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LA EVOLUCIÓN DE LA PSICOLOGÍA COMO CIENCIA Y COMO

PROFESIÓN

Anicama, J. (2010)1
En: Anicama, J. (2010). Análisis y modificación del comportamiento en la práctica clínica. Lima:
Asamblea Nacional de Rectores

1. INTRODUCCIÓN

El desarrollo de la ciencia y la tecnología como consecuencia de los importantes hallazgos


de la investigación científica en las últimas décadas del siglo XX y a lo largo del siglo XXI, ha
conducido a variadas disciplinas de conocimiento a replantear y refinar sus métodos de estudio y
a redefinir mejor su objeto de estudio, o en el mejor de los casos a valorar más estrictamente los
principios, los conceptos y el método que usa para producir conocimiento científico.

Ello no ha sido ajeno a la Psicología, de tal modo que el impresionante desarrollo de la


investigación científica en el estudio del comportamiento a producido por ejemplo, como lo ha
señalado Anicama y Aguirre (2008) dos áreas aplicadas en la Clínica de un histórico y trascendente
impacto: (a) el desarrollo de la farmacología conductual, es decir el descubrimiento de drogas cada
vez más precisas y con menor efecto secundario para controlar determinados tipos de enfermedades
y/o problemas del comportamiento y (b) el desarrollo de una psicoterapia científica, eficaz y
eficiente como lo es la Modificación y Terapia del Comportamiento para controlar también
problemas específicos en el comportamiento y, tal como escribió Razran (1961) previniendo el
futuro, de esta manera fortalecer y/o producir nuevas conexiones neurales y cambios en las redes
neuronales fortaleciendo determinados trayectos nerviosos como soporte bioquímico y neuronal a
los cambios cognitivos y conductuales que ocurren en el cerebro.

En el caso del área educativa esta investigación científica en el estudio del comportamiento
nos ha permitido también en las dos últimas décadas (1990 - 2010) entre otras cosas: (a) una mejor
comprensión y una aproximación experimental rigurosa a los procesos cognitivos complejos: las
estrategias cognitivas y metacognitivas, la solución de problemas, la creatividad, la inteligencias
múltiples, los estilos de aprendizaje y el lenguaje y, (b) el desarrollo de una tecnología de la
enseñanza igualmente eficaz, eficiente e interactiva para crear y/o fortalecer comportamientos,
habilidades, competencias y actitudes que hagan al hombre competente para vivir en sociedad
(Anicama, 1989, 2002)

Asimismo, esta investigación científica, está permitiendo el desarrollo de un área a nivel de


las ciencias básicas que busca completar e integrar la explicación acerca del cómo y el por qué
ocurren tal o cual comportamiento

Entonces, para comprender mejor estos desarrollos actuales y analizar cuáles pueden ser
nuestras perspectivas de desarrollo tanto como ciencia y como profesión, es conveniente hacer un
alto en nuestra práctica social para mirar hacia atrás, analizar cómo han estado sucediendo los
hechos en la Psicología, retroalimentándonos y tomar una actitud positiva de análisis crítico acerca
de cómo ha estado evolucionando nuestra disciplina desde sus orígenes hasta nuestros días en sus
diversos aspectos o componentes: su objeto de estudio, sus métodos, su criterio de verdad, sus
prácticas sociales y sus tecnologías. Al hacerlo visualizaremos mejor a la psicología como
disciplina de conocimiento y la valoraremos más apropiadamente en el rol que debe cumplir para
el logro de una sociedad más justa, más igualitaria y más pacífica donde el hombre pueda realizarse
plenamente como persona.

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2.- EVOLUCION DEL ESTATUS DE LA PSICOLOGIA COMO CIENCIA Y COMO
PROFESION.

Como lo han señalado Alarcón (1968, 2000), Anicama (1979, 1993a, 1999a), León (1993),
entre otros investigadores, la psicología en el Perú, como disciplina de conocimiento primero, y
como profesión después, tiene una larga trayectoria desde la década de los 50; época en la cual se
organiza la Sección de Psicología del Instituto de Filosofía en la Facultad de Letras de la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Pasaron muchos años para que, luego de un recorrido por momentos de intensa actividad
académico-profesional, de turbulencia y grandes debates académicos, de conflictos inter-
profesionales y, en otros momentos de extremada calma, quietud y pasividad ; que esta profesión
fue adquiriendo lenta y progresivamente la madurez que da los años, para convertirse en una
rigurosa disciplina que como ciencia y como profesión trata con uno de los temas y problemas más
críticos de la sociedad actual : el comportamiento humano y sus interacciones , y con ello los estilos
y la calidad de vida del mismo (Anicama 1988a).

A finales del siglo XX e inicios del siglo XXI esta disciplina del conocimiento revisa sus
conceptos, su objeto de estudio, sus fundamentos epistemológicos, sus metodologías, sus
tecnologías y sus prácticas sociales para ir en busca del “status de ciencia normal”, tal como lo
señala Kuhn (1975), nivel en el cual se encuentran las más importantes disciplinas de
conocimiento.

En términos de su objeto de estudio, la psicología de la hechicería, del ánimus, de la razón,


fue reemplazada sucesivamente por el concepto de alma, el de la mente, el de conciencia, el de
fenómeno psíquico, hasta llegar en nuestros tiempos al concepto de comportamiento y sus
interacciones.

Así, hemos pasado de las teorías basadas en simples especulaciones y sólo en conceptos
teóricos, como aquellas que inventaron un homúnculo interno como “el demonio” para explicar la
esquizofrenia, otras como la razón Aristotélica o la razón Kantiana por las cuales los conocimientos
y la verdad proceden del entendimiento mismo, o la más contemporánea invención de “hombrecitos
internos inconscientes como el gangster thanático o la prostituta libidinosa” para explicar los
desórdenes emocionales, llamadas en su época neurosis; hemos pasado de estas “pseudo teorías” a
las teorías científicas del mundo de hoy con sólidas bases empíricas , en donde las reglas de
correspondencia de la teoría que vinculan algún concepto teórico con los hechos empíricos
observables tienen que facilitar el anclar o comprobar la existencia de tal acontecimiento interno o
teórico, tal como lo es en el caso de conceptos como : “drive cortical” , “reactividad o labilidad del
sistema nervioso autónomo”, “expectativas” , “estrategia cognitiva” , “creatividad” por citar algunos
ejemplos.

En las teorías científicas del siglo XXI la verdad científica se logra sólo a través de la
replicación o la demostración empírica de los hechos. Así, el criterio de verdad basado en la
autoridad del brujo, del hechicero o del anciano consejero que concentra la sabiduría, en la edad
antigua; y la verdad de los padres de la iglesia que caracterizo a la edad media, es reemplazada
radicalmente en la edad moderna y contemporánea por la verdad empírica, aquella que resulta de
la replicación o la demostración experimental del hecho estudiado. Es esta condición esencial la
cual le ha dado estatus de científica a la Psicología y le ha permitido desarrollar en la actualidad
tecnologías de los comportamientos altamente eficaces y eficientes en sus diversas áreas
aplicativas, particularmente en la Clínica con innovadoras y rigurosas psicoterapias científicas y
en la educación con diseños de sistemas de enseñanza interactivos e innovadores.

Esta evolución conceptual del objeto de estudio y de su criterio de verdad como precisa
Anicama (1988a) significó una importantísima e histórica definición y esclarecimiento

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epistemológico. Significó también rechazar filosóficamente el indeterminismo, el animismo, el
vitalismo, el mentalismo y esencialmente el dualismo cartesiano, para asumir una concepción
filosófica moderna de la ciencia basada en el monismo; es decir , en la unidad, en la interacción
reciproca y la integración de los diferentes componentes que conforman la naturaleza humana:
biológica, psicológica y social, conservando lo mejor de las concepciones objetivistas, del
empirismo , del positivismo, del neo positivismo, sin dejar de ser analítica y funcionalista, así como
rescatando también lo mejor de la fenomenología y del humanismo.

Por su parte, en lo que se refiere a la metodología, nuestra disciplina avanzó de los métodos
basados en el azar, la intuición, la subjetividad, la introspección, la contemplación interpretativa, a
la adopción del método esencial de las disciplinas duras o científico naturales, es decir, al método
científico natural o experimental, el único que por ahora nos permite tener una explicación objetiva,
sistemática, verificable y replicativa de los hechos que ocurren en el acontecer diario. Anicama
(1988b, 1993b) ha precisado que es el uso de una

metodología científica lo que distingue a la psicología de las otras disciplinas que estudian
el comportamiento y al hombre.

Es verdad, que existen otros métodos en la ciencia, pero ellos solo permiten describir,
caracterizar o establecer correlaciones entre los fenómenos. Todos ellos los usamos en la psicología
de hoy, pero es sólo el método principal científico natural el cual nos permite dar una explicación
causal de los hechos, de allí su relevancia.

Es esta combinación de una precisión de nuestro objeto de estudio y de una adopción del
método científico natural como método principal para estudiar y explicar dicho objeto de estudio,
lo que nos permite, como señalan Bunge (1973), Popper (1967, 1972), Kuhn (1975), Bunge y
Ardila (1988) definir nuestro campo epistémico de acción y el que, sin lugar a dudas, permite
caracterizar el tipo de práctica social que ejercemos en la sociedad.

Al respecto de la psicología como profesión, de estas prácticas sociales y tecnológicas


aplicadas, derivadas del conocimiento básico y de la investigación científica en psicología,
podemos decir hoy en día, que estas tecnologías experimentaron también una radical y profunda
transformación.

Hemos pasado de la simple palabra conformante del consejo psicológico, de las


orientaciones, y de la aplicación de tests, al ejercicio de tecnologías más complejas y rigurosas
como son ahora las denominadas “Terapias Psicológicas”, cuyos objetivos suelen ser también
ahora más claros y precisos: promover y lograr el cambio necesario en el comportamiento y en la
estructura misma de la personalidad que implique para el ser humano, una mejor calidad de vida y
un mejor estilo de vida.

He allí que en el plano tecnológico nuestra disciplina incursionó en áreas antiguamente


vedadas, tal es el caso de las enfermedades terminales como el cáncer o de problemas biomédicos
clásicos y complejos como la insuficiencia renal crónica y la hipertensión arterial por citar algunas,
en las cuales hoy en día las estrategias de intervención en psicología de la salud demuestran las
bondades y la eficacia de estos procedimientos para coadyuvar a un mejor tratamiento de estos
problemas de salud.

Similares afirmaciones es posible señalar en otros campos de acción profesional, en el área


educativa, en el área social-comunitaria o en el área organizacional y laboral. Importantes
innovaciones como sistemas de instrucción personalizada, enseñanza de precisión, aprendizaje por
descubrimiento, diseños de micro-sistemas de enseñanza en ambientes educativos o laborales,
evaluación por objetivos o por criterios, círculos de calidad, programas de participación
comunitaria, programas de prevención y control de la violencia, programas de prevención del uso
y abuso de drogas, programas de promoción de la salud, entre muchos otros, son muestras de lo

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que hoy en día la psicología puede ofrecer a la práctica social en los diferentes campos en los
cuales ella se ejerce : la clínica, la educación , las organizaciones y la comunidad misma.

No debo dejar de mencionar también el esfuerzo importante de integrar diversas alternativas


y enfoques psicológicos en un paradigma integrador a la luz de los principios de la filosofía de la
ciencia y la metodología de la investigación científica. Es un tema discutido por diferentes autores
Anicama (1979 b, 1999b), Ardila (1979, 1988), Ribes (1985), Staats (1975). Como sostiene
Anicama (1999 b), la idea central discute la síntesis experimental, o el paradigma unificador sobre
la base de reajustar los principios básicos de aprendizaje y la integración de conocimientos
logrados en todos los campos de la psicología científica, así como, en la medida de lo posible
integrar métodos y criterios para un análisis confiable y válido del comportamiento humano. La
tendencia a buscar la integración de paradigmas es entonces una constante en las últimas décadas
y en la futura.

Este es el estado actual, en el cual se encuentra nuestra disciplina como ciencia, como
profesión y esencialmente como una disciplina capaz de promover el bienestar y el desarrollo
integral físico, psicológico y social del ser humano.

3.- TENDENCIAS ACTUALES DE LA PSICOLOGÍA.

La década anterior (1990-2000) fue denominada la Década del Cerebro y como lo ha


señalado Ardila (1999 a, 1999 b), nos permitió aprender más sobre el sistema nervioso que muchos
años de trabajo previo. Fueron unos años de intensa investigación que permitió crecer y fortalecer
las neurociencias, pero como el mismo Ardila lo señaló es hora de pasar del cerebro a la conducta.

Las tendencias actuales de la psicología tienen que ver con lo que ahora denominamos la
Década de la Conducta, iniciativa propuesta en 1997 por Richard McCarty , director del Comité
de Asuntos Científicos de la American Psychological Association (APA) .

Ardila (1999, p. 533) ha precisado que “la Década de la Conducta se fundamenta en la


necesidad de llevar a cabo más investigación básica y aplicada con el fin de conocer mejor el
comportamiento y sus leyes.

Es preciso que las entidades que financian investigación científica (por ejemplo la Nacional
Science Foundation en Estados Unidos y los Consejos Nacionales de Investigación Científica y
Tecnológica en América Latina) den respaldo prioritario a las ciencias del comportamiento.
Muchos de los problemas de nuestros días, a comienzos del siglo XXI, de la presente y de las
siguientes décadas son y serán como señala Ardila (1999a), problemas con un fuerte componente
comportamental: la crisis de la educación, la violencia, las enfermedades de transmisión sexual, la
drogadicción y el alcoholismo, el racismo, el sexismo, la discriminación, los problemas laborales
incluyendo el desempleo, la pobreza, la poca eficiencia en el trabajo, el impacto de las

nuevas tecnologías y en particular de la nanotecnología, etc. Las ciencias del


comportamiento pueden aportar en forma decisiva a comprender estos graves problemas humanos
y a solucionarlos.

En este sentido es necesario que las Universidades y las instituciones académicas y


científicas definan cómo meta prioritaria hacer investigación, tomar una actitud decidida para su
financiamiento y, desarrollar también un amplio programa de formación profesional basada en una
educación científica para que las personas entiendan lo que es la psicología. El énfasis educativo
es otra de las principales prioridades de la Década de la Conducta. Todavía es posible comprobar
hoy en día las imágenes erróneas acerca de lo que es la psicología y de lo que ella puede hacer u

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ofrecer al ser humano, por lo que es conveniente ofrecer al público en general información correcta
al respecto.

Conjuntamente con el énfasis en la investigación y la educación científica se ha precisado


para esta Década de la Conducta, un tercer objetivo: la formación de nuevas generaciones de
investigadores. He allí el reto para las universidades y esa es una de las razones que me motivan
particularmente a seguir enseñando y es mi compromiso con la formación de jóvenes
investigadores, lo cual es un proceso lento y dificultoso que requiere tiempo y buenos “modelos de
profesores - investigadores”. Recordemos que la investigación sólo se aprende haciéndola y
ejercitándola.

En suma, la tendencia principal y actual de la psicología como ciencia es el fortalecimiento


de la investigación científica, con todo lo que ello implica. Lo cual está en línea con la razón de
ser o la esencia misma de la universidad como fuente generadora de conocimiento científico y de
conocimiento aplicado o tecnológico.

Es posible entonces en este contexto científico avanzar en el estudio para hallar respuestas
explicativas más sólidas a las preguntas claves que la sociedad nos hace: ¿cómo se adquiere el
comportamiento individual y el social?, ¿cómo se mantiene el comportamiento? y por supuesto
pasando al plano tecnológico ¿cómo hacer para lograr un cambio en el comportamiento más
eficiente y más eficaz? Son estas tres, las preguntas básicas que un psicólogo de la presente década
debe saber responder con precisión.

En lo referente a las tendencias actuales de la psicología como profesión, los mismos


principios internacionales que han delineado lo que es la Década de la Conducta, permiten
identificar que los principales temas de la acción profesional según Ardila (1999, b) son y
consideramos seguirán siendo en la presente y siguiente década: mejorar la salud, aumentar la
seguridad, mejorar la educación, aumentar la prosperidad y promover la democracia. Al respecto,
permítanme hacer un breve análisis de sus propósitos y contenidos:

- (1) Mejorar la salud en todos los contextos y en lo particular en los estilos de vida y la
calidad de vida de las personas. La psicología de la salud y la psicología clínica tienen aquí un gran
reto en la prevención de la enfermedad y en la promoción de la salud.

De este modo por ejemplo en el caso de la investigación epidemiológica en el campo de la


salud pública, ella es vital para identificar y describir una situación diagnostica con respecto a un
problema de salud pública determinado: su tasa de incidencia, su tasa de prevalencia, la
identificación de factores OR de riesgos y protectores, la identificación de las causas de los
problemas y permitir dar pautas para formular programas de intervención, por ejemplo la
prevención del embarazo en adolescentes, la violencia intrafamiliar ó el consumo de drogas.

Debemos enfatizar en el campo de la salud en una acción preventiva antes que de tratamiento
y rehabilitación ; debemos buscar la prevención de la enfermedad con el objetivo de evitar el
desarrollo de la enfermedad; por ejemplo así como vacunarse previene el desarrollo de
enfermedades como el sarampión , la varicela y la polio ; el uso de preservativos previene el SIDA
dado que su uso implica un hábito y una actitud psicológica que se debe promover, otro caso es el
del programa ART-R para la prevención y el control de la violencia, especialmente la violencia
escolar y juvenil.

Entonces nuestra influencia en la mejora de la salud va involucrando diferentes componentes


y diferentes niveles de acción, siendo uno de los más importantes la promoción de la salud y en
particular de los estilos de vida saludables, lo cual podría permitir controlar los factores de riesgos
para la obesidad , la hipertensión y los problemas cardiovasculares, los problemas pulmonares, las
enfermedades de transmisión sexual, el vivir con stress, entre muchos otros; por tanto el psicólogo
debe saber hacer promoción de la salud.

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- (2) En lo que se refiere a: Aumentar la seguridad, ella está especialmente vinculada a la
psicología cuando estudiamos la conducta social: la violencia, el terrorismo, el pandillaje juvenil
y el escolar, el maltrato y el abuso infantil, la conducta delincuencial, etc.

- (3) En cuanto a: Mejorar la educación, es claro que la educación de calidad es la esencia del
progreso y del bienestar individual y grupal. Aquí lainnovación y el mejoramiento educativo tienen
que ver con el acceso a la información bibliográfica más actualizada usando las bases de datos
electrónicas, la definición de las metas y las competencias profesionales estrechamente
relacionadas con la realidad nacional y local, que van a caracterizar el perfil de cada profesión, la
selección y capacitación del personal docente, el programa de educación continua; la innovación
de los medios de enseñanza buscando un aprendizaje más participativo o interactivo; el uso de
sistemas tecnológicos virtuales que nos permitan crear espacios educativos libres de las
dependencias de los tiempos y de los espacios físicos: los ciberespacios, la evaluación justa y
competitiva por logros y objetivos de rendimiento; todo lo cual implica sin lugar a dudas un mejor
conocimiento de los procesos cognitivos complejos, desde las estrategias cognitivas y
metacognitivas hasta la creatividad .

- (4) Aumentar la prosperidad y bienestar; es un tema difícil pero altamente crítico para el
desarrollo integral de la población, ¿cómo contribuimos como psicólogos a cambiar las
condiciones de pobreza?, ¿cómo contribuimos a superar esos hábitos y esas actitudes que hacen a
la gente permanecer cómo más pobres?, ¿cómo contribuimos a superar la discriminación, el
desempleo y la explotación laboral.

- (5) Promover la democracia, es un tema crítico de la vida social y política del hombre donde
confluyen muchas disciplinas .La psicología política, la psicología social-comunitaria tienen aquí
una ardua tarea para contribuir a lograr una sociedad más justa y libre, más igualitaria y más
participativa. Tiene también temas críticos que atender como: afrontar la corrupción, el lavado de
activos y el engañar ó mentir a la población electoral.

Como señala Ardila (1999, p. 534) “salud, seguridad, educación, prosperidad y democracia
se entienden mejor en una perspectiva transcultural. “ la prosperidad no es igual en Suecia que en
Uganda, ni la democracia tiene el mismo sentido en Francia que en Arabia Saudí. Las expectativas
de salud, seguridad, educación, etc. necesitan estudiarse en un contexto internacional e
implementarse en un contexto local, si queremos lograr ese delicado balance entre globalismo y
localismo…”.

En suma, nuestras tendencias profesionales actuales y de las próximas décadas estarán


estrechamente vinculadas a la investigación científica en aquellos temas que son cruciales para una
mejor existencia humana y una mejor calidad de vida.

Es oportuno ir terminando este capítulo con una cita de un artículo que se publicó hace
algunos años, el cual sigue totalmente vigente y que sintetiza lo que los psicólogos científicos
aspiramos: “la psicología que practicamos como ciencia y como profesión busca esencialmente el
bienestar integral del hombre, su crecimiento personal y social; su realización como persona; busca
unir, integrar y no desunir o desintegrar. Creemos también que nuestra psicología debe buscar el
compartir y la igualdad, más no la discriminación ni la injusticia, buscamos la paz y no fomentamos
la violencia y buscamos un mundo en donde la felicidad de unos no se base en la infelicidad de
otros, en la explotación del hombre o en el daño a la naturaleza” (Anicama, 1988b, p. 33).

En este devenir, de las tendencias actuales se debe precisar también que: no es que queramos
reducir lo psicológico a lo biológico, nada más lejos de la realidad, para nosotros es claro que las
condiciones biológicas de evolución de la especie hacen que el hombre modifique el ambiente y
lo organice, que interaccione con otros seres de su especie de manera ordenada y se intercepten,

1 En: Anicama, J. (2010). Análisis y modificación del comportamiento en la práctica clínica. Lima:
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las variables biológicas y sociales para producir “lo psicológico” como un nivel cualitativamente
diferente de organización de la materia.

Por otro lado Bunge y Ardila (1988) agregarían que es este sustrato biológico sobre el cual
se construye lo psicológico lo cual hace más conveniente un estudio integral científico de los
procesos conductuales y mentales (cognitivos) como procesos biológicos globales para
comprender mejor el comportamiento humano concibiendo así a la psicobiología.

Finalmente, Anicama y Aguirre (2008 p. 5) han señalado que: “hay allí un vínculo claro
entre el estudio experimental de la conducta que propicia el análisis conductual y el desarrollo de
la investigación actual en neurociencias”. Asimismo, esta es la vía que permitirá al análisis
conductual ampliar su problemática de estudio, renovar y/o afinar su metodología y dotarse de un
núcleo teórico complementario y válido en estrecha alianza con los datos que le provee las
neurociencias.

El futuro de la Psicología Científica, en las siguientes décadas tendrá como tendencia


enrumbarse en esta alianza: análisis conductual y neurociencias para un estudio total e integral del
comportamiento de los vertebrados y del hombre. Utilizando los principios, conceptos,
procedimientos y técnicas con claro soporte científico que se han derivado de la investigación
experimental con el Análisis Conductual y, los principios, conceptos y procedimientos que van
surgiendo y contribuyendo de la ciencia básica de las neurociencias, podremos tener una
explicación más completa del comportamiento humano y al tenerla estaremos en mejores
condiciones de buscar y promover un mundo en donde logremos plenamente el bienestar físico,
psicológico y social del ser humano, por supuesto en un mundo totalmente diferente al que hoy nos
toca vivir, libre de los males que hoy nos agobian.

1 En: Anicama, J. (2010). Análisis y modificación del comportamiento en la práctica clínica. Lima:
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