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INSTITUCIÓN EDUCATIVA MUNICIPAL NACIONAL DE PITALITO - HUILA

Reconocimiento oficial mediante Resolución No.01248 de 2008


Emanada por la Secretaría de Educación del Departamento del Huila
Nit. 891.180.208-9 DANE 141551001230

GUIA DE TRABAJO INSTITUCIONAL 2020

DISEÑO DE ESTRATEGIAS PEDAGOGICAS PARA EL TRABAJO NO PRESENCIAL

PITALITO HUILA

GUÍA DE APRENDIZAJE

Autor(a): LEIDY PAOLA GIRALDO SOTELO TEMA:ALGUNOS PROCESOS ECONÓMICOS Y POLÍTICOS


COLOMBIANOS DURANTE LOS SIGLOS XIX, XX y XXI
Curso: GRADOS 10 Área y/o asignatura: ECONOMIA

Fecha: 27 ABRIL IHS: 2 HORAS SEMANALES Jornada: TARDE

OBJETIVO ENERAL: Analizar, descubrir y comprender las causas de tipo económico social y político de Colombia.

OBJETIVO ESPECIFICO: El estudiante Conocerá algunos de los principales procesos que, a nivel político y económico,
configuraron la historia de nuestro país a finales del siglo XIX, XX y comienzos del XXI
CONCEPTUALIZACIO EJEMPLIFICACION ESTRATEGIA PEDAGOGICA CONCLUSIONES EVALUACION
N
El estudiante conocerá El trabajo se El trabajo del taller se Es muy importante Se le evaluará
que las decisiones aplicará realizará individualmente que el estuante a los
económicas se ven individualmente, donde tendrá que responder conozca cómo ha estudiantes un
afectadas y están posteriormente se preguntas abiertas y la sido el desarrollo de taller donde
condicionadas en resuelve la elaboración de un texto la economía deberán
muchos casos tanto por actividad planteada. descriptivo. anexo 2 colombiana desde responder
factores externos (otros el siglo XIX, para preguntas
países), como por Al estudiante se le dará un que podamos abiertas, y la
elementos internos tales texto sobre la (economía de comprender mejor producción de
como la infraestructura nuestro país) anexo 1 cómo se han un texto donde
y políticas del Gobierno consolidado las darán a
de turno. A los estudiantes se les facilitara condiciones y conocer su
unos links como complemento sobre circunstancias opinión frente
el tema. económicas en que a la economía
ahora vivimos. del país.
Industria textil, otra industria muy
importante
en el país: http://www.coltejer.com.co/

REFERENCIAS: Sobre el café:


http://www.cafedecolombia.com/
ANEXO 1

1. NUESTRA ECONOMÍA EN EL SIGLO XIX

Para entender cómo era la economía colombiana a principios del siglo XIX, hay que empezar por ubicarnos en un país muy diferente del que
conocemos actualmente. Colombia era un inmenso territorio cubierto, en su mayor parte, de selvas tropicales y de bosques húmedos. La población
total del país era de aproximadamente cuatro millones de personas. Existían numerosos poblados, pero casi todos ellos estaban aislados, unos de
otros, por enormes distancias que había que recorrer a caballo, a lomo de mula o, a pie. El gran río Magdalena era la principal vía de comunicación
del país, pues conectaba la costa Atlántica, puerta de entrada y salida de Colombia, con el interior, y especialmente con Bogotá. El viaje en barco, a
caballo y a lomo de cargadores entre estas dos regiones podía durar entre tres y cuatro semanas. Los principales renglones de la economía
colombiana, es decir, los bienes que se producían y que se mercadeaban tanto a otros países como al interior eran: oro, del cual Colombia era uno
de los principales proveedores para el mercado internacional, plata, tabaco, cacao, algodón, esmeraldas y orquídeas. Como no había casi ninguna
industria, Colombia importaba productos manufacturados de toda índole, como tejidos, armas, libros, muebles, vajillas, vinos, etc. Existía también
una gran actividad agrícola y ganadera por parte de los terratenientes, que abastecía de granos, verduras, frutas, lácteos y carnes a los mercados
locales. Había una gran actividad comercial, especialmente con Inglaterra, Francia y los Estados Unidos, ya que después de la Independencia el
comercio con la Corona española decreció notablemente. En el país coexistían diferentes grupos sociales, y las diferencias entre unos y otros
estaban demarcadas por fronteras muy claras, no sólo por sus niveles de riqueza y pobreza, sino por la función política y social que cumplían: Los
terratenientes: Como su nombre lo indica, eran los poseedores de grandes extensiones de tierra. Habían ejercido y mantenido el poder económico
y político durante la primera parte del siglo, gracias a sus grandes fortunas y a la influencia que tenían sobre el gobierno central y sobre las
autoridades de las zonas en las que tenían sus propiedades. Utilizaban a indios, mestizos y, en algunos casos, esclavos, para trabajar sus tierras.
Como retribución a ese trabajo les garantizaban vivienda y alimentación o, a veces, un escaso salario. A los terratenientes no les interesaba que se
promovieran cambios en las leyes relacionadas con la propiedad agraria, pues se verían afectados y perderían parte de su poder y fortuna;
tampoco les convenía que se aboliera la esclavitud, pues la mano de obra gratuita hacía más rentables sus negocios. Los comerciantes: Este grupo
social se fortaleció durante la primera mitad del siglo, y aumentaron su riqueza y su poder debido al auge e incremento del comercio. Les
interesaba que hubiera un sistema económico más abierto que les garantizara libertad para exportar e importar, sin ninguna intervención por parte
del Estado. Eran defensores del libre comercio. También eran partidarios de suprimir la esclavitud y el sistema de resguardos indígenas. Según los
comerciantes, cuando los esclavos e indígenas se integraran a una economía de mercado, es decir, cuando comenzaran a ganar un salario por su
trabajo, estarían en capacidad de comprar los productos que ellos mismos, los comerciantes, les venderían.

LOS ARTESANOS:
Eran propietarios de pequeños talleres en los que se elaboraban algunos productos de primera necesidad, como telas ordinarias, sombreros,
canastos, cerámicas, etc. Los artesanos eran partidarios del proteccionismo, es decir, de un sistema que cobrara altos impuestos de aduana, para
así impedir que entraran al país productos extranjeros que compitieran con los que ellos producían. También defendían la abolición de la esclavitud
y de las leyes que ligaban a los indígenas con la tierra. El beneficio para ellos, igual que para los comerciantes, era que, si los esclavos e indígenas
recibían un salario, esto permitiría la compra de lo que producían.

Los esclavos:

Por esa época todavía quedaban en nuestro país entre 18.000 y 20.000 esclavos negros, los cuales eran propiedad de los terratenientes y no
ganaban ningún salario por su trabajo. La mayoría de estos esclavos estaban enfermos o eran de muy avanzada edad. Desde antes de la época de
las guerras de independencia, el comportamiento político de los esclavos varió notablemente. En algunos casos lucharon del lado de quien les
prometiera abolir el sistema de esclavitud; en otros defendieron a sus patrones tradicionales y, en última instancia, se asilaron voluntariamente,
conformando grupos por fuera de las leyes ordinarias conocidos como palenques.

Los indígenas:
Estaban dispersos por todo el territorio nacional. Habitaban en resguardos y se consideraban una minoría sin ninguna influencia, ni en lo
económico ni en lo político, aunque varios gobiernos se preocuparon por definir su situación jurídica dentro de la sociedad. Desde los comienzos de
la República se dieron los primeros pasos para eliminar el sistema de resguardos, o sea las tierras otorgadas a los indígenas para que fueran
explotadas por sus comunidades. En 1821, una ley autorizó la división de las tierras de los resguardos y a cada familia le fue adjudicada una parcela.
Sin embargo, esta ley, al igual a las que se dictaron en 1832 y 1843, obligaba al indígena a habitar, por un mínimo de tiempo, el terreno que le
había sido adjudicado y le prohibía venderlo antes de que se venciera el plazo fijado por la ley. En resumen, a mediados del siglo XIX existían
algunos grupos sociales interesados en conservar la tradición heredada de los españoles (los terratenientes y la iglesia) y otros que pedían un
cambio a favor de una economía abierta y sin trabas, y de una cierta democratización de la sociedad, lo cual era muy importante para los
comerciantes y artesanos, cuyas ganancias dependían de la capacidad de compra de los grupos menos favorecidos económicamente. Esta división,
que se basaba en intereses contrarios, contribuyó a que surgieran los dos partidos tradicionales de Colombia: el liberal y el conservador. Los
conservadores defendían la permanencia de las tradiciones, de la lengua, y de la religión católica como orientadora del Estado, mientras los
liberales defendieron las ideas del liberalismo económico (librecambio, libre empresa, etc.), la libertad de palabra y opinión, la libertad de cultos
religiosos y la total independencia del Estado y de la Iglesia. Estas distinciones entre los partidos fueron más claras en unos momentos que en
otros, de modo que la historia del país se debate entre las guerras civiles y la violencia, por un lado, y los pactos y acuerdos entre los grupos
predominantes por el otro.

LAS REFORMAS DE MEDIO SIGLO


Entre 1845 y 1850 se presentaron cambios en nuestra nación que condujeron al triunfo de las ideas liberales que promovían la libre empresa y el
librecambio. En 1845 subió a la presidencia Tomás Cipriano de Mosquera, hombre de tradición conservadora, que sin embargo impulsó una serie
de reformas con claras tendencias liberales. Su secretario de hacienda, Florentino González, fue el autor de la política económica de este gobierno
y el iniciador de las reformas liberales de la época. González, educado en Inglaterra, conocía a fondo las ideas que promulgaba el liberalismo
económico. González se convirtió en el vocero de los intereses de los comerciantes que buscaban la imposición del librecambio, y deseaban que el
nuestro fuera un país agrícola y minero que suministrara materias primas a los países industrialmente desarrollados, para recibir a cambio
productos terminados. Como resultado de la nueva política, se restableció la navegación por el río Magdalena, lo cual favoreció a los comerciantes,
puesto que les facilitaba sus actividades de importación y exportación. Sin embargo, esto ocasionó la protesta de los artesanos que presionaron al
gobierno para que impusiera una política proteccionista, que evitara o hiciera costosa la importación de muchos productos que competían con los
que ellos manufacturaban (elaboraban con sus manos). Esta aguda liberalización se fue disolviendo paulatinamente, a medida que los liberales más
moderados asumían el poder al tiempo que establecían alianzas con los sectores más progresistas del conservatismo. Así, a finales del siglo XIX se
desarrolló un movimiento político conocido como la Regeneración, abanderado por Rafael Núñez, que tuvo su expresión definitiva en la
Constitución de 1886. Esta Carta propuso medidas que atemperaron los ímpetus más radicales del liberalismo y asumió, al mismo tiempo, un
compromiso con el desarrollo económico del país a través de su inserción en el mercado internacional. Por eso, desde 1880 la atención del país se
concentra en tres temas de vital importancia que serán claves en el desarrollo económico de Colombia: la apertura de las haciendas, el desarrollo
de las vías de comunicación y la siembra del café. Cuando se empezó a sembrar este último, nadie podía imaginar que habría de convertirse en el
principal producto agrícola de Colombia y en su principal fuente de ingresos, gracias a las exportaciones del grano a otros países.

La clase dirigente, influenciada por aquellos que habían estudiado en Estados Unidos o Inglaterra, consideraba que los grandes proyectos de infraestructura,
como el sistema de transporte y carreteras, requerían de inversiones extranjeras pues el país no tenía la capacidad económica, es decir, el dinero para llevarlos a
cabo.

Siglo XX

Durante las dos últimas décadas del siglo XIX y durante los primeros años del siglo XX se consolidaron las industrias tradicionales del país (producción de
artículos de cuero, textiles de lana y algodón rudimentarios, velas y jabones). También se desarrollaron industrias más modernas (ferrerías, fábricas de loza,
licores, cerveza y fábricas de textiles, de chocolates, y de vidrios); aparecieron nuevas industrias (de cigarrillos, dulces, gaseosas y otros productos, y se
ampliaron la producción de cervezas, tejidos y cementos). Todas ellas ayudaron a configurar la estructura de la industria nacional, que perduraría hasta
mediados de siglo XX.

El desarrollo industrial y el crecimiento paralelo de las ciudades, así como el impulso que recibieron las obras públicas, condujeron a la aparición de una
verdadera clase obrera, que, aunque representaba todavía una muy baja proporción de la población, empezaba a desarrollar una actividad política y sindical
independiente y a convertirse en fuerza política con la cual era indispensable contar.
Además, la guerra de los Mil Días había generado un gran desorden monetario en el país, puesto que, para financiarla, se habían realizado grandes emisiones de
papel moneda. Para resolver estos problemas se suspendieron las emisiones de dinero y se restauró el crédito. En 1903 se firmó un tratado con los Estados
Unidos, en el cual éste país se comprometía a pagar una compensación de 25 millones de dólares al gobierno colombiano, como reparación material a las
pérdidas sufridas por Colombia por la separación del antiguo departamento de Panamá, separación que fue estimulada y apoyada por los Estados Unidos. El país
contaba con el apoyo financiero de los inversionistas norteamericanos para el desarrollo de transportes, servicios públicos y otras empresas económicas.

La economía y el desarrollo del país eran muy pobres, comparados con otros países de América Latina como Argentina, Cuba y México, pues no se contaba con
una buena estructura de vías de comunicación, y numerosos pueblos seguían aislados por grandes distancias de los centros urbanos más desarrollados. Del
mismo modo, la cobertura de educación y salud era insuficiente.

Estos problemas se agudizaron con la Primera Guerra Mundial, que ocasionó además del cierre del crédito exterior, el éxodo de monedas de oro para cubrir los
créditos y también por la actividad especulativa que aprovechaba las diferencias del cambio. De otro lado, se asiste a una gran transformación económica,
impulsada en gran parte por la producción de café, que se convierte en el principal producto de exportación y generó grandes ingresos de dinero
efectivo. La rapidez del proceso de expansión del café no tuvo precedentes. Aunque los precios fluctuaron bastante, los ingresos en dólares
generados por estas exportaciones crecieron en forma paralela, de unos 1.9 millones en 1880, a 8.6 en 1898; 16.5 en 1912; 58.5 en 1919 y 74.4
millones en 1929. Otros productos, que contribuyeron en menor escala a esta transformación, fueron el tabaco, la quina y los cueros de ganado. El
sector ganadero también empezó a repuntar. De otro lado, había mucha desorganización y poca planeación en el gobierno, lo cual ocasionaba
grandes problemas en la aprobación del presupuesto nacional, fallos en la recaudación de las rentas, es decir de los impuestos, y muchas
desviaciones de los gastos. Todo esto desequilibraba el presupuesto y se prestaba para muchos abusos.

En el año 1936, e inspirados en las doctrinas social demócratas de la época, se modificó la parte dogmática de la Constitución y se reformaron
aspectos fundamentales relacionados con derechos civiles, propiedad, intervencionismo estatal, trabajo, asistencia pública, huelga, educación,
libertad religiosa y lo referente a los deberes sociales del estado y los particulares. Estas reformas estimularon la participación ciudadana en
asuntos vitales de la vida pública y de la economía, y consagraron los derechos a una vida más digna al amparo de las nuevas leyes del Estado.

El fin de la Segunda Guerra Mundial favoreció la expansión industrial y agro-industrial de Colombia, no solamente por la reapertura de los
mercados internacionales sino por la posibilidad de invertir en industrialización las divisas acumuladas dentro del conflicto. Se crearon nuevos
frentes de exportación con el desarrollo de los cultivos de algodón, arroz y caña de azúcar. Durante las décadas de los cincuenta, sesenta y setenta,
el país acelera su desarrollo con la construcción de carreteras, puentes y nuevas vías de comunicación, que logran entrelazar gran parte de las
poblaciones e integrarlas a la economía.

Las ciudades se consolidan como polos de verdadero desarrollo industrial y se inicia el desplazamiento de multitud de personas desde el campo
hasta las ciudades, debido a que huyen de la violencia o buscan mejores condiciones de empleo. Las exportaciones de café siguen siendo casi la
única fuente de ingresos del país, situación que cambia desde la década de los ochenta cuando Colombia empieza a exportar carbón, ferroníquel,
petróleo, flores, banano, textiles y confecciones, y un sinnúmero de productos manufacturados a los que se les llama exportaciones menores.
Durante todos esos años se hacen intentos por mejorar la planeación de la economía y de las finanzas del país, a través de una serie de medidas en
diversos frentes: sustitución de importaciones para promover la industria nacional, y control de cambios.

Se adopta, además, una política económica monetarista, para encauzar todo el ahorro nacional hacia el sector financiero a través de la creación de
las corporaciones de ahorro y vivienda y la creación del sistema UPAC para la financiación de vivienda, basada en préstamos cuyo valor está
relacionado con la inflación. O sea que los préstamos y también los ahorros, van creciendo en la medida que aumente la inflación, para no perder el
valor adquisitivo de la moneda. Debido a esta nueva política la construcción toma un auge inusitado.

Luego de un proceso de apertura iniciado en los años noventa, se consolida una posición exportadora interesante que incluye, además del café
que era el producto insignia, otros bienes no tradicionales como el calzado, el cuero y sus manufacturas, frutas y confecciones, entre otros.

Pero en esta década el logro más importante fue la reducción de la tasa de inflación. De una tasa anual del 32% en 1990 se pasó a 22% 1993, a
17,6% en 1998; 9,2% en 1999 y 5,5% en el año 2004. Esto se logró gracias a la implementación de la política de inflación objetivo implementada en
1999. Durante la primera década del siglo XXI, Colombia experimentó una disminución gradual de su inflación hasta rondar niveles de 3% e incluso
menores, que sólo aumentaría con la crisis financiera mundial del año 2008. Una vez superada la crisis, Colombia retomó la senda de inflación baja
y su crecimiento empezó a destacarse dentro de los países emergentes. Sin embargo, en el año 2014 este crecimiento se vería afectado por la caída
en los precios de las materias primas, y en especial el de su principal producto de exportación, el petróleo, así como por el menor crecimiento de
sus socios comerciales.
INSTITUCIÓN EDUCATIVA MUNICIPAL NACIONAL DE PITALITO - HUILA
Reconocimiento oficial mediante Resolución No.01248 de 2008
Emanada por la Secretaría de Educación del Departamento del Huila
Nit. 891.180.208-9 DANE 141551001230
ANEXO 1

ACTIVIDADES:

RESPONDE LAS SIGUIENTES PREGUNTAS.

1- ¿Qué tan importante es la producción y comercialización del café en la economía


colombiana?

2- ¿Cuáles son las principales ventajas y


desventajas que tiene la vida en el campo y en la
ciudad y analiza, para el caso de tu familia, cuál de
estas dos formas ha sido la más representativa.?

3- Teniendo en cuenta las respuestas anteriores, escriba un párrafo donde dé a conocer su punto de vista sobre la economía actual
del país y su afección con respecto a la pandemia que estamos viviendo actualmente.

ESTE TALLER DEBE SER ENVIADO AL CORREO: giraldo_1-6@hotmail.com PARA LA RESPECTIVA REVISION, A QUIEN SE LE DIFICULTE
ENVIARLO DE FORMA MAGNETICA, DEBE REALIZARLO FISICO EN HOJAS DE BLOCK, EN CARPETA, DEBIDAMENTE MARCADO, COMPLETO Y
FIRMADO RESPECTIVAMENTE , PARA RECIBIRLO NOS COMUNICAREMOS VIA WHATSAPP 3157797709.

______________________ ________________________
FIRMA ESTUDIANTE FIRMA ACUDIENTE

Éxito, Dios les Bendiga


Presentado por: Juan David Contreras Ramírez 10-03
Karen Sofía Claros Polania 10-03

DESARROLLO:

1) Para muchas personas el café es sinónimo de vida, y como no serlo , si el café en Colombia representa cerca del 0,7% del PIB y este porcentaje se ve
reflejado en los 7,2 billones de pesos que aportó a la economía Nacional en el año anterior, siendo el tercer productor y exportador más grande del
mundo. Colombia posiciona gran parte de su economía gracias al agro y el café, esto lo podemos ver reflejado en el café que aporta el 17% de la
actividad agrícola en el país ,es el sustento de 785mil y 550mil familias que habitan en 590 municipios del país. Pero lo más importante del café y del
agro en general, es que significan y representan los ingresos de los campesinos, de las personas que alimentan el país y exportan sus productos,
representan la economía de uno de los sectores mas pobres; sí, del campo. El café simboliza en los campesinos la oportunidad de salir adelante, de
cumplir sus sueños, de tener una vida digna gracias a sembrar aquella mata de café , de cambiar cultivos ilícitos por unos de café y así dejar la violencia
que desangra al país; también, de alguna manera, simbolizan la esperanza de cambiar a Colombia, así sea con un aporte pequeño como lo es un bulto
de café que proviene de un arduo trabajo de nuestros campesinos que trabajan bajo el sol y la lluvia para sacar aquel producto que lo es todo en sus
vidas.
Viendo así la importancia del café en la economía colombiana se podría asegurar que el café se hace indispensable en un país agroindustrial como lo
es Colombia y nosotros como sus habitantes deberíamos proteger y valorar la industria caficultora y su comercialización.

2) Vida en el campo

ventajas desventajas

- Trabajar el agro. - Violencia por la lucha armada.


- Menos contaminación ambiental o auditiva. - El campo es un sector del país, al cual los gobiernos no los
- Cosechas tus propios alimentos. priorizan y no les da la importancia ni el valor real que merecen.
- Baja densidad de población. - Instituciones educativas de bajo nivel.
- Estar en contacto con la naturaleza. - Largas horas de trabajo para escasos ingresos.
- Ritmo de vida tranquilo. - Falta de infraestructura.
- No hay tan accesibilidad ya que es necesario moverte a la ciudad
para hacer determinadas gestiones.
- Bajo sistema de salud.
- Servicio de transporte escaso.

Vida en la ciudad

ventajas desventajas

- Mayor oportunidad laboral - Contaminación ambiental


- Mejores situaciones para estudiar - Delincuencia, se ve la mayor tasa de inseguridad.
- Accesibilidad a servicios y al ocio - Tráfico vehicular.
- Buenas infraestructuras - Ritmo de vida agitado.
- Mejores sistemas de transporte - Contaminación sonora.
- Mejor acceso de hospitales
Juan David Contreras…
En el caso mío, yo nunca he vivido en el campo, toda mi vida ha tenido desarrollo en la ciudad, pero mi mama si viene del campo y por las pocas
oportunidades que habían en el campo y por la cuestión de la violencia por la guerrilla se vino a vivir a la ciudad y ahí se estabilizó, pero hoy en día en
tiempos de coronavirus no se descarta la posibilidad de volver y trabajar en el campo.

Karen Sofía Claros…


En el caso de mi familia ambas son representativas, debido a que actualmente vivo en la ciudad y me he acoplado a la vida agitada, el ruido, la
contaminación, la inseguridad, su mejor educación y oportunidades que brinda , sin embargo me he visto involucrada en el campo porque mi familia en una
pequeña parte trabaja con la agricultura y he vivido casi toda mi vida en Acevedo que es un pueblo completamente cafetero, por ende, he evidenciado esta
vida rural donde se respira aire puro, aroma a café, noches silenciosas llenas de una brisa fresca ,la impotencia de no recibir ayudas del estado o tener que
viajar a las ciudades a buscar mejor educación como lo es en mi caso. Esta situación me hizo ver lo importante que es el campo para la ciudad, ya que si tú
ves muchas cosas de las que compramos en los supermercados provienen del campo, de un campesino que lo cultivo y es triste ver que muchas personas
ignoran el campo, lo ven como la parte marginada del país, humillan a el campesino, sin saber que ellos son los que sostienen la economía del país y
cosechan nuestros alimentos.

3) Yo creo que esta contingencia sirvió para destapar la fachada de la economía colombiana, ya que al paralizarse la economía por un mes dejó ver la
verdadera pobreza del país, que muchas personas no consideradas pobres hoy en día se quedaron sin trabajo y se declaran en quiebra. También
muestra los intereses del gobierno con la cuarentena inteligente que lo que busca es que el pueblo muera trabajando para que las familias elites no les
falte nada mientras están en sus casas a salva de la pandemia ;y si se abre la economía como lo quiere el presidente , las personas morirían
indudablemente por este virus y habría un alto nivel de contagio mucho peor al de ahora ,además si no se cumple correctamente un confinamiento
ahora que estamos en cuarentena mientras se pone en apuros al precario sistema de salud, mucho menos se cumplirá con las personas trabajando codo
a codo con las demás, y por el otro lado de la moneda esta continuar con el confinamiento y que las personas sin trabajos mueran por no poder
sustentarse.
Toda esta situación deja ver la economía tan desigual e inequitativa con la que se maneja el país; toda esta situación nos pone a reflexionar sobre el
trabajo de los gobiernos de los últimos años, porque se han preocupado por hacer crecer la economía y el PIB del país, pero esta economía crece es de
la mano de los grandes empresarios y no se reparte esa economía en la población marginada del país, porque mientras los empresarios Alejandro Santo
Domingo, Luis Carlos Sarmiento Angulo y Jaime Gilinski representan el 11,3% del PIB del país, o sea unos 32 mil millones de dólares, la economía crece
pero no crece la igualdad social, y así nunca disminuirá la pobreza en Colombia, ya que la pobreza extrema en el país es del 7,2% de la población del
país y la pobreza es del 27% de la población.