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Colombia como nación, ha tenido un constante proceso de desarrollo y creación

de iniciativas que permiten alcanzar la Paz, a través de metodologías y/o


organizaciones dedicadas a transformar los conflictos sociales a partir de procesos
de formación pedagógica y simbólica, puesto que la educación es considerada
como la mejor herramienta para que empodere a la sociedad para balancear los
distintos niveles de desigualdad. Otras de las iniciativas factibles son las de
diálogo y negociación siendo las políticas gubernamentales encaminadas al logro
de acuerdos con los actores armados ilegales como los ELN o FARC, estas han
producido efectos más formales que prácticos respecto a la consecución de una
negociación con los bandos enfrentados y en la disminución de sus consecuencias
en la población civil. Hay iniciativas de tipo de coordinación regional y nacional, en
las que podemos destacar a la ONG que coordinan nacional y regionalmente
ciertas agendas y /o procesos de construcción de paz, incidiendo de distintas
maneras en las políticas de paz nacionales, este método estratégico impacta la
coyuntura política nacional e internacional, aunque no han logrado una reconocida
interlocución con el Estado o con los actores armados, ni tampoco articulaciones
efectivas con todas las iniciativas locales y regionales.
También están las iniciativas de tipo más de desarrollo y paz, a que se refieren
con esto, que son iniciativas que promueven el desarrollo de la paz a través de
proyectos productivos que aseguren una “Vida con Dignidad” para sus habitantes.
Entre estas se distingue el Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio
(1995), esta iniciativa es importante porque ya debemos saber que la paz
coadyuva al desarrollo socioeconómico de la región, así como la defensa de
ciertos bienes colectivos; estos procesos de base de la comunidad han adelantado
diálogos y alianzas con los actores regionales, facilitando el fortalecimiento de la
gobernabilidad estatal.

Durante las últimas décadas, la política del Gobierno respecto de las guerrillas de
izquierda ha oscilado entre la negociación y un enfoque de línea dura. Tras ocho
años de guerra sin cuartel bajo el presidente Uribe (2002-2010), el presidente
Santos (2010 -2018) ha dedicado todos sus esfuerzos a la salida negociada del
conflicto armado.  Desde 2012, el Gobierno y las FARC negociaron una agenda de
seis puntos. Las partes acordaron temas de desarrollo rural (mayo de 2013);
participación política (noviembre de 2013); la solución al problema del narcotráfico
(mayo de 2014); los derechos de las víctimas (septiembre de 2015), y la
terminación del conflicto (junio de 2016).
Hoy día, Colombia se las está viendo con el proceso de paz más significativo del
mundo, en términos tanto de duración del conflicto como de la magnitud de la
violencia sufrida por la población. El Gobierno y las FARC han aprendido lecciones
de anteriores negociaciones fallidas en Colombia y el resto del mundo. Al hacerlo,
han desarrollado cinco enfoques innovadores que pueden convertirse en un
referente para los procesos de paz en otros países:
 Democratización del proceso de paz:  El Acuerdo Marco de 2012 traza una
diferencia entre el objetivo de las negociaciones de paz entre el Gobierno y
las FARC en La Habana (para ponerle fin al conflicto armado) y la
construcción de la paz, tarea que deberá realizar en Colombia la sociedad
en general
 Prevención de la impunidad: al situar a las víctimas en el centro de las
negociaciones. Los defensores de derechos humanos han desempeñado
un papel fundamental al documentar las violaciones de los derechos
humanos, y esta información permitirá un tribunal especial para la paz.
 Las negociaciones abordan el desarrollo rural y el narcotráfico:  El Gobierno
y las FARC acordaron también combatir la economía de las drogas ilícitas
que se convirtieron en la principal fuente de financiación de la guerra en los
últimos años. 
 La Subcomisión de Género: está supervisando todos los documentos y
acuerdos para garantizar un lenguaje y unas disposiciones que tengan en
cuenta el enfoque de género. 
 Preparación para la implementación antes de concluir las negociaciones. :
El Gobierno creó un Ministerio para el Posconflicto dos años antes del
acuerdo de paz; el Congreso ha ido promulgando leyes para asegurar la
implementación expedita y se le ha solicitado a la rama judicial que preste
asesoría respecto de la constitucionalidad de las acciones ejecutivas y
legislativas.

Colombia requiere diseñar una política de paz con base en la recuperación de la


vigencia del Estado Democrático y Social de Derecho, que garantice las
demandas de respeto a los derechos humanos y atención a los derechos de las
víctimas, considerando la resolución política del conflicto armado. El ejercicio
concluyó con el logro colectivo de la aprobación de un acto legislativo, que,
aunque contiene elementos valiosos como:
 La incorporación del precepto de justicia transicional.
 Los derechos de las víctimas.
 Disposición a beneficios penales para facilitar un proceso de paz.
 Iniciativas legales para la paz.
 Existen elementos universales de la Construcción de la Paz que son vitales
si se pretende llevar a cabo el proceso y sin los cuales es imposible
lograrlo; tales como los recursos físicos y recursos intangibles pero
necesarios (la voluntad política, el sentir ciudadano colectivo) y la
valoración del entorno en la cual se lleva a cabo el proceso.
 El apoyo a la seguridad básica, que incluye la lucha contra las minas
antipersonales y las actividades de desarme, desmovilización y
reintegración, la protección a los civiles, el fortalecimiento del Estado de
Derecho y la reforma al sector de la seguridad.
 El apoyo a los procesos políticos, tales como los procesos electorales, de
diálogo y reconciliación, además de promover formas de solución no
violenta a los conflictos.
 El apoyo al restablecimiento de funciones gubernamentales, tales como la
administración de las finanzas públicas es un desafío que se ha ido
superando progresivamente.
 La revitalización económica.
Todo lo anterior da a entender que la Construcción de la Paz no es espontánea,
sino un proceso que requiere de investigación y planeación cuidadosa.

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