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Papel de la violencia y la disparidad salarial en la migración rural-urbana en

municipios de Colombia 1945-1973

Autoras: Mora E.P, Pabón A.L y Patiño M.A

Resumen

Este trabajo recoge los hechos ocurridos en el periodo que comprende 1945 a 1970
en el territorio colombiano en materia de migraciones internas y posibles situaciones
asociadas. Para realizar un análisis completo se usan casos específicos de individuos
oriundos de diversos municipios de Colombia. Todos los entrevistados son nacidos en el
campo, pero, dadas condiciones adversas ocurridas durante el periodo enunciado, tuvieron
que atravesar procesos migratorios.

Para el desarrollo de las conclusiones los testimonios se comparan con los datos
históricos encontrados para los respectivos años y lugares, buscando un reafirme del
componente cuantitativo de la investigación con el componente cualitativo. Se encuentra,
finalmente, que los salarios y la violencia fueron altamente significativos para explicar los
flujos migratorios campo-ciudad en el periodo descrito.

Introducción

Los procesos de migración pueden llevar a comprender un poco más la situación


actual del país, específicamente la disparidad de oportunidades existentes entre el campo y
la ciudad. Entre 1945-1973 Colombia al igual que otros países de Latinoamérica presenta
un aumento en las tasas de crecimiento del PIB per cápita del 2,3% anual y crecimiento del
producto real de 4,6% promedio anual (Urrutia, Posada & Pontón, 1999, Tabla 1 & 2)
mostrando así un periodo de auge económico en el país. x

Por otro lado, en el panorama nacional este periodo también es caracterizado por
migraciones internas en todo el territorio. Las migraciones interdepartamentales acumulada
a 1973 son de 3,2 millones de personas en todo el país, donde se destaca la participación de
las migraciones en Bogotá D.C 34,1 %, Cundinamarca 4,7%, Santander 3% y Norte de
Santander 1,8 %. (DANE, 1997, Cuadro 14)

La importancia del estudio migratorio del campesinado radica en analizar la posible


relación con la disparidad salarial campo-ciudad y cómo factores sociales, como la violencia
influencian los flujos migratorios. Estas variables pueden afectar las oportunidades
económicas del campo con respecto a la ciudad y esto, a su vez, trae consecuencias que
conllevan al desarrollo económico de largo plazo para los campesinos colombianos. “Los
estudios sobre las migraciones internas en nuestro país pueden ayudarnos a entender y
comprender cómo se formó nuestra nación” (Jiménez, 2010, pg.1).

Desde la historia del desarrollo de las migraciones se ponen sobre la mesa elementos
importantes para lograr explicar la situación actual del campo en Colombia. Por ende, este
trabajo intentará dar respuesta a ¿De qué manera las disparidades salariales entre en campo
y la ciudad y las violencia explican las migraciones rural-urbanas en los municipios de
Colombia entre 1945 a 1970? El caso de Fusagasugá (Cundinamarca), Barrientos (Norte de
Santander) y Macaravita (Santander). La metodología a llevar a cabo será método mixto, es
decir, se usarán métodos cuantitativos como métodos cualitativos, brindando un análisis
completo de la situación y buscando que los resultados cualitativos respalden los
cuantitativos.

Migración de Cundinamarca, Santander y Norte de Santander entre 1945-1973

En la siguiente tabla se muestran las migraciones acumuladas interdepartamentales


hasta el año 1964. Se observa que los departamentos de Cundinamarca, Santander y Norte
de Santander presentan un saldo negativo, es decir, emigran más personas de las que
emigraron a estos departamentos. Por otro lado, Bogotá presenta un saldo positivo
recibiendo el 26.8% de toda la migración interna (Ver Tabla 1).

Tabla.1

Fuente: DANE, 1997. Migraciones internas en Colombia, cuadro 13.

De los 3,1 millones de migrantes internos que tuvo Colombia durante la primera
mitad del siglo XX hasta 1964 fueron el 14,4% para el departamento de Cundinamarca,
siendo este con la mayor población saliente. Santander y Norte de Santander presentan
emigraciones de 5,3% y 2,5%, respectivamente. Estos datos medidos a 1973 siguen teniendo
un comportamiento similar, con las siguientes variaciones: Cundinamarca representan el
14% de las migraciones internas, Santander el 5,4% y Norte de Santander el 4,6%. Como se
observa, Norte de Santander es el departamento que presenta una mayor variación entre los
tres mencionados, de 2,1 puntos porcentuales más frente a 1964. (Ver tabla 2)

Tabla.2

Fuente: DANE, 1997. Migraciones internas en Colombia, cuadro 16

La siguiente tabla (Tabla 3) muestra la participación de las migraciones internas por


ciudades, en la que Bogotá, con 20,1%, es la ciudad que más cuenta con personas migrantes;
mientras que Bucaramanga y Cúcuta representan el 2,1 % y 1,6%. Esto demuestra que la
migración campo-ciudad en los departamentos de Santander, Cundinamarca y Norte de
Santander son departamentos representativos, pues tienen un porcentaje migratorio medio
similar al de otros departamentos del país en el mismo periodo de tiempo. Llegando a este
punto es importante conocer qué factor llevó a estos procesos migratorios.

Tabla.3
Fuente: DANE, 1997. Migraciones internas en Colombia, cuadro 16.

El artículo de revista (Andreu, Cano, Miguelez, & Banyuls, 2006) demuestra, desde
diferentes corrientes teóricas de la economía, la estrecha relación existente de las
migraciones con la industrialización y el mercado laboral, siendo la migración un resultado
de la búsqueda de acumulación de capital, modernización y prevalecimiento de las élites
políticas y económicas en el poder. Según lo anterior, se concluye que una consecuencia de
la industrialización dirigida por el estado desarrollada entre 1966-1970 fue la generación de
empleo. Las necesidades de mano de obra conllevan migraciones de las zonas rurales a las
zonas urbanas.

Por otro lado, Granados Jiménez (2010) concluye que: 1) En Colombia se sigue
pensando el desarrollo de la Nación a partir de la generación de empleo urbano. 2) La
migración debe seguir viéndose como una condición humana, donde los individuos están en
movimiento tratando de encontrar su bienestar y su supervivencia para cumplir el ideal del
desarrollo. 3) La migración interna debe ser vista desde los aspectos sociales, culturales,
políticos, económicos y ambientales, en conjunto constituyen una mejor visión de fenómeno
migratorio.

En contraste con un país latino el estudio de Varela Llamas, Ocegueda Hernández,


& Castillo Ponce (2017) concluye que el fenómeno de migración mexicana fue proporcional
al número de semanas en que se extendían los pobladores en la búsqueda de empleo en el
lugar de origen. También enuncia que las causas económicas de la migración son el
incremento en el desempleo o el incumplimiento en las expectativas salariales en el lugar de
origen. Así, concluye que los procesos migratorios están fuertemente ligados al mercado
laboral y los comportamientos de este.

Mercado laboral urbano- rural

El análisis de Aroca, P., Hewings, G. J., & Paredes Godoy, J. (2001) evidencia cómo
los factores determinantes del mercado laboral, tales como salarios y tasa de desempleo en
el lugar de destino y lugar de origen dirigen a la fuerza laboral en la “dirección esperada”.
Paralelamente, el análisis de Jaramillo, Carmen, & Nupia (2000) muestra, por medio de
estudios econométricos, que en el periodo de investigación (1945-1970) la disparidad de
salarios rurales- urbanos oscilaba entre 20 y 5% en la mayoría del periodo y tendió a
converger cerca de la década de 1970 gracias a la bonanza cafetera. Así, en ese periodo de
tiempo se evidencia una tendencia a converger entre los salarios evidenciando un aumento
en el pago de jornales rurales en comparación con el salario urbano, sugiriendo que la
migración equilibra los salarios reales existentes en ambos sectores.

Teniendo en mente la literatura existente sobre la relación entre migración y


disparidad salarial, para el planteamiento de esta investigación es necesario analizar el
comportamiento histórico del salario rural y urbano, describiendo brevemente el
comportamiento de los salarios de mano de obra poco calificada en las ciudades y los
jornales a lo largo del periodo descrito. Paralelamente, se hablará de indicadores de
desarrollo económico durante el periodo en mención y el comportamiento del desempleo.
La Caja Agraria recolectó los jornales en Colombia desde 1935 hasta 1999. Las
compilaciones de los datos se toman de Jaramillo-Jiménez(ed.) (2001).

Tabla.4

Fuente: (Jaramillo-Jiménez(ed.), 2000). Cuadro 2.

Cómo se evidencia en el tabla 4, el salario mínimo urbano desde 1956 hasta 1970
fue mayor que el salario mínimo rural o el pago de los jornales. La disparidad salarial en el
periodo de tiempo, según la teoría económica, permite la reasignación de los factores
productivos. El hecho de que el pago ofrecido a la mano de obra sea mayor motiva a los
trabajadores a desplazarse a el lugar y así la demanda por trabajo se satisfaga (Andreu (ed.),
2006). Así, lo que resta por investigar es si el postulado teórico se cumple para el periodo
en mención y si este es la única causa del movimiento migratorio.

Para analizar si el postulado teórico se cumple a cabalidad en el periodo descrito se


recurre al contraste entre la migración acumulada en los departamentos colombianos hasta
1973 (Tabla 2*) con una recopilación histórica de los salarios existentes en departamentos
del país desde 1940 hasta 1990 (Tabla 5). Resaltado en amarillo se ponen las regiones en las
que hace énfasis en este trabajo: Cundinamarca, Santander y Norte de Santander. Se resalta
en verde Meta, un caso interesante a la comparación.

De estos cuadros se puede evidenciar que los departamentos de interés (resaltados


en amarillo) no tienen los salarios más competitivos a nivel nacional. Esto, según la teoría,
derivaría mayor inmigración que emigración. En la tabla 2 se demuestra que estos
departamentos si tienen saldos negativos en su migración, cumpliendo así los postulados
teóricos. Otro caso en que se confirma el cumplimiento de la teoría será el Meta, que ha
tenido salarios altos históricamente y su saldo migratorio es positivo y el cuarto más alto del
país.

Tabla.2*
Tabla.5

Fuente: Martínez, 2001. Las migraciones internas en Colombia. Análisis territorial y demográfico
según los censos 1973 y 1993. Cuadro Anexo 12.

La prueba presentada anteriormente, si bien es válida, requiere refuerzos. Para


respaldar la relación de causalidad entre la disparidad salarial y la migración campo ciudad
se acude a la comprobación econométrica realizada por mínimos cuadrados ordinarios en el
estudio del DANE (2008). En él se plantea una variable denominada como Tasa Global de
Participación (TGP), la cual busca indicar las oportunidades laborales a partir del salario y
desempleo existente en los distintos lugares del país (Ver Tabla 6).

Tabla.6

Fuente: DANE, 2008. Estudios Post-Censales. Estimación de la migración 1973-2005, cuadro 34.

En el modelo econométrico desarrollado por DANE (2008) se encuentra que las


oportunidades laborales son significativas para la motivación a migrar. Así, entre menos
oportunidades laborales hallan en el lugar de origen mayor motivación existirá a migrar. La
variable resultó significativa al 5%. Esto demuestra que un salario más alto motiva a la
movilización de mano de obra a los lugares donde sean ofrecidos estos salarios, que en el
caso de Colombia 1945-1970 fue las ciudades capitales.

Además de la evidencia cuantitativa se analiza desde el componente cualitativo de la


investigación. En la entrevista realizada a los campesinos de los distintos municipios se
evidencian comentarios que alientan a la relación causal en la disparidad salarial como
causal de inmigración. “Los que se iban para Bogotá claro que tenían más opciones. Allá los
sueldos eran más altos así usted se fuera a barrer a una oficina o a cocinar en un restaurante.”
(Ver Anexos, entrevista 1. Campesino Fusagasugá, pregunta 5) y “Mis hermanos emigraron a la
ciudad con la idea de mejores oportunidades laborales” (Ver Anexos, entrevista 2. Campesino
Macaravita, pregunta 3).

El ejercicio econométrico de la tabla 6 demuestra que las oportunidades laborales


son significativas para explicar el fenómeno migratorio, y los hallazgos cualitativos
respaldan al ejercicio matemático. Sin embargo, esta no es la única variable explicativa.
Según el modelo econométrico y el estudio del DANE (2008) en general, se evidencia, por
ejemplo, que la población con educación media y superior genera una menor expulsión de
los territorios y tiende a incentivar la inmigración. Así, incrementar oportunidades
educativas en los territorios permite una reducción de la emigración y un incremento en la
inmigración.

En el ejercicio econométrico también se evidencia que la variable que se usa para


ilustrar la tasa de muertes violentas (TSMUER_T) resulta altamente significativo para
explicar la inmigración campo-ciudad. Con esto se demuestra que, si bien los salarios son
relevantes para explicar la migración, no es el único factor que incide. El análisis respecto a
la influencia de la violencia ha sido ampliamente estudiado por economistas también (Ver
Meisel, 2019; Florez Dureau, 1996), y a pesar de que la mayor cantidad de estudios sean de
carácter sociológico, los resultados econométricos hacen ver a la violencia como un actor
indispensable a la hora de analizar el fenómeno migratorio colombiano 1945-1970. Además,
os entrevistados enuncian frecuentemente a los hechos violentos cómo motivantes para
migrar.

La Violencia como factor adicional en los comportamientos migratorios al


interior del territorio colombiano

Los hechos violentos que pudieran presentarse de manera paralela a los movimientos
migratorios en los periodos de 1945-1973, evidencian que los departamentos de
Cundinamarca y los Santanderes se encontraban en un punto promedio de la violencia del
país, siendo la violencia en los Santanderes más amplia que en Cundinamarca (Ver
Gráfica.1), estas violencias fueron generadas por los conflictos bipartidistas.

Dentro de las respuestas de los entrevistados se puede observar como estas violencias
influyeron en las condiciones laborales y de migración de la época con respuestas como:

“Cuando éramos niños (1946) los conservadores se pusieron más agresivos que nunca y a
mí papá le tocó vender las bestias que tenía… comprar una finquita entre Fusa y Pasca
para poder vivir, comprar otras bestias, hacer otros cultivos” (Entrevista 1, pregunta 1)

“Se presentaba trabajo dentro de las diferentes veredas que eran conservadoras, en cada
vereda por ser climas distintos los cultivos eran variados y dependiendo las temporadas se
migraba de vereda en vereda trabajando… en las veredas liberales nunca busque trabajo
porque era conservador cada quien se quedaba en su lugar así evitamos problemas”
(Entrevista 1, pregunta 3)

Gráfica. 1

Gráfica.1

Fuente: Meisel; Romero, 2019. Análisis demográfico de la violencia en Colombia. Gráfico 6.

Comportamientos migratorios de Fusagasugá (Cundinamarca), Barrientos (Norte de


Santander) y Macaravita (Santander).

Los municipios en cuestión son seleccionados debido a la posibilidad de recolección


de datos y las similitudes entre ellos, a pesar de quedar en distintas zonas colombianas los
tres guardan una distancia promedio de 3.5 horas con una ciudad capital de departamento,
lo que hace que sus condiciones sean homogéneas al análisis y permitan esclarecer una
relación entre la búsqueda de migración sin que la distancia a una ciudad capital sea un
impedimento1.

1
Véase (Alorca (ed.), 2006), en el cual evidencia una relación inversa muy marcada entre la
distancia a una ciudad capital y la disposición de los pobladores a migrar.
Se hicieron entrevistas a pobladores de los municipios Fusagasugá (Cundinamarca),
Barrientos (Norte de Santander) y Macaravita (Santander), con el fin de entender, desde la
visión del campesino promedio, cómo fue percibido el proceso de migración campo-ciudad
y cuales consideran las causas de estos fenómenos. Las entrevistas fueron abiertas con un
total de 8 preguntas.

Las razones principales migratorias ya fueron contrastadas con la teoría de disparidad


salarial y violencia. Estas respuestas también llevan a los siguientes hallazgos, los cuales
son importantes nombrarlos, pero no serán contrastados con la teoría económica en esta
investigación:

● Los campesinos entrevistados en especial el de Fusagasugá y Macaravita perciben


calidad de vida como subsistencia, esto se evidencia en estas frases “La calidad de
vida es que no le falte a uno nada. Nosotros gracias a Dios no aguantamos hambre,
pero rebuscarse el peso fue muy duro.” (Entrevista 1, pregunta 4) y “Una mejor vida,
es tener con qué para vivir, poder trabajar, tener un techo donde vivir y tener de
donde ganarse el pan” (Entrevista 2, pregunta 4).
● Las oportunidades laborales del campesino son netamente agrarias y pecuarias de
pequeños productores, lo cual es comprensible ya que se dedican a la labor del
campo, pero al mismo tiempo se evidencia que no existe una diversificación amplia
del mercado laboral.
● Los precios de los bienes agrícolas o de materias primas si afectan las actividades de
los campesinos mas no en sus posibilidades laborales.
● En materia de tecnología los campesinos reconocen que existe una mejora en las
tecnologías, pero al mismo se denota la imposibilidad de acceder a ellas y los
cambios tecnológicos tienen a ser mínimos. “antes el riego de los cultivos se hacía
por medio de tomas ahora se usan surtidores... Para el tabaco se empezaron a
utilizar los hornos de carbón, pero al principio se usaban trapiches y tocaba esperar
hasta que se secara, ahora pues se usan otros medios distintos al horno y al
trapiche” (Entrevista 2, pregunta 8) y “el distrito de riego que también en los 2000
se extendió acá por la vereda, que eso es un sistema que le da a cada finca un
hidrante para conectar los surtidores y las mangueras y regar. Yo riego los pastos
para las vacas con eso” (Entrevista 1, pregunta 8)

Conclusiones

Las migraciones interdepartamentales internas dentro del territorio colombiano entre


1945-1973, presentó una acumulación en las principales ciudades del país. Bogotá fue la
ciudad que más inmigrantes recibió en este periodo de tiempo.

La evidencia muestra que existe una relación causal entre la disparidad de salarios
pagados a obreros urbanos y rurales y el fenómeno migratorio hacia el lugar que brinde los
mayores salarios, en este caso las ciudades. También se evidencia que, si bien la variable
salarios es muy significativa, no es la única variable que explica los flujos migratorios.
Variables como la educación y, sobre todo, la tasa de muertes violentas también resulta muy
significativa para explicar la migración campo-ciudad.

La violencia fue un factor que propició las migraciones interdepartamentales y


municipales, tanto por agresiones violentas entre los mismos campesinos, dados los
conflictos bipartidistas, como por el cambio en los sistemas laborales en el campo. Esto
obligó el desplazamiento o las restricciones de territorios en los que podían estar los
campesinos dependiendo su partido.

Luego de 1945, la violencia también se tradujo en la aparición de grupos al margen


de la ley que no permitieron el correcto flujo de mercancías transportados del campo a la
ciudad (Ver Anexos, Entrevista 1), lo cual debilitó aún más las condiciones laborales del
campesinado. Estos grupos, surgidos después de 1945 también sembraron terror en la
comunidad campesina e hicieron desplazamientos forzosos, incrementando aún más la
emigración rural.

BIBLIOGRAFÍA:

DANE. (2008). Estudios Post-Censales. Estimación de la migración 1973-2005. Bogotá


D.C: DANE. Obtenido de
https://www.dane.gov.co/files/investigaciones/poblacion/migraciones/doc_est_mig
_1973_2005.pdf

Andreu, A., Cano, E., Miguelez, F., & Banyuls, J. (2006). Migraciones y mercado laboral.
Revista de economía mundial, ISSN 1576-0162, Nº 14, 171-193.

Aroca, P., Hewings, G. J., & Paredes Godoy, J. (2001). MIGRACIÓN INTERREGIONAL
Y EL MERCADO LABORAL EN CHILE: 1977-82 Y 1987-92. Cuadernos de
economía, 38(115), 321-345.

Granados Jiménez, J. (2010). LAS MIGRACIONES INTERNAS Y SU RELACIÓN CON EL


DESARROLLO EN COLOMBIA: Una aproximación desde algunos estudios no
clasificados como migración interna de los últimos 30 años. Bogotá: Pontificia
Universidad Javeriana.

Jaramillo, F., Romero Carmen. & Nupia, O. (2000). INTEGRACIÓN EN EL MERCADO


LABORAL COLOMBIANO 1945-1998.

Martínez Gómez, C. (2001). Migraciones Internas en Colombia (Programa de Doctorado


en Demografía ed.). Universidad Autónoma de Barcelona.

Meisel, A & Romero J,E. (2019) Análisis demográfico de la violencia en Colombia.


Cuadernos de Historia Económica. Num. 50

Varela Llamas, R., Ocegueda Hernández, J. M., & Castillo Ponce, R. A. (2017). Migración
interna en México y causas de su movilidad. Perfiles latinoamericanos, 25(49),
141-167
ANEXOS

ENTREVISTA 1:

Municipio: Fusagasugá

Se le invita al entrevistado a contestar las siguientes preguntas, informando que los


fines de la misma son completamente educativos y que están siendo grabados. Se le dirá
que es necesario que sea lo más claro posible y se solicitará un máximo de 8 minutos de
respuesta por cada pregunta. Teniendo este esquema metodológico en cuenta, las preguntas
serán:

1) ¿Usted o su familia tuvo experiencias migratorias? ¿A dónde?

La vida de los campesinos en Cundinamarca durante todo el 1900 (se refiere a lo largo
del siglo XX) consistió en moverse de un lado a otro. Cuando éramos niños (1946) los
conservadores se pusieron más agresivos que nunca y a mí papá le tocó vender las
bestias que tenía, encargarle el rancho a un vecino y salir corriendo con mamá y con
nosotros (para ese entonces don Erasmo tenía otros 5 hermanos) y con todos los ahorros
que tenían comprar una finquita entre Fusa y Pasca para poder vivir, comprar otras
bestias, hacer otros cultivos. Mejor dicho, empezar de cero porque esos conservadores
iban era a matar.

Más adelante (1960) papá, que siempre fue organizado con sus negocios, ya tenía otros
lotecitos cerca a la casa donde tenía siembra grandes de café. Los mayores le
ayudábamos en los cultivos, con los otros jornaleros, y los menores pudieron ir a la
escuelita. Unos 15 años después (1975) papá ganaba mucho en los cafetales, y con eso
se compró una casita en Bogotá, nos dejó encargados a mí y a los otros mayores de las
siembras y el se fue con mamá (que estaba muy enferma de la diabetes) y con los que
se habían graduado de bachilleres, para ver si conseguían un trabajito bien pagado en la
ciudad. (Cuando don Erasmo se refiere a " los menores" fueron los nacidos después de
que llegaron a Fusagasugá. Ellos tuvieron acceso a educación)

Con mis hermanos hubo mucho problema en la administración de la finca, entonces


preferimos separar el rancho y rendirle cuentas a papá completamente por aparte. Yo
acá pues me casé, para el 78 tuve mi primera hija y con mi mujer vendíamos a la
federación de cafeteros, con lo que me quedaba a mí levantamos un ranchito y ahí
vivimos. Ese año murió mamá. Mis hermanos trabajaban, algunos estudiaban en la
ciudad y pues papá se devolvió y llegó de nuevo con nosotros, porque él decía que en
ese Bogotá nunca se halló. Llegado acá pues el mismo cogía sus pesos y a mí y a mi
hermano, que ya teníamos familia, nos dejó el pedazo que habíamos separado, pero
teníamos que darle un pedazo de las ganancias de lo que llevábamos a la federación.
Así duramos hasta el 89.

Para ese año yo ya tenía 2 hijos más, ya papá había muerto y lo que yo administraba
papá me lo dejó a mí. Él siempre fue muy correcto. Yo no me acuerdo en que mes la
federación dejó de recibirnos. Que ya no les compraban a ellos, que ahora el grano tenía
que cumplir con las cosas y que no podían comprar las cargas. Ese año nos fuimos a
puras pérdidas y esa federación no volvió a comprarnos tampoco. Tanto así que el lote
preferimos venderlo. Con esas 3 criaturas y mi esposa compramos una finquita en entre
fusa y Arbeláez, buscando pues sembrar otras cositas, tener unas bestias. Empezar otra
vez.

Con todo y las dificultades mis chinos siguieron estudiando. La mayor ya cursaba el
bachiller y los pequeños pues en la escuelita. Nos vimos a gatas para darles para los
transportes, pero se logró. Ninguno puede decir que se fue un día sin desayunar o que
aguanto hambre.

El precio del café nunca mejoró. En el cuja el rancho tenía una casa vieja que estaba
agrietada, eso en cualquier momento se nos venía abajo. No duramos más de 6 años allá
porque no había plata para hacer casa nueva y eso Dios no lo quiera se nos venía encima.
Así entonces preferimos vender eso y comprar una casa en el pueblo (95), y en un lote
de mi cuñado teníamos las bestias (con las bestias de refiere a 6 vacas que tenía) y yo ir
a ordeñar, vender la leche y hacer quesos para rebuscarse para los pesos. La señora mía
se consiguió un colegio al que venderle empanadas, arepas y huevos cocinados, ella
ganaba plata y juntaba conmigo para darle a los hijos para mantenerse en Bogotá y en
meta (que se fueron para allá a trabajar y estudiar) e incluso hasta daba para mercado a
veces.

En la ciudad duramos hasta el 2000. Tampoco nos amañamos y teníamos la esperanza


de volver a las tierras que tuvimos al principio, donde no había preocupaciones por plata
y la tierra era buena, y así lo hicimos. Conseguimos un lote un poco más abajo de la
finca inicial y bueno, ahí con nuestras bestias, y los 3 hijos que quedaban llegamos y
esa casa parecía un establo, pero vendimos 2 vacas y con eso pues arreglamos un poquito
la casa. Un hijo se graduó entonces de fue para Bogotá también y ya los otros pues se
mantenían solos entonces era darle sólo a él y a los que quedaban. Eso no fue fácil.

Todo lo que sembramos daba pérdidas o se le ganaba muy poco. Ya no valía ni contratar
jornaleros porque nada se vendía a buen precio. Cuando era tiempo de cosechar esos
precios por el piso eso provocaba ponerse a llorar. Intenté con mora, frijol, habichuela,
arveja, con flores, pero eso no se levantaba. Tanto así que decidimos dejar de joder con
eso. Además, los guerrilleros a quien le veían sembrado lo tenían como más presente
para venir Dios no lo quiera a robarlo o a pedirle plata regalada a uno. Qué cuotas para
poder mantenerse y pues le mostraban el fusil a uno, tocaba darles. A mí nunca me pasó,
pero a los vecinos si les sacaron billete. Yo pues preferí quedarme solo con las bestias
como antes. Que tristeza que la tierra no volvió a ser próspera. Afortunadamente pues
todos los hijos se criaron bachilleres y entre ellos se ayudaron. Se ayudan pues porque
después de eso, en el 2010 una vieja rica llegó, pero enamorada de la finca, nos ofreció
200 millones y pues se la vendimos. Compramos un rancho más cerca dónde habíamos
vivido con papá, más pequeño también pues porque uno ya no se va a poner a joder con
siembras, y también una casita en el pueblo (en fusa) para poner a arriendo y así pues
nos bandeamos hasta hoy. Ya la señora está bien enferma y a uno casi ni alientos le
quedan.

2) ¿Cuáles fueron las principales razones para querer migrar?

Como le digo, hubo de todo un poco. Con papá fue violencia partidista, luego papá a la
ciudad porque había mejor salud para mamá y mis hermanos bachilleres para buscar
trabajo. Yo acá después del 90 pues porque ya el café no daba iba buscando mejor futuro
entre el campo y ciudad de fusa, pero eso en ningún lado daba mucho, la verdad.

3) ¿Migró con todo su núcleo familiar? ¿Sus amigos de su lugar de origen también
migraron? De no ser así, ¿qué razones daban para quedarse en su lugar de
origen?

Mis hermanos que habían estudiado todos se fueron del campo y hoy en día uno es
abogado y tiene mucha plata y las otras profesoras, también con buen dinero. Los que
nos quedamos no veíamos otra opción, o sentíamos que no nos iba a ir bien en esa ciudad
pues porque sin estudiar y solo sabiendo trabajar la tierra, a qué se va allá si allá
precisamente no hay tierra.

La gente amiga que yo tuve prefería quedarse en el campo, pero si le ofrecían un trabajo
a las mujeres de pronto limpiando un lugar o si se veían enfermos si se rebuscaba la
forma para irse, porque los trabajos en Bogotá son mejores pagos así sea solo lavando
chiros y pues por temas de salud también eso va primero entonces se rebuscaba para
irse pero no querían hacerlo. Habrían preferido poder sacarle más plática a la tierra para
nunca haber tenido que irse. Hubo un tiempo (después de los 90) que muchos de fueron
porque en el páramo, un poquito más arriba de Pasca había mucha guerrilla. La guerrilla
también terminó de secar las cosas por acá porque cuando se les daba la gana ponían
retenes en la carretera y los camiones que venían por las cargas les tocaba dejarles parte
y de por sí que estaba barato pues con eso peor. Yo no tuve ningún amigo que mataran
ni nada, pero la gente si les tenía miedo y pues les tocaba a veces darles plata, entonces
preferían vender y comprar en otro lado.

4) ¿Qué es para usted calidad de vida? ¿Tenían mayor calidad de vida en su lugar de
origen o en el lugar a donde migraron?

La calidad de vida es que no le falte a uno nada. Nosotros gracias a Dios no aguantamos
hambre, pero rebuscarse el peso fue muy duro. Yo a lo largo de la vida me di cuenta
que estudiar así sea el bachiller le abre muchas puertas a uno. Mis hermanos que
estudiaron ahora ganan mucha plata y viven muy bien. Entonces yo creo que si uno
quiere mejorar el cómo vive le toca estudiar o inventarse alguna vaina porque ser
campesino común y corriente es pasar necesidades, y cada vez eso es peor. La vida en
el campo lo llena a uno más, pero pues como yo nunca viví en la ciudad capital no se
decirle tampoco, sin embargo, mis hermanos y mis hijos si se fueron fue a buscar
mejores trabajos (gracias a que habían estudiado) y pues gracias a Dios lo lograron
porque mejor que nosotros si están.

5) ¿Qué posibilidades laborales tenían en el lugar de origen? ¿Cuáles tenían en el


lugar de migración?

Antes del 90 el café era lo que todo mundo producía y le iba lo más de bien. Después
de eso la gente prefiere dejar la tierra sin siembras y tener así sea una o dos vaquitas
porque esos animales le dan más renta a uno que sembrar el mismo lote donde estén.
Ya los que se arriesgan a sembrar son pocos y la mayoría pues sabe que es más rentable
unos animalitos a los que usted les venda la leche o haga cuajada, queso, recoja huevos
o cosas así. Eso le deja más plata a uno.

Los que se iban para Bogotá claro que tenían más opciones. Allá los sueldos eran más
altos así usted se fuera a barrer a una oficina o a cocinar en un restaurante. Uno que es
miedoso pero la gente que se iba a allá tenía opciones. También se podían volver rusos
(constructor) y si ya eran más estudiados de pronto ser cajeros o algo así. La educación
les daba como más opciones, por eso me di la pela para que mis hijos estudiarán.

6) Desde 1950 al día de hoy ¿Han cambiado las actividades o posibilidades laborales
en el territorio o son las mismas?

Si claro. Como le digo antes del 90 el café le daba a todo mundo para comer y vivir
bien. No era lo único que se cosechaba pero era como con lo que uno iba más seguro.
Después del 90 fue difícil, las posibilidades eran más pocas y con mucho riesgo. Los
precios de las verduras o las frutas que se dan acá suben y bajan de un dia para otro y
esa incertidumbre lo puede dejar en la calle a uno, igual tampoco es que suba mucho.
Para mí esos riesgos no valen la pena y más ya uno después de los 60 años en este
mundo, prefiere pues solo ordeñar las vaquitas y cobrar los arriendos de esa casita en
fusa que menos mal pude comprar.

8) ¿Cree usted que existen mejoras en la tecnología con la que se realizan las
actividades en el campo desde 1950?

Pues de existir existen, pero yo nunca las conocí. En las siembras que tuve por el 2000
le pedimos a un señor en fusa que viniera y tractorara, pero era muy costoso pues porque
tenía miedo el señor que viniera la guerrilla y le robara la máquina y pues eso no valía
ls pena si después del producto cosechado se va a vender mal. La tecnología que yo vi
fue en el seguro social, que como en estaba quedando sordo me dieron audífonos que
eso sí han sido una bendición y un avance del ser humano, también ese sistema que tiene
mi mujer en la barriga que le reemplaza los riñones eso pues es mucha tecnología y
ahorita los celulares. Pero tecnología para trabajar, pues solo ese tractor que le digo y el
distrito de riego que también en los 2000 se extendió acá por la vereda, que eso es un
sistema que le da a cada finca un hidrante para conectar los surtidores y las mangueras
y regar. Yo riego los pastos para las vacas con eso.
Entrevista 2:

Municipio: Macaravita

Se le invita al entrevistado a contestar las siguientes preguntas, informando que los


fines de la misma son completamente educativos y que están siendo grabados. Se le dirá
que es necesario que sea lo más claro posible y se solicitará un máximo de 8 minutos de
respuesta por cada pregunta. Teniendo este esquema metodológico en cuenta, las preguntas
serán:

1) ¿Usted o su familia tuvo experiencias migratorias? ¿A dónde?

Mi familia es de municipios de Boyacá Cucuy y Baovita, y migró al pueblo de


Macaravita, buscando un lugar donde formar una familia. Mis hermanos emigraron
a la ciudad, mi hermana a Bucaramanga y mi hermano a Tunja, desde entonces no
he vuelto a saber de ellos.

2) ¿Cuáles fueron las principales razones para querer migrar?

Mis hermanos emigraron a la ciudad con la idea de mejores oportunidades laborales,


ya que consideraban el trabajo del campo difícil de sobrellevar y la muerte de mi
madre hizo que no quisieran quedarse. Nosotros solo la teníamos a ella y era madre
soltera, en esa época eso estaba mal visto así que nosotros sus hijos teníamos que
servir a una tía, por lo que una salida de todo era irnos de ese lugar.

3) ¿Migró con todo su núcleo familiar? ¿Sus amigos de su lugar de origen también
migraron? De no ser así, ¿Qué razones daban para quedarse en su lugar de
origen?

Me sentía seguro en lo que conocía, si bien tampoco me quedé con mi tía decidí
quedarme en el municipio porque me gusta el campo y se presentaba trabajo dentro
de las diferentes veredas que eran conservadoras, en cada vereda por ser climas
distintos los cultivos eran variados y dependiendo las temporadas se migraba de
vereda en vereda trabajando. Además de que encontré la posibilidad de formar una
familia y la familia de mi esposa nos permitió construir una casa en sus terrenos y
usar algunos por lo que al trabajar en ellos pude conseguir yo también una pequeña
finca, que es la que ahora tengo.

En las veredas liberales nunca busque trabajo porque era conservador cada quien se
quedaba en su lugar así evitamos problemas, evitamos vernos a todo costa ellos
nunca pasaban por nuestros territorios.

4) ¿Qué es para usted calidad de vida?

Una mejor vida, es tener con qué para vivir, poder trabajar, tener un techo donde
vivir y tener de donde ganarse el pan.
¿Tenían mayor calidad de vida en su lugar de origen o en el lugar a donde
migraron?

Si tengo mejor vida, ya que tengo todo lo que necesito para vivir. Aunque, considero
que mi mejor vida era cuando tenía 20 a 30 años porque podía trabajar, los cultivos
eran prósperos y los pagaban a un mejor precio, además de que la tierra me daba lo
necesario para vivir muy poco tenía que comprarlo, en esa época no necesita de
mucha plata para vivir.

5) ¿Qué posibilidades laborales tenían en el lugar de origen?

Las posibilidades, era ser obrero al cual les daban 3 comidas más el pago de jornal,
el obrero encargado de los demás obreros le pagaban un centavo más, los obreros
podían trabajar en cultivos o en construcción de casas, en nada más se podía trabajar.

6) ¿usted podría decirme entre cuanto y cuanto estaba el pago del “el jornal” en
su territorio en 1950? ¿cree que aumentó en los 60? y en los 70?

1940: cultivos 15 centavos, molidas es decir día y noche 25 centavos, no se


encontraba trabajo entonces tenía que migrar de vereda en vereda o a municipios
alrededores buscando cultivos en los cuales conseguir trabajo. Jornal de 7am-5pm

1950: cultivos 20 centavos, maestro construcción 50 centavos

1960: cultivos 20 pesos

1970: cultivos 2000 pesos

Yo creo que no aumentaban muchos además eran muy pocos los que trabajaban por
un jornal, los precios que le di era lo que se le paga a los que no cultivaban sus
propios cultivos. Los que si teníamos cultivos trabajamos ayudándonos, es decir se
trabajaba un jornal, un mes o dependiendo lo que se necesitará en mi cultivo y yo le
paga con el mismo tiempo trabajando en el cultivo del otro. Normalmente éramos
como veinte obreros y nos turnábamos para trabajar una semana por cada cultivos
así todos salíamos ganando. Eso pasó por ahí eso de los 1950 a los 1965, después
que mis hijos tuvieron edad para trabajar ya cultivaba solo con ellos.

7) Desde 1950 al día de hoy ¿Han cambiado las actividades o posibilidades laborales
en el territorio o son las mismas?

La forma en la siembra y las herramientas que se utilizan si ha cambiado, es decir


en esa época se usaban azadones y este era brindado por quien los contrataba ahora
el obrero tiene que llevar su herramienta, en ese entonces quien llevaba la
herramienta le pagaban un centavo más. Además, ya no se cultiva como antes ahora
las nuevas herramientas hacen que se cultive distinto.
8) ¿Existen mejoras de tecnología en la forma como se realizan las actividades en el
campo desde 1950?

Si, antes el riego de los cultivos se hacía por medio de tomas ahora se usan
surtidores, se empezó a utilizar el arado y este ha cambiado un poco hasta los días
de hoy. Para el tabaco se empezaron a utilizar los hornos de carbón, pero al principio
se usaban trapiches y tocaba esperar hasta que se secara, ahora pues se usan otros
medios distintos al horno y al trapiche.

Entrevista 3

Vereda: Barrientos

Se le invita al entrevistado a contestar las siguientes preguntas, informando que los


fines de la misma son completamente educativos y que están siendo grabados. Se le dirá
que es necesario que sea lo más claro posible y se solicitará un máximo de 8 minutos de
respuesta por cada pregunta. Teniendo este esquema metodológico en cuenta, las preguntas
serán:

1) ¿Usted o su familia tuvo experiencias migratorias? ¿A dónde?

A los 8 años (1949) salí a estudiar a Lourdes, Norte de Santander. Después a Salazar
de las Palmas a los 13, después a Ocaña a los 14, luego a Gramalote medio año.
Luego a los 15 fui a Pamplona y acabé bachillerato allá a los 19 años. Luego volví
a Arboledas y estuve allá hasta los 20 años, me dedicaba a tareas de la casa.

Luego me nombraron alcaldesa en Chinacota así que me fui para allá, a los 23 años
viajé a Bogotá ahí estuve como 10 años, a los 24 me fui a Bucaramanga hasta los
55.

2) ¿Cuáles fueron las principales razones para querer migrar?

Estudio y trabajo, oportunidades que no salían en los municipios

3 ¿Migró con todo su núcleo familiar? ¿Sus amigos de su lugar de origen también
migraron? De no ser así, ¿qué razones daban para quedarse en su lugar de
origen?

Me iba sola, yo siempre fui muy independiente de mis hermanos, ellos también
viajaron a otros lugares por su cuenta.

4) ¿Qué es para usted calidad de vida? ¿Tenían mayor calidad de vida en su lugar de
origen o en el lugar a donde migraron?
Si, teníamos mejor calidad de vida, una ciudad es diferente al campo. Y pues la
calidad de vida es suplir bien las necesidades básicas y, pues la tranquilidad.

5) ¿Qué posibilidades laborales tenían en el lugar de origen? ¿Cuáles tenían en el


lugar de migración?

Muy pocas, lo que daba era el comercio y la agricultura. Son lugares que viven es de
la agricultura. Mientras que donde yo llegaba podíamos tener otros trabajos
diferentes.

Dado que la persona entrevistada no reside actualmente en su lugar de origen se


suprimen las dos últimas preguntas de esta entrevista.

Entrevista 3

Vereda: Barrientos

Se le invita al entrevistado a contestar las siguientes preguntas, informando que los


fines de la misma son completamente educativos y que están siendo grabados. Se le dirá
que es necesario que sea lo más claro posible y se solicitará un máximo de 8 minutos de
respuesta por cada pregunta. Teniendo este esquema metodológico en cuenta, las preguntas
serán:

1) ¿Usted o su familia tuvo experiencias migratorias? ¿A dónde?

Yo soy de una vereda llamada La Llanada, que pertenece a Cucutilla, pero nosotros
íbamos a Arboledas que nos quedaba más cerquita para mercar, eran cuatro horas
desde la finca a Arboledas. Mi papá tenía tres fincas allá, una de pastos donde
vivíamos y otras dos más de café y caña. A los 11 años (1949) unos hermanos míos
tuvieron unos problemas con unos vecinos, a raíz de eso, mi papá vendió la finca
para no tener problemas con ellos y compró una en la vereda de Barrientos, ahí por
el lado de la carretera que va de Salazar a Arboledas. Ahí nos pusieron en la escuela
e hicimos hasta tercero de primaria, pasó el tiempo y como a los 17 años, como mi
papá y mi mamá no nos daban platica para ir al pueblo, ni para el bus y teníamos
que trabajar en la finca, yo me rebelé. Con un amigo Ahí en Barrientos me dijo que
nos fuéramos para Venezuela, cuando eso el bolivar estaba caro, como a 17 pesos,
entonces me fui para Arboledas y en la oficina de correos y telégrafos yo tenía una
hermana que era telegrafista, cuando le conté que iba a hacer me dijo: “por qué va
coger para allá para Venezuela, más bien se viene para acá y yo le enseño telegrafía”
a mí me sonó la cosa.

Yo tenía otra hermana que vivía ahí en Arboledas. Hablamos con ella para que me
dieran la papita y la posada, ellos dijeron que sí. Ahí estuve como un año, cuando
ya sabía telegrafía mi hermana me mandó para Cúcuta para que hiciera un examen
de telegrafía. Fui a ver al inspector de telegrafistas que era el que hacía los
nombramientos, me hicieron al examen y aprobé. A los 8 o 15 días salía el
nombramiento, me devolví al pueblo a esperar el nombramiento. A los 8 días llegó,
pero el reclutamiento para la marina, yo me presenté y salí apto, entonces me fui
para la marina a los 18 años. Salieron como 10 del pueblo, compañeros míos. Nos
llevaron para la base naval de Cartagena, nos pusieron a hacer ejercicio, a hacer
milicia, todo eso. De ahí nos sacaron para Barranquilla, luego Santa Marta, nos
regresaron a la base y empezaron a mandarnos para diferentes sitios. Unos Para
Buenaventura, otros para Tolú, otros Coveñas, a mí me tocó para los llanos, la base
naval del Oriente allá en el río Meta. Tenía que patrullar en barcos por todo ese río,
subíamos a Puerto López, durábamos tres días para llegar a Puerto Carreño, ahí
había otro puesto de la marina frente a Puerto Ayacucho. Nos quedábamos allá tres,
ocho días, luego nos regresábamos a la base. Luego estuve seis meses en la policía
militar, de ahí me pasaron por allá para una granja que tenía la fuerza naval, una
granja donde había bestias y había ganado. Alla me tuvieron otros seis meses,
habíamos tres, no hacíamos sino dormir y comer, ahí cuidar los caballos, no era
más que echarles maíz y panela. Esos caballos eran finos, eran de los que usaban
los oficiales.

Me dieron la baja a los 21 años y me devolví para la casa. Mi hermana se había ido
para el Cauca así que yo me fui detrás a montársela. Allá vi otra vez al inspector de
telégrafos que me consiguió puesto por allá en pueblitos del valle como operador
accidental. Primero estuve en Aguachica, de Aguachica para el Carmen de Ocaña,
de ahí para Guamalito, de ahí para Ayacucho, de ahí a Puerto la Gloria, luego a
Gamarra, luego a Curumamé, después a Pamplona, de ahí a el Zulia, de ahí a
Santiago, luego a Gramalote, de ahí a Lourdes, luego Sardinata, de ahí a San
Cayetano. Ahí me dijeron que los operadores accidentales ya no era un cargo, así
que finalmente me salió traslado para Arboledas como jefe de telégrafos, tenía
como 24 años.

Ahí en Arboledas fue donde clavé el pico, me casé con una secretaria de la Caja
Agraria, vivimos ahí en Arboledas durante 15 años.

2) ¿Cuáles fueron las principales razones para querer migrar?

Trabajo, siempre era trabajo y el espíritu aventurero que tengo, no me gustaba estar
en un solo sitio

3) ¿Migró con todo su núcleo familiar? ¿Sus amigos de su lugar de origen también
migraron? De no ser así, ¿qué razones daban para quedarse en su lugar de
origen?

No, yo siempre iba solo por ahí, los únicos, los que se fueron conmigo para la
marina.

4) ¿Qué es para usted calidad de vida? ¿Tenían mayor calidad de vida en su lugar de
origen o en el lugar a donde migraron?
Pues yo pasé una vida muy buena, no tuve problemas con nadie, no era mucha la
plata que tenía, pero no hacía falta la plática. Luego cuando me casé la señora
también era empleada, también ganaba sueldo, ambos nos ayudábamos.

5) ¿Qué posibilidades laborales tenían en el lugar de origen? ¿Cuáles tenían en el


lugar de migración?

La finca, echar pala y machete.

Dado que la persona entrevistada no reside actualmente en su lugar de origen se


suprimen las dos últimas preguntas de esta entrevista.