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TEMA 6

LA NOVELA ESPAÑOLA TRAS LA


GUERRA CIVIL Y LA NARRATIVA
HISPANOAMERICANA

1. LA NOVELA ESPAÑOLA TRAS LA GUERRA CIVIL


2. LA NARRATIVA HISPANOAMERICANA DEL
SIGLO XX
3. GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ
4. CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

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TEMA 4. LA NARRATIVA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX

1. LA NOVELA ESPAÑOLA TRAS LA GUERRA CIVIL

LA NOVELA ESPAÑOLA DE POSGUERRA


 Etapa de búsqueda: profundo ambiente de desorientación cultural.
 Resurrección del género:
– La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela (1942).
 Agria visión de la miseria de la España profunda.
– Nada, de Carmen Laforet (1944).
 Ambiente sórdido de ilusiones fracasadas.
 Por primera vez, tras la guerra, la triste realidad cotidiana quedaba reflejada con
un tono directo.

EL REALISMO SOCIAL EN LA NOVELA


 Papel del novelista: el testimonio o la denuncia de miserias e injusticias sociales.
 Temas y ambientes más frecuentes:
– La dura vida del campo.
– El mundo del trabajo.
– La burguesía insolidaria.
– La evocación de la guerra.
 Técnicas narrativas:
– Varias tendencias:
 Objetivismo.
 Actitud comprometida.
– Diálogos: pretenden reflejar el habla viva de las distintas clases y grupos sociales.
– Preferencia por lo sencillo y lo directo.
– Lenguaje: estilo de crónica, desnudo de virtuosismos formales.
 Obras pioneras:
– Camilo José Cela, La colmena (1950).
– Miguel Delibes, El camino (1950).
 Otros autores: Juan Goytisolo, Ignacio Aldecoa, Ana María Matute, Rafael Sánchez Ferlosio,
Caballero Bonald…

LA NOVELA CANARIA EN EL PERIODO 1939-1969

La novela, a diferencia de la poesía, tendrá que esperar a los años setenta para despegar. En el
periodo que tratamos, no obstante, hay que destacar algunos casos aislados de novelistas cuya obra
narrativa empieza a darse a conocer en torno a los años cincuenta. Tal es el caso de Isaac de Vega
(1920), cuyos primeros trabajos publicados son Fetasa (1957) y Antes de amanecer (1965); Rafael
Arozarena (1923), que comienza a publicar sus primeros relatos en el periódico La Tarde hacia los años
50, y cuya novela más conocida, Mararía, fue publicada tardíamente en 1973; y Alfonso García Ramos
(1930-1980), autor de Las islas van mar afuera (1957) y Teneyda (1959).

2. LA NARRATIVA HISPANOAMERICANA DEL SIGLO XX

Cuando ya el Modernismo había renovado profundamente la poesía, la novela hispanoamericana


seguía por cauces heredados del siglo XIX.
El realismo dominará la novela hasta, prácticamente, los años 40:
 Entre 1919 y 1920, algunas novelas abrirán caminos que otras muchas seguirán, por
ejemplo Los de abajo (1916), de Mariano Azuela, primera novela sobre la revolución

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mejicana, o Raza de bronce (1919), de Alcides Arguedas, sobre los indios explotados.
Con estas y otras obras se fijan los principales campos temáticos de la novela realista: el
indigenismo y el enfoque político-social, a los que acompañará la presencia de la
naturaleza.
 De 1920 a1940 se consolidan y desarrollan tales tendencias. Así, los temas principales
son la lucha del hombre con la Naturaleza, la miseria de los campesinos, las dictaduras, la
colonización económica…Y los personajes más típicos serán el indio explotado —sumiso
o rebelde— el campesino humilde, el gaucho, el hacendado cruel, el tirano implacable…
Tres novelas importantes presiden este panorama: La vorágine (1924), de José Eustasio
Rivera (Colombia); Don Segundo Sombra (1926), de Ricardo Güiraldes (Argentina) y
Doña Bárbara (1929) de Rómulo Gallegos (Venezuela).

HACIA UNA RENOVACIÓN NARRATIVA: LA SUPERACIÓN DEL REALISMO:


A partir de 1940 se observa un cansancio de la novela realista. No es que desaparezcan los temas
cultivados hasta entonces, pero se pasará a tratarlos con procedimientos distintos. Y aparecerán también
nuevos temas. Estos son algunos aspectos de esa renovación:
● Entre los temas nuevos, está el interés por el mundo urbano (frente al predominio de lo rural en
la novela anterior); se dará cabida a los más variado problemas humanos o existenciales (ya no
solo los sociales, aunque no desaparecen del todo).
● Junto a las realidades inmediatas, irrumpe la imaginación, lo fantástico. Pronto se hablará de
realismo mágico o de lo real maravilloso americano. Esta última denominación se debe a
Alejo Carpentier, para quien el realismo puro es incapaz de recoger la asombrosa e insólita
realidad del mundo americano: “Lo real maravilloso —dice— se encuentra a cada paso en la
historia del Continente”. El hecho es que a partir de este momento realidad y fantasía se
presentarán íntimamente enlazadas en la novela: unas veces, por la presencia de lo mítico, de lo
legendario, de lo mágico; otras, por el tratamiento alegórico o poético de la acción, de los
personajes o de los ambientes.
● En el terreno de la estética, se notará un mayor cuidado constructivo y estilístico. Los autores
atenderán a las innovaciones formales aportadas por los grandes novelistas europeos y
norteamericanos (Kafka, Joyce, Faulkner…). Por otra parte, se asimilan elementos irracionales y
oníricos procedentes del Surrealismo, que se adaptan perfectamente a la expresión de lo mágico
o lo maravilloso.
Estos rasgos, iniciados en los años 40, se prolongarán durante los decenios siguientes en la obra
de nuevos novelistas. Pero, en estos años merecen ser destacados cuatro autores que son considerados
auténticos pioneros en la renovación narrativa hispanoamericana: Jorge Luis Borges, Miguel Ángel
Asturias, Alejo Carpentier y Juan Rulfo

LA NUEVA NOVELA HISPANOAMERICANA


En 1962, se publicaba en España La ciudad y los perros, de Mario Vargas Llosa. En 1967
llegaba Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Por esas fechas, aparecen también novelas
como Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sábato; El astillero, de Juan Carlos Onetti; El siglo de las
luces, de Alejo Carpentier; La muerte de Artemio Cruz, de Carlos Fuentes; Rayuela, de Julio Cortázar;
Paradiso, de José Lezama Lima, etc. Los lectores españoles (y, en general, europeos), poco atentos a la
novela hispanoamericana hasta entonces, recibieron con asombro estas obras. Inmediatamente se
“descubrió” y se devoró con avidez la obra de todos estos autores. Era el llamado “boom” de la novela
hispanoamericana.
En realidad, los nuevos novelistas hispanoamericanos continuaban una línea de innovaciones
señaladas en apartados anteriores, de tal modo que la frontera entre algunos de aquellos autores y estos
es muy fina. En cualquier caso, es evidente que los nuevos novelistas llevan tales innovaciones a sus
últimas consecuencias, a la vez que enriquecen aún más esa narrativa con nuevos recursos:
● Se confirma la ampliación temática y, en especial, se incremente la preferencia por la “novela
urbana”. Cuando aparece el ambiente rural (por ejemplo, en García Márquez) recibirá un
tratamiento muy nuevo.

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● La integración de lo fantástico y lo real se consolida. El “realismo mágico” es, en efecto, uno de
los rasgos principales de los nuevos novelistas (en especial, Cortázar y García Márquez).
● Pero es en el terreno de las formas en el que se observa una mayor ampliación artística. La
estructura del relato es objeto de una profunda experimentación: ruptura de la línea argumental,
cambios del punto de vista, “rompecabezas temporal”, combinación de las personas narrativas,
estilo indirecto libre, monólogo interior, etc.
● La experimentación (o el enriquecimiento) de la novela afectará, de modo particular, al lenguaje,
con la superposición de estilos y registros, con distorsiones sintácticas y léxicas, con una densa
utilización del lenguaje poético, etc.
Por debajo de todo esto late el convencimiento de la insuficiencia práctica y estética del realismo.
Pero esta ruptura con la técnica realista no supone exactamente un alejamiento de la realidad, sino una
voluntad de abordarla desde ángulos más ricos, más reveladores y más válidos estéticamente. Esta
evidente preocupación estética tampoco supone que el escritor abdique de propósitos testimoniales de
denuncia; al contrario, novelistas como los que citamos suelen proclamar ideas sociales y políticas muy
avanzadas. Pero, como ha dicho Julio Cortázar, “el primer deber del escritor revolucionario es ser
revolucionario como escritor”; es decir, romper con los moldes expresivos heredados de otras épocas y
proponer un arte nuevo, más acorde con las profundas mutaciones de nuestro tiempo. Por último, si
estéticamente nos encontramos ante una novela acorde con la narrativa universal contemporánea, no por
ello será menos americana la novela de los autores de los que tratamos.

3. GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ


BIOGRAFÍA Y OBRA
 Nacimiento:
– 1928.
– Aracataca (Colombia).
 Años 50:
– Actividad periodística.
– Escritura de:
 Cuentos.
 La hojarasca (novela, 1955).
 Relato de un náufrago (reportaje novelado, 1955).
 Obra cumbre: Cien años de soledad (1967).
– Obra más representativa del “realismo mágico”.
– Supuso su consagración como uno de los grandes autores del boom de la narrativa
sudamericana.
 Otras novelas célebres:
– El coronel no tiene quien le escriba (1961).
– El otoño del patriarca (1975).
– Crónica de una muerte anunciada (1981).
– El amor en los tiempos del cólera (1985).
 1982: es galardonado con el Premio Nobel de Literatura.

MARCO HISTÓRICO, POLÍTICO, SOCIAL Y CULTURAL


 Características comunes a los países hispanoamericanos en el siglo XX:
– Situación política:
 Acusada inestabilidad.
 Popularización del ideal de revolución socialista, surgido en Cuba en 1959.
 Injerencia de EEUU en la vida política de estos países.
– Situación social:
 Variedad de etnias (amerindia, blanca, negra, mestiza...).
 El grueso de la población, en la miseria.
– Con escasas posibilidades de integración.

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 Precaria situación de los indígenas.
– Situación cultural:
 Unión magistral de:
– Tradición y experimentación.
– Lo autóctono y las nuevas corrientes estéticas.
 Presencia en las obras, generalmente en español, de elementos de la cultura
indígena.

EL REALISMO MÁGICO
 Superación de las técnicas realistas y naturalistas.
 Características principales:
– Desaparición de la frontera entre “realidad mágica” y “realidad real”.
 Búsqueda de elementos extraordinarios en la realidad cotidiana.
– Los hechos más normales (p. ej., la contemplación de un trozo de hielo)
suscitan una admiración exagerada.
 Empleo de lo mágico, lo onírico y lo fantástico.
– Los hechos más imaginativos (p. ej., que Remedios la Bella ascienda a los
cielos) son percibidos como enteramente naturales y no suscitan ningún
comentario.
 La realidad para los hispanoamericanos, ontológicamente mágica.
– Experimentación de nuevas técnicas narrativas.

“A pesar de que el coronel Aureliano Buendía seguía creyendo y repitiendo que Remedios, la bella, era en
realidad el ser más lúcido que había conocido jamás, y que lo demostraba a cada momento con su asombrosa
habilidad para burlarse de todos, la abandonaron a la buena de Dios. Remedios, la bella, se quedó vagando por el
desierto de la soledad, sin cruces a cuestas, madurándose en sus sueños sin pesadillas, en sus baños
interminables, en sus comidas sin horarios, en sus hondos y prolongados silencios sin recuerdos, hasta una tarde
de marzo en que Fernanda quiso doblar en el jardín sus sábanas de bramante, y pidió ayuda a las mujeres de la
casa. Apenas había empezado, cuando Amaranta advirtió que Remedios, la bella, estaba transparentada por una
palidez intensa.
—¿Te sientes mal? —le preguntó.
Remedios, la bella, que tenía agarrada la sábana por el otro extremo, hizo una sonrisa de lástima.
—Al contrario —dijo—, nunca me he sentido mejor.
Acabó de decirlo, cuando Fernanda sintió que un delicado viento de luz le arrancó las sábanas de las
manos y las desplegó en toda su amplitud. Amaranta sintió un temblor misterioso en los encajes de sus pollerines
y trató de agarrarse de la sábana para no caer, en el instante en que Remedios, la bella, empezaba a elevarse.
Úrsula, ya casi ciega, fue la única que tuvo serenidad para identificar la naturaleza de aquel viento irreparable, y
dejó las sábanas a merced de la luz, viendo a Remedios, la bella, que le decía adiós con la mano, entre el
deslumbrante aleteo de las sábanas que subían con ella, que abandonaban con ella el aire de los escarabajos y las
dalias, y pasaban con ella a través del aire donde terminaban las cuatro de la tarde, y se perdieron con ella para
siempre en los altos aires donde no podían alcanzarla ni los más altos pájaros de la memoria”.

Gabriel García Márquez, Cien años de soledad.

OTROS ELEMENTOS DE LA NOVELA HISPANOAMERICANA


 Incorporación del subconsciente.
– El sueño como expresión del subconsciente.
– Uso del monólogo interior.
 Incorporación de una temática mítica-alegórica.
– Elementos propios de la tradición cuentística.
– Acontecimientos ubicados entre lo posible y lo improbable.
 Presencia de la muerte.
– Núcleo, idea central o elemento muy significativo de las novelas hispanoamericanas.
– Resalta:
 La transitoriedad de lo terrenal.

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 El valor de la vida.
 Tratamiento subjetivo del tiempo.
– Ruptura de la linealidad temporal.
– El tiempo cronológico es suplantado por el tiempo anímico.
 Ilogicidad.
– Objetivo principal: mostrar mejor la esencia el ser humano, por encima de la coherencia y
la claridad.
 Experimentación con el lenguaje.
– Ritmos de habla popular.
– Reflejo del habla del país al que pertenece el autor de la obra.
 Aunque sin caer en lo excesivamente regionalista o localista.
– Se evita lo tópico, lo manido y la sintaxis ordenada.
– Se busca la ambigüedad y la pluralidad de significados.
– Se requiere la complicidad del lector, convertido en descodificador de la novela.
 Sentido sagrado del cuerpo.
– El sexo se muestra totalmente descargado de inhibiciones.
– El cuerpo como medio para comunicarnos con un semejante y ahuyentar la terrible
soledad del hombre.
 El amor como intento supremo de comunicación.

4. CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

 Novela corta.
 Mezcla elementos de:
– La crónica periodística.
– La novela policiaca.
 Se caracteriza por:
– Universalismo y ampliación de los temas que plantea.
– Protagonismo indiscutible del ser humano, inmerso en una compleja problemática
existencial.
– Renovación de las técnicas narrativas:
 Subjetivismo. El narrador participa de los acontecimientos como protagonista,
testigo presencial o personaje secundario.
 Ruptura de la linealidad del tiempo. Asistimos a constantes saltos hacia atrás
(técnica de flashback) y a la evocación anticipada de hechos futuros.
 Incorporación del subconsciente a través del monólogo interior.
– El realismo mágico.
 Novela basada en un hecho histórico.
– Podría ser considerada la novela más realista de García Márquez.
 Sin embargo, el estilo narrativo eleva la historia hasta las fronteras de la leyenda.
– Presencia de personajes del mundo mágico de Cien años de soledad
(Gerineldo Márquez, Aureliano Buendía, Dionisio Iguarán...).
– Mitificación de algunos personajes y acontecimientos, para convertirlos en
representativos de realidades humanas universales.
– Inclusión de exageraciones propias del realismo mágico:
 una bala atraviesa la plaza del pueblo y convierta en polvo de yeso a una
imagen de un santo de la iglesia;
 la diarrea (“colerina”) padecida por Pablo Vicario en la cárcel que rebosa seis
letrinas portátiles;
 el pueblo al que se traslada Ángela Vicario, cuyo único problema eran las
noches de mareas altas porque los retretes se desbordaban y los pescados
aparecían dando saltos en los dormitorios,
 la medalla de oro de la Virgen del Carmen que apareció en el estómago de
Santiago durante la autopsia y que se había tragado a la edad de cuatro años,
 las dos mil cartas sin respuesta escritas por Ángela a su frustrado marido, y

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 el olor al asesinado y otras secuelas que quedan en el pueblo después del
crimen.

ARGUMENTO
 Título apropiado:
– Se relata en forma de crónica periodística el asesinato de Santiago Nasar a manos de los
gemelos Vicario para hacer justicia ante la deshonra sufrida por su hermana.
– Desde el comienzo de la narración se anuncia que Santiago Nasar va a morir: es el joven
hijo de un emigrante árabe y”parece ser” el causante de la deshonra de Ángela Vicario,
quien ha contraído matrimonio del día anterior con Bayardo San Román y la rechaza la
misma noche de bodas por no ser virgen.
 El autor parte de un suceso acaecido en la ciudad de La Guaira.
– Reconstruido por un narrador identificable con el propio García Márquez.
 Se plantea la trama como la narración de una crónica real, pero con un componente fantástico y
mágico.
– Como son los sueños de Santiago Nasar, premonición de su propia muerte.

TEMAS
 Tema principal: el destino trágico o la fatalidad.
– En este caso vinculado a la muerte del protagonista.
– Presente desde la primera línea hasta la última página:
 da título al libro,
 forma parte de las palabras con las que comienza la novela: "El día que lo iban a matar, Santiago
Nasar ..."
 y de las del propio Santiago en su última intervención justo antes del último párrafo de la novela:
"Que me mataron, niña Wene".
– Acompañada por una serie de símbolos y premoniciones.
 "Por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagada
de pájaro", dice la madre de Santiago Nasar, Plácida Linero, al referirse al sueño que había tenido
su hijo la noche anterior a su muerte.
 El mismo Santiago dice a su amigo (el narrador) al entrar en la iglesia para presenciar la boda de
Ángela Vicario: "No quiero flores en mi entierro". Esto sucede el día anterior a su muerte.
– La muerte como una fatalidad contra la que es imposible luchar.
 Para el lector: conoce desde el comienzo el destino trágico del protagonista, el
carácter inevitable de su muerte.
– Sin embargo, García Márquez crea una tensión, que contagia al lector,
quien, a pesar de ese conocimiento previo, siente deseos de prevenir al
protagonista.
 Para los personajes:
– Ni su madre, que "tenía una reputación muy bien ganada de intérprete
certera de los sueños", ni Santiago Nasar, que había pasado una mala
noche, son capaces de interpretar sus funestas premoniciones.
– Los habitantes del pueblo son especialmente torpes a la hora de interpretar
los hechos que los rodean.
 Los carniceros no atajaron a los Vicario porque pensaron que lo que decía de
que iban a matar Santiago era cosa de borrachos, pero era cierto.
 Meme Loizano no le advirtió del peligro porque lo vio tan contento que pensó
que el asunto ya se había arreglado… y era que todavía no lo sabía.
 Plácida Linero se equivocó también: cerró la puerta de la casa cuando vio a los
Vicario porque pensó que querían meterse dentro para matarlo…, y con ello
sentenció a muerte a su hijo, que no tuvo escapatoria.
 Cristo Bedoya no consiguió proteger a su amigo porque pensó que estaba
desayunando en casa de los García (lo cual hubiera sido lógico).
 El padre Carmen Amador, cuando lo ve sano piensa que todo había sido un bulo.
– Numerosas casualidades propician el desenlace fatal:
 Santiago, que casi nunca salía de casa por la puerta del frente, ese día lo hizo…
allí lo esperaban los Vicario para matarlo.
 Luisa Santiaga, que era capaz de presentir cualquier tragedia, ese día falló.
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 Cristóbal Bedoya, el amigo, que era el único que podía avisarle, no supo
encontrarlo.
 El mensaje deslizado debajo de la puerta de Santiago avisándole del peligro, no
es visto hasta mucho tiempo después del crimen.
 Aunque la familia de Flora Miguel nunca se levantaba antes del mediodía,
insólitamente Santiago va temprano a la casa (nadie podía pensar que estuviera
allí).
 Yamil Shaium no logra encontrar los cartuchos que hubieran impedido tal vez el
asesinato…
– Los mismos autores del asesinato, los gemelos Vicario, se encargan de
difundir sus intenciones ("Los hermanos Vicario les habían contado sus
propósitos a más de doce personas") y, sin embargo, nadie, absolutamente
nadie, tiene ocasión de prevenirlo.
 "Los hermanos Vicario no hicieron nada de lo que convenía para matar a
Santiago Nasar de inmediato y sin espectáculo público, sino que hicieron mucho
más de lo que era imaginable para que alguien les impidiera matarlo y no lo
consiguieron".
– Conclusión: “El juez instructor buscó siquiera una persona que lo hubiera
visto [a Santiago Nasar], [...] pero no fue posible encontrarla. En el folio
382 del sumario escribió otra sentencia marginal con tinta roja: la
fatalidad nos hace invisibles”.
 Otros temas:
– La honra,
– El honor,
– La educación. y
– Las estructuras político-sociales (el caciquismo y el poder de la iglesia).

ESTRUCTURA
 No respeta la división tradicional en planteamiento, nudo y desenlace.
 Estructura compleja:
– Desde el punto de vista externo, se estructura en cinco partes o capítulos de extensión
muy similar que no siguen un orden cronológico.
– Desde el punto de vista interno, el narrador-cronista (presente en los hechos) nos pone
ante un auténtico puzzle o rompecabezas.
 Estructura conformada a base de avances y retrocesos de la acción y, por tanto, no
lineal.
 Sin embargo, cada capítulo se percibe como unitario, ya que gira sobre un cierto eje (un
personaje o un suceso) y luego se complementa con datos circunstanciales dispersos.
– Capítulo 1.
 Centrado en lo que hizo Santiago Nasar la mañana que llegó el obispo.
 Circunstancias complementarias:
– El papel de los sueños premonitorios.
– La fuerza del destino.
– Resumen: La noche anterior había asistido a la boda de unos amigos. La novia, Ángela
Vicario, no era virgen, por lo que el novio la devuelve a casa de sus padres. La noticia se
propaga por todo el pueblo. Todos saben que Ángela ha acusado a Santiago Nasar de la
deshonra y que va a morir por ello, pero nadie lo ayuda.
– Capítulo 2.
 Centrado en todos los acontecimientos que envolvieron a los novios.
 Resumen: El novio, Bayardo San Román, había llegado al pueblo seis meses antes. era atractivo y
muy rico, y decidió casarse con Ángela Vicario en cuanto la vio. Tras la boda descubre que la
novia no es virgen y la devuelve a su madre. Los gemelos indagan para ajusticiar al culpable de la
deshonra y ella acusa a Santiago Nasar.
– Capítulo 3.

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 Eje principal: los gemelos Vicario, que anuncian por todo el pueblo que buscan a
Santiago Nasar para matarlo. La noticia corre de boca en boca, pero nadie trata de
impedir el crimen.
– Capítulo 4.
 Se narra la autopsia del cadáver y el entierro de Santiago.
 Tanto la familia de Bayardo San Román, como la de los Vicario se marchan del
pueblo. Ángela se instala en una aldea remota y allí escribe cartas a Bayardo
durante diecisiete años. Finalmente, él vuelve con ella.
 Este cuarto capítulo es cronológicamente posterior al quinto, probablemente, para
poder propiciar luego un final cerrado: el momento de la muerte del protagonista.
– Capítulo 5.
 Relata el desarrollo del asesinato y cómo la gente del pueblo se vio muy afectada
por este crimen durante años.
 Resumen: El día que lo mataron, Santiago, después de ver al obispo, entra en la casa de su novia,
Flora Miguel. Allí recibe la noticia de que los gemelos lo buscan para matarlo. Aturdido, trata de
volver, pero los gemelos lo atacan y muere ante la puerta de su casa.
 La trama tiene dos dispositivos de cierre:
– La muerte de Santiago Nasar.
 Marca definitivamente el análisis de la novela.
 Es el que le interesa verdaderamente al autor.
– Cuando empieza la novela, Santiago Nasar ya está muerto y termina
precisamente cuando éste muere.
– Estructura circular.
– Reaparición del tiempo cíclico, tan utilizado por García Márquez en sus obras.
– El reencuentro de los esposos.

EL NARRADOR
Los hechos que inspiraron Crónica de una muerte anunciada ocurrieron en 1951 en el entorno de Gabriel García
Márquez. Treinta años después se publica la novela. En el libro titulado El olor de la guayaba, Márquez explica el
porqué de esa tardanza y confiesa que por primera vez en su obra literaria el narrador de la historia es él mismo:
Cuando ocurrieron los hechos, en 1951, no me interesaron como material de novela [...] Empecé a pensar
en el caso en términos literarios varios años después, pero siempre tuve en cuenta la contrariedad que le causaba
a mi madre la sola idea de ver a tanta gente amiga, e inclusive a algunos parientes, metidos en un libro escrito
por un hijo suyo. Sin embargo, la verdad de fondo es que el tema no me arrastró de veras sino cuando descubrí,
después de pensarlo muchos años, lo que me pareció el elemento esencial: que los homicidas no querían
cometer el crimen y habían hecho todo lo posible para que alguien se lo impidiera, y no lo consiguieron...
Confiesa Márquez también que otra causa de la demora fue de carácter estructural. En realidad, la
historia termina casi veinticinco años después del crimen, cuando el esposo regresa con la esposa repudiada, pero
para él el final del libro tenía que ser la descripción minuciosa del crimen. Dice Márquez:
La solución fue introducir un narrador -que por primera vez soy yo mismo- que estuviera en condiciones
de pasearse a su gusto al derecho y al revés en el tiempo estructural de la novela. Es decir, al cabo de treinta
años, descubrí algo que muchas veces se nos olvida a los novelistas: que la mejor fórmula literaria es siempre la
verdad.
Estamos sin duda ante una estructura conformada a base de avances y retrocesos de la acción que se
producen constantemente. En la raíz de esto se sitúa la técnica que emplea el narrador de mezclar sus propias
impresiones y recuerdos con los testimonios, restos de las entrevistas, que le aportan distintos personajes. El
narrador, pese a ser un personaje más de la trama (también él pudo haber evitado la muerte de Nasar), no da más
importancia a sus actos que al resto de los personajes de la novela. Se trata a sí mismo como a cualquier otro
personaje, y lo que cuenta como vivido sólo lo hace porque esos momentos o actuaciones tuvieron que ver con el
desenlace de la novela.
Esta doble condición de narrador y personaje le lleva al empleo de la forma autobiográfica, que resulta
especialmente convincente y con especial referencia a la realidad, ya que también aparece como el que intenta
hacer la crónica (que no es otro que Gabriel García Márquez, como ya se ha visto):
o «“Siempre soñaba con árboles”, me dijo Plácida Linero, su madre…».
o “…cuando volví a este pueblo olvidado tratando de recomponer con tantas astillas dispersas el espejo roto
de la memoria”.

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o “Yo conservaba un recuerdo muy confuso de la fiesta antes de que hubiera decidido rescatarla a pedazos
de la memoria ajena. Durante años se siguió hablando en mi casa de que mi padre había vuelto a tocar el
violín de su juventud en honor de los recién casados, que mi hermana la monja bailó un merengue con su
hábito de tornera (…). En el curso de las indagaciones para esta crónica recobré numerosas vivencias
marginales…”
Al inicio de la historia (y de la novela) las cartas que la madre del cronista le escribe al colegio sirven
para crear un cierto misterio e interés alrededor de la figura: «Mi madre me escribió al colegio a fines de agosto y
me decía en una nota casual: “Ha venido un hombre muy raro”. En la carta siguiente me decía: “El hombre raro
se llama Bayardo San Román, y todo el mundo dice que es encantador, pero yo no lo he visto».
Toda la obra está salpicada de estos testimonios muchas veces introducidos por expresiones como “me
dijo”, “me contó”, “me declaró”: «“Poncio Vicario, el padre, murió poco después. Se lo llevó la pena moral”, me
dijo Ángela Vicario».

 Narrador múltiple: los hechos se reconstruyen desde varias perspectivas:


– En ocasiones, es un personaje, un amigo de Santiago Nasar, que cuenta los hechos en
primera persona;
– Otras veces es un narrador en tercera persona, que escribe para hacer una crónica con la
información recabada.
– Cuando el narrador se sirve de lo que sabe o recuerda de la historia, sin echar mano por
tanto de otra fuente, utiliza la tercera persona adoptando un punto de vista propio del
narrador omnisciente.
 Grado de objetividad:
– En los pasajes narrativos, que suelen ser breves, es donde la voz (el punto de vista) del
narrador se manifiesta con cierto grado de objetividad;
– en cambio, las descripciones están mucho más impregnadas de subjetividad y fantasía.

EL TIEMPO
 Tratamiento retrospectivo: cuando la novela empieza, el protagonista ya ha muerto.
– Rasgo fundamental de la narrativa de los años 60.
– La técnica más original de esta novela.
 Ausencia de referencias a la localización temporal de los acontecimientos.
Los acontecimientos narrados abarcan menos de un día.
– Desde el comienzo de la boda.
– Hasta la muerte de Santiago Nasar.
– Sin embargo, hay saltos temporales:
 Relato de recuerdos pasados.
 Referencia a hechos ocurridos muchos años después.
"Un medio día de agosto, mientras bordaba con sus amigas, sintió que alguien llamaba a
la puerta [...] Estaba gordo y se le empezaba a caer el pelo, y ya necesitaba espejuelos para ver de cerca
-me dijo- ¡Pero era él, carajo, era él [...] Llevaba la maleta de la ropa para quedarse, y otra maleta igual
con casi dos mil cartas que ella la había escrito”.
 Tiempo cíclico.
 Atomización del tiempo: descomposición en momentos.

EL ESPACIO
 Solo se nombran algunos elementos del pueblo donde transcurren los hechos:
– El puerto.
– Una plaza central.
 Donde se han celebrado la noche anterior los festejos de la boda: “En las ramas de
los almendros, y en algunos balcones, estaban todavía las guirnaldas de colores de
la boda”.
 Testigo mudo del asesinato: “El único lugar abierto en la plaza era una tienda de
leche a un costado de la iglesia, donde estaban los dos hombres que esperaban a
Santiago para matarlo”.
– Algunas casas alrededor de la plaza (la de Santiago, María Alejandrina, Luisa Santiaga...).
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 No importancia de los nombres: acción no situada en un espacio determinado.
– Pese a estar inspirada en hecho ocurridos en Aracataca.
– Puede entenderse que ocurren en la misma región que Cien años de soledad.
 Sí se nombran otros dos pueblos:
– Manaure, donde vive la familia de los hermanos Vicario.
– Riohacha, donde se encuentra el Palacio de Justicia y el “panóptico” en el que encierran a
los hermanos Vicario.

LOS PERSONAJES
 Víctimas del destino fatal (al estilo de las tragedias clásicas).
– Marcados desde un principio.
– No pueden dominar las pasiones que los arrebatan.
– Ejemplo más patente: los hermanos Vicario, que, sin querer, deben matar para salvar su
honor.
 Personajes principales:
– Santiago Nasar.
– Bayardo San Román.
– Ángela Vicario.
– Pedro y Pablo Vicario.
 El pueblo como personaje-testigo.
– Aporta sus conocimientos para construir la crónica.
– No logra cambiar el destino de Santiago Nasar.
 Santiago Nasar
– Hombre de 21 años.
– Abandona los estudios de secundaria cuando fallece su padre.
 Actúa como padre de familia.
 Dirige el Divino Rostro, una hacienda que su padre le dejó en herencia.
– Carácter soñador, alegre, pacífico, afable y creyente.
– Pertenece a un estatus social elevado y al grupo étnico árabe de aquella sociedad.
 De hecho va a casarse con una mujer de su propia comunidad: “Los padres de
Santiago Nasar y Flora Miguel se habían puesto de acuerdo para casarlos”.
– Gran atractivo físico (“era esbelto y pálido, y tenía los párpados árabes y los cabellos
rizados de su padre”).
 Tiene éxito con las mujeres (“Me di cuenta pronto de que no podía haber un
partido mejor que él“, dice Margot).
– Hecho que no se aclara del todo: ¿era culpable de la deshonra de Ángela Vicario?
 Nadie parece creer totalmente que él sea culpable, nadie parece entenderlo, nadie
quiere afirmarlo con seguridad y, sin embargo, nadie es capaz de prevenirlo.
 Cuando ya todo parece inevitable, el padre de su novia logra comunicarle
el destino que le espera, pero tampoco está convencido de su inocencia:
“Tú sabrás si ellos tienen razón, o no”.
 En defensa de su inocencia:
 Su actitud el día después de la boda: está feliz y despreocupado, hasta el
punto de que en un momento se dice: “Ninguno de nosotros vislumbró el
menor cambio en su modo de ser”.
 El narrador hace hincapié en la inocencia de Santiago cuando dice:
“cuando supo por fin en el último instante que los hermanos Vicario lo
estaban esperando para matarlo, su reacción no fue de pánico [...] sino que
más bien fue el desconcierto de la inocencia”.
 ¿Por qué da su nombre Ángela Vicario?
 ¿No goza Nasar de estima entre su sociedad? Parece que las características
anteriores (situación social, adinerado, árabe, atractivo, aceptado entre las
mujeres) despierte cierta envidia en los demás.

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 Algunos críticos creen que era inocente y que Ángela dijo su nombre para
proteger al verdadero culpable, creyendo que, por ser Santiago quien era y
por su posición, a él no le pasaría nada.
 Bayardo San Román
– Forastero arrollador que había llegado misteriosamente al pueblo.
– Nadie se le resiste.
 «Magdalena Oliver había venido con él en el buque y no pudo quitarle la vista de encima durante
el viaje: “Parecía marica –me dijo–. Y era una lástima, porque estaba como para embadurnarlo de
mantequilla y comérselo vivo”».
 También la madre del narrador cae progresivamente en sus redes.
“Ha venido un hombre muy raro [...] La gente lo quiere mucho (…), porque es honrado y de
buen corazón, y el domingo pasado comulgó de rodillas y ayudó a la misa en latín”.
 Tan seguro está de sí mismo que, cuando a medio despertar de la siesta, ve
atravesar la plaza a Ángela Vicario y a su madre, dice: "Cuando despierte (...)
recuérdame que me voy a casar con ella”.
– Culto: nada más llegar al pueblo da a entender que era ingeniero de trenes y maneja el
telégrafo.
– Fuerte: vence a los mejores nadadores del pueblo.
– Sumamente rico (su boda constituirá un auténtico despilfarro).
– Dominante, seguro de sí mismo, un hombre que lo tenía todo.
 Obliga, prácticamente, al viudo Xius, que no quiere venderle su casa por motivos
sentimentales, a hacerlo:
Cinco minutos después, en efecto, volvió al Club social con las alforjas enchapadas de
plata, y puso sobre la mesa diez gavillas de billetes de a mil todavía con las bandas impresas
del Banco del Estado.
 Esa misma imposición la ejerce con respecto a Ángela Vicario:
 No busca seducirla, ni enamorarla.
– Cosa que, dadas sus cualidades, no hubiera resultado difícil.
 Sino someterla, para lo cual:
– Cuenta con la familia, interesada en emparentar con un muchacho rico
y de buenas cualidades.
– Intenta impresionarla cuando le regala, comprando todos los números
de la rifa, la ortofónica (un instrumento musical).
 Que ella le devuelve, pues interpreta el gesto como de dominio:
“Yo detestaba a los hombres altaneros, y nunca había visto uno
con tantas ínfulas”.
 Para él es una humillación que su novia no fuese virgen.
 Ángela Vicario
– La menor de la familia.
– Producto de una sociedad machista en la que la mujer ocupa un segundo plano.
 Sobre la educación de los Vicario, la madre del narrador hace el siguiente
comentario:
“Los hermanos fueron criados para ser hombres. Ellas habían sido educadas para casarse.
Sabían bordar con bastidor, coser a máquina, tejer encaje de bolillo, lavar y planchar, hacer
flores artificiales y dulces de fantasía, y redactar esquelas de compromiso”. En resumen:
“Cualquier hombre será feliz con ellas, porque han sido criadas para sufrir”.
 Un ejemplo de este machismo lo demuestra la actuación de su propia madre
quien, ante la decisión inicial de su hija de no casarse con Bayardo San Román
por el inconveniente de la falta de amor, hace que calle con esta frase demoledora:
“También el amor se aprende”.
 De ahí el gran problema que crea la pérdida de virginidad, ya que ha roto con las
normas establecidas.
– Aunque nadie le pudo sacar nada de lo que pasó aquella noche ni qué pasó con Santiago,
la versión más corriente era la que se ha citado anteriormente: Ángela estaba protegiendo
a alguien a quien amaba de verdad.

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– Sufre una transformación importante a lo largo de la historia.
 Al final de la novela parece quedar poco de aquella Ángela del principio de la
obra.
– De quien el narrador dice que “tenía un aire desamparado y una pobreza
de espíritu que le auguraban un porvenir incierto”.
– O de la que Nasar comenta “ya está de colgar tu prima la boba”.
 La Ángela final, y tras el matrimonio con Bayardo, ha evolucionado y muestra
otra personalidad:
– “Era tan madura e ingeniosa, que costaba trabajo creer que fuera la
misma”.
– Descubre el tesón, la pasión amorosa hacia el hombre que, al final, ha
desatado la pasión amorosa en su corazón.
 Ello se refleja en las cartas que “durante media vida” escribe a
Bayardo San Román hasta conseguir que éste vuelva a su lado.
 Pedro y Pablo Vicario
– Los hermanos de Ángela.
– Encargados de devolver la honra perdida a la familia.
– En el fondo, y al igual que Ángela, sus actuaciones están marcadas por la sociedad en la
que viven (“Los hermanos fueron criados para ser hombres”).
 La educación recibida prepara el comportamiento posterior ante “un crimen de
honor”:
– Si lo asesinan es por cumplir un deber que no parece gustarles mucho.
– Hicieron todo lo posible para que alguien les impidiera matarlo, y no lo
consiguieron.
 Por eso se consideran inocentes “ante Dios y ante los hombres –
dijo Pablo Vicario-. Fue un asunto de honor”.
 Por supuesto, no se arrepintieron nunca.
– Porque sabían que habían obrado de acuerdo con el código de honor
reinante en su pueblo.
 Aceptado también por las mujeres:
 Cuando los hermanos Vicario dicen a la madre de
Prudencia Cotes que no tienen tiempo de tomarse un café,
ella responde: “Me lo imagino, hijos [...]: el honor no
espera”.
 Su hija, por su parte, añade: “Yo sabía en qué andaban [...] y no
sólo estaba de acuerdo, sino que nunca me hubiera casado con él si
no cumplía como hombre”.
 Otros personajes
– Nómina bastante larga de personajes secundarios.
– Cabe destacar los siguientes, por su mayor relevancia en el entramado estructural y
organizativo del relato:
 Plácida Linero, madre de Santiago.
 Victoria Guzmán y su hija Divina Flor.
 Clotilde Armenta, la dueña de la tienda.

LENGUAJE Y ESTILO
 Mezcla de estilos:
– Periodístico.
– Mítico, heredado del realismo mágico.
– Prosa densa y poética.
 Incorpora elementos metafóricos.
– Pasajes marcadamente violentos, desagradables.
 Como los detalles de la autopsia del protagonista.
 Mezcla de registros lingüísticos:
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– Vulgarismos empleados por los hermanos Vicario, de origen humilde.
– Lenguaje culto del periodista y las familias aristocráticas.
 Tratamiento irónico de los hechos.
 Abundantes oraciones concisas, limpias y claras en los diálogos de los personajes y en las
descripciones.

TEXTOS EBAU:

TEXTO 1
Era Ángela Vicario quien no quería casarse con él. «Me parecía demasiado hombre para mí», me
dijo. Además, Bayardo San Román no había intentado siquiera seducirla a ella, sino que hechizó a la
familia con sus encantos. Ángela Vicario no olvidó nunca el horror de la noche en que sus padres y sus
hermanas mayores con sus maridos, reunidos en la sala de la casa, le impusieron la obligación de casarse
con un hombre que apenas había visto. Los gemelos se mantuvieron al margen. «Nos pareció que eran
vainas de mujeres», me dijo Pablo Vicario. El argumento decisivo de los padres fue que una familia
dignificada por la modestia no tenía derecho a despreciar aquel premio del destino. Ángela Vicario se
atrevió apenas a insinuar el inconveniente de la falta de amor, pero su madre lo demolió con una sola
frase:
—También el amor se aprende.
A diferencia de los noviazgos de la época, que eran largos y vigilados, el de ellos fue de solo
cuatro meses por las urgencias de Bayardo San Román. No fue más corto porque Pura Vicario exigió
esperar a que terminara el luto de la familia. Pero el tiempo alcanzó sin angustias por la manera
irresistible con que Bayardo San Román arreglaba las cosas. «Una noche me preguntó cuál era la casa
que más me gustaba —me contó Ángela Vicario—. Y yo le contesté, sin saber para qué era, que la más
bonita del pueblo era la quinta del viudo de Xius.» Yo hubiera dicho lo mismo. Estaba en una colina
barrida por los vientos, y desde la terraza se veía el paraíso sin límite de las ciénagas cubiertas de
anémonas moradas, y en los días claros del verano se alcanzaba a ver el horizonte nítido del Caribe, y
los trasatlánticos de turistas de Cartagena de Indias. Bayardo San Román fue esa misma noche al Club
Social y se sentó a la mesa del viudo de Xius a jugar una partida de dominó.
—Viudo —e dijo—: le compro su casa.
—No está a la venta —dijo el viudo.
—Se la compro con todo lo que tiene dentro.
El viudo de Xius le explicó con una buena educación a la antigua que los objetos de la casa
habían sido comprados por la esposa en toda una vida de sacrificios, y que para él seguían siendo como
parte de ella. «Hablaba con el alma en la mano —me dijo el doctor Dionisio Iguarán, que estaba jugando
con ellos—. Yo estaba seguro que prefería morirse antes que vender una casa donde había sido feliz
durante más de treinta años.» También Bayardo San Román comprendió sus razones.
—De acuerdo —dijo—. Entonces véndame la casa vacía.
Pero el viudo se defendió hasta el final de la partida. Al cabo de tres noches, ya mejor preparado,
Bayardo San Román, volvió a la mesa de dominó.
—Viudo —empezó de nuevo—: ¿Cuánto cuesta la casa?
—No tiene precio.
—Diga uno cualquiera.
—Lo siento, Bayardo —dijo el viudo—, pero ustedes los jóvenes no entienden los motivos del
corazón.
Pregunta 1. Análisis y comentario del texto propuesto.
Pregunta 2. En el fragmento anterior, los personajes de la novela se ven ante el dilema de tener
que escoger entre el dinero y los sentimientos. ¿A cuál de estos dos elementos crees que se le da
más prioridad hoy en día en nuestra sociedad? Argumenta tu opinión. Elabora, para ello, un
pequeño esquema que recoja las ideas principales que incluiría tu respuesta. En él, debes señalar,
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de forma concisa, la idea central que constituiría la introducción del texto, al menos tres
argumentos sólidos y convincentes (distintos de los utilizados por el autor) y la conclusión.

TEXTO 2

Dueña por primera vez de su destino, Ángela Vicario descubrió entonces que el odio y el amor
son pasiones recíprocas. Cuantas más cartas mandaba, más encendía las brasas de su fiebre, pero más
calentaba también el rencor feliz que sentía contra su madre. «Se me revolvían las tripas de sólo verla
—me dijo—, pero no podía verla sin acordarme de él.» Su vida de casada devuelta seguía siendo tan
simple como la de soltera, siempre bordando a máquina con sus amigas como antes hizo tulipanes de
trapo y pájaros de papel, pero cuando su madre se acostaba permanecía en el cuarto escribiendo cartas
sin porvenir hasta la madrugada. Se volvió lúcida, imperiosa, maestra de su albedrío, y volvió a ser
virgen solo para él, y no reconoció otra autoridad que la suya ni más servidumbre que la de su obsesión.
Escribió una carta semanal durante media vida. «A veces no se me ocurría qué decir —me dijo
muerta de risa—, pero me bastaba con saber que él las estaba recibiendo.» Al principio fueron esquelas
de compromiso, después fueron papelitos de amante furtiva, billetes perfumados de novia fugaz,
memoriales de negocios, documentos de amor, y por último fueron las cartas indignas de una esposa
abandonada que se inventaba enfermedades crueles para obligarlo a volver. Una noche de buen humor
se le derramó el tintero sobre la carta terminada, y en vez de romperla le agregó una posdata: «En prueba
de mi amor te envío mis lágrimas». En ocasiones, cansada de llorar, se burlaba de su propia locura. Seis
veces cambiaron la empleada del correo, y seis veces consiguió su complicidad. Lo único que no se le
ocurrió fue renunciar. Sin embargo, él parecía insensible a su delirio: era como escribirle a nadie.
Una madrugada de vientos, por el año décimo, la despertó la certidumbre de que él estaba
desnudo en su cama. Le escribió entonces una carta febril de veinte pliegos en la que soltó sin pudor las
verdades amargas que llevaba podridas en el corazón desde su noche funesta. Le habló de las lacras
eternas que él había dejado en su cuerpo, de la sal de su lengua, de la trilla de fuego de su verga africana.
Se la entregó a la empleada del correo, que iba los viernes en la tarde a bordar con ella para llevarse las
cartas, y se quedó convencida de que aquel desahogo terminal sería el último de su agonía. Pero no hubo
respuesta. A partir de entonces ya no era consciente de lo que escribía, ni a quién le escribía a ciencia
cierta, pero siguió escribiendo sin cuartel durante diecisiete años.
Un medio día de agosto, mientras bordaba con sus amigas, sintió que alguien llegaba a la puerta.
No tuvo que mirar para saber quién era. «Estaba gordo y se le empezaba a caer el pelo, y ya necesitaba
espejuelos para ver de cerca —me dijo—. ¡Pero era él, carajo, era él!» Se asustó, porque sabía que él la
estaba viendo tan disminuida como ella lo estaba viendo a él, y no creía que tuviera dentro tanto amor
como ella para soportarlo. Tenía la camisa empapada de sudor, como lo había visto la primera vez en la
feria, y llevaba la misma correa y las mismas alforjas de cuero descosido con adornos de plata. Bayardo
San Román dio un paso adelante, sin ocuparse de las otras bordadoras atónitas, y puso las alforjas en la
máquina de coser.
—Bueno —dijo—, aquí estoy.
Llevaba la maleta de la ropa para quedarse, y otra maleta igual con casi dos mil cartas que ella le
había escrito. Estaban ordenadas por sus fechas, en paquetes cosidos con cintas de colores, y todas sin
abrir.

Pregunta 1. Análisis y comentario del texto propuesto.


Pregunta 2. En la obra de García Márquez la sexualidad cumple una función principal en los roles
de género (especialmente, la virginidad en relación con el honor familiar). ¿Este tipo de visión de
la sexualidad sigue funcionando en las relaciones familiares y de pareja actualmente? Razona tu
respuesta. Elabora, para ello, un pequeño esquema que recoja las ideas principales que incluiría
dicha respuesta. En él, debes señalar, de forma concisa, la idea central que constituiría la
introducción del texto, al menos tres argumentos sólidos y convincentes (distintos de los utilizados
por el autor) y la conclusión.

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TEXTO 3
Después de buscarlo a gritos por los dormitorios, oyendo sin saber dónde otros gritos que no eran
los suyos, Plácida Linero se asomó a la ventana de la plaza y vio a los gemelos Vicario que corrían hacia
la iglesia. Iban perseguidos de cerca por Yamil Shaium, con su escopeta de matar tigres, y por otros
árabes desarmados y Plácida Linero pensó que había pasado el peligro. Luego salió al balcón del
dormitorio, y vio a Santiago Nasar frente a la puerta, bocabajo en el polvo, tratando de levantarse de su
propia sangre. Se incorporó de medio lado, y se echó a andar en un estado de alucinación, sosteniendo
con las manos las vísceras colgantes.
Caminó más de cien metros para darle la vuelta completa a la casa y entrar por la puerta de la
cocina. Tuvo todavía bastante lucidez para no ir por la calle, que era el trayecto más largo, sino que
entró por la casa contigua. Poncho Lanao, su esposa y sus cinco hijos no se habían enterado de lo que
acababa de ocurrir a 20 pasos de su puerta. «Oímos la gritería —me dijo la esposa—, pero pensamos que
era la fiesta del obispo.» Empezaban a desayunar cuando vieron entrar a Santiago Nasar empapado de
sangre llevando en las manos el racimo de sus entrañas. Poncho Lanao me dijo: «Lo que nunca pude
olvidar fue el terrible olor a mierda». Pero Argénida Lanao, la hija mayor, contó que Santiago Nasar
caminaba con la prestancia de siempre, midiendo bien los pasos, y que su rostro de sarraceno con los
rizos alborotados estaba más bello que nunca. Al pasar frente a la mesa les sonrió, y siguió a través de
los dormitorios hasta la salida posterior de la casa. «Nos quedamos paralizados de susto», me dijo
Argénida Lanao. Mi tía Wenefrida Márquez estaba desescamando un sábalo en el patio de su casa al
otro lado del río, y lo vio descender las escalinatas del muelle antiguo buscando con paso firme el rumbo
de su casa.
—¡Santiago, hijo —le gritó—, qué te pasa!
Santiago Nasar la reconoció. —Que me mataron, niña Wene —dijo.
Tropezó en el último escalón, pero se incorporó de inmediato. «Hasta tuvo el cuidado de sacudir
con la mano la tierra que le quedó en las tripas», me dijo mi tía Wene. Después entró en su casa por la
puerta trasera, que estaba abierta desde las seis, y se derrumbó de bruces en la cocina.

Pregunta 1. Análisis y comentario del texto propuesto.


Pregunta 2. García Márquez describe con especial sordidez la escena de la muerte de Santiago
Nasar. Reflexiona sobre el nivel de difusión que se da hoy en día a este tipo de escenas en los
medios de comunicación y redes sociales, y en qué medida esto influye (positiva o negativamente)
en la sociedad. Elabora, para ello, un pequeño esquema que recoja las ideas principales que
incluiría tu respuesta. En él, debes señalar, de forma concisa, la idea central que constituiría la
introducción del texto, al menos tres argumentos sólidos y convincentes (distintos de los utilizados
por el autor) y la conclusión.

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