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Informe Técnico

Efectos de la ocurrencia de heladas invernales en trigo, centeno y triticale.


Campaña invernal 2017

Campo Experimental “Ing. Francisco Cantos” del INTA EEA Santiago del Estero

Matías Romani1-2*, Salvador Prieto Angueira1-3* y Nelson Javier Dominguez1.


1
Estación Experimental Agropecuaria Santiago del Estero, INTA.
2
Cátedra de Sistemas Productivos de Cereales y Forrajes – Facultad de Agronomía y
Agroindustrias – UNSE.
3
Cátedra de Agrometeorología – Facultad de Agronomía y Agroindustrias – UNSE.
*romani.matias@inta.gob.ar - *prieto.salvador@inta.gob.ar

Las diferentes especies y variedades de plantas cultivadas presentan distintos daños ante
heladas a la misma temperatura e idéntico estadio fenológico, dependiendo de las
condiciones meteorológicas previas. La adaptación a temperaturas frías previo a una
helada nocturna se denomina “endurecimiento o aclimatación”.

El daño por heladas ocurre cuando se forma hielo dentro del tejido de las plantas,
dañando sus células. Los daños por heladas pueden tener un efecto drástico para la
planta entera o afectar únicamente a una pequeña parte del tejido, lo cual reduce el
rendimiento o deprecia la calidad del producto.

El daño directo por helada ocurre al formarse cristales de hielo dentro del protoplasma
celular (congelación intracelular), mientras que el daño indirecto ocurre al formase hielo
dentro de las plantas pero fuera de las células (congelación extracelular). Así, lo que
realmente produce daño no son las bajas temperaturas, sino la formación de hielo
(Westwood, 1978). En consecuencia, la principal causa del daño por helada es la
formación de hielo extracelular, que ocasiona estrés hídrico secundario en las células
adyacentes. Esto explica la estrecha relación entre plantas tolerantes a la sequía y
tolerantes a la congelación.

La temperatura de congelación puede variar considerablemente según de la dureza que


alcanza el cultivo. No obstante, hay plantas (bastantes plantas C4, hojas de palmeras y
plantas de tomate) que tienen poca o nula capacidad de endurecimiento (Larcher, 1982;
Olien, 1967). El endurecimiento implica tanto mecanismos de evitación como de
tolerancia a la congelación. La acumulación de azúcares o azúcares-alcoholes
disminuye la temperatura de congelación de los tejidos (por ejemplo en hojas de olivo y
de cítricos). Algunas células pueden endurecer incrementando la proporción de ácidos
grasos no saturados de los lípidos de la membrana plasmática, aumentando la
estabilidad de esta durante la desecación. Siendo el endurecimiento es un proceso activo
que depende del nivel de asimilados en los tejidos, todas las condiciones que
disminuyan los asimilados en los tejidos reducirán el endurecimiento. Así, los periodos
fríos permiten que las plantas se “endurezcan” contra el daño por congelación, mientras
que los períodos de calentamiento actúan en contra, volviéndolas menos resistentes.

Las plantas pueden agruparse en cuatro categorías de sensibilidad a la congelación: (1)


frágiles; (2) ligeramente resistentes; (3) moderadamente resistentes; y (4) muy
resistentes (Levitt, 1980). Las plantas moderadamente resistentes son capaces acumular
solutos suficientes para resistir heladas de hasta -10°C, evitando el daño por
deshidratación, pero son menos capaces de tolerar temperaturas aún más bajas.

El cultivar es tan importante como la especie a la hora de definir la resistencia a heladas,


especialmente cuando existen tipos de invierno y de primavera como sucede en el caso
del trigo. En general, existe también una relación inversa entre precocidad y resistencia
a las heladas en un cultivar.

Durante la ocurrencia de heladas rigurosas sin nieve, las hojas jóvenes en pastos y
plántulas en cereales de invierno pueden dañarse, sin embargo es posible la
recuperación cuando los meristemas no son afectados. En cereales, la resistencia
relativa a la congelación es (en orden decreciente): Centeno > Trigo blando > Triticale >
Cebada > Avena y Trigo duro. Durante el invierno, las temperaturas críticas presentan
variaciones en relación al grado de endurecimiento. Sin embargo, una vez completado el
endurecimiento, no se observaran perdida de plantas con temperaturas hasta por debajo
de los -10 °C para el trigo duro (Lecomte, 1989).

En la presente campaña (2017-2018) los ensayos de trigo y centeno ubicados en el


Campo Experimental “Ing. Francisco Cantos” perteneciente a la EEA INTA Santiago
del Estero (28° 03’ LS; 64° 15’ LW; 169 m.s.n.m) se observaron síntomas de daños por
helada en los trigos debido a las importantes variaciones térmicas registradas entre el
día 15 y 17 de julio de 2017 (Figura 1).

Figura 1. Vista general de diferentes parcelas de centeno y trigo. A la izquierda


diferentes variedades de centeno con nivel de daño 0 (sin daño por heladas) a 1 (daño
leve) y a la derecha variedades de trigo con nivel de daño 3 (daño moderadamente
severo) a 4 (daño severo).

En la figura 2, se observa que la máxima alcanzada el día 15 de julio a las 16 hs fue de


25ºC en abrigo meteorológico (ubicado a 1,5m sobre el suelo) mientras que el día 17 de
julio la mínima registrada fue de -5,4ºC a las 8:15 hs lo que representa una disminución
de 30,4ºC en tan solo 41 hs.

Figura 2: Variación térmica horaria entre el 15 y el 17 de julio de 2017.

Si consideramos los registros mediante termómetro de mínima ubicado en la intemperie


a 50 cm sobre el suelo, la mínima registrada el día 17 de julio a las 8:15 hs fue de -9,4ºC
por lo que la variación térmica entre el 15 y 17 de julio fue de 34,4ºC. Dado que la
temperatura a nivel del suelo fue de seguro aún menor que la registrada a 50 cm del
suelo, los cultivos deben haber sufrido una variación térmica incluso mayor a 34,4ºC en
el corto lapso de 41 hs (Figura2).

Debe tenerse en cuenta que durante los días 18 y 19 de julio la temperatura mínima a 50
cm sobre el suelo se mantuvo en valores de 9,9 y 9,4ºC por debajo de cero,
respectivamente (datos no mostrados). Otro punto muy importante a tener en cuenta es
la duración de las heladas registradas, donde entre el 17 y 19 de julio las temperaturas
estuvieron por debajo de cero grados durante 9 y 12 hs aproximadamente (datos no
mostrados).

Ensayo de caracterización del desarrollo para diferentes fechas de siembra en


centeno y trigo.

En los últimos 5 años la superficie destinada a cultivos de invierno, principalmente


cultivos de cobertura (CC) invernales, se ha incrementado notablemente ya que está
comprobado el efecto depresor que ejercen los CC sobre la emergencia y número de
malezas y por lo tanto se ha transformado en una excelente herramienta para el control
cultural de las malezas. Entre las especies de mayor difusión se destaca el cultivo del
centeno. Sin embargo, no existe información en Santiago del Estero sobre la duración
de las principales etapas fenológicas de las diferentes variedades disponibles en el
mercado de esta especie. Por lo tanto, en la presente campaña, se inició un experimento
en un diseño en bloques completamente aleatorizado con 4 repeticiones, que consiste en
evaluar en forma conjunta un grupo de variedades de centeno de conocida distinta
longitud de ciclo en otros lugares del país, en conjunto con una variedad de triticale
(producto del cruzamiento entre centeno y trigo) y 10 variedades de trigo (Tabla 1).

Para una mejor caracterización del desarrollo se realizaron 3 fechas de siembra


alrededor de las fechas de siembra aconsejadas en la provincia para la realización de
gramíneas para cultivos de cobertura. Como consecuencia de las diferencias en la fecha
de siembra y en la longitud de ciclo de las variedades, al momento de la ocurrencia de
las heladas antes descriptas existió diferencia en el estadio fenológico en el que se
encontraban las distintas variedades de las especies evaluadas (Tabla 1).

Tabla 1. Especie, largo de ciclo, nombre de variedad y estadio fenológico el día 31 de


julio de 2017 (14 días desde inicio del período de heladas) para 3 fechas de siembra
(FS).
Especie Ciclo Variedad FS1 - 2/05/2017 FS2 - 17/05/2017 FS3 - 02/06/2017
Centeno Corto Quehue Fin de encañazón Fin de Macollaje Macollaje
Centeno Corto Don Enrique Fin de encañazón Fin de Macollaje Macollaje
Centeno Corto Fausto Inicio de encañazón Macollaje Macollaje
Centeno Corto Don Edwald Espiga embuchada Fin de Macollaje Macollaje
Centeno Intermedio Don Norberto Encañazón Macollaje Macollaje
Centeno Largo Don Jose Encañazón Macollaje Macollaje
Centeno Largo Emilio Encañazón Macollaje Macollaje
Triticale Largo Ona Macollaje Macollaje Macollaje
Trigo Corto BIOINTA 1006 Encañazón Fin de Macollaje Macollaje
Trigo Corto BIOINTA 1007 Encañazón Fin de Macollaje Macollaje
Trigo Corto ACA 908 Encañazón Fin de Macollaje Macollaje
Trigo Intermedio KLEIN PROTEO Encañazón Fin de Macollaje Macollaje
Trigo Intermedio BIOINTA 2006 Encañazón Fin de Macollaje Macollaje
Trigo Intermedio SY 200 Encañazón Fin de Macollaje Macollaje
Trigo Largo Klein Gladiador Inicio de encañazón Macollaje Macollaje
Trigo Largo Klein Yarará Encañazón Fin de Macollaje Macollaje
Trigo Largo ACA 315 Inicio de encañazón Macollaje Macollaje
Trigo Largo Klein Guerrero Inicio de encañazón Macollaje Macollaje

A las dos semanas de ocurrida la primera helada se realizó una evaluación visual
utilizando una escala con los siguientes niveles: Nivel 0: sin daño por heladas; Nivel 1:
daño leve; Nivel 2: daño moderado; Nivel 3: daño moderadamente severo; Nivel 4:
daño severo; Nivel 5: daño muy severo.

Como consecuencia de las heladas antes descriptas y la variación de la sensibilidad a la


congelación en trigo, triticale y centeno y sus variedades, se encontraron diferencias
estadísticamente significativas (p<0.0001) en la sensibilidad en las 3 fechas de siembra
(Figura 3).
Fecha de siembra: 02/05/2017
5
4,5

Nivel de daño por heladas


g
4
3,5
fg ef
3 ef
2,5 def def
abcd bcde
2
1,5
abc abc
1 ab ab
a a a a
0,5
0

Emilio

Ona
Fausto

SY 200

Klein Gladiador
ACA 908

Klein Proteo

ACA 315
Don Norberto

Don Jose
Quehue
Don Edwald

BIOINTA 1006

BIOINTA 1007

BIOINTA 2006
Don Enrique

Corto Intermedio Largo Corto Intermedio Largo Largo


Centeno Trigo Triticale
Fecha de siembra: 19/05/2017
5
4,5
Nivel de daño por heladas

4
3,5
3
2,5
e e e
2 de de
1,5
cde
bcd
1 abc abc abc
0,5 ab ab
0
a a a a
Emilio

Klein Proteo

SY 200
Fausto

Don Norberto

Ona
BIOINTA 1006

BIOINTA 1007

BIOINTA 2006
Don Edwald

ACA 908

ACA 315

Klein Gladiador
Quehue

Don Jose
Don Enrique

Corto Intermedio Largo Corto Intermedio Largo Largo


Centeno Trigo Triticale
Fecha de siembra: 02/06/2017
5
4,5
Nivel de daño por heladas

4
3,5
3
2,5
2
1,5 c bc
bc bc bc bc bc ab
1 bc
ab ab
0,5
a a a a a
0
Emilio
Don Norberto
Fausto

Klein Proteo

Ona
Klein Gladiador
ACA 908

ACA 315
Quehue

Don Jose

SY 200
Don Edwald

Don Enrique

BIOINTA 1006

BIOINTA 1007

BIOINTA 2006

Corto Intermedio Largo Corto Intermedio Largo Largo


Centeno Trigo Triticale
02/06/2017

Figura 3. Nivel de daño por heladas en 3 fechas de siembra en variedades de diferente


longitud de ciclo de centeno, triticale y trigo.
De los resultados se destaca y confirma la mayor sensibilidad a las heladas del trigo con
respecto al centeno (Figura 3). También es importante destacar que analizando el
conjunto de datos no se encontraron diferencias en la sensibilidad dentro del centeno
pero si dentro del trigo (Figura 3).

En cuanto al efecto entre fechas de siembra se observa un mayor daño en la primera


fecha de siembra (Figura 3). Es importante de destacar que el experimento si bien se
realizó en condiciones de secano, previo a cada fecha de siembra se regó de manera de
llevar el perfil del suelo a condiciones de capacidad de campo. Por lo tanto, en el
momento de ocurrencia de las heladas el contenido de humedad del suelo aumentó
desde la primera a la última fecha de siembra. Debido a que la capacidad calórica del
suelo (i.e. cantidad de energía necesaria para elevar o disminuir un grado centígrado un
volumen de suelo) aumenta con el contenido de humedad (Hurtado et al., 2011), es
posible que el menor nivel de daño en la última fecha de siembra esté no solo asociado a
las diferencias en la fenología o el desarrollo sino también a la mayor capacidad calórica
del suelo en la última fecha de siembra como consecuencia del mayor contenido de
humedad.

El contenido de humedad del suelo y su efecto en la mitigación del daño por heladas, se
hace evidente al observar ensayos de trigo manejados sin limitaciones hídricas y
nutricionales en el mismo campo experimental implantados el 2 de junio (idéntica fecha
que la tercera fecha de siembra del ensayo de secano antes explicado) lo cuales no
presentaron ningún tipo de sintomatología de daño por heladas (Figura 4).

Figura 4. Vista general de la fecha de siembra de junio del ensayo comparativo de


rendimiento de cultivares trigo pan (41 cultivares) y candeal (7 cultivares) sin limitantes
hídricas y nutricionales.

Cabe destacar que el último riego por inundación en estos ensayos se realizó el día 14
de julio (tres días previos a la primera helada) lo cual explicaría al menos en parte la
ausencia de daños en estos trigos, donde los 48 cultivares implantados pudieron superar
el evento climático adverso descripto en el presente informe sin acusar ningún tipo de
sintomatología.
Comentarios finales

La ocurrencia de heladas durante el invierno en la provincia de Santiago del Estero es


normal. Se han registrado hasta -9,3ºC en abrigo meteorológico (1994) el cual es el
registro record para la serie histórica (1989-2017) y en 7 de cada 10 años se registró una
helada de al menos -5,4ºC como la registrada el día 17 de julio del presente año.

Así, lo que realmente afecto a los cultivos de invierno en esta campaña y al trigo en
particular, fue el rápido descenso de la temperatura entre el día 15 y 17 de julio sumado
a la duración de las heladas los días 17, 18 y 19 de julio donde la temperatura estuvo por
debajo de 0ºC durante al menos 9 horas.

La dinámica, magnitud y duración de las heladas meteorológicas registradas durante la


presente campaña, dejan en evidencia la importancia del contenido hídrico del suelo en
la mitigación del daño por bajas temperaturas, como así también la importancia de
seleccionar entre trigo y centeno a la hora de decidir una especie para cobertura en
nuestra provincia.

Bibliografía

Westwood, M.N. (1978). Dormancy and plant hardiness. pp. 299-332, in: M.N.
Westwood (ed). Temperate-zone Pomology. San Francisco, California: Freeman.

Larcher, W. (1982). Typology of freezing phenomena among vascular plants and


evolutionary trends in frost acclimation. pp. 3-15, in: P.H. Li and & A. Sakai (eds).
Plant Cold Hardiness and Freezing Stress, Vol. I. Academic Press.

Olien, C.R. (1967). Freezing stresses and survival. Annual Review of Plant Physiology,
18: 387-408.

Levitt, J. (1980). Responses of Plants to Environmental Stresses, Vol. 1 (2nd ed). New
York NY: Academic Press. 497p.

Lecomte, C. (1989). Seuils de sensibilité au gel hivernal en grandes cultures [in French].
pp. 83-99, in: C. Riou (ed). Le gel en Agriculture. Paris: Commission
d'Agrométéorologie de l' INRA.

Snyder R.L. and J.P. de Melo-Abreu (2005). Frost protection: fundamentals, practice,
and economics. Food and Agriculture Organization of the United Nations.

Hurtado, R.H., Spascha, L.B. y Veliz, A (2011). Temperatura del suelo y del aire. En:
Agrometeorología. Editores Murphy, G.M. y Hurtado, R.H. 1ª ed. Buenos Aires:
Universidad de Buenos Aires. 440pp. isbn 978-950-29-1234-7.

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