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RODOLFO RICARDO CARRERA DERECHO AGRARIO, REFORMA AGRARIA W DESARROLLO ECONOMICO EDITORIAL DESARROLLO BUENOS AIRES V. — UNA POLITICA AGRARIA PARA LA ARGENTINA (*) Sefior presidente: todas las exposiciones en qué se ha en- juiciado la conducta econdmico-financiera del gobierno han centrado la critica en la politica agraria que se sigue en la ac- tualidad. Me propongo explicar a la Honorable Cémara en qué consiste esa politica, cuales son Jas razones que la justi- fican y qué soluciones se han aportado. Trataré de desarrollar mi exposicién, que persigue un propésito muy ambicioso, por- que es vasto el tema a encarar, en una sintesis que ha de ser lo mas apretada posible. ; Como previamente voy a analizar las circunstancias que motivaron la politica adoptada por el gobierno, debo carac- terizar, y lo haré en forma breve, el estado de la economia agraria argentina al advenir el gobierno constitucional en mayo de 1958, Predominaba entonces una economia dirigida, rigida, ma- nejada mediante un control de cambios que hacia posible la incautacién del producido de la riqueza agropecuaria argen- tina por el Estado ya que compraba las cosechas a precio fijo del délar oficial y las colocaba al precio del délar libre. Con las enormes ganancias que obtenia mediante el control de cambios, el Estado subsidiaba la mayor parte de los ren- glones de la economia nacional. Empezé por congelar los pre- cios a los productores; congelé después los precios a los con sumidores; y para Hevar a cabo esa estatizacin que estancaba toda la economia, el Estado echaba mano a los enormes recur- sos provenientes del control de cambios, Subsidié simultanen. mente a todas las empresas industrializadoras de carnes, con lo que se aliaba subrepticiamente a intereses predominantemente extranjeros; subsidié también a Ja industria del pan, a la del aceite, asi como a la industrializacién de todos los productos provenientes del agro. El pueblo, en una aparente conformidad, precios bajos de los productos que consumia, en el origen del proceso de produccién de | originada por los no percibia que la riqueza, en el (*) Discurso pronunciado en la H. Cam, cién en la sesion del dia 14 de noviembre Afio 1961, Tomo VIII, pag. 5265. ‘ara de Diputados de 1a Na- de 1961. Diario de Sesiones. 82 campo, el productor iba languideciendo como consecuencia de una politica que no contemplaba sus intereses y lo hacia vic- tima de ese mismo proceso. La falta de estimulo a la produc- cién determind el éxodo rural, estimulado a su vez por una paralela politica de industrializacién liviana, que el propio go- bierno iba fomentando por razones de todos conocidas. En este estado de cosas, que he caracterizado répidamente, llegamos al gobierno y nos encontramos con que la Argentina no era ya el granero del mundo, ni Ja gran proveedora de car- nes que habia sido. Las lineas de produccién agraria iban en descenso, porque el pais comenzaba a industrializarse, por mal camino, pero se industrializaba. En estas condiciones, habia que optar por alguna solucién para reactivar el agro. La que esta siempre a mano, la que todavia se sigue invocando como solucién, como si fuera el desideratum en la materia, es aumentar las areas sembradas, extender las areas sembradas, expandir horizontalmente la pro- duccién agraria. Voy a sostener —solicito desde ya la insercién de cuadros y graficos a que aludiré durante mi exposicién, que demuestran acabadamente la tesis que voy a explicar répidamente— que 601870190010 1920 1930 IMO 1950 1960 Relacién entre las superficies dedicada sa la agricultura y la ganaderia en la Argentina, 83 ésa no es la solucién que puede darse a esta altura del proceso econdmico nacional, oe ie ganaderla -weciei oe El Equilibrio ration oie ee ocadas sat Onan cuanto a extension de las areas explotadas, sult wa miento alla por 1915. El ascenso natural de la superticie ocu- pada por la ganaderia, que siempre ha sido nes ae que la de la agricultura, fue sin embargo acom pana OC anal censo paralelo en las areas sembradas hasta ese Se i proceso se paraliza, y empieza el pais a andar ee tenet fico cuya insercién solicito— en dos lineas paralelas de areas explotadas que no se modifican. El pais, desde 1915 hasta 1958 ~y atin no ha reaccionado— explota una superficie agraria que siempre es la misma. ’ El cuadro que en este momento tengo sobre mi banca, y cuya insercién solicito a esta altura de la exposicién, asi lo demuestra. La tnica variante que comienza a insinuarse es que las areas ocupadas por agricultura descienden paulatinamente en tanto ascienden las ocupadas por la ganaderia. A veces este proceso es de oscilacién pendular. Cuando circunstancias ex- teriores o internas de precios, 0 de fomento por accién guber- namental, hacen que se aliente o sea mas estimulante la ex- plotacién de la ganaderia, estas 4reas desplazan a las que la agricultura ocupa, y viceversa, Este proceso Hega asi hasta 1947, segtin puede verse en el cuadro que exhibo en este momento, cuya insrcién solicito igualmente a esta altura del debate, con Ja unica variante que desde 1942/48, hasta que asumimos el gobierno en 1958/59, Jas dos lineas van descendiendo y el pais comienza a estancarse, Simultaneamente, como agravante de este estancamiento, el crecimiento demogrifico del pais ya en permanente alimentos Asi lo podemos ver en este cuadro, en ef la poblacién aumenta de un 5 con una linea mas negra—, en tanto la Produccisn) con Un| indice de'110) par 1adhy eee enn LSE pe a decir que la linea de la poblacién asciende a altos uveles de crecimiento y la de la Produccién se mantiene esta- cionada, paralela y cerca del indice normal de 100. , Como consecuencia de este desencuentro con el progreso emografico del pais, la linea de produccién agraria por ha- 84 bitante, fijada con un indice 100 para 1940, baja a menos de 80 para 1959. Esta situaci6n es la que nosotros encontramos como reali- dad agraria argentina. Las soluciones propiciadas para terminar con este estado de cosas eran, como decia, provocar el aumento de las areas ex- plotadas y los precios, o Ja siguiente: en lugar de expandir ho- rizontalmente la produccién, ampliarla verticalmente, hacer que cada una de esas hectareas sembradas o pobladas de ha- cienda produjera mas para que la produccién del pais, sin dejar de ser agro-industrial, como es ya hoy, disponga de una produccién agraria que sirva de respaldo y sostén al resto de la riqueza argentina. En otra oportunidad me cupo exhibir a la Camara un gra- fico —que también hice insertar en el Diario de Sesiones en ocasion de tratarse la ley del INTA y que doy por conocido por los sefiores diputados— en el que se demuestra que la pro- duccién agraria por persona de varios paises, entre ellos Aus- tralia, Nueva Zelandia, Italia, Reino Unido, Holanda, Canada, Dinamarca, Sudafrica, Estados Unidos, la Republica Argentina ocupa el lugar mds bajo, siendo por supuesto Estados Unidos el que ocupa el mas alto lugar con un incremento por perso- eee ee a 25 Tyas BADR BOD 160 BE T88 BAF THD aD DE GIT aves =i ne SE THB BEEBE TF Relacién entre el volumen fisico di 6 f le 1a produccién agropecuaria y 1: Poblacién en la Republica Argentina. A valor constante precios. 1950, Base 1935/39 = 100). 85 we ao us (USB BIE BAT BIS BE BEE DIF TE TBR THES BAT TE TE TEAS To vee Te Relacién entre el volumen fisico de la produccién agropecuaria y la poblacién de los Estados Unidos (Base 1935/39 = 100) ARGENTINA EEUU. Popiacion spoouccion PoBLicion, Propuccion PRODUCCION = fot arta paoDuccion (mata Aidt PCat Wet On te ih nen sls ee Evolucién de Ia produccién agropecuaria . or habitant Unidos y la Argentina (ihn age en los Estados 86 na, reflejado en un indice de 120, en tanto la Argentina mues- tra un indice de 4, el mds bajo de todos esos paises. En Estados Unidos, como se observa en este otro cuadro que solicito se inserte, la linea de produccién se inicia con un indice de 110 para 1940 que se eleva a 160 en 1958. La linea de poblacién, en cambio, est’ muy por debajo de la linea de produccidén, ya que de un indice 100 uara 1940 se eleva sdlo a 130 en 1958. Es decir, que la produccién agraria norteame: ricana no tiene el cd4ncer que corroe la produccién agraria argentina, que es producir, en el campo, casi lo que ahora se consume. Esta comparacién nos muestra que cuando nosotros leg: mos al gobierno estaba corroida la produccién agropecuaria argentina debido a un problema interno grave, gravisimo, de estancamiento, que no se resuelve con aumentar simplemente las dreas sembradas, Ese problema lo encaré el gobierno. La primera medida que tomé, la mas urgente, fue capitalizar el agro para romper la estructura rigida imperante, a fin de esti- mular al productor. Asi, lo primero que se hizo para apoyar al productor del agro fue establecer la reforma monetaria, que colocé al délar en su valor real, para que la exportacién de nuestros saldos lo beneficiara directamente, al par que se libe- raron los precios para que el productor produjera y se le pa- gara lo que su producto valia. Estas medidas econémico-financieras que revirtieron sobre el campo significaron un estimulo y una capitalizacién, y den- tro de la baja productividad por hectarea que venia acusando Ja economia agropecuaria, impulsaron la politica de inculcar al productor un incremento de Ja mejor técnica agropecuaria, que hace producir con mayor rendimiento y menores costos. En estas condiciones la politica del gobierno se dirigié, en- tonces, a que el producido de la comercializacién de la riqueza agropecuaria beneficiara al productor. Una prueba de como el pais debia reaccionar de la baja productividad esta en el cuadro que, como los anteriores, soli- cito sea insertado para evitar una explicacién que Ievaria mu- cho tiempo. Considerando la productividad en Estados Uni- dos, Canadd, México y la Argentna, en cuanto a vacunos, ovinos, maiz y tabaco, nuestro pais esta por debajo del indice cero; en porcinos, apenas un indice de 20, y en trigo, que es lo tinico que podemos decir se ha incrementado la produccién 87 por hectarea, se ha alcanzado el indice 30. México, en lino, por ejemplo, llegé al indice 120; Canadd, en trigo, a 80, y Es- tados Unidos, también en trigo, a 60. Este cuadro muestra graficamente el atraso 0 estancamiento de la produccién por hectarea, y nos debe hacer meditar en la circunstancia de que el progreso del agro argentino se pro- ducira en la medida en que se incremente la productividad por hectdrea a través de medidas que se estin tomando. Un ejemplo de cémo la tecnificacién trae mayor produc- tividad por hectdrea, y no a través de mayor cantidad de hec- téreas sembradas, surge de este grafico de superficie cultivada en los Estados Unidos con maiz y los rendimientos obtenidos, que solicito también se inserte, como el anterior. En 1935 se cultivaron 40 millones de hectdreas, mientras que en 1957 ape- nas se cultivaron 25 millones de hectdreas, La produccién, que en 1940 habia sido de 58 millones de toneladas, pasd en 1957 a casi 90 millones de toneladas, Es decir, las dos lineas, la de area sembrada y la de Ia pro- duccién, siguen cursos inversos. La de area sembrada baja a mas de la mitad, y la de produccién sube al doble. Mientras ello ocurre en Estados Unidos, en cuanto al maiz, en la Argen- tina se refleja una disminucién del 20 por ciento en el ren- dimiento por hectarea, al tiempo que Estados incremento por hectirea del 80 por ciento. Ello es posible merced a la utilizacién de hibridos, de mejora técnica de cul- tivo, lo cual nos muestra el camino que la Argentina debe to- mar, en lugar del que tantas veces se menciona a través del simple aumento de las areas sembradas, Unidos Jogra un Es ése, sefior presidente, el panoram: tramos. Una de las causas de ese estado de cosas es evidente- mente el tipo de tenencia de la tierra que impera en nuestro pais. Hasta 1958 casi las dos terceras partes de los productores turales trabajaban en tierra ajena, El problema de la tenen- cia de la tierra no se resuelve en un dia, ni en cinco o diez afios, pero el gobierno lo ha encarado. Al legar al gobierno, con las condiciones econdmico-financieras de publico conoci- miento, 0 sea en estado de insolyencia, y sin recursos finan- cieros para dedicarnos a una tarea de colonizacién, tuvimos que optar por la politica de radicar al productor arrendatario © aparcero. Para ello propusimos la reforma de las leyes de arrendamiento y sancionamos la ley 14.451 de “transformacion” ’& que nosotros encon- 88 § 3 AUMENTO wo 00 cnsoe meno Variacién de los rendimientos actuales comparados con los de preguerra. (Promedios 1935/39) . » Ss } “Ne pyshtort O25) n ; ro B CT ST a Comparacién entre las superficies cultivadas con maiz en los Estados Unidos y los rendimientos logrados, 89 agraria, fijando para el arrendatario un amplio plazoide cua- {0 afios como minimo, para que encare su empresa agraria con seguridd y tranquilidad, facilitandole la posibilidad de trans- formarse en propietario utilizando Jos recursos financieros que, a través del Banco de la Nacién Argentina, se pusieron en sus manos. El resultado estd a la vista y el proceso, en su totalidad, lo hemos analizado varias veces en la Camara. El problema de los arrendatarios y propietarios, que encontramos en estado critico, puesto que venian prorrogdndose indefinidamente los plazos desde hacia mas de 15 afios, ha podido ser encarado con éxito. Vale la pena recordar que en nuestro pais se trans- formaron en propietarios, arrendatarios que cubrian mas de 1.100.000 hectadreas, de las cuales 600.000 estén sdlo en la pro- vincia de Buenos Aires. Estas cifras duplican las cantidades adjudicadas en el proceso de otorgamiento de parcelas en pro- piedad por el régimen de colonizac ién, durante los 15 azios que rigid la ley 12.636 y sus reformas subsiguientes. Ese proceso fue el primero que encaramos, con excelente resultado. Y simulténeamente se descongelaron los Precios de los arrendamientos para establecer una politica igualitaria justa para los propietarios. En, esa forma promovimos el au- mento de la productividad por via de la liberacién de precios, a fin de que el productor tuviera el estimulo de producir mis en su campo. Perseguimos, ademds, Ja tecnificaci6n y la me- canizacién del agro. La politica de respaldo y estimulo a la fabricacién de maquinaria agricola fue un puntal indiscaGble =sé que éste es un tema que da lugar a polémica, y lo hemos discutido muchas veces en este recinto— en el camino para convertir a la Argentina de un pafs agro-importador, que era, a un pais agro-industrial, que esta siendo y deberd’ str. Sin ninguna vacilacién dimos toda clase de ayuda a la industeia de tractores y de maquinaria agricola para poder mejorar y humanizar el trabajo del campo y simultineamente obtene. mayor productividad con mejor tecnificacion, esto tltimo a través del INTA, que fuera motivo de discusién a través de un proyecto que presentara el diputado que habla Y que apro bara la Honorable Camara. Ademas se puso a disposicién del productor un crédito rural que superé Jas viejas trabas que siempre imperaban en el erie Po, y aunque aiin siguen en algunas partes imperando, porque 90 no es posible una transformacién total de la noche a la maiia- na, se impulsa el crédito rural a través del Banco de la Nacién Argentina, no sélo para convertir a los arrendatarios en pro- pietarios, sino para facilitar la compra de maquinaria agricola y de semilla. Hemos puesto en marcha una politica que estaba abando- nada y que fue impulsada por la Secretaria de Agricultura. Se trata de la politica de atender el problema de la sanidad ani- mal y vegetal. De acuerdo con la informacién suministrada por el doctor Urien, el pais pierde casi 70.000 millones de pesos por afio por descuido de la sanidad animal y vegetal. Hemos establecido una politica crediticia para estimular la retencién de vientres. Voy a dar cifras elocuentes de uma car- peta que me ha suministrado la Junta Nacional de Carnes, y lamento no poder usar en su totalidad las importantes infor- maciones que contiene. En 1956 el stock de ganado vacuno era de 46 millones de cabezas. En 1959, era de 40 millones de cabezas. En tres afios se habian dilapidado mas de seis millo- nes de cabezas, en una politica inconveniente que permitid, incluso, que se mataran los vientres. Nuestro gobierno esti- mul6 con el crédito la retencién de vientres, y en el transcurso de un aiio y medio, en 1960, por esta politica y por la politica de aumento del precio de Ia carne para el consumo nacional para provocar el subconsumo, a pesar del sacrificio que signi ficé para la dieta de nuestro pueblo, el stock ganadero asciende a 43.398.000 cabezas. Est4 en marcha también la amplia politica de vialidad, que salta a la vista, de cruzar el campo de caminos para poder facilitar el transporte de la riqueza e incluso abaratar el pre- cio de ese transporte, que gravita sobre el de la produccién. Hemos iniciado la politica de reestructuracién del transporte con esos mismos objetivos y estimulado Ja fabricacién de ca- miones que ya estan transportando en gran parte la cosecha y, en alguna medida, sirven en este momento para superar el critico momento del paro ferroviario. Hemos estimulado, con una politica de igualdad para las empresas industrializadoras de la carne, la renovacién de sus plantas, que estan obsoletas, viejas casi todas ellas ye que, salvo Jas incorporadas en estos ultimos tiempos, no industrializan los subproductos, que tienen un valor que es tanto o mas que el de la misma carne. 91 Hemos iniciado una politica de apertura de mercados. Este capitulo me hubiera permitido hacer a inferesage exposi- cién, porque tengo en mi banca los datos ee idee que se hacen en los mercados tradicionales para pod cere quistarlos, Lamentablemente, por falta de tiempo, sdlo diré que ante la caida de la colocacién de nuestras carnes en eu mercado internacional, cuyas causas tampoco puedo analizar aqui, la Argentina esta buscando enérgicamente la solucién. Esta comprendido el problema del Mercado Comin Eu- Topeo, que nuestro presidente abordé en el viaje que hiciera en 1960 y qu motivé tantas criticas de algunos sefiores diputa- dos de la oposicién. Tengo sobre mi banca pérrafos del discurso que pronun- ciara el sefior presidente al partir, dirigiéndose al pais. Es importante recordar que esto se dijo hace un aiio, cuando to- davia no se preveian las consecuencias que hoy se hacen evi- dentes para la economia agraria argentina, Dijo el doctor Frondizi: “De la manera como se resuelvan esos problemas dependerd el porvenir de muchos pueblos y de millones de seres humanos. Cualquier medida impremeditada © que sdlo consulte intereses parciales o transitorios puede ser muy perjudicial para quienes la adopten y para otros que su- frirdn sus consecuencias”. __ Mas adelante dijo: “La situacién es muy delicada y muy riesgosa”’. Con cada uno de los discursos que pronuncié en Alemania, Francia, Italia y Bélgica, sobre todo en este tiltimo pais, donde esta el centro del Mercado Comin, el presidente golped fuer te, con energla y dignidad, para decir que el comin destino de Europa Occidental es el comin destino de América latina: que esta zona de América es la nica de Occidente que ain sigue en el subdesarrollo y tiene derecho y exige que se le ubran’ las! pucrtas para oglocar sus productos wadieionales de exportacién. Esto engloba a todo el problem, ; ‘a nacional de mercado ex- terior, paralelamente con el i an problema de los Estados Uni- dos, que también atacd el presidente, como lo hicieron después la mision Krieger assed py "ely ministro: Alemanhisenneusunes pectivos viajes a ese pais, Son los dos grandes problem: los productos del agro y la coloc as: la caida de los precios de ‘acién de los excedentes de car- 92 nes y de trigo y cereales, que estan abordados por el pais tanto al ingresar al convenio internacional del trigo como cuando Estados Unidos quiso aplicar a América latina la politica de alimentos para la paz, a la que el presidente opuso con digni- dad y energia la politica de desarrollo para la paz. Esa politica, que busca solucionar el grave problema que crea la colocacién de excedentes agropecuarios y el cierre de los mercados tradicionales es la que el sefior subsecretario de Agricultura y Ganaderja acaba de exponer hace pocos dias en Ja reunién de la FAO en Roma, en la conferencia que se esta realizando. Dijo alli que “la Argentina creyé que se man- tendria en el tiempo la posicién de sus tradicionales clientes y sin embargo los papeles se han invertido porque Europa pre- tende autoabastecerse en productos agropecuarios, levantando barreras aduaneras a los productos nuestros”. Esta politica es la que esta defendiendo en estos momentos el ministro Alemann golpeando las puertas del Mercado Co- min Europeo, Tenemos la certidumbre de que, con Ja con- ciencia que tienen esos estadistas, comprenderan que el des- tino de América latina es comin con el de Europa occidental y por eso escuchardn los justos reclamos de Latinoamérica, que la Argentina encabeza. Esa politica tiene como centro de produccién de la riqueza al agro y se integra con los demés factores de nuestra economia, como son la siderurgia, la petroquimica, el petréleo, la elec- trificacién, el transporte a través de ferrocarriles y caminos, para que ese centro principal de nuestra economia inradie su riqueza y haga de esta Argentina agro-industrial un. pais eman- cipado de las dependencias econdmicas del extranjero en esos tubros. Para que éste sea un pais realmente emancipado y goce de bienestar su pueblo y para que esa politica dé resultados, hay un solo camino, que es el que el gobierno ha iniciado. La politica que hace de la riqueza agropecuaria e] centro de irra- diacién y sostén de toda la riqueza nacional esta en marcha. Tengan la seguridad los sefiores diputados de que esta po- litica empieza a dar frutos y asi, de la armonia entre industria y agro, surgird la Argentina que podra ser pronto potencia nacional, 93