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La metacognición.

La metacogción es el conocimiento, sobre el propio conocimiento, Implica


el examen activo de las tareas cognitivas que estamos realizando, así como
los procesos relacionados con la memoria y la atención, al servicio de un
objetivo concreto.

la metacognición es una capacidad que se encuentra latente en el ser


humano desde su nacimiento, pero que solo logra ‘activarse’ cuando la
etapa madurativa del niño alcanza las condiciones apropiada y depende
de una correcta estimulación de sus habilidades cognitivas.

Después de la etapa infantil, los humanos empleamos de forma


constante la metacognición, y esto nos permite anticipar las actitudes y
conductas de otras personas.

La escuela constructivista, señala que el cerebro humano no es un simple


receptor de impulsos, sino que también es un órgano que nos permite
crear estructuras psíquicas que acaban constituyendo nuestra
personalidad, a través de nuestros recuerdos y conocimientos.

Según el constructivismo, el aprendizaje está vinculado a la historia


personal y subjetiva del individuo, así como por su forma de abordar e
interpretar los conocimientos que va adquiriendo. Estos conocimientos
incluyen aquellos que hacen referencia a lo que uno mismo cree que
saben los demás.

De este modo uno u otro estilo de metacognición tiene implicaciones en


la manera en la que el individuo aprende a integrarse en los espacios
sociales.
Una de las formas de potenciar la metacognición en el aula consiste en
desarrollar las habilidades, capacidades y competencias cognitivas, así
como la gestión emocional de los estudiantes, de modo que se logre una
mejor conexión entre el alumno y el objeto de estudio, fomentando
el aprendizaje significativo
Hábitos de estudio.
Se conoce como hábitos de estudio aquellas conductas que los
estudiantes practican con regularidad para incorporar y consolidar
conocimientos.
Para lograr los hábitos son esenciales las técnicas de estudio, que son
métodos o procedimientos empleados para facilitar el aprendizaje,
ayudando a favorecer el proceso de comprensión, memorización y
rendimiento académico.
No existen unas reglas fijas a la hora de seleccionar cuáles son las técnicas
de estudio mejores o más eficaces, ya que es una cuestión que depende
de cada persona.
Otro aspecto interesante de las técnicas de estudio es que no involucran
únicamente a las áreas visual y auditiva, sino también la escritura con el
objetivo de reducir la dispersión o hacerla evidente al propio estudiante.
Hábitos que debemos de tener:
Organización: el área de estudio debe tener todo lo que necesitas, pues
así no perderás tiempo buscando las cosas que te faltan.
Espacio adecuado: es mejor que te busques un lugar de estudio en el que
no haya distracciones, en el que estés al 100% con el estudio, sin
interrupciones.
Evita distracciones: evita tener distracciones cerca, puesto que pueden
desconcentrarte. Es importante que durante el tiempo de estudio te
limites a estudiar.
Se constante y que distribuyas el aprendizaje a lo largo del tiempo. Esto es
clave para evitar tener que retenerlo todos los últimos días y en realidad
no aprender nada ni consolidar este aprendizaje, sino solamente
memorizar.
El estudio comienza en clase: si quieres sacarle el máximo provecho al
estudio, es bueno que acudas a clase con la mejor actitud.
Pasa los apuntes
Una buena forma de retener más información es llegar a casa y pasar
apuntes. Esto te ayudará a refrescar lo que has estudiado en clase.

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