Está en la página 1de 3

EL JUICIO DE OSIRIS

Después de que el espíritu del difunto atravesara la Duat (inframundo) en un complicado viaje lleno de
vlkdvkdvnvvc
peligros, según se narra en el Libro de los muertos, se llegaba a la prueba última y más importante: el juicio
de Osiris.

El difunto llegado a la Duat (inframundo) era conducido Anubis lleva con su mano derecha al difunto a la gran
por Anubis, ante el tribunal que presidía Osiris. sala donde tendrá lugar el juicio del alma y donde se
encuentra la balanza de Maat la diosa que representa la
Hola, soy Anubis, dios del inframundo verdad y la justicia
o de la muertey llevo en mi mano
izquierda la cruz santa, cruz de la vida
y de la resurrección que representa al
triunfo sobre a muerte.

El difunto acude a su juicio precedido por Osiris quien se El difunto tiene que hacer su confesión ante los jueces
convierte en juez de los muertos, también participan 42 pronuncia una plegaria rogando que su corazón no
jueces del inframundo, es su gran prueba ante el tribunal. declare en su contra y luego declara:

"No he cometido daños contra las personas,


no he pecado en el templo, no he exigido
nada que no fuera mi derecho, no he
blasfemado contra ningún dios, no he
hecho lo que los dioses aborrecen…
Pero a Osiris no le bastaba con esto; incluso los Tras la confesión, llegaba el momento culminante
muertos pueden mentir. Para verificar las palabras del juicio, aquél en que se procedía a pesar el
del espíritu del fallecido se procedía al pesado del corazón del difunto. En un plato de la balanza,
corazón del mismo. sostenida por Anubis, se colocaba la pluma de
Maat, que simbolizaba la justicia; en el otro plato
se depositaba el corazón del difunto, que
simbolizaba las acciones realizadas por cada
persona.
Y así continuaba su larga lista de honores…

Mientras el dios Thot iba registrando el resultado Y el difunto esperaba su veredicto.

Debo apuntarlo todo en mi paleta


de escriba, no debo perder ni un
detalle de todo lo que ocurre.
¿Resurrección o
la condena...
Si el difunto había dicho la verdad, nada debía de temer, pues el equilibrio en la balanza entre su corazón y la
pluma de Maat le declararía "Justo de voz". Pero si había mentido y su corazón pesaba más que la pluma de la
diosa, entonces debía despedirse de sus aspiraciones a la inmortalidad, pues la temible Ammyt "la devoradora"
se comería su corazón evitando así que se hiciera inmortal, dejando de existir para siempre.

Soy Ammyt, me llaman la “devoradora


de los muertos”. Estoy ansiosa por
devorar esos corazones impuros.

FIN

También podría gustarte