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TEMA 9

LA SUPREMACÍA DE LA PALABRA EN EL MINISTERIO APOSTÓLICO


(Tito 1.1-4)

 La introducción en la carta a Tito es la tercera mas larga escrita por el


apóstol, superada por la introducción de Galatas y Romanos.
 En esta introducción no explica las circunstancias personales en la
cuales se encuentra, ni la de los lectores a quien se dirige.
 Hans Burki dice que los vv. 1- 3 traen, la descripción del servicio
apostólico; como Pablo la practicaba y entendía.
 La introducción de esta carta quiere probar dos cosas importantes:
1. La legitimidad de la autoría Paulina.
 Pablo se presenta como autor de esta carta (1.1). Jamas un pseudo
escritor se haría pasar como apóstol usando una introducción tan
larga.
2. La amplitud de los destinatarios.
 La carta no fue dirigida solo a Tito, sino a toda la iglesia cretense. Pues
Pablo no escribió para que Tito leyera solo, sino para que su mensaje
fuera publicado abiertamente.
 Destacamos algunas verdades preciosas es esta introducción:

LAS CREDENCIALES DEL APÓSTOL PABLO (1.1)


 Las cartas antiguas comenzaban con el nombre y credenciales del
remitente y un saludo al destinatario.
 Pablo se presenta con dos credenciales de la mas alta importancia;
siervo de Dios y apóstol de Jesucristo. La primera habla de su misión y
la segunda de su autoridad.

1. Siervo de Dios (1.1) Esta es la primera y única vez que Pablo se


presenta como “siervo de Dios”. Es un termino de gran honor, termino
que fue usado en el AT para los patriarcas, profetas y reyes.
En el AT, Abraham, Moisés, los profetas, David y los no israelitas que
cumplen los propósitos de Dios son designados “siervos de Dios”.
2. Apóstol de Jesucristo (1.1) Esta es la definición mas exacta de su oficio,
ya que Pablo recibió su comisión y su doctrina de Jesucristo.
John Stott dice que los apóstoles recibieron del Señor Jesús un
llamado, una comisión, una autorización y una capacitación sin igual,
para ser sus inspirados mensajeros.
EL PROPÓSITO DEL APOSTOLADO DE PABLO
1. Promover la fe de los escogidos de Dios (1.1). Pablo relaciona su
ministerio con la salvación de los escogidos de Dios, como si estuviese
diciendo que existe un acuerdo mutuo entre su apostolado y la fe de
los elegidos de Dios; entonces su apostolado no seria rechazado por
nadie, excepto por los reprobados y por los que se oponen a la
verdadera fe.
Algunas verdades necesitan ser destacadas:
1. La elección es un decreto de Dios. Dios, en su soberanía y gracia,
escogió algunos para la salvación. Esa elección es libre, soberana y
eterna (2 Tim 1.9). Esa elección se basa en Cristo, y no aparte de el,
pues se basa en su sacrificio substitutivo, y no en el merecimiento
humano (Ef 1.4). Esa elección es fruto de la gracia, y no resultado
de las obras.
2. La fe es una dádiva de Dios. Todos los escogidos son llamados
eficazmente, justificados y glorificados (Ro 8.30)
3. Los escogidos creen mediante el ministerio de la Palabra (1.1). La
fe de los elegidos es promovida por medio de la predicación de la
Palabra. Dios escogió salvar a los suyos mediante la locura de la
predicación (1 Co 1.21)
2. Promover el pleno conocimiento de la verdad (1.1). El apóstol Pablo
era un embajador de la verdad. Su ministerio tenia como plataforma
principal ofrecer a los pecadores el pleno conocimiento de la verdad.
Esa verdad es la verdad revelada. Es el evangelio de la gracia.
John Stott dice que “fe y conocimiento son dos características
fundamentales del pueblo de Dios. Lejos de ser incompatibles, la fe y
el conocimiento están lado a lado”.
La fe evangélica no es fe ciega, ni fe mística, sino fe plantada en el
pleno conocimiento de la verdad. Pablo no dice de cualquier clase de
verdad, sino de la doctrina celestial que se contrapone a la vanidad
del entendimiento humano.(Jn 16.13; 17.17; Gal 3.1; Col 1.5; 1 Tim 2.4;
3.15).
3. Promover la vida piadosa (1.1). Diferente a la aparente verdad de los
gnósticos y judaizantes, la verdad de Dios produce vida santa.
Erdman dice que el mensaje de Pablo difería de las herejías de los
falsos maestros, que eran especulaciones y sin propósitos prácticos o
morales.
4. Promover la esperanza de la vida eterna (1.2). La verdadera religión y
la práctica de la piedad comienzan con la esperanza de la vida
celestial. Erdman dice que a fe y el conocimiento de la verdad son
acompañados de esperanza.
La palabra “esperanza” aparece 52 veces en el NT y siempre en
conexión con Dios, como el Mediador y con los creyentes. Dios es el
autor de esa esperanza, pues el es el Dios de la esperanza (Ro. 15.13).
La verdad del evangelio no solo transforma la vida aquí y ahora, sino
también apunta a una esperanza gloriosa en el futuro. Somos nacidos
de Dios para una viva esperanza (1 Pe 1.3).

LA CONFIANZA DEL APÓSTOL PABLO (1.2,3)


 William Mc Donald resume el ministerio de Pablo en relación al
evangelio en tres áreas distintos
1. Evangelismo - “[...] a fe que es de los escogidos de Dios” (1.1);
2. Educación - “[...] y el pleno conocimiento de la verdad según la
piedad” (1.1);
3. Expectación - “[...] en la esperanza de la vida eterna que el Dios
que no puede mentir prometió” (1.2).
 Dos verdades son destacadas:
1. La promesa de Dios (1.2). La vida eterna es una promesa de Dios, y no
una mera expectativa humana. No es una posible posibilidad humana,
sino una garantía divina. No es solo una bendición usada en la tierra,
sino un decreto firmado en el cielo.
Con respecto a esa promesa, Pablo destaca dos puntos:
Su perspectiva eterna (1.2). El Dios que no puede mentir prometió la
vida eterna antes de los tiempos eternos. El decreto de la salvación de
los escogidos fue hecho en la eternidad (Ef 1.4; 2 Tim 1.9). Nuestra
salvación fue planeada y decidida incluso antes de Dios lanzar los
fundamentos de la tierra. Incluso antes del sol brillar en el
firmamento, Dios ya había destinado a sus escogidos a la vida eterna.
Su perspectiva temporal (1.3). La promesa de la vida eterna hecha en
la eternidad se manifestó en el tiempo debido, es decir, en la plenitud
de los tiempos (Gal 4.4). En el tiempo oportuno de Dios, esa promesa,
en el kairos de Dios, esa promesa eterna vino la luz por medio de la
predicación del evangelio.
2. La comisión de Dios (1.3) Cuatro verdades se destacan aquí:
1. Su contenido (1.3) La Palabra de Dios es el contenido. No tenemos
otro mensaje. Hans Burki dice que el contenido de la proclamación
es Jesús, el Redentor. El es la palabra de salvación (Hch 13.26), de la
gracia (Hch 14.3; 20.32), de la vida (Fil 2.15), de la reconciliación (2
Co 5.19), de la verdad (Jn 14.6); en resumen, el es la palabra de
Dios a los seres humanos (1 Co 1.21; Ap 19.13).
2. Su medio (1.3). Dios manifestó su Palabra mediante la predicación.
La predicación es el medio eficaz de transmitir la Palabra y llamar a
los escogidos.
3. Su origen (1.3). La Palabra es manifestada mediante la predicación
por autorización de Dios, nuestro Salvador. Calvino dice que Pablo
aplica el mismo epíteto al Padre y a Cristo, cada uno de ellos es
nuestro Salvador pero por una razón diferente; pues el Padre es
llamado nuestro Salvador porque nos redimió por la muerte de su
Hijo, para que pudiese hacernos herederos de la vida eterna; y el
Hijo, porque derramo su sangre para pagar el precio de nuestra
salvación.
4. Su instrumento (1.3). Pablo dice que la predicación le fue confiada
por Dios. La verdad tiene su origen en Dios, pero la predicación es
hecha por hombres llamados por Dios.

LA SALUTACIÓN PAULINA (1.4)


 Después de presentarse y mostrar sus credenciales, así como el
propósito de su apostolado. Pablo menciona el destinatario de su
carta.
1. La identificación del destinatario (1.4). Dos hechos son dignos de
notar acerca de Tito
1. El era hijo espiritual de Pablo (1.4). Pablo se dirige a un hijo
espiritual. Se trata de alguien que vino a Cristo por intermedio del
ministerio de Pablo.
El era comprometido con el mismo evangelio que Pablo predicaba
(1.4). Pablo era un judío, y Tito, un gentil. Los dos tenían la misma
fe. La fe común es la fe que tiene todo cristiano. La fe es objetiva y
no subjetiva. Es el propio contenido de evangelio.
2. Las bendiciones al destinatario ( 1.4). Pablo ruega a Dios la
bendición de la gracia y la paz para Tito. La gracia es la fuente y la
paz es el flujo que corre de esa fuente. La gracia es la raíz y la paz
es el fruto.
2. La fuente de las bendiciones (1.4). Tanto la gracia cuanto la paz
provienen de Dios Padre y de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Tanto el
Padre cuanto el Hijo son el origen y la fuente de esas bendiciones. La
gracia y la paz tienen su origen en Dios, el Padre, y son obtenidas para
el creyente por los méritos de Cristo Jesús. Ellos dos, el Padre y el Hijo,
son la fuente única de la gracia y de la paz.