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Estudiante: Roger Alexei Cruz Gáfaro Semestre: Tercero Código: 191007

Maestro: Brigitta Deistler Asignatura: Teología Sistemática 1

Entendiendo la Excelencia Moral

¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, terrible en
maravillosas hazañas, hacedor de prodigios? Éxodo 15:11.
Iniciar con la cita precedente solo afirma la continua grandeza en relación a la cercanía y comunicación
con toda su creación y como su bondad debería ser exaltada constantemente. No obstante, se considera
que muchos de los aspectos referentes al comportamiento de las criaturas de Dios 1 es directamente
proporcional al vago conocimiento que se tiene de su creador y de cómo es Él desde sus atributos.
Entender la naturaleza de Dios, la relación con su creación, y su constante actuar o permitir; entra en
constante conflicto debido a las creencias al respecto de lo mismo y de las diferentes formas inconclusas
e incorrectas de su perfección, ya que, al tener una postura correcta, es notorio que por más complejo que
todo esto puedan ser, los conflictos entre su actuar, su naturaleza y atributos; es evidente la perfección
infinita.
Entrando en materia, pero desde la globalidad, entender la excelencia moral o cómo la bondad de Dios se
ve reflejada y evidenciada; es de suma importancia resaltar lo que en ella está intrínseca. Es decir, cuando
se habla de la bondad de Dios no se determina en cuanto ha sido bueno con todos los seres humanos y su
creación en general, ya que la relación con sus criaturas es parte de ello y se ha manifestado en este escrito,
también se habla de que en su atributo resalta su pureza, su integridad y sin duda alguna su amor;
desprendiéndose de estos algunos que enarcan aún más su perfección y claridad en la directriz de bondad
en Él y su existencia y naturaleza y no en la bondad que el mundo cree que es limitada a lo que le pueda
dar en contribución a sus necesidades y felicidad.
Para poder abarcar el significado de la Bondad de Dios, se considera que se debería dar a conocer más
acerca de sus atributos y cómo estos influyen en el entendimiento de su bondad. Esta parte del escrito se
desea manifestar en términos de verso primero para proyectar un escrito diferenciado y lo otro para sin
promover extensión, se pueda generar un una completa entonación a la melodía de sus atributos.
Resaltando verazmente que lo que se expone siempre invita a entender su bondad.
No se pueda hablar de Bondad si no es resaltada su Pureza y todo lo en ella recalca, partiendo de que al
hablar de ella se pueda dejar en obviedad la total libertad de lo negativo, malo perverso, pecaminoso y
contaminado a Dios. El no hace parte de ello ni es protagonista de ello, por eso sus dimensiones afirman

1
Se quiere hacer referencia a los seres humanos y su relación directa al tema. Dejando claro que no son las únicas criaturas
de Dios
que este comentario se avala a través de su Santidad expresada en la singularidad2 de su magnificencia
y su pureza absoluta3; la cual lo absuelve de todo mal y es totalmente separado de lo negativo y manchado
y lo hace el ejemplo total del modelo a seguir del carácter real del ser humano. Por otra parte, pero en el
mismo sendero aparece la practicidad de Dios en cuanto a lo anteriormente plasmado, es decir como su
santidad se ve aplicada a la relación con su creación. Su Rectitud4 habla de su perfección en términos de
aplicación y de relación con su creación; es decir que, desde su ley e invención del actuar no existe
equivocación y que la misma no tiene punto de quiebre. Tal cual como Él es. Finalmente, en términos de
pureza, es involucrada la coherencia y el ejemplo, es decir, que Dios no muestra su ley, no la creo, la
diseño; para solo ser útil a su creación. Por consiguiente, no solo existe su ley para con todos si no también
una exacta administración de su reino con ella misma. Eso se le llama Justicia
Siguiendo este hilo conductor, se resume que el atributo de iniciación y sus cadenas de desprendimiento
remitían su mensaje a la pureza y refería a términos de conocimiento actitudinal y de entendimiento de
carácter. Ahora, en este caso que se inicia a abordar, se parte de la premisa de la verdad, en términos de
Integridad. Es notorio que cada vez que pasa el tiempo es más evidente la ausencia del creer que Dios
existe y que es Real, pero haciendo énfasis en el contraste existente con otras mitologías5 y sus
invenciones de deidades; el Dios de Israel es real, no acepta comparaciones, no permite otros dioses, no
está de acuerdo con otras deidades ni adoraciones. Eso es Autenticidad. Aunque la siguiente dimensión
quiera ser parecida, la Veracidad no radica en ser real, esta se encarga de mostrar un Dios que da a conocer
las cosas tal y como son, exactas6, sin arrepentimiento ni duda de su poder y mandato. En conclusión, se
puede decir que la diferencia entre la autenticidad y la veracidad van encaminadas a los términos de la
conjugación, es decir; lo auténtico es, lo veraz se muestra y se da a conocer. Ahora en este orden de
significados y siguiendo el formato; lo que es y lo que se hace pasan a un nivel de unificación de criterios
ya que ahora se manifiesta que la verdad no solo es en sí y que se da a conocer si no también que existe
una coherencia en términos de demostración y cumplimiento de esas verdades, de las promesas, de su ley,
de su palabra. La Fidelidad irrumpe el concepto que existe para decir abiertamente que si es cierto el ser
y conocer ya que su fidelidad lo demuestra.
Recapitulando con lo anterior y haciendo tono nuevamente con el origen de este escrito, la bondad de Dios
es definida de acuerdo a varios aspectos los cuales se están tocando a groso modo. Es evidente que su
bondad no radica en ser bueno y ya, si no que Él es bueno porque su completa formación de atributos lo
hacen tener la autoridad de serlo. Ahora, como adición al orden de redacción, se entra al mundo del amor
y sus dimensiones. No un amor cualquiera, humano o mentiroso. Se habla del amor perfecto. El de Dios.

2
No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de ti, Y no hay refugio como el Dios nuestro. 1 Samuel
2:2
3
Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el
mal, ni él tienta a nadie; Santiago 1:13
4
La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. 8 los
mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.
Salmo 19.7-8
5
Respetables desde lo cultural e histórico
6
Además, el que es la Gloria de Israel no mentirá, ni se arrepentirá, porque no es hombre para que se arrepienta.
1 Samuel 15:29
El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. 1 Juan 4:8. El eterno darse, compartirse,
atribuir, otorgarse… no solo desde su grandeza si no también expresados en su trinidad7. El Amor de Dios
no puede ser solo eso sin expresarse de una manera más acertada y comprensible. Se debe partir de una
primera dimensión y unas de las más básicas referentes al amor de Dios. Es normal notar que el Padre se
preocupa por el bienestar y prosperidad de sus hijos. La Benevolencia busca siempre el mejor estar y ser
de la creación de sus creaciones8. Siguiendo el ritmo de explicación, ahora se adentra el escritor a una
dimensión nuevamente básica pero que se considera que enmarca aun más el término de bondad. En este
se muestra que Dios tiene una relación con su creación no por meritocracia, ni por su valor ni por nada
que tenga que ver con el sentido de ganarse la comunión; el solo tiene dicha comunión por que es bueno.
Eso se denomina Gracia9. Un pequeño contraste con Misericordia que va de la mano con esa piedad,
compasión y conmiseración amorosa por su pueblo; obviamente, sin merecerlo. Finalmente se entra a una
dimensión que puede contra poner un entendimiento sencillo de la palabra Persistencia, ya que esta
dimensión no se manifiesta desde la continua acción positiva para obtener algo, desde la acción consistente
y permanente hacia el premio o logro. Esta persistencia divina se enfoca en la ausencia, es decir; en la
determinación de no enojarse con el mundo, teniendo muchas razones, y demorando el juicio real, solo
con el objetivo de seguir ofreciendo o otorgando el regalo divino y eterno. La persistencia de Dios es la
constante retención de su naturaleza de santidad y perfección contra su creación. Eso es ser bueno.
Como colofón se puede definir y finiquitar de una manera un poco más compacta que la bondad no es
solo el ser bueno hacia si no el ser bueno desde lo que lo representa, desde la esencia, desde las
dimensiones que lo abordan y abarcan, desde su todo desde su eternidad. En pocas palabras la bondad de
Dios es Santidad, Rectitud, Justicia, Autenticidad, Veracidad, Fidelidad, Benevolencia, Gracia,
Misericordia y Persistencia. En términos generales la Bondad de Dios no se manifiesta, El es la bondad.
Por todo lo anterior es más entendible concluir Dios es Bueno.
Ahora ya que sabes porque Dios es Bueno y lo que su Bondad realmente significa. ¿Como desearías
proceder desde tu liderazgo para que siempre la Bondad de Dios toque tu Vida?

7
Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. Mateo 3:17
8
Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios
de paz y de amor estará con vosotros. 2 Corintios 13:11
9
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree,
no se pierda, más tenga vida eterna. Juan 3:16