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JUEGO Y CREATIVIDAD

La creatividad es un aspecto central, “ser creativos” “desarrollar la


creatividad”, son frases habituales de profesores y alumnos, sin embargo las
definiciones y explicaciones que están muchas veces en boca de unos y de
otros cuando se habla de creatividad parecen tener más relación con las
“musas” que con algo real susceptible de ser desarrollando como tanto se
predica.

Después de muchas lecturas relacionadas con este tema, pudimos


comprobar que existen numerosos instrumentos que posibilitan el desarrollo
de la creatividad; que existen procesos facilitadores en los que la creatividad
puede ser desarrollada y otros en los que es difícilmente posible.

El tema de la creatividad es viejo y nuevo a la vez, aunque la educación


actual se habla de creatividad y ser creativos constantemente, ya a mediados
de siglo se empezaba a hablar del tema.

Así mismo canalizamos nuestras lecturas, hacia el tema del juego. Nuestra
sorpresa fue comprobar que de la misma manera que en el caso de la
creatividad, desde finales del siglo pasado existe el interés por el estudio de
la naturaleza y el origen del juego (Spencer, 1855; Wunt, 1887; Groos; 1898;
Hall; 1904; Freud, 1900; Piaget, 1962; Stern; 1922; Vygotsky; 1933; Elkonin,
1980; y otros). Muchos autores comienzan a resaltar los valores educativos
que posee el juego de manera que el tema cobra mucho interés.

RELACION DE JUEGO Y CREATIVIDAD

Es habitual encontrar en la bibliografía sobre creatividad referencias al juego


y viceversa, de una manera constante. Son muy numerosos los títulos de
obras relacionadas con la educación en los que aparecen estas dos palabras
unidas por diferentes nexos e incluso algunos casos en los que ambos
conceptos llegan a identificarse (López Quintas, 1977, Marín, 1993; Dansky,
1986; Read, 1973, Wasserman, 1992).
Se ha establecido un estudio comparativo entre las características que
definen los comportamientos creativos y las características de los
comportamientos creativos y las características de los comportamientos
lúdicos y se ha comprobado que no solo existen numerosas conexiones sino
que en la mayoría de los casos no puede darse uno sin los otros. Parece
que los productos creativos resultan de procesos que en un momento han
necesitado de situaciones relacionadas con la actividad lúdica.

El juego es un tipo de actividad que facilita los encuentros creativos por


muchos motivos. Uno de los principales es la ausencia de miedos, que en
ocasiones se dan en el trabajo.

En el juego los participantes se encuentran libres para realizar más


espontáneamente combinaciones arriesgas de ideas o cosas sin el riesgo o
el temor del fracaso. Lo que diferencia la actividad seria de la actividad
lúdica, es que en el juego las situaciones pasan “como si”; por lo que el
miedo queda relegado a un plano secundario con respecto a otro tipo de
actividades.

El juego carece de las presiones que nublan, dificultan o retrasan, los


encuentros creativos. La necesidad de éxitos o hallazgos, la obligación la
dirección a un fin que se plantean en la actividad seria, carece de
importancia en el juego y viceversa y que por lo tanto cualquier programa
educativo que pretenda desarrollar la creatividad necesitara de actividades
lúdicas para desarrollarla.

Por tanto, parece que el juego y la creatividad son dos actividades, humanas
relacionadas al darse en condiciones similares y más aún parece que un
comportamiento lleva al otro y viceversa. Si a su vez una de estas
actividades, el juego puede ser estructurada como método educativo, seria
previsible que un programa educativo que utilizara para su desarrollo una
metodología lúdica, en la que las actividades del programa se elaboran en
forma de juegos, potenciara con facilidad la creatividad de los individuos que
lo desarrollaran.