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PROYECTO EDUCATIVO DE LA UNIVERSIDAD AMERICANA

(PRIMER BORRADOR)
Presentación
El Proyecto Educativo Institucional es uno de los documentos
fundamentales que sirve como referencia para articular la identidad
institucional; comprende los conceptos y principios que le dan sentido a
nuestro quehacer universitario, así como las directrices concretas para
guiar a directivos, docentes y estudiantes en los procesos de toma de
decisiones y el ejercicio de las funciones universitarias (docencia,
investigación, extensión y gestión) en favor de la formación integral de
los estudiantes con quienes nos hemos comprometido.
La definición de un Proyecto Educativo consigue enfocar los esfuerzos de
los miembros de la comunidad universitaria hacia el logro de la Misión.
Es considerado un instrumento de planificación y gestión que requiere
del compromiso de todos y permite precisar las estrategias necesarias
para optimizar la gestión de los recursos y la calidad de los procesos en
función del mejoramiento de los aprendizajes.
Mediante este documento, la Universidad establece la posición que
asumirá ante las necesidades del contexto actual y las demandas
educativas de calidad, pertinencia, flexibilidad, internacionalización y
utilización de la tecnología; determina el marco conceptual en relación a
qué es lo que quiere formar y desarrollar en sus estudiantes y cómo
espera que éstos se desempeñen en la sociedad, es decir, qué
particularidades se imprimirá a los graduados en coherencia con su
Misión.

I. EL CONTEXTO DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR

“Porque el cambio es la única constante del siglo en que vivimos,


educar hoy es educar para el cambio” (Educación: la agenda del
siglo XXI. PNUD, 1998).

El entorno mundial se ha caracterizado en los últimos veinte años por


frecuentes y extraordinarios cambios en los ámbitos económico,
demográfico, político, social y cultural; grandes avances tecnológicos, un
gran desarrollo de las comunicaciones, la biotecnología y el surgimiento
de nuevos materiales, entre otros. Todo ello ha generado nuevas
necesidades de formación que constituyen retos importantes para la
educación, considerada como un factor básico en la promoción del
desarrollo humano y la principal fuente de construcción de la
ciudadanía.
En la declaración mundial sobre la educación superior (París, 1998), se
demanda una educación que contribuya a la formación de una nueva
generación con nuevas competencias, conocimientos e ideales. Sin
embargo, se reconoce que para ello, debe hacer frente a una serie de
desafíos y dificultades, como la financiación, la calidad, la pertinencia de
sus programas, la capacitación del personal para la formación por
competencias, el uso de nuevas tecnologías, las posibilidades de empleo
de sus graduados, la cooperación, entre otros.
En las últimas décadas, en este ámbito, se han producido importantes
transformaciones, entre ellas: una expansión cuantitativa considerable,
un importante aumento en la oferta privada, una marcada
diversificación institucional, una severa restricción del gasto público en
educación y una acentuación asimétrica de la internacionalización
(Yarzábal, 19991).
En América Latina, los múltiples problemas en el orden económico,
político y en la gobernabilidad de los pueblos, generados por la
desigualdad social, limitan aún más las posibilidades de la educación
superior planteándole mayores retos y desafíos2.
En Nicaragua, a pesar de que se han logrado avances en la cobertura de
este subsistema educativo, sobre todo a raíz del aumento de la oferta
privada (que actualmente atiende más del 60% de la matrícula3), se
sigue cuestionando la calidad de la educación por los problemas de
financiamiento, infraestructura, recursos tecnológicos y formación
1 Yarzábal, L.: Consenso para el cambio en la Educación Superior. IESALC/UNESCO,
1999.

2 Luis Yarzabal, Director de la Conferencia Regional sobre la Educación Superior en


América Latina y el Caribe, CRESALC, y la Oficina de UNESCO en Caracas (Yarzabal,
1998), en el Encuentro Internacional sobre el "Plan de acción para la transformación de
la Educación Superior en América Latina y el Caribe" (Bogotá, 1998)

3 Según datos de la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (FIDEG).


docente; además de otros elementos4 como la concentración de la
mayoría de las sedes universitarias en Managua; la poca pertinencia de
la oferta académica (con significativa concentración en el área de
ciencias económicas, 34% en 2004); la falta de actualización de los
planes de estudio; heterogeneidad en regímenes, duración de las
carreras, organización (crédito/bloque) y en la asignación de créditos
académicos, entre otras.

La visión universal de la educación superior según distintos estudios y


tratados, puede sintetizarse en los siguientes enunciados:
• La educación superior es un derecho para los que tienen las
capacidades y la motivación para acceder a ella.
• Las instituciones deben encontrar mecanismos para lograr la equidad
tanto para el ingreso, como para la permanencia y culminación de
los programas.
• La educación es para toda la vida. En consecuencia las universidades
deben atender las necesidades y demandas de todos y todas a lo
largo de la vida, con ofertas flexibles y pertinentes.
• Las instituciones de educación superior deben trascender la mera
transmisión de información para cumplir la labor de “educar”, a fin
de contribuir a la realización y crecimiento de las personas en todos
sus aspectos: intelectual, moral, espiritual y físico. Es necesario
formar mujeres y hombres de bien, verdaderos ciudadanos.
• La universidad debe ser un espacio de formación, de enseñanza e
investigación, para que, haciendo uso de la autonomía, cumpla
funciones de vigilancia en el sentido de prever las consecuencias de
las distintas tendencias en el orden económico, científico, técnico y
humanista, advirtiendo cuando éstas sean nocivas o estimulándolas
cuando reporten beneficios a la sociedad; en esta función debe
primar el bien general sobre el particular y lo social y humano, sobre
lo meramente técnico.

4 Tomados del informe “Diagnóstico situacional sobre las características de la oferta


académica de las instituciones de educación superior nicaragüenses legalmente
establecidas”. CNU.
• La educación superior debe desarrollar, a través de todas sus
acciones, una cultura de paz perdurable, basada en el respeto al otro
y la aceptación de sus diferencias de cualquier tipo.
• Las instituciones deben cumplir una función de orientación ética en
períodos de crisis de valores. Esto implica un serio compromiso con la
verdad, la justicia y la defensa de los valores universalmente válidos.
• Se debe garantizar altos niveles de calidad y pertinencia y para ello
es necesario buscar la homogeneidad a nivel internacional, sin que
esto signifique uniformidad.
• Es necesaria la formación de redes a nivel internacional con otras
Instituciones de educación superior y de la sociedad a fin de
establecer relaciones de colaboración mutua y solidaridad, sin
predominio de las fuertes frente a las más débiles.
• La gestión de la educación debe acompañarse del uso responsable de
la autonomía y de la transparencia en la rendición de cuentas. El
cumplimiento de la misión y los objetivos debe ser un hecho real y no
un simple discurso.
• La Educación Superior debe concebirse como un servicio público de
vida cultural, y no como una empresa del saber y de la enseñanza
sometida a las leyes del mercado. "...La educación es un derecho de
la persona y un servicio público que tiene una función social..."
Para cumplir su cometido, la educación superior debe responder a las
necesidades presentes y venideras del desarrollo humano sostenible,
con una visión integral y un serio compromiso de todos los actores
sociales para que, en acciones conjuntas, propicien la calidad y la
pertinencia de todas las Instituciones de este subsistema educativo.
Frente a las realidades mundiales, el informe de la Comisión
Internacional sobre la Educación para el siglo XXI, presidida por Jacques
Delors (UNESCO, 1996) en su capítulo cuarto se refiere a los cuatro
pilares de la educación, entendidos éstos como los fundamentos para
que las personas "estén en condiciones de aprovechar y utilizar durante
toda la vida cada oportunidad que se les presente de actualizar,
profundizar y enriquecer ese primer saber y de adaptarse a un mundo
en permanente cambio".
Estos pilares o aprendizajes fundamentales son:
Aprender a conocer
Se refiere más a los instrumentos mismos del saber que a la adquisición
de conocimientos clasificados y codificados. Se trata de aprender a
aprender.
Dice el informe que cada persona debe aprender a conocer el mundo
que le rodea, al menos suficiente para vivir con dignidad, desarrollar sus
capacidades y comunicarse con los demás. Este aprendizaje debe
generar un disfrute de las bondades del conocimiento y de la
investigación individual, y el placer de comprender, de conocer y
descubrir.
Aprender a hacer
Se relaciona con las habilidades y destrezas que deben desarrollarse
para poner en práctica los conocimientos, pero no a manera de práctica
rutinaria, sino con un alto conocimiento de la razón o el porqué de las
cosas.
Aprender a vivir juntos
Este aprendizaje, que permite aprender a convivir con los demás, viene
a ser uno de los principales compromisos de la educación
contemporánea. La tarea no es fácil dada la condición humana y la
atmósfera competitiva de la época; para ello se recomienda que la
educación superior forme conciencia para evitar los conflictos o al
menos para solucionarlos pacíficamente y fomente el conocimiento de
los demás, su cultura y su espiritualidad.
Aprender a ser
Hace mucho tiempo se ha aceptado el compromiso de educar en forma
integral a las personas, lo cual se refiere al desarrollo armónico; cuerpo
y mente, inteligencia, sensibilidad, sentido estético, espiritualidad y
responsabilidad individual.
El mundo actual requiere personas con pensamiento autónomo y crítico
capaces de elaborar juicios propios para determinar por sí mismos qué
deben hacer en las distintas circunstancias de la vida.
Todo ello requiere la utilización de métodos educativos innovadores en
coherencia con las nuevas teorías del conocimiento y del aprendizaje,
cuyos elementos son los siguientes:
• Teorías de la construcción del conocimiento.
• Aprendizaje significativo – efectivo.
• Pensamiento crítico y creativo.
• El fomento de valores y actitudes éticas.
• Énfasis en competencias (personales y profesionales) más que en
contenidos.
• Centrarse en el aprendizaje más que en la enseñanza.
Los mayores avances en materia de educación, han sido alcanzados por
la Unión Europea, que inició, en 1998, un proceso de convergencia entre
los sistemas nacionales de educación superior5, orientado a lograr la
homologación de sus estándares, la estructura de las titulaciones
impartidas, unos contenidos mínimos intercambiables, una metodología
docente similar y una calidad equivalente en la enseñanza. Todo ello
para la formación del “Espacio Europeo de Educación Superior” cuyo
propósito es aumentar la movilidad, la empleabilidad de los titulados
universitarios europeos y contribuir a la investigación de calidad,
construyendo la Europa del Conocimiento y asegurando la
competitividad internacional de la educación superior y el desarrollo
social y económico.
Este proceso ha girado alrededor de tres aspectos clave: el
establecimiento del Sistema Europeo de Transferencia de Créditos
(ECTS, European Credit Transfer System), la adopción de un sistema
académico basado en ciclos sucesivos, al término de los cuales se
obtiene una titulación específica (Estructura) y la promoción de la
calidad y las “buenas prácticas” en todas las universidades para
asegurar la calidad en la actividad universitaria6, que será evaluada y
acreditada periódicamente mediante criterios objetivos.
Luego de conocer la experiencia europea, representantes de la educación
superior latinoamericana propusieron, a finales de 2003, en conjunto con

5 El Proyecto Tuning, en el que participaron más de ciento treinta y cinco instituciones


de educación superior de cuarenta países europeos.

6 Además cada titulación debe elaborara un documento llamado Suplemento Europeo


al Título (Diploma Suplemment, DS) que consiste en una descripción detallada, con
contenidos y formatos uniformes en toda Europa. Incluye las competencias
profesionales a que el título acredita, la duración y estructura de los estudios y las
características e indicadores de calidad del Centro o Universidad que expide el título.
Todo ello para hacer que las distintas titulaciones de los países sean fácilmente
comprensibles y comparables entre sí.
algunas universidades europeas, la realización de un proyecto similar en
América Latina, iniciando un debate cuyo objetivo es identificar y mejorar
la cooperación entre las instituciones de educación superior en función de
desarrollar excelencia, eficiencia y transparencia. Actualmente participan
ciento ochenta y seis instituciones de diecinueve países latinoamericanos.
Se ha avanzado en la definición de las competencias genéricas y las
específicas de doce áreas temáticas7.
Los seis países de la subregión centroamericana, participan en este
proyecto formando parte de las comisiones de trabajo de las distintas
áreas temáticas. Además, existen otras iniciativas para contribuir a la
integración regional con la participación de las instancias que aglutinan
a las I.E.S. públicas y privadas, CSUCA8 y AUPRICA9.

I. EL PROYECTO EDUCATIVO DE LA UNIVERSIDAD AMERICANA


(UAM)
INTRODUCCIÓN
La UAM fue fundada en 1992, por un grupo de catedráticos
universitarios de vasta experiencia en el campo docente, investigativo y
administrativo, con el propósito de contribuir al desarrollo de la
Educación Superior en Nicaragua. Su creación fue oficialmente aprobada
por el Consejo Nacional de Universidades (CNU) el 26 de Noviembre del
mismo año, lo que le confirió el debido reconocimiento nacional e
internacional.
Es una universidad privada autónoma, “con plena capacidad jurídica y
patrimonio propio para realizar toda clase de actos de gestión y
disposición, sin más limitaciones que las establecidas por las leyes de la

7 Arquitectura, Ciencias Económicas, Química, Ingeniería Civil, Educación, Geología,


Historia, Derecho, Matemática, Medicina, Enfermería y Física.

8 El Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA), fundado en 1948,


actualmente conformado por 18 universidades públicas de Belice, Costa Rica, El
Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.

9 La Asociación de Universidades Privadas de Centroamérica (AUPRICA), creada en


1990, actualmente aglutina a 31 universidades de Costa Rica, El Salvador, Guatemala,
Honduras, Nicaragua y Panamá.
República, la Escritura de Constitución, los presentes Estatutos y demás
documentos internos que se suscribieren” 10.
Su régimen jurídico se fundamenta en la Constitución, en la Ley Nº 147,
Ley General de Personas Jurídicas sin Fines de Lucro, y en la Ley Nº 89,
Ley de Autonomía de las Instituciones de Educación Superior, en lo
pertinente a las universidades de carácter privado.
La UAM persigue ser un instrumento eficaz de transformación y progreso
social y estar al servicio del desarrollo intelectual y material de la
sociedad mediante la formación de profesionales de alta calidad, con
excelencia académica, rigor científico y altos valores éticos; la calidad
de sus programas y de su planta docente; el uso de la tecnología; y las
relaciones interinstitucionales, con organizaciones de distintos sectores
sociales y otras instituciones de educación superior nacionales y
extranjeras.
Su funcionamiento ha sido guiado por un Proyecto Educativo que está
contenido en diversas declaraciones institucionales entre ellas el “Acta
de Constitución” del 4 de septiembre de 1992, los “Estatutos”
publicados en la Gaceta, Diario Oficial, Nº 136, del 20 de julio de 1993,
el “Estatuto General de Estructura y Funcionamiento”, las “Normativas,
Políticas y Orientaciones Metodológicas Curriculares”, el “Catálogo 2002-
2003” y el “Plan Estratégico de la UAM 2003-2007” aprobado por la
Junta Directiva en octubre de 2002.
Después de más de 15 años de vida de la institución, se hace necesario
actualizar los enunciados del pasado, y ponerse en consonancia con las
grandes líneas de la educación superior para el siglo XXI, adoptadas en
diversas conferencias regionales y mundiales auspiciadas por la UNESCO
y por otros organismos internacionales, en las cuales se ha recogido el
pensamiento de los grandes teóricos modernos, en el campo de la
educación.
Situación actual
La UAM se encuentra en un proceso de reorganización tanto académica
como administrativa, tiene el propósito de modernizar todos sus
procesos y alinearlos hacia el logro de la nueva Misión institucional,
garantizando la excelencia a todos los niveles.

10 Arto. No. 2 “Estatutos” modificados, publicados en la Gaceta, Diario Oficial, Nº 136 del 20 de
julio de 1993.
Actualmente está organizada en siete facultades que ofrece once
carreras a saber:
• Facultad de Ingeniería: Ingeniería Industrial e Ingeniería en
Sistemas.
• Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas:
Administración de Empresas, Mercadeo y Publicidad, Turismo.
• Facultad de Arquitectura: Arquitectura.
• Facultad de Ciencias Jurídicas, Relaciones Externas y Diplomacia:
Derecho y Diplomacia y Relaciones Internacionales.
• Facultad de Medicina: Medicina.
• Facultad de Odontología: Odontología.
• Facultad de Business Administration: Business Administration.
Además se cuenta con el Centro de Idiomas, que brinda servicio a lo
interno y externo de la universidad; el Instituto Americano de Desarrollo
Empresarial (IADE) que mantiene vínculos con la pequeña y mediana
empresa mediante capacitaciones y asesorías; y el Centro de Ética.
Los currículos en general, están diseñados con base en modelos
tradicionales, con planes de estudio rígidos, frondosos (en cuanto a
número de asignaturas y carga horaria), organizados en asignaturas sin
relación entre ellas (muchas con programas desactualizados), centrados
en la transmisión de contenidos (otras actividades formativas
voluntarias), con procesos de enseñanza aprendizaje poco diversos,
formas organizativas de enseñanza que no fomentan la participación
activa del estudiante (énfasis en la conferencia) ni la utilización de las
TIC.
La oferta de posgrado es escasa y desarticulada del pregrado.
La ejecución del proceso educativo está a cargo, casi en el 100%, de
docentes horarios, cuyo compromiso con la Universidad se renueva cada
semestre. Esto incide en una deficiente atención a los estudiantes, que
tienen poco espacio para consultar sobre sus dudas y otros problemas
derivados del proceso de aprendizaje.
Por otro lado, los procesos administrativos son poco ágiles debido a la
utilización de sistemas informáticos que no integran toda la información
necesaria para la toma de decisiones, haciendo que los estudiantes
tengan que pasar de una oficina a otra para realizar cualquier trámite.
FUNDAMENTOS FILOSÓFICOS Y PEDAGÓGICOS DEL PROYECTO
EDUCATIVO
Visión:
“Liderar la educación superior de excelencia en Nicaragua, con una
oferta académica amplia y pertinente que responda a las
necesidades del desarrollo”.
Misión:
“Formar líderes con visión global, emprendedores, con sólidos
conocimientos científicos y principios humanísticos, capaces de
aprender permanentemente para hacer frente a los desafíos de la
sociedad contemporánea”.
Principios y valores:
Todos los principios y valores definidos para la institución, deben
permear los distintos procesos que se llevan a cabo en ella, dentro del
marco legal establecido. Esto implicaría que, cada una de las unidades
académicas y administrativas, los docentes y los estudiantes, deberán
actuar con base en ellos.
• Integridad ética y profesional
La integridad que la Universidad promueve va más allá de la honestidad
personal e implica el compromiso de ser coherentes y actuar, en todos
los casos, en correspondencia con lo que enseñamos y predicamos. La
integridad a veces exige pagar consecuencias por nuestros hallazgos y
opiniones profesionales o bien por nuestro apego a los principios éticos
que adoptamos y que debemos asumir como testimonio de integridad
ética o profesional.
• Excelencia académica
La UAM se demanda a sí misma, a sus docentes y a sus alumnos,
excelencia académica. Es decir, calidad de ideas, principios y
actuaciones de unos y otros, que los sitúen habitualmente por encima
del simple cumplimiento material y rutinario de su deber, constituyendo
ante todos un ejemplo de vida coherente. Las personas que aspiran a la
excelencia solamente podrán ser fieles a sí mismos si se exigen
continuamente más que a los demás.
• Calidad y pertinencia
La calidad es un reto permanente de la institución, se entiende como la
adecuación del ser y el quehacer de la institución a su deber ser. Está
ligada a la preparación y compromiso del personal académico y
administrativo, así como a la pertinencia social, que se refiere al papel
que la UAM se compromete a jugar en la sociedad al orientar su labor
académica y demás procesos institucionales a la generación y el
aprovechamiento creativo del conocimiento para contribuir al desarrollo
socioeconómico y cultural del país y la región.
Implica que todos sus programas académicos, sus prácticas y procesos
administrativos deben estar en mejora permanente con el propósito de
responder de manera consistente y creativa a las demandas cambiantes
de la sociedad.
• Autonomía
La UAM se orienta por la búsqueda del bien común y de las
conocimientoss que ayuden a la Universidad, a sus profesores y
alumnos, a tomar decisiones correctas para sí mismos y para la sociedad
en que vivimos.
Este principio exige que la UAM como institución mantenga su
independencia con respecto al Estado y a grupos de interés de cualquier
tipo, sean éstos religiosos, políticos o económicos.
La UAM garantiza autonomía de sus docentes expresada en la
discrecionalidad que tienen para desarrollar su conocimiento en el
marco del modelo pedagógico y curricular fomentado por la UAM.
La UAM promueve autonomía de los estudiantes impulsándolos a asumir
su responsabilidad como sujetos activos y protagonistas de su propio
aprendizaje y desarrollo.
• Libertad de pensamiento y tolerancia
La UAM asume que su función como Universidad es aproximarse a las
soluciones diversas y complejas de los múltiples problemas que enfrenta
la sociedad, en un proceso de búsqueda y reflexión que no cesa nunca y
que tiene como condición indispensable la libertad de pensamiento, el
debate constructivo de las ideas, y la tolerancia de los que discrepan.
No reconocemos verdades absolutas, ni dueños de las mismas. Este
ambiente crítico y dialogal es consustancial a la esencia universitaria y a
la formación de líderes inquisitivos, no conformistas e innovadores.
• Desarrollo del pensamiento crítico
La UAM se compromete a promover, formar y ejercitar el pensamiento
crítico y creativo en todo su quehacer. Ello exige la orientación de los
procesos académicos hacia el análisis y la comprensión de los
fenómenos que emergen como producto de los cambios que
caracterizan el mundo contemporáneo en todos los órdenes de la vida
social y combatir el acomodamiento, el facilismo y la arrogancia
intelectual. Además exige el constante cuestionamiento y
transformación de las prácticas institucionales y docentes, la
receptividad a la crítica y la apertura para el cambio y la mejora.
• Respeto a los derechos de todos los miembros de la
comunidad universitaria
La Universidad cree que el respeto a los derechos de los ciudadanos es
la base de una sociedad democrática y que estos derechos se aprenden
ejerciéndolos en la práctica cotidiana. La UAM aspira a constituirse
como una verdadera comunidad de aprendizaje donde estudiantes,
docentes y personal administrativo participen en el quehacer
universitario, puedan organizarse y hacerse representar libremente, y
sean valorados y respetados como seres humanos, como ciudadanos y
como miembros de esta comunidad.
• Responsabilidad social y ambiental
La UAM fomenta en sus alumnos y practica la responsabilidad social y
promueve acciones concretas y eficaces para contribuir a la solución de
los problemas sociales y humanos del país y del mundo. Además se
compromete a potenciar el desarrollo permanente de las personas, pero
considerando elementos ecológicos, económicos sociales, culturales y
éticos, para promover desde su quehacer, la responsabilidad ambiental.
• Perspectiva internacional
La institución promoverá la creación y fortalecimiento de formas
diversas de cooperación nacional e internacional dirigidas al intercambio
académico, la realización conjunta de proyectos y programas de
formación, investigación, creación y difusión de conocimientos y otros
bienes culturales, y de extensión universitaria.
Se promoverá la dimensión internacional en los planes de estudio, en los
procesos de enseñanza aprendizaje y en los proyectos de investigación,
así como la asimilación de instrumentos normativos regionales e
internacionales relativos al reconocimiento de estudios.
• Innovación tecnológica
La utilización de las nuevas tecnologías de información y comunicación
servirá al proceso pedagógico y al progreso de la investigación, pero al
mismo tiempo contribuirá a una gestión más eficiente de los procesos
administrativos. Se trabajará por la construcción de un sistema de
información que permita el rápido y oportuno acceso a la información
pertinente para la toma de decisiones institucionales.
Objetivos:
1. Contribuir a la solución de los problemas del país mediante la
creación, el desarrollo y la transmisión del conocimiento relacionado
con sus campos de acción, en distintas formas y expresiones.
2. Ser factor de desarrollo científico, cultural, económico, político y
ético a nivel nacional y regional.
3. Mantener una oferta académica pertinente, diversa y moderna, con
planes de estudio flexibles, abiertos y en constante actualización.
4. Promover, en todos los programas y modalidades, la formación
integral de sus estudiantes, tomando en cuenta los aspectos
humanista, científico y técnico,
5. Desarrollar en los estudiantes las competencias necesarias para el
desempeño exitoso en su vida personal y profesional.
6. Promover la formación y consolidación de una comunidad
universitaria motivada, orientada hacia el cumplimiento de la Misión
Institucional; con docentes de probada calidad académica y amplia
experiencia profesional, y personal administrativo eficiente, con la
preparación idónea para el ejercicio de su gestión.
7. Promover la preservación del patrimonio cultural del país, así como
del medio ambiente, fomentando la educación y cultura ecológica.
8. Lograr una gestión eficiente de los procesos académicos y
administrativos, así como la utilización óptima de la tecnología para
apoyar dichos procesos.
Fundamentos del Proyecto Educativo
El proyecto educativo de la Universidad Americana (UAM), se
fundamenta en la búsqueda constante de la excelencia en todos sus
procesos para el cumplimiento de la Misión y el ejercicio de los principios
y valores propuestos. Esto implica garantizar la calidad y pertinencia de
los programas académicos que se ofrecen en distintos niveles, así como
la eficiencia y transparencia de los procesos administrativos, que
deberán orientarse al apoyo de las funciones sustantivas de la
institución. Solo de esta manera se podrá responder adecuadamente a
las demandas de la sociedad.
La UAM se propone romper con los paradigmas tradicionales y avanzar
al desarrollo de un currículo con enfoque constructivista, orientado hacia
la formación integral de las personas, por tanto, centrado en el sujeto
que aprende (protagonista y responsable de su proceso de aprendizaje)
y en el desarrollo de las competencias necesarias para un buen
desempeño de los graduados.
El hablar de un enfoque constructivista implica:
• Considerar el aprendizaje como la construcción o reconstrucción
personal del conocimiento y la enseñanza como la mediación entre
el estudiante y el conocimiento.
• Propiciar el aprendizaje significativo, es decir, el que tiene sentido
para el estudiante, quien logra relacionarlo con los fenómenos de la
vida diaria y entiende su utilidad.
• Promover el aprendizaje cooperativo, el que se logra mediante la
interacción con el contexto y con iguales, es la construcción
colectiva y activa del aprendizaje.
• Aceptar como válidas las ideas previas obtenidas durante la
educación formal y no formal para utilizarlas como base en la
construcción del nuevo conocimiento.
• Promover un cambio de rol tanto de profesores como de
estudiantes, de modo que el profesor se convierta en un facilitador
que guía el aprendizaje y el estudiante en el protagonista principal
del proceso mediante la creación de un clima de diálogo en el aula.
• Construir currículos abiertos y flexibles, que tomen en cuenta los
intereses de los estudiantes así como los temas relevantes y
pertinentes.
• Utilizar escenarios, recursos metodológicos y didácticos (estrategias
y técnicas de aprendizaje, herramientas de las TIC11, etc.) variados
según su idoneidad para facilitar el aprendizaje.
• Promover la evaluación permanente de los planes y programas
ofrecidos, por los distintos sectores de la comunidad universitaria
involucrados: docentes y estudiantes, así como por pares
evaluadores externos.
La formación integral
La UAM deberá generar procesos educativos orientados a la formación
integral de personas y profesionales capaces de pensar y actuar
críticamente, valorando social y éticamente sus propias acciones, solo
así podrá lograr formar los líderes que harán frente a los desafíos del
entorno.
La formación integral implica procurar el desarrollo armónico de todas
las dimensiones del individuo y la toma de conciencia para dar sentido a
la vida, convirtiendo a cada persona en agente de su propia formación.
Para promoverla es esencial la comunicación de valores humanistas y
éticos, favorecer la autonomía y a su vez, la socialización del individuo y
su capacidad de tomar decisiones responsables ante los desafíos del
futuro.
En consecuencia, la Universidad, mediante un proceso académico
coherente y dinámico, deberá procurar que el estudiante:
a. Adquiera las competencias necesarias para desempeñarse
exitosamente en su vida personal y profesional, desplegando todas
sus capacidades en la búsqueda de la excelencia académica
mediante el estudio, la generación y la aplicación de los
conocimientos adquiridos a los problemas cotidianos.
b. Desarrolle un hábito reflexivo, crítico e investigativo que le permita
la apertura necesaria para “aprender a aprender y a emprender”, así
como para discernir el sentido de los procesos históricos locales y
universales a fin de comprender el contexto en que se desenvuelve y
ser agente activo de su transformación.
c. Asuma su responsabilidad ante la sociedad, con una visión ética del
mundo que lo comprometa con el respeto de los Derechos Humanos,

11 Tecnologías de la Información y la comunicación (TIC)


el cumplimiento de sus deberes, la participación ciudadana, la
justicia, la protección ambiental y el mejoramiento de la calidad de
vida.
El desarrollo de competencias, entendidas como las capacidades
(conjunto de saberes conceptuales, procedimentales y actitudinales)
para llevar a cabo diferentes tareas de la profesión eficiente y
apropiadamente, es un proceso gradual y acumulativo que resulta de las
experiencias formales y no formales que el estudiante vive durante su
proceso de aprendizaje. Son demostradas en el desempeño de las tareas
específicas, por lo que se evalúan mediante la observación de dichas
tareas.
En el proceso educativo, es importante trabajar en el desarrollo de
competencias generales, que debe poseer todo profesional, y
específicas, las propias de la profesión.
Oferta académica
La Universidad contará con una oferta académica atractiva, pertinente y
diversa. Para ello deberá monitorear constantemente el entorno a fin de
conocer las demandas y necesidades del mercado, así como las
tendencias de desarrollo de los campos del conocimiento en que se
insertan sus carreras. Esto con el propósito de revisar la pertinencia de
los programas académicos que se ofrecen e identificar nuevos
programas que puedan crearse en respuesta al contexto.
Los planes de estudio deben ser flexibles, organizados en un sistema de
créditos académicos que permita acercarse a los procesos de
homologación e integración a nivel regional e internacional. Se logrará la
diversificación de las posibilidades de egreso mediante el
establecimiento de asignaturas troncales (de formación general y
básica), y asignaturas optativas y de libre configuración que permitan
consolidar áreas de interés y opciones de salidas laterales.
Este sistema deberá flexibilizar el plan de estudio en distintos aspectos:
En el tiempo: el estudiante no está sujeto a bloques de tiempo, sino a
requisitos específicos, pudiendo completar su currículo en más o menos
semestres/cuatrimestres de los previstos, según sus posibilidades.
En la orientación: el estudiante, con base en sus intereses, podrá
construir su propio plan de estudios, es decir, no estará sujeto a cursar
un listado rígido de asignaturas, sino a completar cierto número de
créditos.
Para la movilidad: implica la posibilidad de realizar intercambios
académicos con otras universidades nacionales y extranjeras.
Adaptabilidad a nuevos currículos: permite la adaptación a cambios
curriculares, ya sea por retiro temporal, por rezago del estudiante o por
cambios de carrera, ya que éste puede incorporar parcial o totalmente
los créditos ganados, para completar el número de créditos del nuevo
currículo.
El modelo curricular
Un modelo curricular es un cuerpo teórico que sustenta la forma en que
se visualizarán los diferentes elementos del currículo y como se
concebirán sus interacciones de acuerdo con el énfasis que se dé a
algunos de sus elementos.
La UAM asume el modelo curricular basado en competencias. Éste
favorece el desarrollo integral de las personas posibilitando su plena
incorporación a la vida social y laboral; promueve el desarrollo de la
creatividad, la iniciativa, la capacidad para tomar decisiones, resolver
problemas y la autonomía en el aprendizaje; articula las necesidades de
formación de los individuos con las del mundo del trabajo integrando la
teoría y la práctica; promueve cambios en los conocimientos que poseen
los individuos y en el uso que hacen de esos saberes (aprender y
desaprender).
Para cumplir los propósitos del modelo, es necesario diseñar programas
de estudio y procesos de aprendizaje más flexibles y diversificados;
seleccionar contenidos relevantes, pertinentes y significativos, de
acuerdo con las condiciones que los graduados enfrentarán en la
realidad; las asignaturas deben cumplir una función integradora entre la
teoría y la práctica; se debe reconocer al estudiante como individuo
capaz de autodirigir y organizar su aprendizaje.
El diseño de los currículos
El diseño de los currículos, deberá partir de un estudio de pertinencia
que permita identificar las necesidades de aprendizaje y plasmarlas en
un perfil profesional que no es más que el conjunto de competencias
que deberá desarrollar el estudiante durante el proceso educativo, para
luego desempeñarse con éxito en el campo laboral.
En función del perfil, se deberán identificar los saberes asociados a cada
competencia (saberes conceptuales, procedimentales y actitudinales)
para luego secuenciarlos y seleccionar los escenarios y las estrategias
de aprendizaje más adecuadas para el desarrollo de la competencia, así
como la forma más adecuada de evaluar los aprendizajes de forma
integral, sistemática y coherente.
Es imprescindible que desde el diseño se articule la teoría con la
práctica; se integre la docencia, la investigación y la extensión
universitaria como elementos complementarios para el aprendizaje; se
establezca un balance adecuado entre elementos de formación general,
básica y específica, así como una vinculación con el mundo laboral
mediante prácticas profesionales en empresas, organizaciones o
instituciones gubernamentales y no gubernamentales.

La implementación de los currículos


El proceso educativo deberá desarrollarse en un ambiente propicio para
el aprendizaje, en el que se logre una interacción adecuada entre
docentes, estudiantes y los saberes propuestos en el plan de estudio.
Además deberá contar con todos los recursos necesarios para garantizar
su calidad.
El estudiante deberá ser visto siempre como el centro del proceso
educativo, de modo que el currículo se diseña y administra en función
de sus necesidades de aprendizaje, del desarrollo de todas sus
potencialidades. Para ello, éste debe poner todo su empeño, participar
de forma activa y asumir el protagonismo en el proceso.
El académico por su parte deberá participar en el proceso asumiendo el
papel de facilitador, poniendo en práctica la flexibilidad, creatividad y
dinamismo necesarios para crear ambientes propicios para el
aprendizaje y contribuir a la motivación de los estudiantes,
respondiendo a sus necesidades e intereses. Se espera de ellos una
actitud de reflexión permanente sobre su quehacer, que posibilite la
búsqueda de las mejores estrategias para abordar los problemas y
estimular los aprendizajes. Además, es necesario que los académicos
sean tolerantes, es decir, que reconozcan y respeten las diferencias
individuales de sus estudiantes, así como sus ideas de índoles distintas a
la práctica de su profesión (religiosas, políticas, etc.).
El plan de estudio deberá diseñarse en función de las necesidades de
aprendizaje de los futuros profesionales, con el fin de prepararlos para
contribuir al desarrollo de la profesión y del entorno. Se definirá un perfil
que incluya las competencias generales y específicas que requerirá para
su adecuado desempeño. Para ello es indispensable un vínculo
permanente con distintos sectores de la sociedad, particularmente
graduados y empleadores.
Las estrategias, recursos y escenarios de aprendizaje deberán
proporcionar a los estudiantes experiencias diversas, que les permitan
adquirir las herramientas necesarias para desarrollar las competencias
definidas en el perfil profesional. Esto implica que cada uno de los
docentes que participa en el proceso de formación de los estudiantes,
deberá orientar su asignatura al logro de dicho perfil.
Por otro lado, es imprescindible la incorporación de los últimos adelantos
tecnológicos a los procesos educativos, a fin de hacerlos más eficientes
y actualizar permanentemente sus contenidos mediante la búsqueda,
selección y utilización de información.
La gestión será eficaz y transparente, dinámica y flexible en relación con
las necesidades de una comunidad universitaria en crecimiento. Apoyará
en todo momento el desarrollo de los procesos sustantivos de la
universidad facilitando las tareas principales mediante la articulación de
las necesidades académicas con la estructura organizativa a fin de
resolver ágil y oportunamente los problemas que los ritmos académicos
imponen.
Los procesos administrativos
Los procesos administrativos deberán organizarse en función de los
académicos a fin de dar a éstos el apoyo requerido:
• El trabajo de los distintos sectores de la comunidad universitaria
estará guiado por una visión compartida, plasmada en planes
estratégicos y operacionales coherentes y factibles. Además deberá
regirse por un marco normativo (Estatutos, reglamentos, normas y
procedimientos) claro y coherente.
• La gestión administrativa debe asegurar procesos ágiles, eficientes;
con procedimientos claros, sencillos y razonables, apegados a los
reglamentos.
• Se contará con un sistema informático versátil, que permita agilizar
los procesos e introducir mejoras en el momento en que se
consideren necesarias.
• La gestión del capital humano debe estar enfocada en atraer buenos
docentes, seleccionarlos adecuadamente según las necesidades
reales y los criterios establecidos, mantener la motivación y el
compromiso de los académicos contratados, realizar procesos de
capacitación permanente según líneas estratégicas y finalmente,
evaluar sistemáticamente su desempeño con fines de mejora.