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PSICOANALISIS

LISNEY SLENDY CHAPARRO

MARIA KARLA ARZUAGA

LEDA ESCOBAR

FUNDACION UNIVERSITARIA DEL AREANDINA

PROYECTO: PISE (Investigativo)

1° SEMESTRE

VALLEDUPAR - CESAR

2016
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Introducción al psicoanálisis  

A continuación responderemos las siguientes preguntas:

¿Cuáles son los orígenes de esta teoría? ¿Quién es el creador de esta teoría? ¿Cuál es

el propósito de esta teoría?

Origen e historia del psicoanálisis

Su creador fue Sigmund Freud. (1859-1939) fue descendiente de judío, fundó el

psicoanálisis, vivió en Viena donde estudió medicina especializándose en neuropatología,

concretamente en la parálisis infantil y en los problemas del lenguaje como la afasia. En

aquella época los judíos no podían trabajar en las instituciones públicas como los

hospitales, ni tampoco dar clases en la universidad, es por eso que se dedicó a dar consulta

privada. Y así empezó a tratar pacientes con histeria, una reacción neurótica en la cual los

conflictos son convertidos en síntomas físicos como la parálisis y la sordera en la actualidad

se le denomina trastorno de la conversión histérica. Su experiencia en psicopatología fue

cuando conoció a Jean- Martin Charcott, Médico especializado en enfermedades nerviosas,

que practicaba la hipnosis, se practicaba para enfermos de histeria en el Hospital de

Salpetriere de Paris. El gobierno Francés les concedió una beca a Freud para estudiar en

parís y fue allí donde pudo observar como unas mujeres paraliticas con un síndrome

histérico, se levantaban durante las sesiones de hipnosis de Charcot. Pudo comprobar que

hay un nivel mental que sigue funcionando en el inconsciente, incluso estando bajo los

efectos de la hipnosis. En un principio Freud procuro aliviar los síntomas de la histeria con

hipnosis y electroimanes, pero pronto comprobó que las curas así logradas eran temporales.

En la búsqueda de cura permanente invento un instrumento psicológico para la exploración


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de la personalidad, denominado asociación libre gracias al cual descubrió el inconsciente de

la vida psíquica. Fue fundamentalmente esta exploración de la vida psíquica inconsciente

de sus pacientes lo que lo inspiro para crear el psicoanálisis, realización primordial de

Freud y puntual de su fama. El psicoanálisis es a la vez un método terapéutico y una teoría

de la personalidad. Hasta hoy, Sigmund Freud es el más influyente teórico de la

personalidad. Abrió una nueva dirección para estudiar el comportamiento humano. Antes

de él, la psicología se había basado en la consciencia, es decir, pensamientos y sentimientos

que advertimos. Freud, en cambio, puso de relieve el inconsciente: todas las ideas,

pensamientos y sentimientos de los cuales normalmente no tenemos conciencia, aunque

muchas de sus ideas fueron modificadas por investigadores posteriores todavía son el

fundamento del psicoanálisis e influye en el lenguaje, la literatura, las costumbres y

métodos de crianza del niño. Según Freud, el fundamento de la conducta humana se ha de

buscar en varios instintos inconscientes, también llamados impulsos.

Distinguió dos tipos de instintos: de vida y de muerte. Poco se conoce sobre los

segundos los cuales aparecen con tendencias suicidas autodestructivas cuando se dirigen al

yo, y como agresividad o guerra cuando se dirigen a otros. Entre los instintos de vida los

que participan en la supervivencia del individuo y de la especie, hambre sed auto

preservación y, especialmente el sexo, Freud se valió de la expresión instinto sexual para

designar no sólo a la sexualidad erótica, sino también un deseo de cualquier forma de

placer. Consideraba al instinto sexual, más importante para el desarrollo de la personalidad.


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Sigmund Freud

(Freiberg, 1856 - Londres, 1939) Neurólogo austriaco, fundador del psicoanálisis. El

hombre que habría de revolucionar la psicología clínica y la psiquiatría se inclinó

relativamente tarde hacia el estudio de la medicina. Se matriculó en la Universidad de

Viena (su familia se había trasladado a la capital austriaca en 1859) tras la lectura de las

obras de Darwin y de un ensayo de Goethe. Graduado en 1881, se interesó al principio por

la fisiología del sistema nervioso y la anatomía cerebral. Obtenida en 1885 la habilitación

para la enseñanza libre de la neuropatología, se dedicó, no obstante, muy pronto a la

psiquiatría, y marchó aquel mismo año a París para seguir los cursos de Jean-Martin

Charcot en la Salpêtrière, estudiar sus teorías y familiarizarse con las técnicas hipnóticas

empleadas por el maestro en el tratamiento del histerismo y de otros trastornos nerviosos.

Vuelto a Viena (1886), contrajo matrimonio con Martha Bernays, y luego regresó, aun

cuando por breve tiempo, a Francia, a fin de aprender en Nancy los métodos

hipnosugestivos de cura del neurólogo Hippolyte Bernheim. De nuevo en su patria, y no

demasiado satisfecho (el hipnotismo terapéutico no resultaba fiel y la etiología del

histerismo no quedaba explicada), se interesó por el sistema seguido antes por un colega

mayor que él, Josef Breuer, en la curación de una joven histérica mediante el empleo del

hipnotismo, no ya para anular los síntomas, sino para superar las inhibiciones de la paciente

y hacer aflorar detalles de su vida pasada (método "catártico") que, pese a poseer una

relación causal con tales síntomas, habían sido fuertemente reprimidos y olvidados.

Sigmund Freud trabajó en el mismo sentido y publicó en 1895, con Breuer, Estudios sobre

la histeria (Studien über Hysterie). El sistema contenía en germen la terapéutica

psicoanalítica y había aclarado algunos puntos clave: la existencia de conflictos ideo


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afectivos inconscientes como premisas y causas de una condición neurótica; el traslado, en

el síntoma, de energías psíquicas no liberadas; y, finalmente, la posibilidad técnica de un

retorno de la afectividad atascada a sus vías normales de flujo. Se presentaban, no obstante,

dos problemas: primeramente, la necesidad de una técnica menos insegura que el

hipnotismo para la debilitación de las inhibiciones y la evocación de los recuerdos; en

segundo lugar, la clarificación de la naturaleza de las emociones y energías psicodinámicas

en juego. A la primera cuestión respondió Freud con la sustitución de la hipnosis por la

técnica del relajamiento y de las "asociaciones libres", en la que el paciente es invitado a

hablar con absoluta libertad de cuanto llega a su mente y a vincular una idea con otra sin un

orden establecido previamente; solucionó la segunda admitiendo en buena parte la

naturaleza sexual de las emociones relacionadas con las situaciones olvidadas. Llegados a

este punto (1896-97), Breuer y Freud acabaron por separarse. Había nacido el psicoanálisis

freudiano, entendido como técnica de exploración del subconsciente, y también como

psicoterapia y como teoría psicológica general. Freud descubrió sucesivamente que los

contenidos alejados de la conciencia ("removidos") podían expresarse no sólo en los

síntomas neuróticos, sino asimismo en otros aspectos no meramente patológicos, y sobre

todo en los sueños (a cuya interpretación dedicó una obra fundamental, La interpretación de

los sueños, 1900) y en muchos actos insignificantes de la existencia corriente

(Psicopatología de la vida cotidiana, 1904). La sexualidad del adulto le pareció

condicionada, singularmente en el neurótico, por hechos y experiencias de la infancia; de la

evolución del impulso sexual a partir de la primera infancia trató en la obra Tres

contribuciones a la teoría sexual (1905). Más adelante, Freud estableció la psicodinámica

de los conflictos del subconsciente en la interacción de tres componentes psíquicos de la

personalidad: el Ello, el Yo y el Superyó, cuya naturaleza y función describió en varios


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textos de su madurez: Más allá del principio del placer (1920), Psicología de las masas y

análisis del Yo (1921) y El Yo y el Ello (1923). Al principio creyó que a los instintos

sexuales se oponían impulsos de conservación o autoafirmación, que denominó instintos

del Yo; posteriormente describió los conflictos instintivos fundamentales en términos de

amor y destrucción (pulsiones de vida o Eros y pulsiones de muerte o Thánatos). Ciertas

relaciones entre las manifestaciones neuróticas y las costumbres de los pueblos salvajes le

indujeron a estudiar algunos problemas importantes de la psiquis primitiva; apareció así en

1913 la obra Tótem y Tabú, que aclara varios de los más arcaicos mecanismos del

subconsciente. Mientras tanto, diversos estudiosos de distintos países habían comprendido

el extraordinario valor de los descubrimientos de Freud y, agrupados en reuniones,

fundaron con él la Asociación Psicoanalítica Internacional (1910) y las primeras

publicaciones dedicadas exclusivamente al psicoanálisis.

La notoriedad de Freud atravesó el Océano; en 1909, la Clark University (Worcester,

Massachusetts) consiguió que dictara una serie de conferencias. Las lecciones que impartió

Freud en la Universidad de Viena durante los años de la Primera Guerra Mundial fueron

reunidas por él mismo en Lecciones de introducción al psicoanálisis (Vorlesungen zur

Einführung in die Psychoanalyse, 1917), completadas por una nueva serie aparecida en

1932. A 1926 pertenece un profundo estudio sobre la angustia, Inhibición, síntoma y

angustia (Hemmung, Sympton und Angst). En 1920, con sesenta y cuatro años de edad, y

después de haber pasado dieciocho años como encargado de curso, Freud fue nombrado

finalmente profesor ordinario de la Universidad de Viena. En 1930 se le concedió el premio

Goethe de la ciudad de Francfort. Ocupada Austria por los alemanes (1938), Freud, que era

israelita, se vio obligado a expatriarse y marchó con algunos familiares y discípulos a


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Londres, donde murió al año siguiente. En la última etapa de su vida consagró una atención

cada vez mayor a los problemas sociales, religiosos y políticos; aparecieron así El malestar

en la cultura (1930) y Moisés y el monoteísmo (1939).

Verdadero gigante del intelecto y hombre de suprema integridad moral y científica,

Freud pertenece al exiguo número de aquellos sabios que han transformado toda una

cultura y cambiado el curso de la historia del pensamiento.


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¿Qué pensador se va a estudiar?

John Bowlby

Fue un psicoanalista inglés, notable por su interés en el desarrollo infantil y sus

pioneros trabajos sobre la teoría del apego.

Su formación psicoanalítica en el seno de la Sociedad Británica de Psicoanálisis en

los años 30 (análisis con Joan Riviere; supervisiones con Melanie Klein) no consiguió

someter aquella creencia completamente heterodoxa. El relato de sus –dos– supervisiones

con Klein pone de manifiesto un pulso constante entre los intentos de ella para reducir todo

el interés de Bowlby y su trabajo terapéutico al primado único de la fantasía inconsciente y

los de él para convencer a Klein de la relación causal inequívoca entre el malestar de los

pequeños pacientes y la patología de sus progenitores.

Siguiendo las ideas de Bowlby, pocos investigadores estables del desarrollo infantil y

otros han sugerido intervenciones apropiadas de salud mental en las relaciones

sensiblemente emocionales con hijos adoptados y los adultos. Esas aproximaciones usando

técnicas testeadas que no solo son congruentes con la teoría del apego, sino con otros

principios establecidos del desarrollo infantil. Además, cercanamente a todas las

aproximaciones del eje central para la prevención y tratamiento de desórdenes usando

la teoría del apego.


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¿Cuál fue el propósito de esta teoría?

El propósito del psicoanálisis (conjunto de técnicas) era tratar de aliviar la

sintomatología histérica a través de la hipnosis como método terapéutico. El psicoanálisis

es inicialmente un instrumento para tratar personas que padecen de esta patología. Si bien

en sus inicios se aboca exclusivamente a la cura de las parálisis histéricas (sufridas en una

gran mayoría por el sexo femenino), luego abarca otro tipo de neurosis, como la paranoia,

la neurosis obsesiva o las fobias. Inicialmente se perfila sólo como un instrumento

terapéutico, va a llegar a alcanzar niveles de lo que en filosofía se suele llamar un sistema

de pensamiento. No obstante, cabe destacar que el psicoanálisis no es ni intenta ser de

ninguna manera una cosmovisión, y que, a pesar de la considerable amplitud alcanzada por

su espectro teórico su único fin fue la cura de las neurosis.

Independientemente de la posición en la cual nos coloquemos frente al psicoanálisis,

la trascendencia de su pensamiento es incuestionable. Para algunos, “La interpretación de

los sueños” es un libro que justifica la pertinencia del pensamiento de toda una época, de

toda una generación.


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¿Cuál es el fundamento epistemológico de la teoría o autor escogido?

"Cuando enunciamos epistemología del psicoanálisis' apuntamos a la posibilidad de

una crítica exhaustiva y rigurosa de los fundamentos teóricos del psicoanálisis que permita

a la vez la afinación conceptual y la formalización conveniente de la teoría psicoanalítica

con vistas a su coherencia y consistencia teórica y a su transmisión; por lo tanto, y en tanto

crítica, se opone resueltamente a toda pretensión de dogmatismo o de 'ortodoxia'".

Tendríamos así, en primer lugar, una lectura denominada la epistemología de Freud,

que implicaría acercarse críticamente a sus referentes epistémicos, analizar lo que han sido

sus modelos, sus maestros, su plataforma epistemológica, etc. Todo lo que, en una palabra,

constituiría su "identidad epistémica". A modo de ejemplo, si se le hubiera preguntado en

forma directa a Freud su opinión en torno a lo que es hacer ciencia, es muy probable que su

contestación nos hubiera parecido muy positivista en su enfoque. Ello no es de extrañar en

la medida que desde dicha identidad epistémica, parcialmente consciente, él creía

estar respetando de modo cabal a sus maestros (cuando en realidad los había superado en

forma clara, socavando definitivamente sus fundamentos).

Ese segundo nivel, sería el de la epistemología freudiana, en el que tendríamos que

analizar cómo Freud, más allá de lo que pensaba estar haciendo, estaba fundando una nueva

concepción epistemológica. Ésta, que él produjo, conlleva un modo sui generis de pensar la

relación sujeto-objeto, tan cara a toda teoría del conocimiento, que revolucionó

definitivamente las epistemologías vigentes y nos introdujo en una nueva dimensión,

totalmente inédita hasta ese momento.


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Este sería el aspecto importante a encarar en esta complejísima interacción entre

todos estos niveles que antes mencionaba: entre esos saberes, entre esos planos de análisis,

teniendo en cuenta los efectos "reales" (sobre el "objeto empírico": el analizando), en el

plano específico de la clínica, de la dimensión transfiero- contra transferencial, de la

interpretación (es decir, todo el aspecto hermenéutico que allí se juega), así como en sus

trascendentes "efectos" conceptuales.


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¿Quiénes han investigado sobre este tema en los últimos 5 años a nivel nacional e

internacional?

Sus pacientes. Vale decir, entonces, en forma de mutua fertilización de niveles

totalmente heterogéneos, "descubrimiento" de su propio inconsciente y "creación" del

concepto de inconsciente. 

Desde luego, es casi innecesario explicitarlo, no estamos ante un proceso lineal de

causa-efecto sino ante una enmarañada red en la que es preciso jerarquizar la acción

conjunta de tres planos, los que se interpenetran e influyen en forma compleja. Dichos

planos, siempre en juego en la formación de todo psicoanalista, que se interfecundaron en

Freud a modo de una compleja teoría de la causalidad: la "acción recíproca" fueron

específicamente: la clínica, en la que trabajaba, la teoría que iba construyendo y los

descubrimientos efectuados en sí mismo, como "conquistador" de su propio inconsciente, y

como "el paciente que más le enseño", como decía él mismo. 

Internac Rosine y Robert Lefort hacen valiosos aportes al psicoanálisis de niños con

trabajos con patologías graves en niños, inclusive autistas. Su trabajo apuntó a las preguntas

por la constitución del Otro y del otro con la mediación del estadio del espejo, incluyendo

la problemática de los celos y la llamada In -vida por Lacan 


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Anna Freud, quien se preocupó por interrogar los problemas de Psicoanálisis con niños,

planteando que la diferencia entre el trabajo con niños y adultos radica en que el niño no

tiene conciencia de su enfermedad, ni deseos de curarse, no trae una demanda, y no está

presente la transferencia. Por lo cual el analista asume la actitud de pedagogo. Para Anna

Freud, el analista hace las veces de un súper yo ortopédico para el niño. 

Karl Abraham: su trabajo fue fundamental en la comprensión del desarrollo de la libido,

y su técnica apunta a las expresiones verbales de los sueños y el relato de los padres. 


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Bibliografía 

Introducción al psicoanálisis  

Autor: Sigmund Freud 

El concepto crucial del psicoanálisis  

Autor: Juan David Nasio 

Vida y obra 3 

Autor: Sigmund Freud 

WED: 

https://www.club.com/Psicolog%C3%ADa/ PSICOANALISIS/341305.html