gustos como "basura" es bastante relativo, y está sujeto a
valoraciones subjetivas. Lo que para ti es basura, para mí no lo es. Por ende, es peligroso y
arbitrario privar a las personas de sus placeres (mientras no atenten contras las libertades
de los demás).

La denominada "televisión basura" es una televisión de un contenido "degradante" para


muchos; y existe porque existen millones de personas ávidas de consumir "el morbo" –
porque así somos los seres humanos– que los canales de televisión, a través de su
programación, les pueden ofrecer.
En una sociedad libre, en donde el consumidor decide el destino de las empresas, esto no
estaría mal. Sin embargo, si estos contenidos van en contra de la moral o las buenas
costumbres, por ejemplo, la violación del “horario de protección al menor”, con contenidos
violentos, obscenos o de otra índole que puedan afectar los valores inherentes a la familia,
los niños y los adolescentes, dentro un horario establecido, definitivamente deberían de ser
sancionados. Pero cuando esto no pase, la censura o prohibición de muchos de estos
programas por parte del Estado, es un grave riesgo para la libertad de expresión y la
libertad de los ciudadanos que desean consumir lo que les da la gana.
Vale recordar lo que pasó en algunos países socialistas –autodenominados "moralistas"–
como Venezuela, donde empezaron censurando a las telenovelas, luego pasaron a censurar
a los programas que se oponían a su causa, y finalmente terminaron expropiando canales
de televisión.

Todos queremos el cambio, pero nadie está dispuesto a cambiar primero. En ese sentido,
debemos entender que la televisión no tiene la obligación de educar, esa es la tarea de los
padres y/o nuestra tarea (si “supuestamente” nos consideramos hombres conscientes).
En el Perú, es de facilistas echarle la culpa a la “televisión basura” por nuestra deficiencia
educativa y por quedar en los últimos lugares en las pruebas de PISA, pero nuestra
educación es pésima desde hace casi 50 años, cuando muchos de esos programas basura no
existían, es más, la mayoría de estos son formatos comprados de países que salieron mucho
mejor que nosotros en esas pruebas. ¿La culpa es de la televisión o de sus consumidores?

No podemos negar que hay bastante basura en muchos medios de comunicación, y que
indigna ver contenidos tan paupérrimos y aberrantes, sin embargo, nadie te obliga a

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consumirlos, es más, en una sociedad libre cada quien tiene derecho a consumir la basura
que le dé la gana –a pesar que eso los vuelva más idiotas– y todos tenemos la obligación de
respetar eso, aunque no nos guste.
El problema no es la “televisión basura” sino la gente que la consume. Si no nos gusta la
"televisión basura", simplemente dejemos de consumirla, apaguemos la televisión y
encendamos nuestro cerebro con un libro. Como consumidores tenemos la última palabra y
somos la solución para erradicar la basura de la televisión.
[Extraído de http://elmontonero.pe/columnas/mi-derecho-a-consumir-basura]

Actividad Nª 2

A partir del procesamiento de la información de las fuentes anteriores y de las que hayas
revisado adicionalmente, asume una postura con respecto a la siguiente controversia:
¿Estás de acuerdo con que la denominada “televisión basura” sea censurada de la
televisión peruana? Posteriormente, elabora un esquema de redacción para dos
párrafos que contenga sus argumentos.