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La inflación es el aumento generalizado y sostenido de los precios de bienes y

servicios en un país durante un periodo de tiempo sostenido, normalmente un año. Es


decir, que la inflación refleja la disminución del poder adquisitivo de la moneda por
dichos aumento que van creciendo de escala a escala cada vez teniendo menos
control de ella.

Existen aumentos positivos que clasifican los tipos de inflación los cuales son:

Inflación moderada: La inflación moderada se refiere al incremento de forma lenta de


los precios. Cuando los precios son relativamente estables, las personas se fían de
este, colocando su dinero en cuentas de banco. Ya sea en cuentas corrientes o en
depósitos de ahorro de poco rendimiento porque esto les permitirá que su dinero valga
tanto como en un mes o dentro de un año. En sí, las personas están dispuestas a
comprometerse con su dinero en contratos a largo plazo, porque piensan que el nivel
de precios no se alejará lo suficiente del valor de un bien que puedan vender o
comprar.

Inflación galopante: La inflación galopante sucede cuando los precios incrementan


las tasas de dos o tres dígitos de 30, 120 ó 240% en un plazo promedio de un año.
Cuando se llega a establecer la inflación galopante surgen grandes cambios
económicos. Muchas veces en los contratos se puede relacionar con un índice de
precios o puede ser también a una moneda extranjera, como por ejemplo el dólar.
Dado que el dinero pierde su valor de una manera muy rápida, las personas tratan de
no tener más de lo necesario; es decir, que mantienen la cantidad suficiente para vivir
con lo indispensable para el sustento de los integrantes familiares.

Hiperinflación: Es una inflación anormal en la cual el índice de precios aumenta en un


50% mensual, esto es, una inflación anualizada de casi 13 000%. Este tipo de inflación
anuncia que un país está viviendo una severa crisis económica; debido a que el dinero
pierde su valor, el poder adquisitivo (la capacidad de comprar bienes y servicios con el
dinero) disminuye rápidamente y la población busca gastar el dinero antes de que
pierda totalmente su valor; cuando una hiperinflación ocurre, se torna imprescindible el
incremento salarial en cuestión de días o inclusive diariamente. Este tipo de inflación
suele deberse a que los gobiernos financian sus gastos con emisión de dinero
inorgánico sin ningún tipo de control, o bien porque no existe un buen sistema que
regule los ingresos y egresos del Estado.

Consecuencias

Consecuencias de la inflación 
La principal consecuencia de la inflación es la pérdida de poder adquisitivo, lo que
quiere decir que con la misma cantidad de dinero se pueden adquirir menos bienes y
servicios porque su precio ha subido.

Se trata, simplemente, de que vivir es más caro, ni más ni menos. Y a mayor inflación
más caro es vivir.

O lo que es lo mismo: a mayor inflación, menos vale el dinero.

Esto afecta tanto a los particulares como a las empresas:


A los particulares porque con los mismos ingresos tienen que hacer frente a pagos
muchos altos. No se sabe si los precios van a seguir subiendo así que mucha gente
tiende a acaparar productos de primera necesidad como precaución a futuras subidas.

A las empresas porque con la inestabilidad en los precios pierden sus patrones lógicos
de toma de decisiones, con lo cual el mercado se ralentiza.

Una economía con inflación importante denota problemas y los inversores quieren
situaciones estables y seguras a la hora de gastar su dinero. Siempre preferirán otro
país cuya economía tenga estas características y en la que sea más factible obtener
retornos de sus inversiones.

Sin embargo, sí que habrá un sector dispuesto a invertir su dinero: los especuladores
financieros, cuya intención es ganar mucho dinero en muy poco tiempo y por eso
están dispuestos a asumir altos riesgos. Pero este tipo de inversión tiene un
importante efecto desestabilizador en un panorama ya de por sí bastante complicado,
por lo que no solo no ayuda sino que perjudica.

Los más perjudicados por la inflación son, sin duda, las personas que menos recursos
económicos poseen: normalmente quien pertenece a segmentos de mayor riqueza
cuenta con inversiones o rentas que le sirven para paliar los efectos de una situación
económica adversa.

Por último, también merece la pena señalar que un escenario inflacionista beneficia a
quien tiene que saldar una deuda en la misma medida en la que perjudica a aquel que
tiene que cobrarla.

Es lógico: la cantidad a devolver permanece inalterable mientras que el dinero vale


cada vez menos, así que en términos relativos la cantidad adeudada se
“empequeñece”.

Los principales efectos de la inflación que te acabo de exponer los podemos resumir
de la siguiente forma:

 Subida de precios que supone una pérdida de poder adquisitivo.


 Se genera una gran incertidumbre que provoca una importante disminución de
la inversión a medio y largo plazo.
 Aumentan las inversiones financieras especulativas, lo cual desestabiliza aún
más la situación.
 La población tiende a acaparar por la preocupación de que los precios sigan
subiendo.
 La inflación es regresiva, porque su impacto negativo afecta más a quien posee
menos recursos económicos por no contar con elementos que le sirvan para
paliarlo.
 Quienes tienen deudas que pagar se benefician frente a quien las tiene que
cobrar (que se perjudican, lógicamente) porque la cantidad a devolver es la
misma mientras que el dinero vale menos.
 

Medidas contra la inflación 


Las medidas que se pueden adoptar para paliar la inflación van encaminadas,
fundamentalmente, a frenar el consumo como forma de recuperar el valor que ha
perdido el dinero.

Según los señalan los economistas, las más importantes son las siguientes:

 Aumentar los tipos de interés, de esta manera se reduce el crédito y se ven


mermadas las posibilidades de realizar gastos e inversiones.
 Reducir la masa monetaria, porque al haber menos moneda en circulación
(menos oferta de dinero) aumenta su valor.
 Subir los impuestos: también implica que quede menos dinero disponible tanto
para las empresas como para los particulares, lo cual hará que baje el
consumo.
 Disminución del gasto público: si la administración “gasta” menos contribuye a
la disminución de demanda de bienes y servicios. La disminución de la
demanda hará que los precios bajen.
 

Dificultad a la hora de aplicar las medidas contra la inflación 


Una tasa de inflación alta es difícil de atajar porque las medidas necesarias para
conseguirlo plantean bastantes dificultades a la hora de aplicarlas.

Te señalo varias a modo de ejemplo:

 Aumentar los tipos de interés puede provocar que las empresas vean muy
mermada su capacidad para invertir, con el consiguiente riesgo de bajada de
sueldos y destrucción de empleo. También puede ser bastante perjudicial para
sectores concretos en que una parte importante de sus clientes necesitan
obtener crédito para poder comprar, como por ejemplo pasa en mercado del
automóvil.
 En la eurozona, por ejemplo, los países no tienen capacidad para decidir sobre
la emisión de moneda o sobre la subida o bajada de los tipos de interés.
 Una alta inflación denota que una economía tiene problemas, y subir los
impuestos o reducir el gasto público a una población con problemas
económicos… juzga por ti mismo…..
 

Lo opuesto a la inflación es la deflación 


La deflación es la bajada generalizada de los precios de los bienes y servicios de un
país que se mantiene a lo largo de un período de tiempo (mínimo dos semestres,
según el Fondo Monetario Internacional)

Como ves es justo lo contrario que la inflación.

Sólo tienes que pinchar en el siguiente enlace para saber de la deflación a fondo: