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A 7º AMEN… también A SUS ENEMIGOS.

Porque somos creados a semejanza de Dios que AMA A TODOS.


Sean acogedores, amables, también con los que dañan.
Y todo en comunión con Dios. ASÍ SERÁN HIJOS DE DIOS, quien
no es violento. No es destructivo. No teme a nadie. No necesita vengarse.
AMAR AL ENEMIGO es hacerle el bien, actuando con bondad, con buena
cara, acogiendo, ayudando con palabras amables, con la alegría de perdonar.
No pide SENTIR simpatía o cariño. El SENTIR odio no lo podemos
cambiar por el sentir amor, pero debemos QUERER de corazón su bien.
SIENTO que él me quiere perjudicar, pero pensemos: ¿Por qué actúa así?
Se SIENTE mal con mi modo de actuar.
Más frecuente es que SENTIMOS malestar, queriendo los dos hacer el bien.

SEAN COMO SU PADRE… perfectos, lo que significa “cumpliendo” con amar.


(Per facere, hacer, cumplir.) Dios me ama, no porque yo sea bueno, sino porque él
ama a todos. El sol, como Dios, alumbra a todos, a buenos y a malos.
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En el mar hay olas, que al llegar a la orilla, si se encuentran con una roca
estallan en mil pedazos, pero si encuentran arena, pierden fiereza.
En el encuentro con el enemigo… si soy roca, el encuentro dañará…
si soy playa, su furia quedará suavizada.
Levítico 19: Ustedes serán santos… porque yo, el Señor su Dios, soy santo.
No odiarás a tu hermano… No serás vengativo… No guardarás rencor.
Amarás… a tu prójimo como a ti mismo.
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OJO POR OJO y no los dos ojos, y menos el matar.
La ley del Talión es la ley de la proporción evitando excedernos o vengarnos.
Lo que él me haga, no me obliga a hacer el mal.
Si hay un daño, que la reparación sea proporcional.
Si él se considera mi enemigo, yo no soy enemigo y cuido ser lo que soy.
Me protejo. Me mantengo sin agresividad hacia él. No excito. No daño.
Suavizo la situación. Respondo con amor.
Hoy se pide a la autoridad que los medios represivos sean proporcionados,
oportunos, con fines disuasorios, de autodefensa, educativos. Hay abusos,
injusticias, dolorosas dificultades en el hogar, queriendo y sin querer.