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1 INTRODUCCIÓN

El paisaje que actualmente observamos en el norte de Chile es el resultado del

trabajo sostenido de un conjunto de fuerzas y eventos naturales directamente

condicionados por la acción de la placa de Nazca sobre la Sudamericana, que

no solo le otorga características particulares de geomorfología, hidrología y

vegetación, sino que también determina los principales rasgos geotécnicos.

Se observan suelos distintivos a lo largo de Chile, tales como gravas de

terrazas fluviales, cenizas volcánicas (pumicita y trumao), mazacote en el

extremo austral y suelos salinos en el norte grande, todos ellos con

características propias que los llevan a diferenciarse de los suelos

sedimentarios convencionales.

Por otra parte, el auge poblacional ha obligado a intervenir y edificar sobre

estos depósitos naturales, extendiéndose a nuevas áreas, muchas veces con

solicitaciones crecientes. En este proceso, la ingeniería ha encontrado

problemas manifestados en daños estructurales toda vez que no se han

considerado las características singulares de estos suelos.

Este trabajo se centra en los suelos salinos del norte de Chile que fueron

inicialmente estudiados por Skorin (1971) y luego Tamblay (1983), quienes

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analizaron a través de ensayos de terreno las propiedades y comportamiento de

los suelos salinos de la ciudad de Antofagasta. Aunque estos estudios fueron

trabajos aislados, permitieron comprender y desarrollar criterios de ingeniería

geotécnica que se han implementado a través de la experiencia práctica.

Sin embargo, la variedad de sales y fábricas en la constitución de estos suelos

que existen en los depósitos salinos del norte de Chile, junto al desarrollo de

otros centros urbanos e industriales asociados a la minería, hacen necesario

nuevos estudios para orientar el análisis y evaluación de la influencia y

preponderancia de estos factores en el comportamiento geotécnico de obras de

ingeniería.

Este estudio presenta una nueva metodología para abordar los problemas

geotécnicos en suelos salinos, extendiendo el campo de los trabajos de Skorin

y Tamblay, quienes a través del análisis de las costras salinas de la ciudad de

Antofagasta ya permitieron incorporar el parámetro salinidad en estos suelos en

la ingeniería aplicada.

Se describen en este trabajo los factores geológicos, morfológicos,

hidrogeológicos y climáticos que han condicionado la génesis de los variados

depósitos salinos del Norte Grande, destacando los distintos tipos de suelos

salinos y los mecanismos que han derivado en la formación de cada uno de

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ellos, ya que condicionan la tipología y estructura natural existente en estos

suelos.

Posteriormente, a partir de la observación, estudio y evaluación de los

comportamientos de numerosos tipos de suelos salinos en ensayos de

laboratorio y terreno, en este estudio se definen nuevos parámetros geotécnicos

asociados a los diferentes factores estructurales “suelo – sal – aire” que

controlan el proceso de disolución de sales y la generación de asentamientos.

Se propone un modelo de fases que incluye modificaciones de la estructura del

suelo después de la disolución de sus sales, lo que, junto a ensayos de

comportamiento, permite cuantificar los parámetros de ingeniería para el diseño

de fundaciones y pavimentos en estos suelos. Asimismo, a partir del modelo de

fases se definen nuevos parámetros – índice adaptados para suelos salinos.

Se finaliza el trabajo con recomendaciones constructivas generales y con

lineamientos prácticos para abordar el problema de los suelos salinos como

subsuelo de fundación.

Cabe destacar que gran injerencia en la definición de el marco teórico –

experimental que se presenta, además de la lectura de trabajos previos

nacionales e internacionales, tuvo el hecho de observar en terreno diversos

depósitos salinos del Norte Grande chileno. Se visitaron localidades en Iquique,

Alto Hospicio, Matilla, Pica y Antofagasta, llegando incluso a visitar los salares

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de la cordillera nortina. Se conoció cómo se trataba el problema a niveles

prácticos de ingeniería, constructivos e investigativos a través de visitas y

entrevistas con profesionales de los rubros mencionados y con centros

académicos como la Universidad Católica del Norte. De todas estas

experiencias se extrajeron nuevas ideas y enfoques que finalmente

configuraron lo planteado. En un inicio, y debido a la lectura de los textos de

Skorin y Tamblay, se trasladó a terreno en busca de las costras salinas y los

perfiles coluviales/aluviales referidos en esos trabajos, pero además de

encontrarlos en Antofagasta, se conocieron los grandes espesores salinos de

Alto Hospicio y las rocas diaclasadas con sales cristalizadas en sus fracturas de

Iquique, ampliando la visión que en un comienzo se tenía. Es probable que en

futuros trabajos y campañas de terreno se conozcan nuevos tipos de depósitos

salinos (con sus respectivas tipologías estructurales) que sugieran cómo

continuar afinando las definiciones aquí planteadas, así como también las

metodologías de ensayos para fines de ingeniería.

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2 DESCRIPCIÓN DEL MECANISMO DE COLAPSO POR DISOLUCIÓN DE

SALES

El mecanismo de colapso en estos suelos se manifiesta como asentamientos

de variada magnitud que resultan de la disolución de las sales presentes en la

estructura del suelo. Es necesario por ende, iniciar este análisis por la

observación de los daños observados por este efecto en diversas obras de

ingeniería.

Casos como las fallas en la población de la Base Aérea Los Cóndores y en las

pistas de aterrizaje del aeropuerto de la FACH de Iquique, así como en las

poblaciones Punta Angamos y Corvallis de Antofagasta (figuras 1, 2 y 3), son

claros ejemplos de esta problemática. El colapso estructural causado por la

disolución de sales en el suelo de fundación, ha sido en todos estos casos la

causa de daños que no solo afectan a la ingeniería y construcción, sino que

además pueden involucrar severos perjuicios económicos y sociales con

alcances incluso políticos.

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Figura 1. Asentamientos del terreno de fundación y agrietamiento de viviendas.
Población de un campamento minero en las cercanías de Antofagasta.

Figura 2. Asentamientos diferenciales en pavimentos por disolución de sales.


Antofagasta. (Tamblay, 1983)

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Figura 3. Asentamientos del terreno de fundación causado por fugas en
matrices de agua potable. Población Corvallis. Antofagasta. (Tamblay, 1983).

El suelo salino posee en su estado sólido y cristalizado características de alta

rigidez, elevada resistencia al corte y gran capacidad de soporte debido al

efecto cementante de las sales. Esta rigidez es tan alta que en la mayoría de

los casos las excavaciones deben hacerse mediante tronaduras o con ayuda de

cinceles de percusión en retroexcavadoras.

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Sin embargo, cuando el agua disuelve las sales, estas propiedades de

ingeniería se reducen drásticamente, originando grandes deformaciones

generadoras de daños, siempre asociados a asentamientos diferenciales.

En la mayoría de los casos, las aguas provienen de intervenciones

antropomórficas, es decir, causadas por el hombre. Entre estas acciones se

destacan riego de jardines, fallas en tuberías de alcantarillado y agua potable,

así como otras fuentes tales como áreas de lavado de ropa o vehículos

motorizados.

Cabe destacar que la influencia de algunos eventos naturales metereológicos

tiene una incidencia poco significativa, ya que la ocurrencia de lluvias en las

áreas habitadas del Norte Grande de Chile es prácticamente nula. Además, en

la primera región, el agua superficial que escurre constantemente ha logrado

lavar las sales de los terrenos cercanos a las numerosas quebradas existentes,

como por ejemplo en las quebradas de Azapa, de Vítor o de Camarones. Estos

escurrimientos desembocan en el Océano Pacífico, adquiriendo mayor caudal

durante los meses estivales en que se desarrolla el fenómeno metereológico

conocido como Invierno Boliviano.

Además, algunas de estas sales, entre ellas los sulfatos y los cloruros, no solo

pueden provocar daños estructurales asociados a los colapsos, sino que actúan

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como agentes corrosivos sobre las armaduras y el hormigón de las estructuras.

Estos efectos, que no constituyen parte de este estudio, adquieren mayor

efectividad una vez que los asentamientos han activado grietas en el hormigón

de las obras enterradas.

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3 GÉNESIS, DISTRIBUCIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE LOS DEPÓSITOS

SALINOS

3.1 Origen Geológico

Para comprender y describir el relieve y las condiciones geomorfológicas

actualmente existentes, resulta necesario conocer los mecanismos y teorías

asociadas que dan cuenta del proceso geológico que se ha desarrollado en el

país durante millones de años.

El conocimiento de estos eventos, aunque sea desde una perspectiva general,

permite una comprensión geotécnica más amplia y fundamentada, lo que por un

lado lleva a comprender mejor las características propias del subsuelo a

estudiar, y por otro, permite definir metodologías de ensayos orientados a

cuantificar los potenciales problemas geotécnicos que los depósitos conllevan.

En este capítulo se presenta una recopilación de trabajos de geología y

entrevistas personales con geólogos que explican la formación del norte

grande, así como los factores climáticos, hidrogeológicos y morfológicos que

han originado los depósitos salinos. En especial, el trabajo realizado por los

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geólogos Hervé y Corvalán en el texto “Large Dams in Chile” ha sido un

documento fundamental en la descripción que se presenta a continuación.

La zona geográfica que actualmente es ocupada por el territorio chileno se

caracteriza por ser una zona de intensas solicitaciones y eventos tectónicos,

sedimentarios, magmáticos, metamórficos y sísmicos.

Se estima que a fines de la era Paleozoica (280 a 240 millones de años atrás),

en la costa oeste del entonces supercontinente denominado Gondwana,

eventos magmáticos y tectónicos habrían causado un intenso metamorfismo en

los grupos de rocas que conformaban el Paleo-Océano Pacífico. Debido a

levantamientos posteriores, se han encontrado rocas basálticas metamórficas

en la zona de Pichilemu que datan de aquella época. También existe evidencia

de rocas sedimentarias de edad Paleozoica, las que se han asociado a posibles

depositaciones fluviales en cuencas existentes en el borde oeste del

Gondwana. En esa era, grandes intrusiones ígneas se produjeron hacia el este

en la corteza terrestre conformando importantes flujos volcánicos, formando las

primeras montañas.

En la era geológica posterior, esto es en el Triásico (220 a 190 millones de

años), se habrían producido tres importantes eventos: (a) una intensa

denudación y erosión de las montañas paleozoicas en la cual los coluvios

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resultantes se depositaron en cuencas cerradas, causando un “aplanamiento”

del relieve. Esta situación se ha explicado a partir de la datación de numerosas

rocas sedimentarias continentales atribuidas a esta era geológica; (b) una

intensa actividad volcánica habría originado la intrusión de magma en las

fisuras de la corteza terrestre originando grandes depósitos de lavas por sobre

este relieve plano, y (c) nuevamente asociado a la erosión de las montañas

paleozoicas y a la nivelación del terreno, el Océano Pacífico ingresa desde el

oeste hacia el continente, inundando las cuencas occidentales. Actualmente,

este evento se ha comprobado con la localización, en la zona de la Cordillera

de la Costa, de rocas sedimentarias marinas y fósiles de moluscos datados de

aquella era Triásica.

Al final de la era Triásica, y a comienzos de la Jurásica, esto es, hace 190

millones de años, se habría desarrollado una enorme cuenca en la zona que

actualmente se conoce como la Depresión Intermedia y que va desde el Norte

grande hasta el paralelo 39º S (latitud de Pucón). Es en esta era en donde el

Paleo-Océano Pacífico ingresa al interior del continente inundando la mayor

parte del actual territorio nacional (Figura 4). Se estima que la presencia marina

habría tenido una duración de 50 millones de años, lo que explica el origen de

numerosas rocas sedimentarias marinas y la existencia de los actuales fósiles

que es posible encontrar en varias zonas de la Cordillera de Los Andes,

específicamente en los Andes Central (cajón del Maipo). Junto a esta invasión

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marina, también se desarrolla en esa era una importante actividad volcánica en

el oeste del continente.

Figura 4. Avances y Regresiones del Mar (Corvalán & Hervé)

A finales de la era Jurásica (140 millones de años), el océano comienza a

retirarse del continente provocando la formación de importantes depósitos

evaporíticos en la zona norte y central andina, tales como los depósitos de

anhidrita y yeso. Estos hechos permiten explicar la génesis de algunos de los

variados depósitos salinos presentes en el Norte chileno.

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Posterior a este retiro marino y a la formación de depósitos evaporíticos, habría

tenido lugar una segunda ingresión marina, esta vez con una duración de 6

millones de años. Pasado este periodo de tiempo, el continente habría

emergido definitivamente, dando paso a las acciones tectónicas, magmáticas y

sísmicas que comenzaron a conformar los actuales relieves geomorfológicos.

A comienzos del Terciario (90 a 45 millones de años atrás), emergen los

grandes conos volcánicos y se producen grandes efusiones de lava, brechas y

tobas de composiciones riolíticas, andesíticas y basálticas. Estos depósitos

extrusivos, en conjunto con sedimentaciones continentales, se depositan a lo

largo del territorio chileno originando diferentes formaciones geológicas.

Además de esta fuerte presencia magmática, otro factor relevante en la

conformación de los relieves es el tectonismo, donde grandes fuerzas de

compresión deforman y pliegan estos depósitos volcánicos y sedimentarios,

originando lo que se conoce como la Paleo-Cordillera de Los Andes.

Posteriormente, la significativa erosión y denudación habrían configurado estos

paleo-relieves.

Sin embargo, la sostenida acción de las fuerzas tectónicas de compresión

durante el terciario continuó produciendo los procesos de plegamiento y

deformación de la corteza del continente, causando nuevos levantamientos de

la Cordillera de Los Andes. La inyección de grandes masas ígneas, y la

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consiguiente formación de batolitos también se atribuye a esta era geológica,

así como la formación de numerosas vetas de minerales, como por ejemplo de

cobre y plata.

En el Norte de Chile, estos plegamientos también habrían dado origen a la

formación de la actual Cordillera de Domeyko por el este y al imponente

solevantamiento de la Cordillera de la Costa por el oeste, provocando

numerosas cuencas que serían posteriormente rellenadas con materiales

lacustres salinos, originando así las condiciones para la posterior formación de

los salares pre-andinos y los depósitos de la Pampa. La fuerte erosión presente

habría a su vez contribuido a la acumulación de sedimentos en las cuencas y al

enriquecimiento de los paleo-cauces con abundantes sales disueltas en sus

aguas.

A fines del Terciario y comienzos del Cuaternario (2 a 6 millones de años atrás),

se habría formado una serie de lagos a diferentes niveles. Se especula, a través

de la investigación de fósiles encontrados que dan cuenta de la flora y fauna de

la época, que el clima en ese entonces sería similar al actual clima de la IV

Región. Las redes fluviales que conectaban a estos lagos habrían logrado

erosionar sectores de la Cordillera de Domeyko y de la Costa, causando el

ingreso y retiro del mar. De esta forma, se habrían depositado importantes

conglomerados fosilíferos, areniscas y limos calcáreos.

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El geólogo alemán Juan Brüggen (1963) postula que en la II Región, al este de

la Cordillera de la Costa (en la desembocadura del Río Loa), habría existido un

enorme lago denominado Gran Lago de la Soledad (Figura 5). Este postulado

se basa en la medición del relieve de la cuenca existente, la observación de los

sedimentos y por la presencia de los actuales salares Pintados, Bellavista,

Llamara y Salar Grande. En épocas de mayor presencia de agua estos dos

últimos salares habrían formado parte de este Gran Lago de la Soledad.

Depósitos de suelo fino de gran extensión se habrían depositado en forma

lagunar represados por la Cordillera de la Costa.

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Figura 5. El Gran Lago Soledad (Ref. 6, Brüggen)

Desde el Cuaternario al Reciente, la actividad volcánica en el norte ha originado

importantes conos volcánicos, configurando las principales y más altas cumbres

de la Cordillera de Los Andes. La erosión, que hasta el día de hoy es intensa en

el norte debido a la escasez de protección natural de las rocas frente a agentes

meteorizantes tales como el viento, los altos gradientes de temperatura entre el

día y la noche, y los ciclos de hielo y deshielo en la alta cordillera, entre otros,

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habría actuado sobre las antiguas formaciones rocosas hasta alcanzar el relieve

actual, lo que ha traído consigo la depositación de sedimentos aluviales,

coluviales y lacustres.

Hacia el Reciente, el clima se ha tornado más árido, evaporando los cauces

superficiales, así como los lagos antes existentes. Los cauces actuales, salvo

excepciones tales como el río Loa, se desarrollan subterráneamente. De esta

forma, la concentración de sales de los lagos aumentó considerablemente,

conformando los actuales salares.

Hacia el oeste del continente se habría configurado la actual Planicie Costera

constituida por depósitos salinos originados por las constantes regresiones e

ingresiones marinas, interestratificadas con depósitos coluviales provenientes

de los taludes de la Cordillera de la Costa.

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3.2 Geomorfología, Clima e Hidrología del Norte Grande

a) Morfología del Terreno

La morfología del terreno también juega un rol importante en la formación y

depositación de las sales. En la actualidad, en el Norte Grande de Chile es

posible distinguir cinco zonas. De oeste a este, ellas son:

- Planicie Costera

- Cordillera de la Costa

- Valle Central

- Precordillera o Cordillera de Domeyko

- Cordillera de los Andes

En la imagen satelital de la Figura 6 y en el perfil geomorfológico de la Figura 7

se distinguen claramente estas unidades geológicas, las que son descritas en

detalle en páginas siguientes.

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Figura 6. Imagen satelital del Norte Grande Chileno.

Figura 7. Perfil esquemático geomorfológico del Norte Grande de Chile.


(“Depósitos de Nitratos y Salares en Chile”. SERNAGEOMIN.)

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i) Planicie Costera

La planicie costera corresponde a una franja de ancho reducido pero variable

ubicada al oeste del continente y que se encuentra en contacto directo con el

Océano Pacífico.

Como ya ha sido mencionado anteriormente, la acción de las fuerzas tectónicas

activadas por la acción de la Placa de Nazca sobre la Sudamericana, ha

ocasionado un abrupto solevantamiento de la Cordillera de la Costa,

restringiendo significativamente el ancho de la Planicie Costera. Se observa que

estas elevaciones alcanzan 700 a 800 metros de altura ya en las proximidades

de la costa. Incluso, en ciertas latitudes, como por ejemplo en el límite norte de

la ciudad de Iquique, este solevantamiento ocurre en el contacto con el borde

marino, eliminando totalmente la presencia de la planicie costera continental.

Este levantamiento origina imponentes taludes naturales con ángulos del orden

de 50° a 60°.

Los materiales geotécnicos predominantes en esta zona son suelos granulares

de origen coluvial o escombros de falda provenientes de la erosión que sufren

los taludes de la Cordillera de la Costa. Por otra parte, también es posible

encontrar arenas originadas por la acción erosiva o meteorizante del mar sobre

las rocas costeras y material granular de grano medio a fino depositado

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eólicamente, como por ejemplo las arenas del cerro Dragón en Iquique. Estos

materiales geotécnicos se han depositado sobre el batolito basal de relieve

irregular, que en muchos casos aflora a la superficie, como por ejemplo en la

península de Cavancha, en Iquique.

La fuerte influencia del mar en esta zona es un aporte constante de sales

solubles, las cuales cristalizan y cementan el material coluvial, dando origen a

las costras salinas. Además del aporte superficial de sales de mar, también

acuíferos subterráneos aportan a esta costra a través de la ascensión de sales

por capilaridad.

Hay que hacer notar que es precisamente en la planicie costera donde se

ubican los principales centros urbanos del Norte Grande, como es el caso de

las ciudades de Antofagasta, Tocopilla, Iquique y Arica.

Cabe mencionar que la morfología de la zona correspondiente a Arica difiere de

la descrita en los párrafos anteriores, ya que a pesar de ubicarse en la zona

costera, no existe el abrupto solevantamiento de la Cordillera de la Costa. De

esta forma, numerosas quebradas, como por ejemplo las de Azapa, Vitor,

Camarones y de Tana, alcanzan al océano depositando suelos finos, en

particular durante los meses de enero y febrero donde los cauces aumentan

por efecto del invierno altiplánico.

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ii) Cordillera de la Costa

Al este de la planicie costera se desarrolla la Cordillera de la Costa.

Se distinguen diferentes alturas desde Arica a Copiapó. Mientras que en Arica

se observa una topografía plana atravesada por numerosas quebradas, es más

al sur, específicamente en el sector de Iquique y la Pampa del Tamarugal,

donde el solevamiento de esta unidad geológica alcanza sus mayores alturas -

alrededor de los 800 m. Desde la II a la III Región se produce una leve

disminución de esta altura, alcanzando frente a Copiapó un promedio de 700

m.s.n.m.

A diferencia de los pronunciados taludes del borde occidental de la Cordillera de

la Costa, hacia el interior la inclinación se torna más gradual y reducida.

iii) Valle Central

Al este de la Cordillera de la Costa se desarrolla el Valle Central, que

corresponde a una extensa franja de varios kilómetros de ancho, con una

elevación promedio de 600 m.s.n.m. Posee una leve pendiente creciente hacia

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el oriente. La Pampa del Tamarugal es una zona característica dentro de este

Valle Central, también conocido como Depresión Intermedia.

El material geotécnico que se encuentra en esta zona corresponde a suelos

granulares gruesos, con lentes de arcilla en la zona oeste del Valle Central, y

suelos granulares o escombros de falda en la zona este. Todos estos suelos se

han depositado por encima de rocas de origen volcánico, tales como las

formaciones riolíticas de lavas terciarias y cuaternarias.

Figura 8. Depósitos coluviales de gravas, camino a Colchane.

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iv) Precordillera o Cordillera de Domeyko

Al este del Valle Central, se levanta a una altura de entre 2000 y 3000 m.s.n.m.

la Precordillera o Cordillera de Domeyko, en medio de la cual se han

desarrollado planicies y cuencas endorreicas, que al no permitir el drenaje de

las aguas superficiales hacia zonas de menor elevación favorecen la

depositación salina.

Es por esto que en esta zona existen numerosos salares, destacándose el Gran

Salar de Atacama en la II Región, y el Salar del Huasco en la I Región.

Cabe destacar que las litologías típicas de las rocas que se encuentran en esta

zona corresponden a rocas volcánicas extrusivas (principalmente cenizas

volcánicas, en particular tobas e ignimbritas) sobre las cuales se depositaron

suelos de origen coluvial y aluvial. La mineralogía de estas rocas cordilleranas y

precordilleranas es un factor importante dentro de las teorías geológicas que

explican el origen de las sales solubles que posteriormente llevan a conformar

los diversos depósitos salinos.

Ciudades como Calama y El Salvador se ubican en esta zona rica en

yacimientos mineros metálicos (cobre y plata) y no metálicos (cloruros, yodo,

boratos, yeso, etc.).

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v) Cordillera de los Andes

Al este de la Precordillera se levanta la Cordillera de Los Andes, donde existen

numerosas cumbres de montañas y volcanes que alcanzan alturas por sobre

los 5.500 m, destacándose el Llullaillaco (6.739 m), el Incahuasi (6.621 m) y el

imponente Nevado Ojos del Salado (6.893 m).

Al igual que en la zona de la Precordillera, en la Cordillera de Los Andes

también se desarrollan cuencas endorreicas y las litologías de las rocas

presentes son de origen volcánico extrusivo.

b) Clima Preponderante

En general, el clima del Norte Grande corresponde al del tipo árido-desértico,

distinguiéndose cuatro subclimas a lo largo de un perfil transversal. De poniente

a oriente se tienen los siguientes subtipos climáticos.

i) Clima Desértico Costero Nuboso.

Este subtipo climático se localiza en el sector de la Planicie Costera. Se

caracteriza por presentar abundantes y espesas nieblas matinales, fenómeno

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denominado localmente “camanchaca”. La corriente fría de Humboldt, que se

desarrolla en aquellas latitudes del Océano Pacífico, es responsable de originar

la camanchaca.

Las temperaturas medias anuales resultan en torno a los 18º C, presentando

reducida variación entre máximas y mínimas a lo largo de todo el año. Las

máximas precipitaciones anuales registradas en la Planicie Costera han

alcanzado 2,6 mm, en tanto que la cantidad de agua caída en un año normal no

supera un milímetro.

ii) Clima Desértico Interior

Este subtipo climático existe en el Valle Central, esto es en la Pampa, a una

altura por sobre los 1.000 m.s.n.m. y no se ve influenciado por el océano

costero. Por esto, se caracteriza por ser un clima de extrema aridez, en donde

las precipitaciones anuales son nulas y las temperaturas medias alcanzan los

18º C. A diferencia del Clima Desértico Costero, en este subtipo climático el

gradiente de temperatura es muy alto, alcanzando los 35º C de día y bordeando

los 0º C por la noche. Los días se caracterizan por cielos absolutamente

despejados y mucha luminosidad, presentando una humedad relativa promedio

del 50%.

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iii) Clima Desértico Marginal de Altura

Este subtipo climático se localiza por sobre los 2.000 m de altura. Debido a ello,

las temperaturas son más atenuadas presentando una media anual de 10º C.

Nuevamente el gradiente diario de temperatura alcanza un valor significativo.

En este subtipo se tienen lluvias que fluctúan entre los 50 y 100 mm anuales,

concentrándose en los meses de verano producto del fenómeno climático

denominado el Invierno Boliviano, en donde intensas tormentas eléctricas y

precipitaciones se desarrollan sobre la Cordillera de Los Andes y el Altiplano

Boliviano. En el gráfico de la Figura 9 se detalla el agua caída media mensual

medida en la Estación Pluviométrica de Putre, pueblo ubicado geográficamente

en una zona en la que predomina este tipo de clima.

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Figura 9. Precipitaciones Medias Mensuales registradas en

Estación Pluviométrica de Putre (Dirección General de Aguas, MOP)

iv) Clima de Estepa en Altura

Este subtipo climático se localiza en el sector altiplánico y Cordillerano del Norte

Grande, por sobre los 3.000 m de altura. La principal característica es el

aumento de las precipitaciones, que alcanzan 300 mm de agua caída al año. Al

igual que en el subclima Desértico Marginal de Altura, las precipitaciones se

concentran principalmente en los meses de Enero y Febrero producto del ya

mencionado Invierno Boliviano. Durante la noche, las temperaturas descienden

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varios grados bajo cero, mientras que por el día no superan los 20º C. La

temperatura media anual es de 9º C.

c) Hidrogeología General del Norte Grande.

A lo largo de todo el país, los flujos de agua superficial y subterránea escurren

por lo general de este a oeste. En el Norte Grande esta situación también se

hace presente, sólo que debido al clima desértico, la mayor parte del flujo se

desarrolla a través de acuíferos subterráneos.

A grandes rasgos, podemos describir la hidrogeología del Norte Grande a

través de un corte transversal entre las ciudades de Iquique y Antofagasta.

El acuífero en esta sección, compuesto además por coluvios y escombros de

falda superficiales, se mueve en dirección este a oeste hasta la depresión del

Valle Central (Pampa del Tamarugal).

En la parte alta (zonas cordilleranas y pre-cordilleranas) se destacan rocas

volcánicas fracturadas y meteorizadas cuyas litologías y estructuras principales

corresponden a coladas, brechas y tobas andesíticas de permeabilidad media,

asociadas al periodo Terciario y Cuaternario (ver acápite 3.1).

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Al este del Valle Central, predominan los estratos acuíferos compuestos por

material coluvial grueso como rodados, escombros de falda y arenas,

disminuyendo los tamaños de partículas hacia el oeste del Valle Central, donde

se encuentran grandes depósitos de arcillas y limos sedimentados en el borde

oriental de la Cordillera de la Costa. Dentro de estos estratos de material fino,

se aprecian intercalaciones de lentes de arena, los que actúan como canales

artesianos para el escurrimiento de las aguas subterráneas. En esta zona, la

Cordillera de la Costa actúa como dique natural embalsando las aguas que

vienen desde el oriente, las cuales a su vez drenan lenta y subterráneamente

en sentido norte-sur hasta desembocar por la cuenca del Río Loa, único río

nortino (a excepción de la zona de Arica) que logra desembocar al Océano

Pacífico.

El agua que escurre a través de los acuíferos del Valle Central permite el

crecimiento de Pimientos y Tamarugos (Pampa del Tamarugal), e incluso en

algunas localidades estas aguas subterráneas afloran a la superficie, como en

el oasis de Pica (Figura 10) y en zonas puntuales del borde occidental del Valle

Central, como se ilustra en la fotografía de la Figura 11, en las cercanías de

Pozo Almonte.

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Figura 10. Oasis de Pica, Iª Región. Fotografía Tomada desde la Precordillera

Andina.

Figura 11. Afloramientos de aguas subterráneas y presencia de material fino.

Pozo Almonte, Iª Región.

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Esta configuración descrita se encuentra sedimentada por sobre un estrato

impermeable compuesto por sedimentos altamente litificados del Terciario y por

la roca volcánica basal.

El esquema de la Figura 12 de Brüggen ilustra la hidrogeología de la Pampa del

Tamarugal descrita en una escala tal que se consideran sedimentaciones

Terciarias y Cuaternarias depositadas por sobre la roca basal. En la Figura 13

se detallan solamente las depositaciones Cuaternarias Recientes.

Figura 12. Esquema Hidrogeológico del Valle Central del Norte Grande.

Depósitos Terciarios y Cuaternarios (Brüggen)

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Figura 13. Esquema Hidrogeológico del Valle Central del Norte Grande

Depósitos Cuaternarios Recientes (Brüggen).

Como hemos visto anteriormente, hacia el norte del río Camarones la Cordillera

de la Costa pierde sus grandes elevaciones, siendo atravesada por numerosas

quebradas como las del mismo Río Camarones, las Quebradas de Vitor y de

Azapa, y la del Río Lluta.

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3.3 Observaciones sobre la Génesis de los Depósitos Salinos

Teniendo en cuenta todo el proceso geológico descrito, así como también las

condiciones actuales de morfología del terreno, clima e hidrogeología, el origen

de las sales presentes en los depósitos salinos del norte de Chile puede

entenderse a partir de los cuatro procesos que se detallan a continuación.

3.3.1 Procesos Evaporíticos Antiguos.

Como se ha mencionado en el acápite 3.1, durante la Era Jurásica se habría

producido una ingresión marina al continente inundando gran parte de la actual

depresión central del país. Durante la retirada del océano, depósitos de sales

comenzaron a formarse a medida que la radiación solar evaporaba las aguas

saturadas de sales de las cuencas.

Los mantos de yeso y anhidrita (sulfatos de calcio) de la Cordillera de Los

Andes en el norte y centro del país se habrían depositado debido a este

fenómeno, al igual que los estratos sedimentarios que presentan una

significativa cantidad de carbonatos (rocas evaporíticas carbonatadas, calcitas)

y cloruros. Desde un punto de vista geológico, la presencia de minerales cuyos

componentes principales son carbonatos, cloruros e iones de calcio se puede

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relacionar directamente con ambientes sedimentarios lacustres o marinos

expuestos a altas tasas de evaporación.

3.3.2 Movilidad Salina Superficial y Subterránea

A diferencia del tipo de proceso anterior, este fenómeno natural se asocia a

épocas recientes y consiste en el transporte de sales disueltas en las aguas de

cauces superficiales y subterráneos y luego depositadas en cuencas

endorreicas de alta tasa de evaporación.

Estas aguas, al escurrir preferentemente de este a oeste van salinizándose

debido a la lixiviación y disolución de las sales presentes en rocas fracturadas

de origen volcánico, rocas carbonatadas y otras formaciones sedimentarias

evaporíticas existentes a lo largo de su cauce.

Lo expresado anteriormente se puede observar en las Figuras 14 a 19,

provenientes de estudios hidrogeológicos y de calidad de agua realizados por la

Dirección General de Aguas, del MOP (Ref. 16), donde se presentan gráficos

de concentración de sales cloruros y sulfatos registrados a lo largo de los

cauces de los ríos Lluta (Iª Región) y Loa (IIª Región) y de la Quebrada de

Tarapacá, en la Pampa del Tamarugal. Se aprecia en estos tres casos que la

36
concentración de las sales se enriquece a medida que los cauces se mueven

hacia el poniente.

En contenido de sales presentes en las rocas que conforman los cauces de


estos ríos ha sido analizado, y sus resultados que aparecen en

Tabla 1 confirman la validez de esta hipótesis (Erickssen, 1963).

37
Figura 14. Concentración de Cloruros. CUENCA DEL LLUTA, Iª

REGIÓN. (DGA).

Figura 15. Concentración de Sulfatos. CUENCA DEL LLUTA, Iª


REGIÓN. (DGA).

38
Figura 16. Concentración de Cloruros. CUENCA QDA. TARAPACA, Iª REGION
(DGA).

Figura 17. Concentración de Sulfatos. CUENCA QDA. TARAPACA, Iª


REGIÓN. (DGA).

39
Figura 18. Concentración de Cloruros. CUENCA DEL LOA, IIª REGIÓN. (DGA).

Figura 19. Concentración de Sulfatos. CUENCA DEL LOA, IIª REGIÓN. (DGA).

40
Tabla 1. Análisis Químico de Tobas Volcánicas de la Cordillera de Los Andes

en la Provincia de Tarapacá (Erickssen, 1963)

Muestra de Muestra de Muestra de

Mocha Mamiña Pachica

Sales Solubles
0.0498 0.1930 0.1250
Totales

Nitratos (NO3) 0.0008 0.0014 0.0018

Cloruros (Cl) 0.014 0.0312 0.0213

Sulfatos (SO4) 0.0041 0.0660 0.0512

Calcio, (CaO) 0.0020 0.0066 0.0029

Otros iones 0.0033 0.0044 0.0084

41
(Los valores corresponden a la razón en peso de las sales en relación al

total de la muestra extraída).

El efecto de lixiviación y disolución de sales se ve acrecentado por la intensa

meteorización a que son sometidas estas rocas por efecto del clima,: elevados

gradientes de temperatura, intensos vientos (denudación eólica) y formación de

cristales de hielo entre grietas. La lixiviación de sales se ve favorecida también

debido a que la actividad volcánica de la zona genera altos gradientes

geotermales en las aguas subterráneas que aparecen ocasionalmente en la

superficie en forma de aguas termales, geisers o fumarolas.

Cuando las cuencas endorreicas se encuentran en cotas más elevadas, los

aportes de agua resultan mayores, por lo que estas cuencas no sólo son

rellenadas con sedimentos insolubles y sales cristalizadas (como es el caso de

los depósitos de nitratos), sino que también al acumular agua líquida salobre,

dan origen a los numerosos salares y lagos andinos (Lago Chungará en la Iª

Región) existentes en el Norte Grande chileno. En la fotografía de la Figura 20

se aprecia el Salar del Huasco, en la Iª Región.

42
Figura 20. Salar del Huasco. Ubicado a 3.800 m.s.n.m. en la Iª Región.

En el esquema de la figura siguiente se resumen los conceptos planteados.

43
Figura 21. Esquema Hidrogeológico del Norte de Chile en la formación de

Depósitos Salinos.

3.3.3 Depositaciones Marinas Recientes

La presencia del Océano Pacífico actúa como un aporte directo de sales

solubles al continente, siendo la zona de la Planicie Costera la más afectada.

Este aporte se puede dividir en dos principales mecanismos de traslado e

inclusión de sales a los suelos del continente: a través de la neblina o

“camanchaca”, y/o mediante la salinización de la napa freática en dichas áreas

continentales.

44
El fenómeno de la “camanchaca” consiste en el “levantamiento” y transporte por

vía aérea de partículas de sal (principalmente cloruro de sodio) del Océano

Pacífico disueltas en gotas de neblina. Además del constante efecto de la brisa

marina sobre toda la costa chilena, durante la noche, en el Norte Grande, se

levanta una espesa neblina conocida popularmente como “camanchaca”. Esta

capa húmeda es capaz incluso de sobrepasar el abrupto solevantamiento que

posee la Cordillera de la Costa y alcanzar el Valle Central. Durante la mañana,

la “camanchaca” se desvanece dando paso a los rayos del sol. Este ciclo se

repite a diario, humedeciendo la superficie del terreno por las noches y

secándola durante el día.

El agua condensada durante este proceso infiltra a través de los suelos

existentes, que corresponden en su mayoría a coluvios permeables originados

de la meteorización del borde poniente de la Cordillera de la Costa, aunque

también pueden ser materiales granulares finos depositados eólicamente (como

por ejemplo en el Cerro Dragón en Iquique), rocas fracturadas e, incluso, el

mismo material superficial que constituye los taludes de la Cordillera de la

Costa. La radiación solar que aparece durante el día evapora estos pequeños

volúmenes de agua salina infiltrada, originando la cristalización de las sales.

Por otra parte, la sal proveniente del mar disuelta en las napas freáticas,

también cristaliza en torno al material insoluble existente (coluvios, arenas,

45
rocas fracturadas, etc.) al subir por capilaridad hacia la superficie y evaporarse

al alcanzar mayores temperaturas.

Estos dos fenómenos dan origen a la típica costra salina de la Planicie Costera

estudiada por Skorin y Tamblay. En el capítulo 5 se describe en mayor detalle el

comportamiento geotécnico de estos depósitos.

La Tabla 2 muestra un análisis químico de la camanchaca realizado en la

ciudad de Antofagasta (Erickssen, 1963). En este estudio se obtuvo una

muestra de 2 litros mediante la condensación de la niebla en mallas de finas

fibras de nylon. Es posible observar que los aniones de cloruros (Cl), sulfatos

(SO4) y nitratos (NO3), y cationes sodio (Na) y calcio (Ca), se encuentran

presentes en relativa abundancia.

46
Tabla 2. Análisis Químico sobre muestra de Camanchaca. Antofagasta.

(Ref. 12, Erickssen, 1963).

CONCENTRACION
IONES
(mg / l)

Ca2+ 12

Mg2+ 6.1

Na+ 30

SO42- 32

Cl- 46

NO32- 19

Otros 17.3

Total sólidos disueltos 154

pH a 23ºC 6.80

3.3.4 Depositaciones Provenientes de la Atmósfera

Estudios recientes (Humberto Fuenzalida, 2004) han demostrado que

fenómenos metereológicos también originan la precipitación de sales solubles,

específicamente nitratos. Durante el invierno altiplánico y a causa de las

intensas tormentas eléctricas que se producen en el Altiplano, el nitrógeno y el

oxígeno que se encuentran en la atmósfera en estado gaseoso se enlazan

47
químicamente debido a la elevada energía desarrollada en la atmósfera durante

estos eventos climáticos. Así, la nueva sucesión de reacciones químicas

atmosféricas darían como resultado valores de concentraciones de nitratos

suficientes para que ellos precipiten y sean transportadas a través de cauces

superficiales o subterráneos según la forma descrita en acápite 3.3.2.

Cabe destacar que estos fenómenos naturales descritos por separado en este

capítulo, pueden haber contribuido solos o agrupados en la formación de la

mayor parte de los depósitos salinos existentes en el norte de Chile.

48
4 ZONIFICACIÓN TENTATIVA Y CARACTERÍSTICAS DE LOS

DEPÓSITOS SALINOS

El fenómeno natural que origina la depositación de los suelos salinos también

influye directamente en la estructura y fábrica “suelo – sal – aire” resultante,

tanto en la mineralogía de los suelos insolubles como en la distribución y

propiedades de las sales.

Los depósitos salinos se pueden clasificar de acuerdo al tipo de depositación en

los siguientes grupos:

a) Lagos de agua salada secos (Salares).

b) Lagos Subterráneos (Pampa del Tamarugal)

c) Depósitos de nitratos.

d) Rellenos coluviales/aluviales.

e) Lentes arenosos eólicos.

f) Depósitos marinos.

g) Rocas sedimentarias evaporíticas.

h) Depositaciones salinas sobre rocas y en diaclasas.

49
En la Tabla 3 se describe cada depósito salino clasificado anteriormente,

asociado a los eventos naturales (descritos en el acápite 3.3) que habrían

originado su formación.

Así por ejemplo, cada tipo de depósito aquí indicado deberá ser analizado y

descrito con sus características principales claramente diferenciadas.

Tabla 3. Tipo de Depósito Salino en relación al Origen Geológico de las Sales

Solubles Presentes.

Génesis Salina Tipo de Depósito Salino

Rocas Sedimentarias Evaporíticas


Procesos Evaporíticos Jurásicos
Depósitos Marinos

Salares

Movilidad Salina en Cauces Superficiales Lagos Subterráneos

y Subterráneos Depósitos de Nitratos

(*) Depositaciones Salinas sobre Rocas y en

Diaclasas

Rellenos Coluviales/Aluviales de la Planicie

Costera
Contribución directa del Mar
Lentes Arenosos Eólicos
(*)
Depositaciones Salinas sobre Rocas y en

Diaclasas

Fenómenos Atmosféricos
Depósitos de Nitratos
(*)

(*) Se incluyen los procesos evaporíticos recientes.

50
Además, en la Figura 22 se presenta un perfil del norte de Chile en el cual se

esquematiza de manera general la distribución espacial de los depósitos

salinos. Estas depositaciones se han producido en su gran mayoría en franjas

longitudinales con orientaciones norte-sur a causa de los procesos tectónicos y

sedimentarios que han configurado la geomorfología de esta parte del Norte

Grande de Chile. Podemos apreciar cómo muchos de los depósitos se

encuentran ubicados en cuencas endorreicas topográficas naturales, en donde

las aguas saturadas con variados tipos de sales se acumulan y estancan, para

luego cristalizarse a causa de las altas tasas de evaporación.

Figura 22. Esquema de distribución de Depósitos Salinos. (Ref. 29, Tamblay,


1983)
De esta forma, el relieve transversal del país y las diferentes cuencas

endorreicas actúan como piscinas decantadoras naturales, en las cuales las

51
sales de mayor solubilidad van precipitando en cotas menores. Este fenómeno

natural ha sido reproducido artificialmente en procesos industriales de

extracción de sales a partir de numerosos salares del norte grande chileno. Esta

constatación de franjas norte – sur es igualmente válida en los depósitos de

cobre y otros minerales según ha sido observado en el norte grande.

5 ANÁLISIS DEL COMPORTAMIENTO DE SUELOS CON COSTRAS

SALINAS

El comportamiento geotécnico observado en numerosas obras civiles de

Antofagasta fundadas en suelos salinos, incluyendo la ocurrencia de graves

daños por colapsos de suelo, incentivaron los primeros estudios de mecánica

de suelos de estos depósitos. Así, los trabajos de Skorin en 1971 y Tamblay en

1983 dan a conocer por primera vez las características y propiedades de las

costras salinas. Estos trabajos han sido sumamente útiles en el desarrollo de

criterios para el diseño de soluciones constructivas y de ingeniería a fin de

evitar la ocurrencia de asentamientos y colapsos.

En este capítulo se presentan las principales características geotécnicas de

este tipo de depósito salino.

52
5.1 Perfil Estratigráfico Tipo.

Es habitual que en los depósitos de la Planicie Costera, conformados en su

mayoría por rellenos coluviales y lentes arenosos cementados, se genere una

costra salina de 0.50 a 1 m de espesor, ubicada por lo general a una

profundidad no mayor a 1.50 m.

En este rango de profundidades, la costra salina se desarrolla embebida dentro

del material coluvial. En las zonas inferior y superior de la costra, las sales

cristalizadas en distintas cantidades actúan como agente cementante del

material coluvial/aluvial insoluble, lo cual origina el característico, aunque no

exclusivo, perfil de salinidad de las depositaciones salinas de la costa (ver

Figura 23).

El espesor de la costra salina varía a causa de ascensos capilares de aguas

subterráneas saturadas, o bien por el aporte superficial de la camanchaca de

acuerdo a lo señalado en el acápite 3.3.3.

En esta figura se introduce el parámetro S, salinidad total de la muestra, la que

corresponde al porcentaje, en peso, de las sales solubles totales que existen en

relación al material insoluble. En acápite 7.2.1 se detalla en mayor grado esta

definición.

53
Figura 23. Curva de Salinidad Típica. Antofagasta. (Skorin, 1971).

5.2 Pruebas de Carga con Inundación.

En Figura 24 se presenta un gráfico que muestra el típico comportamiento de

una estructura fundada sobre una costra salina antes y después de ser

sometida a infiltración de agua. En esta prueba también se efectuó una etapa

54
de vibrado post-inundación, la cual consistió en el golpeteo constante de la

placa de carga.

Figura 24. Comportamiento de Costras Salinas en Pruebas de Carga con

Inundación (Tamblay, 1983).

Se observa que en la etapa pre-inundación las deformaciones son muy

reducidas debido a la elevada rigidez que proporcionan las sales cristalizadas y

cementantes al subsuelo de fundación. En esta etapa se realiza un vibrado de

la placa, pero las deformaciones resultan nuevamente prácticamente nulas.

55
Al inundar, para una carga vertical aplicada de 1.1 kgf/cm2, vemos la

significativa generación de asentamientos verticales (se comienza con una

deformación de 2 mm y alcanza un asentamiento total de 24.5 mm

aproximadamente). Dejando en evidencia el alto potencial de colapso existente.

Por otra parte, al realizar el golpeteo de la placa de carga post-inundación, se

aprecia que las deformaciones verticales siguen aumentando de forma

significativa hasta alcanzar un asentamiento de 31.2 mm. De esta forma,

podemos observar que la disolución total o parcial de las sales cementantes

origina una estructura que se densifica y asienta considerablemente al ser

sometida a vibración, como por ejemplo, en un evento sísmico.

5.3 Discusión de los Límites del Campo de Aplicación.

Las pruebas de terreno, realizados por Skorin y Tamblay en la ciudad de

Antofagasta, evidenciaron cómo la inundación del subsuelo de fundación, tanto

en condiciones estáticas como al inducir vibraciones post-infiltración puede

generar colapsos y asentamientos significativos en estructuras apoyadas sobre

suelos que presenten una estratigrafía y un perfil de salinidad similar a la

expuesta.

56
Como vimos en capítulos anteriores, los depósitos salinos poseen diversas

características estructurales y de fábrica, siendo el tipo de perfil estratigráfico

aquí descrito sólo uno de ellos. Así, el comportamiento que se puede esperar

de otros tipos de depósitos salinos dependerá principalmente de sus

caractterísticas estructurales (cantidad y tipología de sales solubles, perfiles en

profundidad de distribución salina, tipo de material insoluble y su interacción con

las sales solubles cementantes, entre otras), diferentes entre sí y en referencia

al al perfil estudiado originalmente por Skorin y Tamblay. Si bien en los

principales centros urbanos del Norte Grande chileno es posible encontrar este

tipo de perfil, el crecimiento demográfico y el desarrollo urbano ha llevado a

construir en áreas distintas, obligando a ampliar y enriquecer el conocimiento de

estos depósitos. Ejemplo de esto es el caso de Alto Hospicio, en donde es

posible encontrar un gran estrato salino cementado de hasta 7 metros de

espesor y de características sumamente distintas a las costras de Antofagasta.

En el capítulo de ensayos de laboratorio se presentan pruebas efectuadas en

suelos salinos de Alto Hospicio, dando a conocer sus características

estructurales, lo que permite visualizar las diferencias de comportamiento con

respecto a las costras salinas.

57
6 IMPORTANCIA DE LA ESTRUCTURA EN EL COMPORTAMIENTO DE

DEPÓSITOS SALINOS.

6.1 Las Diferentes Sales.

Las sales solubles presentes en un suelo salino son las que le otorgan las

propiedades de alta rigidez al conjunto suelo – sal al actuar como agente

cementante.

Por esto, para comprender mejor (y desde las bases fundamentales) el

comportamiento de los suelos salinos frente a la infiltración de agua resulta

necesario describir algunas propiedades químicas intrínsecas de las sales

solubles asociadas a los mecanismos de disolución.

Una sal se define como el compuesto químico que se ha formado a causa del

enlace iónico entre un anión y un catión. En los depósitos salinos del norte de

Chile podemos encontrar aniones típicos como los cloruros (Cl-), sulfatos (SO42-

), carbonatos (CO32-) y nitratos (NO3-), y cationes como Sodio (Na+), Calcio

(Ca2+) y Magnesio (Mg2+), los cuales, al enlazarse, generan de manera natural

las sales solubles que habitualmente se encuentran en los depósitos salinos del

Norte Grande. Estas son:

- Cloruro de Sodio (NaCl): Halita o sal común.

58
- Sulfato de Calcio (CaSO4): Yeso y Anhidrita.

- Nitrato de Sodio (NaNO3): Salitre.

- Carbonato de Calcio (CaCO3): Calcita.

Debido principalmente a la formación y configuración de la estructura atómica

cristalina, cada tipo de sal posee características y propiedades químicas y

físicas particulares y distintivas, como lo son, entre otras, la forma del cristal (en

Figura 25 se muestra típico cristal cúbico de Halita), su dureza, peso específico,

color y solubilidad, siendo esta última responsable de los procesos mecánicos

que originan los colapsos estructurales.

Figura 25. Cristales de cloruro de sodio (halita) adheridos a un grano de arena.

Cristalización obtenida en laboratorio en horno a 45 ºC durante dos semanas.

Se dice que una sal es soluble cuando es capaz de pasar de un estado sólido a

uno líquido al entrar en contacto con un solvente para constituir finalmente una

solución acuosa.

59
6.2 Características de Solubilidad de las Sales.

La propiedad química que determina la “facilidad” con que una sal se disuelve

es la solubilidad, la que se define como la cantidad máxima en peso de dicha

sal que un volumen determinado de solvente es capaz de disolver.

Comúnmente, la solubilidad se mide en gramos por 100 ml de agua destilada.

Los principales factores que influyen en la solubilidad son los siguientes:

Tipo de Sal

En la Tabla 4 se muestran los valores de las solubilidades de las sales más

comunes que se encuentran en el Norte Grande.

Tabla 4. Solubilidades de las sales más comunes del norte de Chile.

FÓRMULA Solubilidad
TIPO DE SAL
QÚIMICA [g de sal / 100 g de agua]
Carbonato de Calcio
CaCO3 1.3 x 10-3
(Calcita)
Sulfato de Calcio
CaSO4 2.2 x 10-1
(Yeso)
Cloruro de Sodio
NaCl 3.6 x 101
(Halita)
Nitrato de Sodio
NaNO3 8.2 x 101
(Salitre)

60
Temperatura del Solvente

La solubilidad de una sal depende de la temperatura a la cual se encuentra el

solvente.

Por lo general, al aumentar la temperatura la solubilidad también aumenta,

aunque la tasa de incremento depende del tipo de sal. Como caso de

excepción, cabe mencionar que la solubilidad del cloruro de sodio (Halita) es

independiente de la temperatura del agua destilada.

Bajo este concepto, y para efecto de los depósitos salinos del Norte Grande, es

posible que ciertas sales precipiten durante la noche a causa de la disminución

de la solubilidad originada por el descenso de la temperatura ambiental, en

especial en aquellas zonas en donde los gradientes térmicos diarios alcanzan

valores significativos, como lo es en el Valle Central, Precordillera o en la

Cordillera de Los Andes.

Grado de Cristalinidad de la Sal Soluble.

El grado de cristalinidad se define como el grado o nivel de ordenamiento que

alcanzan los aniones al formar la estructura atómica cristalina de una sal

61
soluble y está directamente relacionada con las condiciones de evaporación a la

cual estuvo sometida.

Si la evaporación es violenta, la sal precipitada desarrollará una estructura

amorfa, la cual se caracteriza por poseer una alta superficie específica y una

reducida resistencia mecánica estructural del cristal mismo.

Por el contrario, si la evaporación es gradual, el cristal se estructura de forma

más ordenada, lo que aumenta su resistencia y disminuye su superficie

específica (los cristales de Halita de la Figura 25 poseen un alto grado de

cristalización).

Estas propiedades tienen una fuerte implicancia en el proceso de disolución del

cristal; si la estructura es amorfa, es decir, tiene un bajo grado de cristalinidad,

se disolverá con más rapidez y facilidad comparado con una sal de estructura

más ordenada.

El grado de cristalinidad se mide a través de Difracción de Rayos X.

Composición química del Solvente.

La composición química del solvente aplicado sobre una sal soluble también

influye directamente en su solubilidad. Por ejemplo, la calcita (carbonatos de

62
calcio) posee una baja solubilidad al agua (ver Tabla 4), pero es

significativamente más soluble al aplicarle ácido clorhídrico (HCl).

Estas variaciones deben ser tomadas en cuenta al momento de proyectar obras

en suelos salinos, ya que a pesar que en proyectos habituales de ingeniería el

solvente que comúnmente afecta a las sales presentes en el suelo natural es el

agua, existen otros tipos de obras donde es posible encontrar situaciones de

contacto con solventes ácidos, como por ejemplo en minería, industria o

rellenos sanitarios.

El clima de extrema aridez presente en la zona hace que la tasa de

evaporación supere largamente a la tasa de lluvias. De esta forma, las sales

precipitan al aumentar sus concentraciones y alcanzar valores por sobre la

solubilidad.

63
6.3 Características de la Estructura que Controlan la Colapsabilidad.

La estructura de un suelo salino está constituida por minerales primarios o

secundarios insolubles, sales solubles y aire. Aunque en el acápite anterior se

han destacado las principales propiedades de las sales solubles, el

comportamiento final del depósito estará controlado no tan sólo por las

características de disolución de sus sales, sino que principalmente por la forma

en que se ha configurado la estructura del material en su depositación.

Resulta útil en ingeniería definir un suelo salino a través de la identificación y

análisis de las características estructurales macro que controlan la generación

de los colapsos estructurales al ser sometidos a infiltración de agua, tanto en la

magnitud total que puedan alcanzar (potencial de colapso) como en la velocidad

con que estos se desarrollan.

De esta forma, en este acápite se describen las principales características que

permiten distinguir entre estructuras colapsables de aquellas menormente

colapsables.

64
Características de estructuras colapsables.

Las estructuras colapsables son estructuras con elevados potenciales de

colapso y altas velocidades de generación de estas deformaciones.

Este comportamiento depende de las siguientes características del depósito

salino:

a) Alta permeabilidad del suelo debido a que las fases suelo-sal-aire se han

distribuido de tal forma que oponen una baja resistencia a la percolación

de líquidos, permitiéndole actuar como un acuífero.

b) Alta solubilidad de las sales solubles presentes.

En Figura 26 se ilustra un esquema teórico de un suelo salino de estructura

colapsable y la Figura 27 corresponde a la fotografía microscópica de un suelo

natural en que las partículas insolubles son cementadas en los contactos por

sales solubles cristalizadas mayoritariamente del tipo cloruros.

65
Figura 26. Esquema teórico de Figura 27. Muestra natural inalterada.
estructura colapsable Estructura colapsable.

Otras características de las estructuras colapsables, asociables a las anteriores,

pero fácilmente observables son:

- El material insoluble existente en la masa de suelo presenta una baja

cantidad de material fino plástico.

- La granulometría del material sobre la malla #200 también es influyente: a

medida que el tamaño de partículas aumenta y el coeficiente de uniformidad

disminuye, la estructura resulta más permeable. Un caso extremo se

presenta en la Figura 28, donde sales solubles han cristalizado en macro

poros formados entre clastos de rocas lajadas y meteorizadas de tamaños

aproximados de 10 cm.

66
Figura 28. Estructura colapsable a escala de tamaños de partículas
centimétrica.

- Las sales solubles existentes cementan los contactos de las partículas

insolubles, tal como se aprecia en Figura 27. En estos casos, aunque la

salinidad sea baja, el potencial nivel de colapso es alto. Un buen ejemplo de

este tipo estructural son los suelos salinos que se originan en la pampa

argentina, denominados localmente loess.

- En adición al hecho que las sales solubles presenten una alta solubilidad,

otros factores inherentes al cristal mismo de la sal pueden facilitar aún más

su disolución: la estructura cristalina puede ser de por sí porosa o bien

presentar un bajo grado de cristalización (cristales amorfos). En Figura 29 se

aprecia cómo las sales solubles han cristalizado en forma de estalactitas

67
permeables. De esta forma, los cristales de sal pura permiten su rápida

disolución y con ello el colapso estructural.

Figura 29. Cristalización salina en forma de estalactitas permeables.

Características de estructuras menormente colapsables.

Una estructura será menormente colapsable cuando el suelo posee un bajo

potencial de colapso, es decir, cuando los huecos de aire y sal de la muestra

natural son reducidos, o la velocidad de disolución de las sales cementantes y

generación de los asentamientos es baja o nula para la condición de infiltración

dada.

Características propias de este tipo de estructura se describen a continuación.

68
a) Baja permeabilidad de la muestra de suelo debido a que los espacios

que existen entre las partículas granulares insolubles de mayor tamaño

han sido ya ocupados por una matriz constituida principalmente por sales

solubles y partículas de suelo fino. La razón de la formación de esta

matriz “suelo fino – sales” se explica mediante conceptos físico-químicos:

a esa escala nanométrica, las uniones entre las láminas de arcilla, las

cuales poseen cargas eléctricas mayoritariamente negativas en su

superficie, y los cationes que proporcionan las sales (Na+, Ca2+, etc.)

forman fuertes enlaces iónicos por atracción eléctrica. De esta forma, el

alto nivel o grado de cementación entre sales y suelo fino, conforma una

estructura compacta poco permeable, por lo que el lavado de sales y los

colapsos estructurales se reducen. El grado de cementación aumenta

con la plasticidad del suelo fino insoluble.

b) Baja solubilidad de las sales solubles presentes. Tal como fue explicado

anteriormente, el grado de cristalinidad de las sales afecta directamente

a su solubilidad. En la fotografía de la Figura 32 se puede apreciar cómo

estratos horizontales centimétricos de sales bien cristalizadas y poco

permeables se han depositado en intercalaciones de estratos rocosos

poco fracturados. Otro ejemplo de esto son las calcitas, constituidas

químicamente por carbonatos de calcio, los cuales se caracterizan por

69
tener una solubilidad al agua muy baja, prácticamente nula. Así, la

infiltración de agua, independiente del nivel de caudal generado, no

causa disolución de sales y la estructura no colapsa, incluso en

estructuras sumamente permeables a causa de la formación de cavernas

naturales al interior de la calcita.

La Figura 30 muestra un esquema teórico de un suelo salino de estructura

menormente colapsable impermeable, mientras que en la fotografía

microscópica de la Figura 31 se puede apreciar una muestra de suelo natural

en que los clastos de material granular quedan embebidos dentro de la matriz

salina descrita en uno de los puntos anteriores.

70
Figura 30. Esquema de estructura Figura 31. Muestra natural con
menormente colapsable impermeable. estructura menormente colapsable.

Figura 32. Estratificación salina horizontal en roca poco fracturada.

71
En los capítulos siguientes se presentan metodologías de laboratorio y terreno

que están orientadas a estudiar y cuantificar estas características estructurales

de los suelos salinos, para posteriormente asociarlas con el comportamiento

que sufren al verse sometidas a la infiltración de agua.

72
7 PARÁMETROS ÍNDICE EN SUELOS SALINOS

7.1 Discusión de los Parámetros Índice Convencionales

Los parámetros-índice de los suelos salinos no pueden ser determinados en

laboratorio de acuerdo a las metodologías convencionales, puesto que el agua

normalmente utilizada en los ensayos de laboratorio altera el material original al

disolver parcial o totalmente sus sales, de tal manera que no es posible precisar

lo que se está midiendo a través de tales metodologías.

En el ensayo granulométrico la cementación salina debe ser destruida y la

separación integral de los granos en sus partículas individuales no se logrará

sin la ayuda de agua que, al disolver las sales en un proceso transiente,

transforma granulométricamente la muestra ensayada. Esta disgregación se

hace más difícil para mayores cantidades de material fino insoluble.

En el ensayo de gravedad específica, el agua impide conocer el valor de Gs de

la muestra natural. Sólo se obtiene un valor aproximado de este parámetro, ya

que el material todavía contiene un cierto porcentaje de sales no disueltas. Por

otra parte, el agua con sales también afecta el volumen a medir en el

picnómetro calibrado para agua destilada.

73
El uso de agua destilada en los límites de Atterberg para la formación de la

pasta altera el comportamiento plástico de la muestra original al disolver parte

de las sales. Además esta agua, salinizada en el proceso de preparación de las

muestras, actúa físico-químicamente sobre las dobles capas de las partículas

alterando las propiedades de plasticidad del material. Estudios han demostrado

que a medida que aumenta la concentración de sales, los límites de Atterberg

también descienden.

Aún mediciones tan simples como el contenido de humedad pueden ser

cuestionadas en suelos salinos debido a que existen ciertas sales que se

calcinan, cambiando su mineralogía, cuando expuestas a temperaturas de 110

°C.

7.2 Modelo de Fases adaptado a Suelos Salinos.

Frente a las dificultades mencionadas en ítem anterior, se hace necesario

replantear el modelo trifásico asociado a suelos convencionales húmedos,

buscando definir parámetros cuantificables que representen el estado natural

de los suelos salinos, lo que servirá de base para orientar los ensayos que

permitan su determinación.

74
Un rasgo fundamental en la proyección de futuros asentamientos dice relación

con la determinación del potencial volumen de colapso que dicho suelo podrá

desarrollar en caso de sufrir la total disolución de las sales.

En este sentido, a continuación se presenta el desarrollo teórico de un nuevo

modelo de fases, a partir del cual es posible obtener los tradicionales

parámetros de estado utilizados en mecánica de suelos (índice de huecos y

porosidad), esta vez adaptados a suelos salinos. Estos parámetros permiten

obtener una medida de la reducción potencial del volumen para el caso la

disolución de las sales cementantes.

Dado que el enfoque trifásico suelo-agua-aire ya no es válido en suelos salinos

debido a que por una parte no existe agua y por otra a que las sales solubles

cementantes también constituyen parte diferenciada del esqueleto, el modelo

que a continuación se plantea hace referencia a su estructura en términos de

estas nuevas tres fases. Estas son:

a) Material insoluble compuesto por minerales primarios y secundarios.

b) Sales solubles.

c) Aire.

75
A causa de la aridez del Norte Grande, en este modelo no se ha considerado

incluir el agua dentro de las fases del suelo natural. Las humedades in-situ son

insignificantes, aunque se reconoce que el agua al llenar parcial o totalmente

sus vacíos es la variable que desencadena la disolución de las sales y el

colapso estructural.

En Figura 33 se muestra el esquema teórico de un suelo salino natural en

donde se han separado las fases suelo-sal-aire, definiendo los volúmenes y

pesos asociados a cada fase.

Figura 33. Esquema Teórico del Modelo de Fases.


Suelo Salino en Estado Natural.

A partir de este esquema, podemos definir los siguientes parámetros índice en

suelos salinos.

76
7.2.1 Salinidad y Tipo de Sales

a) Definición

La Salinidad, S, se define como la razón entre el peso de las sales solubles

totales (PSS) y el peso seco de los sólidos insolubles (PS), presentándose

habitualmente en %:

PSS
S (%) = ⋅ 100 (1)
PS

La salinidad de una muestra es análoga a la tradicional definición de humedad,

sólo que la fase agua se ha cambiado por sales solubles.

b) Determinación

Para determinar el valor de la Salinidad, S, existen variados métodos. En todos

ellos debe existir un proceso de lavado o lixiviación de las sales solubles de

modo de cuantificar los pesos de la muestra pre y post lavado. De esta forma, el

suelo salino puede ser lavado utilizando papeles filtro de reducida

permeabilidad de manera de retirar únicamente las sales disueltas en agua,

77
reteniendo todo el material insoluble para su posterior pesado. Este

procedimiento es detallado y analizado en el trabajo de Skorin.

El método utilizado en este trabajo corresponde al especificado en las normas

Nch 1444/1 of 80 y LNV 8-84, el cual consiste básicamente en lixiviar la

totalidad de las sales solubles mediante la aplicación en etapas sucesivas de

agua destilada hirviendo hasta verificar químicamente que en la muestra de

suelo sólo ha quedado el material insoluble. El detalle de este procedimiento se

presenta en Anexo.

Los ensayos para determinar la cantidad específica de aniones o cationes que

forman parte del total de las sales solubles deben ser solicitados en forma

puntual, ya que cada ensayo de este tipo requerirá del uso de un reactivo

especial.

Para este trabajo se han implementado en laboratorio el equipo y reactivos que

permiten la obtención del porcentaje de cloruros basados en la norma Nch

1444/1 of 80, aunque en los casos en que se requirió la determinación de otro

tipo de sales, ellos fueron solicitados al Departamento de Ingeniería Química de

la Universidad de Chile.

78
El detalle del procedimiento para la determinación de la cantidad de cloruros,

también se presenta en Anexo.

7.2.2 Índice de Vacíos y Porosidad

Índice de Vacíos Salino, esal.

El Índice de Vacíos Salino, esal, se define como la razón entre el volumen de

aire más el volumen de sales solubles totales para la muestra en estado natural

(Vaire + VSS) y el volumen de los sólidos insolubles (VS), es decir:

Vaire + VSS
e sal = (2)
VS

Es posible demostrar que la ecuación (2) se puede definir de la siguiente

manera:

GS ⋅ γ 0
e sal = ⋅ [S + 1] − 1 (3)
γ dCS

Donde:

GS: Gravedad específica de los sólidos insolubles.

79
γ0 : Densidad del agua a 4 ºC = 1 t/m3.

S: Salinidad de la muestra definida en 7.2.1.

γdCS: Densidad natural seca con sales definida en 7.2.3.

El parámetro esal corresponde a la tradicional definición de índice de vacíos o de

huecos, e, en que se ha sustituido la fase de agua por la de las sales solubles.

Permite determinar un valor indicativo del volumen de colapso límite que una

determinada estructura salina puede desarrollar.

Debe quedar en claro que este parámetro no permite asegurar que se

alcanzará este nivel de colapso ni tampoco inferir la velocidad con que se

desarrollarán las deformaciones cuando el agua se infiltre.

Se ha optado por representar el Índice de Vacíos Salino de acuerdo a la

ecuación (3) porque las metodologías de laboratorio descritas en Anexo

permiten cuantificar numéricamente todos los parámetros involucrados en la

definición de esal.

En el capítulo de ensayos de laboratorio se correlacionará el esal con las

deformaciones por infiltración de agua en ensayos edométricos para los

distintos tipos de estructuras.

80
La demostración matemática para obtener la ecuación (3) también se presenta

en Anexo.

Porosidad Salina, nsal

La Porosidad Salina, nsal, se define como la razón entre el volumen de aire más

el volumen de sales solubles totales para la muestra en estado natural (Vaire +

VSS) y el volumen total de la muestra (VT), es decir:

Vaire + VSS
n sal = (4)
VT

Análogamente, la ecuación (3) puede definirse como:

e sal
n sal = (5)
1 + esal

7.2.3 Densidades Naturales Secas con y sin Sales

Densidad Natural Seca con Sales, γdCS.

81
La Densidad Natural Seca con Sales, γdCS, se define como la razón entre el

peso total de la muestra natural seca (PSS + PS) y el volumen total de la muestra

en el mismo estado (VT), es decir:

PSS + PS
γ dCS = (6)
VT

En Anexo se describe la metodología de laboratorio para determinar el valor

numérico de la Densidad natural seca con sales.

Densidad Natural Seca sin Sales, γdSS.

La Densidad Natural Seca sin Sales Solubles, γdSS, se define como la razón

entre el peso de los sólidos insolubles (PS) y el volumen total de la muestra

natural (VT), es decir:

PS
γ dSS = (7)
VT

La ecuación (7) también se puede representar de la siguiente forma:

γ dSS = γ dCS − γ d − salino (8)

82
Donde:

γdCS: Densidad natural seca con sales.

γd-salino: Densidad natural de las sales solubles definida en 7.2.4.

A través de la ecuación (8) es posible cuantificar numéricamente el valor de

γdSS, ya que tanto γdCS como γd-salino son a su vez parámetros determinables.

7.2.4 Densidad Natural de las Sales Solubles

La Densidad Natural de las Sales Solubles, γd-salino, se define como la razón

entre el peso de las sales solubles totales (PSS) y el volumen total de la muestra

natural (VT), es decir:

PSS
γ d − salino = (9)
VT

A partir de las ecuaciones (1) y (6), la ecuación (9) se puede definir de la

siguiente manera:

S ⋅ γ dCS
γ d − salino = (10)
S +1

83
7.3 Grado de Cementación a través de Análisis Granulométricos

El grado de cementación es un concepto estructural que ha sido extraído de la

química, en donde se conoce como grado de “empaquetamiento”, y hace

referencia a la fuerza de los enlaces formados entre las sales solubles

cristalizadas y el material insoluble existente.

Como se ha mencionado anteriormente (ver acápite 6.2), a medida que el suelo

presenta una mayor cantidad de material fino plástico, las cargas eléctricas

existentes en la superficie de las láminas de arcilla interactúan con mayor

intensidad con las cargas eléctricas opuestas presentes en las sales solubles, lo

que se traduce en fuertes uniones moleculares entre estos dos materiales. En

términos prácticos, la estructura resultante es sumamente compacta y de

reducida porosidad, lo que dificulta la percolación y disolución de las sales

cristalizadas.

Este fenómeno físico-químico es aplicado en estabilizaciones de caminos de

tierra con sales, las que además de agregar las sales cementantes, requieren

de la incorporación de material arcilloso.

Si el material insoluble es de mayor tamaño, las cargas eléctricas superficiales

de las partículas no influyen en la atracción inter-partículas, por lo que la

84
cementación se establece principalmente a través del “puente” de sal que

cristaliza y cementa los contactos de los granos (ver Figura 27).

En este trabajo, al trabajar con diversos tipos de suelos salinos, se observó que

una manera de cuantificar el grado de cementación consiste en la

determinación, observación y análisis en conjunto de dos curvas

granulométricas de un mismo suelo salino: en un primer caso se determina la

curva granulométrica del material disgregado con sales, para luego obtener la

curva granulométrica del material lixiviado.

Se postula que en aquellos suelos que presenten mayores diferencias entre las

curvas lixiviada y disgregada, con alta presencia de material fino plástico, darán

cuenta de estructuras con un alto grado de cementación. En este tipo de suelos,

la disgregación mecánica de las partículas es difícil de alcanzar en su totalidad,

por lo que la curva granulométrica resultante evidenciará las numerosas

aglomeraciones no separadas. Al mismo tiempo, al lixiviar el mismo material,

todas las cementaciones y enlaces salinos son completamente destruidos,

obteniendo la curva granulométrica del material insoluble totalmente

disgregado.

Por el contrario, en suelos de bajo grado de cementación, es decir, en donde

las uniones entre partículas granulares son causadas principalmente por los

85
puentes de sal cristalizada, la disgregación manual permite separar los granos

en forma similar a lo que se alcanza al lixiviar el material, por lo que ambas

curvas granulométricas resultarán parecidas.

La metodología para la obtención de ambas curvas se presenta a continuación.

Curva granulométrica del material disgregado.

Para una muestra de suelo natural con sales, las partículas insolubles son

disgregadas mediante la aplicación de una fuerza controlada. En este proceso

se debe evitar el rompimiento de partículas, por lo que se recomienda utilizar

materiales blandos para golpetear el suelo salino natural. En el caso de este

trabajo, se utilizó un trozo cilíndrico de madera. El suelo disgregado es luego

pasado por los distintos tamices según metodología ASTM D 422 - 63,

obteniendo así la Curva Granulométrica Disgregada del suelo salino.

Curva granulométrica del material lixiviado.

El mismo suelo ensayado de acuerdo a lo descrito en el acápite anterior se

recupera y se somete a la lixiviación de las sales solubles de acuerdo al

procedimiento de determinación de la solubilidad, S. A este material, ahora sin

86
sales, se le determina la Curva Granulométrica Lixiviada según el mismo

procedimiento definido por la norma ASTM D 422 - 63.

Adicionalmente, a partir de esta curva es posible determinar otros parámetros

índice del material lixiviado que resultan útiles para realizar un análisis más

completo, como lo es el tamaño máximo y medio de partículas, y los

coeficientes de uniformidad y curvatura, así como también la determinación,

utilizando el mismo material lixiviado, de los límites de Atterberg. Todos estos

parámetros, en conjunto con el análisis de salinidad total y tipos de sales

existentes, permiten obtener un amplio panorama de cada una de las fases que

conforman el tipo de estructura del suelo salino.

En los ensayos de laboratorio realizados y presentados en capítulos siguientes,

se analiza la influencia de estos factores en el comportamiento y desarrollo de

los colapsos estructurales al infiltrar agua.

A modo de ejemplo, en las Figuras 34 a 37 se detallan las curvas lixiviadas y

disgregadas para dos distintas y opuestas estructuras de suelos salinos.

87
Figura 34. Muestra natural Figura 35. Curvas granulométricas Lixiviada
salina con bajo grado de y Disgregada de la muestra salina de la
cementación. Figura 34.

Figura 36. Muestra natural Figura 37. Curvas granulométricas Lixiviada


salina con alto grado de y Disgregada de la muestra salina de la
cementación. Figura 35.

88
8 Ensayos de Laboratorio de Propiedades de Ingeniería.

Descripción y Resultados.

8.1 Origen, Descripción y Propiedades Índice de los Suelos Salinos

Ensayados.

Los ensayos de laboratorio se realizaron sobre seis tipos de suelos salinos

extraídos de variadas zonas y depósitos del Norte Grande. En Tabla 5 se

presenta la nomenclatura asignada a cada muestra y su lugar de proveniencia.

Tabla 5. Muestras de Suelos Salinos Ensayadas en Laboratorio

NOMBRE DE
ZONA DE EXTRACCIÓN
MUESTRA

Arica; Sector colindante a Regimiento Matucana. Iª


Arica 01
Región

Arica; Sector colindante a Regimiento Matucana. Iª


Arica 02
Región

Arica 03 Arica; Falda sur-oriente del Morro. Iª Región.

Calama 01 Calama; Cercanías de la ciudad, IIª Región.

AH 01 Alto Hospicio; Sector de la nueva cárcel. Iª Región.

AH 02 Alto Hospicio; Sector de la nueva cárcel. Iª Región.

89
A continuación se presenta la descripción detallada de cada una de las

muestras ensayadas.

Muestras Arica 01 y Arica 02.

Ambas muestras están constituidas por una matriz arenosa coluvial de cantos

angulosos asociables a los típicos depósitos aluviales/coluviales de la Planicie

Costera descritos en el Capítulo 4.

Estas muestras se obtuvieron en una zona aledaña al Regimiento Matucana en

la Iª Región del país, a una profundidad de entre 0.50 y 1 m (ver figuras 38 y

39), y a pesar de ser muestreadas de calicatas cercanas, la muestra Arica 02

presenta un tamaño medio de partículas inferior al de Arica 01, tal como se

puede apreciar en el análisis granulométrico que se presenta más adelante.

Al momento de comparar el efecto de la estructura en el comportamiento de los

suelos, se podrá observar en Figura 27 del Capítulo 6 una foto microscópica de

Arica 01, en donde es posible reconocer el efecto cementante de las sales

solubles en los contactos entre los granos arenosos.

90
La Figura 27 del Capítulo 6 corresponde a una foto microscópica de Arica 01,

en donde es posible observar el efecto cementante de las sales solubles en los

contactos entre los granos arenosos.

Figura 38. Arica 01. Paredes de Figura 39. Arica 02. Paredes de
calicata de muestreo. calicata de muestreo.

En las figuras 40 y 41 se muestran fotografías de ambos suelos en probetas de

5 x 10 cm talladas en laboratorio. En ellas es posible observar las diferencias

estructurales entre una y otra, principalmente en los tamaños de partículas de

arena cementadas por las sales solubles.

91
Figura 40. Arica 01. Muestra natural Figura 41. Arica 02. Muestra natural
tallada. tallada.

Salinidad

En Tabla 6 se presenta el análisis químico de determinación de sales solubles

totales y porcentaje de cloruros para las muestras Arica 01 y Arica 02.

92
Tabla 6. Salinidad y Porcentaje de Cloruros en muestras Arica 01 y Arica 02.

Cloruros
Salinidad, S
Muestra [% en peso del total de la
[%]
muestra]
Arica 01 8.87 3.83
Arica 02 7.20 2.15

Análisis Granulométrico

En Figuras 42 y 43 se presenta el resultado de los análisis granulométricos de

las muestras Arica 01 y Arica 02.

100,00

90,00

80,00

70,00

60,00
% que pasa

50,00

40,00

30,00

20,00

10,00

0,00
0,0 0,1 1,0 10,0 100,0

Tamaño partícula (mm)

Disgregada Lixiviada

Figura 42. Curvas granulométricas lixiviadas y disgregadas. Muestra Arica 01.

93
100,00

90,00

80,00

70,00
% que pasa

60,00

50,00

40,00

30,00

20,00

10,00

0,00
0,0 0,1 1,0 10,0 100,0

Tamaño partícula (mm)

disgregada lixiviada

Figura 43. Curvas granulométricas lixiviada y disgregada. Muestra Arica 02.

Las curvas granulométricas lixiviadas dan cuenta que el material insoluble en

ambas muestras corresponde a una arena fina de tamaño medio de partículas

(D50) equivalente a 1.2 mm para Arica 01 y 0.4 mm para Arica 02.

La muestra Arica 01 presenta un porcentaje de finos inferior al 5%, mientras

que en Arica 02 este porcentaje alcanza un 15% de finos no plásticos.

En ambas muestras se observa que no existe mayor diferencia entre las curvas

lixiviadas y disgregadas. Esto hace suponer que el grado de cementación entre

94
partículas no es lo suficientemente fuerte para que logre conservar

aglomeraciones de material al aplicar la energía aplicada para la separación de

sus partículas.

Es posible observar cómo todos los factores descritos han conformado una

estructura en la cual las sales solubles (con una significativa presencia de iones

cloruros) cementan los contactos de las partículas de arena insolubles. Este tipo

de estructura (del tipo “castillo de naipes”) resulta altamente colapsable,

comportamiento que será estudiado a través de ensayos mecánicos que se

describen y analizan más adelante.

Cabe destacar que, incluso menores porcentajes de sales solubles - como es el

caso de los loess argentinos - también podrían existir con el mismo tipo de

estructura, la que produciría suelos aún más colapsables.

En Tabla 7 se presentan las propiedades-índice de las muestras Arica 01 y

Arica 02.

95
Tabla 7. Propiedades - índice de muestras Arica 01 y Arica 02.

S γdCS
Muestra Gs nsal esal
(%) (t/m3)

Arica 01 8.87 1.87 2.65 0.35 0.54

Arica 02 7.20 1.92 2.70 0.34 0.51

Muestra Arica 03.

Esta muestra está constituida principalmente por una matriz de suelo fino areno

arcilloso de compacidad alta intercalada con clastos de tamaño máximo 1 cm

(ver Figura 44). A pesar de haber sido obtenida esta muestra en la Planicie

Costera, su estructura difiere de los coluvios cementados típicos, tales como los

de las muestras Arica 01 y 02.

La alta presencia de finos es asociable a depositaciones fluviales y/o lagunares

de baja energía de depositación. En Figura 45 se muestra una foto aérea de la

zona, en donde se puede apreciar que el lugar de muestreo está ubicado en

una pequeña cuenca formada entre los cerros del sur de la ciudad (El Morro y

cerro El Buitre), en la desembocadura del río Azapa.

96
Figura 44. Muestra Arica 03 de matriz fina arcillosa.

Esta muestra se obtuvo a 2.50 m de profundidad (en Figura 46 se aprecia la

calicata de donde se realizó el muestreo), cota bajo la cual comienza a aflorar la

roca basal. La ubicación de las calicatas corresponde a la ladera sur-este del

Morro de Arica y al este del Cerro El Buitre, en Avda. Camino Las Pesqueras

s/n.

97
Figura 45. Foto aérea de Arica, zona de muestreo de muestra Arica 03.

Figura 46. Arica 03. Calicata de Muestreo

98
Salinidad

En Tabla 8 se presentan los resultados de los ensayos químicos realizados

para la determinación del porcentaje de sales solubles totales (salinidad, S) y

los cloruros.

Tabla 8. Salinidad y Porcentaje de cloruros en muestra Arica 03.

Cloruros
Salinidad, S
Muestra [% en peso del total de
[%]
la muestra]
Arica 03 5.35 2.14

Análisis Granulométrico

En Figura 47 se muestra el análisis granulométrico de la muestra Arica 03.

99
100,00

90,00

80,00

70,00
% que pasa

60,00

50,00

40,00

30,00

20,00

10,00

0,00
0,0 0,1 1,0 10,0 100,0

Tamaño partícula (mm)

disgregada lixiviada

Figura 47. Análisis granulométrico lixiviado y disgregado. Muestra Arica 03.

A partir del análisis granulométrico podemos observar una significativa

diferencia entre la curva granulométrica del material disgregado y lixiviado,

resultando sumamente difícil disgregar las aglomeraciones de suelo fino y sal

de la muestra analizada. La diferencia entre curvas granulométricas se va

acrecentando en los rangos de tamaños de partículas menores. Se constata, a

través de esta observación, el alto grado de cementación existente entre las

partículas de esta muestra. El comportamiento definitivo será analizado al

estudiar los resultados de ensayos de comportamiento mecánico presentados

en acápites siguientes.

100
Al material fino sin sales solubles, cuyo porcentaje resulta estar en torno al 43%

(ver curva granulométrica de la Figura 47), se le realizó la determinación de los

límites de Atterberg, obteniéndose los resultados que se presentan en la Carta

de Plasticidad de la Figura 48.

Carta de Plasticidad
Muestra: Arica 03.
80
75
Límites de Atterberg.
70 Arica 03.
65 Material lixiviado.
Indice de Plasticidad, IP [%]

60
55 LL = 35
50 LP = 17
45 IP = 18 CH
40
35
30
25 ARICA 03

20 CL MH o OH
15
10
5 CL-ML
ML o OL
0
0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65 70 75 80 85 90 95
Límite Líquido, LL [%]

Figura 48. Límites de Atterberg en material lixiviado. Muestra Arica 03.

En Tabla 9 se presentan los parámetros índice de la muestra Arica 03.

101
Tabla 9. Propiedades - índice de muestra Arica 03.

S γdCS
Muestra Gs nsal esal
(%) (t/m3)

Arica 03 5.35 2.05 2.65 0.27 0.36

Muestras Alto Hospicio. AH 01 y AH 02.

La localidad de Alto Hospicio se ubica en la Cordillera de la Costa, en las

proximidades de la ciudad de Iquique, Iª Región, por sobre el abrupto

solevantamiento que limita a la Planicie Costera por el oriente.

Las muestras AH 01 y AH 02 fueron obtenidas en la zona donde se emplaza la

nueva cárcel comunal y tienen como característica principal la alta cantidad de

sales solubles presentes en relación a las muestras descritas anteriormente.

Estratigráficamente, bajo una capa superficial de arena suelta se encuentra este

estrato de suelo salino de aproximadamente unos 7 m de espesor (ver Figura

49).

102
Figura 49. Excavación en el manto salino evaporítico de Alto Hospicio.

Debido a la elevada salinidad, el manto posee una dureza extremadamente

alta. En Figura 50 se muestra una retroexcavadora perforando el estrato salino

mediante la utilización de un percutor hidráulico (incluso en ciertos sectores se

ocuparon explosivos), mientras que en Figura 51 se aprecia el método utilizado

para obtener la muestra de suelo.

103
Figura 50. Excavación en manto salino Figura 51. Muestreo del manto salino a
mediante el uso de percutor hidráulico. través del uso de picota. Alto Hospicio.
Alto Hospicio.

Si bien en una escala mayor podría entenderse este estrato como único y

homogéneo, a menor escala es posible distinguir diferencias estructurales:

entre la muestra AH 01 y la muestra AH 02, distanciadas no más de 500 m en la

planicie. El material insoluble cementado existente en la muestra AH 01 tiene

tamaños de partículas mayores que en la muestra AH 02. Las fotografías

microscópicas que se muestran en las Figuras 52 y 53 permiten observar de

mejor manera estas diferencias estructurales. . Cabe señalar que la Figura 31

del acápite 6.3 también corresponde a la muestra AH 02.

104
Figura 52. Fotografía microscópica de Figura 53. Fotografía microscópica de
muestra A. H. 01. muestra A. H. 02.

Podemos apreciar en Figura 53 cómo la enorme cantidad de sales solubles

cristalizadas cubre prácticamente la totalidad de la superficie de la muestra. En

cambio, en Figura 52 podemos apreciar una mayor cantidad de granos

insolubles, destacándose un clasto de tamaño por sobre el milímetro en la parte

inferior derecha.

Salinidad.

Dadas las particularidades que presentan estas muestras, aparte de los

ensayos implementados en el laboratorio docente para la determinación de

sales totales y cloruros, también fue solicitado al departamento de Ingeniería

Química de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de

105
Chile la realización de ensayos químicos para la determinación complementaria

de los porcentaje de nitratos, sulfatos y carbonatos.

En la Tabla 10 se presenta el resumen de este análisis.

Tabla 10. Análisis químico muestras A. H. 01 y A. H. 02.

Cloruros Sulfatos Nitratos Carbonatos Salinidad,


Muestra [% peso [% peso [% peso [% peso S
total] total] total] total] [%]

AH 01 15.99 6.8 0.045 13.43 82.03

AH 02 27.83 8.4 0.022 17.31 110.00

En ambas muestras destaca el elevado porcentaje de sales solubles totales, S,

así como también la considerable presencia de iones cloruros y carbonatos.

Los depósitos de carbonatos normalmente se asocian a la antigua existencia de

microorganismos marinos o lacustres, por lo que al observar la composición

química de las muestras de Alto Hospicio, sumado a la presencia de material

insoluble areno arcilloso fino estratificado, nos hace suponer que este manto

evaporítico corresponde a lo que en el capítulo 3 denominamos como un

depósito evaporítico marino antiguo, propio de las regresiones del océano en

aquellas épocas. Esta afirmación es sólo tentativa, y sin duda se requiere de un

106
estudio geológico más acabado para lograr determinar con exactitud el origen

de este imponente estrato salino.

Análisis granulométrico.

En figuras 54 y 55 se presenta el análisis granulométrico de las muestras AH 01

y AH 02.

A partir de las curvas del material lixiviado se puede observar que

efectivamente la muestra AH 01 posee tamaños de partículas mayores en el

rango bajo los 2 mm. de diámetro, lo que hace que la estructura resulte más

porosa que AH 02, lo que, entre otras cosas, facilita la disgregación manual.

Además, y tal como se señala en Figura 55, la muestra AH 02 no pudo

disgregarse mecánicamente. La alta cementación entre las sales y el material

insoluble le otorga a la estructura una textura y dureza asemejable a la de una

roca, además de no presentar prácticamente ninguna cavidad observable a

simple vista.

107
100,00

90,00

80,00

70,00

60,00
% que pasa

50,00

40,00

30,00

20,00

10,00

0,00
0,0 0,1 1,0 10,0 100,0

Tamaño partícula (mm)

disgregada lixiviada

Figura 54. Granulometrías disgregada y lixiviada. Muestra AH 01.

100,00

90,00

80,00

70,00

60,00
% que pasa

50,00
NO ES POSIBLE DISGREGAR
EL MATERIAL NATURAL.
40,00 ALTA CONSISTENCIA, COMO ROCA.

30,00

20,00

10,00

0,00
0,0 0,1 1,0 10,0 100,0

Tamaño partícula (mm)

lixiviada

Figura 55. Granulometrías disgregada y lixiviada. AH 02.

108
En ambas muestras, la determinación de los límites de Atterberg arrojó que el

material lixiviado no presenta plasticidad, por lo que la alta rigidez y

cementación de las muestras se debe principalmente al elevado contenido de

sales cristalizadas.

En Tabla 11 se presentan las propiedades índice de las muestras AH 01 y AH

02.

Tabla 11. Propiedades - índice de muestras AH 01 y AH 02.

S γdCS
Muestra Gs nsal esal
(%) (t/m3)
A. H. 01 82.03 2.01 2.68 0.59 1.43
A. H. 02 115.00 1.96 2.73 0.66 1.93

Muestra Calama 01.

Esta muestra se obtuvo en las cercanías de la ciudad de Calama, en la pre-

cordillera desértica de la II Región, y corresponde a una colpa superficial de los

depósitos de yeso y anhidrita de la pre-cordillera, cuya matriz está constituida

principalmente por material fino limoso cementado por las sales solubles

109
cristalizadas, con escasa presencia de partículas con tamaños mayores a 1 mm

de diámetro.

Salinidad.

Como se ha mencionado, en la zona de la pre-cordillera nortina abundan los

depósitos de sulfatos (principalmente yeso y anhidrita), por lo que para

complementar los análisis químicos de determinación de sales solubles totales

y cloruros implementados en el laboratorio docente, también se presentan el

porcentaje de sulfatos existente en la muestra Calama 01.

En Tabla 12 se presenta el resumen del análisis químico completo realizado

sobre la muestra Calama 01.

Tabla 12. Análisis químico muestra Calama 01.

Cloruros Sulfatos
Salinidad, S [% en peso del [% en peso del
Muestra
[%] total de la total de la
muestra] muestra]
Calama 01 7.49 0.86 3.50

A diferencia de todas las muestras presentadas en los acápites anteriores, las

cuales se obtuvieron de zonas cercanas a la costa marina con predominantes

porcentajes del ión cloruro, en la muestra Calama 01 se aprecia una

110
significativa presencia de iones sulfato. Aquí, los cloruros son prácticamente

inexistentes.

Análisis granulométrico.

En Figura 56 se presenta el análisis granulométrico de la muestra Calama 01.

100,00

90,00

80,00

70,00
% que pasa

60,00

50,00

40,00

30,00

20,00

10,00

0,00
0,0 0,1 1,0 10,0 100,0

Tamaño partícula (mm)

disgregada lixiviada

Figura 56. Curvas lixiviada y disgregada de muestra Calama 01.

De la curva granulométrica lixiviada podemos apreciar la elevada presencia de

material fino (alrededor del 50%), cuya plasticidad se presenta en la Figura 57.

111
Carta de Plasticidad
Muestra: Calama 01
80
75
70 Límites de Atterberg
Indice de Plasticidad, IP [%]

65 Calama 01
60
55 LL = 18
50 LP = 10
IP = 8
45 CH
40
35
30
25
20 CL MH o OH
15 CALAMA
10
5
CL-ML
ML o OL
0
0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65 70 75 80 85 90 95

Límite Líquido, LL [%]

Figura 57. Límites de Atterberg para muestra Calama 01, lixiviada.

Así, podemos destacar que si bien el grado de cementación de Calama 01 no

es despreciable, éste es menor al de la muestra Arica 03, a pesar de que los

porcentajes de finos insolubles, así como también la cantidad de sales solubles

totales, son similares. La diferencia entre estos suelos radica principalmente en

sus mineralogías y consecuentes plasticidades (Arica 03 es más activa que

Calama 01), condición que influye y explica las diferencias en el grado de

cementación.

En Tabla 13 se presentan los parámetros índice de la muestra Calama 01.

112
Tabla 13. Propiedades - índice de muestra Calama 01.

S γdCS
Muestra Gs nsal esal
(%) (t/m3)
Calama 01 7.49 1.86 2.72 0.36 0.57

Resumen comparativo de las Propiedades – índice de las muestras salinas

estudiadas.

En Tabla 14 se presenta el resumen comparativo de las propiedades índice de

la totalidad de las muestras salinas disponibles para ser ensayadas y

analizadas.

Tabla 14. Resumen de propiedades - índice de muestras ensayadas.

S γdCS
Muestra Gs nsal esal
3
(%) (t/m )

Arica 01 8.87 1.87 2.65 0.35 0.54

Arica 02 7.20 1.92 2.70 0.34 0.51

Arica 03 5.35 2.05 2.65 0.27 0.36

Calama 01 7.49 1.86 2.72 0.36 0.57

AH 01 82.03 2.01 2.68 0.59 1.43

AH 02 115.00 1.96 2.73 0.66 1.93

113
De esta tabla se puede destacar que las muestras de Alto Hospicio, dado su

alto contenido de sales solubles, son las que poseen los valores del índice de

vacíos salino más alto. Destaca AH 02, la que alcanza un valor cercano a 2. Sin

embargo, pensando en los potenciales colapsos, no se deben perder de vista

las particularidades estructurales que condicionan la infiltración del agua y el

lavado de sales.

Adicionalmente, las muestras Arica 01, Arica 02 y Calama 01 (las dos primeras

asociadas a los depósitos coluviales de estructura abierta de la planicie costera

y la segunda a los depósitos de sulfatos de la pre – cordillera), presentan un esal

significativamente mayor al de Arica 03, en la cual se tiene una importante

cantidad de finos arcillosos plásticos altamente cementados.

8.2 Ensayos Edométricos con Inundación

Descripción del ensayo y especificaciones adoptadas.

Las muestras descritas anteriormente son ensayadas en el convencional

consolidómetro de pared rígida con el fin de observar y estudiar su

comportamiento geotécnico frente a la infiltración de agua.

114
La metodología desarrollada para la realización de los ensayos edométricos con

infiltración de agua se describe a continuación.

En una primera etapa, la muestra es cargada verticalmente en estado natural

seco hasta alcanzar una tensión definida, para luego ser sometida a la

infiltración a esa carga constante. La saturación de la muestra se realiza desde

la parte inferior del edómetro. En Figura 58 se muestra un simple esquema del

montaje del ensayo.

Figura 58. Esquema del ensayo de consolidación edométrica con infiltración de


agua.

En cada etapa de carga (tanto en condiciones secas como saturadas), así como

también durante la etapa de infiltración a carga constante, se van registrando

las deformaciones verticales, obteniéndose las curvas que grafican el

comportamiento “tensión – deformación – tiempo” del suelo ensayado.

115
En Figura 59 se presenta un gráfico que separa las diversas etapas que

constituyen el ensayo.

Figura 59. Curva representativa tensión vertical v/s deformación total.

En donde cada tramo corresponde a:

Tramo A – B: Curva carga deformación para probeta en estado seco.

Tramo B – C: Deformación vertical producto de la saturación a carga

constante.

Tramo C – D: Curva por carga adicional de probeta saturada.

Tramo D – E: Descarga.

116
Adicionalmente, este ensayo permite obtener la gráfica de la variación de las

deformaciones en el tiempo para la etapa de infiltración de agua. Estas curvas

permiten cuantificar la velocidad a la cual se producen los asentamientos en

una muestra de suelo salino al verse sometido a la infiltración de agua, lo que

se encuentra estrechamente y directamente relacionado con el tipo de

estructura que el suelo posea; velocidades altas darán cuenta de estructuras

colapsables, mientras que velocidades bajas corresponderán a estructuras

menormente colapsables.

En Figura 60 se presenta un esquema teórico de curvas Deformación v/s

Tiempo para dos tipos de estructuras de suelos salinos, en donde se destacan

las velocidades iniciales de colapso Vini1 y Vini2. Este parámetro de ingeniería

será considerado para el análisis de los comportamientos observados, tanto en

estas pruebas edométricas de laboratorio como en las placas de carga de

terreno.

117
Figura 60. Esquema teórico de curvas Def. v/s Tiempo al saturar con carga
constante. Curvas comparativas de suelos salinos con salinidad e índice de
vacíos salinos similares.

Por último, y de acuerdo a las condiciones de disolución de sales que se

deseen homologar y estudiar, se deben especificar las siguientes propiedades

del ensayo mismo:

• Composición química y temperatura del líquido solvente.

• Tensión vertical de infiltración.

• Presión de infiltración del líquido solvente.

• Renovación o no del solvente infiltrado y estancado en el edómetro.

Para este trabajo, el solvente utilizado corresponde a agua destilada a

temperatura ambiente y sin presión de infiltración, renovando periódicamente el

118
agua estancada en el consolidómetro. Por otro lado, y con el objetivo de

observar el efecto en los colapsos estructurales de la carga vertical seca al

momento de saturar, se han definido dos tensiones verticales de saturación: 0.5

kgf/cm2 y 2.0 kgf/cm2.

Por último, cabe destacar que a diferencia de los suelos tradicionales, los

suelos salinos presentan dificultades para ser tallados y montados en equipos

de laboratorio (tales como consolidómetros y celdas triaxiales) debido a la

elevada rigidez que le proporciona la cementación. Por esto, en Anexo se

describe el método desarrollado en este trabajo, presentando además una

discusión de muchos otros procedimientos probados.

119
Resultados obtenidos

En Tabla 15 se presenta un resumen con las propiedades-índice de las

muestras salinas ensayadas con la correspondiente deformación total por

saturación para cada estado de carga vertical.

Tabla 15. Resultados de los Ensayos de Consolidación Edométrica con

Saturación para las Muestras Salinas.

Def. vert. unitaria, [%]

por saturación a tensión

vertical de

S 0.5 2.0
Muestra nsal esal
[%] [kgf/cm2] [kgf/cm2]

Arica 01 8.87 0.35 0.54 5.9 5.9

Arica 02 7.20 0.34 0.51 --- 2.88

Arica 03 5.35 0.27 0.36 0.02 0.22

Calama 7.49 0.36 0.57 1.52 5.22

AH 01 82.03 0.59 1.43 19.55 30.02

AH 02 110.00 0.66 1.93 9,48 12.78

120
Por otro lado, en las siguientes figuras se presentan las curvas de deformación

en el tiempo obtenidas en la etapa de saturación, dividiendo la representación

de resultados en dos grupos de acuerdo salinidades similares. El primero reúne

a las muestras Arica 01, Arica 02, Arica 03 y Calama 01 (Figura 61), mientras

que en el segundo se agrupan las muestras AH 01 y AH 02 (Figura 62).

Tiempo, [min]

0 5000 10000 15000 20000 25000 30000


1

0,99

0,98
H / Hinicio saturación

0,97

0,96

0,95

0,94

0,93

Arica 01 (S=8.87%) Arica 02 (S=7.20%)


Arica 03 (S=5.35%) Calama 01 (S=7.49%)

Figura 61. Deformación en el tiempo por disolución de sales. Ensayo de


consolidación edométrica con saturación a 2.0 kgf/cm2.

121
Tiempo, [min]
0 10000 20000 30000 40000 50000 60000
1

0,95

0,9
H / Hinicio saturación

0,85

0,8

0,75

0,7

0,65

A. H. 01 (S=82.03%) A. H. 02 (S=115.00%)

Figura 62. Deformación en el tiempo por disolución de sales. Ensayo de


consolidación edométrica con saturación a 2.0 kgf/cm2. Muestras con alta
salinidad.

De la Figura 61 podemos advertir que las muestras Arica 01, Arica 02 y Calama

01 sufren un brusco colapso estructural, a diferencia de la muestra Arica 03 en

donde el colapso es reducido. De la misma forma, en Figura 62 se observa que

en A. H. 01 tanto la tasa de deformaciones verticales como el colapso total

resultan mayores que A. H 02.

Relacionando estos resultados con el análisis estructural del acápite 8.1,

podemos observar que justamente las muestras Arica 03 y A. H. 02 son las que

presentan estructuras con mayor grado de cementación y baja porosidad, lo

122
que se traduce en menores colapsos estructurales en relación a las muestras

con salinidades similares pero con estructuras diferentes.

A partir de estos resultados, podemos clasificar las muestras salinas de la

manera en que se señala en Tabla 16.

Tabla 16. Clasificación de muestras salinas.

Clasificación Muestras

Arica 01

Arica 02
Colapsables
Calama 01

AH 01

Arica 03
Menormente colapsables
AH 02

Luego, si graficamos (distinguiendo las muestras según la clasificación

estructural anterior) las deformaciones generadas por la disolución de sales

para cada estado de tensión vertical (la Figura 63 corresponde a σv = 0.5

kgf/cm2 y la Figura 64 para σv = 2.0 kgf/cm2) v/s el índice de vacíos salino (esal),

se obtienen los siguientes esquemas:

123
Figura 63. Deformación vertical unitaria v/s Índice de vacíos salino. Ensayo de
consolidación edométrica con esfuerzo de saturación 0.5 kgf/cm2.

Figura 64. Deformación vertical unitaria v/s Índice de vacíos salino. Ensayo de
consolidación edométrica con esfuerzo de saturación 2.0 kgf/cm2.

124
En ambas figuras se aprecia que, para las muestras obtenidas de Alto Hospicio

(AH 01 y 02), el suelo con estructura más colapsable sufre mayores

deformaciones que la muestra de estructura menormente colapsable, a pesar

de que ésta última tiene mayor cantidad de sales.

En los suelos con salinidad menor al 10%, el hecho anterior no se produce,

aunque se aprecia la significativa diferencia de deformaciones entre las

muestras de estructuras colapsables y la de estructura menormente colapsable,

aún cuando sus salinidades andan en un rango cercano.

Para observar directamente la influencia del esfuerzo vertical en las

deformaciones, en Figura 65 se presentan en conjunto los resultados de las

figuras anteriores.

125
Figura 65. Efecto del esfuerzo vertical en las deformaciones al saturar. Ensayo
de consolidación edométrica.

A partir del gráfico de la Figura 65, podemos observar que las deformaciones

verticales que se producen al saturar la muestra en el edómetro disminuyen

cuando la carga vertical también es reducida. Sin embargo, cabe destacar que

en la muestra Arica 01 las deformaciones ocurridas para una y otra carga

vertical resultaron iguales. Nuevamente, esta situación es atribuible al tipo de

estructura que posee Arica 01, la cual al ser abierta y con las sales solubles de

rápida disolución (cloruros) actuando como cementantes en los contactos de los

granos de arena, genera similares deformaciones para 0.5 kgf/cm2 y 2.0

.kgf/cm2 como tensión vertical de saturación.

126
Si agregamos a este análisis la velocidad de inicio de las deformaciones por

saturación (vel. ini.) obtenidas de los gráficos “deformación v/s tiempo”, es

posible realizar los siguientes gráficos de tres ejes (en Figura 66 se presenta la

situación para el esfuerzo vertical de 0.5 kgf/cm2 y en Figura 67 para 2.0

kgf/cm2):

Figura 66. Representación tri-dimensional del comportamiento salino ante la


infiltración de agua. Ensayo de consolidación edométrica con saturación a carga
vertical de 0.5 kgf/cm2.

127
Figura 67. Representación tri-dimensional del comportamiento salino ante la
infiltración de agua. Ensayo de consolidación edométrica con saturación a carga
vertical de 2.0 kgf/cm2.

En estos esquemas, el eje del índice de vacíos salino (esal) corresponde al

potencial total de colapso, el de la velocidad inicial de deformación al saturar

(vel. ini.) al tipo de estructura, y el eje vertical presenta simplemente las

deformaciones totales ocurridas en los suelos salinos al ser ensayados.

Podemos observar directamente la influencia que tiene el tipo de estructura

sobre los colapsos totales medidos en el ensayo de consolidación edométrica.

Se aprecia que a medida que la estructura es más colapsable, es decir, posee

una vel. ini. mayor, las deformaciones también alcanzan valores más altos a

pesar de tener índice de vacíos salinos y salinidades similares.

128
Se recalca que estos resultados fueron obtenidos para las condiciones

impuestas en el ensayo de consolidación edométrica, por lo que extrapolar esta

tendencia observada a otras situaciones de disolución de sales no debe

realizarse en forma directa, sino que deberá evaluarse criteriosamente.

8.3 Ensayos de Percolación en Celda Triaxial

Descripción del ensayo y especificaciones adoptadas

Este ensayo consiste en la incorporación de un flujo controlado de agua

destilada dentro de la estructura natural de un suelo salino. La infiltración no

debe limitarse sólo al uso de agua destilada, sino que también es posible utilizar

líquidos con otras composiciones químicas, como por ejemplo salmueras o

aguas naturales de la zona de extracción de las muestras.

El montaje de la probeta se realiza en la cámara triaxial, lo cual permite

controlar externamente las presiones del flujo y el estado tensional de la

muestra de suelo, así como también observar y registrar los siguientes aspectos

involucrados:

129
• Deformaciones verticales por saturación.

• Variación del caudal y de la permeabilidad de la muestra de suelo en el

tiempo.

• Variación de la salinidad de las aguas infiltradas en el tiempo.

Las dimensiones de probeta utilizadas para este trabajo corresponden a las

mismas de una consolidación edométrica tradicional, esto es 3 cm de altura por

5 cm de diámetro. En Figura 68 se muestra el montaje de la probeta cubierta

con una membrana de plástico en la celda triaxial. Nótese que hubo que

agregar un suplex en el CAP inferior de la celda para que el pistón superior

alcanzara a estar en contacto con la muestra y así medir las deformaciones

verticales.

130
Figura 68. Montaje de muestra de suelo salino para ensayo de infiltración

Una vez que la muestra ha sido montada en la celda triaxial, el equipo completo

para realizar el ensayo consiste en:

• Marco triaxial para carga controlada. La probeta es instalada en el marco

triaxial con una leve carga vertical con el fin de que las deformaciones

verticales que se produzcan al infiltrar agua puedan ser medidas. De esta

forma, el pistón de la celda desciende solidario a las deformaciones, las

cuales son medidas a través de un dial.

131
• Equipo hidráulico para el control de las presiones de cámara y de infiltración

de agua (back pressure). El flujo se realiza desde la parte inferior hacia la

superior de la probeta.

• Vaso precipitado y balanza de precisión. El vaso se ubica sobre la balanza y

a la salida del flujo, lo que permite capturar el agua infiltrada y determinar su

concentración de sales totales en el tiempo. A su vez, la balanza permite

medir el peso del agua infiltrada y mediante relaciones de densidad

podemos determinar un volumen o caudal de salida.

En Figura 69 se aprecia la distribución de los equipos y el montaje del ensayo

de infiltración de agua.

En este trabajo, para las muestras ensayadas se especificaron las siguientes

condiciones de ensayo:

• Líquido de infiltración: Agua destilada.

• Presión de infiltración: 10 m.c.a.

• Presión de cámara: 1.1 kgf/cm2.

132
Figura 69. Ensayo de infiltración de agua.

Resultados obtenidos

En este acápite se presentan los resultados de los ensayos de infiltración

realizados sobre tres muestras: Arica 01, Arica 03 y AH 01. Estas muestras han

sido escogidas ya que representan tipologías estructurales altamente

contrastantes.

Además de observar el desarrollo de las deformaciones que se originan al

infiltrar agua, este ensayo permite estudiar algunas propiedades hídricas de las

muestras, como por ejemplo la permeabilidad, así como también cuantificar la

133
efectividad en la disolución, transporte y lavado de las sales solubles durante el

tiempo de ejecución del ensayo para cada tipo de estructura.

En una primera parte, se presentan los gráficos de variación en el tiempo de la

permeabilidad, deformación vertical unitaria y salinidad total del líquido

percolado para cada muestra en forma individual, para luego comparar estos

comportamientos en gráficos conjuntos.

Arica 01

A continuación se presentan los resultados obtenidos en la muestra Arica 01

134
9,00E-06 9,000
8,00E-06 8,000
Permeabilidad, k [cm/seg]

Def. Vertical Unitaria [%]


7,00E-06 7,000

6,00E-06 6,000

5,00E-06 5,000

4,00E-06 4,000

3,00E-06 3,000

2,00E-06 2,000

1,000
1,00E-06
0,000
0,00E+00
0 2000 4000 6000 8000 10000 12000
0 2000 4000 6000 8000 10000 12000
Tiempo [seg]
Tiempo [seg]

Figura 70. Permeabilidad en el tiempo. Figura 71. Def. vertical en el tiempo.


Arica 01. Ensayo de Infiltración. Arica 01. Ensayo de Infiltración.

16

14

12
Conc. [gr/ 100 ml]

10

0
0 2000 4000 6000 8000 10000 12000

Tiempo [seg]

Figura 72. Variación en el tiempo de la concentración de sales en líquido


percolado. Arica 01.

135
En Figura 73 se presenta una fotografía con la secuencia de los vasos

precipitados utilizados para el muestreo del agua percolada. Se observa cómo

la cantidad de sales solubles cristalizadas disminuye con el tiempo. Con este

muestreo se confeccionó el gráfico de la Figura 72.

Figura 73. Secuencia de vasos precipitados en muestreo de agua percolada.


Arica 01.

136
Arica 03.

Los resultados obtenidos en la muestra Arica 03 son:

Tiempo [seg]
0 200000 400000 600000 800000
0,000

-0,100

Def. Vertical Unitaria [%]


-0,200

-0,300

-0,400

-0,500

-0,600

-0,700

Figura 74. Permeabilidad en el Figura 75. Def. vert. en el tiempo.


tiempo. Arica 03. Ensayo de Arica 03. Ensayo de infiltración.
infiltración.

80,00

70,00

60,00
Conc. [gr/ 100 ml]

50,00

40,00

30,00

20,00

10,00

0,00
0 200000 400000 600000 800000
Tiempo [seg]

Figura 76. Variación en el tiempo de la concentración de sales en líquido


percolado. Arica 03.

137
A diferencia del ensayo realizado sobre Arica 01, en donde la respuesta pudo

ser medida sin mayores inconvenientes, en Arica 03 los resultados obtenidos

estuvieron condicionados principalmente por la evaporación y filtrado de finos.

Se logró apreciar tres particularidades acerca de su comportamiento:

• La permeabilidad resulta sumamente baja, del orden de 10-8 cm/s (ver

Figura 74). A esta reducida tasa de percolación, el agua que es muestreada

en los vasos precipitados debe quedar por prolongados periodos de tiempo

al aire para poder acumular un volumen representativo, lo que acrecienta el

efecto de perdida de agua por evaporación ambiental.

• Debido a la presencia en una cantidad importante de material fino plástico,

al infiltrar agua se produce un leve hinchamiento de la muestra

(deformaciones verticales negativas menores al 0.5%) (ver Figura 75). Este

hinchamiento además se ve favorecido por el hecho que el estado tensional

impuesto al saturar no logra solicitar a la probeta con cargas verticales de

compresión capaces de generar deformaciones verticales positivas.

Recordemos que la probeta está sometida a una presión de confinamiento

de 1.1 kgf/cm2, con un esfuerzo principal vertical de compresión mínimo,

solamente impuesto para que el pistón esté siempre solidario a la probeta y

así se puedan medir las deformaciones.

138
La medición de salinidad a través de la recolección del agua percolada en

vasos precipitados tuvo el inconveniente que, a pesar de colocar papel filtro en

la probeta, se observó la presencia de partículas finas. Esta situación se

traduce en que los porcentajes de sales solubles calculados resultan mayores a

los que realmente se obtienen al incluir material insoluble (ver Figura 76).

Alto Hospicio. AH 01.

En las figuras 77, 78 y 79 se muestran los gráficos de los resultados obtenidos

para la muestra AH 01.

139
Figura 77. Permeabilidad en el tiempo. Figura 78. Def. vert. en el tiempo. AH 01.
AH 01. Ensayo de infiltración. Ensayo de infiltración.

35,00

30,00
Conc. [gr/ 100 ml]

25,00

20,00

15,00

10,00

5,00

0,00
0 20000 40000 60000 80000 100000

Tiempo [seg]

Figura 79. Variación en el tiempo de la concentración de sales en líquido


percolado. AH 01.

De los resultados obtenidos se mencionan los siguientes alcances:

140
• Debido principalmente al alto contenido de sales solubles de la muestra

AH 01, durante el desarrollo de este ensayo la salinidad del agua

infiltrada va aumentando (ver Figura 79). Se concluye que para que el

lavado de sales sea completo, los tiempos de duración del ensayo y la

presión a la cual infiltre el flujo de agua, debieran ser constantes y

mayores.

• La alta salinidad del agua percolada, sumado a la baja tasa de

infiltración, origina la cristalización de las sales en las tuberías de la celda

triaxial, tapando de esta forma el conducto de salida del agua. Esta

situación se aprecia en el gráfico de la Figura 77, en donde la

permeabilidad al cabo de aproximadamente 30.000 seg. (8 horas)

desciende significativamente.

A pesar de estas dificultades en el lavado de las sales solubles, de todas

formas se observa cómo la probeta se deforma al infiltrar agua. En un principio

la tasa de esta deformación es alta en relación a lo que ocurre después de los

10.000 seg. (3 horas) aproximadamente, observándose que la tendencia al

asentamiento continuaría en caso de continuar ensayando (ver Figura 78).

141
Comparación del comportamiento ante la infiltración de las muestras

ensayadas.

Con el objetivo de comparar directamente el comportamiento ante la infiltración

de las disímiles estructuras de los tres suelos salinos infiltrados, se presentan

gráficos conjuntos con las curvas de deformación y volumen de salida del agua

percolada en el tiempo.

Figura 80. Comparación de deformaciones verticales en el tiempo. Ensayo de


Percolación.

142
Figura 81. Comparación del volumen de agua infiltrada. Ensayo de Percolación.

De la Figura 80 podemos observar que la muestra Arica 01 sufre el inmediato

desarrollo de las deformaciones verticales al infiltrar agua, a diferencia de la

muestra AH 01 en la que este desarrollo es más gradual a pesar de tener una

cantidad de sales solubles considerablemente mayor. Además, y tal como se

mencionó anteriormente, vemos como en Arica 03 se produce el ligero

hinchamiento al humectar el suelo natural.

Por otro lado, la Figura 81 nos permite apreciar las diferencias hidrológicas de

permeabilidad que cada estructura salina posee; en Arica 01, en donde la

estructura es más porosa y con sales de fácil disolución, y, en menor medida,

143
en AH 01, el flujo de agua es considerablemente mayor a Arica 03. Cabe

mencionar que en esta muestra, el tiempo que demoró en salir el agua

percolada desde que se abre la válvula de entrada hasta que cae la primera

gota al vaso precipitado fue 23 horas, a diferencia de AH 01 cuyo valor fue de

65 minutos y de Arica 01, en donde la primera gota apareció al minuto.

8.4 Ensayos Triaxiales a Carga y Deformación Controlada

En este acápite se presentan los resultados obtenidos en ensayos triaxiales a

deformación y carga controlada. Se pretenden observar algunos aspectos

referentes al comportamiento tensión - deformación y a las propiedades de

resistencia al corte de un suelo salino.

Los ensayos son realizados sobre la muestra Arica 02, cuyo tipo de estructura

corresponde a material granular cementado en los contactos por puentes de

sales solubles. Se realizan ensayos en condiciones naturales secas y con

infiltración de agua con el objetivo de estudiar la influencia que tienen los

puentes cementantes en la respuesta al corte para las condiciones de humedad

mencionadas anteriormente.

144
Se deja planteado realizar estos ensayos para otros tipos de suelos salinos, en

especial en aquellos en que la respuesta al corte se encuentre condicionada por

la matriz suelo fino – sal, como lo es por ejemplo la muestra Arica 03. Por

disponibilidad de muestra, estos ensayos no se alcanzaron a realizar.

Las muestras talladas son ensayadas en celdas triaxiales bajo dos formatos:

a) Triaxial a deformación controlada.

b) Triaxial a carga controlada.

Las especificaciones de los ensayos se describen a continuación.

Descripción, especificaciones y resultados de los ensayos

Ensayos triaxiales a deformación controlada.

Los ensayos a deformación controlada fueron realizados sobre probetas

inalteradas de la muestra Arica 02 en estado natural seco, a presiones de

confinamiento de 0.5 kgf/cm2 y 2.0 kgf/cm2. Se destaca que en ningún momento

se introdujo agua a la probeta.

145
En Figura 82 se presentan las curvas tensión – deformación (q v/s ε), mientras

que en Figura 83 se muestran las curvas en el espacio q – p.

Figura 82. Curvas tensión - deformación en ensayos triaxiales a deformación


controlada. Muestra Arica 02.

146
Figura 83. Trayectoria de tensiones en espacio q-p en ensayos triaxiales a
deformación controlada. Muestra Arica 02.

De los gráficos anteriores podemos observar que para ambas probetas se

desarrollaron significativos peaks de resistencia al corte en las curvas tensión –

deformación, atribuibles a la cementación que le inducen las sales solubles

cristalizadas a la estructura del suelo salino. También se puede apreciar que

una vez que se rompen estos enlaces, se moviliza finalmente la resistencia

residual del material granular seco mezclado con las sales aún presentes.

Luego, para la muestra Arica 02, en donde la estructura se encuentra

cementada en los contactos por puentes de sales, se obtiene que los valores

147
del ángulo de fricción interna (φres) y de la cohesión (c) son 38.4° y 0.46 kgf/cm2

respectivamente.

Muchos de los depósitos aluviales/coluviales de la planicie costera, como los

estudiados por Skorin y Tamblay en Antofagasta, presentan este tipo de

estructuras, por lo que el resultado obtenido podría ser verificado y extrapolado

para estos depósitos similares.

Ensayos triaxiales a carga controlada.

Sobre la misma muestra Arica 02 se realizaron dos ensayos triaxiales a

deformación controlada bajo los siguientes criterios:

• Para las dos probetas ensayadas las presiones de confinamiento fueron las

mismas que los ensayos a deformación controlada, es decir, a 0.5 kgf/cm2 y

2.0 kgf/cm2.

• La probeta sometida a 0.5 kgf/cm2 de presión de confinamiento fue cargada

en estado seco hasta alcanzar un esfuerzo desviador cercano a la

resistencia al corte residual, qres, obtenida del ensayo de deformación

controlada (qres = 1.30 kgf/cm2). Una vez alcanzado este esfuerzo cortante,

148
se permitió la infiltración de agua destilada a 0.2 kgf/cm2 de contrapresión, lo

que originó la falla de la muestra en forma abrupta.

• La probeta sometida a 2.0 kgf/cm2 de presión de confinamiento se cargó en

estado seco hasta alcanzar un esfuerzo desviador igual 2/3 de la resistencia

al corte residual obtenida a partir del ensayo de deformación controlada.

Una vez alcanzado este esfuerzo cortante, se indujo la infiltración en la

probeta también a 0.2 kgf/cm2 de contrapresión, lo que provocó

significativas deformaciones verticales, las cuales al cabo de un tiempo se

estabilizaron. Luego, y bajo la constante infiltración de agua, se siguió

cargando verticalmente la probeta a intervalos menores hasta que se

alcanzó la falla.

En Figura 84 se presenta en conjunto el resumen con las curvas tensión –

deformación obtenidas tanto para los ensayos a deformación controlada, como

para los a carga controlada.

149
Figura 84. Comportamiento Tensión - Deformación en suelo salino para triaxial
a carga y deformación controlada. Muestra Arica 02.

Podemos destacar los siguientes aspectos:

• En las probetas ensayadas a carga controlada, se observa que la falla al

infiltrar agua destilada se produce en el mismo nivel de esfuerzo desviador

residual movilizado en los ensayos a deformación controlada secos. La

probeta sometida a 0.5 kgf/cm2 de presión de confinamiento falla

inmediatamente al inducir el flujo de agua con q = 1.00 kgf/cm2 (cercano al

qres(0.5)), mientras que la confinada a 2.0 kgf/cm2, inicialmente a 2/3 de

150
qres(2.0), si bien sufre deformaciones significativas, no alcanza el estado de

falla. Luego, al seguir cargando, se logra movilizar el estado residual a un

esfuerzo desviador igual al obtenido en el ensayo a deformación controlada

seco. Este resultado obtenido nos sugiere que para caracterizar las

propiedades de resistencia al corte de un suelo salino de tipología

estructural similar al de la muestra Arica 02, los parámetros representativos

podrían corresponder a los que se obtienen al realizar ensayos triaxiales

hasta la falla en muestras naturales secas. Cabe mencionar que esta

parametrización resulta conservadora toda vez que estamos despreciando el

efecto cementante inicial al suponer que se movilizará la resistencia residual

del suelo salino. Una aplicación directa corresponde a problemas de

estabilidad de taludes.

• Si observamos las ramas de carga al inicio de los ensayos, podemos

apreciar que los ensayos realizados a deformación controlada manifiestan

mayor rigidez que los a carga controlada. En estos últimos ensayos, al

cargar verticalmente la muestra y esperar la completa estabilización de las

deformaciones, se permite la generación de un efecto similar al creep.

Basándonos en la descripción que hace Bjerrum en 1973 del fenómeno de

fluencia lenta para suelos finos, es posible afirmar que la distribución de

esfuerzos en el esqueleto cementado por sales provoca una gradual y

sucesiva ruptura de los puentes más débiles y a la consiguiente

151
redistribución de esfuerzos, desarrollando así deformaciones verticales

hasta que las cargas pueden ser sostenidas tanto por las uniones salinas

más fuertes como por la conformación de nuevos contactos y trabazones

inter-partículas. En caso que el esfuerzo vertical sea muy elevado, la

reestructuración del esqueleto del suelo salino no será capaz de sostener las

cargas, alcanzando finalmente la falla. Así, también en suelos cementados

con sales queda en evidencia la importancia del factor tiempo en la

respuesta geotécnica.

152
9 Discusión y Conclusiones de Ensayos de Laboratorio en Suelos

Salinos

En este capítulo se presenta un análisis de los principales aspectos de los

nuevos parámetros – índice aquí propuestos que interesan en su aplicación en

geotecnia.

Por otro lado, se analizan algunas propiedades de ingeniería que han sido

obtenidas a través de ensayos de laboratorio, y su utilidad y aplicabilidad en

proyectos de ingeniería.

9.1 Propiedades Índice

El proceso de lixiviación en la determinación de propiedades índice merece

especial atención y cuidado ya que constituye la base de muchos de los

conceptos aquí planteados.

En la definición numérica de salinidad, índice de vacíos y porosidad salina, así

como también en el análisis de la curva granulométrica del material lixiviado y

en la determinación de sus límites de consistencia se considera como hipótesis

que las sales solubles han sido totalmente disueltas. Para lograr cumplir este

propósito, en la lixiviación deberá ser utilizada agua destilada de alta calidad y

153
ésta a temperatura de ebullición. El uso de agua potable común debe evitarse

debido a que ella contiene concentraciones significativas de sales y otros

componentes químicos que alteran los resultados finales.

El lavado de sales utilizando papel filtro como elemento retenedor del material

insoluble no resulta suficientemente efectivo. Esta metodología fue inicialmente

utilizada, y si bien es una metodología de bajo costo y de implementación

sencilla, se observaron algunos inconvenientes que levantan incertidumbre en

sus resultados, entre las cuales se pueden mencionar:

a) La porosidad de los papeles filtros de uso habitual no permite evitar la total

retención de partículas finas del material insoluble. Esta situación adquiere

mayor relevancia en aquellos suelos salinos con significativa presencia de

finos.

b) Existen filtros especiales de reducida porosidad. Sin embargo, éstos

generan inconvenientes tales como el aumento del tiempo de lavado, la

rápida colmatación de los filtros, y la alta probabilidad de rotura debido al

ablandamiento del papel y al contacto con las partículas angulosas casi

siempre presentes en el suelo salino.

154
c) Por otra parte, el uso de agua destilada hirviendo junto al uso de papel filtro

no es recomendado ya que, además de ser sumamente riesgoso para el

laboratorista, aumenta la posibilidad de rotura del papel filtro. El agua

destilada a menor temperatura disminuye su capacidad de disolución de

sales, aumentando como resultado el tiempo del ensayo.

d) La verificación de la total disolución y lavado de las sales solubles no es

inmediata y debe ser ratificada a través de determinaciones consecutivas de

la salinidad durante el tiempo de lavado. En teoría, cuando la salinidad de

muestras consecutivas se mantiene constante, se puede inferir que ya se

han lavado todas las sales solubles.

En relación a los nuevos parámetros – índice propuestos, es posible afirmar que

éstos permiten complementar la caracterización de los suelos salinos al

cuantificar numéricamente las fases suelo – sal – aire presentes en una

estructura salina, sin limitarse únicamente a la determinación de la salinidad

total.

Por otra parte, estos nuevos parámetros al ser de fácil obtención, pueden ser

interpretados físicamente de manera directa, ya que su formulación se ha

basado en las mismas definiciones y conceptos utilizados en la definición de los

155
parámetros – índice convencionales, adaptados a las fases existentes en suelos

salinos.

Adicionalmente, las figuras 63 a 67 permiten apreciar cómo las deformaciones

verticales no sólo dependen del porcentaje de sales solubles totales, sino que

además de otros parámetros estructurales tales como el índice de vacíos salino

y la tasa de deformación inicial. Se observa que, para un mismo tipo de

estructura, a medida que el índice de vacíos y la velocidad de deformación

aumentan, los colapsos finales también resultan mayores. Adicionalmente, en

los análisis de infiltración en celda triaxial se ha observado que aquellas

estructuras de alto grado de cementación y baja porosidad, manifiestan una

permeabilidad igualmente reducida, lo que dificulta el lavado de sales y reduce

la posibilidad de colapsos y deformaciones estructurales.

Finalmente, cabe destacar que debido a la naturaleza y génesis de los

depósitos salinos del norte grande, en muchas ocasiones la escala de tamaño

de partículas imposibilita la realización de las metodologías de laboratorio aquí

presentadas. De esta forma, la obtención de parámetros – índice (densidad

naturales, índice de vacíos salino, porosidad salina, etc.), así como también la

realización de ensayos tensión – deformación, estará condicionada en estos

suelos a la aplicación de nuevas metodologías de terreno. En un capítulo

posterior se presentan ensayos de placas de carga in – situ, pero para abordar

156
el tema de la densidad natural debieran ocuparse otras metodologías a gran

escala, como por ejemplo la utilización de globos de hule llenados con

volúmenes controlados de agua, teniendo el cuidado de no deshacer las sales

solubles para no alterar la condición natural. En estos casos, el análisis

granulométrico deberá también adecuarse al tamaño de partículas existentes.

Estas últimas metodologías descritas no se han incluido en este estudio.

9.2 Propiedades de Ingeniería

A partir de los ensayos de laboratorio es posible determinar algunas

propiedades de ingeniería que dan cuenta de la estructura del suelo salino,

complementando la caracterización obtenida a través de los parámetros –

índice.

Además de las deformaciones que se producen por infiltración de agua, la

determinación de la velocidad inicial de deformación es un parámetro directo

que resume la tipología estructural del suelo salino y que permite su

clasificación asociada el grado de colapsabilidad. Esta propiedad se obtiene de

manera sencilla a partir de los ensayos edométricos con saturación a carga

constante, aunque también es igualmente determinable a través de los ensayos

de placa de carga in situ (en el capítulo 10 se presenta el análisis respectivo).

Así, la velocidad de deformación inicial es un parámetro útil que permite al

157
ingeniero geotécnico identificar las zonas más susceptibles a la infiltración de

agua y tomar las medidas necesarias para evitar la generación de

asentamientos inadmisibles.

Por otro lado, las propiedades hidráulicas obtenidas a partir de los ensayos de

infiltración en celda triaxial también permiten observar y distinguir entre el

comportamiento físico que presentan suelos salinos de similares S y esal, pero

de estructuras totalmente distintas. Las muestras cuyos parámetros – índice

daban cuenta de elevada porosidad, bajo grado de cementación y un material

insoluble principalmente arenoso cementado en los contactos, como Arica 01,

se vieron rápidamente afectadas ante la infiltración de agua, por un lado

deformándose en términos de colapso y, por otro, acelerando los procesos de

percolación de agua y lavado de sales, situación cuantificada a través de las

curvas de permeabilidad y concentración salina en el tiempo. Por el contrario, la

muestra Arica 03 presentó un comportamiento totalmente distinto, con bajas

deformaciones, permeabilidad prácticamente nula y lavado de sales reducido.

Estos ensayos permiten visualizar y analizar en forma más clara la respuesta

ante la infiltración de agua destilada, para luego ser aplicados en las etapas de

diseño y construcción no sólo en obras de ingeniería geotécnica, sino que

además en otro tipo de estudios, como por ejemplo en la caracterización hídrica

de acuíferos salinos y en otras aplicaciones en el campo de la hidrología.

158
Se observó en los ensayos triaxiales a carga y deformación controlada la

coincidencia que existe en el estado residual obtenido tanto de los ensayos a

deformación controlada a humedad natural como a partir de los ensayos a

carga controlada con saturación posterior, lo que permite facilitar la

determinación de los parámetros de resistencia al corte residual. Sin embargo,

se debe tener presente que el tipo de estructura ensayada corresponde a un

material granular cementado en sus contactos.

Otro punto a destacar es que para todos los ensayos aquí presentados

(ensayos edométricos con saturación, infiltración en celda triaxial, y ensayos

triaxiales a carga y deformación controlada) es de gran importancia el tallado de

las muestras. Debido a la elevada rigidez que las sales cementantes le

confieren al suelo, este proceso no es sencillo y requiere la utilización de

herramientas especiales de corte a alta revolución (en Anexo 4 se detallan los

numerosos procedimientos utilizados para optimizar este proceso) y lograr así

obtener especímenes cuyas dimensiones cilíndricas correspondan a los moldes

de montaje del consolidómetro y de las celdas triaxiales, minimizando las

irregularidades de la probeta.

Para los ensayos edométricos, al ser el molde rígido, se debe tener especial

cuidado en la terminación de la superficie cilíndrica de la muestra, sobre todo en

159
aquellos suelos cuya granulometría corresponde a partículas de arena

cementada, como es el caso de Arica 01 y Arica 02. Aquí, se utilizaron moldes

de mayor diámetro para disminuir el efecto de esta condición de borde, además

de rellenar las paredes perimetrales entre muestra y molde con arena fina

tamizada en malla 200 del mismo suelo tallado. De esta forma se reducen las

deformaciones horizontales que pueda sufrir la muestra al momento de aplicar

carga y/o al saturar con agua destilada, favoreciendo las deformaciones

verticales.

En suelos con mayor presencia de material fino, como es el caso de las

muestras Arica 03 y las de Alto Hospicio, este proceso es más sencillo, ya que

es posible tallar la superficie exterior cilíndrica de manera que ésta quede mejor

terminada y en completo contacto con las paredes del molde del

consolidómetro.

Adicionalmente, y esta apreciación es igualmente válida para el montaje de los

ensayos de infiltración y carga en celda triaxial, las caras superior e inferior de

las muestras talladas deben quedar totalmente planas y paralelas, condición

que en la práctica no es tan sencilla de obtener al utilizar herramientas

eléctricas manuales del tipo de discos de corte.

160
Finalmente, se destaca que todos los resultados se han obtenido a partir del

uso de agua destilada como agente de disolución de sales. No debe

descartarse que en otro tipo de instalaciones los solventes pueden ser distintos

al agua (por ejemplo, en los procesos de lixiviación en minería se trabaja con

soluciones de ácido sulfúrico), por lo que una estructura que se comporta como

menormente colapsable para el agua destilada, puede resultar muy colapsable

para otro tipo de solvente.

161
10 Ensayos de Terreno. Pruebas de Carga

10.1 Metodología y Características de los Ensayos

El ensayo de placa de carga in – situ con inundación de agua es una forma de

cuantificar de manera más directa el comportamiento “tensión – deformación”

de un suelo salino si comparando con el ensayo edométrico realizado en

laboratorio.

Básicamente, este ensayo se plantea en base a los mismos principios del

ensayo de consolidación de laboratorio, esto es, someter al subsuelo a una

carga vertical en estado natural, para luego inundar con agua y medir

asentamientos.

Al igual que para la consolidación de laboratorio, la definición de las condiciones

de ensayo debe realizarse de acuerdo a las necesidades del proyecto o estudio

de ingeniería. Estas incluyen:

• Carga vertical de infiltración, asociada a las solicitaciones previstas en la

etapa de proyecto.

• Composición química y temperatura del agua de infiltración.

162
• Condición de inundación. Esto es, desde la superficie del terreno, de

forma subterránea, a través de zanjas adyacentes, etc.

• Cantidad y presión del agua a infiltrar.

• Cota del subsuelo en donde se apoya la placa de carga.

También es posible la realización de ciclos de carga y descarga rápidos sobre

la placa en condiciones pre y/o post inundación, siendo este último caso útil

para estudiar el efecto que las cargas cíclicas o vibraciones puedan causar

sobre la estructura del subsuelo con algún porcentaje (o la totalidad) de sus

sales cementantes ya disueltas. Los movimientos sísmicos o las vibraciones

inducidas por máquinas, tales como chancadores mineros, son ejemplos de

solicitaciones cíclicas sobre el subsuelo salino del norte chileno.

Para este trabajo, en el sitio de estudio se realizaron ocho ensayos de placa de

carga, ubicando cada uno de ellos a diferentes profundidades.

Todos los ensayos fueron realizados con placas de carga circulares de 76 cm.

de diámetro, instrumentados mediante tres sensores electrónicos (LVDT) para

medir las deformaciones durante la prueba, tanto en condiciones naturales

secas como al infiltrar agua.

163
La carga vertical se induce mediante el uso de un gato hidráulico, utilizando

como reacción el remolque de un camión cargado con el material natural

excavado de las calicatas de reconocimiento y colocado en bolsas de gran

tamaño (ver Figura 85).

Figura 85. Montaje de placa de carga con infiltración de agua.

Una vez alcanzada la carga vertical de saturación, las que se definieron con

valores de 1.5 kgf/cm2 y 2.0 kgf/cm2, la infiltración se realiza utilizando agua

potable e inundando la superficie que rodea la placa con un volumen controlado

de agua. Las figuras 86 y 87 muestran este proceso.

164
Figura 86. Infiltración superficial de agua potable.

Figura 87. Placas de carga inundadas con medición de deformaciones

verticales.

165
En Figura 88 se muestra el montaje completo de los ensayos de placa,

apreciándose a la izquierda, sobre la camioneta, los tambores utilizados para el

transporte y vaciamiento del agua potable a través de mangueras.

Figura 88. Montaje de ensayos de placa de carga con inundación superficial.

En algunos ensayos, y luego de la estabilización definitiva post – inundación, se

aplicó una secuencia de ciclos de cargas cíclicas en torno a la carga vertical de

saturación.

En Tabla 18 del acápite siguiente (pagina 172) se presenta un resumen con las

especificaciones detalladas de cada uno de los ocho ensayos de placa de

carga.

166
10.2 Descripción estratigráfica del terreno

Las placas de carga se realizaron en un sector cercano a la ciudad de Iquique,

Iª Región del país.

La estratigrafía indicada en Tabla 17 corresponde a una muestra representativa

y resumen del conjunto de estratigrafías existentes en el subsuelo bajo cada

ensayo de placa. Posterior a esta tabla se detallan particularidades de cada sitio

de ensayo.

Tabla 17. Estratigrafía tipo del terreno ensayado

Cotas
Espesor
Horizonte variables Descripción del material
[m]
[m]

Costra calcárea de grano fino. Color


1 0.00 – 0.05 0.05
blanco. (ver figuras 88 y 89)

Conchuelas molidas y/o quebradas con


presencia de arena de grano grueso, de
cantos sub angulares y algunas gravas
2 0.05 – 0.40 0.35
aisladas, humedad baja, de compacidad
media a densa. Baja presencia de sales
cementantes (S alrededor del 3%).

167
Tabla 17. Estratigrafía tipo del terreno ensayado (Continuación)

Cotas
Espesor
Horizonte variables Descripción del material
[m]
[m]

Roca basáltica de color gris oscuro con


distintos grados de fracturamiento e
intercalaciones salinas. La roca se
encuentra mayoritariamente fracturada
3 0.40 – 2.50 2.10
en lajas. Este estrato corresponde a lo
que se denominó en capítulo 4 como
“depositaciones salinas sobre rocas y en
diaclasas”.

Figura 90. Costra calcárea superficial


Figura 89. Costra calcárea superficial. sobre estrato de conchuelas.

168
A fin de entender mejor las características estratigráficas del sitio donde se

realizaron estas pruebas de carga, cabe mencionar algunas singularidades de

la estratigrafía recién descrita:

- En algunos sectores del sitio ensayado el Horizonte 1 (costra calcárea) no

existía, siendo la conchuela del Horizonte 2 el estrato superficial.

- El espesor del Horizonte 2 es variable dentro del área en estudio. Si bien el

valor señalado en Tabla 17 corresponde al promedio de las calicatas

empleadas para el reconocimiento estratigráfico, en algunos sectores la roca

basáltica del Horizonte 3 se encontraba a escasos 10 a 15 cm. de

profundidad, incluso, en zonas puntuales, era posible observar afloramientos

rocosos.

- La roca basáltica del Horizonte 3 en sí presentaba diferencias estructurales

dependiendo de la zona en donde se realizaron las placas de carga. En

ciertas zonas el nivel de fracturamiento era leve y las sales solubles habían

formado estratos horizontales de unos 3 cm. de espesor, con un buen grado

de cristalización (ver Figura 91). En cambio, en otros sectores la roca

basáltica se encontraba altamente fracturada en forma de lajas, fracturas en

las cuales habían cristalizado sales solubles en forma de estalactitas de

longitudes cercanas a los 15 cm. (ver figuras 91 y 92).

169
- En Tabla 17 se señala que la profundidad del Horizonte 3 alcanza un valor

de 2.50 m. Cabe destacar que esta fue la mayor profundidad de excavación

de las calicatas de reconocimiento (ver Figura 94).

Figura 91. Estratificaciones salinas horizontales en roca poco fracturada.

Figura 92. Cristalización salina en forma de estalactitas de 10 a 15 cm. de


espesor.

170
Figura 93. Cristalización de sales solubles en rocas altamente fracturadas.

Figura 94. Calicata de reconocimiento con roca lajada e incrustaciones salinas.

171
En Tabla 18 se presenta un resumen con las condiciones utilizadas en cada

ensayo de placa de carga, destacando la carga vertical de saturación, la

profundidad a la cual se instala la placa, el volumen de agua utilizado en la

infiltración, la tipología del suelo subyacente y si se realizaron o no ciclos pos -

inundación.

Tabla 18. Resumen de las características de los ensayos de placa con


inundación.

Esfuerzo Cota de Volumen de


Nº Vertical de instalación agua
Observaciones
Placa Infiltración de la placa infiltrada
2
[kgf/cm ] [m] [lt]
Placa sobre superficie del estrato de roca
basáltica lajada.
PC1 2.0 0.45 800
Ciclos pos - inundación

Presencia de costra superficial calcárea de


5 cm. de espesor (Figura 89).
PC2 2.0 Superficial 800
Ciclos pos - inundación.

Placa a 15 cm. bajo el contacto conchuela -


PC3 1.5 0.55 700 roca basáltica lajada.

Placa sobre roca poco fracturada


interestratificada con lentes horizontales
PC4 1.5 1.30 800 salinos de espesores de 1 a 3 cm. (Figura
91).

172
Tabla 18. Resumen de las características de los ensayos de placa con
inundación (Continuación).
Esfuerzo Cota de Volumen de
Nº Vertical de instalación agua
Observaciones
Placa Infiltración de la placa infiltrada
2
[kgf/cm ] [m] [lt]
Placa sobre conchuela.
PC5 2.0 Superficial 600
Ciclos pos - inundación.

Placa sobre roca interestratificada con


lentes horizontales salinos de espesores de
PC6 2.0 1.15 800
1 a 3 cm.

Placa a 25 cm. por debajo del contacto


conchuela- roca basáltica lajada. En esta
zona la roca aparece en superficie.
PC7 2.0 0.30 800
Ciclos pos - inundación.

Placa sobre horizonte de roca con


intercalaciones de cristales de sales de
forma columnar de dimensiones
PC8 1.8 0.85 1000
centimétricas de hasta 15 cm. (figuras 92.
93 y 94).

10.3 Resultados

A continuación se presentan los resultados de los ensayos de placa, separados

según las distintas etapas de carga.

173
Carga en estado natural seco.

En Figura 95 se presentan las curvas de todos los ensayos obtenidos para la

condición de carga vertical en estado natural seco hasta alcanzar el esfuerzo

vertical de infiltración.

Figura 95. Comportamiento tensión - deformación para carga en estado natural


seco. Placas de carga con inundación.

174
Comportamiento ante la infiltración de agua potable.

En Figura 96 se presentan las curvas tensión – deformación de los ensayos de

placa de carga, tanto para las ramas de carga en estado natural mostradas en

el acápite anterior, así como también en las deformaciones que se producen al

infiltrar el agua potable y efectuar los ciclos de carga y descarga en las placas

que corresponda. La Figura 96 muestra las deformaciones promedio de los tres

sensores LVDT.

Figura 96. Comportamiento tensión - deformación en ensayos de placa de


carga con inundación. Incluye etapas de cicleo.

175
Al igual que en el análisis realizado para los ensayos de colapso estructural de

laboratorio, en los ensayos de placa de carga también resulta importante

observar el comportamiento deformación v/s tiempo al inundar el subsuelo bajo

la placa sometida a la carga vertical constante. En las figuras 97 y 98 se

muestran estas curvas; la Figura 97 presenta las deformaciones promedio de

los 3 LVDT, mientras que en Figura 98 se presentan las deformaciones

máximas medidas.

Figura 97. Deformaciones en el tiempo durante y pos inundación superficial.


Valores promedio de los sensores LVDT. Ensayos de placa de carga.

176
Figura 98. Deformaciones en el tiempo durante y pos inundación superficial.
Valores máximos en los sensores LVDT. Ensayos de placa de carga.

10.4 Discusión de los Resultados de las Pruebas de carga.

Comportamiento del suelo en estado natural seco

De la Figura 95 se observa que la magnitud de las deformaciones es, en

general, menor a 3 mm para los esfuerzos verticales de entre 1.5 kgf/cm2 y 2.0

kgf/cm2, valores sumamente reducidos y tolerables para fines de ingeniería.

Sólo la PC 8, apoyada sobre los cristales de sales de mayor tamaño

incrustados en la fracturada roca basáltica, alcanza los 5 mm, valor igualmente

admisible.

177
Esta situación es esperable debido a la gran rigidez que le proporcionan las

sales solubles cementantes al subsuelo.

Comportamiento del suelo ante la infiltración de agua y cargas cíclicas.

De las curvas deformación v/s tiempo (figuras 97 y 98) podemos apreciar que

nuevamente los colapsos fueron mayores en los subsuelos con estructuras más

permeables. Si vemos la Tabla 18 podemos apreciar que las PC1, PC7 y PC8

se encuentran apoyadas sobre la roca basáltica lajada y fracturada, siendo la

PC8 el caso extremo de diaclasamiento y formación de cristales salinos porosos

de gran tamaño. Para todos estos casos, se observó cómo, al momento de

inundar, el agua se infiltraba rápidamente hacia el subsuelo por vías

preferenciales originadas por las grietas en la roca, provocando inmediatamente

bruscos descensos en la placa de carga. En la Figura 99 se muestran estas

grietas en la superficie, y en Figura 100 se puede apreciar el descenso que

sufrió la PC 8 al inundar.

178
Figura 99. Grietas que favorecen la Figura 100. Descenso de PC8 producto
infiltración de agua en los ensayos de de la infiltración de agua potable.
Placa de Carga.

Por otro lado, también se puede apreciar cómo para aquellos subsuelos con

estructuras menos permeables, como es el caso del terreno de la PC 4 (ver

Figura 91), las deformaciones ocurridas resultaron considerablemente menores.

En este terreno, al igual que en el subsuelo correspondiente a la PC 2, en

donde se tiene la presencia de costra calcárea, el agua de inundación penetró

con dificultad hacia el interior del terreno, quedando estancada alrededor de la

placa de carga. La Figura 87 representa la etapa de inundación para la PC 2.

Otro aspecto que merece la pena resaltar, es que en las curvas de deformación

en el tiempo se señala explícitamente el tiempo en el cual se aplicó la

inundación de las placas. Se observa como precisamente en ese instante se

produce un cambio de pendiente en la mayoría de las curvas, pasando de una

179
tasa de deformación alta a una más baja hasta alcanzar la estabilización en las

deformaciones. Este comportamiento nos hace suponer que en caso de haber

continuado inundando el subsuelo, las deformaciones habrían continuado

desarrollándose a mayores valores. Tampoco debe olvidarse que el agua fue

infiltrada sin presión alguna, a diferencia de lo que podría ocurrir en caso de la

ruptura de una tubería de agua potable. En este caso, las pendientes podrían

resultar incluso más elevadas.

Finalmente, de la Figura 96 se puede analizar el comportamiento cíclico del

subsuelo inundado y deformado. Se aprecia que los módulos de deformación

resultan elevados y el comportamiento final es prácticamente elástico, con poca

ocurrencia de deformaciones remanentes para los rangos de carga y descarga

establecidos. Se infiere que este comportamiento se produce debido a que la

inundación y disolución de las sales a carga vertical constante origina una

mayor densificación del subsuelo.

En resumen, los resultados de los ensayos de placa de carga con inundación

permiten observar cómo los colapsos estructurales del terreno salino, así como

sus velocidades de deformación, tienen directa relación con la tipología

estructural del depósito salino infiltrado, comportamiento anunciado ya en los

ensayos de laboratorio presentados en capítulos anteriores. Sin embargo, la

representatividad de los ensayos de laboratorio está limitada por el tamaño de

180
partículas constituyentes del suelo, ya que para el caso de los suelos de

Iquique, se hubiera requerido de equipos de laboratorio de grandes

dimensiones.

181
11 METODOLOGÍA PROPUESTA PARA SUELOS SALINOS EN

INGENIERÍA GEOTÉCNICA.

En este capítulo se propone una metodología o lineamiento práctico para

abordar el problema de los suelos salinos como subsuelo de fundación.

Además de presentar dicha metodología, en una primera parte se discute el

criterio que es utilizado habitualmente en la práctica. Asimismo, en la parte final

del capítulo se presentan recomendaciones constructivas generales orientadas

a prevenir la generación de colapsos estructurales y asentamientos del suelo

salino.

11.1 Criterios actualmente utilizados

En la actualidad, las soluciones de ingeniería que comúnmente se adoptan para

tratar el problema de los suelos salinos se han desarrollado principalmente en

base a la experiencia, observación y perfeccionamiento de técnicas

constructivas aplicadas, así como también del análisis y estudio de las causas

que han generado daños en diversas obras civiles. Empíricamente, la práctica

ha establecido un criterio para discernir cuándo el nivel de salinidad hace

necesario tomar medidas para evitar asentamientos que puedan afectar las

182
edificaciones. Este criterio se basa en la determinación de la salinidad total del

estrato de suelo, que en caso de superar el valor límite igual a 3%, se deberá

proceder a aplicar soluciones para evitar tanto la generación de asentamientos

como la corrosión de hormigones y enfierraduras. En el esquema de la Figura

101 se resume lo anteriormente descrito.

El porcentaje de 3%, asumido por gran parte de los especialistas, corresponde

a un valor promedio obtenido a partir de consultas y entrevistas con ingenieros

geotécnicos y constructores que han debido tratar con suelos salinos, así como

también del contacto establecido con académicos investigadores de

universidades del norte. Si bien existen ciertas diferencias en el porcentaje de

salinidad S adoptado por cada profesional, tales variaciones son en todo caso

menores.

183
Figura 101. Esquema del criterio utilizado actualmente para el diseño de
fundaciones en suelos salinos.

A pesar de que este criterio se encuentra basado en la experiencia de varios

años de trabajos geotécnicos y pruebas de ensayo y error, se deben mencionar

algunos aspectos que condicionan su aplicabilidad global.

Muchos de los estudios y prospecciones geotécnicas han sido lógicamente

desarrollados en los principales centros urbanos del norte grande chileno,

principalmente en la ciudad de Antofagasta. Como hemos visto y analizado en

184
capítulos anteriores, en el norte de Chile es posible encontrar otros depósitos

salinos, de diferentes fábricas y tipos de sales que difieren de los de

Antofagasta, modificando el escenario de disolución de sales y generación de

asentamientos abordado y tratado por el criterio de ingeniería descrito en Figura

101.

La metodología que se propone a continuación considera todos los aspectos

teóricos y prácticos planteados en este trabajo con el fin de poder ser aplicada

en los diversos tipos de depósitos salinos.

11.2 Descripción de la Metodología

11.2.1 Identificación de las condicionantes del proyecto

En primer lugar, se deben identificar, en conjunto con el proyectista, las

solicitaciones que la obra civil aplicará al subsuelo salino, en especial en los

aspectos relacionados que se describen a continuación:

- Identificación del carácter de la obra civil, es decir, el tipo de proyecto a

realizar (vivienda, industria, minería, etc.). Esto, con el fin de determinar

el tipo de solvente que existirá (agua potable o de alcantarillado, ácidos

para minería, soluciones salinas en piscinas decantadoras, entre otras).

185
- Identificación de los sectores en donde estos líquidos estarán

concentrados, esto es, la ubicación de las tuberías de las redes de agua

potable y alcantarillado; de las piscinas, estanques, u otros recipientes de

almacenamiento del líquido; de las zonas de lavado de equipos,

vehículos, vestimentas, etc.; de jardines o áreas verdes proyectadas; y

de cualquier otro sitio expuesto al derrame e infiltración de líquidos.

- Identificación de potenciales fuentes de líquidos solventes en sitios

vecinos o aledaños.

- Existencia de maquinaria o equipos que soliciten de forma dinámica el

suelo, como por ejemplo máquinas chancadoras.

- Identificación de algún procedimiento o metodología programada en la

etapa de construcción de la obra, en donde se utilicen líquidos cuyo

derrame pueda traer consecuencias posteriores.

Esta primera revisión del proyecto es fundamental para orientar y definir la

exploración geotécnica (ubicación y profundidad de calicatas, toma de

muestras, etc.), así como también para especificar los tipos de ensayos a

realizar.

186
Con respecto a la exploración, es necesario destacar que el reconocimiento de

los suelos mediante sondajes en estos materiales deberá evitar el uso de agua

u otros líquidos que alteran inevitablemente el estado natural del suelo. Existe la

posibilidad de realizar sondajes secos, aunque ellos producen enorme desgaste

de las coronas de perforación.

11.2.2 Identificación del tipo de depósito salino, definición del perfil de

Salinidad y determinación de nuevos parámetros índice.

Una vez evaluadas las solicitaciones que la obra civil tanto en la etapa de

construcción como en la de funcionamiento aplicará al subsuelo, se deberá

caracterizar el depósito salino de acuerdo a los siguientes lineamientos

propuestos:

Identificación del tipo de depósito salino

Si la magnitud del proyecto lo sugiere, resulta conveniente la realización de un

estudio geológico que permita identificar las características de morfología,

hidrogeología y génesis propias del depósito salino a estudiar. Esta

187
comprensión del fenómeno y sus mecanismos resultan de gran importancia, ya

que la forma y tipo de depositación determinará también la movilidad del agua,

sus posibilidades de acceso y de disolución de sales contenidas en el suelo y,

en último término, permitirá realizar la mejor selección para la solución

funcional más económica que asegure la estabilidad de la fundación,

protegiéndola igualmente de la corrosión. En etapas de anteproyecto, esta

asociación también permite orientar y definir mejor la campaña de exploración

geotécnica y las metodologías de ensayos a realizar.

Definición del perfil de salinidad

A través de la excavación y observación de calicatas es posible describir

estratigráficamente el subsuelo salino y definir el muestreo en profundidad con

el objetivo de obtener un perfil de salinidad similar al presentado en Figura 23.

La ubicación y profundidad de las calicatas debe estar acorde al proyecto en

términos de importancia de las cargas y ubicación de obras de almacenamiento

y conducción de aguas y/u otros líquidos, de acuerdo a los conceptos

planteados en acápite anterior.

188
Determinación de nuevos parámetros índice

El perfil de salinidad debe ser complementado con la determinación, para cada

muestra obtenida, de los nuevos parámetros - índice presentados en este

trabajo, que son densidad natural seca con sales (γd-C/S), índice de vacíos salino

(esal) y porosidad salina (ηsal). Conviene igualmente conocer las propiedades

que se obtienen a partir del análisis granulométrico como son el grado de

cementación, la distribución granulométrica del material insoluble y la

plasticidad de los finos.

Adicionalmente, la determinación de las sales solubles totales existentes, S,

puede ser desglosada mediante la cuantificación de los diversos tipos de sales

existentes, particularmente los iones cloruros, sulfatos, carbonatos y nitratos.

De esta forma, el perfil estratigráfico del subsuelo salino pasa a ser

representado por un mayor número de parámetros geotécnicos que dan cuenta

de su estructura en profundidad, lo que permite obtener una visión más amplia

del depósito en estudio.

189
11.2.3 Ensayos de laboratorio para evaluación de la colapsabilidad

Resulta necesario realizar ensayos físicos que permitan observar, analizar y

estudiar la generación de los colapsos estructurales por infiltración de agua de

manera directa.

En este sentido, y siempre y cuando sea posible, el ensayo de consolidación

edométrica con saturación otorga una buena medida de los potenciales

colapsos que se desarrollarán in situ.

Por otro lado, la implementación de ensayos en cámara triaxial también pueden

ser utilizados con estos mismos fines, permitiendo especificar las condiciones

de infiltración propias de este ensayo, tales como el estado tensional triaxial y

la presión del líquido infiltrante.

Las limitaciones de aplicabilidad de estos ensayos están asociadas

principalmente al tamaño de partículas que el suelo salino posee. Por ejemplo,

las rocas fracturadas de Iquique presentadas en el capítulo 10 quedan

naturalmente fuera de esta metodología.

190
Nuevamente se destaca que las especificaciones de estos ensayos deben

estar definidas de acuerdo a las solicitaciones del proyecto en sí (ver acápite

11.2.1).

Para mayores detalles de estos ensayos, ver capítulo 8.

11.2.4 Ensayos de prueba de carga estática y dinámica con inundación

En la medida de lo posible, y debido a que es la manera más directa de

representar el comportamiento en terreno del subsuelo salino al verse sometido

a la infiltración de algún tipo de líquido, es sumamente conveniente realizar

ensayos de placa de carga in – situ con inundación e infiltración de agua. Estos

ensayos también se pueden realizar introduciendo etapas de vibración y ciclaje

para las etapas pre, durante y post inundación.

La definición y especificación del ensayo queda a criterio del ingeniero

geotécnico y debe estar en relación al proyecto en sí de manera de que los

resultados representen confiablemente el comportamiento del terreno en la

etapa de funcionamiento y operación.

Para mayores detalles de este ensayo, ver capítulo 10.

191
11.3 Recomendaciones Constructivas de Carácter General

La metodología anteriormente descrita permite identificar y cuantificar cuán

colapsable o no es el subsuelo de fundación, y, a partir de este análisis,

especificar y recomendar soluciones técnicas de fundación que estén acordes a

los potenciales problemas de asentamientos por disolución de sales que el

depósito salino, en conjunto con el proyecto de edificación mismo, avizoran.

En este acápite se presentan algunas recomendaciones constructivas

generales orientadas a disminuir el riesgo de generación de asentamientos por

disolución de sales cementantes.

1. En suelos menormente colapsables con poca probabilidad de ocurrencia de

filtraciones de agua (como por ejemplo en bodegas industriales para el

acopio de materiales secos sólidos), sólo deberán resguardarse las

estructuras de la corrosión de cloruros y sulfatos sobre enfierraduras y

hormigones. En estos casos, el suelo de fundación posee una elevada

rigidez y capacidad de soporte, haciéndolos de buena calidad geotécnica.

2. Por otro lado, en caso de tener subsuelos de fundación colapsables y con

alta probabilidad de infiltraciones de agua (por ejemplo en centros

habitacionales) se deberán tomar todas las precauciones de protección,

192
impermeabilización, drenaje y canalización de las potenciales aguas. En

este sentido, se detallan las recomendaciones de los puntos siguientes.

3. Utilización de tuberías flexibles (de PVC o HDEP) recubiertas con

geomembranas impermeables (ver figuras 102 y 103). Como medida de

protección de las geomembranas contra el punzonamiento, se recomienda

su colocación sobre capas de arena fina compactada y no directamente

sobre el suelo natural. Especial cuidado deberá tenerse en las uniones tanto

de las tuberías como de las membranas, recomendando para este último

caso doble costura térmica de sellado. En el esquema de la Figura 104 se

presenta un perfil recomendado para la colocación de tuberías flexibles.

Figura 102. Instalación de membranas impermeables en ductos de agua.

193
Figura 103. Tuberías recubiertas con membranas impermeables.

Figura 104. Esquema de instalación de ductos y tuberías.

194
4. En aquellos ductos o tuberías con líquidos a presión, es recomendable

acondicionar un sistema electrónico de control y monitoreo. De esta forma

es posible detectar de inmediato la generación de filtraciones.

5. Siempre que sea factible de aplicar, una solución alternativa a la planteada

en el punto 4 corresponde a la instalación superficial de ductos y tuberías,

sobre todo de aquellas en donde no es posible implementar el sistema de

control de filtraciones. De esta forma, cualquier filtración puede ser

detectada a simple vista.

6. Otra solución para proteger al subsuelo de fundación del ingreso de agua

corresponde a la impermeabilización del nivel del sello de fundación de la

edificación mediante la utilización de geomembranas. En Figura 105 se

presenta un esquema recomendado.

195
Figura 105. Esquema de sistema recomendado para impermeabilización de
cota de fundación.

196
7. Esta solución sólo impermeabiliza el suelo de fundación frente a derrames

de líquidos provenientes desde la edificación misma, sin considerar que las

aguas pueden infiltrarse subterráneamente desde otros sitios. En estos

casos es necesario identificar esas potenciales fuentes de agua, prever el

trayecto superficial o subterráneo por donde pudiera escurrir el líquido y

diseñar adecuadas obras de captación y canalización de ellas, como por

ejemplo zanjas drenantes.

8. En sectores en donde se prevean escurrimientos superficiales de líquidos

(como en pavimentos de zonas de lavado), se recomienda impermeabilizar

dichos pavimentos y confeccionar pendientes para que los líquidos escurran

controladamente hacia un sistema que permita recolectar y canalizar las

aguas hacia sectores lejanos a la edificación. El dimensionamiento de las

pendientes de los pavimentos, así como también del sistema de

canalización de aguas (canaletas o tuberías), deberá ser realizado acorde a

la cantidad proyectada de agua a evacuar. En Figura 107 se presenta un

esquema de esta recomendación.

9. Otra solución que ha dado buenos resultados es la utilización de

micropilotes en aquellas zonas en donde los depósitos corresponden al

material coluvial/aluvial cementado. La marcada y superficial costra salina

es atravesada por estos micropilotes hasta alcanzar suelos poco

197
colapsables. En Figura 106 se muestra un esquema de este sistema de

fundación.

Figura 106. Esquema de utilización de micropilotes en suelos salinos con


costras superficiales.

10. Los materiales de los elementos impermeabilizantes deberán ser resistentes

a la composición química del líquido a retener, así como también su

durabilidad deberá estar certificada y claramente especificada de acuerdo a

las condiciones de uso (radiación solar, temperatura, ph del terreno, etc.).

198
Figura 107. Esquema de pavimentos con pendiente en edificaciones con zonas

de lavado.

199
Para perforaciones es recomendable el uso de barrenos mineros. La ventaja

de utilizar estos elementos de perforación es su rapidez de excavación en

seco, es decir, sin requerir del uso de agua u otro lubricante. Especial

utilidad tienen en los métodos constructivos de perforación para

micropilotes.

11. Se recomienda evitar la construcción de zonas de jardines y áreas verdes.

En caso de ser necesaria su materialización, estas deberán ubicarse en

áreas alejadas y que no afecten a las construcciones y edificaciones, o bien

en sectores de cotas menores de modo que el agua de riego se aleje del

subsuelo de fundación, eso sí con el cuidado de que esta práctica no afecte

a otras construcciones aledañas bajas. Se recomienda además que los

terrenos bajo las áreas verdes sean impermeabilizados de manera similar a

la expuesta en el punto 6.

200
12 CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES FINALES

La contribución principal de este estudio, basada en numerosos ensayos, es

que las deformaciones verticales que se originan por la disolución de las sales

solubles no sólo dependen de la cantidad de sales presentes y su distribución,

sino que también del tipo de estructura del suelo. La estructura a su vez incide

en el proceso de infiltración de agua proveniente del entorno.

También, pero en nivel secundario, influyen el estado tensional del suelo previo

a la disolución de las sales y la composición mineralógica de las sales a través

de su interacción físico – química con el material insoluble.

En términos prácticos, esta conclusión indica que dos suelos salinos con niveles

de salinidad similares pueden manifestar comportamientos absolutamente

distintos, tal como se observa en las muestras Arica 01 y Arica 03 de este

estudio.

Para abordar un problema de ingeniería en suelos salinos se recomienda

analizar y seguir los lineamientos que se indican más adelante en estas

conclusiones y recomendaciones, los que en lo fundamental se apoyan en

201
nuevos parámetros – índice aquí propuestos. Estos parámetros son los

siguientes:

PARÁMETRO ECUACIÓN QUE LO DEFINE

PSS
Salinidad Total de la muestra, S S=
PS

Vaire + VSS G S ⋅ γ 0
Índice de Vacíos Salino, esal e sal = = ⋅ [S + 1] − 1
VS γ dCS

Vaire + VSS e
Porosidad Salina, nsal n sal = = sal
VT 1 + esal

Densidad natural seca del material con PS + PSS


γ dCS =
VT
sales, γdCS

Densidad natural de las sales


PSS S ⋅ γ dCS
solubles, γ d − salino = =
VT S +1
γd-salino

Densidad natural seca del material sin PS


γ dSS = = γ dCS − γ d − salino
VT
sales, γdSS

Donde:

PSS : Peso de las sales solubles.

PS : Peso de los sólidos insolubles.

Vaire : Volumen de aire de la muestra en estado natural.

202
VSS : Volumen de las sales solubles.

VS : Volumen de los sólidos insolubles.

VT : Volumen total de la muestra.

GS : Gravedad específica de los sólidos insolubles.

γ0 : Densidad del agua a 4° C = 1 t/m3.

Con ellos, es posible cuantificar numéricamente las fases suelo – sal – aire

presentes en una estructura salina, ampliando el alcance que se obtiene al

trabajar solo con la determinación de la salinidad total. En particular, el índice

de vacíos salino, esal, es sumamente útil, ya que da cuenta de la magnitud de

las deformaciones límites o máximas que podrá sufrir un suelo salino en caso

de la total disolución de sus sales solubles.

Se proponen metodologías de ensayos de laboratorio que permiten, a través de

procedimientos relativamente sencillos, obtener los parámetros índice sin

necesidad de nuevas y costosas inversiones en equipos. Estas metodologías se

presentan y detallan en Anexos.

Los lineamientos aquí recomendados a seguir al tratar con un problema de

ingeniería en suelos salinos son:

203
• Identificar, en conjunto con el proyectista, las zonas donde existirán las

fuentes potenciales de agua u otros líquidos solventes, tales como tuberías,

riegos, estanques, tortas de lixiviación, piscinas decantadoras, zonas de

lavado, etc., así como también definir las condiciones extremas de presión y

temperatura con la que estos líquidos pueden infiltrar.

• Definir la ubicación y profundidad de las calicatas, realizando una detallada

descripción estratigráfica y un muestreo secuencial en profundidad con el

objetivo de obtener la curva de salinidad, los parámetros – índice y las

propiedades de colapsabilidad (deformación vertical total y tasa de

generación) del suelo salino. La curva de salinidad de cada calicata podrá

graficarse junto a los resultados de los ensayos edométricos con

inundación, cuando se disponga de estos resultados.

• Adicionalmente, resulta conveniente determinar los porcentajes de cloruros y

sulfatos, ya que estos además afectan y corroen directamente las

enfierraduras y los hormigones.

• Una vez caracterizado el subsuelo salino, es necesario identificar aquellos

horizontes más susceptibles a colapsar, lo que permite definir las cotas de

fundación y las medidas a tomar para asegurar la estabilidad en el tiempo

de la estructura, tales como uso de micropilotes, membranas de polietileno y

204
especificaciones de tuberías flexibles, todas ellas analizadas y discutidas en

este trabajo.

En lo posible, se recomienda analizar y verificar la colapsabilidad de los estratos

salinos de fundación mediante ensayos de placa de carga con inundación.

Otras conclusiones puntuales relativas al comportamiento geotécnico

observado en suelos salinos son:

- Las propiedades de las configuraciones “suelo – sal – aire” en suelos salinos

que permiten distinguir entre comportamientos colapsables y menormente

colapsables son:

• cantidad y tipo de sales

• solubilidad de las diferentes sales

• grado de cristalización de los diversos tipos de sales solubles

presentes;

• plasticidad de las partículas finas del material insoluble;

• curva granulométrica del material insoluble sobre la malla #200

• porosidad de la estructura.

205
Se ha visto que las propiedades estructurales mencionadas influyen en los

resultados de los ensayos de consolidación edométrica, triaxiales con

infiltración y placas de carga analizados y discutidos en este trabajo. La

generación y velocidad de desarrollo de los colapsos, así como también las

propiedades hídricas del depósito salino indican diferencias debido a la

estructura del suelo. De esta forma, suelos con bajo grado de cementación,

elevado valor del índice de vacíos salino, alta solubilidad de los tipos de

sales existentes y granulometría del material insoluble constituida

principalmente por arenas y reducida presencia de finos plásticos, originan

estructuras colapsables, con elevados valores de la velocidad inicial de

deformación. Ejemplo de estas estructuras son las muestras Arica 01, Arica

02, y, en menor medida, las muestras Calama 01 y AH 01. Por el contrario,

estructuras con alto grado de cementación ocasionado por la significativa

presencia de material fino plástico, reducido índice de vacíos salino, y/o baja

solubilidad de las sales existentes originan estructuras menormente

colapsables con bajas velocidades iniciales de deformación, como es el caso

de la muestra Arica 03, la que a pesar de tener un 5,35% de sales solubles

totales, manifestó alcanzar deformaciones prácticamente nulas.

- La influencia de la tipología estructural en la generación de asentamientos

también se observó a través de los ensayos de placa de carga in – situ. Es

posible notar que el suelo salino del ensayo PC 8, apoyado en roca

206
altamente fracturada con grandes cristales de sal en forma de estalactitas,

se deformó considerablemente más que el suelo del ensayo PC 4, que

estaba sobre una roca menos agrietada y con estratos horizontales de sal en

una matriz compacta y poco permeable. En estos mismos ensayos se

observó que el comportamiento cíclico post inundación reveló una

significativa rigidización del subsuelo. Cabe destacar que el “cicleo” se

realizó en torno a la carga vertical de infiltración, lo que podría sugerir que

una buena alternativa para evitar futuros colapsos por inundación sería la

infiltración prolongada de agua antes de la ejecución de la obra, sometiendo

al suelo a cargas verticales similares, o por sobre las de diseño. Este

procedimiento ha sido ya aplicado en diferentes obras en distintos lugares

del norte de Chile, pero sin aplicación de carga vertical.

- En suelos salinos con tipologías estructurales similares, se observa que a

medida que esal aumenta, los asentamientos verticales también aumentan.

- Como los parámetros – índice expuestos, en especial la salinidad y el índice

de vacíos salino, sólo permiten determinar el nivel de asentamientos que

ocurriría en caso de la disolución total de las sales y la posterior

densificación del suelo, la determinación de la velocidad inicial de

deformación permite complementar el análisis al incluir la variable tiempo en

el desarrollo de los asentamientos. De esta forma, en las zonas de mayor

207
velocidad de deformación deberán tomarse mayores medidas de seguridad,

o bien evitar ese horizonte como suelo de fundación en vista de la efectiva y

rápida acción del agua.

- Los resultados de ensayos triaxiales realizados sobre un suelo salino cuya

tipología estructural está constituida por material coluvial/aluvial cementado,

permiten anunciar que la resistencia residual obtenida en ensayos secos a

deformación controlada sería similar a la que se obtiene en ensayos a carga

controlada con saturación posterior.

- En general se observa, como era de esperar, que a mayor carga vertical de

saturación los asentamientos finales también son mayores.

208
13 ORIENTACIÓN PARA FUTUROS ESTUDIOS DE INVESTIGACIÓN EN

SUELOS SALINOS

Este trabajo representa un primer paso en el proceso de ordenar y aunar

criterios respecto al problema de los suelos salinos en ingeniería geotécnica a

través de la descripción de conceptos químicos, de la reformulación de

parámetros y del análisis de resultados del comportamiento mecánico de suelos

salinos.

En los siguientes párrafos se proponen temas para tratar en futuras

investigaciones a fin de complementar y enriquecer el estado del arte de los

suelos salinos en ingeniería geotécnica.

- El modelo de fases aquí planteado permite cuantificar parámetros de estado

que dan cuenta de cómo se ha configurado la estructura “suelo – sal –aire”

de la muestra salina en una forma global. A partir de estos parámetros sólo

podemos inferir la magnitud del potencial de colapso que se podría

desarrollar en caso de la disolución total de las sales solubles cementantes.

Una forma de avanzar con este modelo pasa por la medición de las sales

solubles no como totales, sino que a través de los tipos de sales que la

constituyen, con sus respectivas solubilidades. Incluso, el modelo podría

209
refinarse aún más al introducir la medida del grado de cristalización de las

sales a través de la realización de ensayos de difracción de rayos X.

- Los resultados de los ensayos aquí presentados fueron obtenidos a partir de

seis tipos de muestras ensayadas en laboratorio sumado a ocho pruebas de

terreno de placa de carga. Se hace necesario extender el análisis a través

de la ejecución de nuevos ensayos cubriendo un mayor número de tipos de

depósitos salinos.

- La formación de los depósitos salinos está asociado principalmente a cuatro

fenómenos: Procesos evaporíticos de la era jurásica, movilidad salina en

cauces superficiales y subterráneos, aporte directo del mar a través de la

camanchaca y fenómenos climáticos. Cada uno de estos factores le otorga

características particulares a la fábrica o estructura del depósito salino, la

cual se traduce en la facilidad o no de disolución de las sales y en la

generación de los colapsos. En este sentido, es necesaria la ejecución de

mayores estudios geológicos e hidráulicos, en conjunto con trabajos

geotécnicos, en depósitos salinos puntuales y de interés. De esta manera se

podrá conocer más en detalle aspectos relativos a la génesis y formación del

estrato, afinando mayormente los conceptos planteados.

210
Adicionalmente, estos nuevos estudios permitirán realizar asociaciones entre

el depósito salino, su origen geológico y el tipo de estructura esperable. La

Tabla 19 presenta un cuadro realizado en base a conceptos teóricos de

depositación, sedimentación y precipitación salina de acuerdo al tipo de

génesis correspondiente, así como también de la observación en terreno de

muchos de los depósitos salinos aquí expuestos (ver capítulo 3), por lo que

debe entenderse como una asociación general de carácter preliminar,

quedando abierta a ser complementada y corregida a través de otros

estudios geológicos y geotécnicos.

Tabla 19. Cuadro Resumen que asocia el Depósito Salino con el tipo de
estructura esperado.

Tipo de
Depósito Salino Estructura Observaciones
Esperada
Dependiente de la porosidad intrínseca y
Lagos de agua salada solubilidad de la sal cristalizada, así como también
Ambas
Secos (Salares) del tamaño de partículas del material insoluble
existente en una determinada zona del salar.
Lagos Subterráneos Mayoritaria presencia de material fino producto del
Menormente
(Pampa del arrastre y depósito en cuencas subterráneas del
colapsables
Tamarugal) borde oriental de la Cordillera de la Costa.

Mayoritaria presencia de material fino producto del


Menormente
Depósitos de Nitratos arrastre y depósito en cuencas subterráneas del
colapsables
borde oriental de la Cordillera de la Costa.

211
Tabla 19. Cuadro Resumen que asocia el Depósito Salino con el tipo de
estructura esperado. (Continuación).
Tipo de
Depósito Salino Estructura Observaciones
Esperada

Estructura generalmente constituida por material


Rellenos arenoso coluvial/aluvial cementado en los
Colapsables
coluviales/aluviales contactos de las partículas por sales de alta
solubilidad (cloruros).

Estructura generalmente constituida por material


Lentes arenosos arenoso coluvial/aluvial cementado en los
Colapsables
eólicos contactos de las partículas por sales de alta
solubilidad (cloruros).

Dependiente del tamaño de partículas de la matriz


En su mayoría
Depósitos marinos que conforma el depósito marino (conchuelas,
Colapsables
diatomeas, etc).

En su mayoría Dependiente del material insoluble que conforma


Rocas sedimentarias
menormente la matriz de la evaporita, normalmente suelos
evaporíticas
colapsables finos.
Depositaciones Dependiente de la porosidad intrínseca de la sal
salinas sobre Ambas cristalizada, así como también del grado de
rocas y en diaclasas fracturamiento de la roca.

- También, en fututos trabajos, deben abordarse aspectos relativos a la

respuesta dinámica de los diversos depósitos salinos del norte grande, tanto

para condiciones naturales secas como para suelos con sales parcial y/o

totalmente disueltas. Así, se podrán establecer relaciones entre las

tipologías estructurales aquí presentadas y la amplificación sísmica que

podrían sufrir.

212
- Mediante nuevos estudios en los cuales intervengan especialistas en físico –

química, se pueden analizar de forma más detallada los mecanismos

involucrados en las uniones atómicas que se producen entre las sales

solubles y el material insoluble, sea este material arenoso o fino bajo malla

200. De esta manera, se comprenderá de mejor forma los procesos inversos

de disolución de sales y generación de colapsos estructurales.

- Es necesario estudiar en mayor medida el comportamiento tensión –

deformación y los parámetros de resistencia al corte para diversas

estructuras de suelos salinos y para diversos niveles de disolución de sales.

En este trabajo se realizaron ensayos en un tipo de muestra en particular,

Arica 02, lo que deberá complementarse con ensayos en otros tipos de

estructuras, en especial de aquellos controlados por la matriz de suelo fino –

sal.

213
BIBLIOGRAFÍA

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9. Comunicación Personal. Aníbal Gajardo. Geólogo. Servicio Nacional de

Geología y Minería, SERNAGEOMIN.

10. Comunicación Personal. Eduardo Morales P. Jefe de Carrera Ingeniería

Civil. Facultad de Arquitectura, Construcción Civil e Ingeniería Civil.

Universidad Católica del Norte.

11. Comunicación Personal. José Hernández. Académico del Departamento de

Ingeniería Química. Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas.

Universidad de Chile.

12. Comunicación Personal. Sofía Rebolledo. Geóloga. Departamento de

Geología. Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas. Universidad de

Chile.

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13. ERICKSSEN, GEORGE 1963. Geology of the Salt Deposits and the Salt

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15. GAJARDO, ANÍBAL; GHONG, GUILLERMO 1989. Diagnóstico de la

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Cuerpos de Agua según Objetivos de Calidad, Cuenca Río Lluta. Ministerio

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19. GOBIERNO DE CHILE 2004. Diagnóstico y Clasificación de los Cursos y

Cuerpos de Agua según Objetivos de Calidad, Cuenca Río Loa. Ministerio

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ANEXOS

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