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El privilegio de tener el Espíritu Santo en nosotros.

EL Señor duro un ministerio terrenal de 3 años y medio. Durante ese tiempo eligió y llamo a sus
discípulos. Les enseño, los disciplino, les formo, comió con ellos, oro con ellos, camino con ellos;
fue su líder, su maestro, su Mesías, su Señor. Horas antes de experimentar la cruz les menciono a
sus discípulos lo que les habría advertido en varias oportunidades anteriores.

Me voy y no me veréis mas

Donde yo voy vosotros no podéis venir.

Er un momento crucial. Ellos podrían sentirse que ahora que les llama amigos les va a dejar, les iba
a abandonar.

Esta nunca fue la intención del Señor. Es más, el moriría por ellos, ¿Cómo podría pensar en
abandonarles?

Es una realidad, que ahora el Señor continuaría con sus discípulos, pero ya no de una forma
externa, más bien, el ahora estaría en ellos a través del Espíritu Santo.

- Solo en los creyentes, no en todo el mundo.


- El ocasionaría la regeneración.

No apaguéis el Espíritu.

A el espíritu no estén extinguiendo.

Singular masculino.

Se refiere en tercera persona al Espíritu Santo.

Amonestando a los creyentes a no extinguir “el”

Lo dice en tiempo presente continuo.

Es una orden colectiva que solo puede ser obedecida de forma particular

Paracleto.

DETERMINAR A QUE ESPIRITU SE REFIERE:


DE

AL

EL

EL CONTEXTO

PRONOMBRE PERSONAL

QUE SIGNIFICA APAGARLO:

- ¿SE PUEDE EXTINGUIR?


- SOFOCARLO O EXTINGUIRLO CON PECADO.
- NO CONTRISTAR AL ESPIRITU SANTO EFESIOS 4:30….. DEBEMOS SER CONTROLDOS POR EL.

LOS DONES DEL ESPERITU-LA ACTIVIDAD EN NOSOTROS

PARTICULAR

RELACIONADO CON LA ADORACION.

QUE EN ALGUNOS CASOS PUEDEN OCACIONAR DIVISIONES EN MEDIO DE LA IGLESIA: LOS


CORINTIOS Y LAS LENGUAS, Y POR ESTO ALGUNOS PREFIEREN NO DARLES UTILIDAD EN LA
CONGREGACION.

ABUSO DE LOS DONES POR UN LADO Y RECHAZO A LOS DONES POR EL OTRO.

GENERAL

A LA ACTIVIDD DE SANTIFICACION EN NOSOTROS.

NO CONTRISTEIS.

MENTIR al Espíritu santo. Hch 5:3

Tentar: hch 5:9

Resistir 7:51

Hacer afrenta: heb 10:29

Blasfemar contra el : MR 3:29,39


ES ASEMEJADO CON EL FUEGO

Y LA RAZON PARA NO HACERLO:

Él es la tercer persona de la trinidad.

Es la persona más sensible de la trinidad

Es el que se expone a vivir dentro de los creyentes, para

Generar la regeneración, la santificación, y la perseverancia hasta la glorificación.

1. Necesito aprender a honrar al Dios Espíritu Santo.

1 Ts 5:19 No apaguéis al Espíritu.

El Espíritu Santo se muestra en muchas partes de la Escritura como fuego ardiendo en la


vida del creyente, por ejemplo, en pentecostés en Hechos 2 que cuando el Espíritu Santo
descendió sobre los discípulos, dice:

Hch 2:1-4 El día de Pentecostés, todos los creyentes estaban reunidos en un mismo lugar.
2 De repente, se oyó un ruido desde el cielo parecido al estruendo de un viento fuerte e
impetuoso que llenó la casa donde estaban sentados. 3 Luego, algo parecido a unas llamas
o lenguas de fuego aparecieron y se posaron sobre cada uno de ellos. 4 Y todos los
presentes fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otros idiomas,
conforme el Espíritu Santo les daba esa capacidad. (NTV)

El Espíritu Santo es representado por fuego. Cuando vemos a Jesucristo en su bautizo,


relata Mateo:

Mat 3:16-17 Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos
le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.
17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo
complacencia.

La cual no necesariamente sería una palomita blanca que pareciera que se escapó del
palomar, sino que se vería algo parecido a una paloma, o que tendría que ver con el volar de
una paloma, quizá se vería como una flama.

   

Pablo le dijo a Timoteo:

2 Ti 1:6-7 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la
imposición de mis manos. 7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de
poder, de amor y de dominio propio.

Y dice Pablo, no lo apaguen, Apagar es la Palabra

sbénnumi

, que significa extinguir, apagar, limitar, detener, sofocar. Pablo está diciéndoles a los
tesalonicenses: no extingan, no limiten, no detengan, no sofoquen el poder, la obra, el
ministerio del Dios Espíritu Santo en ustedes. Es posible que esto suceda en la vida de un
creyente.

Y hay dos interpretaciones. 1º Es dar por hecho que esta orden está directamente ligada al
20 y al 21, lo cual se interpreta que está hablando específicamente de los dones espirituales
ejercidos en la iglesia y que no se deben impedir.

2º Y la segunda es que simplemente como los anteriores es un mandato en general a no


obstruir la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas, o en la iglesia.

 
Yo creo que tiene que ver con las dos cosas, porque de una manera u otra necesitamos
urgentemente al Espíritu Santo en nosotros, él es Dios, es su presencia, es el consolador, es
Cristo en nosotros, de manera que es indispensable, sin él olvidémonos de gozo, de oración
significativa y eficaz, de vivir una vida de agradecimiento, de la unidad, del amor entre
nosotros.

El Espíritu Santo es quien nos da vida, quien nos santifica, quien nos ha injertado en el
cuerpo de Cristo, quien nos hace hijos de Dios, sin él no somos sino una religión vacía,
muerta, no tenemos nada. De manera, que es un todo. Ahora, veamos la primera parte, el
Espíritu Santo y los dones espirituales ejercidos en la iglesia.

1. Los dones espirituales ejercidos en la iglesia.

Definitivamente hoy en día hay razones para apagar cierto espíritu en la iglesia que no
debería estar ahí, hay un abuso en la carismanía en la cual se da por sentado que cosas muy
bizarras que no glorifican a Cristo, sino que exaltan a hombres, y que apelan a puras
emociones subjetivas, y no a la fe, la cual lleva a la voluntad, a la obediencia, a la
transformación a la imagen de Cristo, sino puro filing, son el mover del Espíritu Santo.

Supuestas manifestaciones del Espíritu que apelan a la codicia, a los deseos de los ojos, de
la carne y la vanagloria de la vida, a: tú solo decláralo y será tuyo. Ven por tu milagro, por
tu sanidad, por lo que tanto has deseado.

Servicios supuestamente donde se siente la presencia del Espíritu, pero que realmente están
enfocados en emociones, en experiencias subjetivas, disfrazadas de espiritualidad que
realmente no están centradas en Cristo, en Dios, en su voluntad, en su gloria, en su Palabra
sino en el hombre mismo.

El centro en estas iglesias no es Cristo, soy yo, se trata de mí, de mis necesidades, de mi
gloria, de mi prosperidad, de mis sueños, de mis anhelos, y Dios es mi chalán, mi genio de
la lámpara, para eso lo adoro, para eso lo visito, para eso diezmo y hago obras, para que me
dé lo que quiero.

 
Y terminan tratando a Cristo como un ídolo, no como el Dios vivo y soberano, como el
dueño de todo, que hace lo que quiere, a quien, por el contrario, yo debería temer y amar
con todo mi corazón. Un desorden total en la iglesia, impulsos de la carne que se toman
como manifestaciones del Espíritu Santo.

De hecho, hubo un tiempo que se puso de moda, no sé si todavía en que las iglesias
buscaban manifestaciones demoniacas cada domingo para que hubiera sensacionalismo y
que el interés de las personas se mantuviera. Cuando la Palabra establece claramente:

1 Co 14:26-29 ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene
salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo
para edificación. 27 Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y
por turno; y uno interprete. 28 Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí
mismo y para Dios. 29 Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen.

1 Co 14:31-33 Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y
todos sean exhortados. 32 Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas; 33
pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz.  Como en todas las iglesias de los santos,

Aquí muchos podrían reprender a Pablo y decirle: Pablo ¿por qué apagas el Espíritu?

1 Co 14:39-40 Así que, hermanos, procurad profetizar, y no impidáis el hablar lenguas; 40


pero hágase todo decentemente y con orden

Y muchas veces en iglesias lo último que vez es esto, hay confusión, desorden y
desafortunadamente en muchas ocasiones falta de decoro, de decencia, de dignidad. Este
tipo de espíritu sí hay que apagarlo, pero, ¿cuál es el que no debemos apagar?

Bueno, como saben, en Calvary tomamos como nuestra máxima autoridad la Palabra de
Dios, y ella obviamente habla del Dios Espíritu Santo desde Génesis hasta Apocalipsis, y
en específico con los dones espirituales, creemos firmemente lo que la Biblia habla de ellos,
y procuramos así practicarlos y buscarlos, no apagarlos

Por ejemplo, creemos que lo que hace el Espíritu Santo en 1 Corintios 12 no se debe
apagar, sino avivar:

1 Co 12:4-7 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay
diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 6 Y hay diversidad de operaciones,
pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo.7 Pero a cada uno le es dada la
manifestación del Espíritu para provecho.

Son dones o carismas, son ministerios, o diakonías, son operaciones o energemas, creemos
que son para hoy, y que son indispensables para el funcionamiento sano y poderoso de la
iglesia; creemos que son ayudas sobrenaturales del Espíritu Santo expresadas en una
manera muy natural en el cuerpo de Cristo para la edificación del cuerpo, para el provecho
del cuerpo, para poder traerle gloria a nuestro Señor y darlo a conocer al mundo en
tinieblas.

Los dones, o carismas con los cuales es equipado cada creyente con uno o con varios, los
podemos ver en Romanos 12:6-9: el don de profecía, de servicio, de enseñanza, de
exhortación, de dar con generosidad, de presidir o liderar, de hacer misericordia, y
obviamente el poder amar como Cristo nos amó.

En Efesios 4:11-12 podemos observar los ministerios o diakonías: Apóstoles, profetas,


evangelistas, pastores y maestros. Estos humildes oficios con los cuales la iglesia es
edificada llevándola a conocer a su Salvador para llegar a la madurez y ser transformada a
su imagen.

Ahí mismo en 1 Corintios 12:8-10 Pablo nos muestra las operaciones, o energemas obradas
en el creyente por Dios, como y cuando Él quiere en su soberana voluntad: palabra de
sabiduría, palabra de ciencia, fe para hacer algo humanamente imposible, dones de
sanidades, hacer milagros, profecía, discernimiento de espíritus, diversos géneros de
lenguas, interpretación de esas lenguas.
 

Todos estos son dones, regalos, del Dios Espíritu Santo para el provecho del cuerpo de
Cristo, para edificarnos en amor y en verdad, a este espíritu no debemos apagar, no
debemos dejar de procurarlo en oración, de estar en el lugar correcto para recibir del
Espíritu en todo momento su gracia y su poder.

Mis hermanos, es indispensable que el Espíritu Santo esté actuando en cada miembro y en
la asamblea de Dios, otorgándonos su gracia, su poder, expresado en amor, en todos estos
dones y operaciones, los cuales, por tanto, abuso se dejan de buscar o de procurar, cuando
la Palabra nos dice: 

1 Co 12:31 Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más
excelente.

Y después nos habla de la supremacía del amor, la señal inequívoca de la presencia del
Espíritu Santo.

Después en Gálatas 5:22-23 vemos el fruto del Espíritu, el cual está disponible para todos,
el amor expresado en 8 maneras: en gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
mansedumbre y templanza; contra los cuales no hay ley, los cuales Dios nos los da sin
medida, tenemos la oportunidad de recibirlos y ejercerlos con toda libertad.

Mis hermanos, no debemos apagar al Espíritu hermanos, debemos procurarlo más que
nuestra propia vida, más que todas las cosas efímeras y temporales de este mundo que tanto
nos prometen y que no nos dan nada, los cuales nos prometen felicidad y solo nos dan
insignificantes y fugaces episodios de cierto placer o satisfacción, y siempre nos dejan con
hambre, centrados en nosotros mismos, y más miserables que antes.

Si Cristo no nos hace felices, nada lo hará, solo en Cristo hay plenitud, y nuestro contacto
con él es el Espíritu Santo, porque el Espíritu Santo es Cristo. Imagínate que importante es
que avivemos el fuego del don de Dios que no lo apaguemos, chequemos solo algunas
cosas que está haciendo y que hizo ya en nosotros:
 

1. Lo que hace el fuego del Espíritu Santo en nuestras vidas

 El Espíritu Santo nos regenera.

¿Qué significa esto? El Espíritu Santo transforma por completo nuestros afectos
espirituales, nuestros apetitos, lo que disfrutamos, las cosas espirituales que antes nos eran
ajenas, aburridas, ahora son nuestra necesidad y las disfrutamos.

 Nos liberta de la esclavitud de nuestros pecados habituales.

Podemos dejar de hace lo que antes nos era imposible, sea una adicción, o un hábito
pecaminoso.

 Nos pone en el cuerpo de Cristo.


 Mora en nosotros de forma permanente cuando nacemos de nuevo.
 Derrama el amor de Dios en nuestros corazones.
 Nos da dones para el servicio espiritual.
 Nos sella para la eternidad. Un sello de protección, de pertenencia y de garantía.
 Nos santifica. Nos aparta y nos limpia de la maldad.
 Nos da esa convicción de ser hijos de Dios, al punto que podemos decir: Abba
Padre.
 Nos revela a Cristo, nos hace conocerle en verdad.
 Nos hace entender la Escritura, nos enseña, nos muestra la voluntad de Dios y
nos capacita para seguirla y obedecerla.
 Nos regala intimidad profunda y verdadera con Dios.
 Nos transforma a la imagen de nuestro Señor.
 Nos da la fortaleza interna necesaria para ayudarnos a permanecer en el
camino de ser santificados progresivamente.
 Es la única manera en la que le podemos adorar en Espíritu y en Verdad.
 Nos da la victoria en contra de la carne.
 Nos ayuda a morir a nosotros mismos, a nuestro orgullo.
 Nos da el poder de amar y perdonar.
 Por el Espíritu Santo en nosotros, es como podemos decir que tenemos vida, o
un nuevo nacimiento porque mora en nosotros.

Por eso, es que debemos tener mucho cuidado con apagar el fuego del Espíritu en nosotros,
¿cómo lo apagamos?

1. Cómo apagamos el fuego del Espíritu en nosotros.

 Al pretender vivir nuestras vidas carnalmente, en nuestro esfuerzo, con


moralismo, con religiosidad, en lugar de vivir por fe, buscando la gracia que nos da
el Espíritu Santo, Pablo les dijo a los Gálatas:

Gál 3:3-5 ¿Será posible que sean tan tontos? Después de haber comenzado a vivir la vida
cristiana en el Espíritu, ¿por qué ahora tratan de ser perfectos mediante sus propios
esfuerzos? 4 ¿Acaso han pasado por tantas experiencias en vano? ¡No puede ser que no
les hayan servido para nada! 5 Vuelvo a preguntarles: ¿acaso Dios les da al Espíritu
Santo y hace milagros entre ustedes porque obedecen la ley? ¡Por supuesto que no! Es
porque creen el mensaje que oyeron acerca de Cristo. (NTV)

 Con incredulidad.

Confiando más en esa plática interna tan dañina que viene de nuestro corazón perverso y
engañoso, en lugar de meditar en la Escritura y reconocer al Espíritu Santo que nos quiere
consolar, enseñar, guiar, llevarnos a toda verdad, hablar a nuestro corazón. Pablo también
dijo en ese mismo capítulo:

Gál 5:13-14 Pues ustedes, mis hermanos, han sido llamados a vivir en libertad. Pero no
usen esa libertad para satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa. Al contrario,
usen la libertad para servirse unos a otros por amor. 14 Pues toda la ley puede resumirse
en un solo mandato: «Ama a tu prójimo como a ti mismo». 15 Pero, si están siempre
mordiéndose y devorándose unos a otros, ¡tengan cuidado! Corren peligro de destruirse
unos a otros. (NTV)
 

Gál 5:17-16 Por eso les digo: dejen que el Espíritu Santo los guíe en la vida. Entonces no
se dejarán llevar por los impulsos de la naturaleza pecaminosa. 17 La naturaleza
pecaminosa desea hacer el mal, que es precisamente lo contrario de lo que quiere el
Espíritu. Y el Espíritu nos da deseos que se oponen a lo que desea la naturaleza
pecaminosa. Estas dos fuerzas luchan constantemente entre sí, entonces ustedes no son
libres para llevar a cabo sus buenas intenciones. (NTV)

¿Te das cuenta dónde está el único lugar donde puedes hallar victoria? Por eso también lo
apagas cuando no alimentamos nuestro espíritu y somos vagos espirituales. Al ser
negligentes con nuestro estudio de la Escritura, nuestros devocionales, nuestros tiempos de
oración, y le abrimos la puerta y le damos una ancha avenida a nuestra carne para que nos
domine, dice en Romanos:

Rom 8:5-7 Los que están dominados por la naturaleza pecaminosa piensan en cosas
pecaminosas, pero los que son controlados por el Espíritu Santo piensan en las cosas que
agradan al Espíritu. 6 Por lo tanto, permitir que la naturaleza pecaminosa les controle la
mente lleva a la muerte. Pero permitir que el Espíritu les controle la mente lleva a la vida
y a la paz. 7 Pues la naturaleza pecaminosa es enemiga de Dios siempre. Nunca obedeció
las leyes de Dios y jamás lo hará.

Rom 8:8-9 Por eso, los que todavía viven bajo el dominio de la naturaleza pecaminosa
nunca pueden agradar a Dios. 9 Pero ustedes no están dominados por su naturaleza
pecaminosa. Son controlados por el Espíritu si el Espíritu de Dios vive en ustedes. (Y
recuerden que los que no tienen al Espíritu de Cristo en ellos, de ninguna manera
pertenecen a él).

 Con mundanalidad.

También lo apagamos con mundanalidad, llenándonos de cosas de este mundo, no


necesariamente malas, pero sí distractoras. Obviamente pecando deliberadamente, dándole
rienda suelta a nuestra carne y no permitiéndole al Espíritu Santo que nos limpie.

 
Mis hermanos la carne, la filosofía del mundo, los afanes de este tiempo, el engaño de las
riquezas, la codicia de nuestros ojos, de nuestros apetitos, los placeres de esta vida, la
glotonería, la embriaguez.

Las obras de la carne, adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicería,


hostilidades, peleas, celos, arrebatos de furia, las ambiciones egoístas, las discordias, las
divisiones, todas estas cosas pretenden ser pobres, miserables y engañosos sustitutos de lo
que solo el Espíritu Santo nos puede dar, verdadero gozo y plenitud.

Pretendemos hallar en el mundo y en los lugares más equivocados que puedan existir, solo
lo que Dios nos puede dar. En relaciones adúlteras, en tener relaciones antes de casarse, en
el homosexualismo, en acumular y acumular al precio que sea, en pretender ser exitosos a
la manera del mundo a cualquier costo.

Porque el gozo, la paz, la unidad, la verdadera plenitud, el verdadero sentido de victoria, de


aceptación, verdadera seguridad y demás, solo lo podemos encontrar en Cristo, ¿cómo?
Cuando el Espíritu Santo en nosotros está ardiendo.

Por eso él nos convence de pecado, por eso no nos deja en paz, por eso, de una manera u
otra llama nuestra atención, y nosotros embebidos, necios, comprometidos con nuestros
ídolos, pretendiendo que ellos nos llenen y nos cumplan, cuando solo nos defraudan, nos
roban y nos esclavizan, apagando el fuego del Espíritu en nosotros, dejándonos sin
esperanza.

 Al no perdonar y llenarnos de amargura

Al buscar venganza, “y cuando vengan y se humillen ante mí estaré en paz”, “cuando le


diga sus verdades estaré satisfecho”; no es cierto, es verdad que hay cierto placer efímero
en nuestro orgullo al humillar y desquitarme, pero al final seguimos secos y cada vez más
envenenados por la soberbia, la amargura y la falta de perdón, además de la culpa. Por eso
Pablo dice:

Efe 4:30-32 No entristezcan al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven.
Recuerden que él los identificó como suyos, y así les ha garantizado que serán salvos el
día de la redención. 31 Líbrense de toda amargura, furia, enojo, palabras ásperas,
calumnias y toda clase de mala conducta. 32 Por el contrario, sean amables unos con
otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a
ustedes por medio de Cristo.

Todo esto y más ahoga, sofoca, retarda la obra del Espíritu Santo, en nosotros, lo contrista,
lo entristece, lo apaga. ¿Y qué creen hermanos? Los únicos perdedores somos nosotros.

Porque solo él es la única fuente de verdadera esperanza, y de experimentar lo que


buscamos en otro lugar, el poder, el amor, la misericordia, el perdón, la cercanía, la
aceptación de nuestro Salvador y Señor Jesucristo, de nuestro creador y sustentador, el Dios
Todopoderoso.

En Romanos 12, creo que podemos ver de una manera práctica cómo se ve el fuego del
Espíritu ardiendo en una persona, y nos dice:

Rom 12:9 El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. 10 Amaos los
unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.
11a En lo que requiere diligencia, no perezosos; (Y aquí es donde yo creo que está la clave
de poder hacer lo demás, dice:  

11b fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; (¿sabes qué significa fervientes? Ardiendo,
hirviendo. Y ¿cómo se nota esa llama del Espíritu en nosotros? Dice Pablo: 12 gozosos en
la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración;

Rom 12:13-16 compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la


hospitalidad. 14 Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis. 15 Gozaos con
los que se gozan; llorad con los que lloran. 16 Unánimes entre vosotros; no altivos, sino
asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.

Rom 12:17 No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los
hombres. 18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los
hombres. 19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de
Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.

Que importante, hermanos, es no sofocar la obra del Espíritu en nosotros, cuando lo


hacemos sencillamente nos hacemos mundanotes, y eso es bien triste porque nos
convertimos en la gente más miserable, desesperanzada y amargada que existe, porque
nuestra cercanía con Dios es él, porque él es Dios. Esto nos lleva al siguiente mandato:

1. Necesito responder a la Palabra de Dios obedeciéndola y poniéndola por obra.

1 Ts 5:20 No menospreciéis las profecías.

Para entender este mandato necesitamos definir lo que es profecía, y en lo que consiste este
ministerio. Porque el día de hoy también hay mucha ignorancia y abuso al respecto.

Profecía es la palabra

profeteía en griego, que viene de la palabra profétes, pro delante, femi,

mostrar o dar a conocer los pensamientos, hablar, decir, afirmar. Un profeta es alguien que
habla delante o de parte de Dios, una profecía es un mensaje de parte de Dios.

Puede ser escrito, o hablado, alguien que habla públicamente, o proclama públicamente el
corazón de Dios, su voluntad. Vemos en la Biblia que en ocasiones se comunicaba nueva
revelación directamente de Dios, por ejemplo, cuando Pedro en Mateo 16:16 reconoció a
Cristo como el Hijo del Dios viviente, el Señor le dijo: esto no te lo reveló tu corazón, o
ningún hombre, fue mi Padre quien te lo reveló.

En otras ocasiones el profeta solo reitera o recalca lo que Dios ya previamente habló y está
registrado en la misma Palabra. Por ejemplo, los Apóstoles recibieron de parte de Dios el
Nuevo Testamento, el cual para el tiempo de Pablo todavía no estaba escrito. A Juan le fue
revelado el final de nuestra historia.

 
A veces sí había mensajes sobrenaturales de revelaciones prácticas en situaciones de ese
momento, por ejemplo, cuando el profeta Agabo profetizó el hambre, o la manera en la que
Pablo sería apresado en Jerusalén en Hechos 12 y Hechos 21.

Por ejemplo, en la Biblia podemos ver el ministerio profético del AT y del NT, son un poco
diferentes, ya que el AT tiene reglas muy específicas que, si se siguieran hoy, no habría
tantos de estos supuestos profetas, los cuales pretenden practicar un estilo de profecía
combinado entre el AT y el NT.

La mayoría de ellos quieren ser Elías, o Eliseo, pero pasan por alto todas las advertencias a
que si falla una sola de sus profecías no se tiene que tener como profeta, que, si sus
profecías te llevan a adorar a otros dioses, en este caso al dios dinero, a la codicia, en
cualquiera de los dos casos tendrían que morir.

Deu 18:20-22 El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a


quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal
profeta morirá. 21 Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová
no ha hablado?; 22 si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que
dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal
profeta; no tengas temor de él.

Deu 13:1-3 Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te


anunciare señal o prodigios, 2 y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció,
diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; 3 no darás oído
a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os
está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con
toda vuestra alma.

Deu 13:4-5 En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus
mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis. 5 Tal profeta o soñador
de sueños ha de ser muerto, por cuanto aconsejó rebelión contra Jehová vuestro Dios que
te sacó de tierra de Egipto y te rescató de casa de servidumbre, y trató de apartarte del
camino por el cual Jehová tu Dios te mandó que anduvieses; y así quitarás el mal de en
medio de ti.

 
Sin embargo, en el NT tenemos una guía segura al respecto, en primer lugar, podemos ver
que la profecía, es parte de lo que vimos hace un rato: puede ser un don, un ministerio, o
una operación del Espíritu Santo.

Yo personalmente creo que aquel que predica la Escritura, y es pastor o maestro, puede
tener este oficio, o este don, de hablar de parte de Dios, a veces explicamos la Palabra, pero
también a veces tú sabes que es Dios hablando a tu corazón ciertas verdades o la voluntad
de Dios para tu vida.

Muchas veces cuando evangelizamos en las calles o a algún no creyente estamos


profetizando, estamos hablando de parte del corazón de Dios a gente no creyente.

Pero, también leemos que la profecía puede actuar como una operación del Espíritu, de
pronto alguien sin saberlo, en una manera muy natural te da un mensaje que tú sabes que es
sobrenatural porque es lo que estabas necesitando para ese momento, a veces puede ser una
exhortación, una consolación, o una palabra de edificación, según 1 Corintios es lo que
hace el profeta:

1 Co 14:3 Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y
consolación.

Ahora, no seas de los que siempre están buscando señales en los anuncios del Higway, o en
que si llueve hoy es que sí, si trae la camisa roja es que no, cuidado, eso es muy engañoso y
más si no conoces la Palabra, ya lo veremos en el siguiente versículo. Pero, la Escritura nos
enseña lo siguiente:

Rom 12:6 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el
de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;

¿Cuál es la medida de la fe? Que, si yo traigo mucha pila, puedo decir: aaaaaaaah declaro
bendición sobre ti. No está hablando de eso, la medida de la fe, se refiere al marco bíblico,
a lo que ya previamente Dios ha revelado.
 

Como ya lo vimos, ninguno que se diga profeta puede ir más allá de la verdad ya revelada,
el mensaje del verdadero profeta siempre tiene que estar respaldado por la verdad de la
Escritura. El Espíritu Santo no se contradice a sí mismo. El mensaje de la Biblia es uno, por
lo mismo Pedro, hablando de los falsos profetas dice:

2 Pe 1:19a-21 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en
estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro… 20 entendiendo primero
esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca
la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron
siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Y más abajo nos da la motivación de ellos, dice:

2 Pe 2:1-3 Pero en Israel también hubo falsos profetas, tal como habrá falsos maestros
entre ustedes. Ellos les enseñarán con astucia herejías destructivas y hasta negarán al
Señor, quien los compró. Esto provocará su propia repentina destrucción. 2 Habrá muchos
que seguirán sus malas enseñanzas y su vergonzosa inmoralidad. Y, por culpa de estos
maestros, se hablará mal del camino de la verdad. 3 Llevados por la avaricia, inventarán
mentiras ingeniosas para apoderarse del dinero de ustedes. Pero Dios los condenó desde
hace mucho, y su destrucción no tardará en llegar. (NVI)

Mis hermanos, tenemos la Escritura, ella debe ser nuestro filtro para todo, por eso necesitas
conocerla, entenderla, relacionarte con ella, con el Espíritu Santo quien es el inspirador de
ella, quien le da vida.

Solo hay de dos sopas, o es el hombre y su filosofía, y dentro de la filosofía humana está
todo pensamiento humano, que créeme, no difiere en mucho, sea budismo, sea hinduismo,
humanismo, y todos los ismos, o es la Palabra de Dios.

Satanás pretende engañarnos haciéndonos creer que cada cabeza es un mundo, que “mi
muy particular manera de ver las cosas”, no es particular, no hay tal cosa, los seres
humanos todos venimos rotos de fábrica y nuestra naturaleza pecaminosa se manifiesta por
igual, solo en diferentes presentaciones, idiomas, culturas, colores de piel, nombres de
filosofías y religiones, pero sigue siendo la misma maldad, la misma soberbia, egoísmos y
demás, en eso todos los seres humanos somos muy parecidos.

Dios, el creador, el único que puede hablar la verdad porque es el que nos hizo y nos
sustenta, o el hombre, engañado por Satanás, ¿se acuerdan en Edén? Dios dijo la verdad:

Gén 2:16-17 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás
comer; 17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de
él comieres, ciertamente morirás.

¿Qué dijo Satanás más adelante a Eva?

Gén 3:1 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová
Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo
árbol del huerto? 4  Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5  sino que sabe
Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios,
sabiendo el bien y el mal.

Y desde entonces el hombre engañado por su orgullo, tiene complejo de dios, hermanos nos
creemos dios, ¿por qué crees que nos atrevemos a decirle al único Dios verdadero: ¿cómo
te atreves a meterte conmigo?

¿Cuál es nuestra reacción si alguien siquiera se atreve a hacernos una mueca? ¿Qué le pasa
a este por qué me menosprecia, me discrimina, por qué se atreve a maltratar al muñeco? Si
soy dios. “Ah, y por cierto tú, Dios, el dueño del cielo y la tierra y del aire que respiro, ni se
te ocurra truncar mis sueños, y cuidadito con que no me cuides de la manera apropiada, y
que nadie me maltrate, ay de ti, nomás con que pretendas decirme como vivir, qué hacer”.
¿Puedes ver nuestro complejo de dioses?

No lo olvides, o es la palabra del hombre, o es la palabra de Dios, ¿cuál de los dos será
verdad? ¿Cuál de los dos deberías menospreciar y cuál de los dos deberías aceptar y amar?
 

Por eso dice Pablo, no menosprecien las profecías, no menosprecien la genuina Palabra de
Dios. Menospreciar es la palabra

exoudsenéo,

que significa tener en poco, reprobar, tener en poca estima, tener como menor, despreciar,
considerar como absolutamente nada.

Y cuántas veces nos hallamos menospreciando la Escritura, dándole más crédito al


horóscopo, o al adivino, o a youtube, o al Facebook, a la falsamente llamada ciencia, en un
instante ponemos en duda lo que Dios dice, y decimos: “pues los científicos dijeron”. ¿De
veras? ¿Has visto a alguno? ¿Has estado presente en alguno de sus experimentos?

No es que dijeron en la tele, ¿conoces la fuente del que dijo tal noticia? O es que decía en la
etiqueta del frasco, ¿y viste cuando lo envasaron? Mis hermanos, dice la Palabra:

Rom 3:4 De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso; como
está escrito:

Mis hermanos, estamos tan acostumbrados a creernos nuestras propias mentiras, nuestras
propias novelas, a las mentiras de nuestro perverso corazón, a las convicciones viciadas por
las mentiras de este mundo, y con tanta facilidad a menospreciar lo que Dios dice en su
Palabra, lo cual es lo único verdadero. Eso es fe.

Viene un problema, y un hermano te cita un salmo, un versículo y dices: pues suena bonito,
pero, “quien sabe”. Llega tu amiga inconversota que su vida es literalmente un desastre y te
dice cualquier tontería, y te llenas de temor, de angustia, “es que doña chuchita vino y me
dijo”.

Ves las noticias manipuladas a más no poder, para llenarte de temor, o manipularte a cierto
partido, o movimiento, y es domingo y lees: aguas porque hay una redada quien sabe
dónde, y dices: ay no, mejor no voy a la iglesia.
 

Cuando es el único lugar donde si se abre la Palabra de Dios vas a escuchar algo verdadero,
que no cambia y que es verdaderamente determinante y trascendental para tu vida, donde el
Dios vivo verdaderamente podría hablarme y darle a mi vida un verdadero cambio, pero, es
más creíble el cambalache que una prédica el domingo, es más creíble una película ficticia,
un falso orgullo de que ganó mi equipo favorito que la verdadera victoria e Cristo que solo
viene de su verdad.

¿Por qué crees que necesitas estar en la Escritura? Es cuestión de vida o muerte, y tú estás
más ocupado en pláticas indecentes, en murmurar, en chismear, o en simplemente perder el
tiempo miserablemente, cuando el Dios del cielo y la tierra, el único capaz de cambiar
verdadera y profundamente tu vida y tu entorno te quiere hablar, y tú lo menosprecias.

Ay, que aburrido, ¿aprenderme versículos? Cómo crees, estudio bíblico o el fut, estudio
bíblico o la fiesta, la fiesta; el fut, las pláticas ociosas, son más divertidas. Y entonces
cuando llega la hora de la prueba, estás débil, a merced de Satanás, y tropiezas, y todo el
mundo tiene la culpa, menos tú.

Hermanos, abramos los ojos, seamos brutalmente honestos delante de Dios, si no tienes
amor por la Palabra, estás en problemas, si eres capaz de invertir dinero, tiempo, esfuerzo
para todo, menos para lo que Dios te quiere hablar en tu casa y en la iglesia, en discipulados
y demás, estás en problemas, estás menospreciando la profecía.

Dios no te va a hablar porque abras tu Biblia al azar como si fueran galletas chinas, no te lo
voy a negar, ha habido veces en las que el Señor me ha hablado así, pero, él sabe, que
cuando comienzo a querer que siempre me hable así, sencillamente deja de hablarme.

Él no quiere que lo trates como un ídolo o como un adivino al que consultas, él quiere una
relación contigo, y si menosprecias la Palabra lo menosprecias a él, lo que piensas de su
Palabra es realmente lo que piensas de él.

Me acabo de hacer el firme propósito de leer la Biblia en tres meses, y ya llevo un mes
seguido, y ¿sabes por qué? Porque yo sé que así es como Dios me habla, cuando
seriamente, pongo todo mi corazón, mi atención y pongo como mi más alta prioridad el
buscar a mi Señor, entonces él me habla, y se me nota, y la vida es más fácil para mí.

Debes recordar esto:

Efe 5:15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16
aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 17 Por tanto, no seáis insensatos,
sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

Somos súper entendidos del último chisme, de lo que a mí me agrada, de lo que yo quiero;
mientras que la voluntad de Dios, su corazón, lo  que él desea para mí, para mi bien, lo
ignoro, lo menosprecio.

Nuestra más alta prioridad debería ser el ser entendidos de la voluntad de Dios, conocerla.
Por que por eso vivimos tan infelices y con una fe tan endeble, porque tenemos bien clara
nuestra propia voluntad, y hasta por eso venimos a la iglesia, “Y Dios más te vale que te
apures eh, solo tienes un domingo más, si no te vas a perder de este muñecazo”.

Este es el que dice: “Dios no funciona”; claro, él no va cumplir todos nuestros caprichos.

Aunque te voy a decir, que a veces sí sucede lo de proverbios que Dios nos da lo que tanto
le pedimos en nuestra necedad, para que después quedemos hastiados de nuestro propio
consejo, comprobando que si Dios, si Cristo no nos hace felices, nada lo hará.

Por eso, no se trata de nuestra voluntad y que Dios la bendiga y nos de la bendición,
porque, aunque bendiga nuestros necios planes, no vamos a ser felices.

Hermanos, nosotros muchas de las veces no sabemos ni quiénes somos, no tenemos idea de
lo que es la vida, a menos que nos hayamos reconciliado con nuestro creador, y que
hayamos encontrado propósito para vivir, ojos para ver y entender lo que es bueno, y justo;
y esto solo sucede cuando no menospreciamos sus palabras.

Por eso, no menosprecies la Escritura, por favor, te lo pido, haz un compromiso con tu
corazón delante de Dios, y entrégale tu vida, de una vez por todas entiende que en ti solo
hay engaño y decepción, que solo en Cristo y en su voluntad, siguiéndole de cerca,
obedeciendo, poniendo por obra sus principios es como verdaderamente te hallarás pleno.

Si no quieres, pues aquí te espero, sin Cristo, sin su Palabra, sin haber rendido todas tus
convicciones de la vida, a lo cual la biblia llama arrepentimiento, te lo aseguro, jamás
encontrarás lo que buscas, y sin Cristo te hallarás condenado, no solo a vivir una vida vacía
y siempre en derrota, y aún con dinero, aún con un supuesto éxito.

Porque eso es lo que Dios manda a todo hombre en todo lugar, a que se arrepienta, a que
considere sus caminos, a que se reconozca como el pecador, como el mentiroso, como el
injusto, y a que reconozca a Dios como el único Dios, como el justo, como el verdadero,
que vino a perdonarnos, a darnos luz a través de su Hijo Jesucristo, quien es la revelación
total del Dios verdadero.

Léelo en los evangelios, las palabras favoritas de Cristo siempre fueron: de cierto, de cierto
te digo; él dijo: yo soy el camino y la verdad y la vida y nadie viene al Padre sino por mí,
yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la
vida.

Y para creer estas cosas necesitas comenzar a menospreciar la mentira de tu corazón, de tu


vida, las mentiras de este mundo y comenzar a amar la verdad, la cual solo viene de Dios,
de ningún otro lugar. ¿Te das cuenta cómo el mundo está al revés? ¿Cómo nuestro
pensamiento está chueco y solo la Palabra de Dios lo puede enderezar? Y esto nos lleva a
nuestro último punto:

 Necesito aprender a ejercer discernimiento espiritual.


Pablo nos da tres mandatos más, 1º Necesito aprender a discernir, 2º Al hacerlo no debo
olvidarme de retener lo bueno, y 3º Al tener clara la diferencia entre el bien y el mal,
necesito abstenerme de toda especie de mal. El primero es:

1 Ts 5:21a Examinadlo todo;

Examinar es la palabra

dokimázo

en griego que significa, probar, aprobar, poner a prueba, saber distinguir, comprobar,
examinar algo, juzgar, considerar algo como genuino o valioso, someter a prueba algo con
el fin de decidir si es genuino o no. Esta palabra se utilizaba para probar la autenticidad, o
la genuinidad de algún metal.

Qué importante hermanos, porque como ya lo he mencionado en otras ocasiones, vivimos


en un momento donde el postmodernismo ha invadido la iglesia: no razones, solo siente,
solo déjate llevar, experimenta, no importa que no entiendas solo siente la vibra, siente
cómo se mueve el Espíritu y dale.

No juzgues, si te funciona, debe estar bien, si te hace sentir bien, debe ser bueno. Nada que
ver, un pasón de marihuana, una borrachera pudiera hacer sentir bien a alguien por un
momento, pero trae consecuencias.

Y una buena parte de la iglesia está intoxicada de falsas doctrinas, por esta actitud; la
idolatría a las cosas de este mundo y al humanismo han invadido la iglesia, y al que se
atreve a denunciarlo lo acusan de apagar al Espíritu Santo. Checa en el AT cuando Israel
estaba a punto de ser exiliado a Babilonia, estaba lleno de falsos profetas a los cuales el
Señor les decía:

Eze 13:10” Esto ocurrirá porque estos profetas malvados engañan a mi pueblo cuando
dicen: ‘Todo está en paz’, ¡pero en realidad no hay paz en absoluto! Es como si el pueblo
hubiera construido un muro frágil, ¡y estos profetas pretenden reforzarlo cubriéndolo con
cal!

 
Eze 13:22-23 Por cuanto entristecisteis con mentiras el corazón del justo, al cual yo no
entristecí, y fortalecisteis las manos del impío, para que no se apartase de su mal camino,
infundiéndole ánimo, 23 por tanto, no veréis más visión vana, ni practicaréis más
adivinación; y libraré mi pueblo de vuestra mano, y sabréis que yo soy Jehová.

No te preocupes todo va a estar bien, tú eres el campeón, quién sabe cómo andas en tu
familia, si practicas la verdad, la justicia, tú solo éntrale con tu billete, y yo te voy a
bendecir, es decir, tu problema no es tu pecado, no es que estés en conflicto con el que te da
la vida, tu problema de depresión y tristeza es que no tienes suficiente del dios dinero,
suficiente salud o prosperidad.

Lo que necesitas para estar bien es ser rico, próspero, exitoso y saludable, los deseos de los
ojos, de la carne y la vanagloria de la vida. ¿te das cuenta? Ídolos que nos prometen y no
nos cumplen metidos en la adoración de la iglesia.

Mis amados hermanos, Dios nos llama a conocer su Palabra, para después poder checar lo
que escuchamos, lo que nos comemos, con qué nos alimentamos, porque luego por eso
andamos intoxicados espiritualmente, o por eso estamos con anemia espiritual,
alimentándonos de pura psicología, humanismo, motivación y superación personal: eres lo
máximo, tú puedes, tú vales, tú eres la neta del planeta, Cristo está contigo y él mismo es el
líder de los Cheer leaders.

Mientras que la vida de esa persona es un desastre, y si alguien se atreve a llegar con la
Escritura, mira, es que necesitas entender que solo hay uno bueno, que este mundo es
pasajero, que amar las cosas de este mundo es idolatría, te dicen: “te reprendo, apártate de
mí, satanás, me robas mi felicidad, no lo recibo”. Cuando la Biblia está llena de
advertencias al respecto:

1 Ti 4:1-2 Ahora bien, el Espíritu Santo nos dice claramente que en los últimos tiempos
algunos se apartarán de la fe verdadera; seguirán espíritus engañosos y enseñanzas que
provienen de demonios. 2 Estas personas son hipócritas y mentirosas, y tienen muerta la
conciencia.

 
Por eso Pablo le da a Timoteo la base del discernimiento, conocer la verdad, conocer las
Escrituras para no ser engañados:

1 Ti 4:13 Hasta que yo llegue, dedícate a leer las Escrituras a la iglesia, y a animar y a
enseñarles a los creyentes.

También le dice:

1 Ti 4:16 Ten mucho cuidado de cómo vives y de lo que enseñas. Mantente firme en lo que
es correcto por el bien de tu propia salvación y la de quienes te oyen.

En 2 Timoteo leemos:

2 Ti 4:1-4 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a
los muertos en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la palabra; que instes a
tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 3
Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de
oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la
verdad el oído y se volverán a las fábulas.

Hablando de los ancianos en la iglesia le advierte a Tito:

Tit 1:9-11 Debe tener una fuerte creencia en el mensaje fiel que se le enseñó; entonces
podrá animar a otros con la sana enseñanza y demostrar a los que se oponen en qué están
equivocados. 10 Y es que hay muchos rebeldes, charlatanes y engañadores, especialmente
los partidarios de la circuncisión. 11 A ésos hay que taparles la boca, ya que están
arruinando familias enteras al enseñar lo que no se debe; y lo hacen para obtener
ganancias mal habidas.

 
En Efesios hablando de la necesidad de madurar, nos dice que la madurez incluye esta
habilidad de aprender a discernir, dice una vez que crezcan en conocer a Cristo:

Efe 4:14 Entonces ya no seremos inmaduros como los niños. No seremos arrastrados de
un lado a otro ni empujados por cualquier corriente de nuevas enseñanzas. No nos
dejaremos llevar por personas que intenten engañarnos con mentiras tan hábiles que
parezcan la verdad.

El discernimiento espiritual es la capacidad de distinguir entre la verdad divina, y el error, o


las verdades a medias. Esto último es lo más peligroso, cuando doctrinas o enseñanzas,
tienen el veneno del error bien escondido, 95 o 99% bien y en ese 1% hay falsa doctrina.

Mis amados hermanos, que no te cuenten, que no te hagan sentir mal porque todo lo
cuestionas, con la Palabra en la mano y en el corazón, cuando te sea posible, denuncia lo
que no está bien, o al menos no te lo comas, porque también creo que esos debates en
Facebook son una pérdida de tiempo, una trampa.

Le pido a Dios que todos nosotros estemos aprendiendo a saborear lo que es verdadero, que
estemos educando con la verdad de la palabra nuestros sentidos espirituales, así como
cuando los frijoles nos saben medio raro, y decimos: ¿tienen queso o están agrios?

Créeme, si eres carnal, vas a encontrar un líder carnal, miles de mensajes pseudo bíblicos
carnales, humanistas, de psicología, la cual no puede transformarte, te emociona, pero nada
puede hacer por ti.

Al punto de que cuando escuches la Escritura dirás: qué aburrido, la biblia, o, aquí no se
siente el Espíritu; o sus prédicas son estudios, no son prédicas de verdad que muevan mis
emociones, que me manipulen que me hagan “sentir”; no transforman mi vida en absoluto,
pero salí bien motivado. Ese no es un buen síntoma.

Un creyente genuino, sea de la denominación que sea, alguien que ha nacido de nuevo, sabe
cuándo está escuchando la Palabra de Dios, y no la va a menospreciar, la va a saborear, y le
va a ser de provecho. Ahora, una vez que has pasado cada convicción en tu vida, cada
pensamiento, cada enseñanza por el filtro de la Palabra, debemos hacer lo siguiente:

1 Ts 5:21b retened lo bueno.

Retengan

katéjo

en griego, sostengan, sujeten, ocupen, posean, mantengan firme, apodérense de lo bueno.


Es decir, acepten de todo su corazón lo que es genuino, auténtico, verdadero, lo correcto,
más allá de lo superficial, más allá de apariencias.

Cada vez que el Espíritu Santo les muestre una verdad, un principio, háganlo suyo, ámenlo,
reformateen ese pensamiento, como quien reemplaza un disco duro viejo por uno nuevo. Si
el Señor dice: no roben, no mientan, perdonen, amen, no adulteren, no forniquen, no
comiencen a justificarse, no comiencen a decir, pues ahí poco a poco, no, hagan una
decisión radical.

Nos conviene hermanos, solo ahí está la paz, el gozo, la esperanza, y ¿saben qué es lo
mejor del caso? Que, en Cristo, que con el Espíritu Santo ardiendo en nuestro corazón, es
posible, sin Cristo es imposible, somos esclavos de las tinieblas, pero en Cristo somos
libres. Pero, ahí no se queda, también dice:

1 Ts 5:22 Absteneos de toda especie de mal.

Absténganse, en tiempo presente, hoy, cada día,

apéjomai

en griego, y significa restringirse uno mismo, apartarse, mantenerse alejado.

Y dice de toda especie, cualquier cosa que se vea sospechosa, aléjense de ella, si ya tuviste
la duda, mejor no lo hagas, el mal no te va a dar lo que promete jamás, procuren lo bueno,
decía Pablo en romanos:
 

Rom 12:9b Aborrezcan lo malo. Aférrense a lo bueno. (NTV)

Muchas veces pretendemos aferrarnos a lo bueno, sin aborrecer lo malo, y ¿saben? Eso es
imposible, acabaremos sirviendo a uno y despreciando al otro.

Jamás podremos estar a la mitad, ser tibios es ser hipócritas, aquí es donde toma lugar la
religiosidad, la hipocresía, donde llegamos a creernos nuestras propias mentiras y
justificaciones y los únicos que nos vemos espirituales o bien, somos nosotros, porque
todos los demás te vemos las lagañas, los mocos, el mal aliento, menos tú.

Por eso el mandato es abstente, restríngete, esta es responsabilidad tuya, Dios no lo va a


hacer por ti, yo no lo puedo hacer por ti, es algo que tú tienes que decidir hacer. Porque si
Dios interviene, puede ser algo muy extremo.

Te pongo un ejemplo, ¿te acuerdas de Sansón? ¿Sabes cuál fue su problema? Las mujeres
filisteas, y más allá, fueron sus ojos, él no aprendió a aborrecer lo malo, y siempre se
justificó, es que soy mujiereguito, es que tú sabes, los hombres poderosos como yo somos
irresistibles, y nos duele la cara de guapos.

¿Cómo terminó? Dios le tuvo que sacar los ojos, así fue como Dios lo ayudó para
finalmente hacer su más grande hazaña para Dios, y no solo perdió sus ojos, sino su vida.
Dice la Palabra que derrumbó el templo de los filisteos y que esa vez mató a más filisteos
que en toda su vida.

Por eso no digas: es que no puedo Señor, ayúdame; ya tienes al Espíritu Santo, hoy ya
puedes decidir abstenerte de la maldad y confiar en Dios, ya tienes la ayuda que necesitas
para ser libre sin necesidad de que pierdas una de tus extremidades, tu trabajo, tu salud, tu
matrimonio y ya desde tu humillación finalmente ser útil para el reino y para Dios.

 
¿De veras quieres que Dios tenga que actuar así de extremo como con Sansón? Todo
porque no quisiste abstenerte y aborrecer algo que pudiste haberlo hecho antes.

Mejor como dice la Palabra si tu ojo te es ocasión de caer, córtatelo, igual tu mano, es decir
corta con esa amistad, con ese ídolo, porque te va a alcanzar, y si eres un hijo de Dios, sabe
que a Dios le interesa más tu alma que tu mano o que tu ojo.

Mejor utiliza todo tu cuerpo, ponlo bajo servidumbre y tráelo como un sacrificio agradable
a Dios, comenzando por tu mente, tu corazón, tu voluntad, y camina con Dios, no es
chistoso que digas: “no puedo, me conoces”, “esto es superior a mis fuerzas”. No, tú le
estás dando el control a eso, a tu ídolo, y estás jugando con fuego, no quieres ver a Dios
actuando contigo como con Sansón.

No será para tu condenación, pero la disciplina sí duele, mejor recibe corrección, ama la
sabiduría, la justicia, y abstente, restríngete de lo que no conviene.

¿Cómo puedes saber que estás con toda certeza creyendo y siguiendo lo correcto?
Primeramente, no apagues el Espíritu, déjalo fluir libremente en tu vida, ¿cómo? Ama la
verdad, la Escritura, conócela, entonces aprende a discernir claramente entre lo que es
verdad y lo que no es, lo que es bueno y lo que es malo, después, reten con todo tu corazón
lo bueno.

Y por último, abstente de cualquier maldad, porque cuando comenzamos a justificarnos,


justificamos nuestros pensamientos, nuestras obras, cuando la Biblia claramente nos está
diciendo que está mal, y nosotros ahí estamos buscándole tres pies al gato:

“Y es que tú no sabes Chuy, mi caso es diferente”. “Es que es muy difícil, pero, ya para el
año que entra ahora sí, para el próximo año nuevo será mi propósito y estamos en Marzo”.

Aun en cosas pequeñitas, así comenzamos, y terminamos auto engañándonos y haciendo


toda clase de barbaridades, diciéndonos cristianos y poniendo en mal a Cristo y a su iglesia.
Cuidado hermanos, maldad es maldad, y Dios es luz y en él no hay ningunas tinieblas, si
crees que puedes estar en medio, te estás engañando, o ya estás engañado, y créeme, no te
vas a salir con la tuya.

¿Qué vas a hacer? Quiero cerrar con un texto más, dice en Efesios 5:

Efe 5:5 Pueden estar seguros de que ninguna persona inmoral, impura o avara heredará
el reino de Cristo y de Dios. Pues el avaro es un idólatra, que adora las cosas de este
mundo. 6 No se dejen engañar por los que tratan de justificar esos pecados, porque el
enojo de Dios caerá sobre todos los que lo desobedecen. 7 No participen en las cosas que
hace esa gente.

Efe 5:8-10 Pues antes ustedes estaban llenos de oscuridad, pero ahora tienen la luz que
proviene del Señor. Por lo tanto, ¡vivan como gente de luz! 9 Pues esa luz que está dentro
de ustedes produce sólo cosas buenas, rectas y verdaderas. 10 Averigüen bien lo que
agrada al Señor.

Efe 5:11-13 No participen en las obras inútiles de la maldad y la oscuridad; al contrario,


sáquenlas a la luz. 12 Es vergonzoso siquiera hablar de las cosas que la gente malvada
hace en secreto. 13 No obstante, sus malas intenciones se descubrirán cuando la luz las
ilumine,

Efe 5:14 porque la luz hace todo visible. Por eso se dice: «Despiértate tú que duermes,
levántate de los muertos, y Cristo te dará luz». 15 Así que tengan cuidado de cómo viven.
No vivan como necios sino como sabios.

Hoy te invito, haz una decisión por Cristo para que el Espíritu Santo venga a morar en tu
vida, ¿qué quiero decir con esto? Arrepiéntete, reconoce tu maldad, reconoce que tu maldad
llevó a Cristo a la cruz, que tú eras reo de muerte y condenación, que no puedes hacer nada
para salvarte a ti mismo, que la única salida es Cristo.

El infinito Dios que se hizo hombre para vivir la vida perfecta, agradable a Dios que
nosotros jamás pudimos, ni podemos, ni podremos vivir. Que vino para recibir toda la ira
de Dios en tu lugar y en mi lugar, haciéndose odioso para su mismo Padre, recibiendo el
castigo de nuestra maldad.

No solo eso, sino que creas que él no quedó muerto, sino que resucitó, venciendo a la
muerte y al pecado, abriéndonos paso a la reconciliación con Dios, al perdón de nuestros
pecados. Y que si hoy crees todo esto, él puede darle vida a tu espíritu muerto, darte perdón
de pecados, y regalarte vida eterna, por su gracia.

Entonces el Espíritu Santo podrá venir a morar en ti, a darte una nueva naturaleza, nuevos
apetitos, abrirá tus ojos, te ayudará a entender la verdad, a amarla, y te transformará a la
imagen de su hijo, entonces encontrarás vida abundante, gozo, paz, esperanza, y todo lo que
este mundo jamás te dio. Díselo con todo tu corazón y recibe el don del Espíritu Santo en tu
vida.

El resto de nosotros, hoy los invito hermanos, quien quiere ser lleno del Espíritu Santo hoy,
sin temor recibir su poder, una vez más, reanudar su obra en nuestros corazones. Quizá lo
estás apagando.

¿Por qué no te pones de pie y le pides con todo tu corazón que encienda ese fuego en tu
corazón para que vuelvas a amar su verdad, para que te enseñe a discernir, para que quieras
con todo tu corazón aborrecer lo malo y seguir lo bueno, con toda disciplina y amor
abstenerte de toda clase de mal, y al mismo tiempo retener, amar lo bueno?

Dice la Palabra que, si nosotros siendo malos sabemos dar buenas dádivas a nuestros hijos,
cuanto más nuestro Padre celestial no nos dará el Espíritu Santo si se lo pedimos.
Primeramente, recuerda, pide perdón a Dios por tus maldades, decide hoy abandonar,
abstenerte de lo malo por completo, y dale a Dios tu corazón, tu voluntad, y entonces lo
recibirás, a medias no, no va a suceder.

Hoy es el día de salvación, hoy es el día de su misericordia y amor, es hoy, no dejes pasar
un día más, porque quizá mañana sea demasiado tarde. Tomémonos de las manos, y vamos
a levantarlas a una sola voz, y pidámosle al Señor, dame de tu Espíritu, danos de tu Espíritu
hoy.
 

Hermanos sin todos estos principios, jamás seremos una iglesia sana, ¿quieren serlo? Yo
quiero serlo, restablezcamos hoy nuestra relación con la verdad, con el Espíritu Santo, que
está listo para bendecirnos.

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