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JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA E INTRUCCIÓN NÚM.

2 DE VIC

Procedimiento: Diligencias Previas núm. 151/2020-3

AUTO
En Vic, a 26 de junio de 2020

ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- En fecha de 20 de marzo de 2020 la Brigada Provincial de
Información del Cuerpo Nacional de Policía presentó denuncia, que fue
ampliada por escrito de 26 de marzo, contra Joan Coma i Roura, concejal de la
Candidatura d’Unitat Popular (CUP) en el Ayuntamiento de Vic, por un presunto
delito de incitación al odio previsto y penado en el artículo 510 del Código
Penal en su redacción dada por la Ley Orgánica 1/2015.

SEGUNDO.- En fecha de 19 de mayo se presentó querella penal por la


asociación UNION MILITAR DE TROPA, UME contra Joan Coma i Roura por
un presunto delito de incitación al odio previsto y penado en el artículo 510 del
Código Penal en su redacción dada por la Ley Orgánica 1/2015.

Ante la ausencia de poder especial para pleitos, en fecha de 21 de mayo, fue


requerido para que subsanara en plazo de 5 días a contar desde el alzamiento
de la suspensión de los plazos procesales decretada por el Real Decreto
463/2020, de 14 de marzo. El defecto fue subsanado en tiempo y forma.

TERCERO.- En fecha de 5 de junio, la Fiscalía de Área de Manresa-Igualada-


Vic remitió denuncia interpuesta por la ASOCIACION PROFESIONAL DE
SUBOFICIALES DE LAS FUERZAS ARMADAS (ASFASPRO) contra Joan
Coma i Roura por un presunto delito de provocación de atentado (artículo 553
en relación con los artículos 550, 551 y 554 del Código Penal), incitación a la
alteración del orden público (artículo 559 del Código Penal en relación con el
artículo 557 y 557 bis del Código Penal) en concurso real con los resultados
lesivos efectivos que se causare contra la integridad física o psicológica de los
miembros de las Fuerzas Armadas que, como funcionarios públicos, pudieren
verse perjudicados a título de dolo eventual (artículo 147 del Código Penal) o

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por imprudencia (artículo 152 del Código Penal) por las acciones que se
generen como consecuencia de dicho contenido.

Igualmente se remitió denuncia presentada por Jose María Pérez Arias contra
Joan Coma i Roura por un presunto delito de incitación al odio previsto y
penado en el artículo 510 del Código Penal en su redacción dada por la Ley
Orgánica 1/2015.

RAZONAMIENTOS JURÍDICOS
PRIMERO.- Conforme a lo dispuesto en los artículos 269 y 313 de la Ley de
Enjuiciamiento Criminal (en adelante LECrim), en el procedimiento penal la
fase instructora tiene como finalidad la investigación de los hechos
denunciados, siempre que tales hechos tengan apariencia delictiva.

En caso afirmativo, conforme a lo dispuesto en los artículos 299 y 777.1


LECrim, la instrucción estará encaminada al esclarecimiento de los hechos con
todas las circunstancias que puedan influir en su calificación, así como la
identidad de las personas que en los mismos pudieren haber participado.

Por el contrario, cuando los hechos denunciados no revistan carácter de delito,


procederá dictar auto de archivo al amparo de los artículos 269 y 313 LECrim,
que han de equipararse a los de sobreseimiento provisional al no utilizarse
legalmente el concepto de sobreseimiento libre.

SEGUNDO.- En el primer escrito se denunciaba que en fecha de 16 de marzo


de 2020, con motivo del despliegue de las Fuerzas Armadas por todo el
territorio español para las labores de desinfección consecuencia del estado de
alarma decretado por el Gobierno por la crisis sanitaria provocada por el virus
COVID-19, Joan Coma i Roura, concejal del Ayuntamiento de Vic, publicó, a
través del perfil de Twitter @joancomaroura, un tuit que decía:

“Si veiem a l’exercit abraçem-los fort, tot tossint-los a la cara. Igual així se’n van
i no tornen més”

(“Si vemos al Ejército abracémoslos fuerte, tosiéndoles en la cara. Igual así se


van y no vuelven más”).

En el escrito se indicaba que el contexto social en que se había publicado el tuit


unido a su carácter de persona pública dedicada a la política, el tuit provocó

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grave alarma social entre los usuarios de twitter, habiéndose hecho eco incluso
la prensa.

Igualmente se indicaba que, siendo conocedor del gran número de seguidores -


un total de 8.784 seguidores al tiempo de la publicación del tuit con un alcance
potencial de difusión de 16.132 personas-, publicó el tuit con ánimo de que todo
aquel que comparte sus ideales pueda llevar a cabo la acción que describe el
tuit, actuando como incitador.

En el escrito ampliatorio, se afirmaba que el 20 de marzo el usuario cerró el


perfil abriéndolo más tarde, eliminó el referido tuit y a las 22:40 horas publicó el
siguiente tuit:

“A tots i totes les que heu volgut entendre que era una broma, encara que fos
de mal gust, i que sabeu que no anava a voler ni fer mal a ningú: us estimo.

Tinc tantes ganes de saber escriure què i com he viscut l’experiència, quanta
miseria! Ni una trucada de CAP periodista.”

(“A todos y todas que habéis querido entender que era una broma, aunque
fuese de mal gusto, y que sabéis que no quería hacer daño a nadie: os quiero.

Tengo tantas ganas de saber escribir qué y cómo he vivido la experiencia,


cuanta miseria! Ni una llamada de NINGUN periodista.”).

Finalmente, el día 23 del mismo mes, dada la polémica por el primer tuit, Joan
Coma publicó otro mensaje que decía:

“La broma era de molt mal gust, en el context de patiment que ens trobem.
D’acord. Però el marc militarista que ens està imposant el gobierno “més
progresista de la historia” és un insult als que ens creiem, de cor i de cap, el crit
de “no a la guerra”.”

(“La broma era de muy mal gusto, en el contexto de padecimiento que nos
encontramos. De acuerdo. Pero el marco militarista que nos está imponiendo el
Gobierno “más progresista de la historia” es un insulto a los que nos creemos
de corazón y de cabeza el grito de “no a la guerra”.”).

La querella presentada por la Asociación UNION MILITAR DE TROPA, UME,


denunciaba los mismos hechos en relación con el referido tuit publicado en
fecha de 16 de marzo de 2020. Afirmaba que el tuit se había hecho viral y que

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suponía una invitación a ejecutar contra un militar un ataque con potencial
mortandad sin que pueda admitirse una acción con “animus iocandi”.

El 5 de junio de 2020 se recibe en este juzgado denuncia de ASOCIACION


PROFESIONAL DE SUBOFICIALES DE LAS FUERZAS ARMADAS
(ASFASPRO) que denunciaba igualmente la publicación del referido tuit en tal
fecha. Señalaba que el mensaje tuvo gran repercusión en los medios sociales
incorporándose en el escrito de denuncia hasta 26 publicaciones de medios de
comunicación. Manifestaba que los mensajes publicados por el Sr. Coma
entorpecen el desarrollo de las órdenes del ejecutivo, constituye una vejación
hacia las Fuerzas Armadas encarnadas en la UME y constituye una incitación a
la alteración del orden público.

Finalmente, se recibe denuncia del Sr. Pérez que denunciaba los hechos arriba
referenciados de los que tuvo conocimiento por el medio de comunicación
20MINUTOS.

TERCERO.- El artículo 510.1 a) del Código Penal, en la redacción dada por la


Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo y vigente desde el 1 de julio de 2015
castiga con pena de prisión de uno a cuatro años y multa de seis a doce
meses, entre otros, a “quienes públicamente fomenten, promuevan o inciten
directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un
grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada por razón de su
pertenencia a aquél, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la
ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus
miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o
identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad”.

Este precepto fue ampliamente reformado en 2015 con motivo de la


transposición de la Decisión Marco 2008/913/JAI, relativa a la lucha contra
determinadas formas y manifestaciones de racismo y xenofobia mediante el
Derecho Penal. En concreto, el apartado XXVI del preámbulo de dicha Ley
señala que se tipifican las “las acciones de incitación al odio o la violencia
contra grupos o individuos por motivos racistas, antisemitas u otros relativos a
su ideología, religión, etnia o pertenencia a otros grupos minoritarios”

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Respecto de los elementos que comportan el tipo penal citado, tanto la
Sentencia núm. 72/2018 del Tribunal Supremo, Sala 2ª Sección 1ª, de 9 de
febrero de 2018 (ROJ: STS 396/2018 - ECLI:ES:TS:2018:396) como el Auto
núm. 72/2018 del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Sala Civil y Penal,
Sección 1ª, de 28 de junio de 2018 (ROJ: ATSJ CAT 393/2018 -
ECLI:ES:TSJCAT:2018:393ª) recuerdan que “el art. 510 Cp sanciona a quienes
fomentan promueven la discriminación, el odio o la violencia contra grupos o
asociaciones por distintos motivos que son recogidos, en el precepto. El
elemento nuclear del hecho delictivo consiste en la expresión de epítetos,
calificativos, o expresiones, que contienen un mensaje de odio que se transmite
de forma genérica. Se trata de un tipo penal estructurado bajo la forma de
delito de peligro, bastando para su realización, la generación de un peligro que
se concreta en el mensaje con un contenido propio del "discurso del odio", que
lleva implícito el peligro al que se refieren los Convenios Internacionales de los
que surge la tipicidad. Estos refieren la antijuricidad del discurso del odio sin
necesidad de una exigencia que vaya más allá del propio discurso que contiene
el mensaje de odio y que por sí mismo es contrario a la convivencia por eso
considerado lesivo. El tipo penal requiere para su aplicación la constatación de
la realización de unas ofensas incluidas en el discurso del odio pues esa
inclusión ya supone la realización de una conducta que provoca, directa o
indirectamente, sentimientos de odio, violencia, o de discriminación. De alguna
manera son expresiones que por su gravedad, por herir los sentimientos
comunes a la ciudadanía, se integran en la tipicidad”.

Además, respecto de la tipicidad subjetiva señalan que “no requieren un dolo


específico, siendo suficiente la concurrencia de un dolo básico que ha de ser
constatado a partir del contenido de las expresiones vertidas. El dolo de estos
delitos se rellena con la constatación de la voluntariedad del acto y la
constatación de no tratarse de una situación incontrolada o una reacción
momentánea, incluso emocional, ante una circunstancia que el sujeto no ha
sido capaz de controlar”.

En relación con este precepto, el Tribunal Supremo, en la sentencia


anteriormente citada y con motivo de la Sentencia del Tribunal Constitucional
112/2016, de 20 de junio, recuerda que la problemática del precepto radica en

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su relación con el derecho fundamental a la libertad de expresión. De ahí que,
a pesar del carácter fundamental y preeminente del derecho, éste no es
absoluto y puede “considerarse necesario en las sociedades democráticas
sancionar e incluso prevenir formas de expresión que propaguen, promuevan o
justifiquen el odio basado en la intolerancia”.

Por ello, en estas situaciones, la función jurisdiccional debe consistir en


"valorar, atendiendo a las circunstancias concurrentes, la expresión de las
ideas vertidas y las circunstancias concurrentes esto es, si la conducta que se
enjuicia constituye el ejercicio legítimo [y lícito] del derecho fundamental a la
libertad de expresión y, en consecuencia, se justifica por el valor predominante
de la libertad o, por el contrario, la expresión es atentatoria a los derechos y a
la dignidad de las personas a que se refiere, situación que habrá de
examinarse en cada caso concreto"

CUARTO.- En atención a lo expuesto, de los hechos denunciados en el caso


de autos no existen indicios suficientes que acrediten que el autor ha vertido
tales expresiones incitadoras de odio o de hostilidad contra un grupo, una parte
del mismo o contra una persona determinada por razón de su pertenencia a
aquél, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología,
religión o creencias, situación familiar, pertenencia de sus miembros a una
etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad
sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad.

En primer lugar, el contenido del tuit objeto de denuncia muestra un claro


mensaje ofensivo y de rechazo hacia el Ejército y las Fuerzas Armadas. No
obstante, es necesario recordar que no constituye el delito de odio del artículo
510 del Código Penal cualquier expresión de hostilidad difundida públicamente
contra una o más personas pertenecientes a un colectivo o grupo social
identificable de personas, aunque sea claramente ofensiva y perturbadora de la
paz social y del orden público. Únicamente tendrán cabida en el tipo penal
cuando supongan una infracción de la dignidad de las personas, de la
prohibición constitucional de discriminación y del principio de igualdad de todas
las personas ante la ley (artículos 10, 13 y 14 de la Constitución Española).

En segundo lugar, respecto de los motivos fijados en el precepto penal, la


Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI) del Consejo de

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Europa, en su Recomendación General núm. 15 , de 8 diciembre 2015, relativa
a la lucha contra el discurso de odio y memorándum explicativo, después de
recordar, por un lado, la importancia esencial de la libertad de expresión y
opinión y, por otro, la de la tolerancia y el respeto por la igualdad en la dignidad
de todos los seres humanos en una sociedad democrática y pluralista, define el
discurso del odio como el "fomento, promoción o instigación, en cualquiera de
sus formas, del odio, la humillación o el menosprecio de una persona o grupo
de personas, así como el acoso, descrédito, difusión de estereotipos negativos,
estigmatización o amenaza con respecto a dicha persona o grupo de personas
y la justificación de esas manifestaciones por razones de raza , color,
ascendencia, origen nacional o étnico, edad, discapacidad, lengua, religión o
creencias, sexo, género, identidad de género, orientación sexual y otras
características o condiciones personales ", que, cuando tenga por objeto "
incitar a otras personas a cometer actos de violencia, intimidación, hostilidad o
discriminación contras aquellos a quienes van dirigidas, o cabe esperar
razonablemente que produzca tal efecto..., constituye una forma de expresión
especialmente grave " que justifica que sean "objeto de tipificación penal, en
determinadas circunstancias" (Auto núm. 72/2018 del Tribunal Superior de
Justicia de Cataluña, Sala Civil y Penal, Sección 1ª, de 28 de junio de 2018 -
ROJ: ATSJ CAT 393/2018 - ECLI:ES:TSJCAT:2018:393ª-).

Es por ello que los motivos previstos en el tipo penal son un sistema numerus
clausus y solo cuando las expresiones vestidas e incitadoras al odio lo sean por
alguno de tales motivos el hecho será indiciario de delito. En este sentido lo
recoge la Circular 7/2019, de 14 de mayo, de la Fiscalía General del Estado,
sobre pautas para interpretar los delitos de odio tipificados en el artículo 510
del Código Penal.

En los hechos denunciados y a partir del contenido de los tuits vertidos por el
denunciado, esta instructora podría analizar la eventual existencia de motivos
ideológicos. Sin embargo, no cabe apreciar tal motivo porque la
fundamentación del tipo penal requiere que tal motivación se encuentre en la
ideología del destinatario de las expresiones ofensivas, es decir, el sujeto
pasivo del delito. En el presente caso, los destinatarios de tal tuit son los
miembros pertenecientes a las Fuerzas Armadas que iban a acudir a la ciudad

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de Vic a realizar las pertinentes labores de desinfección. Así, las Fuerzas
Armadas, como institución corporativa, no constituyen un colectivo o grupo con
ideología propia.

En cualquier caso, es claro que los motivos discriminatorios a los que el


precepto se refiere deben recaer sobre el sujeto pasivo del delito. Así, la ECRI
recuerda que "la obligación conforme al Derecho internacional de tipificar
determinadas formas de expresión de incitación al odio, aun siendo de
aplicación general, se estableció para proteger a los miembros de los colectivos
vulnerables…"

En los hechos denunciados, no cabe considerar a los miembros del Ejército o


Fuerzas Armadas como sujeto pasivo de delito. Como ya se ha manifestado, el
precepto penal se refiere a aquellos grupos tradicionalmente vulnerables que
sean identificables como tal por razón de alguna condición personal o social.
Difícilmente podrá considerarse a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del
Estado como grupos vulnerables.

Finalmente, en la denuncia interpuesta por ASOCIACION PROFESIONAL DE


SUBOFICIALES DE LAS FUERZAS ARMADAS (ASFASPRO) se denuncia un
presunto delito de provocación de atentado e incitación a la alteración del orden
público.

A la vista de los hechos denunciados, no parece debidamente justificada la


comisión de delito de incitación a la alteración del orden público o de
provocación de un delito de atentado. Ello porque el tuit carece de entidad
suficiente para entender cometida la acción típica de tales delitos, sin olvidar la
retirada del mismo y la explicación dada por el redactor del mismo.

En atención a lo expuesto

PARTE DISPOSITIVA
Se acuerda la inadmisión a trámite de la querella interpuesta por UNION
MILITAR DE TROPA, UME.

Se acuerda el SOBRESEIMIENTO PROVISIONAL de las presentes


actuaciones, al no parecer debidamente justificada la perpetración del delito
que ha dado lugar a la incoación de estas actuaciones y una vez firme la
presente resolución, procédase a su ARCHIVO.
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Notifíquese a los denunciantes y querellante y al Ministerio Fiscal.

Contra este auto cabe formular recurso de reforma y/o de apelación ante este
Juzgado, en los plazos y términos previstos en el artículo 766 de la Ley de
Enjuiciamiento Criminal.

Así lo acuerda, manda y firma, Leyre Úriz Marturet, Jueza del Juzgado de
Primera Instancia e Instrucción núm. 2 de Vic.

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