Está en la página 1de 2

“El que no reprende a sus hijos cuando roban huevos, los verá

pronto robar caballos; quien al comienzo solo era un ladronzuelo


se volverá con el tiempo un gran ladrón”
Carta a las mamás:
San Pedro Damián

Estas palabras se aplican muy bien al niño malcriado. Y creo que


muchos padres malcrían a su hijo descuidando ese tercer deber. No basta
con corregirlo, hay que corregirlo bien, es decir adecuar el castigo con la
falta. Demasiado a menudo he visto castigar de manera inconsiderada;
puede estar segura que en este caso el castigo no alcanzará buenos frutos
sino malas consecuencias. Normalmente el castigo tiene como primera
finalidad la corrección, y por lo tanto se lo debe proporcionar a la falta. Si
Dios quiere hablaré más extensamente sobre este punto en otra carta.

Un proverbio dice: “Quien bien ama, bien castiga”. En general si


se lleva al niño a reconocer su falta y a arrepentirse (a mi parecer es lo más
importante), aceptará el castigo, pues los niños tienen un gran sentido de la
justicia (a menos que se halla sido deformado al respecto).
El cuarto es darle un buen ejemplo. A tal padre, cual hijo. A tal
Deberes de los padres
madre, cual hija. La actitud de los padres es el libro con el que se instruyen
los hijos. Un proverbio dice, con razón, que se aprende más con los ojos que
hacia los hijos

E
con las orejas. El buen ejemplo de los padres es el mejor catecismo del hijo. n mi carta anterior le decía que aproximadamente dos siglos atrás, el
No basta que los padres eviten el mal; es necesario que hagan el bien, que hombre cambió el orden querido por Dios y por su razón, por su
recen a Dios mañana y tarde, que vallan a misa el domingo, que reciban desobediencia, propagó errores y malas costumbres en toda la
regularmente los sacramentos y que cumplan todos los deberes cristianos. sociedad, en las familias y en la educación de los hijos. Intentaré poner de
Una última observación: por el amor de Jesús que reina en el alma de manifiesto ese desorden para ayudarle en su vocación de educadora de su
su hijo bautizado, cuando se acerquen las vacaciones de verano, no olvide, hijo, la cual, es cierto, se ha vuelto muy difícil en nuestros días. Usted ve que
querida señora, sacar provecho de estos renglones. Enséñele el pudor, el en todas partes solo se habla de los derechos de los niños, a tal punto que se
respeto a su propio cuerpo, portador de la presencia Divina en su alma. querría hacer creer que los padres no tienen nada que decir. El niño lo sabe y
Enséñele a vestirse correctamente, como se vestiría Jesús. Y para eso haga aprovecha la situación para satisfacer sus caprichos y no obedecer más, so
de modo que su propia vestimenta no contradiga sus palabras. El niño tiene pena de rebelarse a la edad de la adolescencia. Pero… ¿le han enseñado
un espíritu lógico. Ve muy bien el ejemplo que Ud. Le ofrece. Si usted tiene el verdaderamente a obedecer? ¿Desde pequeño? En verdad, en ese momento
valor de darle el buen ejemplo al respeto, él mismo respetará y pondrá en de la adolescencia, algunos padres se encuentran desprovistos de medios y
práctica sus palabras. ya no saben qué hacer.
Que Nuestra Señora sea siempre su guía y su modelo,
especialmente durante las vacaciones en familia. ¿Qué nos enseña el catecismo sobre esto?

En primer lugar, los tres primeros mandamientos nos enseñan


¿Cuáles son los deberes de los padres hacia sus hijos?
El que respeta a su padre alcanza el perdón de sus
pecados, y el que honra a su madre reúne una gran Miremos a la Sagrada Familia y más especialmente en el misterio de
riqueza. Jesús hallado en el Templo por la Santísima Virgen y San José.
El primero es alimentarlo. Por alimentarlo, hay que entender todo
nuestros deberes hacia Dios, que es nuestro creador y el dueño de todas las lo necesario para vivir: alimento, vestido, alojamiento… De este modo el
cosas; a saber: padre de familia debe trabajar para atender las necesidades de su familia.
- La adoración que se debe solo a Dios, Uno y Trino (honrar a Dios Sobre el particular, hay que enseñar al niño el deber de la gratitud.
mismo). El segundo es instruirlo. Hay dos instrucciones: la común, recibida
- El respeto hacia el santo Nombre de Dios (honrar su santo en la escuela y la religiosa, proporcionada con el catecismo. Jesús alude s la
Nombre). segunda cuando responde a su Madre que lo encuentra en el Templo: “¿no
- La santificación del Día del Señor (honrar su santo Día). debía yo ocuparme de las cosas de mi Padre?”
- El nombre de Dios está inscripto en esos tres mandamientos. La primera instrucción ofrece al niño algunas “recetas” para la vida
Después vienen los otros siete mandamientos que nos enseñan nuestros presente. Tiene verdadera importancia y no se la debe descuidar, porque al
deberes hacia el prójimo y por lo tanto nuestras relaciones con él. El objeto hijo instruido le resultará más fácil ganarse la vida. Pero la segunda
del cuarto mandamiento nos concierne a todos y nos dicta nuestros deberes instrucción proporciona al hijo los medios para alcanzar más tarde la
hacia el prójimo: nuestros padres, nuestros superiores, nuestros educadores; felicidad eterna. Esta última instrucción, por consiguiente, proporciona al
pero primero nuestros padres. hijo el máximo bien y es la más necesaria, puesto que de ella depende su
eternidad, dichosa o infeliz. Los padres que la descuidan son gravemente
culpables (de allí la importancia de la elección de una escuela
“Honrarás a tu padre y a tu madre” verdaderamente católica).
El tercero es educarlo. Es decir corregirlo y alentarlo, porque tiene
En el libro de Éxodo (cap. 20, v. 12) dice: “Honra a tu padre y a tu madre, a defectos –los cuales son los enemigos de su alma- y tiene cualidades y
fin de que tú vivas largo tiempo en el país que el Señor, tu Dios, te da”. talentos que hacer fructificar. Este no ha sido el caso de la Santísima Virgen
Este mandamiento está formulado en algunos catecismos como y de San José, puesto que ellos no tuvieron que corregir al Niño Jesús. Él
sigue: “A tu padre y madre honrarás, para que vivas largo tiempo”. Dicho de sólo tenía virtudes. Pero Él y Nuestra Señora fueron los únicos niños de ese
otro modo, quien observa ese mandamiento recibe las bendiciones de Dios, género; así, el deber de todo padre es tener en cuenta eso dos elementos con
incluso sobre la tierra. vista a la educación del niño. ¿Qué dice la Santa Escritura al respecto?
Este mandamiento tiene como objeto principal los deberes del niño
hacia sus padres; pero comprende también los deberes de los padres hacia “No ahorres nada en la corrección del hijo”
su hijo, así como los deberes recíprocos de los amos y de los servidores, de
los maridos y de las esposas.
Quisiera, en primer lugar, hablar de los deberes de los padres de Y la Sagrada Escritura dice:
familia. Esto le ayudará a tener el trato adecuado hacia su hijo, para ayudarle
a su vez a cumplir bien el cuarto mandamiento. Es bueno que el niño sepa
que también Ud. Tiene deberes hacia él. En efecto, si el niño está enterado
“Un caballo sin domar
de la obligación que sus padres tienen ante Dios de tratarlo de la manera que se vuelve insoportable
vamos a ver, él mismo dará más importancia a los concejos y reproches de y el niño abandonado a
ellos. su voluntad se vuelve
insolente”

También podría gustarte