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VÍAS BILIARES

Continuamente Los conductos biliares transportan Bilis desde el Hígado al duodeno. La bilis se
produce en el hígado, y se almacena y concentra en la vesícula biliar, que la libera
intermitentemente cuando entra grasa al duodeno. La bilis emulsiona la grasa, de manera que
puede absorberse en la porción distal del intestino.

Los hepatocitos secretan bilis en los conductillos biliares que se forman entre ellos. Los
conductillos biliares drenan en los pequeños conductos biliares interlobulillares y luego en
conductos biliares colectores que confluyen para formar los conductos hepáticos. Los Conductos
provenientes de los segmentos hepáticos se reúnen para constituir, en el porta hepático a los dos
conductos hepáticos, derecho e izquierdo, saliendo del hígado.

Los Conductos Hepáticos Derecho e Izquierdo drenan las porciones hepáticas derecha e izquierda,
respectivamente. Poco después de dejar el porta hepático, los conductos hepáticos derecho e
izquierdo se unen para formar la vía biliar principal: el Conducto Hepático Común. Este recibe al
Conducto Cístico, que pertenece a la vía Biliar accesoria y juntos forman el Conducto Colédoco,
que transporta la bilis hacia el Duodeno.

VIAS BILIARES INTRAHEPATICAS

Los Conductos Biliares ubicados dentro del hígado presentan una disposición paralela a las ramas
de la vena porta hepática y la arteria hepática, a las que siguen en la raíz interlobulillar, envueltos
por tejido conjuntivo. Como ya se ha mencionado los conductos provenientes de los segmentos
hepáticos se reúnen para constituir a los dos conductos hepáticos, derecho e izquierdo.

 CONDUCTO HEPÁTICO DERECHO: Está formado por la unión de conductos segmentarios,


los que se reúnen para constituir dos conductos biliares sectoriales: el ramo anterior
(drena los segmentos V y VIII) el ramo posterior (drena los segmentos VI y VII). La reunión
de ambos forma el Conducto Hepático Derecho.
 CONDUCTO HEPÁTICO IZQUIERDO: Está constituido por dos conductos biliares
sectoriales: el ramo medial (drena el segmento IV) y el ramo lateral (drena los segmentos
II y III). Reunidos forman el Conducto Hepático Izquierdo.

Estos dos conductos hepáticos, derecho e izquierdo, están separados por la fisura portal principal.
El lóbulo caudado es drenado por dos conductos de menos calibre, tributarios de ambos
conductos hepáticos.

VIAS BILIARES EXTRAHEPÁTICAS

Los conductos biliares intrahepáticos, siguiendo la disposición de las ramas de la arteria y la vena
porta hepática, se resumen en dos conductos hepáticos, derecho e izquierdo, los que emergen del
porta hepático y se reúnes debajo de este. Aquí comienzan las vías biliares extra hepáticas, que
comprenden: la Vía biliar principal y la Vía biliar accesoria.

Los dos conductos hepáticos se unen para formar el conducto hepático común, segmento inicial
de la vía biliar principal
El conducto hepático común recibe a la vía biliar accesoria: el conducto cístico. Por debajo de esta
unión, el conducto hepático común pasa a denominarse conducto colédoco. Este ultimo conduce
la bilis a la porción descendente del duodeno. La vía Biliar accesoria se completa con la vesícula
biliar y el conducto cístico.

VÍA BILIAR PRINCIPAL

La vía biliar principal (conducto hepático común y conducto colédoco) está dirigida de arriba hacia
abajo y describe una curva ligeramente cóncava a la derecha. Se halla en el borde libre del epiplón
menor (ligamento hepatoduodenal), antes de pasar por detrás del duodeno para quedar detrás de
la cabeza del páncreas, y se reúne con el conducto pancreático o de Wirsung en la parte medial y
posterior de la poción descendente del duodeno. Los dos conductos desembocan en la ampolla
hepatopancreática, que se abre en la papila mayor del duodeno. Está región se halla rodeada por
un aparato muscular: el músculo esfínter de la ampolla. Cuando este esfínter se contrae, la bilis no
puede entrar en la ampolla ni en el duodeno; en consecuencia, la bilis regresa hacia la vesícula
biliar a través del conducto cístico, para ser concentrada y almacenada.

La vía biliar principal tiene un diámetro promedio de mm y una longitud de 8 a 10 cm en el adulto.


El conducto cístico se une al hepático común a un nivel variable. Los dos conductos se adosan en
una determinada longitud antes de fusionarse para formar el colédoco, dependiendo del punto en
que el conducto cístico se une al conducto hepático común.

Las arterias que irrigan el conducto colédoco son:

 La arteria cística, que irriga la porción proximal del conducto.


 La rama derecha de la arteria hepática propia, que prefunde la parte media del conducto.
 La arteria pancreatoduodenal superior posterior y la arteria gastroduodenal, que irrigan la
porción retro duodenal del conducto.

Las venas del conducto colédoco no siguen a las arterias. Son tributarias de la vena porta hepática.

VIA BILIAR ACCESORIA

Comprende a la vesícula biliar y al conducto cístico.

 Vesícula Biliar

Es un reservorio fibromuscular que ocupa la fosa de la vesícula biliar en la cara visceral del Hígado.
Tiene un aspecto piriforme, mide 8 a 10 cm de longitud y su ancho máximo en el adulto es de 3 a 4
cm. Está dirigida hacia atrás, arriba y a la izquierda.

Se distingue:

 Un fondo, que sobrepasa el borde inferior del hígado.


 Un cuerpo, aproximadamente cilíndrico.
 Un cuello, parte señalada por dilataciones y surcos, que forma con el cuerpo un ángulo
agudo abierto hacia adelante. En su parte medial puede observarse una dilatación más
marcada: el infundíbulo de la vesícula, de cuya parte inferior e izquierda emerge el
conducto cístico.
Constitución Anatómica

La pared vesicular comprende, desde la superficie hacia el interior:

1. Una hoja peritoneal incompleta.


2. Una capa muscular formada por fibras entrecruzadas, que se hacen circulares en la
vecindad del cuello.
3. Una submucosa.
4. Una mucosa delgada y pálida. Cuando la vesícula está vacía, en ella se encuentran
numerosas glándulas.
5. Una válvula separa habitualmente el cuerpo de la vesícula de su cuello.

El peritoneo rodea completamente el fondo de la vesícula biliar y une su cuerpo y su cuello al


hígado. La cara hepática de la vesícula biliar se une al hígado mediante tejido conectivo de la
capsula fibrosa del hígado.

Relaciones

La vesícula Biliar ocupa el receso subhepático: el hígado por arriba, el duodeno y el colon
transverso por abajo.

 Conducto Cístico

Se extiende desde la Vesícula Biliar hasta la vía biliar principal. Es un conducto estrecho de 3 a 5
mm, con una longitud en el adulto de 3 a 4 cm. Se dirige hacia abajo, a la izquierda y atrás, y
describe un ángulo abierto hacia arriba y hacia la derecha. Alcanza al Conducto Hepático Común,
se adosa a su cara derecha y sigue un cierto trayecto sin unirse a él, lo que hace que su conducto
de desembocadura en la vía biliar principal esté situado más abajo que su reunión aparente.

La mucosa del cuello forma un espiral, y crea un pliegue, el pliegue espiral. El pliegue espiral
mantiene abierto el conducto cístico, de modo que la bilis puede desviarse fácilmente al interior
de la vesícula biliar cuando el extremo distal del conducto colédoco está cerrado por el esfínter del
conducto colédoco o el esfínter de la ampolla, o puede pasar hacia el duodeno cuando se contrae
la vesícula biliar. El pliegue espiral también proporciona una resistencia adicional al vaciado brusco
de la bilis cuando los esfínteres están cerrados y se produce un aumento repentino de la presión
intrabdominal, como al estornudar o toser.

Irrigación arterial de la vesícula biliar y el conducto cístico

Procede de la arteria cística, que a menudo se origina en la rama derecha de la arteria hepática
propia. Desde su origen, la arteria cística se dirige en sentido transversal hacia la derecha del
conducto hepático común, según su origen. En el área del trígono cistohepático aborda el cuello
de la vesícula biliar, donde termina dando dos ramas, una anterior y otra posterior; estas rodean a
la vesícula, suministrándole una red de finas arteriolas.

Las arteria para el conducto cístico son recurrentes e irrigan la unión cistohepática.

La arteria cística es muy variable puede tener un origen bajo y un trayecto paralelo al conducto
cístico; un orien alto a partir d ela arteria hepática derecha; puede pasar por detrás del cinducto
hepático común; puede existir de dos a tres arterias distintas.
Existen dos vías venosas:

 SUPERFICIAL: con venas satélites de las arterias, que terminan en la rama derecha de la
vena porta hepática.
 PROFUNDA: por medio de 15 a 20 vénulas que atraviesan la placa vesicular, penetran en el
lecho de la fosa de la vesícula biliar y drenan en las ramas de la vena porta intrahepatica.
Constituyen venas porta accesorias.

Los nervios de los plexos hepáticos anterior y posterior. La disposición de los nervios y sus
relaciones centrales explican los dolores vesiculares, su localización media hasta la derecha y,
sobre todo, su irradiación hacia el hombro derecho.

BAZO
El Bazo es un órgano ovoide y pulposo, habitualmente de tono morado, que tiene
aproximadamente la forma y el tamaño de un puño cerrado. Es relativamente delicado, y está
considerado el órgano abdominal más vulnerable.

El Bazo es un órgano linfático secundario muy ricamente vascularizado y drenado al sistema porta
hepático. Situado a la izquierda, detrás del estómago, en el receso subfrénico izquierdo, por arriba
de la flexura cólica izquierda y de la extremidad superior del riñón izquierdo, es un órgano
abdominal, con relaciones torácicas.

Es un órgano muy particular, puesto que se desarrolla con el tubo digestivo y comparte con él sus
vasos, pero no tiene ninguna acción en la digestión. Como el mayor órgano linfático, participa en el
sistema de defensa del organismo: es un lugar de proliferación de linfocitos y de vigilancia y
respuesta inmunitaria.

Prenatalmente el Bazo es un órgano hematopoyético, pero después del nacimiento se ocupa


fundamentalmente de identificar, extraer de la circulación y destruir los glóbulos rojos gastados y
las plaquetas rotas, así como de reciclar el hierro y la globina. El Bazo actúa como reservorio de
sangre, almacenando glóbulos rojos y plaquetas. A pesar de su tamaño y de las numerosas
funciones que desempeña, no es un órgano vital.

 CONFIGURACIÓN INTERNA

El Bazo es ovoide, se proyecta hacia la 10ma costilla. El Bazo lleno de sangre adopta su forma
natural y se describen en el caras, bordes y extremidades.

Caras: Se observan dos caras:

 Cara Diafragmática: es extensa y lateral, convexa, moldeada sobre la concavidad


diafragmática.
 Cara Visceral: en ella se puede distinguir las siguientes impresiones:
Impresión gástrica; cóncava, aplicada contra la convexidad del estómago. En la
porción de esta impresión se sitúa el hilio del Bazo.
Impresión Renal; cóncava, igualmente orientada hacia abajo, se aplica sobre el riñón y
la glandula suprarrenal izquierda.
Impresión Cólica; en contacto con el colon transverso.
Bordes: Separando estas dos caras, hay dos bordes:

 Borde Superior: es anterior, convexo e irregular, se ubica entre la impresión gástrica y la


cara diafragmática.
 Borde Inferior: es posterior, redondeado y rectilíneo, está situado, entre la cara
diafragmática y la impresión renal.

Extremidades: Se distinguen dos extremidades o polos:

 Extremidad Posterior: es posterior, superior, de forma redondeada y se encuentra algo


deprimida en su región medial.
 Extremidad Anterior: es anterior, inferior, a veces formando un extremo muy marcado.
Cuando la impresión cólica es amplia, su forma general es redondeada.

 Características Generales

El Bazo mide, término medio en el adulto, de 11 a 13 cm de longitud, de 6 a 8 cm de ancho y de 3 a


4 cm de espesor. Su peso es de 200 g aproximadamente. El Bazo en el ser vivo es de color rojo
oscuro. Su superficie está cubierta de Peritoneo.

 Constitución Anatómica

El Bazo está formado por un tejido de aspecto esponjoso, compuesto por la reunión de folículos
esplénicos (pulpa blanca), rodeados por lagunas vasculares muy amplias (pulpa roja). Este tejido,
muy hemorrágico, muy inconsistente, está rodeado por una túnica o capsula fibrosa, que emite
trabéculas que penetran en la pulpa esplénica.

 Medios de Unión

El Bazo está en contacto con la pared posterior del estómago y se conecta con su curvatura mayor
mediante el Ligamento Gastroesplenico y con el riñón izquierdo a través del Ligamento
Esplenorrenal. Estos ligamentos que contienen a los vasos esplénicos, están unidos al Hilio del
Bazo en su cara medial. El hilio está en contacto con la cola del páncreas.

 Relaciones

Se estudian sus relaciones según sus caras y extremidades:

1. Cara Diafragmática: Está en relación directa con el diafragma, separadas por dos hojas de
peritoneo. Por intermedio del Diafragma, el Bazo se relaciona con el receso Costo
diafragmático izquierdo y con la base del pulmón izquierdo.
2. Cara Visceral: En esta cara se encuentran diferentes impresiones como ser:
Impresión Gástrica: Corresponde a la cara posterior del estómago, a la transcavidad de los
epiplones.
Impresión Renal: Corresponde a la extremidad inferior del riñón y la glándula suprarrenal
izquierda, por intermedio del Peritoneo.
 Celda Esplénica

Es el espacio ocupado por el Bazo, que queda vacío después de su extirpación. Está celda está
delimitada por:

 Atrás, arriba y lateralmente, por el Diafragma.


 Abajo, por el mesocolon transverso, flexura cólica izquierda y el ligamento frenocolico
izquierdo.
 Medialmente, por los liamentos gastroesplenico y pancreatoesplenico.

 Vasos y Nervios

La vascularización arterial del Bazo, procede de la arteria esplénica, la mayor rama del tronco
celiaco. Una vez que nace del tronco celíaco, a la altura de la 1ra vértebra lumbar, tiene un
trayecto corto por el borde inferior del páncreas, pasa por la cola del páncreas hasta llegar al
hilio del bazo, en donde se divide en sus dos ramas terminales, superior e inferior.

El drenaje venoso se produce a través de la vena esplénica, formada por varias tributarias que
emergen del hilio. Está vena se une con la vena mesentérica inferior, además de unirse con la
vena mesentérica superior para formar la Vena Porta Hepática.

Los nervios del Bazo derivan del plexo celiaco. Se distribuyen a lo largo de las rams de la
arteria esplénica y su función es vasomotora.

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