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Alexander Nevsky

Prokofiev

Sergio García Pinell


2. LA OBRA
Alexander Nevsky es la partitura compuesta por Sergei Prokofiev para la película de Sergei
Eisenstein en 1938, Alexander Nevsky . El tema de la película es la incursión de los caballeros
de la Orden de Livonia del siglo XIII en el territorio de la República de Novgorod , la captura de
la ciudad de Pskov , la convocatoria del Príncipe Alexander Nevsky a la defensa de “Rus” y su
posterior victoria sobre los cruzados en 1242. La mayoría de los textos de canciones de la
partitura fueron escritos por el poeta Vladimir Lugovskoy .
En 1939, Prokofiev organizó la música de la partitura de la película como: Cantata de Alexander
Nevsky , Op. 78, para mezzo‐soprano , coro y orquesta . Es uno de los pocos ejemplos
(el teniente Kijé es otro) de la música de cine que ha encontrado un lugar permanente en el
repertorio estándar, y también se ha mantenido como una de las cantatas más reconocidas del
siglo XX.
La obra fue la tercera de Prokofiev para una película, después del teniente Kijé (1934) y The
Queen of Spades (1936). Prokofiev estuvo muy involucrado no solo con la composición, sino
también con la grabación. Experimentó con diferentes distancias de micrófono para lograr el
sonido deseado, por ejemplo, los cuernos destinados a representar a los Caballeros Teutónicos,
se tocaron lo suficientemente cerca de los micrófonos para producir un sonido distorsionado y
crepitante.
Prokofiev empleó diferentes secciones de la orquesta, así como diferentes estilos compositivos,
para evocar las imágenes necesarias. Por ejemplo, los Caballeros Teutónicos (vistos como
adversarios) están representados por instrumentos pesados, tocando notas discordantes en un
estilo marcial y las fuerzas rusas están representadas por instrumentos similares a la gente ,
como el viento y las cuerdas, que a menudo tocan música de estilo casi folclórico.
La gran popularidad de la película de Eisenstein, que se estrenó el 1 de diciembre de 1938,
llevó a Prokofiev a crear una versión de concierto de la música entre los años 1938 y
1939. Prokofiev condensó la película en una cantata de siete movimientos para mezzo‐soprano,
coro y orquesta, estructurados de la siguiente manera:
1. Rus bajo el yugo Mongol: el movimiento de apertura comienza lentamente, y en Do
menor. Está destinado a evocar una imagen de destrucción.
2. Canción sobre Alexander Nevsky: representa la victoria del príncipe Alexander
Yaroslavich sobre el ejército sueco en la batalla del Neva en 1240. Alexander recibió el
nombre de "Nevsky" ("del Neva") en homenaje.
3. Los cruzados en Pskov: Para este movimiento, la intención inicial de Prokofiev era usar
música eclesiástica del siglo XIII; sin embargo, abandonó la idea y en su lugar compuso
un tema original que se asemeja más a nuestra concepción moderna para evocar la
brutalidad de los Caballeros Teutónicos.
4. ¡Levántate, pueblo ruso!: este movimiento representa una llamada a las armas para el
pueblo de Rusia. Está compuesto con connotaciones folclóricas.
5. Batalla en el hielo: este movimiento es posiblemente el clímax de la
cantata. Representa el choque final entre las fuerzas de Nevsky y los Caballeros
Teutónicos en la superficie congelada del Lago Peipus en 1242. El comienzo silencioso,
que representa el amanecer en el día de la batalla, está contrastado por la sección.
6. El campo de los muertos: el sexto movimiento es el lamento de una chica que busca a
su amante perdido en la batalla.

Sergio García Pinell


7. La entrada de Alexander en Pskov:  el séptimo y último movimiento se hace eco del
segundo movimiento, y recuerda el regreso triunfal de Alexander a Pskov. 

Al pasar de una banda sonora a la cantata Prokofiev tuvo que omitir y añadir algunas partes y
abreviar y expandir otras. Esto lo podemos observar en la instrumentación, mientras que en la
banda sonora se necesitan 2 saxos altos y 2 saxos tenores, en la cantata solo se precisa de un
saxofón tenor.
El estreno mundial de la cantata tuvo lugar el 17 de mayo de 1939. Sergei Prokofiev dirigió la
Orquesta Filarmónica de Moscú y el Coro en el Gran Salón del Conservatorio de Moscú, con la
solista Varvara Gagarina (mezzo‐soprano).

3. EL COMPOSITOR
Serguéi Sergueievich Prokofiev (1891‐1953) fue un compositor y pianista soviético. Junto
a Dimitri Shostakovich, es el mejor representante de la escuela de composición soviética, y su
obra ha dejado profunda huella en el estilo de sus compatriotas más jóvenes, como Aram
Khachaturian.
Fue un niño prodigio. Recibió sus primeras lecciones musicales de su madre, pianista
aficionada, con tan buen resultado que ya a los nueve años dio a conocer en una versión
doméstica su primera ópera, El gigante, a la que siguieron inmediatamente tres más. En 1904
ingresó en el Conservatorio de San Petersburgo, donde tuvo como maestros, entre otros,
a Anatol Liadov y Nikolai Rimski‐Korsakov y empezó a interesarse por las corrientes más
avanzadas de su tiempo.
Con fama de músico antirromántico, sus primeras obras, disonantes y deliberadamente
escandalosas, provocaron el estupor del público. En ellas, mostró ya algunas de las constantes
que iban a definir su estilo durante toda su carrera, que el propio Shostakovich admiraba.
Aunque él contaba con las simpatías de los revolucionarios soviéticos, un año después de los
hechos de octubre de 1917, Prokofiev dejó su país para instalarse en Occidente, en busca de la
tranquilidad necesaria para componer que por motivos de índole ideológica. Japón, Estados
Unidos (donde su presentación como pianista se calificó de «bolchevismo musical») y Francia
fueron los países en que se presentó, no siempre con fortuna.
El poco éxito y la añoranza que sentía por su país fueron dos de las razones que le llevaron en
1933 a regresar de forma definitiva a su país. Sin embargo, la Unión Soviética había
experimentado profundos cambios desde que el compositor la abandonara en 1918. Desde la
libertad de que los artistas disfrutaban en aquellos primeros tiempos, ahora se encontraba
bajo el control estatal respecto a toda creación artística. Algunas de sus obras fueron
prohibidas por ser demasiado modernas.
El estilo de Prokofiev derivó entonces hacia posiciones más clásicas, con lo que el componente
melódico de sus composiciones ganó en importancia. Algunas de sus obras más célebres datan
de esta época: los ballets de La Cenicienta , Romeo y Julieta (inspirado en el Romeo y
Julieta  de Shakespeare), el cuento infantil Pedro y el lobo, las partituras para dos filmes
de Sergei Eisenstein, Alexander Nevski e Iván el Terrible, etc.

Sergio García Pinell


4. CONTEXTO HISTÓRICO
Como ya hemos dicho anteriormente, Prokofiev tuvo que marcharse al exilio tras las revueltas
de octubre del año 1917 y cuando regreso se encontró un estado lleno de censura para los
artistas. Esto provocó una deriva hacia un estilo más clásico y melódico.
Para contextualizar también el momento en el que se encontraba el mundo cinematográfico y
la música en él, es importante saber de donde veníamos. En primer lugar, estaba el cine mudo,
que tenía música en vivo pero con poca instrumentación y la mayor parte era improvisada. A
principios del siglo XX con teatros más grandes se comienza a utilizar orquestas para ambientar
las películas y crear así bandas sonoras originales.
Sobre el año 1927 con los avances tecnológicos se pudo ir implementando la música en la
misma cinta de la película y de esta manera poder sincronizarla.
La cantata surgió de la banda sonora de la película que lleva el mismo nombre y se estrenó en
el año 1938. Al contrario que con El teniente Kijé era que cuando eligieron a Prokofiev ya
llevaba dos películas y tenía más experiencia por lo cual fue más fácil su elección.

5. EL FRAGMENTO ORQUESTAL
a. Qué ocurre en el fragmento orquestal y qué características tiene.
El primer momento en el que el saxofón es protagonista se produce hacia el final del segundo
movimiento, donde toca el tema principal de este, junto al clarinete y al contrafagot. La
siguiente aparición, la podemos situar en el tercer movimiento, en el andante, donde toca
acompañado de la orquesta y el coro. También, en el mismo movimiento, en el final cuando
vuelve a tocar el tema junto al coro. En el siguiente movimiento volverá a destacar, otra vez
junto al coro pero por debajo del xilófono. Tendremos que esperar hasta más allá de la mitad
del 5 movimiento donde volverá a tener el tema durante unos compases junto a los demás
instrumentos de viento madera, mientras el resto de la orquesta sigue tocando. La última
aparición del saxo la encontramos en el último movimiento, acabando la obra. Se trata de un
diseño de pregunta y respuesta con los demás instrumentos de la orquesta, mientras por
encima se escucha al coro.
Aunque solo hayamos comentado los fragmentos donde el saxofón es protagonista o tiene el
tema principal, hay que recordar que prácticamente siempre está tocando, ya sea con fin
armónico, acompañamiento percusivo, etc.
b. Dificultades que plantea
La dificultad primera que podemos ver es la extensión de la obra. Más tarde también nos
fijamos en muchos pasajes rápidos y en los mordentes del segundo movimiento. También al
ser una orquesta hay que tener en cuenta los matices, que sean más suaves de los normal.

Sergio García Pinell

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