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Una visión por las

36 vistas del
Monte Fuji.

Alumna: Almudena Ortiz Hernández.


Profesor: Adrià Beso
Grado de Historia del Arte, Grupo A.

DEPARTAMENT D’HISTÒRIA DE L'ART, UNIVERSITAT DE VALÈNCIA


SUMARIO.

Introducción 2

Desarrollo del estudio 2


El Ukiyo-e 2
La estampa Japonesa 4
Katsuhika Hokusai (1760-1849) 5
Las 36 vistas del Monte Fuji 6
Influencias 7
El Japonismo 20

Conclusión 23

Bibliografía 25

Vídeos de interés 26

Apéndice fotográfico 26

Créditos fotográficos 28
Introducción.
El siguiente estudio dará a conocer una visión general de la historia que atraviesa la colección de
grabados “36 Vistas del Monte Fuji” de Katsuhika Hokusai una de las colecciones más
representativas del Ukiyo-e japonés. Entre los objetivos del estudio estarán, sobre todo, las
influencias posteriores, así como, dónde se encuentran algunos de los grabados actualmente, su
producción y noticias relacionadas con los mismos.

La elección de estos grabados está relacionado con la originalidad y la novedad, ya que, son escasos
los trabajos relacionados con el arte oriental y, más aún, con grabados. También se dará a conocer
un poco la biografía del autor, que es necesaria para la explicación de la elección de la obra y por
ser de gran importancia en la historia del arte nipón.

Es importante conocer lo que supuso el japonismo. Una vez Japón abre sus puertas al comercio con
occidente en el siglo XIX, el arte japonés ofreció; un modo nuevo de aprender los objetos en el
mundo físico, muy diferente del realismo europeo, y una cultura totalmente inexplorada y
fascinante, que impresionó, principalmente a la sociedad francesa.

La estructura sigue el esquema de un trabajo sistemático, dividido en la presente introducción, el


desarrollo del estudio en sí; compuesto por la explicación del Ukiyo-e, su proceso de estampación,
el autor y su obra; incluyendo aspectos formales y técnicos, las interpretaciones que ha tenido a lo
largo de la historia y su influencia en occidente; el japonismo. Para finalizar, se completa con una
conclusión personal a modo de valoración, la inclusión de las referencias bibliográficas y un
apéndice fotográfico.

El Ukiyo-e.
El arte del Ukiyo-e es una “reproducción espiritual del realismo y la naturalidad de la vida
cotidiana, una interacción con la naturaleza y la fantasía de una raza impresionable y llena de vida,
inmersa en toda una marea de anhelo artístico”, caracterización de Jarves, que resume el motivo
central que caracterizaba a los maestros del Ukiyo-e, la escuela popular de arte japonés, interpretado
como “el mundo flotante”1 .Ukiyo-e es la denominación de los grabados en madera realizados en
Japón entre los siglos XVII y XX, con representación de escenas paisajísticas, del teatro y zonas de
alterne.

1La traducción puede ser «estampas del mundo flotante» o «estampas del mundo que fluye», existiendo una divergencia entre los
historiadores sobre el origen del término: algunos defienden que sería por el uso de la perspectiva lineal de origen occidental, que
haría parecer la imagen como si «flotase» (estos cuadros eran llamadouki-e, «cuadros flotantes»); otros aluden que se trata de una
metáfora por la sensación de flotar, de dejarse llevar, según el concepto budista de la vida como un fenómeno efímero, fugaz.
HEMPEL, R.; El gravado japonés. Ed; Daimon, Alemania, 1965. Páginas 12-15.
Los grabados Ukiyo-e aparecen por la demanda de las nuevas clases que surgieron en Japón con la
urbanización que se produjo a finales del siglo XVI y que dio origen a la burguesía. Junto a ella y al
poder creciente de los comerciantes, apareció una clase de artistas que comenzaron a escribir
historias cortas y novelas, y a pintar imágenes para ilustrarlas. Las dos formas estaban compiladas
en los ehon.

El Ukiyo-e se utilizó, en principio, como ilustración accesible dado que podía ser producido de
forma masiva. Eran en su mayoría adquiridos por habitantes que por lo general no tenían el dinero
suficiente como para comprar una pintura original, pero pronto se convirtió por sí mismo en obra de
arte deseada. Impreso en una sola página, que se enmarcaba, o en carteles del teatro Kabuki. Esta
forma de arte alcanzó su mayor grado de popularidad en la cultura metropolitana de Edo (Tokio)
durante la segunda mitad del siglo XVII. A mediados del siglo XVIII, la técnica del grabado en
madera permitía la reproducción de impresos a todo color, llamados nishiki-e, de los que a veces se
hacían grandes tiradas de más de mil ejemplares.

Hasta la segunda mitad del siglo XVII la figura humana dominaba la composición de los Ukiyo-e,
relegando a un segundo plano el paisaje propiamente dicho. En 1823, Hokusai pública la serie 36
vistas del monte Fuji, primera serie que puede considerarse puramente paisajística, con una gran
aceptación social, que lleva a ampliarla y además hacia 1830 se comienzan a popularizar los viajes
a los templos y santuarios más famosos; siendo, estas visitas, sin un motivo ya puramente religioso,
como en siglos anteriores. Los viajeros buscaban los escenarios famosos por su belleza. Se editan
libros de viajes y se hacen estampas de paisajes para ilustrar los libros y mostrar esos bellos lugares,
al igual que en occidente se realizaban los grand tour que desde finales del XVIII tenía como objeto
un proceso educativo de la aristocracia europea que oscilaba entre unos meses a 8 años, recorrido
para ver, estudiar y comprar por diferentes países.

El Ukiyo-e es la expresión suprema, la esencia concentrada de las escuelas, una corriente


artística cuyos orígenes hay que rastrear en la India, Persia y China. Durante siglos estuvo
constreñida en estrechos canales por la aristocracia altanera y exclusivista; sin embargo,
nunca dejó de crecer, y sus ramas por fin se unieron y arrastraron en su alegre corriente a
gente común de Japón que, amantes intuitivos del arte, siempre habían anhelado una ráfaga
de vitalidad. Ahora podían verse reflejados en toda la naturalidad de su vida cotidiana, e
2
incluso con una representación espiritual (…).

2AMSDEN, Dora y SEIDLITZ, Woldemar von; UKIYO-E, grabado japonés. Ed; Edmat, Corea, 2008. Páginas 234-235.
La estampa japonesa, el proceso de estampación. 3
Las estampas japonesas son el resultado de varios artistas; el artista que dibuja el modelo, el
grabador y el impresor. Al principio sólo el pintor firmaba las obras, pero a partir de 1765 aparecen
los tres nombres, en forma de sello, en los grabados.

El artista elabora un dibujo original en tinta sobre papel. Los artesanos pegan este dibujo,
invirtiéndolo, en una plancha de madera, cortando y retirando con gubias las áreas blancas del
papel, y dejando este dibujo como una impresión en relieve invertida sobre la madera.
Naturalmente, en el curso de este proceso el dibujo original queda destruido. A continuación la
plancha en relieve es entintada e impresa, elaborándose así varias copias muy semejantes al dibujo
original.

Una vez preparada la plancha de madera, tallada, alisada y pulida, era llevada al taller del editor.
Finalmente, un impresor (surishi) procedía a la estampación de la plancha sobre papel frotando una
herramienta llamada baren sobre el dorso de las hojas. Este instrumento permite producir
variaciones de tonalidad en las estampas, individualizándolas. La impresión hasta que las planchas
se desgastaban podía dar lugar a miles de copias.

A mediados del siglo XVIII se introdujo la estampa impresa polícroma mediante la utilización
matrices independientes para imprimir de cuatro a diez colores, añadidos a las líneas negras del
dibujo: nishiki-e. Suzuki Harunobu (1724-1770) desarrolló una técnica de impresión polícroma para
producir nishiki-e, mediante la impresión sucesiva de diversas planchas, formadas por variantes del
dibujo original. Cada plancha imprimía un solo color en las partes convenientes, de modo que el
resultado final era una imagen policroma, obtenida con medios mecánicos, que permitía mantener la
producción masiva de las estampas. Se utilizó papel de mayor calidad, formatos nuevos, y se
desarrollaron a demás mejoras técnicas en la estampación.

Estas impresiones son pegadas boca abajo (invertidas) a otras planchas, y aquellas áreas del diseño
que van a ser impresas con un color en particular se dejan en relieve, eliminando el resto. Cada una
de estas planchas imprime al menos un color en el diseño final. El conjunto resultante de planchas
de madera se entintan en los distintos colores y son impresas secuencialmente en el papel. La
estampa final contiene las sucesivas impresiones de cada una de las planchas. Algunas de ellas se
imprimen más de una vez para obtener la intensidad correcta del color.

3 Extraído de los apuntes de Dabiel Benito Goerlich de Técnicas y restauración de bienes inmuebles. 2012.
Katsuhika Hokusai (1760-1849)
No es exagerado afirmar que Hokusai fue el autor favorito de los coleccionistas, el
mas influyente entre los artistas y al que mas paginas se le dedicó en la temprana
historiografia europea sobre arte japonés. Ademas de la excelencia de su obra,
una de las claves del éxito de Hokusai es la asombrosa similitud de su biografia
con la del arquetipo de artista moderno, esto es, el artista que vive por y para su
arte, contra corriente y con total libertad creadora. 4

Nació el 31 de octubre de 1760, con el nombre de Tokitaro, en el distrito de Honjo, al este de Edo.
En su juventud, Hokusai empezó a trabajar como vendedor en una prestigiosa librería, y a partir de
los 15 hasta los 18 años, entró como aprendiz de grabador en un taller. Este temprano entrenamiento
en el mundo del libro y del comercio de la impresión contribuyeron al desarrollo de Hokusai como
impresor. En el año 1778, con 18 años de edad, se convirtió en discípulo del maestro de la escuela
Ukiyo-e, Katsukawa Shunsho, con el que aprendió la técnica del grabado con planchas de madera
(xilografía), especializándose en retratar a actores del teatro Kabuki, ( llamados Yakusha-e).

Cuando tenía veinte años, sus diseños tienden a centrarse en retratos de actores y mujeres situados
en ambientes históricos y en jardines. Utilizaba la técnica (uki-e), paisajes semi-históricos en los
que se utiliza la técnica occidental de la perspectiva, así como estampas de niños.

La obra de Hokusai después de los treinta años cubre toda la gama del arte Ukiyo-e: tarjetas,
surimono, libros ilustrados, ilustraciones de antologías de poemas, libros eróticos, pinturas a mano o
libros de bocetos. Dentro de los temas tratados por Hokusai, en escasas ocasiones compitió con
Utamaro, el mejor grabador de voluptuosas imágenes femeninas. Trató de abarcar una amplia gama
de temas, especialmente puso énfasis en la representación de paisajes y escenas históricas, en las
que la figura humana desempeña un papel secundario.

Fuese por razones económicas o por otra cuestión desconocida, a partir de 1812 la atención de
Hokusai se centró en la ilustración de libros y particularmente en libros que eran copias de grabados
diseñados para artistas aficionados, como Lecciones rapidas al dibujo simplificado. Esta iniciativa
sirvió para atraer más alumnos a su taller.

Trabajó hasta el último día de su existencia. Era un artista enérgico que se levantaba temprano y
pintaba hasta la noche. Esta había sido su forma de actuar durante toda su larga y productiva vida, y
fue también la de sus años finales. De los millares de libros e impresiones de Hokusai, sus Treinta y
seis vistas del Monte Fuji son particularmente notables. Publicada entre 1826 y 1833, esta famosa
serie, que con los suplementos incluía un total de 46 impresiones a color, marcó un hito en la

4 VVAA, La investigación sobre asia pacifico en España, Universidad de Granada, 2006. Página 531.
impresión japonesa de paisajes.

Pese a sus deseos por seguir viviendo una década más, en 1849, “el viejo loco por la pintura”, como
él mismo se definía, murió a los 89 años, sin haber satisfecho la búsqueda de la última verdad sobre
la pintura. En el prefacio de la publicación de Cien vistas del Monte Fuji había escrito:

“Desde que tenia seis años, me invadió la mania por dibujar las formas de las
cosas. Cuando llegué a los cincuenta, ya habia publicado infinidad de diseños,
pero todo lo que he producido antes de llegar a los setenta años no merece la
pena tenerse en cuenta. A la edad de setenta y cinco años he aprendido por fin un
poco acerca de la estructura real de la naturaleza, de los animales, las plantas y
los arboles, los pajaros, los peces y los insectos. En consecuencia, cuando llegue
a los ochenta, previsiblemente habré hecho aún mas progresos. A los noventa
penetraré en el misterio de las cosas; y a los cien ya habré alcanzado sin duda
una fase maravillosa y, cuando cumpla los ciento diez, todo lo que haga – ya sea
linea o punto – estara vivo. Les ruego a los que vivan mientras yo siga ahi que
comprueben si cumplo mi palabra. Escrito a la edad de setenta y cinco años por
mi – anteriormente conocido como Hokusai - , hoy llamado Gwakio-rojin, “el
viejo loco por la pintura”. 5

Treinta y seis vistas del Monte Fuji.


Una de las obras maestras del “viejo loco por la pintura”, que gozó de una gran aceptación. Debido
a la gran acogida por el público las estampas se ampliaron hasta ser en total cuarenta y seis aunque
se mantuvo el nombre original. Estimulado por la acogida favorable que encuentra cada una de sus
tiradas, Hokusai termina el conjunto aproximadamente en 1833, y a pesar de sus setenta años,
prepara una serie aún más grandiosa llamada, las Cien vistas del Monte Fuji que será publicada
después de 1835.

Es el primer gran impacto de la representación del paisaje en la xilografía japonesa, como nuevo
tema de representación, ya que el shunga-e o escenas eróticas, estaban siendo progresivamente
prohibidas por el shogunato6. Aunque todos los grabados tienen presente la montaña sagrada
japonesa, solo nueve de los cuarenta y seis de la colección, son puramente paisajes, las demás
poseen en primer plano una escena cotidiana de la vida campesina con composiciones, cual mínimo,
curiosas en las que enmarca la montaña sagrada. Es muy posible que el gran éxito que tuvo la serie

5 AMSDEN, Dora y SEIDLITZ, Woldemar von; UKIYO-E, grabado japonés. Ed; Edmat, Corea, 2008.
6 Shogunato, también conocido como Bakufu, fue el gobierno establecido en Japón desde el siglo XII hasta la abertura de puertas a
occidente dada por la restauración en la era Meiji en 1868.
fuera debido a la gran estima que se tenía en la sociedad japonesa del Monte Fuji, calificado de
sagrado y en el que se basan una gran cantidad de leyendas y mitos nipones. También la
introducción de escenas cotidianas, en un segundo plano, sin quitarle protagonismo al elemento
principal, ayudó a artistas posteriores como Utagawa Hiroshige, a la creación de series paisajísticas,
como: Nieve, luna y flores o Cien vistas famosas de Edo.

Hokusai utilizó generosamente todas las formas posibles imaginables de nubes, rocas, olas y
árboles, que le ofrecían las tradiciones japonesas y chinas. La famosa cumbre de la montaña se
eleva sobre paisajes audaces o sencillos, habitados o solitarios. Mediante el esfumado de las
superficies cromáticas o bokashi, logró con el grabado efectos pictóricos que no consiguieron
anular, sin embargo, el carácter gráfico de sus representaciones.

Es una serie de paisajes puros con un punto de vista único y muy bajo, fruto del comercio con
Holanda, en la que tiene influencia los gravados occidentales, como por ejemplo el uso de la
perspectiva en estampas como; El pueblo de Sekiya a orillas del rio Sumida o Los campos de
Fujimi en la provincia de Owari. También se destaca el uso del nuevo pigmento sintético, el azul de
Prusia, importado entonces de Holanda, abundantemente empleado en las Treinta y seis vistas del
Monte Fuji, llamado azuri-e. 7

Influencias.
Las vistas del Monte Fuji supuso en el arte japonés la reinvención de los temas, tratando por sí
mismos, como temas en sí, los enclaves naturales, relegados hasta entonces al último plano. Rindió
homenaje a la naturaleza, representando bajo luces cambiantes el Monte Fuji. Ryötei Tanehiko
escribió sobre las 36 vistas del Monte Fuji, “Las imágenes muestran diferentes vistas del monte Fuji
dependiendo de la forma y el lugar. Ya sea visto desde el Shichirigayama, Tsukudayama o desde
cualquier otro punto, no hay ninguna representación igual a otra”. Es decir no sólo se representa
desde diferentes puntos de vista, sino a diferentes horas del día y en diferentes estaciones. 8

Fueron admirables grabadores del gran Hokusai, como los hermanos Yegava: Tamékiti y Santaro,
quienes reinterpretaron los grabados de Hokusai con Las Cien Vistas del Fusiyama, comprendidas
en tres volúmenes con bicromía datadas de 1834, 1835 y 1836 sucesivamente 9. Hiroshige también
aprovecha el auge del paisajismo y publica inmediatamente después, entre 1834-1835, su famosa
serie de las Cincuenta y tres estaciones de Tokaido. En la obra En los limites del Santuario de
Tenjin en Kameido (fig 1), se denota la clara influencia de la estampa Bajo el puente Mannen en
7 BOUQUILLARD, Jocelyn; HOKUSAI. Treinta y seis vistas del Monte Fuji. Ed; Electa, Barcelona, 2006. Páginas 10-13.
8 FAHR-BECKER, Gabriele; Grabados Japoneses. Ed, Taschen, Madrid, 2012.
9 ESTEVE, Francisco; Historia del grabado. Ed, Labor. 1993. Página 280.
Fukagawa (fig 2), aunque no plasma el intento de perspectiva que denota la estampa de Hokusai.

Fig, 1 Fig; 2

El auge del paisajismo llevó a la creación de series paisajísticas, como: Nieve, luna y flores o Cien
vistas famosas de Edo de Hiroshige y la realización de grabados principalmente con la naturaleza
como protagonista. Estas estampas provocó la admiración de los artistas franceses de finales del
siglo XIX como Van Gogh. Atraído por las estampas japonesas, con las que no sólo se inspiró para
sus propias obras sino que además copió algunas estampas de Hiroshige y enmarcaba sus trabajos
en marcos de madera lacada y signos japoneses (Fig, 3 y 5).

Fig, 3 Fig, 4 Fig, 5 Fig, 6

En terreno occidental el pintor francés Henri Rivière realizó unas colecciones de paisajes de Gran
Bretaña, creados entre 1890 y 1894, grabados en madera a color con el mar los Estudios de Olas, y
preparó otras secuencias que quedaron sin terminar, incluyendo Treinta y seis Vistas de la Torre
Eiffel (fig 7-8), que se publicaron posteriormente como litografías. Y más actualmente el
historietista francés André Juillard publica Las treinta y seis vistas de la Torre Eiffel (fig 9-10), que
en tono de cómic, denota la clara influencia de Rivière y Hokusai.
Fig, 7 Fig, 8

Fig, 9 Fig, 10

De las cuarenta y seis estampas que componen la colección, es quizá, la más caracterizada y
conocida la primera de ellas La gran ola de Kanagawa (fig 0), esta xilografía muestra la vista hacia
tierra firme desde alta mar en Kanagawa, es una de las obras maestras de las 36 vistas del Monte
Fuji, cuyos otros títulos son; El viento del sur dispersa las nubes y Chubasco al pie del monte. Esta
lámina con las olas gigantescas jugando con las pequeñas barcas vuelve al formato yoko-ôban 10. En
medio de estas olas se encuentra la pequeña figura del Fuji, que se impone majestuosa incluso a
gran distancia. 11 Para el arte japonés, esta xilografía, supuso una nueva forma de representar el mar
embravecido como en Vista de Naruto en Awa (fig 11), Vista del Monte Fuji (fig 12), y Remolinos
de Navaro (fig 13), hasta el ocaso del ukiyo-e en la época Meiji (1868-1912) con la importación de
los bienes culturales occidentales, como la fotografía y las técnicas de impresión, que se adoptaron
con entusiasmo.

Fig, 11

10 Los grabados japoneses solían tener varios formatos estándar: ōban (formato grande, 39,5 x 26,8 cm), chūban (formato medio,
29,3 x 19 cm), hazama-ban (formato vertical, 33 x 23 cm), hosoban (formato estrecho, 30-35,5 x 15,5 cm), ōtanzaku-ban (grabado
con poema en formato grande), chūtanzaku-ban (grabado con poema en formato medio), uchiwa-eban (grabado en un abanico).
FAHR-BECKER, Gabriele; Grabados Japoneses. Ed, Taschen, Madrid, 2012. Páginas 191-193.
11 FAHR-BECKER, Gabriele; Grabados Japoneses. Ed, Taschen, Madrid, 2012.
Fig, 12 Fig, 13

A mediados del siglo XX se convirtió en un símbolo representativo del arte tradicional japonés
siendo utilizado en la Segunda Guerra Mundial por el gobierno nipón en la confección de una
estampa que ensalzaba el valor del trabajo. En Japón el arte popular, después de la decadencia del
Ukiyo-e, tuvo un regreso triunfal a través de los póster de Tadanori Yokoo, diseñador gráfico
japonés, que utilizó La gran ola combinándola con otros iconos contemporáneos, en una gran
cantidad de carteles; como el tren bala (fig; 14) o la bandera de Japón. 12

Fig, 14

12 http://www.tadanoriyokoo.com/rw/index_e.html
Fig, 15
Ola de Hokusai tuvo mucha consideración fuera de las fronteras japonesas, siendo adaptada por el
ruso Ivan Yakovlevich Bilibin, creador de una gran cantidad de ilustraciones para decorar cuentos
de hadas eslavos, la (fig 16) pertenece a The Tale of tsar Saltan (El cuento del Zar Saltán). En los
años 60 una generación de jóvenes artistas se sintió entusiasmado por las imágenes de la cultura
popular; los antiguos grabados japoneses. En esta corriente fue realizado, por un grupo de usuarios
de IBM, un homenaje llamado: La ola del futuro; “La imagen de Hokusai es una metafora amable”
(fig 17).

Fig, 16 Fig, 17

Roy Lichtenstein (1923-1997), pintor estadounidense de arte pop, retomó la idea de la obra de
Hokusai y reinterpretó su visión en Drowing Girl (fig 18). El arista William V. Barber en la primera
década del 2000 realiza tres obras llamadas Homenaje a Hokusai 1, 2 y 3 (Fig, 19) en las que trata
la ola con diferentes materiales y técnicas. En las corrientes artísticas actuales el artista Michael
Bosanko tiene una forma única de recrear obras de arte usando linternas de colores siendo una de
sus interpretaciones La gran ola de Kanagawa (fig 20) o en el arte fractal, de la mano de Silvia
Dunayevich con La Ola (fig 21).

Fig, 18 Fig, 19
Fig, 20

Fig, 21

Ejemplo de la trascendencia de este grabado en nuestros días es que la marca de ropa QuickSilver la
utiliza como logotipo, representando los deportes por excelencia de la marca: el surf y el
snowboard, también el primer reloj de buceo Seiko o “Diver”, el modelo 6217 del año 1965, estaba
decorado con una ola tomada de la xilografía, actualmente todos los modelos de Seiko para buceo
están decorados en su parte trasera con una ola (fig 22) siguiendo con el diseño del primer modelo.
Guinnes en 1998 realizó un anuncio publicitario en el que, una vez más, se reinterpretaba esta obra
de La gran ola fusionándola con Los caballos de
Neptuno de Walter Crane. En los videojuegos también ha
tenido su aparición, el Muramasa: The Demons Blade,
cuenta con ambientación japonesa y una clara influencia
del arte tradicional japonés (fig 23). El artista Scott M.
Fisher, lo ha introducido en el mundo de la ilustración para
el juego de cartas coleccionables Magic The Gathering con
Kiora, the Crashing Wave, y pertenece a la ampliación Born of the Gods. Fig, 22

Fig, 23
Fig, 24
En escultura ha tenido su aparición; la ciudad alemana de Dresden instaló una versión escultórica
de La gran ola por Tobias Stengel, llamado Die Woge (fig 25-26) 13, en conmemoración de la
inundación épica del río Elba en 2002, Jeffery Laudenslager con Hokusai 20 ft (fig 27), le da una
nueva visión con esta escultura en hierro de exterior cinética y Marta Macho Stadler en 2012 realizó
la gran ola de Kanagawa en papel (fig 28).

Fig, 25 Fig, 26

Fig, 27 Fig, 28

Incluso actualmente se siguen haciendo interpretaciones de la obra, como la colección Gran Ola (fig
29), e incluso parodias, cada cual más ingeniosa. Una de las más curiosas son las "Uprisings" del
los artistas Kozyndan, que tanto en escultura (fig 30) como en pintura (fig 31) han representado la
ola con un tono humorístico en el que la cresta de la ola son conejos blancos. O de artistas más
conocidos como Agnese Cabano con el óleo Omaggio a Hokusai (fig 32) o Nana Shiomi con
Hokusai's Wave - Happy Dog (fig 33), díptico de madera en que un perro esta jugando con la ola.

13 ELCHER, Ramona; Die Roge. En: http://www.dresden.de/media/pdf/kulturamt/stengel_3.pdf


Fig, 31
Fig, 32 Fig, 33

Artistas aficionados actuales se han atrevido a hacer su interpretación de la obra como la obra Oh
no, it's Monday... Keep calm and eat a cookie! (fig 34), Life's A Beach (enjoy the waves) (fig 35-
35.2) o Wave of love; Riders on the Storm (fig 36), son algunos de los ejemplos.

Fig, 34

Fig, 35 Fig, 36
Fig, 35.2
Compositores y músicos lo han utilizado para sus portadas como; la portada original de la partitura
de Claude Debussy 1905 La Mer (fig 37) y una sección de la obra aparece en la carátula del álbum
Strange Free World (1991) (fig 38) de la banda inglesa Kitchens of Distinction, cambiándola al
sentido de lectura occidental. Debido a su gran importancia ha sido motivo de programas especiales
y documentales. En Francia aparece en La menace suspendue: La Vague, es un documental que
dura aproximadamente 30 minutos del año 2000. En 17 de abril de 2004 la BBC transmitió un
programa especial como parte de la Private Life Of a Masterpiece (fig 39), además también fue
elegida para ser parte de la serie A History of the World in 100 Objects, producida junto con el
Museo Británico, la estampa fue el objeto número 93 de la serie y su emisión se realizó el 4 de
septiembre de 2010 14.

Fig, 37 Fig, 38

Fig, 39

También ha tenido su aparición en el sector de la moda, siendo motivo de ropa casual como
pañuelos, camisetas y vestidos, e incluso en la alta costura. En el año 2003 la diseñadora Hanae
14
Mori utilizó la imagen de la obra para su colección de ropa, en el 2007 el británico John Galliano en
su colección Primavera-Verano realizó un vestido de novia con el motivo de la Ola (fig 40) y el más
actual data de noviembre de 2013 con Kansai Yamamoto, presentado en el V & A Fashion in
Motion en el Victoria and Albert Museum de Londres, Inglaterra. (Fig 41).

Fig, 40

Fig, 41

Japonismo.
Las influencias artísticas entre oriente y occidente están presentes desde que a principios del siglo
XIX abrieran su comercio, sobretodo con los holandeses, descubriendo la perspectiva renacentista.
A raíz de la intervención del comodoro Perry, los puertos japoneses se abrieron al comercio
internacional tras la firma del tratado de 1854. El arte japonés hizo su aparición por primera vez en
la Exposición Universal de 1855 poniendo de moda las artes orientales. La gente empezó a llevar
kimonos, y los objetos decorativos de Extremo Oriente hicieron su aparición en los salones de la
gente adinerada.
Fig, 42

El arte japonés llegó sobre todo en estampas, como papel que recubría las artes ornamentales y las
cajas de té, estos grabados, sobretodo de Hokusai llamaron la atención de un artista impresor
francés llamado Félix Bracquemond que lo calificó de arte, en lugar del pasatiempo popular como
eran conocidos en Japón. Pero no es hasta la apertura de la tienda “Porte Chinoise” de la señora
Desoye que catalizará el nuevo interés por Japón, aunque hasta la reforma Meiji en 1868 los
intercambios con Japón no son completamente libres. 15

Los artistas del Ukiyo-e, desprestigiados en su patria, fueron elevados en Europa


a la categoria de indiscutibles maestros, con Hokusai a la cabeza. 16

En lo relativo al arte, la revelación de una nueva forma de belleza va a influir en artistas


independientes y hasta en escuelas estéticas: el Ukiyo-e supuso una nueva forma de mirar al objeto,
desde un punto de vista diferente, desde arriba, para dar la impresión de espacio; representar el
espacio en una dirección diagonal para pintar la profundidad sin recurrir a la técnica de la
perspectiva, surgiendo el modo de representar al objeto con un sentido de movimiento. El Ukiyo-e
tenía la posibilidad de fijarse en el objeto principal solamente, agrandándolo y prescindiendo del
fondo del cuadro. La estética japonesa abrió el horizonte al arte de occidente en tres dimensiones:
nuevo empleo del espacio con un equilibrio coherente entre el espacio vacío y los elementos que
están en el, atención a la perspectiva, que conecta los primeros planos con el resto del espacio y el
uso de colores fríos para los planos en perspectiva, con gradaciones de color según la proximidad y
con efectos de transparencia. 17

15 FAHR-BECKER, Gabriele; Grabados Japoneses. Ed, Taschen, Madrid, 2012.


16 VVAA, La investigación sobre asia pacifico en España, Universidad de Granada, 2006. Página 530.
17CIRLOT; Pintura Contemporanea. Ed; Seix Barral S.A., Barcelona, 1963.
Fig, 43

En la segunda mitad del siglo XIX, pintores como Degas o Manet comenzaron a pintar en este
nuevo estilo. Degas también aprendió de Hokusai a pintar la belleza del cuerpo humano en
movimiento, de mano de la Colección de dibujos, que muestra las posibilidades del dibujo
dinámico. Los pintores como Degas, Manet, Monet, Sisley, Renoir o Toulouse Lautrec, tienen
semejanza en la composición con Hokusai o Hiroshige, en la importancia de los primeros planos en
gran tamaño, colocados de lado o en un ángulo. Mientras que Van Gogh no oculta la gran influencia
que recibió de ellos acoplándolos de manera peculiar al impresionismo. Se sabe que Van Gogh
quedó muy impresionado con el Ukiyo-e y compró unos 200 grabados japoneses para estudiarlos,
entre ellos la Colección de dibujos de Hokusai, diversas vistas del Monte Fuji y diferentes series de
paisajes, cascadas y puentes que tubo una notable influencia en su obra. 18

A finales del siglo XIX, la corriente japonista había ejercido su influjo considerable durante las
anteriores décadas en los pintores academicistas que reflejaban la moda burguesa por el exotismo
nipón y en los artistas innovadores del Impresionismo y Post-impresionismo. Lejos de agotarse, el
arte japonés se mantuvo como referencia actualizada a nuevas tendencias, que dieron origen al
modernismo; “japonismo era moda, era Europa y era, ante todo París” 19. Los simbolistas, más que
el universo de lo cotidiano, buscaron elementos imaginarios y fantásticos de la cultura japonesa. En
otra esfera, más formal que espiritual, el Modernismo adoptó diversos recursos decorativos
japonesas en sus elegantes ritmos orgánicos y en gran parte de su repertorio ornamental, como
flores, aves, mariposas y libélulas. La fusión de estos elementos japoneses, que se manifestaron
fundamentalmente en las artes decorativas y gráficas, fue tan intensa que a partir de ese movimiento
es complicado delimitar una influencia japonesa directa 20.

En esta línea Cézanne pintó una serie de obras sobre la montaña Santa Victoria (fig 44-45), que

18 GUTIERREZ, Fernando G.; Japón y occidente. Influencias recíprocas en el arte. Ed; Guadalquivir S.L. Sevilla, 1990.
19 NIN, Jose María: Japonismo. Fascinación por el arte japonés. Obra social la Caixa, Madrid, 2013. Pág, 63.
20 NIN, Jose María: Japonismo. Fascinación por el arte japonés. Obra social la Caixa, Madrid, 2013. Pág, 64.
representó en óleos y acuarelas, claramente influenciado por las 36 vistas al Monte Fuji de Hokusai.

Prueba de ello es el enfoque fotográfico que utiliza Cézanne en sus obras tal y como hacían los
autores nipones del ukiyo-e de un siglo atrás.

Fig, 44 Fig, 45

Conclusión.
Actualmente los grabados se encuentran dispersos y es difícil encontrarlos todos juntos, el Museo
Hokusai de Obuse cuenta con una de ellas, junto con el Museo nacional de Tokio, la Biblioteca
Nacional de Francia y el Prado21 entre otros, pero solo los museos de Japón cuentan con
exposiciones permanentes. Hoy día, dos de las principales colecciones de grabados están en el
Museo de Bellas Artes de Boston y el Museo Nacional de Arte, de Tokio. El movimiento es muy
vivo siendo Londres y Nueva York los centros más importantes de este arte. En cuanto a estampas
sueltas el Museo Metropolitano de Nueva York, el Museo Guimet de París, Museo Británico de
Londres o la Galería Sackler en Washington D.C. son lugares que disponen de copias de ellas y las
exponen.

Esta gran cantidad de estampas en los museos se debe a las donaciones de los coleccionistas
privados, como la colección de Raymond Koechlin actualmente en el Museo Guimet o la colección
de Claude Monet en la Fondation Claude Monet que se encuentra en la antigua casa y jardines de
Monet en la localidad de Giverni, Francia, actualmente inscrita en el Inventario de Monumentos
históricos.

En los últimos años los japoneses han estado pujando con interés por los grabados en los mercados
occidentales, en contraste con los días en que, “estábamos demasiado ocupados encargando por
correo una civilización occidental para prestar atención al drenaje de esta parte esencial de nuestra
herencia cultural”22 .

Las estampas, que aún existen, se encuentran por separado en colecciones privadas, museos o
21 BRU, Ricard; BOLETÍN DEL MUSEO DEL PRADO . TOMO XXIX, NÚMERO 47, 2011.
22 NIN, Jose María: Japonismo. Fascinación por el arte japonés. Obra social la Caixa, Madrid, 2013. Pág, 86.
academias, que eventualmente se juntan para exposiciones itinerantes, siendo la más actual y
cercana Japonismo. La fascinación por el arte japonés, de La Caixa.

Fig, 46 Fig, 47

Fig, 48

En cuanto a su adquisición en el 2004, aproximadamente 900 grabados japoneses fueron vendidos


en subastas y los precios oscilaban alrededor de 1000 euros. Aumentando exponencialmente cuando
la serie de estampas se encuentra completa. Una gran cantidad de grabados de Hokusai, incluyendo
las Treinta y seis vistas del monte Fuji y diez vistas adicionales, de la colección Huguette Berès, fue
vendido por 1.350.000€ en Sotheby y la estampa suelta La Gran Ola de Kanagawa fue vendida por
14 333€ el 21 de marzo de 1997 en Nueva York a un coleccionista privado. 23

A pesar de que el propio Museo del Prado cuenta con una colección de los mismos no están
expuestos, mi opinión es que no se les da la importancia que debería. Personalmente, pienso que
sería un elemento útil para fomentar el interés por el arte y la cultura japonesa.

Para finalizar me gustaría que se valorara más en occidente el arte, no solo el japonés, sino todo el
arte asiático su repercusión en el arte occidental y su función dentro de la historia del arte.

23 Retour de Vague nipon, Vente Berès de 2003: prix d'adjudication de la vague de Hokusai. En
http://web.archive.org/web/20071222004937/http://www.le-japon.info/articles.php?lng=fr&pg=33#top
Bibliografía.
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Corea, 2008.
– BOUQUILLARD, Jocelyn; HOKUSAI. Treinta y seis vistas del Monte Fuji. Ed; Electa,
Barcelona, 2006.
– CHIBA, Reiko; The Making of a japanese print and book-ilustration. Londres, 1972.
– CLARK, Timothy; One Hundred Views of Mount Fuji. British Museum Press, Londres,
2001. (catálogo)
– CIRLOT; Pintura Contemporanea. Ed; Seix Barral S.A., Barcelona, 1963.
– DICK, Stewart, Artes y oficios del antiguo Japón. Ed, M. Aguilar, Madrid, Ca 1910.
– ESTEVE, Francisco; Historia del grabado. Ed, Labor. 1993.
– FAHR-BECKER, Gabriele; Grabados Japoneses. Ed, Taschen, Madrid, 2012.
– NIN, Jose María: Japonismo. Fascinación por el arte japonés. Obra social la Caixa, Madrid,
2013.
– GONCOURT, Edmond de; Hokusai. Ed; París.
– GODFREY, María; Diario del impresionismo. Ed; Destino, Suiza, 1992.
– GUTIERREZ, Fernando G.; Japón y occidente. Influencias reciprocas en el arte. Ed;
Guadalquivir S.L. Sevilla, 1990.
– HEMPEL, R.; El gravado japonés. Ed; Daimon, Alemania, 1965.
– MICHENER, James A.; The floating word. Ed; Random House, New York, 1954.
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– V.V.A.A., Japón y el mundo actual, Prensas Universidad de Zaragoza, 2010.
– V.V.A.A., La investigación sobre asia pacifico en España, Universidad de Granada, 2006.
– ZACARIAS, Thomas; Grabados japoneses:Cereza. Madera. Flores. Köln: Taschen, 1994.

Webgrafía.
– http://www.kozyndan.com/art/uprisings
– http://www.laudenslagersculpture.com/
– http://www.dresden.de/media/pdf/kulturamt/stengel_3.pdf
– http://www.gran-angular.net/obras-de-arte-famosas-dibujadas-con-luz/2013/07/25/
– http://www.silduna.com/?p=313
– http://www.bbc.co.uk/ahistoryoftheworld/objects/MAPlqOEHRsmI1awIHQzRSQ
– http://www.fishart.com/home.html
– http://www.museumstock.com/items?tag=Fairy%20Tale%20of%Tsar%20Saltan
– http://archiv2.berlinerfestspiele.de/de/aktuell/festivals/11_gropiusbau/mgb_frz_ita_span/mg
b_programm_spa/2011_mgb_programm_span/mgb11_hokusai_span.php
– http://webs.ono.com/wvbarber/en/art.html
– http://www.nanashiomi.co.uk/htmls/English/statement.html

Vídeos de interés.
Treinta y seis vistas de la Torre Eiffel, de Henri Rivière:
– http://www.youtube.com/watch?v=4nuXfvZgkho
Ilustraciones de André Juillard de Las treinta y seis vistas de la Torre Eiffel:
– www.youtube.com/watch?v=qknoRGv-Kzl
Disco Strange free world de Kitchens of Distinction:
– www.youtube.com/watch?v=zB7dWOgluil
Private Life Of a Masterpiece episodio 6:
– www.youtube.com/watch?v=NBh0m_ulLxo
– www.bbc.co.uk/programmes/b00078q0z
Pase de Kansai Yamamoto, 1 de noviembre de 2013:
– www.youtube.com/watch?v=HJg3Z6J7mMw#t=1057
Declaraciones de Ricard Bru, comisario de la exposición Japonismo.
– https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=auvXWZazpw4

Apéndice fotográfico.
– Fotografía de la portada; Fig 0; Gran ola de Kanagawa, (Kanagawa-oki nami no ura).
Katsushika Hokusai, ca; 1830.
– Fig, 1; En los limites del Santuario de Tenjin en Kameido (Kameido Tenjin keidai), Ando
Hiroshige, 1856.

– Fig, 2; Bajo el puente Mannen en Fukagawa, Katsushika Hokusai, ca; 1830.

– Fig, 3; Japonaiserie: Puente bajo la lluvia. Vincent Van Gogh, 1887.

– Fig, 4; Puente Ohashi en Atake bajo lluvia repentina, (Ōhashi atake no yūdachi), Ando
Hiroshige, 1857.

– Fig, 5; Japonaiserie; Ciruelos en flor, Vincent Van Gogh, 1887.

– Fig, 6; Jardin de ciruelos en Kameido, (Kameido Umeyashiki), Ando Hiroshige, 1857.

– Fig, 7; Portada Treinta y seis Vistas de la Torre Eiffel, Henri Rivière, 1902.

– Fig, 8; Vista de La Torre Eiffel en Construcción, Henri Rivière. 1902.

– Fig, 9; Trente-six vues de la tour eiffel, Andrè Juillard, 2002.


– Fig, 10; Vue de la tour eiffel, Andrè Juillard, 2002.

– Fig, 11; Vista de Naruto en Awa (Naruto no Awa), Ando Hiroshige, 1855.

– Fig, 12; Vista del Monte Fuji (Suruga satta Kaijo), Ando Hiroshige, 1855.

– Fig, 13; Remolinos de Navaro (Iwa ni kurasshu aranami), Ando Hiroshige, 1856.

– Fig, 14; The aesthetic of the end, Tadanori Yokoo, 1966.

– Fig, 15; The Taut Bow in the Space of a Crescent Moon, Tadanori Yokoo, 1969.

– Fig, 16; El cuento del Zar Saltan (The Tale of tsar Saltan), Ivan Yakovlevich Bilibin, 1905.

– Fig, 17; La ola del futuro (Wave of the future), IBM, 1990.

– Fig, 18; Drowing Girl, Roy Lichtenstein, 1963.

– Fig, 19; Homenaje a Hokusai (La Gran Ola de Kanagawa 3), William V. Barber, 2010.

– Fig, 20; La gran ola de Kanagawa (Illuminating Hokusai's 'The Great Wave off Kanagawa),
Michael Bosanko.

– Fig, 21; La Ola (The Wave), Silvia Dunayevich.

– Fig, 22; Reloj de buceo Seiko o “Diver”, el modelo 8L35 del año 2010.

– Fig, 23; Muramasa, The Demons Blade. (Oboro Muramasa), Desarrollado por Vanillaware,
2009.

– Fig, 24; Kiora, The Crashing Wave, Scott M. Fisher, 2013.

– Fig, 25-26; Die Woge, Thobias Stengel, Dresden, 2002.

– Fig, 27; Hokusai 20 ft, Jeffery Laudenslager, 2008.

– Fig, 28; La gran ola de Kanagawa, en papel, Martha Macho Stadler, 2012.

– Fig, 29; La Gran Ola V. Resina intervenida con pigmentos con marco negro. Medida: 17 x
18 cm. Artista: Mapi de Aubeyzon.

– Fig, 30; Uprising esculpture, Kozydan, 2012.

– Fig, 31; Uprising, Kozydan, 2012.

– Fig, 32; Omaggio a Hokusai, Agnese Cabano, 2012.

– Fig, 33; Hokusai's Wave - Happy Dog, Nana Shiomi, 2003.

– Fig, 34; Oh no, it's Monday... Keep calm and eat a cookie! Random Jack, 2013.
– Fig, 35; Life's A Beach (enjoy the waves), Flying mouse 365, 2011.

– Fig, 36; Wave of love; Riders on the Storm, , huebucket, 2011.

– Fig, 35.2; Life´s A Beach (enjoy the waves), Detalle.

– Fig, 37; La mer, Claude Debussy, 1905.

– Fig, 38; Strange Free World, Kitchens of Distinction, 1991.

– Fig, 39; Private Life Of a Masterpiece, BBC, 2004.

– Fig, 40; John Galeno, 2007.

– Fig, 41; Kansai Yamamoto, 2013.

– Fig, 42; Camille Monet, Japonesa, Claude Oscar Monet, 1875.

– Fig, 43; La Ola (La Vague), Gustave Courbet, 1870.

– Fig, 44; La montaña Sainte-Victoire vista desde Bellevue, Paul Cezanne, 1885.

– Fig, 45; La montaña Santa Victoria, Paul Cézanne, 1900.

– Fig, 46; Exposición Japanesque, San Francisco, 2010.

– Fig, 47; Exposición Hokusai Retrospektive, Berlin, 2011.

– Fig, 48; Exposición Japonismo, Barcelona-Madrid, 2013-2014.

Créditos fotográficos.
– FAHR-BECKER, Gabriele; Grabados Japoneses. Ed, Taschen, Madrid, 2012.
– FAHR-BECKER, Gabriele; Grabados Japoneses. Ed, Taschen, Madrid, 2012.

– Fig, 2; BOUQUILLARD, Jocelyn; HOKUSAI. Treinta y seis vistas del Monte Fuji. Ed;
Electa, Barcelona, 2006.

– FAHR-BECKER, Gabriele; Grabados Japoneses. Ed, Taschen, Madrid, 2012.

– FAHR-BECKER, Gabriele; Grabados Japoneses. Ed, Taschen, Madrid, 2012.

– FAHR-BECKER, Gabriele; Grabados Japoneses. Ed, Taschen, Madrid, 2012.

– FAHR-BECKER, Gabriele; Grabados Japoneses. Ed, Taschen, Madrid, 2012.

– Fig, 7; http://www.fulltable.com/vts/aoi/r/riviere/b12.jpg
– Fig, 8; http://www.fulltable.com/vts/aoi/r/riviere/r.htm

– Fig, 9; http://bdzoom.com/3298/bd-de-la-semaine/trente-six-vues-de-la-tour-eiffel-par-andr-
juillard/attachment/trente-six-vues-de-la-tour-eiffel-par-andr-juillard-2/

– Fig, 10; http://bdzoom.com/3298/bd-de-la-semaine/trente-six-vues-de-la-tour-eiffel-par-


andr-juillard/attachment/trente-six-vues-de-la-tour-eiffel-par-andr-juillard-2/

– Fig, 11; http://ukiyo-e.org/image/honolulu/4854

– Fig, 12; http://ukiyo-e.org/image/honolulu/4858

– Fig, 13; http://ukiyo-e.org/artist/utagawa-hiroshige

– Fig, 14; http://www.moma.org/collection////browse_results.php?


artistFilterInitial=&criteria=O%3AOD%3AE
%3A7955&page_number=1&template_id=1&sort_order=1

– Fig, 15; https://www.pinterest.com/pin/443393525784435095/

– Fig, 16;http://www.imaginaria.com.ar/2011/08/ivan-bilibin-1876-1942/

– Fig, 17; La ola del futuro (Wave of the future), IBM, 1990.

– Fig, 18; http://www.moma.org/learn/moma_learning/lichtenstein-drowning-girl-1963

– Fig, 19; https://www.flickr.com/photos/williamvbarber/4672107034/

– Fig, 20; http://www.michaelbosanko.com/illuminating-hokusais-the-great-wave

– Fig, 21; http://www.fractalartcontests.com/2011/entries.php

– Fig, 22; http://ronincollection.wordpress.com/2009/06/06/los-nuevos-seiko-marinemaster/

– Fig, 23; http://www.pixfans.com/las-nuevas-imagenes-del-preciosista-oboro-murasama/

– Fig, 24; http://gatherer.wizards.com/Pages/Card/Details.aspx?name=kiora


%2C+the+crashing+wave

– Fig, 25-26; http://www.dresden.de/media/pdf/kulturamt/stengel_3.pdf

– Fig, 27; http://vimeo.com/50319201

– Fig, 28; http://carnavaldematematicas.bligoo.es/la-gran-ola-de-kanagawa-en-papel

– Fig, 29; http://www.wedcompany.com/wedshops/200?timestamp=1382033112

– Fig, 30; http://www.kozyndan.com/art/uprisings


– Fig, 31; http://www.kozyndan.com/art/uprisings

– Fig, 32; http://viaggi.corriere.it/foto-gallery/viaggi/01-2013/onda-hokusai/01/grande-onda-


omaggio-hokusai_b3ece13a-5a78-11e2-b3af-cb49399e516b.shtml

– Fig,
33;http://www.rableydrawingcentre.com/drawingsandprints/artist/gallery/201/3526/nana-
shiomi/japanese-woodcuts/hokusais-wave-left-happy-dog

– Fig, 34; https://www.facebook.com/digitalartsource?fref=pb&hc_location=profile_browser

– Fig, 35;https://www.facebook.com/digitalartsource?fref=pb&hc_location=profile_browser

– Fig, 36; https://www.facebook.com/digitalartsource?fref=pb&hc_location=profile_browser

– Fig, 35.2;https://www.facebook.com/digitalartsource?fref=pb&hc_location=profile_browser

– Fig, 37; http://www.classicalnotes.net/classics/lamer.html

– Fig, 38; http://www.discogs.com/Kitchens-Of-Distinction-Strange-Free-


World/release/747758

– Fig, 39; http://www.bbc.co.uk/programmes/b00jhpsk/episodes/guide

– Fig, 40; https://arguinzones.wordpress.com/tag/eventos/

– Fig, 41; http://www.vam.ac.uk/content/articles/f/fashion-in-motion-kansai-yamamoto/

– Fig, 42; http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/obras/2176.htm

– Fig, 43; http://www.musee-orsay.fr/es/colecciones/obras-


comentadas/pintura/commentaire_id/el-mar-tormentoso-8992.html?
tx_commentaire_pi1%5BpidLi%5D=509&tx_commentaire_pi1%5Bfrom
%5D=841&cHash=fe59b3c7f0

– Fig, 44; http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/videos/909.htm

– Fig, 45; http://lineaserpentinata.blogspot.com.es/2008/06/la-montaa-de-santa-victoria-paul-


czanne.html

– Fig, 46; http://www.loring-art.com/libro/japanesque-the-japanese-print-in-the-era-of-


impressionism_22563

– Fig, 47; http://www.euromuse.net/es/exposiciones/exhibition/view-e/hokusai-


retrospektive/content/en/

– Fig, 48; http://obrasocial.lacaixa.es/nuestroscentros/caixaforummadrid_es.html