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BRECHA SALARIAL: CIFRAS QUE EVIDENCIAN LA

DESIGUALDAD DE GÉNERO EN AMÉRICA LATINA

América Latina es la región más desigual del mundo y parte de esa inequidad se evidencia en la brecha de
género que persiste en el hogar, la economía, la política, la educación y el acceso a la tierra. De hecho, en la
reciente medición del índice de brecha de género, publicado el año pasado por el Foro Económico Mundial,
solo un país latinoamericano -Nicaragua- estuvo entre las primeras 10 naciones que les brindan iguales
oportunidades de desarrollo y empoderamiento a mujeres y hombres.

Estas son algunas de las cifras que ilustran la desigualdad en la región:

168 MILLONES

De latinoamericanos viven en la pobreza y la mayoría son mujeres. Aunque América Latina ha reducido
notablemente sus niveles de pobreza e indigencia durante la última década, la falta de techo y comida
todavía afecta a un número significativo de habitantes, particularmente a los de origen indígena y a los
afrodescendientes. Además, según estadísticas de la Cepal, la pobreza y la indigencia se expresan mucho
más entre las mujeres indígenas y las afrodescendientes.

3,2 AÑOS

Menos de estudios obtienen, en promedio, las mujeres de 20 a 24 años de la región que fueron madres
adolescentes, comparadas con las de su misma edad que no lo fueron. Esa situación, explica la CEPAL,
perpetúa las condiciones de desigualdad.

De hecho, el embarazo adolescente continúa siendo alto en Latinoamérica, especialmente entre poblaciones
indígenas, afrodescendientes, de áreas rurales y en situación de pobreza. Así lo muestran las estadísticas de
siete países que la Cepal analizó, siendo República Dominicana el que encabeza los indicadores: un poco más
del 40% de las adolescentes con menores ingresos en las áreas rurales, mientras que las que vivían en el
campo con más recursos no superaban el 15%. En las áreas urbanas dominicanas la tendencia fue la misma:
35% versus menos del 15%.

26%

De las adolescentes indígenas, entre los 12 y 17 años que vivían en territorios rurales en Latinoamérica no
asistían a la escuela secundaria, frente al 21% de los hombres, según la Cepal.

Aunque los indicadores de acceso a la educación secundaria mejoraron durante las últimas dos décadas en
Latinoamérica, aún persisten significativas diferencias según los niveles de ingreso y género: mientras un
80% de los jóvenes entre los 20 y 24 años de mayores recursos había logrado terminar su bachillerato, los de
menores recursos de esa edad solo llegaban al 34%.

Además, los indicadores de las mujeres que no asisten a la escuela son superiores a los indicadores de los
hombres.
50%

De las mujeres entre los 25 y 45 años destinan la mayor parte de su tiempo al trabajo doméstico y de
cuidado no remunerado en Uruguay, mientras que los hombres en ese mismo rango de edad no alcanzan el
20%. Una brecha similar se presenta en México, Ecuador y Colombia. Esto corrobora la Cepal, que la carga
del trabajo no remunerado tiene un marcado sesgo de género y que la brecha aumenta cuando hay menores
de edad o personas dependientes en el hogar.

54%

De las mujeres en empleos no agrícolas, en América Latina y el Caribe, se desempeñan en el sector informal,
según ONU Mujeres. En las zonas rurales, muchas mujeres obtienen su sustento de la actividad agrícola de
pequeña escala, casi siempre de manera informal y a menudo sin remuneración.

Para las mujeres, dice la ONU, las probabilidades de trabajar en el sector del empleo informal son más altas
que las de los hombres.

MENOS DEL 12%

De la población beneficiada en procesos de reforma agraria en América Latina son mujeres. Y cuando han
sido incluidas en los fondos de tierra, como parte de las políticas para un acceso más equitativo a estas, han
ingresado en función de su estado civil y de su condición de madres, no por ser mujeres productoras o
trabajadoras.

La Red Centroamericana de Mujeres Rurales, Indígenas y Campesinas asegura que en Honduras las mujeres
apenas poseen el 12% de la tierra; en El Salvador, el 13%, y en Nicaragua ocupan mayoritariamente fincas de
menos de 10 hectáreas.

20%

De la fuerza de trabajo agrícola en América Latina lo representan las mujeres, aunque el promedio en los
países en vías de desarrollo está en el 43%, según ONU Mujeres. Pese a las variaciones regionales, las
mujeres realizan un aporte fundamental a la agricultura en todo el mundo en desarrollo.

12%

Era la brecha de género en América Latina, entre las personas mayores de 65 años que recibían una pensión
o jubilación, según la Cepal. Aunque la diferencia entre las mujeres y los hombres pensionados ha
disminuido en la región desde 1994, cuando era del 17%, todavía las mujeres están en desventaja. En parte,
porque su participación en actividades remuneradas formales suele verse truncada por largos e
intermitentes períodos dedicados a actividades domésticas y de cuidado.

Hecho por: Leslie Tamayo Lizárraga y Cynthia Aquipucho Mamani