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Estudio Comparativo de la bancarrota y la quiebra de la Ley No.

141-15 y el Código de
Comercio

DE LAS QUIEBRAS Y BANCARROTAS

Iniciando esta comparativa se explicará algunos aspectos de la Ley no. 141-15 sobre
Reestructuración y Liquidación de Empresas y Personas Físicas Comerciantes.

En esta ley se organiza y se estipulan los mecanismos y procedimientos adecuados para proteger
a los acreedores de sus deudores, en el sentido que estos finjan o realmente quiebren o caigan en
bancarrota. Así de este modo los acreedores no pierden su capital prestado y tienen protección
legal.

De igual forma también establece un marco jurídico para la cooperación y coordinación de los
procesos de reestructuración e insolvencias transfronterizas.

El alcance de esta Ley 141-15, obliga a las personas físicas comerciantes, nacionales o
extranjeras y a las empresas nacionales y las domiciliadas o con presencia permanente ene l
territorio nacional con algunas excepciones como son a) Empresas y sociedades comerciales
cuya participación mayoritaria o control es ejercido por el Estado, b) Entidades de
intermediación financiera regidas por la Ley Monetaria y Financiera No.183-02, de fecha 21 de
noviembre de 2002, Ley Monetaria y Financiera, y sus modificaciones o por aquella que la
modifique o sustituya, y c) Los intermediarios de valores, sociedades administradoras de fondos
de inversión, depósitos centralizados de valores, bolsas de valores, sociedades titularizadoras y
cualquiera considerada participante del mercado, con excepción de las sociedades de suscripción
pública, y regidas por la Ley de Mercado de Valores No. 19-00, de fecha 8 de mayo de 2000, y
sus modificaciones o por aquella que la modifique o sustituya.

Es de carácter supletorio para aquellos casos donde la legislación especial establece regímenes
de reestructuración, disolución y liquidación especiales.

Algunos de los principios rectores son: celeridad, conducta ética, eficiencia, gobernabilidad
económica y corporativa, Reciprocidad, Maximización de activos, entre otros.

Dicho esto, debemos entender que quiere decir bancarrota y quiebra. Bancarrota es cunado una
empresa por falta de liquidez no pude cumplir con los compromisos económicos contraídos y
tiene que cerrar sus puertas, desapareciendo del mercado, ya sea esta inducida, o sea por mala fe,
o simplemente el mercado lo llevo a ese fin. Mientras que la quiebra es un momento del negocio
en que se ve imposibilitado de pagar por falta de liquidez, pero no desaparece del mercado ni
tiene que cerrar las puertas, en esta no se da la mala fe ni la intención injuriosa como en la
bancarrota.
Código de Comercio

El Código de Comercio Dominicano es la ley por excelencia en lo que se refiere al comercio,


claro está, por esta razón en esta es que se desglosa con mas detalle todos los procedimientos y
pasos a seguir en caso de quiebra o bancarrota, viendo los artículos del 437 al 614 incluyendo
ambos temas vamos realizar una síntesis de los mismos.

Para iniciar el proceso de quiebra el comerciante esta obligado a declararla en la secretaria del
tribunal de comercio de su domicilio de la principal en caso de que tenga sucursales, a los tres
días de la cesación de pagos, si la compañía es en nombre colectivo se debe de enunciar el
nombre y domicilio de cada uno de los socios solidarios.

Adjunto a esta declaración se debe de anexar un balance completo del negocio y si no puede
explicar el por qué. Debe contener la enunciación y valuación de todos los bienes muebles e
inmuebles del deudor; el estado de las deudas activas y pasivas, el de las ganancias y pérdidas y
el de los gastos; debiendo estar certificado como verdadero, fechado y firmado por el deudor.

La quiebra la declara el tribunal por sentencia, y esta se les notifica a los acreedores, sea uno o
varios. Esta sentencia es ejecutoria provisionalmente. También por oficio o instancia a parte
interesada determinar cuando tuvo lugar la cesación de pago.

Se debe hacer la publicidad adecuada de la situación actual de la empresa y en un periódico de


circulación nacional y que abarque todos los lugares donde había sucursal, se publicara un
extracto de la sentencia.

Una vez dada la sentencia de la quiebra esta suspende concerniente a las masas los intereses de
todo crédito no garantizado por privilegio, por empeño o por hipoteca. Los intereses de los
créditos garantizados no se podrán reclamar sino sobre las sumas que provengan de los bienes
afectados al privilegio, a la hipoteca o al empeño.

Una vez se emita la sentencia de la quiebra no se aceptarán inscripciones a la misma. Sin


embargo, se podrán declarar nulas las inscripciones hechas después de la fecha de la cesación de
pago, o en los diez días que precedan, si han transcurrido más de quince días entre la fecha del
acto constitutivo de la hipoteca o del privilegio y de la inscripción. Este término se aumentará a
razón de un día por cada tres leguas de distancia, entre el lugar en que se haya adquirido el
derecho de hipoteca, y aquél en que se haya practicado la inscripción.
El tribunal tiene que nombrar a un juez comisario, que será uno de los jueces del colegiado y en
caso de ser unipersonal sería el juez de la instrucción. Este velara porque todo el proceso de
quiebra sea llevado correctamente y de forma ágil.

La fijación de los sellos es para clausurar el local y no se puedan distraer activos en caso de que
el inventario se realice en un día esto no seria necesario, el quebrado lleva arresto en cárcel o la
custodia de un agente policial. Los sellos se fijarán en los almacenes, escritorios, cajas,
papeleras, libros, papeles, muebles y efectos del quebrado. Si la quiebra fuese de una sociedad en
nombre colectivo los sellos se fijarán no solamente en el asiento principal de la sociedad, sino
también en el domicilio separado de cada uno de los socios solidarios.

Por sentencia también se nombrará un sindico provisional y en caso de que se requiera y a


instancia de este sindico se puede aumentar a tres. Estos serán extraños a las masas, sin importar
su calidad y recibirán sus honorarios después de haber realizados sus funciones y emitido su
resultado.

Dentro de los tres días después de su nombramiento, los síndicos requerirán el rompimiento de
los sellos, y procederán a la formación del inventario de los bienes del quebrado, al cual se citará
previamente para que pueda hallarse presente.

El dinero proveniente de ventas o de cobranzas, deducidas las cantidades a que el juez comisario
estime que puedan montar los gastos y costas, se depositarán inmediatamente en la caja del
tesoro público. Dentro de los tres días de hecho el depósito, se presentará la comprobación al
juez comisario; y en caso de retardo, los síndicos pagarán los intereses por las cantidades que no
hubieren depositado. Ni los fondos depositados por los síndicos, ni cualesquiera otros
depositados por terceros por cuenta de la quiebra, podrán extraerse, si no fuere en virtud de un
auto del juez comisario.

Los síndicos están obligados a conservar los derechos del quebrado contra sus deudores, por esto
pueden hacer todos los actos que sean necesarios. También tienen el deber de requerir la
inscripción hipotecaria sobre los inmuebles de los deudores del quebrado.

Desde el día que recaiga sentencia declarando una quiebra, los acreedores del quebrado podrán
entregar al secretario del tribunal sus títulos, con una factura que indique las cantidades que
reclaman. El secretario dará recibo a los interesados, y formará un estado de los acreedores y de
sus créditos, y no será responsable de los títulos que reciba, sino durante cinco años, contados
desde el día en que se dé principio al acta de verificación.

Una vez prescriban los plazos, se tienen tres días para hacer la convocatoria de todos los
acreedores cuyos créditos hubieren sido verificados y ratificados o admitidos provisionalmente,
para deliberar sobre la formación del concordato. El objeto de la convocatoria se indicará en las
inserciones que se harán en los periódicos y en las cartas de invitación.
La junta de acreedores se reunirá bajo la presidencia del juez comisario, en el lugar y en el día y
la hora que él hubiere fijado.

No podrá consentirse convenio entre los acreedores deliberantes y el deudor quebrado, sino
después de haberse llenado las formalidades anteriormente prescritas. El convenio no se
establecerá sino por el concurso de un número de acreedores que formen la mayoría y
representen, a la vez, las tres cuartas parte del total de los créditos verificados y ratificados, o
admitidos provisionalmente, conforme a la sección 5a. del capítulo V; todo bajo pena de nulidad.

Si el quebrado ha sido condenado por bancarrota simple, el concordato podrá formarse, lo


contrario sucede si es fraudulenta que no se puede formar y se reunirán a tomar la decisión de
como actuarán.

Una vez realizado el concordato este es obligatorio a todas las partes, sean verificados o no. La
homologación conservará a cada uno de los acreedores, sobre los inmuebles del quebrado, la
hipoteca inscrita en virtud del tercer párrafo del artículo 490.

La anulación del concordato, ya sea por causa de dolo, ya porque después de su homologación
haya intervenido condena por bancarrota fraudulenta, implica de pleno derecho la liberación de
los fiadores. En caso de no ser cumplidas por el quebrado las condiciones de su concordato, se
podrá promover contra él, por ante el tribunal de comercio, la rescisión de aquel convenio, con
asistencia o citación formal de los fiadores si los hubiere. La rescisión del concordato no
producirá la liberación de los fiadores que hayan intervenido en él para garantizar su ejecución
total o parcial.

En cualquier época en que, antes de la homologación del concordato o de formarse la unión de


acreedores, se interrumpa el curso de las operaciones de la quiebra por causa de insuficiencia del
activo, el tribunal de comercio, previo informe del juez comisario, podrá pronunciar, aún de
oficio, la clausura de las operaciones de la quiebra. Esta sentencia reintegrará a cada acreedor en
el ejercicio de sus acciones individuales, tanto contra los bienes, como contra la persona del
quebrado. Durante un mes, a contar de su fecha, se suspenderá la ejecución de dicha sentencia.

A menos que intervenga concordato, los acreedores estarán de pleno derecho bajo el régimen de
la unión. El juez comisario los consultará inmediatamente, tanto respecto de los actos de la
gestión como sobre la utilidad de conservar o reemplazar los síndicos. Los acreedores
privilegiados, con hipoteca o bajo prenda, serán admitidos a esa deliberación. Se extenderá acta
de los reparos y observaciones de los acreedores, y, con vista de ese documento, el tribunal de
comercio estatuirá según se ha dicho en el artículo 462. Los síndicos que no continuaren en el
cargo, deberán rendir sus cuentas a los nuevos síndicos, en presencia del juez comisario, y
citándose al quebrado en debida forma.
Cuando la liquidación de la quiebra estuviere terminada, el juez comisario convocará a los
acreedores. En esta última junta, los síndicos rendirán su cuenta. El quebrado será debidamente
citado. Los acreedores emitirán parecer sobre la excusabilidad del quebrado. Se extenderá, con
este objeto, un acta en la que cada acreedor podrá consignar sus reparos y observaciones.
Después de concluida esta junta, la unión quedará disuelta de pleno derecho

La declaración de excusabilidad no podrá hacerse en favor de los quebrados por bancarrota


fraudulenta, los estelionatarios, las personas condenadas por robo, estafa o abuso de confianza, ni
de los responsables de caudales públicos
Los acreedores del quebrado que estén válidamente provistos de prenda, no serán inscritos en la
masa sino para memoria.

Cuando la distribución del importe de los inmuebles se hiciere con anterioridad a la del importe
de los bienes muebles o simultáneamente, los acreedores privilegiados o hipotecarios, que no
resultaren saldos con el importe de los inmuebles concurrirán, en proporción de lo que se les
quede a deber, con los acreedores quirografarios, a tomar parte del dinero efectivo perteneciente
a la masa quirografaria, con tal que sus créditos hayan sido verificados y afirmados con arreglo a
las formas arriba prescritas.

Siempre que ocurra la quiebra del marido, sin que hayan ingresado en el régimen de la
comunidad los inmuebles aportados por la mujer, ésta recobrará los mismos inmuebles en
naturaleza, como también los que hubieren recaído en ella por sucesión o por donación entre
vivos o testamentaria.

Siendo comerciante el marido al tiempo de efectuarse el matrimonio, o en el caso de que, sin


ejercer en aquella sazón otra profesión determinada, hubiere adoptado la de comerciante durante
el curso del mismo año, los inmuebles que le pertenecieren en la época de la celebración del
matrimonio, o que después hubieren recaído en él, sea por sucesión, sea por donación entre vivos
o testamentarios, sólo estarán sometidos a la hipoteca de la mujer: 1o. por el dinero efectivo y los
efectos mobiliarios que ella aportara en dote, o que hayan venido a ser de su propiedad después
del matrimonio, por sucesión o donación entre vivos o testamentaria, y de los cuales habrá de
probar la entrega o el pago por acto que tenga fecha cierta; 2o. por la reinversión del importe de
sus bienes enajenados durante el matrimonio; 3o. por la indemnización de las deudas que ella
hubiere contraído en compañía de su marido.

El monto del activo mobiliario, extraídos los gastos y costas de la administración de la quiebra,
las asignaciones alimenticias que se hubieren acordado al quebrado o a su familia, y las sumas
pagadas a los acreedores privilegiados, se distribuirá a los acreedores a prorrata de sus créditos
verificados y afirmados.

Con este fin, los síndicos pasarán mensualmente al juez comisario relación exacta del estado de
la quiebra y del dinero depositado en el tesoro público; el juez comisario orde- nará, si hubiere
lugar, una distribución entre los acreedores, fijará la cantidad y vigilará que todos los acreedores
sean advertidos de ello.

DE LA VENTA DE LOS INMUEBLES PERTENECIENTES AL QUEBRADO


A contar la sentencia declaratoria de la quiebra, los acreedores no podrán proceder a la
expropiación forzosa de los inmuebles sobre los cuales no hubiere hipotecas

DE LA REIVINDICACIÓN
En caso de quiebra, se podrán reivindicar las entregas en efectos de comercio u otros títulos aún
no pagados que se hallaren en naturaleza en la papelería del quebrado en la época de la quiebra,
cuando el propietario hubiere hecho dichas entregas con la simple orden de realizar el cobro de
las mismas y conservar el valor a su disposición, o que las hubiere especialmente afectado a
pagos determinados.

DE LOS RECURSOS CONTRA LAS SENTENCIAS EN CAUSAS DE QUIEBRA


La sentencia declaratoria de la quiebra, y la que fijare la retroacción de la época de la cesación de
pagos, podrán ser impugnadas por la vía de la oposición, de parte del quebrado, en la octava; y
de parte de todo otro interesado, durante un mes. Dichos plazos se contarán desde que se
hubieren cumplido las formalidades de la fijación de edictos y de la inserción en los periódicos
de que trata el artículo 442.

No estarán sujetas a apelación ni a oposición: 1o. las sentencias relativas al nombramiento o


reemplazo del juez comisario ni al nombramiento o revocación de los síndicos; 2o. las sentencias
que se pronuncien en las demandas sobre salvoconducto al quebrado, respecto de asignación
alimenticia a éste y su familia; 3o. las que autoricen la venta de los efectos o mercancías
pertenecientes al quebrado; 4o. las que declaren la suspensión del concordato o la admisión
provisional de acreedores contestados; 5o. las sentencias en virtud de las cuales el tribunal de
comercio estatuya en los recursos establecidos respecto de los autos del juez comisario,
pronunciados dentro de los límites de sus atribuciones.

DE LA BANCARROTA SIMPLE Art. 584.- Los casos de bancarrotas simple serán castigados
con las penas establecidas en el Código Penal, y juzgados por el tribunal correccional a
diligencia de los síndicos, de cualquier acreedor o del fiscal. Art. 585.- Se declarará en
bancarrota simple, al comerciante quebrado que se hallare en uno de los casos siguientes: 1o. si
sus gastos domésticos o personales se juzgaren excesivos; 2o. si hubiere gastado gruesas sumas,
sean en negociaciones de puro azar, sea en operaciones ficticias de bolsa o de mercancías; 3o. si
con la intención de retardar su quiebra, hubiere hecho compras para revender por menos precio;
y si con la misma intención hubiere contraído empréstitos o puesto en circulación efectos de
comercio, o hubiere apelado a otros medios ruinosos para procurarse fondos; 4o. si después de la
cesación de pagos hubiere pagado a algún acreedor con perjuicio de la masa.
Podrá declararse en bancarrota simple, al comerciante quebrado que se encontrare en uno de los
casos siguientes: 1o. si hubiere contraído, por cuenta de otro sin recibir valores en cambio,
compromisos considerados excesivos en vista de su situación cuando los contrajo; 2o. si fuere de
nuevo declarado en quiebra sin haber cumplido las obligaciones del precedente concordato; 3o.
si estando casado bajo el régimen dotal o hallándose separado de bienes, no se hubiere
conformado a las disposiciones de los artículos 69 y 70; 4o. si dentro de los tres días de la
cesación de pago, no hubiere hecho en la secretaría del tribunal de comercio, la declaratoria
exigida por los artículos 438 y 439, o si dicha declaración no contuviere los nombres de todos los
asociados solidarios; 5o. si, sin tener impedimento legítimo, no se hubiere presentado
personalmente ante los síndicos, en los casos y plazos fijados, o si después de haber obtenido
salvo-conducto no se hubieren presentado a la justicia.

DE LA BANCARROTA FRAUDULENTA Art. 591.- (Modificado por la Ley 5006 del 28 de


junio de 1911 G.O. 2207 del 8 de julio de 1911). Será declarado en bancarrota fraudulenta y
castigado con las penas señaladas en el Código Penal: 1o. el comerciante quebrado que hubiere
sustraído sus libros, u ocultando o disimulado parte de su activo; 2o. el comerciante quebrado a
quien se le hubiere reconocido fraude cometido en escritos, actos públicos o bajo firma privada o
por su balance constituyéndose deudor de sumas que no debiere; 3o. el que no hubiere llevado
los libros o los hubiere llevado con irregularidad; 4o. el que no hubiere formado con exactitud el
inventario o el que no ofreciere en sus libros su verdadera situación activa y pasiva.

DE LOS CRÍMENES Y DELITOS COMETIDOS EN LAS QUIEBRAS POR PERSONAS


QUE NO SEAN LOS QUEBRADOS
Art. 593.- Se castigarán con las penas señaladas para la bancarrota fraudulenta: 1o. las personas
convencidas de haber sustraído, ocultado o disimulado, en interés del quebrado, todo o parte de
los bienes muebles o inmuebles de éste; sin perjuicio de los demás casos previstos por el artículo
60 del Código Penal; 2o. las personas convencidas de haber presentado fraudulentamente en la
quiebra y ratificado, sea en su nombre o por persona interpuesta, créditos supuestos; 3o. las
personas que, ejerciendo el comercio, en nombre de otro o con nombre supuesto, se hicieren
culpables de los hechos previstos en el artículo 591.
Art. 594.- El cónyuge, los descendientes o ascendientes del quebrado, o sus afines en los mismos
grados, que hubieren ocultado, distraído o encubierto efectos pertenecientes a la quiebra, sin
haber obrado en complicidad con él, serán castigados con las penas señaladas para el robo.

DE LA ADMINISTRACIÓN DE LOS BIENES EN CASO DE BANCARROTA


Art. 601.- En los casos de procedimiento y condenación por bancarrota simple o fraudulenta, las
acciones civiles, fuera de las que se ha hablado en el artículo 595, se sustanciarán por separado; y
las disposiciones relativas a los bienes, prescritas para la quiebra, serán ejecutadas, sin que
puedan ser atribuidas a los tribunales correccionales o criminales ni avocadas por éstos.
Art. 602.- Estarán, sin embargo, los síndicos obligados a entregar al fiscal los documentos,
títulos, papeles y datos que se les pidan.
DE LA REHABILITACIÓN
Art. 604.- Podrá obtener su rehabilitación, el quebrado que hubiere satisfecho íntegramente el
capital, los intereses y los gastos de todas las sumas que adeudare. Si es socio de una casa de
comercio en quiebra, no podrá obtenerla sino después de haber justificado que todas las deudas
de la compañía han sido pagadas íntegramente en capital, intereses y gastos, aún cuando le
hubiere favorecido un concordato particular.
Art. 605.- Toda demanda en rehabilitación se dirigirá a la Suprema Corte de Justicia. El
demandante deberá unir a su instancia, la carta de pago y otros documentos justificativos.
No serán admitidos a la rehabilitación: los que hubieren hecho bancarrota fraudulenta; los
condenados por robo, estafa o abuso de confianza; los estelionatarios; los tutores,
administradores u otros cuentadantes que no hubieren rendido y saldado sus cuentas. El
bancarrotero simple que hubiere cumplido la pena a que se le condenó, puede ser admitido a la
rehabilitación.

Ley 141-15
INFRACCIONES Y SANCIONES Y DELITO DE BANCARROTA

Debemos destacar, que con el nacimiento de la Ley No. 141-15, nacen


también los tribunales, que, aunque la ley no lo específica,
entendemos que son tribunales que, de forma especial, conocerán de
los procesos de reestructuración y liquidación. Estos tribunales serán
juzgados de primera instancia que podrán estar divididos en salas, así
como Cortes de Apelación, que estarán compuestas por 3 jueces con
un Juez Presidente, y deberán reunir los mismos requisitos que se les
impone a los tribunales civiles y comerciales de igual jerarquía, por la
Ley de Organización Judicial y la Constitución de la República.

Como se puede apreciar en el párrafo IV del artículo 23 de la ley, cada


juzgado de primera instancia como cada corte de apelación, será
competente territorialmente para conocer de los procesos de
reestructuración en sus respectivos distritos judiciales como en los
distintos distritos judiciales de todo el país.
INFRACCIONES Y SANCIONES Artículo 220. Inhabilitación. Todo funcionario participante en algunas de
las etapas de los procesos de reestructuración o liquidación judicial previstos en esta ley, que sea
sustituido con base a alguna de sus previsiones, puede ser, en la misma decisión de sustitución,
sancionado con la inhabilidad para participar como funcionario en otros procesos por un período de
cinco (5) años, lo cual debe hacerse constar en los registros establecidos en las cámaras de comercio y
producción. La inhabilitación tiene un alcance nacional.
Artículo 221. Tipificación de sanciones. Las siguientes personas podrán ser condenadas por los tribunales
penales competentes con hasta dos (2) años de prisión y multa de hasta ciento veinticinco (125) salarios
mínimos, o con una de estas penas, ante la comisión de uno o alguno de los siguientes actos: i) Todo
comerciante, o todo administrador, de derecho o de hecho, remunerado o no, de una persona jurídica,
que a partir de la solicitud de reestructuración o durante el proceso de conciliación y negociación haya
consentido una hipoteca o una prenda -110-
_________________________________________________________________________ o un acto de
disposición sin la debida autorización correspondiente de acuerdo con esta ley, o haya pagado en todo o
en parte una deuda nacida con anterioridad a la solicitud o vulnere alguna de las prohibiciones expresas
establecidas durante estos períodos. ii) Todo comerciante, o todo administrador, de derecho o de
hecho, remunerado o no, de una persona jurídica, que efectúe un pago en violación a las modalidades
de pago del pasivo previsto en el plan de reestructuración, sin que haya mediado una autorización del
tribunal o del funcionario o autoridad competente, o iii) Toda persona que durante el proceso de
reestructuración o de ejecución del plan de reestructuración, en conocimiento de la situación del
deudor, haya realizado o ayudado a realizar con éste, uno de los actos mencionados en los numerales i)
y ii) de este artículo o ha recibido por ello, un pago irregular. Párrafo I. Serán condenados por los
tribunales penales competentes con penas de hasta tres (3) años de reclusión y multa desde doscientos
cincuenta (250) salarios mínimos hasta mil (1,000) salarios mínimos, o con una de éstas, las personas
que: i) Hayan sustraído, ocultado o disimulado todo o parte de los bienes, muebles o inmuebles en
interés de las personas a quienes se les impute el delito de bancarrota. ii) Fraudulentamente, hayan
declarado acreencias simuladas o supuestas durante el proceso de verificación, conciliación y
negociación o de liquidación judicial, sea en su nombre o en el de terceras personas. iii) Hayan obrado
para sustraer, distraer o disimular de manera total o parcial el patrimonio de una persona jurídica que
ha sido objeto del inicio de un proceso de reestructuración o de la decisión de liquidación judicial. iv)
Con sus actuaciones obstruyan los trabajos de los verificadores y conciliadores previstos en esta ley. v)
Se hayan hecho reconocer deudor o deudores fraudulentamente de sumas que ellos no debían. vi) Que
ejerciendo una actividad comercial bajo el nombre de otro o bajo nombre supuesto, hayan atentado
voluntariamente contra los intereses de los acreedores o del deudor utilizando en su provecho las
sumas percibidas o haciéndose atribuir las ventajas indebidas. vii) Que hagan uso en su interés, de los
poderes de los cuales eran depositarios a sabiendas de que actuaban en contra de los intereses de los
acreedores o del deudor. -111-
_________________________________________________________________________ viii) Hayan
dispuesto de bienes de la empresa deudora como si fueran propios. ix) Hayan realizado actos de
comercio en interés personal bajo la cobertura de la empresa deudora. x) Hayan hecho uso de los bienes
y activos de la empresa deudora en contra de los intereses de ésta, o xi) Hayan, abusivamente y en
interés personal, actuado con la intención de provocar la operación deficitaria de la empresa deudora.
Los autores y cómplices declarados culpables de las infracciones previstas en este párrafo, incurren
igualmente en las penas complementarias siguientes: i) La interdicción para ejercer funciones públicas
por período de cinco (5) años a partir de la decisión definitiva, y ii) La interdicción para ejercer la
actividad profesional o societaria relacionada con la infracción cometida por un período de cinco (5)
años a partir de la decisión definitiva. Párrafo II. Serán condenados por los tribunales penales
competentes con penas de hasta tres (3) años de reclusión y multa de hasta mil doscientos cincuenta
(1,250) salarios mínimos todo verificador, conciliador o liquidador que: i) Atente voluntariamente contra
los intereses de los acreedores o del deudor utilizando en su provecho sumas, ventajas o derechos
derivados del cumplimiento de su misión a sabiendas de que son indebidas ii) Haga uso, en su interés,
de los poderes de los cuales era depositario a sabiendas de que actuaba en contra de los intereses de los
acreedores o del deudor, y iii) Se haga adquiriente por su cuenta, directa o indirectamente, de bienes
del deudor o los utilice en su provecho. Párrafo III. Será condenado con las sanciones contenidas en el
párrafo anterior, todo acreedor que, a sabiendas, y después del inicio del procedimiento de conciliación
y negociación, el plan de reestructuración o la liquidación judicial, realice una convención que suponga
una ventaja particular a favor del deudor sin seguir los procedimientos y condiciones establecidos en
esta ley. Igual pena será aplicable a aquellas personas, físicas o jurídicas que simulen o se hagan pasar
como acreedor en un proceso de reestructuración sin tener calidad para ello de conformidad con lo
establecido en esta ley. Párrafo IV. En todos los casos anteriores, el tribunal competente de la
reestructuración o la liquidación judicial está facultado para pronunciar la nulidad de la acción objeto de
infracción y adoptar las medidas necesarias para la protección del proceso.

Artículo 222. Obligación de estatuir. En los casos previstos en los artículos precedentes, el tribunal
apoderado deberá estatuir aún cuando los imputados sean puestos en libertad: i) De oficio, sobre la
reintegración en el patrimonio del deudor de todos los bienes, derechos o acciones que han sido
fraudulentamente sustraídos, y ii) Sobre los daños y perjuicios que hayan sido reclamados. Artículo 223.
Responsabilidad penal de los Funcionarios. Serán condenados por los tribunales penales competentes
con hasta dos (2) años de prisión y multa de hasta mil doscientos cincuenta (1,250) salarios mínimos, los
funcionarios de los procesos previstos en esta ley que realicen actuaciones en violación del régimen de
funciones, interdicciones, inhabilidades, impedimentos o incapacidades, conforme ella lo prevé. La
responsabilidad establecida en este artículo se extenderá por un período de tres (3) años contados a
partir de la finalización de las funciones del o de los funcionarios en cuestión, indistintamente la causa
de su finalización. Párrafo. Los declarados culpables de las infracciones previstas en este artículo, serán
condenados a: i) La interdicción para ejercer cualquier tipo de cargo o función en los procesos de
reestructuración o liquidación judicial previstos en esta ley por un período de cinco (5) años a partir de
la decisión definitiva e irrevocable que haya adquirido la autoridad de la cosa juzgada, y ii) La
interdicción para ejercer la actividad de administrador por un período de cinco (5) años a partir de la
decisión definitiva e irrevocable que haya adquirido la autoridad de la cosa juzgada. CAPÍTULO II DELITO
DE BANCARROTA Artículo 224. Alcance. Las disposiciones de este Capítulo rigen para: i) Los
comerciantes y a todas aquellas personas que realicen actividades propias de comerciantes. ii) A toda
persona que, directa o indirectamente, administre, dirija o liquide, de hecho o de derecho una empresa
sujeta a esta ley. iii) A las personas físicas representantes que forme parte de la administración de las
empresas, indicadas en el numeral anterior, y -113-
_________________________________________________________________________ iv) A las
personas cómplices de bancarrota, aún cuando no tengan calidad de comerciantes, o no asuman
condición de administrador, dirijan directa o indirectamente, de hecho o de derecho a una empresa
sujeta a las disposiciones de esta ley. Artículo 225. Imputabilidad. Son imputables del delito de
bancarrota las personas indicadas en el artículo anterior, cuando les sea atribuible una o más de las
siguientes conductas: i) Haber evitado o retardado intencionalmente la apertura del procedimiento, o
hacer compras en vista de una reventa a precio vil o empleando medios fraudulentos para procurarse
fondos. ii) Haber desviado o disimulado todo o parte del activo del deudor. iii) Haber aumentado el
pasivo del deudor fraudulentamente. iv) Haber realizado operaciones directas o mediante triangulación
que alteraren o impidiesen establecer la real condición financiera y contable del deudor. v) Haber
llevado una contabilidad ficticia, o haber ocultado o desaparecido documentos contables del deudor, o
haberse abstenido de llevar la contabilidad cuando fuese exigido por ley, o vi) Haber llevado una
contabilidad manifiestamente incompleta o irregular según las regulaciones, las disposiciones legales y
los principios de contabilidad generalmente aceptados. Artículo 226. Sanciones. Quienes sean
condenados por los tribunales penales competentes por el delito de bancarrota serán sancionados con
hasta tres (3) años de reclusión y multa desde dos mil quinientos (2,500) hasta tres mil quinientos
(3,500) salarios mínimos. Párrafo. Los declarados culpables del delito de bancarrota serán sancionados a
su vez con las penas complementarias siguientes: i) La interdicción para ejercer funciones públicas por
período de cinco (5) años contados a partir de la terminación del cumplimiento de la pena de reclusión.
ii) La interdicción para ejercer cualquier tipo de cargo o función en los procesos de reestructuración o
liquidación judicial previstos en esta ley por un período de cinco (5) años contados a partir de la
terminación del cumplimiento de la pena de reclusión, y iii) La interdicción para ejercer la actividad de
administrador por un período de cinco (5) años contados a partir de la terminación del cumplimiento de
la pena de reclusión.

Artículos del Código Penal Dominicano

Bancarrotas y estafas.
Art. 402. Cuando en los casos previstos por el Código de Comercio, se declare a alguno culpable de
bancarrota, se le impondrán las penas siguientes: en los casos de bancarrota fraudulenta, se aplicará la
reclusión; y en los de bancarrota simple, se aplicará la prisión correccional de quince días a lo menos, y
un año a lo más.
Art. 403.- Los cómplices de una bancarrota fraudulenta, declarados tales, sufrirán la misma pena en que
incurra el bancarrotero fraudulento.

Art. 404.- Los agentes de cambio y los corredores que hubieren quebrado, se castigarán con la pena de
reclusión; y con la de trabajos públicos, si la bancarrota fuere fraudulenta.

Código Civil Dominicano


Art. 17.- Los derechos de ciudadano se pierden: Cuarto.- Por quiebra comercial fraudulenta.
Art. 1276.- El acreedor que dejó libre al deudor por quien se hizo la delegación, no puede recurrir contra
éste, si el delegado llega a ser insolvente, a menos que el acto no contenga una reserva expresa, o que el
delegado no estuviere en quiebra manifiesta, o cayese en insolvencia en el momento de la delegación.

Art. 1446.- Los acreedores personales de la mujer no pueden, sin el consentimiento de ésta, pedir la
separación de bienes. Sin embargo, en caso de quiebra o insolvencia del marido, pueden ejecutar
aquellos los derechos de su deudora, hasta cubrir el importe de sus créditos.

Aún cunado la mujer haya confiado la administración de sus bienes al marido, no puede reclamar ningún
privilegio en la quiebra o insolvencia de éste.

Art. 1613.- No se le obligará tampoco a hacer la entrega, aunque haya concedido un plazo para el pago,
si después de la Código Civil de la República Dominicana 2venta quiebra el comprador o está en estado
de insolvencia, de modo que el vendedor esté en peligro inminente de perder el precio, a no ser que el
comprador le dé fianza para pagar al término convenido.

Art. 1913.- El capital de la renta constituida a perpetuidad, es también exigible en caso de quiebra o
insolvencia del deudor.

Art. 2032.- Puede el fiador obrar contra el deudor para que lo indemnice aun antes de haber pagado: 1o.
cuando es demandado judicialmente para el pago; 2o. cuando el deudor se declare en quiebra o esté
insolvente; 3o. cuando el deudor se haya obligado a exonerarle de la fianza en un tiempo determinado;
4o. cuando puede ser exigible la deuda por vencimiento del término para que se había contraído; 5o. al
cabo de diez años cuando la obligación principal no tenga término fijo para su vencimiento; a no ser
que, como sucede en una tutela, la obligación principal sea de tal naturaleza, que pueda extinguirse
antes del tiempo determinado.

Art. 2070.- No quedan, en manera alguna, derogadas las leyes particulares que autorizan el apremio
corporal en materia de bancarrota o quiebra fraudulenta, ni las leyes de policía correccional, ni las
concernientes a la administración de fondos públicos.

Art. 2146.- Las inscripciones se hacen en la oficina de conservación de hipotecas, establecida para el
municipio o distrito judicial en que estén situados los bienes sujetos al privilegio o a la hipoteca. No
producen ningún efecto, si se hicieren en el plazo dentro del cual los actos realizados antes de
declararse las quiebras se califican como nulos.