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5/7/2020 Doctrina

Coleccion: 191 - Tomo 71 - Numero 10 - Mes-Ano: 2009_


DEL SEGURO DE ACCIDENTES DE TRABAJO Y ENFERMEDADES PROFESIONALES SATEP AL
SEGURO COMPLEMENTARIO DE TRABAJO DE RIESGO SCTRA propósito de la STC ExpN°
025132007PA/TC
[-]

DEL SEGURO DE ACCIDENTES DE TRABAJO Y


ENFERMEDADES PROFESIONALES (SATEP) AL
SEGURO COMPLEMENTARIO DE TRABAJO DE
RIESGO (SCTR). A propósito de la STC Exp. N° 02513-
2007-PA/TC (
Rocío Limas Vásquez
(*) /

Edwin López Trigoso (**))


SUMARIO: I. Introducción. II. Precisiones sobre la evolución normativa en la forma de protección de los
trabajadores: accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. III. La STC Exp. Nº 10063-2005-PA/TC
dispuso que sus criterios son vinculantes. ¿Por qué no es precedente vinculante? IV. Sobre los criterios
vinculantes. V. Consideraciones sobre ciertas reglas vinculantes: análisis y crítica. VI. Conclusiones.

MARCO NORMATIVO:

• Ley de Modernización de la Seguridad Social en Salud, Ley Nº


26790 (17/05/1997).

I. INTRODUCCIÓN

El Tribunal Constitucional, mediante sentencia N° 02513-2007-PA/TC ha establecido la necesidad de unificar los


criterios interpretativos referidos al régimen del D.L. N° 18846 (Satep) y Ley N° 26790 (SCTR). Basa esta necesidad
en su función ordenadora con la finalidad de garantizar unidad, predictibilidad y seguridad jurídica (fundamento 5 de la
sentencia en comentario).

Asimismo, el Tribunal precisa que respecto al Satep y SCTR, solo constituyen precedentes vinculantes las
sentencias emitidas en los Expedientes Nºs 06612-2005-PA/TC, 10087-2005-PA/TC y 0061-2008-P/TC. Los criterios
de interpretación dispuestos en el Exp. N° 10063-2006-PA/TC no tienen tal calidad, a pesar de que en su contenido se
disponga tal efecto vinculante. Al respecto, se precisa que solo sirvió de fundamento o ratio decidendi a los
precedentes emitidos sobre la materia.

Por otro lado, en la sentencia materia del presente comentario se reiteran los criterios de interpretación de los
precedentes vinculantes previos, contemplando supuestos adicionales y la vinculación expresa a que se encuentran
sujetas la Oficina de Normalización Previsional (ONP) y Compañías de Seguros.

No obstante que se dispone la imposición de sanciones por actuaciones contrarias a los criterios vinculantes (tanto
para las entidades como abogados que patrocinan controversias judiciales), se debe tener presente que esta
declaración no impide la emisión de opiniones que coadyuven a una mejora del sistema o una reestructuración de los
criterios establecidos (1) , pues un Estado Democrático de Derecho permite tal ejercicio. Además, el artículo VII del
Título Preliminar del Código Procesal Constitucional admite la posibilidad de que el Tribunal resuelva apartándose del
precedente (2) , lo que denota que no es invariable y menos inmodificable, claro está, cuando existan fundamentos de
hecho y/o derecho que sustenten una variación del criterio.

En ese sentido, proscribir una actuación fundada en derecho y contraria a un precedente vinculante puede generar,
en los hechos, el establecimiento de sentencias “normativas” invariables en el tiempo. Es más, al disponer la
aplicación de sanciones para las entidades, empresas y/o abogados (3) , se prohíbe “indirectamente” la posibilidad de
someter a juicio tales situaciones, por lo que Tribunal no podría modificar sus precedentes, ya que conforme a los
lineamientos de la STC N° 0024-2003-AI/TC es necesario que exista previamente una controversia.

Por tal motivo, en el presente comentario nos permitimos hacer algunas precisiones sobre determinados
fundamentos expuestos por el Tribunal Constitucional, para lo cual consideramos necesario hacer una cronología de

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la evolución normativa con relación a la protección de los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

II. PRECISIONES SOBRE LA EVO-LUCIÓN NORMATIVA EN LA FORMA DE PROTECCIÓN DE LOS


TRABAJADORES: ACCIDENTES DE TRABAJO Y ENFERMEDADES PROFESIONALES

Ley Nº 1378 - vigente hasta el 28 de abril de 1971:

Bajo la vigencia de esta norma era obligación del empleador proteger los accidentes de trabajo y las enfermedades
profesionales derivadas de una relación laboral, ya sea directamente o a través de la compañía de seguros
contratada. Acredita lo anterior, la parte considerativa del D.L. Nº 18846, así como la segunda disposición transitoria
del citado decreto ley (4) .

El régimen era optativo en cuanto a la contratación del seguro privado, pues de no existir tal previsión era el
empleador el obligado directo a resarcir el padecimiento de los riesgos laborales (enfermedad profesional y accidente
de trabajo).

Como se puede observar, el régimen de protección de enfermedades profesionales y/o accidentes de trabajo no
era obligación del Estado, pues el esquema fue diseñado para que quien se beneficiaba de la labor productiva del
trabajador (empleador) fuera el responsable de dichos riesgos, dada la utilidad que obtenía.

D.L. Nº 18846 – Prestación a cargo del Estado – Responsabilidad del Estado – Régimen vigente hasta el 18
de mayo de 1984:

En vista de que el sistema regulado por la Ley N° 1378 no garantizaba la indemnización de las víctimas, pues
muchos empleadores no contrataban seguros privados o, en el peor de los casos, no asumían el pago de los riesgos
padecidos por sus trabajadores, el Gobierno dispuso crear un sistema obligatorio de responsabilidad donde la
finalidad inmediata era el pago efectivo de la indemnización. Por ello se emite el D.L. N° 18846 que básicamente se
centra en una finalidad social a favor de las víctimas.

Esta norma entró en vigencia el 29 de abril de 1971, disponiendo que los empleadores debían asegurar a sus
trabajadores obreros en el Seguro Obligatorio por Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales que fue
administrado por la Caja de Pensiones.

Como se puede observar, solo se aseguran dentro de este régimen a los trabajadores obreros que presten
servicios durante la vigencia de la norma, es decir con posterioridad al 29 de abril de 1971. Por lo tanto, el empleador
solo cotiza a la Caja de Pensiones del Seguro Social Obrero por los trabajadores activos mas nunca por los cesados.

Cabe precisar que la opción legislativa de aseguramiento obligatorio ante la Caja de Pensiones del Seguro Social
Obrero no fue en nuestro criterio una decisión eficiente, pues la finalidad buscada se garantizaba, en mayor medida,
sin la participación activa del Estado en el manejo de fondos, pues solo bastaba disponer el aseguramiento obligatorio
ante empresas privadas.

D.S. Nº 029-84-PCM – Prestación a cargo del empleador – Régimen vigente hasta el 6 de diciembre de
1992:

El 19 de mayo de 1984 se publicó el D.S. Nº 029-84-PCM disponiendo que los empleadores de los asegurados
obligatorios del régimen del D.L. Nº 18846, abonarán directamente a sus trabajadores las prestaciones en dinero a
que tengan derecho (5) .

En ese sentido, desde la dación del D.S. Nº 029-84-PCM, la Caja Nacional del Seguro Social Obrero (administrado
por el IPSS y en la actualidad por la ONP) no fue la obligada al pago de las prestaciones del régimen del D.L. Nº
18846, pues conforme a la normativa de dicha época, correspondía dicha obligación únicamente al empleador.

Periodo sin protección – Desde el 6 de diciembre de 1992 hasta el 13 de mayo de 1993:

El 6 de diciembre de 1992 se publicó el D.L. Nº 25897 que derogó el D.L. Nº 18846 (6) .

Restablecimiento del régimen del D.L. Nº 18846, normas complementarias y conexas – 14 de mayo de 1993
hasta el 14 de mayo de 1994 – obligación del empleador

El 13 de mayo de 1993 se publica la Ley N° 26183, mediante la cual se restablece la vigencia del D.L. N° 18846
(7) ; no obstante se dispone que recién a partir de 1994 el IPSS asumirá la responsabilidad de pago de las
prestaciones derivadas del citado decreto ley, pues antes de esta fecha, según precisa disposición del artículo 4 de la
Ley N° 26183 era obligación del empleador.

14 de mayo de 1994 hasta el 14 de mayo de 1998: obligación del IPSS en la prestación del régimen del D.L.
Nº 18846:

Como se señaló en el ítem anterior, recién al año de vigencia de la Ley Nº 26183 el IPSS asume la obligación de
pago de las prestaciones del régimen del D.L. Nº 18846, situación que se mantuvo invariable hasta el 15 de mayo de
1998, fecha de entrada en vigencia de las disposiciones contenidas en la Ley N° 26790 y D.S. N° 003-98-SA.

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15 de mayo de 1998 hasta la actualidad – Se crea régimen de protección para obreros y empleados;
disponiendo además parámetros distintos de protección

Mediante Ley Nº 26790 (Ley de Modernización de la Seguridad Social en Salud) se creó un nuevo sistema de
protección de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, el cual sustituyó al D.L. Nº 18846 (8) .

Este nuevo régimen denominado Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo que protege a empleados y
obreros (9) , es obligatorio y por cuenta de la entidad empleadora; es decir, el Instituto Peruano de Seguridad Social
(entidad que por dicha fecha administraba el D.L. Nº 18846) no asumió obligación alguna por los riesgos acontecidos
con posterioridad a la vigencia de la Ley Nº 26790; no obstante y teniendo en cuenta el periodo de transición;
mediante D.S. Nº 003-98-SA se dispuso que los siniestros de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales
producidos desde la vigencia de la Ley Nº 26790 hasta el 15 de mayo de 1998 serán atendidos por el IPSS, tomando
como referencia las prestaciones económicas y de salud previstas en el derogado D.L. Nº 18846 (10) .

En ningún momento se dispone que las prestaciones originadas bajo el esquema y vigencia del D.L. N° 18846
sean otorgadas de conformidad con la Ley N° 26790, pues además de ser una regulación antitécnica generaría
desequilibrios financieros con el claro perjuicio para el Estado, pues tendría que otorgar prestaciones conforme a una
norma que nunca reguló el pago de las primas, por tal motivo es necesario –por lo menos– mantener la relación en la
aplicación normativa entre pago de prima (aporte) y beneficio otorgado (renta). Por lo expuesto, no estamos de
acuerdo con las disposiciones de algunos órganos del Poder Judicial cuando señalan que al haberse laborado
durante la vigencia del D.L. N° 18846 se generó un beneficio pensionario dentro de la Ley N° 26790 (11) (ambos
regímenes son distintos y necesariamente se debe delimitar su aplicación en el tiempo).

Por lo tanto, a partir del 15 de mayo de 1998 el IPSS no asumió obligación alguna en lo que respecta al régimen
del D.L. Nº 18846, toda vez que se encontraba vigente el Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo, régimen
dentro del cual el empleador debe contratar, en lo que respecta a las pensiones de invalidez, gastos de sepelio y
pensión de sobrevivientes, con una empresa aseguradora debidamente acreditada o en su defecto con la ONP.

Si bien es cierto, la Ley Nº 26790 (Tercera Disposición Complementaria) dispuso que las reservas y obligaciones
del D.L. Nº 18846 sean transferidas a la ONP. (El IPSS dejó de administrar este sistema de protección), en ningún
momento dispuso que esta entidad asuma obligaciones de riesgos no derivados del citado decreto ley. En otras
palabras, los accidentes de trabajo y/o enfermedades profesionales derivadas del D.L. N° 18846 deben ser otorgadas
de conformidad con esta norma y no bajo los parámetros de la Ley N° 26790 (como se dijo, significaría una aplicación
antitécnica y denotaría desequilibrio financiero del régimen).

Cabe precisar que la ONP no solo administra el régimen del D.L. N° 18846 (pago periódico de sus prestaciones)
sino que es aseguradora del empleador que contrató con esta entidad el Seguro Complementario de Trabajo de
Riesgo (Ley N° 26790). En tal sentido, desde nuestro punto de vista tiene dos funciones claramente diferenciables, no
solo en el tiempo (por evolución normativa) sino por las funciones que desempeña.

i) Administradora del Régimen del D.L. N° 18846: encargada del pago de las prestaciones de este régimen.

ii) Aseguradora de los empleadores que contrataron el Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo: asume la
obligación de cancelar las pensiones de los trabajadores de los empleadores que contrataron con la ONP este seguro.

En tal sentido, podemos graficar la evolución normativa en cuanto a la protección de enfermedades profesionales
y/o accidentes de trabajo de la siguiente forma.

III. LA STC EXP. N° 10063-2005-PA/TC DISPUSO QUE SUS CRITERIOS SON VINCULANTES(12). ¿POR
QUÉ NO ES PRECEDENTE VINCULANTE?

El Tribunal Constitucional peruano en la STC Exp. N° 0024-2003-AI/TC emitió algunas pautas referidas a lo que se
entiende y comprende por “precedente vinculante” y que en palabras de Espinoza-Saldaña Barrera (13) deberá seguir
en estricta aplicación de lo previsto en el artículo VII del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional (14) .

Así, en la citada sentencia se precisa que precedente “es aquella regla jurídica expuesta en un caso particular y
concreto que el Tribunal Constitucional decide establecer como regla general; y, que, por ende, deviene en parámetro
normativo para la resolución de futuros procesos de naturaleza homóloga”. Asimismo, se precisa que, “la naturaleza
del precedente tiene una connotación binaria. Por un lado, aparece como una herramienta técnica que facilita la
ordenación y coherencia de la jurisprudencia; y, por otro lado, expone el poder normativo del Tribunal Constitucional
dentro del marco de la Constitución, el Código Procesal Constitucional y la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional”.

Se precisa como condiciones del uso de los precedentes vinculantes los siguientes:

a) Existencia de relación entre caso y precedente vinculante: las reglas dispuestas como precedente deben
servir de fundamento para solucionar el caso particular sometido a controversia.

b) Decisión del Tribunal Constitucional con autoridad de cosa juzgada (aplicación estricta del supuesto
contemplado en el artículo VII del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional). El establecimiento de un
precedente está sujeto a una decisión final; “vale decir, que haya puesto fin al proceso. Más aún, dicha decisión final
debe concluir con un pronunciamiento sobre el fondo; es decir, estimándose o desestimándose la demanda”.
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Independientemente de las demás pautas señaladas en la sentencia emitida en el Exp. N° 0024-2003-AI/TC,


donde de forma instructiva el Tribunal menciona los elementos que configuran una sentencia, los presupuestos
indispensables para establecer un precedente vinculante así como para cambiarlo; consideramos que las condiciones
señaladas en los párrafos anteriores nos ayudan a determinar y concluir que la sentencia emitida en el Exp. N°
10063-2005-PA/TC no es un precedente vinculante a pesar de haber dispuesto tal vinculación obligatoria en su parte
resolutiva.

El fundamento principal que encontramos es que la sentencia emitida en el Exp. N° 10063-2005-PA/TC no


constituye cosa juzgada, pues en el caso concreto declara improcedente la pretensión sometida a controversia, no
existiendo pronunciamiento sobre el fondo de la demanda. Debe tenerse presente que en su fundamento 125
considera que el proceso de amparo no es la vía idónea para dilucidar la materia controvertida (15) . Cabe precisar
que cuando se establece como condición de un precedente vinculante que, la sentencia haya adquirido la calidad de
cosa Juzgada, se alude a la “Cosa Juzgada Material” (16) y no a la “Cosa Juzgada Formal” (17) .

Asimismo, el Tribunal Constitucional en los Expedientes Nºs 10526-2006-AA, 10154-2006-AA ha señalado “que al
respecto resulta necesario subrayar que si bien los lineamientos establecidos en la STC Nº 10063-2006-PA/TC han
servido de base para el cambio de criterio jurisprudencial en los procesos relativos al otorgamiento de renta vitalicia,
es a partir de la expedición de las sentencias Nº 6612-2005-PA/TC y Nº 10087-2005-PA/TC, es decir, desde el 18 de
diciembre de 2007, cuando las reglas fijadas en la STC Nº 10063-2006-PA/TC adquirieron la calidad de precedente
vinculante, lo que implica que a partir de dicha fecha todos los casos de renta vitalicia deberán ser resueltos de
manera obligatoria conforme a los criterios establecidos en las mencionadas sentencias” (sic).

IV. SOBRE LOS CRITERIOS VINCULANTES

1. Prescripción (18) :

Actuación a seguir por la


Regla Normativa ONP y/o Empresas
Aseguradoras
No existe plazo de No se puede denegar una
prescripción para solicitar solicitud de otorgamiento de
el otorgamiento de una renta vitalicia bajo el
pensión vitalicia conforme argumento del artículo 13 del
al D.L. N° 18846. D.L. N° 18846.

De existir tal tipo de


argumentación, la ONP será
pasible de sanción dentro de
un proceso judicial (medidas
coercitivas del artículo 22 del
CPConst.).

2. Derecho de los empleados que laboraron como obreros en el mismo centro de trabajo (19) :

Actuación a seguir por la


Regla Normativa ONP y/o Empresas
Aseguradoras
Los empleados tienen No se puede denegar renta
derecho a percibir renta vitalicia por enfermedad
vitalicia dentro del profesional y/o accidente de
régimen del D.L. N° trabajo a los trabajadores
18846, siempre que: empleados, siempre y
cuando se cumplan los
- Haya laborado como requisitos dispuestos en la
obrero en el mismo centro regla normativa.
de trabajo, y
De existir tal tipo de
- Las labores argumentación, la ONP será
desarrolladas como pasible de sanción dentro de
obrero deben comprender un proceso judicial (medidas
un periodo en el cual el coercitivas del artículo 22 del
D.L. N° 18846 se C.P.Const.) (20) .
encontraba vigente.

Dada las reglas normativas dispuestas por el Tribunal Constitucional, consideramos necesario precisar que todos
los empleados que laboraron como obreros en el mismo centro de trabajo pero con anterioridad a la vigencia del D.L.
N° 18846 no tienen derecho al beneficio que esta norma dispone (argumento a contrario). Además, los requisitos
estipulados son conjuntivos.

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3. Derecho de los empleados que no fueron obreros o si lo fueron pero no en el mismo centro de trabajo (21) :

Actuación a seguir por la


Regla Normativa
ONP
Los empleados que no La ONP debe denegar las
fueron obreros o si lo solicitudes de los
fueron pero no en el empleados que soliciten
mismo centro de cobertura por accidente de
trabajo, no tienen trabajo y/o enfermedad
derecho a renta profesional en un régimen
vitalicia por distinto al D.L. N° 19990.
enfermedad Son beneficiarios del
profesional y/o citado decreto ley.
accidente de trabajo.

4. Sobre las reglas aplicables a los procesos iniciados antes del 19 de enero de 2008:

PROCESOS DE AMPARO
Medio Probatorio Idóneo y Suficiente Examen o dictamen médico emitido por
(22) una Comisión Médica Evaluadora de
Incapacidades del Ministerio de Salud,
de EsSalud o de una EPS.

Consideramos que no basta que


el órgano emisor del certificado médico
sea una comisión evaluadora, es
necesario que sea un órgano colegiado
que evalúe incapacidades y tenga
entre sus integrantes a profesionales
designados para tal fin (debe
recordarse que de existir información
inexacta –declarar enfermo a quien no
lo es– genera responsabilidad penal y
administrativa al médico evaluador)
(23) .
Carga de la Prueba - controversias A cargo de los demandados (ONP y/o
Ley N° 26790 (24) empresa de seguros), quienes deberán
presentar:

Exámenes médicos de control anual


y de retiro a fin de demostrar que la
denegatoria no es arbitraria.

Contratos de SCTR

Es importante la remisión del contrato


del SCTR a fin de determinar la
vigencia de la póliza y la cobertura de
invalidez, pues puede generar derecho
de repetición contra el empleador
(cobertura supletoria a cargo de la
ONP).
Excepción de Convenio Arbitral (25) No procede, pues incluso se prescribe
que el Juez debe desestimarlo bajo
responsabilidad.
Procesos en los cuales aún no se Si el demandante no adjuntó el medio
admite a trámite la demanda (26) probatorio idóneo y suficiente
(certificado de órgano público
colegiado), el Juez declarará
inadmisible la demanda y requerirá su
remisión otorgándole un plazo máximo
de 60 días hábiles bajo apercibimiento
de rechazarse la demanda.

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Procesos en trámite donde el El Juez debe requerir, como pericia, la


demandante adjuntó un certificado remisión de un examen médico emitido
médico de una entidad pública no por una comisión evaluadora de
colegiada (necesariamente no debe incapacidades del Ministerio de Salud,
existir contradicción entre los EsSalud o EPS.
documentos que obren en el proceso)
(27) .
Procesos en trámite en los cuales el Se debe declarar improcedente la
demandante adjuntó un certificado demanda.
médico de una entidad privada (28) .
Omisión de remisión de pericia dentro Se debe declarar la improcedencia de
del plazo de 60 días hábiles (29) . la demanda. No procede prórroga de
plazos.

5. Sobre las reglas aplicables a los procesos iniciados con posterioridad al 19 de enero de 2008 (30) :

PROCESOS DE AMPARO
Si demandantes no adjuntan como La demanda deberá ser declarada
anexo de su demanda un examen o improcedente.
dictamen médico emitido por una
Comisión Médica Evaluadora de De admitirse la demanda, se deberá
Incapacidades del Ministerio de solicitar su nulidad por contravención a
Salud, de EsSalud o de una EPS. los precedentes vinculantes del Tribunal
Constitucional.

6. Sobre la renta vitalicia y/o pensión por invalidez del SCTR con relación a la Remuneración (compatible o no)
(31) :

Remuneración y Pensión -
Compatibles
Gran Incapacidad (D.L. N° 18846) NO
Incapacidad Permanente total NO

(D.L. N° 18846)
Incapacidad Permanente Parcial SI

(D.L. N° 18846)
Gran Invalidez NO

(Ley N° 26790)
Invalidez Permanente total (Ley N° NO
26790)
Invalidez Permanente Parcial SI

(Ley N° 26790)

El Tribunal Constitucional se remite a los fundamentos 100 a 102, 104 a 105 y 109 de la STC N° 10063-2006-
PA/TC, los cuales analizaremos párrafos más adelante, por considerarlos relevante como crítica.

7. Incompatibilidades entre las coberturas del mismo ries-go (32) :

Ningún riesgo social puede ser cubierto dos veces, por lo que el Tribunal establece las siguientes
incompatibilidades:

Compatibles 19990 Sistema Privado 18846 y/o


de Pensiones 26790
18846 NO NO NO
26790 NO

Si bien no existe pronunciamiento expreso sobre los casilleros en blanco, consideramos que corresponde igual
conclusión, por lo que existe incompatibilidad entre los beneficios.

8. La Relación de Causalidad entre las enfermedades pro-fesionales (33) :


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Enfermedades Nexo o Relación de


Causalidad
Neumoconiosis, Se presume relación causal
Antracosis y Asbetosis si son trabajadores mineros
que laboran en minas
subterráneas o de tajo
abierto, siempre que hayan
desempeñado actividades de
riesgo señaladas en el anexo
5 del D.S. N° 009-97-SA.

Si no existe tales labores se


deberá acreditar causalidad
profesional.
Hipoacusia Se deberá tomar en cuenta
lo siguiente:

Funciones desempeñadas
por el demandante en su
puesto de trabajo.

Tiempo transcurrido entre la


fecha de cese y la fecha de
determinación de la
enfermedad.

Condiciones inherentes al
lugar de trabajo.

Estos requisitos son


conjuntivos.

9. Monto mínimo de pensión vitalicia - D.L. N° 18846 (34) :

No son aplicables las disposiciones del D.Leg. N° 817, dada la distinta naturaleza entre el régimen del Sistema
Nacional de Pensiones y el D.L. N° 18846.

10. Fecha en que se genera el derecho (35) :

La pensión vitalicia del D.L. N° 18846 o pensión de invalidez de la Ley N° 26790 se debe otorgar a partir de la
fecha del dictamen o certificado médico emitido por una Comisión Médica Evaluadora o calificadora de Incapacidades.

11. Cobertura Supletoria de la ONP (36) :

La cobertura supletoria de la ONP dispuesta por el artículo 88 del D.S. N° 009-97-SA comprende a todos los
riesgos de invalidez (invalidez total, parcial y temporal), siempre y cuando la empleadora se encuentre inscrita en
el Registro de Entidades Empleadoras que desarrollan actividades de riesgo.

Una interpretación literal nos lleva a concluir que si no existe inscripción en el citado registro, no cabe cobertura
supletoria, debiendo asumir directa responsabilidad el empleador o ex empleador del afiliado y/o demandante.

De proceder cobertura supletoria, la ONP (como entidad de Derecho Público que administra un fondo público)
deberá(37) repetir contra la entidad empleadora por el valor actualizado de las prestaciones.

12. Sobre el reajuste de la pensión vitalicia y pensión de invalidez de la Ley N° 26790(38) :

Procede el reajuste siempre que exista incremento del grado de incapacidad o de invalidez. Al respecto,
consideramos que los únicos medios probatorios que acreditan tal situación son los certificados médicos emitidos
por órganos públicos colegiados.

13. No existe necesidad de goce de subsidio para pensión de invalidez de la Ley N° 26790(39) :

Si no existe vínculo laboral vigente, no es necesario el goce previo de subsidios para el otorgamiento de pensión
de invalidez dentro del SCTR (Ley N° 26790); no obstante es necesario que se acredite:

- Padecimiento de una enfermedad profesional irreversible, y

- Que exista relación de causalidad entre la enfermedad profesional y las labores desarrolladas.

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Igual procedimiento se aplicará para las secuelas de los accidentes de trabajo ocurridos durante la relación laboral,
pero que aparecen luego del cese.

14. Sobre las medidas coerci-tivas (40) :

En caso de existir controversia judicial por denegatoria de pensión vitalicia o pensión de invalidez, basados en
criterios contrarios a los precedentes vinculantes, la ONP y compañías de seguros serán sancionadas con medidas
coercitivas previstas en el artículo 22 del CPConst. De igual forma, de comprobarse esta situación, los abogados que
patrocinan el proceso serán multados.

V. CONSIDERACIONESSOBRE CIERTAS REGLAS VINCULANTES: ANÁLISIS Y CRÍTICA

1. Sobre la naturaleza de la prestación que otorga el régimen del D.L. N° 18846. ¿Pensión o no?

Si bien es cierto, el Tribunal Constitucional reitera que el Satep y SCTR forman parte de la seguridad social
(derecho a la salud) y señala que las controversias judiciales derivadas de los citados regímenes de cobertura se
tramitan vía proceso constitucional cuando se encuentren vinculados a la obtención de una pensión de invalidez,
situación que en su criterio se encuentran directamente vinculados al contenido esencial del derecho fundamental a la
pensión (derecho desarrollado en la STC Nº 1417-2005-PA); nosotros consideramos que las prestaciones económicas
de los citados regímenes tienen naturaleza indemnizatoria (41) , por lo que no podrían ser asimilables a las
prestaciones pensionarias del D.L. N° 19990.

Debe tenerse presente que un Sistema de Seguridad Social tiene por finalidad proteger las consecuencias del
acaecimiento de riesgos sociales (invalidez, muerte, jubilación) en la situación del asegurado (pensionista), esquema
que difiere del Satep y SCTR, pues conforme al D.L. N° 18846 y Ley N° 26790 el asegurado es el empleador que
contrata el seguro.

El esquema, en ambos sistemas, es el siguiente:

Como se puede observar, el régimen del D.L. N° 18846 y Ley N° 26790 no tiene por finalidad asegurar al
trabajador, quien ciertamente tiene derecho a una indemnización por el daño causado; sino asegurar al empleador de
la obligación que surge luego de acontecer la enfermedad profesional y/o accidente de trabajo, diluyendo entre la
masa empleadora la carga económica que significaría asumir individualmente y sin formar parte de un sistema de
aseguramiento, la indemnización respectiva.

En resumen, los regímenes de protección de accidentes de trabajo y/o enfermedades profesionales son
estructuras normativas que tienen por finalidad garantizar eficientemente el cumplimiento de las obligaciones a cargo
del empleador buscando priorizar la indemnización del daño, por eso el aseguramiento obligatorio.

2. Sobre el tipo de incapacidad protegido por el régimen del D.L. N° 18846

El Tribunal Constitucional en el fundamento 15 de la STC Nº 02513-2007-AA se remite a los criterios expuestos en


la STC N° 10063-2006-PA/TC, específicamente a los fundamentos 100 a 102, 104 a 105 y 109.

En el fundamento 100 de la STC N° 10063-2006-PA/TC se precisa lo siguiente:

“100. Sobre el particular, debe señalarse que ni el Decreto Ley 18846 ni el Decreto Supremo Nº 002-72-TR han
establecido de manera expresa la prohibición de que un asegurado pueda percibir simultáneamente pensión vitalicia y
remuneración, lo cual haría suponer, en principio, que es compatible percibir simultáneamente ambas prestaciones
económicas”.

En principio, el Tribunal confunde al asegurado del sistema con el beneficiario del régimen. Como hemos
evidenciado en el literal anterior, el asegurado del régimen del D.L. N° 18846 y Ley N° 26790 es el empleador. El
trabajador es el beneficiario de este esquema de protección.

Además, consideramos que la conclusión del Tribunal es errada, pues no realiza una interpretación integral del
texto normativo del D.L. N° 18846, al omitir realizar una interpretación conjunta de todas sus prescripciones
normativas pues, como veremos, la norma alude a una incapacidad laboral y no a una mera incapacidad.

¿Qué tipo de enfermedad profesional es protegida por el D.L. N° 18846?

De conformidad con el artículo 1 del D.L. N° 18846, este régimen asume el seguro por accidente de trabajo y
enfermedad profesional del personal obrero, claro está en las condiciones fijadas por el decreto ley en mención y su
reglamento.

Así, el artículo 60 del Reglamento del D.L. N° 18846 señala que son enfermedades profesionales, entre otras, la
neumoconiosis causada por polvos minerales esclerógenos (silicosis, antracosilosis, asbestosis) y silicosis
tuberculosis, siempre que sea una causa determinante de incapacidad o muerte.

La norma es clara, no basta con padecer de una enfermedad profesional sino que es necesario que esta produzca
incapacidad y/o muerte. Por lo tanto, son requisitos:

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- Padecer de enfermedad profesional, y

- Estar incapacitado. En caso que haya sido causante de muerte de otorgará renta vitalicia a sus sobrevivientes.

¿A qué tipo de incapacidad alude la norma?

Para resolver esta inquietud es necesario conocer, desde el punto de vista legal, cuándo se considera incapacidad
temporal, incapacidad permanente parcial, total y gran incapacidad.

Incapacidad temporal dentro del régimen del D.L. Nº 18846:

La respuesta la encontramos en el artículo 35 del reglamento del D.L. N° 18846, según el cual “se entiende por
incapacidad temporal toda lesión orgánica o funcional que impida el trabajo y requiera asistencia médica durante un
tiempo determinado” (sic). (resaltado nuestro).

Sobre la incapacidad permanente parcial, total y gran incapacidad:

Siendo que la incapacidad permanente parcial, total y gran incapacidad son mayores a una incapacidad temporal,
es lógico concluir que la incapacidad a que alude el reglamento del D.L. N° 18846 es un impedimento laboral y de
salud.

En conclusión, para ser beneficiario de una renta vitalicia dentro del régimen del D.L. N° 18846 precisa:

REQUISITOS PARA SER BENEFICIARIO DEL D.L. Nº 18846


Enfermedad Profesional Accidente de Trabajo
1.- Padecer de Enfermedad, y 1.- Sufrir un accidente de
trabajo.
2.- Encontrarse incapacitado
laboralmente producto de la 2.- Encontrarse incapacitado
enfermedad. laboralmente producto del
accidente.

Por lo tanto, no es correcta la afirmación señalada por el Tribunal Constitucional cuando concluye que el D.L. N°
18846 no estableció prohibición para que el beneficiario del régimen perciba, de manera simultánea, renta vitalicia y
remuneración; pues conforme hemos acreditado se cautela la “incapacidad laboral”, situación que involucra
necesariamente dejar de prestar servicios y, por lo tanto, no percibir la contraprestación denominada “remuneración”.

3. Incompatibilidad entre el pago de una remuneración y pensión de invalidez conforme al régimen


establecido por la Ley Nº 26790 y el D.S. Nº 003-98-SA

La sentencia del TC señala con relación a este punto, que la Ley Nº 26790 ni el D.S. Nº 003-98-SA establecen una
incompatibilidad expresa en la percepción simultánea de remuneración y pensión de invalidez. En efecto, de una
revisión de las normas antes señaladas, es posible advertir que en ninguna de ellas hay una mención expresa a dicha
incompatibilidad; sin embargo, no es posible llegar a tal conclusión solamente a partir de la constatación de que no
hay una regulación expresa al respecto.

La interpretación de una norma no puede restringirse a la constatación de que algún supuesto o condición que se
encuentra no prevista expresamente en esta, más aún cuando en estas normas interpretadas podemos encontrar
elementos que nos llevan a una conclusión distinta.

Para este efecto, consideramos necesario distinguir la clasificación de las pensiones que recoge el D.S. Nº 003-98-
SA, a fin de contar con un panorama claro respecto de la incompatibilidad en la percepción de pensión de invalidez y
remuneración a la vez:

i) Pensión de invalidez total permanente: el artículo 18.2.2 establece que el asegurado calificado en condición de
invalidez total permanente quedará definitivamente incapacitado para realizar cualquier clase de trabajo remunerado.

En este supuesto, la pensión de invalidez será un pago a favor del trabajador asegurado para resarcirlo del
hecho de no poder seguir prestando servicios de manera definitiva. Si no puede trabajar, por padecer de una invalidez
total permanente, no va a poder mantenerse a sí mismo ni a su familia pues no va a recibir una remuneración, por lo
que la pensión que se le otorga servirá para que el trabajador cubra sus necesidades. De no recibir tal pensión, el
trabajador quedaría librado a su suerte y sin poder acceder a ningún empleo, precisamente por tener una incapacidad
para el trabajo.

En términos generales, el pago de una remuneración es la prestación a cargo del empleador en reciprocidad a
la prestación de servicios del trabajador o por su puesta a disposición. Es decir, la remuneración supone que el
trabajador realice una actividad concreta o que ejecute una prestación a su cargo dispuesta por el empleador. Distinta
es la naturaleza de una pensión, la cual supone, por el contrario, que el trabajador ya no ejecute una actividad laboral
e, inclusive, no va a estar en posición de poder desarrollar actividad alguna.

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De esta manera, la razón de ser de la pensión de invalidez total permanente es que el trabajador tiene una
incapacidad tal que no le permite trabajar de manera definitiva y, por ende, no va a recibir una remuneración. Si el
trabajador recibiera una remuneración ello implicaría que si puede trabajar y, por ende, no le debería corresponder la
pensión siendo evidente, entonces, que existe incompatibilidad entre la percepción de una pensión de invalidez total
permanente y una remuneración.

ii) Invalidez Temporal: el artículo 18.2.3 establece que accede a esta pensión el trabajador que presente
determinado grado de invalidez, hasta su recuperación. Esto implica que cuando el trabajador se recupere, dejará de
recibir esta pensión para reiniciar su actividad laboral. He aquí igualmente la incompatibilidad en la percepción de
remuneración y pensión por cuanto es precisamente la percepción de la remuneración –por el reinicio de la actividad
laboral– la que fija el momento al partir del cual el trabajador ya se ha recuperado y, por ende, cesa el pago de la
pensión de invalidez temporal a su favor.

iii) Invalidez parcial permanente inferior al 50%: para estos casos, el artículo 18.2.4 no ha establecido
propiamente el pago de una pensión sino un pago único –indemnización– con la regulación precisa de que el
empleador no podrá prescindir de los servicios del trabajador.

En este supuesto, el trabajador seguirá prestando sus servicios, es decir, recibirá una remuneración pero a la
vez recibirá una indemnización en resarcimiento por su incapacidad en el trabajo. En este caso, consideramos que
igualmente se presenta una incompatibilidad que se da, más bien, por la diferente forma de otorgamiento del
beneficio: no estamos propiamente ante una pensión y, en este caso, el trabajador seguirá trabajando y su
remuneración mensual seguirá siendo su medio de subsistencia.

iv) Invalidez parcial permanente: de acuerdo con el artículo 18.2.1., esta pensión se paga al trabajador cuando
este queda disminuido en su capacidad de trabajo en forma permanente, en una proporción igual o superior al 50%
pero menor a los dos tercios.

Se podría señalar que este supuesto presenta diferencias con los anteriores. En este caso, el trabajador tiene
una disminución en su capacidad para trabajar pero ello no implica que no pueda trabajar. En función del grado de
incapacidad que presente, la persona podría dedicarse a otras actividades que, entendemos, deberían ser distintas a
las que venía desarrollando pero, nada impediría que realice trabajo remunerado. Sin embargo, en este punto es
necesario hacer una precisión.

El artículo 25.6.1 literal c) del D.S. Nº 003-98-SA establece que para la obtención de una pensión de invalidez,
el asegurado debe acompañar a su solicitud el certificado de inicio y fin del goce del subsidio de incapacidad temporal
otorgado por el Seguro Social de Salud. Más aún, el artículo 26.2 del mismo D.S. Nº 003-98-SA establece que las
pensiones de invalidez se devengarán desde el día siguiente de finalizado el periodo de 11 meses y 10 días
consecutivos, correspondiente al subsidio por incapacidad temporal, siempre y cuando persista la condición de
invalidez parcial o total, de naturaleza temporal o permanente.

Esto implica que para acceder a la pensión de invalidez –incluida la invalidez parcial permanente– el trabajador
debe haberse encontrado en situación de incapacidad para el trabajo por el tiempo máximo establecido y,
evidentemente, no debe haber realizado ningún trabajo remunerado durante ese tiempo. Por el contrario, si el
trabajador hubiera recibido remuneración en algún momento de su incapacidad para el trabajo, habría dejado de
percibir el subsidio y se habría reincorporado a su actividad laboral, supuesto en el cual, jamás habría estado en
posibilidad de acceder a una pensión de invalidez parcial permanente.

De la revisión conjunta de las normas antes citadas advertimos que antes de acceder a la pensión de invalidez
parcial permanente, el trabajador no estuvo en capacidad de prestar servicios por un periodo de 11 meses y diez días
y, por ende, no ha recibido una remuneración sino un subsidio a cargo de Essalud. Una vez que el trabajador accede
a la pensión debe encontrarse en la misma situación de incapacidad que le impide prestar sus servicios y, por ende,
no es posible que reciba una remuneración. He aquí entonces que se evidencia nuevamente la incompatibilidad en la
percepción de remuneración y pensión a la vez.

Podría argumentarse que una situación distinta se presenta con ex trabajadores, respecto de los cuales el TC ha
determinado que no es exigible el goce previo del subsidio de incapacidad temporal como condición para acceder a
una pensión. En esos casos podría suceder que dicho ex trabajador dejó de prestar servicios para un empleador
(empleador A) y luego se incorporó a otra actividad laboral con un segundo empleador (empleador B), en donde
recién empezó a sentir los malestares de una enfermedad o accidente de trabajo ocurrido en el empleador A.

En tal caso, podría decirse que dicho trabajador sigue recibiendo remuneración del empleador B pero a la vez
accederá a una pensión por la enfermedad o accidente de trabajo en el empleador A, no presentándose
incompatibilidad alguna entre la percepción de remuneración y pensión a la vez.

Esta afirmación resulta parcialmente cierta, por cuanto no podemos dejar de advertir que ambas prestaciones
provienen de relaciones jurídicas diferentes. En efecto, la remuneración que va a recibir dicho trabajador deriva de la
relación de trabajo que mantiene con el empleador B, en tanto que la pensión de invalidez temporal a la que tendrá
acceso será en virtud de la relación de trabajo que mantuvo con el empleador A quien contrató la cobertura
respectiva.

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De esta manera, la incompatibilidad entre la percepción de remuneración y pensión a la vez se mantiene cuando
se pretende que sean pagadas por el mismo empleador por cuanto hemos determinado que en ninguno de los
supuestos en que el trabajador accede a una pensión de invalidez, va a poder realizar trabajo remunerado para su
mismo empleador.

4. Sobre la norma aplicable a las enfermedades profesionales y accidentes de trabajo

Conforme hemos señalado en el punto II del presente comentario no es correcto que enfermedades profesionales
y/o accidentes de trabajo acaecidos o cubiertos por el D.L. N° 18846 sean cubiertas conforme a las disposiciones de
la Ley N° 26790. Ambos regímenes son distintos y las prestaciones que se otorgan difieren no solo en porcentajes
sino en el procedimiento de cálculo.

Lamentablemente el Tribunal Constitucional no ha delimitado la norma aplicable para el otorgamiento de las


prestaciones respecto a enfermedades profesionales y/o accidentes de trabajo; situación que difiere de los criterios
jurisprudenciales establecidos en cuanto a la evolución normativa del Sistema Nacional de Pensiones (D.L. N° 19990
y D.L. N° 25967). Esta falta de precisión viene siendo mal utilizado por los órganos del Poder Judicial, quienes sin
sustento técnico y en claro perjuicio de la estabilidad financiera de los fondos, ordenan el pago de pensión de
invalidez dentro de la Ley N° 26790 a pesar de que el ex empleador de los beneficiarios nunca contrataron este
sistema de protección, por la sencilla razón que durante la vigencia de la citada norma ya no prestaban servicios.

La situación se complica cuando las enfermedades profesionales son detectadas durante la vigencia de la Ley N°
26790 (en el caso de ex trabajadores cesados antes del 18 de mayo de 1992), pues los órganos del Poder Judicial
asumen que, dado que el beneficio se otorga desde la fecha del dictamen o examen médico de una comisión
evaluadora de enfermedades profesionales, les corresponde la aplicación de la citada norma. Al respecto, se
confunde norma aplicable con fecha de inicio de goce pensionario, situaciones completamente independientes en su
análisis y que omiten considerar los juzgados y salas del Poder Judicial.

Asimismo, viene sucediendo, producto del mal análisis efectuado por el Tribunal Constitucional, que trabajadores
que mantienen una relación laboral (se dejó establecido que los regímenes de protección de accidentes de trabajo y
enfermedades profesionales protegen incapacidades laborales) demanden el otorgamiento de renta vitalicia dentro del
D.L. N° 18846; no obstante el Poder Judicial disponga el pago de pensión conforme a la Ley N° 26790 (bajo el simple
argumento de ser norma sustitutoria). De esta forma logran percibir –automáticamente– pensión de invalidez dentro
de la Ley N° 26790 sin tomar en consideración que previamente se debe analizar la norma aplicable y, en caso de
concluir que es la citada norma, deben gozar necesariamente del subsidio de EsSalud (artículo 19 tanto de la Ley N°
26790 como del D.S. N° 003-98-SA). Esto se debe a que el Tribunal Constitucional señaló, sin un sustento legal,
técnico y financiero válido, que no es incompatible la pensión de invalidez con la remuneración, no obstante que
existe prescripción normativa expresa que señala que la prestación de la Ley N° 26790 se otorga al término del
periodo máximo de subsidio, en otras palabras, sí existe incompatibilidad conforme analizamos en el literal c) del
presente acápite.

Consideramos necesario que los operadores judiciales analicen en las controversias referidas a protección de
accidentes de trabajo y/o enfermedades profesionales, en primer término la norma aplicable, esto es, D.L. N° 18846 o
Ley N° 26790.

Desde nuestro punto de vista, el criterio a considerar es la fecha de cese, pues nos permitirá determinar si el
empleador contrató o no un seguro complementario de trabajo de riesgo, o en todo caso, verificar la cobertura
supletoria de la ONP (ante omisión en la contratación de la Ley N° 26790).

En ese sentido, si el cese es con anterioridad al 15 de mayo de 1998 la norma aplicable es el D.L. N° 18846
independientemente del momento en el cual se detecta la enfermedad profesional. Además, la detección del
padecimiento no tiene relación alguna con la norma a considerar sino con la fecha de inicio de pago pensionario
(formalidad y no tema de fondo).

En el supuesto de que el cese sea con posterioridad al 15 de mayo de 1998, la norma aplicable es la Ley N° 26790
y necesariamente, se debe verificar la existencia o no de un contrato de seguro complementario, esto con la finalidad
de identificar al obligado del pago de la prestación económica (una empresa aseguradora privada o la ONP).
Asimismo, de existir relación laboral vigente, el beneficiario de la cobertura deberá percibir en principio, el subsidio de
EsSalud por el periodo máximo permitido por ley.

VI. CONCLUSIONES

En el análisis de las normas que regulan regímenes de cobertura social, no se debe considerar una finalidad tuitiva
individual sino garantizar su permanencia a través del uso eficiente de los recursos, pues permitirá generar (en la
mayoría de los casos) equilibrio entre el aporte (cotización) y la prestación económica a otorgar.

Lo anterior obliga a un análisis correcto e integral de las normas de seguridad social, otorgando prestaciones a los
beneficiarios prescritos en la ley y bajo la normativa donde generaron su derecho. En sentido contrario, disponer el
pago de prestaciones bajo estructuras financieras distintas (se aporta bajo una norma –D.L. N° 18846– y se dispone
el pago pensionario en otra –Ley N° 26790–) conlleva desbalances financieros no proyectados en la creación de los
sistemas de protección.

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Asimismo, es importante verificar la fecha de inicio del goce pensionario y las incompatibilidades prescritas en la
ley (como se precisó no se puede percibir de manera simultánea renta vitalicia y/o pensión de invalidez con
remuneración), pues de esta forma se permitirá una administración e inversión eficiente de los recursos del fondo de
protección social.

NOTAS :

(1) El Código Procesal Constitucional prescribe la posibilidad de apartarse, bajo determinados requisitos, de un
precedente vinculante. Es decir, un precedente no es inmutable.

(2) Artículo VII.- Precedente

Las sentencias del Tribunal Constitucional que adquieren la autoridad de cosa juzgada constituyen precedente
vinculante cuando así lo exprese la sentencia, precisando el extremo de su efecto normativo. Cuando el Tribunal
Constitucional resuelva apartándose del precedente, debe expresar los fundamentos de hecho y de derecho que
sustentan la sentencia y las razones por las cuales se aparta del precedente.

(3) HA RESUELTO

(…)

e).- A la ONP y a las compañías de seguros que no apliquen los precedentes vinculantes se les impondrá las
medidas coercitivas previstas en el artículo 22 del CPConst. Asimismo, a los demandantes que interpongan
demandas de amparo manifiestamente infundadas por ser contrarias a los precedente vinculantes referidos, se les
impondrá el pago de los costos y costas del proceso por su actuación temeraria. Por otro lado, a los abogados se les
impondrá el pago de una multa, cuando en autos quede demostrado que tenían conocimiento de que patrocinan
procesos cuyas pretensiones son contrarias a los precedentes vinculantes.

(4) “Segunda.- Los empleadores y las Compañías de Seguros con las que los primeros hubieran suscrito
contratos de seguros de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, continuarán solidariamente obligados a
otorgar las prestaciones y derechos acordados por la Ley Nº 1378 y disposiciones complementarias, a los
trabajadores que hubiesen sufrido o sufrieren tales riesgos, durante la vigencia de los referidos contratos”.

(5) “Artículo 1.- Los empleadores, de los asegurados obligatorios, a que se refieren los incisos a) y b) del artículo
2 del Decreto Ley 22482 y los comprendidos en el Decreto Ley Nº 18846, abonarán directamente a sus trabajadores
las prestaciones en dinero a que tengan derecho, con excepción del Subsidio de Lactancia, bajo responsabilidad, con
cargo a reembolso por el Instituto Peruano de Seguridad Social”.

(6) “DÉCIMO SEXTA.- Derógase el Decreto Legislativo Nº 724, el Decreto Ley Nº 18846, así como todas las
demás disposiciones que se opongan a la presente ley(*)”.

(7) “Artículo 1.- Restablézcase la vigencia del Decreto Ley Nº 18846, así como sus normas reglamentarias,
complementarias y conexas.

Artículo 2.- Modifíquese la Décimo Sexta Disposición Final y Transitoria del Decreto Ley Nº 25897 en los
términos siguientes:

“Deróguese el Decreto Legislativo Nº 724, así como todas las demás disposiciones que se opongan a la
presente Ley”.

Artículo 3.- En el plazo de un año, computado a partir de la vigencia de la presente Ley, el Instituto Peruano de
Seguridad Social, previo estudio actuarial, deberá asumir las pensiones y prestaciones de salud correspondientes al
Régimen de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales previsto en el Decreto Ley Nº 18846, a cuyo efecto
se incrementará en un porcentaje único el monto de las aportaciones que abona el empleador para el Régimen de
Prestaciones de Salud y Sistema Nacional de Pensiones.

La falta de cumplimiento oportuno por el Instituto Peruano de Seguridad Social de realizar el estudio actuarial
correspondiente, no lo exime de la obligación de asumir las pensiones y prestaciones de salud contenidas en el
párrafo precedente, bajo responsabilidad.

La tasa que resulta del estudio actuarial a que se refiere el presente artículo y en consecuencia los nuevos
porcentajes de aportación, serán sometidos a la aprobación del Consejo de Ministros, debiéndose establecer por
Decreto Supremo.

Artículo 4.- Las contingencias ocurridas entre la fecha de derogación y de restablecimiento del Decreto Ley Nº
18846, serán asumidas directamente por el empleador o por quien hubiera cubierto el riesgo”.

(8) “Segunda.- Derógase los Decretos Leyes N°s 18846 y 22482, el Decreto Legislativo N° 718, así como las
demás disposiciones legales que se opongan a lo establecido en la presente ley”.

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(9) Se debe tener presente que en el régimen anterior (D.L. N° 18846) solo se protegía a los trabajadores
obreros.

(10) “Tercera.- COBERTURAS DURANTE EL PERIODO DE TRANSICIÓN

Los siniestros de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales producidos desde la vigencia del
Decreto Legislativo N° 887 –sustituido por la Ley N° 26790– hasta el trigésimo día natural ulterior a la fecha de inicio
de vigencia del presente Decreto Supremo serán atendidos, bajo responsabilidad de los funcionarios competentes,
por el IPSS con cargo a sus propios recursos y a los previstos en la Tercera Disposición Transitoria y Final del Decreto
Supremo N° 001-98-SA, tomando como referencia las prestaciones económicas y de salud previstas en el derogado
Decreto Ley N° 18846 y su reglamento; salvo que la ENTIDAD EMPLEADORA hubiere contratado las coberturas
previstas en el Capítulo 8 del Decreto Supremo N° 009-97-SA.

Una vez transferidos los recursos señalados en la Tercera Disposición Transitoria y Final del Decreto Supremo
N° 001-98-SA a la Oficina de Normalización Previsional, esta entidad continuará otorgando las prestaciones
devengadas a favor de LOS ASEGURADOS.

Entiéndase prorrogado el plazo para que las entidades empleadoras se inscriban en el registro establecido en el
artículo 87 del D.S. N° 009-97-SA, hasta el trigésimo día natural ulterior a la fecha de vigencia del presente Decreto
Supremo. Asimismo, concédase un plazo perentorio de treinta días naturales contados a partir de la fecha de vigencia
de este Decreto Supremo, para que las Entidades Empleadoras cumplan con contratar las coberturas previstas en el
Capítulo 8 del D.S. Nº 009-97 SA, así como para que adecúen las que hubieren ya contratado a las normas del
presente Decreto Supremo.

(11) Cuarta Sala Civil de Lima: Exp. N° 1386-2008 (NOVENO CONSIDERANDO): “Que en consecuencia
advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su actividad laboral por lo beneficios del Decreto
Ley 18846, le corresponde gozar de la prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de
invalidez parcial permanente (…)”. Del mismo modo, la Sentencia emitida por la Sétima Sala Civil (Exp. N° 4131-07)
que, en su fundamento 5 precisa que. “Dado que el demandante estuvo protegido durante su actividad laboral por los
beneficios del Decreto Ley 18846, le corresponde gozar de la prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir
una pensión de invalidez permanente (…)”.

(12) Declarar IMPROCEDENTE la demanda.

1. Declarar que los criterios establecidos en los fundamentos 89 a 120, 127, 140 y 146, supra , son vinculantes
para los jueces que conocen los procesos de amparo, como para los jueces que resulten competentes para conocer
las demandas contencioso-administrativas, y para todos los poderes y organismos públicos, así como para las
empresas privadas que brindan las coberturas del SCTR.

(13) ESPINOZA-SALDAÑA BARRERA, Eloy. “El precedente constitucional: sus alcances y ventajas, y los
riesgos de no respetarlo o de usarle en forma inadecuada en la reciente coyuntura peruana”. En: Revista del Centro
de Estudios Constitucionales , vol.4, número 1, julio, año 2006, p. 72.

(14) Artículo VII.- Precedente

Las sentencias del Tribunal Constitucional que adquieren la autoridad de cosa juzgada constituyen precedente
vinculante cuando así lo exprese la sentencia, precisando el extremo de su efecto normativo. Cuando el Tribunal
Constitucional resuelva apartándose del precedente, debe expresar los fundamentos de hecho y de derecho que
sustentan la sentencia y las razones por las cuales se aparta del precedente.

(15) 125. Merituados los argumentos de las partes, así como las instrumentales obrantes en el expediente, este
Colegiado considera que el presente proceso no resulta ser la vía idónea para dilucidar la materia controvertida, ya
que existe contradicción entre los pronunciamientos de la Comisión Evaluadora de Enfermedades Profesionales y
Accidentes de Trabajo y el examen médico ocupacional presentado por el demandante.

(16) “Autoridad atribuida a las resoluciones judiciales respecto de las cuales operó preclusión de la capacidad
impugnatoria –igual que en la cosa juzgada formal–, y reconoce su inmutabilidad y consecuencia exigibilidad interna,
en el proceso en el que se emitieron, pero además le atribuyen oponibilidad externa, es decir, implica la oligatoriedad
de la decisión también para profesos futuros”. ARRARTE ARISNABARRETA, Ana María. “Apuntes sobre los alcances
de la autoridad de la Cosa Juzgada”. En: Proceso & Justica Revista de Derecho Procesal , p. 11.

(17) “Es la autoridad que tendrán las decisiones judiciales respecto de las cuales operó preclusión, es decir, ya
no existe posibilidad de impugnación, volviéndose inmutables, pero solo dentro del proceso en el fueron emitidas”.
ARRARTE ARISNABARRETA, Ana María. Ob. cit., p. 13.

(18) Fundamentos 8 y 9 de la STC Nº 02513-2007-PA/TC y literal a) del numeral 2 de la parte resolutiva de la


citada sentencia.

(19) Fundamento 11 de la STC Nº 02513-2007-AA y literal b) del numeral 2 de la parte resolutiva de la citada
sentencia.

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(20) Literal e) del numeral 3 de la parte resolutiva de la STC Nº 02513-2007-AA.

(21) Fundamento 11 y literal c) de la parte resolutiva de la STC Nº 02513-2007-AA.

(22) Fundamentos 13 y 14 de la STC Nº 02513-2007-AA.

(23) Al respecto revisar, ABANTO REVILLA, César. “Los criterios mínimos para la evaluación y acreditación de
las enfermedades profesionales respiratorias: el caso de la neumoconiosis”. En: Gaceta Constitucional . N° 14,
Gaceta Jurídica, febrero de 2009, pp. 87 a 96.

(24) Fundamentos 22-25 y Literal h) del numeral 2 de la parte resolutiva de la STC N° 02513-2007-AA.

(25) Fundamentos 32-34 y literal l del numeral 2) de la parte resolutiva de la STC N° 02513-2007-AA.

(26) Fundamento 45.a y literal p) del numeral 2) de la STC N° 02513-2007-AA.

(27) Fundamento 45.b y literal p) del numeral 2) de la STC N° 02513-2007-AA.

(28) Fundamento 45.c y literal p) del numeral 2) de la STC N° 02513-2007-AA.

(29) Fundamento 46 y literal c) del numeral 3) de la STC N° 02513-2007-AA.

(30) Fundamento 48 de la STC N° 02513-2007-AA y literal d) de la STC N° 02513-2007-AA.

(31) Fundamentos 16, 17 y literales e) y f) del numeral 2 de la parte resolutiva de la STC N° 02513-2007-AA.

(32) Fundamento 18 y literal g) del numeral 2) de la parte resolutiva de la STC N° 02513-2007-AA.

(33) Fundamentos 25 a 27 y literal i y j del numeral 2) de la parte resolutiva de la STC N° 02513-2007-AA.

(34) Fundamentos 30, 31 y literal k) del numeral 2) de la parte resolutiva de la STC N° 02513-2007-AA.

(35) Fundamentos 39-40 y literal n) del numeral 2) de la parte resolutiva de la STC N° 02513-2007-AA.

(36) Fundamentos 41-42 y literal o) del numeral 2) de la parte resolutiva de la STC N° 02513-2007-AA.

(37) Consideramos que es una obligación y no una facultad discrecional dado que se encuentran involucrados
recursos del Estado.

(38) Fundamentos 28, 29 y literal b) del numeral 3) de la STC N° 02513-2007-AA.

(39) Fundamentos 19, 20, 21 y literal a) del numeral 3) de la parte resolutiva de la STC N° 02513-2007-AA.

(40) Fundamento 49 y literal e) del numeral 3) de la parte Resolutiva de la STC N° 02513-2007-AA.

(41) Fundamentos 2 y 3 de la STC N° 0548-2004-PA/TC.

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