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La construcción social de la realidad

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Construcción social de la realidad

de Peter L. Berger y Thomas Luckmann Ver y modificar los datos en Wikidata

Género Ensayo Ver y modificar los datos en Wikidata

Tema(s) Constructivismo social y sociología del conocimiento Ver y modificar los datos
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Idioma Inglés Ver y modificar los datos en Wikidata

Título original The Social Construction of Reality Ver y modificar los datos en Wikidata

Editorial Random House Ver y modificar los datos en Wikidata

País Estados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata

Fecha de publicación 1968 Ver y modificar los datos en Wikidata

Premios International Sociological Association Books of the Century Ver y modificar los
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La construcción social es una de las obras teóricas más importantes e influyentes de la


sociología contemporánea. Escrita por los sociólogos Peter L. Berger —nacido en Austria— y
Thomas Luckmann —alemán—, se publicó por primera vez en 1966. En ella, ambos autores
proponían una fundamentación teórica para una sociología del conocimiento, inspirándose en
buena medida en la fenomenología de Alfred Schütz.

Como los autores señalan en la introducción de la obra, las tesis fundamentales de este trabajo
son dos:

La realidad se construye socialmente,

La sociología del conocimiento debe analizar los procesos por los cuales esto se produce.1

La "realidad" se entiende como una serie de fenómenos externos a los sujetos (que no pueden
controlar su existencia en el mundo) y el "conocimiento" es la información respecto de las
características de esos fenómenos. Realidad y conocimiento se encuentran íntimamente
relacionados a partir del proceso en que el "cuerpo de conocimiento" sobre un fenómeno
determinado queda establecido socialmente como realidad. La obra introdujo así en ciencias
sociales la noción —tan utilizada desde entonces— de "construcción social" (o constructo
social) en la teoría del construccionismo social.

La noción original era bastante estructural: contemplaba la existencia de procesos de


institucionalización en la sociedad (en un nivel primario) que permite la emergencia de
ámbitos de interacción social autónomos, donde los participantes lo perciben como una
"naturaleza segunda". Destaca la importancia dada por los autores a la interacción social y al
lenguaje en la construcción de la realidad. La noción ha sido utilizada dentro del denominado
giro lingüístico, y a su vez se ha radicalizado la autonomización de la "naturaleza segunda",
respecto a otros procesos de institucionalización.

Con frecuencia se les ha criticado por caer en una visión excesivamente idealista en la que
significados y representaciones tendrían un valor predominante frente a una realidad objetiva
relegada a mero producto de los primeros.

Índice

1 Conceptos básicos

1.1 Acopio social de conocimiento

1.2 Lenguaje y símbolos

1.3 Campos semánticos

1.4 Vida cotidiana

2 Internalización

3 Socialización Primaria y Socialización Secundaria

4 Véase también

5 Notas y referencias

6 Enlaces externos

Conceptos básicos

Acopio social de conocimiento

Las teorías sociológicas tempranas solían enfocarse demasiado en el conocimiento científico y


teórico, pero estos son solamente una parte del conocimiento social que está relacionado a un
grupo muy específico. Las interpretaciones del sentido común, instituciones, rutinas diarias,
hábitos, el qué-es-qué y el quién-hace-qué en el proceso social y la división de labores
constituye una parte mucho mayor del conocimiento en la sociedad.

"el conocimiento teórico es sólo una parte pequeña, y en modo alguno la más importante (...)
El conocimiento primario con respecto al orden institucional (...) es la suma total de lo que
"todos saben" sobre un mundo social, un conjunto de máximas, moralejas, granitos de
sabiduría proverbial, valores y creencias, mitos, etc."1 (p. 89)

Lenguaje y símbolos
El lenguaje también juega un papel importante en el análisis de la integración de la realidad
cotidiana. Es una actividad externa al sujeto y que a su vez tiene un efecto coercitivo sobre él,
es decir, que obliga al sujeto a adaptarse a sus pautas (análogo a las características del
concepto de hecho social de Émile Durkheim). Proporciona a su vez la posibilidad de
desenvolver al sujeto en sus experiencias durante toda su vida, que son constantes
objetivaciones del mundo que lo rodea. También tiene la propiedad de tipificar estas
experiencias, de incluirlas en categorías simples para el sujeto y sus semejantes, donde suelen
ser repetidas por cualquiera y aplicadas a las mismas experiencias.

"Por ejemplo, tengo una disputa con mi suegra. Esta experiencia concreta y subjetivamente
única se tipifica lingüísticamente en la categoría "dificultades con la suegra". Así tipificada
adquiere sentido para mí, para otros y, presumiblemente, para mi suegra."1 (p. 55)

Tiene la capacidad de crear puentes entres diferentes zonas de la realidad de la vida cotidiana
y las integra en un todo significativo (en un universo simbólico). Es decir, trasciende lo
momentáneo, el evento único que está sucediendo "aquí y ahora" para ser utilizado en
cualquier otro momento en otro lugar; esto lo otorga la cualidad de poder actualizarse y
actualizar el mundo en el que se use. Cuando un tema es capaz de cruzar la esfera de realidad
a otra puede ser entendida como un símbolo.

"Al nivel del simbolismo, pues, la significación lingüística alcanza su máxima separación del
"aquí y ahora" de la vida cotidiana, y el lenguaje asciende a regiones que son inaccesibles a la
experiencia cotidiana (...). El lenguaje construye entonces enormes edificios de representación
simbólica que parecen dominar la realidad, de la vida cotidiana como gigantescas presencias
de otro mundo. La religión, la filosofía, el arte y la ciencia son los de mayor importancia
histórica entre los sistemas simbólicos de esta clase." 1(p. 57)

Campos semánticos

El lenguaje constituye campos semánticos o zonas de significado lingüísticamente delimitados;


elabora esquemas clasificadores para diferenciar los objetos según su "género" (cuestión muy
diferente del sexo, por supuesto) o su "número"; formas para predicados de acción opuestos a
predicados de ser; modos para indicar grados de intimidad social, y demás.

El cuerpo general del conocimiento es distribuido socialmente y clasificado en campos


semánticos. La distribución dinámica y la interdependencia de estos sectores del conocimiento
provee de una estructura al acopio social de conocimiento:

"Dentro de los campos semánticos (...) se posibilita la objetivación, retención y acumulación de


la experiencia biográfica e histórica. La acumulación es, por supuesto, selectiva, ya que los
campos semánticos determinan qué habrá que retener y qué habrá que "olvidar" de la
experiencia total tanto del individuo como de la sociedad. En virtud de esta acumulación se
forma tul acopio social de conocimiento, que se transmite de generación en generación y está
al alcance del individuo en la vida cotidiana. Vivo en el mundo del sentido común de la vida
cotidiana equipado con cuerpos específicos de conocimiento. Más aún: sé que los otros
comparten al menos parcialmente ese conocimiento, y ellos saben que yo lo sé. Mi interacción
con los otros en la vida cotidiana resulta, pues, afectada constantemente por nuestra
participación común en ese acopio social de conocimiento que está a nuestro alcance."2

Vida cotidiana

La vida cotidiana es caracterizada por la intersubjetividad, donde el conocimiento de los


individuos se pone en interacción con las objetivaciones y experiencias constantes propias y de
los otros. Es el lugar en el que se pone en práctica el conocimiento obtenido de las
experiencias previas, a través del lenguaje y en el cual se desenvuelven los sujetos. Es un
vaivén histórico de los modos de actuar de los individuos, que se ve modificado con el tiempo
y a su vez cristalizados a partir de su rutina.

Internalización

Como hemos visto, la realidad de la vida cotidiana se mantiene porque se concreta en rutinas,
lo que constituye la esencia de la institucionalización. Más allá de esto, no obstante, la realidad
de la vida cotidiana se reafirma continuamente en la interacción del individuo con los otros. Así
como la realidad se internaliza originariamente por un proceso social, así también se mantiene
en la conciencia por procesos sociales. Estos últimos no difieren drásticamente de los de la
internalización anterior, y reflejan el hecho fundamental de que la realidad subjetiva debe
guardar relación con una realidad objetiva socialmente definida.

Socialización Primaria y Socialización Secundaria

La socialización primaria finaliza cuando el concepto del otro generalizado se ha establecido en


la conciencia del individuo. A partir de allí se lo considera miembro efectivo de la sociedad y
está en posesión subjetiva de un yo y un mundo. La socialización secundaria es la
internalización de "submundos" institucionales o basados sobre instituciones. Es la
internalización de campos semánticos que estructuran interpretaciones y comportamientos de
rutina dentro de un área institucional. Es decir, la adquisición del conocimiento específico de
roles y sus normas apropiadas: “Los submundos internalizados en la socialización secundaria
son generalmente realidades parciales que contrastan con el "mundo de base" adquirido en la
socialización primaria. Sin embargo, también ellos constituyen realidades más o menos
coherentes, caracterizadas por componentes normativos y afectivos a la vez que
cognoscitivos”. Los procesos formales de la socialización secundaria entrañan la problemática
de la coherencia entre las internalizaciones originales y las nuevas (siempre presuponen un
proceso previo de socialización primaria, un yo formado con anterioridad y un mundo ya
internalizado) Algunas de las crisis que se producen después de la socialización primaria se
deben realmente al reconocimiento de que el mundo de los propios padres no es el único
mundo que existe, sino que tiene una ubicación social muy específica. En la socialización
primaria el niño aprehende a sus otros significantes como mediadores de la realidad. En la
socialización secundaria suele aprehenderse el contexto institucional y a los otros
generalizados como funcionarios institucionales. Los "roles" de la socialización secundaria se
separan fácilmente de los individuos que los desempeñan; son intercambiables.3

Véase también

Constructo social

Sociología del conocimiento

Notas y referencias

Berger, Peter L.; Luckmann, Thomas (1986). La construcción social de la realidad. Buenos
Aires: Amorrortu. ISBN 978-84-85043-11-8.

Berger; Luckmann, Perter L.; Thomas (1968). La construcción social de la realidad. Buenos
Aires: Amorrortu. p. 58. ISBN 978-950-518-009-7.

Berger, Peter y Luckmann, Thomas: La construcción social de la realidad. Cap. 2 y 3. Buenos


Aires, Amorrortu, 2001

Enlaces externos