Está en la página 1de 3

MARAVILLAS MORENO AMOR.

3º GRUPO 2
LITERATURA ESPAÑOLA. POESÍA

“LUCÍA MARTÍNEZ”, Federico García Lorca

Lucía Martínez.
Umbría de seda roja.

Tus muslos van como la tarde.


Van de la luz a la sombra.
Los azabaches recónditos
oscurecen tus magnolias.

Aquí estoy, Lucía Martínez.


Vengo a consumir tu boca
y a arrastrarte del cabello
en madrugada de conchas.

Porque quiero, y porque puedo


Umbría de seda roja.

El presente texto se trata de un poema del autor granadino Federico García


Lorca. Podemos afirmar que es formalmente un poema muy elaborado, cuya
estructura es casi circular: si consideramos el primer verso como una
reduplicación intensificadora del mismo título, podemos afirmar que el poema se
abre y se cierra con la misma idea, la transmitida por el verso “umbría de seda
roja” que analizaremos en profundidad a continuación.

En lo referido al tema que sobrevuela toda la composición no es sino la


contemplación por parte de la voz poética de una muchacha, que, sabemos, se
llama Lucía Martínez, en su caminar frente a él. Es decir, Lucía Martínez está
paseando y el sujeto lírico traspasa a la composición lo que se despierta espiritual
y sensacionalmente en él al observarla en su vaivén despreocupado. En este
sentido, parece adecuado que nos refiramos a lo dispar de esta idea: el trasunto de
la composición es un suceso muy sencillo, cotidiano si cabe, pero la profundidad
del poema reside en el mundo de sensaciones e imágenes que se nos abre a partir
de lo que el mundo introspectivo de la voz lírica desvela al contemplarla caminar.

Como decíamos, la complejidad es mayor en la expresión literaria de los


aspectos subjetivos de la composición, por lo que el autor granadino se sirve de
tropos y figuras muy diversas para alcanzar sus objetivos. El título del poema nos
presenta a la protagonista misma del texto, a la causa primera y última de la
composición. El primer verso, por su parte, y como adelantábamos, es una
reiteración del título con la única intención de darle mayor intensidad a la
importancia de la figura de esta mujer y, quizá, lo que significa para la voz lírica.
Podemos decir que los dos primeros versos de la composición “Lucía Martínez. |
Umbría de seda roja” funcionan a modo de presentación sintética de la
composición en sí. El segundo verso de esta estrofa, “Umbría de seda roja”, es
una definición sinestésica de Lucía Martínez. Veámoslo:

Umbría de seda roja


(+tacto) (+vista)

Esta definición está sustentada en el gusto de las gitanas por la seda, que es
considerado por ellas como un símbolo mayor de la elegancia femenina. La idea
transmitida por “umbría” es variopinta: de una parte, en su acepción de “oscura”
podría quizá aludir a lo desconocida que es realmente para el poeta la dama, que
pasa altiva ante él sin dirigir ni una mirada. Por otra parte, en su acepción de
“húmeda”, como veremos, puede aludir al sudor que recubre a la muchacha al
caminar y que enrojece su piel con el calor que siente (“seda roja” sería, pues, en
esta interpretación, una metáfora pura de “piel enrojecida”).

En la segunda estrofa, el autor, con los versos “Tus muslo como la tarde |
van de la luz a la sombra”, se podría referir al juego de transparencias que se
vislumbran a través de la ropa sedosa de la chica al caminar según la zona recibe
luz o no lo hace. De modo que el poeta puede ver sus muslos a través de la tela si
recibe luz. En los siguientes dos versos, destacan dos metáforas puras.
“Azabaches” (B) sería metáfora pura de “pezones” (A), y “magnolias” (B) lo
sería de “pechos” (A). Por tanto, responderían al siguiente esquema, en el que el
plano real (A) no está presente en el verso, pero sí lo está el plano metafórico
(B):

Los azabaches recónditos


B
oscurecen tus magnolias
B

En la tercera estrofa asistimos a la subjetividad de la voz poética, que se


imagina un encuentro físico con Lucía en el que poder besarla y arrastrarla del
cabello. En esta estrofa cabe destacar la idea transmitida por “conchas”:
tradicionalmente se ha asociado este término a la idea de suavidad, que acentúa
en este poema el erotismo del pasaje que se imagina el sujeto poético.

En el primer verso de la estrofa que cierra la composición aparece lo que


es, quizá, una fanfarronada masculina: “Porque quiero, y porque puedo”,
refiriéndose a mantener ese encuentro amoroso con ella. Por último, el verso que
cierra la composición es, como decíamos, la repetición del que ya aparecía al
principio y que remarca e intensifica la imagen despertada en el poeta al ver
caminar a Lucía Martínez.

También podría gustarte