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ae la ein Gh val Aygenina AGRICOLA VISTA PASTORIL Y ; ate una Gea Propiedad atcletuat N* 4698 DIRECTOR: Sr. GUILLERMO KELSEY Vocal de 1a Comisién Directiva ANO XC - N° 6 SUMARIO Nuestro Nonagésimo Aniversario .......+. +++ «28 Fundamenté nuestra Institucién su disidencia al proyecto que crea la Junta Nacional de Lecheria ... Jao tsa. Sata « 239 Ciimplese el 10° aniversario del fallecimiento del Dr. Ramén J. Gdrcano 241 La planta forrajera ideal .... Investigacion ganadera al 30 de junio ........ 2... 23 4a Sociedad Rusal opina sobre el régimen de la tierra 249 Fechas de remates de cabafias ........ 252 Registros genealdgicos .............-ceveseeesecseanuscecce 237 Ecos del X Congreso de Sociedades Rurales del Litoral .. = 259 Fechas de las exposiciones de Sociedades rurales del interior mera Exposicién Ganadera orga Argentina en 1875, en un terreno 'a formada por las calles Paraguay ¥ Absjo: HOY. En Palermo, nuestras muestras en la Florida 460 - 'T. E. 31, Retiro 3431 - 3432 BUENOS AIRES siuado en la esquin, Direcci6n y Adminietracién; Local Social - La Sociedad Rural Opina Sobre el Régimen de la Tierra Suscripta por los seftores Juan José Blaquier y Horacio Fano, presidente y Secretario, respec tivamente, de la Sociedad Rural Argentina, es institucién ha elevado una nota al sefior presi dente de la Comision de Estudio del Régimen de Arrendamientos y Aparcerias Rurales, depen diente del Ministerio de Agricultura y Ganade ria, doctor Miguel Sussini (hijo) . Dice la misma: ‘Tengo el agrado de Hevar a conocimiento del sefior Presidente, que la Comision Directiva de ‘esta institucidn, en su sesién del dia de la fecha, aprobé por unanimidad e hizo suyo el dictamen de la Comisién Especial que preside el doctor Benjamin Garcia Victérica ¢ integran los Dres. Oscar M. Ferrari, Andrés E. Nottebohm y Er nesto B, Sansot, la que ha realizado un estudio exhaustive del cuestionario que recibiéramos ‘oportunamente, para informacién de esa Comi sign de Estudio del Régimen de Arrendamientos y Aparcerias Rurales. En la preparacién del dictamen 1a Comision Especial de la Sociedad Rural Argentina no se ha sustraido a la influencia de Jas ideas que for man el ambiente rural de la época actual, con sistentes en la definitiva superacién de arcaicos conceptos de luchas sociales que, transplantadas artifisiosamente a nuestra tierra, tuvieron tragica inoportunidad entre otros males reconocidos, Conviene destacar antes de entrar en materia que atribuir la disminucién de la produccin agricola, solamente al desaliento de los agricul tores debido a los precios poco remuneradores fijados por los organismos del Estado y a la falta de maquinaria agricola, seria Mamarse volunta riamente a engaio, Ningtin agricultor dej de sembrar su chacra por no confiar en los precios que fijaria el Gobierno al cual prestaba incon dicional adhesién, porque vivia engafiado, como fantos otros, por su propa Pertinaz Los colonos sembraron como siempre lo habian hecho y si alguna vez hubo malestar entre ellos, fué ocasionado por disposiciones de caricter sin dical que trababan en forma lamentable sus ac tividades. Tampoco podria decirse que fuera la falta de maquinaria agricola: con maquinaria Tudimentaria o accionada con caballos, se obtuvo: una produccién doble de la lograda durante el Periodo de la dictadura. da astuciosa_y La causa principal de la disminucién de la Produccién fué la recuperacién forzada y Ia sus faccién subsiguiente de los campos a los colonos Por parte de los propietarios debido a las leyes injwecs, que apartindose de los principios ju tidicos y econdmicos, involucrados en aquellos, hicieron imposible el régimen del arrendamiento, conyertido en despojo. Esas leyes demagigicas y de caricter totalitario tuvieron otros insospecha dos alcances, al entorpecer la normal subdivision de Ia tierra, porque al p su valor venal por la ocupacién indebida, muy pocos propic tories s¢ al despojo, que ya lo sufrian mado impuesto erder ést avenian bastante con el 1 les gamancias eventuales, convertido en gravamen sobre las pérdidas, desde que no puede tener otro signifi cado el que se aplica en relacién a la desvalorize cién de la moneda. Las leyes sobre arrendamientos rurales, con la creaciém tie “Tribunales especiales sin indeper dencia sacién juridica, las que redujeron y congelaron los arrendamientos y las que hicie: ron crdnicas sus prérrogas, convirtieron a los c lonos en enemigos de los propietarios y a ést en enemigos de aquéllos. La armonia y la coope- racién ya no fueron posibles. El propietario, ant Ia eventualidad de que se eternizara, como ibit ocurriendo con el beneplicito de algunos, un régimen de excepcién que lo constrenia a ser locador en contra de su voluntad y de sus inte reses; al ver en muchos casos desmerecer stts tierras por la erosién o por 1a invasién de m lezas; que se destruian las mejoras, se desmoro- naban los pozos, se arruinaban las poblaciones, que subian los impuestos en. proporcién de lis silidas pero no de las entradas, etc. etc., se vid obligado a no arrendar mas campo y a rescatar los que habia dado en arrendamiento, valiéndose a ese efecto de todos los medios a su alcance in Clusive el de comprase su propia tierra, pagando a los colonos una “Ilave” que Hegé a igualar cl la tierra; lo que, si al prin a ee Ey LAS iy 7 EYE Nene ea A eke nae Gs ANALES * 29 pio causd estupor, Inego seco tlentro del derr deré normal be de la moral, del derecho ho y fie la justicia., y Esta ain On result especialmente perjudi | para la economia general en los ¢ ep ‘asos de yotacidn de cultives por cuanto los ganaderos que entregaban habitualmente a un arrendatario gcasional —generalmente colonos que tras chacras en las cercanias— los potreros ago. tados para la ganaderia, pero en éptimas condi ciones para el agricultor que los restituia alfal fados, se vieron imposibilitados de hacerlo. Y desde entonces quedd sustraida mucha de esa su perficie a la agricultura y malograda la incorpo: racidn de nuevos alfalfares que no acasionaban al col asto alguno puesto que el propietario proporcionaba la semilla y que éste podia des tinar de inmediato a la produccién de forraje o al engorde de ganado con un aumento conside rable de la capacidad del campo. Esos campos que se destinaban alternativamente a la produc con de granos, forrajes e invernada en beneficio teciproco del agricultor y del ganadero y por supuesto de la economia general —salvo los casos dle grandes establecimientos capaces de absorber se destin poseian el impacto sobre los costos: mayor parte a una explotacién extensiva. Bajo el punto de vista de la economia general no pudo obtenerse mis funesto resultado: los colo nos contaron con menos tierra para la agricul tara, los ganaderos con menos campo para pasto: reo, el pais con menos produccién y el comercio con menos divis Hemos insistido sobre estos puntos, pues ain lus averados economistas pueden incurrir ¢ error, si se concretan a hacer deducciones pu- Tamente abstractas sobre ciertos aspectos de 1 produccién y a calcular los efectos que pueden derivarse del cambio de las causas que ellos con sideran generadoras de esos efectos, si no se po- nen en contacto directo con el medio en que esos factores actitan y donde tinicamente pueden apre- ciarse los hechos mas simples —pero no por ello menos importantes— que raramente son palpa bles o perceptibles a la distancia Como reparacién de tantos perjuicios, guiados por un ideal de paz y estabilidad colectiva, pro: Piciamos el reemplazo de esa lucha a que antes aludimos, por una franca y leal cooperacion € fe arrendadores y arrendatarios, entre ganade- 0s y agricultores y, entre todos los que de uno W otro modo trabajan el campo. Al hacerlo, €r€emos responder a las mas genuil udiciones as U Turales cuyo desprecio 0 desconocimiento fueron timbién a causa de los malos apuntados, sulti dos por la produccién agricola-ganadera naclo hal. La cooperacién entre el ganadero y el agri ‘en las mas éptimas con: cultivos Giltor tiende a producir, la rotacién de los dicione a no dudarlo, que la Us consecuencias seran PERFECTO en todo sentido: $AN0. convo, pesaano I tartoanente grocer Foot El Primer Calcificante Argentino Ia combinacién cientifica de minerales de gran valor nutritive: CALCIO, FOSFORO, HIERRO, CLORURO de SODIO y YODURO de POTASIO. Obténgolos Vd, también suminisirando- Tes en toda época del oiio FOSFOSAL, que los animales consumen a medida de sus necesidades es UN propucTo cLasoR4no FoR | BUCHANAN, MILNE «Cia. Soe. de Fesp Uda, Coptet $320.00 m/e Avda. Pte. R. S. Peita 832 Buenos Aires 1. E. 34-5721 Perens Pe Pe) a ea err Bere ee ea Peers pooner fon i Perr ira ene rs ANALES * 250 Cabafia “LA PRIMAVERA’ de JOSE MARIA BUSTILLO CANUELAS F.N. GR. ABERDEEN ANGUS Este cabefia otuvo 7 PALERMO 1955 la méxima distincién de la raza Premio GRAN CAMPEON MACHO y CAMPEON SENIOR 1 Primero 2 Segundos 7 Premios particulares Administracién: ERNESTO DIECKMANN y Cia. RS. PENA B11 1. E 34-6501 ay. Fechas de Remates de Cabaiias JULIO 3 — “Maria Lucia” de Miguel V. Ferrero en Leones, EN.G.BM. JULIO 26 — “La Loma Alta” de Delfino en Arrecifes, ENGBM. JULIO 31 — “La Fortuna” de Ricardo §, Santamarina en Corazzi, FN.GSM. AGOSTO 3 as Heras” y “La Colina” de Enrique Santamarina e Hijos en Estacién Plomer, FNG-B. AGOSTO 7 — "San Jacinto” de San Jacinto S. A. en Mercedes, EN.DES. y ENGSM. STO 9 — “El Cantor” y “La Carmen” de Bo- -nadeo en Hoanchilla, FNGSM. 11 — “Villa Maria” de Jorge Pereda en ENDES. ae “Huetel” de Concepcién Unzué de Ca- luetel, F.N.G.R. ST “HL de Alejandro Santama- ‘en Girondo, ENP-B. “Aires? 7 Ne eae ” de Bernardo L. Duggan 2 ji ae ae Dee de Ricardo Santama- SEPTIEMBRE 9 — “San oa fi en sree) ENDES. y EN SEPTIEMBRE 28 — “EI Dia’ ” Drabble en Hl Dia, ENGSM. un c OCTUBRE 5 — “Las Heras” y “La Colina” de Enrique . Settemarina Hijos, en Plomer, FNG.B. San Jacinto S.A. SM. (2° remate). %, 22 AN ALES oferta de los mejores campos vuelva otra ver a los colonos, quienes opor fos devolverin a Ia gadaderia; y asi mente. Salta a la vista el beneficio a Ia nacional que esto produce, sin olvidar ta Litina eliminacién de los problemas'a que hecho referencia creados por el absurdo régime, actual, Entre otros la inmovilizacion del colony, en la fraccidn arrendada que Heva al agotamen, to de la tierra si no se emplean fertilizanies por consiguiente, a la merma de la produceigy, ‘Se ha dicho que el incremento de la fertilizantes y herbicidas, La mecanizacién pods ientar la produccién de granos en los s plecimientos, pero no en la chacra, sélo ahorra trabajo, Con maquinaria moderna ¢| colono no podria sembrar mas de lo que acta. mente siembra, ni con menos costos por el preciy elevado de € uinaria, Lo que se necesita oy aumentar el érea sembrada sin restarla a la naderia, lo cual se obtendri volviendo al régi de libre cont ya la arménica cooperacién entre el pro} y el arrendatario. No podem ir lo mismo respecto de fos herbicidas y fertilizantes que cuando puedan obtenerse a precios y cantidades razonables para un uso extensive, aumentarin sensiblemente el rendimiento de los campos que hoy ¢ consi. derado uno de los mas bajos del mundo; pero ésta no es solucién para considerar de inmediato,, porque ni existen en cantidad suficiente los meros, ni seria econémica actualmente Ia aplici cidn de los segundos. Valga el ejemplo de que en los EE. UU. una tonelada de fertilizantes auesta, 20 délares, mientras cuesta 70 dédlares la tone lada de trigo. Mientras que entre nosotros tene- mos que calcular 800 pesos para Ja tonelada de fertilizante y 700 pesos para la tonelada de trigo. Lo que urge es volver a la produccién anterior, doble de la actual y suficiente a nuestro juicio para restablecer por el momento el equilibrio par Ja demagogia. Los mayores rendimientos por hee térea habré que calcularlos, cuando esos fact tes actin, no sobre la superficie sembrada et 1955, sino sobre la sembrada durante el quilt quenio 1935-1939. La Sociedad Rural Argentina considera 4u® una de las , tal vez la principal, que ™ provocado la disminucién del érea sembrada ¥ a consiguiente reduccién de Ia produccién agt tia, es haber intervenido el Estado en la libre contratacién, alterando el equilibrio de los in reses en juego. Por ello, no creemos posible T tornar a wa produccién agropecuaria aconl® con las reales posibilidades del pais, sin 1a de gacién de aquellas disposiciones, ie Tampoco fué ajena a nuestra preocupacio” existencia de un temor que estriba en la ciret!™ nncia de que Ia eaducidad de tas leyey de arren. jentos agrarios actualmente en vigencia {tin dle sus prorrogas, que propiciamos, prove: aves Uastornos; temar que nos resulta, Mipo tal. fundado en el desconocimiento del “problema en su. misina realidad. Pensamos que Vi como no hay transicion posible entre la ver “dad y Ia mentira, no Ia puede haber tampoco foure un regimen econdmicamente falso y otro ferdadero. TransiciOn 60 es la mezcla de dos mo | Mow de ser sino ¢l cambio o mudanza a otro dis juno. Por otra parte, si el cambio de régimen pwbiese de producir momentineamente a'gunos jnastornes, serian un precio muy reducido frente 4 los benelicios generales que se obtendrian al | desarraigar el mal. Y en cualquier caso, si hubie rea de presentarse tales trastornos, seria de in ‘euinbencia del Estado entrentarlos y resolverios "de la manera que se ira mas adelante, porque al > volverse a un régimen de justicia y de derecho, 4¢ petiia. en benehicio de toda la comunidad. Con F sideramos esencial en este, como en otros casos, -restablecer la contianza de inmediato porque sto wise podrd obtener el resultado incuestionuble ye € forz0s0 esperar de la libre contratacién y Ma juego regular de la olerta y la demands, Se habla de un periodo de transicién que en Je realidad jamas termina, porque a su ver, en. gendra otros problemas que no disminuyen, sino que agravan las dificultades; y no se advierte | que exe régimen que imperaria durante ese wert periodo de nuevas desconfianzas, ofrece el mismo aspecto del que engendré el mal que se tata de extirpar: el dirigismo. “Si la crisis pre sente reconoce como una de sus ciusas prineiya les la vigencia durante el gobierno depuesto de lun sistema econdmico fundementalmente equi vorado —decia hace unos dias el Ministro de Industria en una medulosa exposicién— no es Persistiendo en ese sistema que hemos de salir le la crisis. El tal periodo de transicién no ter- minard nunca si no ponemos en marcha algun Hetor interno capaz de modificar el presente Sado de cosas y ese factor no puede ser otro que Ie remocidn del sistema y de las causas que nos fendujeron mismo”. Hay quieney mencionan el peligro de los lssilojos en masa usando de una expresion que Wadquirido el valor de un “slogan” para sugerir 1 peligro de ta revancha de los propietarios, lo {Ne si bien implica reconocer una causa deter- Minante de ese peligro, importa olvidar o Car deliberadamente, que tal reaccion por Parte de los propietarios resultaria ilégica y no- (tiemente infundada, ,Cudl seria el mévil de ® Heaeciin? EL ansioso anhelo del propietario Hal de recuperar sus tierras, no tienen més to" de ser que ta vigencia de las leyes que le mel" o amenazan despojarlo, en mayor 0 "Mor extension, de lo que es suyo. Suprimida ANALISIS DE SEMILLAS E IDENTIFICACION DE PLANTAS lo Asetoria Agraria de la Sociedad R ral Argentina efeciia en forma gratuita ‘ndlisis de poder germinativo de semillas Ademés, siempre que se solicite en forma expreso, se determina también sin cargo, el porcentaje de impurezas. Los interesados en este andlisis completo deberan enviar un minimo de 100 gramos de semillas; en caso contrario se efectuara s6lo el andlisis germinative. Las semillos que deben someterse a andlisis pueden entregarse en nuestra Asesoria Agraria, Florida 460, 0 bien remitirse por encomien- do, Gltime caso se ruega remitirlas embaladas, a fin de evitar per clas, e identificando cada lote por medio de una tarjeta con los da- tos necesarios; especie, variedad, locali dad de cosecha (si no fuera de origen co- mercial) y remitente. Asimismo se identifica en forma gra- tuita la determinacién de plantas: male- zas, forrojeras cultivadas, pastos de pra- dera, etc. Los interesados deberén envior dos ejemplares de cada muestra; uno que- dard en poder de esta Sociedad y el otro una vez identificado se enviaré al remi- tente. Los ejemplares deben venir acom- pafiados de los datos siguientes: Nombre y Direccién de quien remite, fecha de r coleccién y zona; este detalle es muy im- portante. Convendré igualmente consignar cualquier otro detalle que se estime de interés. Los plontas deberdn venir en lo posible enteras (hasta con ralz, siempre que su tomato lo permita), y ademas con hojas, flores o semillas o frutos, érganos muy importantes para facilitar su correcta identificacién. Este loboratorio esté a cargo del In- geniero Agrénomo Guillermo E. Madero, ANALBS * 253 1a causa de ese factor —econdmicamente y moral- mente valedero— desapareceri el peligro que se duce. Lejos de producirse los desalojos en mast fe prorrogarin Ia mayor parte de los arren inientos, ajustados 2 precios o-en condiciones ras en arren: raonables; se ofrecerin nuevas damiento y en venta; y se conseguira probable: mente la radicacién de los colonos por medio del Gredito agrario, porque al justo precio, estardn én venta, como siempre estuvicron, extensas su perficies en las zonas més ricas de la Repablica. La derogacién de las leyes sobre arrendamientos crear’ un aliciente a los colonos para la compr: de Ia tierra al perder el temor de ser propietarios y al no poder usufructuar indebidamente el cam po ajeno. Eso ahora lo saben y sea dicho en su honor, no lo lamentan los auténticos colonos. Desaparecidas esas leyes, vueltos al régime de la libre contratacién, robustecida la fe en los suprimidos un fuero como el de los desaté por la carencia ante atro- contratos, arrendamientos (que se de idoneidad de sus jueces, por el pello de Ios derechos de una de las partes y por la falta de base constitucional), no resultara dificil convencerse que desaparecera el afin del propietario por recuperar sus tierras, 0 de no brindar otras en arendamiento y que sugiré en cambio el interés del colono que hoy no existe, por hacerse propietario de la tierra a su justo precio, y sin necesidad tampoco de distraer la atencién de los empleados bancarios del Estado en emitir juicios sobre el valor de las_tierras (como se pretendié en el reciente pasado), ya que no es esto Jo que importa, sino la voluntad libre de las partes exentas de toda tutela esta Y es alli donde consideramos conveniente la intervencién del Estado para organizar institu- ‘ciones de crédito agrario, a fin de que los colonos puedan comprar tierras, sobre la base de un sis- tema financiero de cédulas que estimule a los inversionistas de di Entre los partidarios del Hamado transicién se encuentran los timoratos; bien Tos que se han acostumbrado a sentir y a hablar con los conceptos, deseos y bras de Ia dictadura o que consideran subversion institucional lograda por el x 7 ian porque los exeliia, les pro. poteiona una base para avances hacia encubierto, — propésitos, sinceros o simplemente La Sociedad Rural Argentina, no se en contra de cualquier ley de arrendamientos y ¢ mae pa Sui que considera que algunas dictadas Sido podrian ser reimplantadas con beneficio ra el pais como por ejemplo la ley 11.170 6 ty 11627, con algunas modificaciones. Parece en efecto razonable que el colono posee ya una chacra en explotacién, pueda 4 brar otros contratos libremente, cualquiera fuera la superficie y plazo de este nuevo contrato. El régimen actualmente en vigor, también en este punto actita icio de ambas partes, cuando obliga a fi nvenio a un s6lo afio, tenga o no el col unidad econémica, dado que no hay inconveniente en que Io sea por mayor tiempo. Para terminar, debemos agregar que tanto late duccién y congelacién compulsivas de los arren- damientos como la prérroga transitoria de 10s con” tratos, necesaria para hacerlas efectivas, sélo pi dieron justificarse por circunstancias especiales y transitorias. Pero el hecho cierto es que como consecuencia de la indefinida y larga duracién de los efectos de esas leyes lo circunstancial se ha transformado en permanente, invalidando asi por completo Jas razones invocadas para legitimar Ia norma legal. Y no estar de mis talar nuestra opinién recordar tam para apu Cuando Ud. sale de paseo 0 de _compras pucde dejar confiadamente sus nifios en el moderno salén de juegos infantiles, bajo 1a Vigilancia de una experta nifiera. ES una comodidad extra que le ofrece el City. CITY HOTEL BUENOS AIRES diciembre de onocer el 7 de gados ac 7 i utjos el 7 de marzo de 1956, en Concepcién del Uruguay, por el Excmo, senor Presidente de la Republica “Debemoy ahora suprimir todos los vestigios de totalitarismo para restablecer el imperio de ja moral, de la justicia, del derecho, de la i pertad y de la democracia”. Las preguntas del cuestionario han 4 lat quedado eConviene con: templar distintos tipos de contratos segin. la forma de explotacién? Especificar cwiles serian sConviene admitir contratos accidentales no su. jetos al regimen de la ley? En qué condiciones. nor qué plizo o mimero de cosechas? contestadas en general 2Conven dria imtroducir algunas modificaciones al régimen de las aparcerias agricolas o de las aparcerias pe Debe de se a las partes en libertad de contratar y nos quarias? Especificamente respondemos itimos a lo expuesto. A la 2; zDebe o no es. tablecerse un plazo minimo a la duracién de los En caso afirmativo, 2c contratos: 1 seria el pla x0? {Deben preverse distintos plazos para los dis tintos tipos de explotaciones? Nuestra respuesta Son razonables las disposiciones de la ley 11.170 6 de la 11.627 al respecto. A la 3%: :Conviene modificar el régimen actual que prohibe estipu. lar como precio del arrendamiento una cantidad fija de productos? Respuesta: Debe dejirsele mas mplia libertad a las partes para contratar. A la #: En cuanto a precios, :considera Vd. que debe permitirse Ja revisin durante Ia del contrato (Art. 5° de la ley)? En caso afirmativo gen qué condiciones, por qué autoridad y median- te qué procedimiento? Contestamos neganita vamente. 4 la 5?: {Conviene mantener el princi pio de la remisién del precio del arrendamien- articulo 69 de la ley? En caso afirmat aviene aclarar o precisar el con epto? —Contestamos negativamente. A la 6%: Qué aspectos del régimen de las mejoras debe contemplarse en la ley? :Cémo deben reglamen: tarse? Respuesta: Las de la Ley 11.170 6 de la 11.627. 4 Ia 74; ;Conviene imponer al arrenda lario la obligacion de residir en el predio o ex Plotarlo en forma directa y personal? —Respues a: No; debe estarse a lo que se haya estipulado. A la 8: Qué régimen sugiere Vd. como transi ©6n para pasar a un régimen de libertad con: tractual? Durante tal periodo zcémo debe re- Bularse el precio? —Respuesta: Ninguno de wan- Sicién, debiendo pasarse de inmediato de un ré Bimen 2 otro, conforme a lo expresado anterior- Mente. 4 la 9%: zQué casos de rescisién o desa- Iojo debe contemplar la ley? Respuesta: Los Previstos en los contratos y los que las leyes es vigencia to previsto en el tablezcan en defensa de la conservacién del sue lo. A la 10%: zQué medidas sugiere Vd, para fa Gilitar el acceso del arrendatario a Ia propiedad Se la tierra? Debe establecerse un derecho de LLC ty Evite la aftosa en su ganado con VACUNA ANTIAFTOSA Tapioca Saponina (Polivalente) Subcutanea - Dosis: 2 em? VALE MAS por sy 0 oplicacién. La sencilla aplicacién de la Vacuna Antiaftona polivalente RODEO foe se hace por via ul ¥ en dosis reducidas —2 em'—, si nifica una solucién ideal para el problems aftoso de su hacienda. 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SGiciones? 2QUE sugiere sobre la orp Pec rédito agrario con relacién Sant es en singune oe, * puntos ede ser Iegalmente obligado «ene peti’ J partidarios del crédito agrario, conn des os expresado, Para proporcionar” al co Ip hetnedio de adquirir la tierra en libre con 1900 ia. Ala 11%: En su concepto, gcorresy peeMablecer Yegimenes especiales para conten de ips modalidades de las explotaciones, agro peemtabaco, yerba mate, Vif, papa, etcétera> Gh fwuesta: ES materia ajena a la Sociedad Runal Argentina que solo entiende de explota pmes agropecuarias; pero pens uci del Estado a regulacion de las actividades ueleiae 3 f, 12%, eConsidera Vd. que deben subsistir las wtewales Cimaras Paritarias de Arrendamientos y Aparcerias Rurales? En tal caso, gbajo qué iimen legal? En caso negativo zqué otro dr sano jurisdiccional deberia encargarse de In apli Bidén de la ley? Cualquiera fuera el drgano eneargado, zqué organizacién 0 procedimiento mos que debe se al minimo la intervencid Leiedadl Leavis Ahgontina REGISTROS GENEALOGICOS SOLICITUDES DE REGISTRO DE NOMBRES, EN TRAMITE “ALCHITA”, por Alberto Bernardo Eberhardt. “ATADOR", por Horacio A. Pi “CERRO MORENA", por “Uelbgre Inmob. Agric. Gan, S.A. “CERROSOL”, por Jéuregui y Rocha. "CINCO HERMANOS”, por Torno Hnos. “DEL VALLE", por Ana Arnelli de Recalt "GRACIELA", por Luis Brave "GUITARRERO”, por Ledn Bereterbide € hijos "HARDOY”, por Sara M. C Hardoy "HUSARES”, por “LA ROSENDA”, “LOMA CHICA", por Juan Manuel Ballester: "MANDEO", por Ricardo V. Gonziler Garcia "MARABAY’™, por Roberto Siquot. "MATACO", por Inés Anchorena de Acevedo. “RUCA-LO”, por Miguel A. Usandizaga. “TACUARI”, por Celia Tusso de Setio. Estrugamou de Muriel Hnos. por José Martinez Fernindez “TAURUS”, por Taurus S.A. Gaa. Inmob. Ind. Com. Fin. * “TIO NEGRO”, por Cura Hnos. “TOKI EDER". por Luis Eduardo Bliseche. deberia tener? 5 7? Especialmente 4 sobre &xponga n el. princ 4 ncipio miral?: En tal cago scan No: | Ira adecu acion? —R puest deben entender ientos, A eral de * Cor dientes directos tos en re el titu colaterales o descer primer © segundo grado qu compartan con él fi es mediante avi Respuesta: Debe 1 haya pactado y las disposicione dle la legislacién de fondo. A a 144: En resguar do de la unidad rural, como base del ordena miento téenico social de las explotaciones obligue la nueva ley 1 los propietarios que ofrezcan tierras en arrendamiento 0 aparcerias, que las fraccio hes comstituyan una unidad econdmica social tipo, disponiendo de superficie para ello? Con la misma finalidad anterior, :conviene impo per a los propietarios de inmuebles con varios arrendatarios 0 aparceros, la obligatoriedad de ir completando las unidades econémicas tipo sprovechando par ello la tierra libre que_po- sea o la desocupacién de algin predio? —Res puesta: No; repetimos las palabras del Presi dente de la Republica que hemos transcripto mds arriba, 4 la 15%: Conviene a la nueva ley mantenga la facultad del arrendatario 0 ap: cero para destinar hasta el 30 % de la superfi cie del predio a explotacién ganadera atin sien do el contrato de explotacién agricola o vice versa? ¢En qué condiciones? —Respuesta: No, A la 16%: ¢Qué valor le asigna Vd. a la costum bre como fuente de interpretacion del contrato? Respuesta: La que le asigna el Cédigo Civil Al dejar asi contestadas, a titulo de desinte resada colaboracién, las preguntas que se nos formularan aprovecho esta oportunidad para saludar Presidente con mi considera ciém amis. distinguida 1 senor SOBs car ese su PASTOREO ed att xy ES ee) A ened) ye) Fy) AN ALES * 257