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CAPITULO II

MARCO TEÓRICO

Este capítulo contempla los antecedentes o investigaciones

relacionadas con el estudio propuesto realizadas por otros investigadores, las

bases teóricas que sustentan las variables en estudio, así como el sistema

de variables y, su respectiva operacionalización, concluyendo con la

definición de términos básicos.

1. ANTECEDENTES DEL ESTUDIO

A continuación se presentan investigaciones que anteceden al presente

estudio y cuyas variables se relacionan con la Actitud hacia la Enseñanza de

la Educación Sexual del Estudiante, las cuales se consideraron relevantes

citar como antecedentes puesto las mismas proporcionaron datos

importantes sobre las teorías mas actualizadas para la construcción del

mapa operacional de la variable.

En ese orden de ideas, Chávez, Petrzelová y Zapata (2009),

elaboraron un articulo científico, intitulado ¨Actitudes respecto a la sexualidad

en estudiantes universitarios¨, el cual fue publicado en la revistas enseñanza

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e investigación de la Psicología, de la Universidad Veracruzana Xalapa,

México, bajo Vol. 14, Núm. 1, enero-junio, 2009, pp. 137-151, y publicada

Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal

Reladyc.

Asimismo, es importante señalar que dicho estudio pretendió identificar

los conocimientos, actitudes y prácticas respecto a la sexualidad en jóvenes

universitarios. Dicho estudio, fue de tipo descriptivo, no experimental de

campo, en el cual, participaron 719 estudiantes universitarios de la

Universidad Autónoma de Coahuila, Unidad Saltillo (México), de 21

programas de licenciatura, de los cuales 56% pertenecía al sexo femenino y

44% al masculino. Las edades oscilaron entre los 16 y los 45 años; el 80%

de la muestra se ubicó entre los 19 y 23 años. De los sujetos, 96%

pertenecía a una familia nuclear, y 82% vivía con sus padres; el 14% restante

provenía de una familia monoparental.

En ese respecto, es importante señalar que otro de los hallazgos

obtenidos, fue que se encontró que las repuestas aportadas, mostraban

discrepancias significativas entre el conocimiento y la práctica de la

sexualidad; aunado a ello, las actitudes que prevalecen entre la población

estudiada destacan la necesidad de puntualizar la diferencia entre creencias,

conocimientos y actitudes.

De igual forma, la educación sexual se considero deficiente o nula entre

los jóvenes universitarios y que la escuela no figura como un eje formativo en

esta materia. Esta deficiencia apareció desde el conocimiento de la


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anatomofisiología sexual humana hasta las cuestiones relacionadas con la

salud reproductiva (perspectiva de género, ITS, derechos reproductivos,

planificación familiar…), apareciendo porcentajes alarmantes de encuestados

que refirieron, por ejemplo, que la mujer tiene prepucio.

Respecto de las actitudes, los jóvenes mostraron posturas que

idealmente deberían corresponder a su nivel de preparación académica. La

intolerancia a las diferencias era grave, pues la mitad de los encuestados se

refirió hacia los homosexuales como enfermos o anormales. Además, se

encontró una discrepancia importante entre la edad de inicio para tener

relaciones sexuales que reportan y la edad que consideran adecuada.

Dicho estudio llevado a cabo por Chávez, Petrzelová y Zapata (2009),

sirve de aporte a la investigación que se realiza, puesto que de forma

coincidente los autores tratan de forma la variable actitud hacia la

educación sexual, lo que permite primeramente ampliar la problemática

estudiada. Así mismo, la literatura consultada aporta aspectos referenciales

útiles que sirven para contextualizar y desarrollar la variable de esta

investigación.

Por otro lado, Ochoa (2008) realizó una investigación intitulada “La

función orientadora del docente en el área de educación sexual”, el cual tuvo

como propósito el establecer lineamientos estratégicos para favorecer la

función orientadora de los docentes de la tercera etapa de educación básica

del liceo Bolivariano Ezequiel Zamora del estado Falcón, la cual fue
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sustentada en los lineamientos del Ministerio del Poder Popular para la

Educación, Morales (1999); entre otras.

De acuerdo a la características metodológicas, el estudio fue elaborado

bajo la modalidad de una investigación descriptiva, con un diseño no

experimental, transeccional, de campo, con una población de 42 docentes, a

quienes se les aplico un cuestionario conformado por 43 itemes como

instrumento de recolección de información, el cual fue sometido a un proceso

de validación por parte de 3 expertos, la confiabilidad del mismo se realizó a

través de la aplicación de una prueba piloto, obteniendo un coeficiente de

alfa de Cronbach de 0,92 significando que el instrumento era confiable.

El procesamiento de datos se realizó utilizando porcentajes de

frecuencias absolutas y frecuencias relativas. Los resultados de esta

investigación permitieron conocer que los docentes no presentan

conocimientos sobre estrategias para abordar la educación sexual,

adicionalmente permitió identificar la conducta del docente siendo una

conducta integral para abordar el tópico en estudio.

En ese sentido, se tiene la investigación de Terán (2008), quien realizó

un estudio intitulado “Educación sexual, una necesidad curricular en la III

Etapa de Educación Básica venezolana”, cuyo objeto del mismo fue el

determinar la pertinencia de insertar la educación sexual en la III Etapa de

Educación Básica Venezolana, y la misma estuvo sustentada en las teorías

de Carrera (1998), Masters y Johnson (1999) y Bianco, F(1998).


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La investigación, fue de tipo descriptivo, bajo un diseño no

experimental, transeccional de campo, considerando como población a 30

sujetos (docentes), la muestra estuvo conformada por la totalidad de los

docentes (30). Se aplicó un cuestionario de preguntas cerradas para medir la

variable educación sexual, se estableció la validez por juicio de expertos y la

confiabilidad con el coeficiente Alfa de Cronbach obteniendo 0,85 lo cual

determinó su alta confiabilidad.

El análisis de los datos se realizó mediante la distribución de

frecuencias absolutas y relativas por dimensiones, presentado mediante el

uso de tablas y gráficos circulares. Los resultados confirmaron que en las

instituciones educativas es necesario la inserción de la Educación sexual

como materia en la III Etapa ya que mediante está y la colaboración de los

padres y representantes se logrará la maduración efectiva del alumno, al

hacerlo llegar a ser dueño de sí y formarlo para el recto comportamiento en

las relaciones sociales.

La investigación realizada por Terán (2008), sirve de aporte al estudio

que se realiza, puesto que el mismo, permite primeramente, ampliar los

constructor teóricos relacionados con las variables educación sexual, y en

segunda posición la aplicabilidad de la teoría con la realidad de las

instituciones educativas.

En ese respecto, cabe resaltar el estudio de Chocante (2008), el cual

intituló ¨Nivel de conocimiento en sexología que poseían los docentes que

laboran en el ciclo diversificado en la Unidad Educativa General Manuel


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Manrique, ubicada en el Municipio Colón, Estado Zulia¨, con el objeto de

detectar el nivel de información sexual, que poseían los mismos.

La investigación fue considerada de tipo descriptiva, bajo un diseño no

experimental, trasaccional de campo, el cual abarcó una población de 12

docentes del ciclo diversificado en la Unidad Educativa General Manuel

Manrique. Los datos fueron recogidos a través de un instrumento de

medición, el cual contenía una serie de ítems, que le permitieron, que lo s

experto le otorgaran un criterio de validez positiva y además, este obtuvo un

índice de confiabilidad de 0.91. Así mismo, los datos recolectados fueron

puestos en tablas y sometidos a técnicas descriptivas: análisis por indicador

y por ítem, análisis porcentual, divididas en tres grupos etarios y el diseño de

un baremo para ubicar a las encuestadas en función de su Nivel de

conocimiento en sexología.

En la investigación se destacó que los mismos no llegan a poseer

suficiente conocimiento en sexología y de la cultura orientada a este aspecto,

como para atender las necesidades de sus alumnos y mucho menos, la de

los padres, representantes y comunidad en general. La autora estimó

necesario que el Ministerio de Educación incluyera en el diseño curricular la

Cátedra de Educación Sexual.

Por el estudio se llegó a evidenciar que los fundamentos de la

educación sexual son de vital relevancia para el desarrollo psicoemocional

de los jóvenes y adolescentes, así como los criterios para generar nivel de

información adecuado que brinde de orientación y de conocimiento a este


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grupos de individuos, tomando en consideración que en la actualidad se

experimentan problemas relativos a la falta de observación acerca de este

aspecto, por lo cual se convierte en un fundamento importante para que se

provea de medios importantes.

La investigación llevada a cabo por Chocante (2008), permite ampliar

los constructor teóricos relacionados con la educación sexual, así como

también, permite a la investigadora orientarse en cuanto al diseño y

construcción de los instrumentos de medición que eran aplicados a los

informantes claves seleccionados para este estudio.

Por otro lado, Marin (2008) realizó una investigación intitulada ¨ Actitud

del docente de I, II y III etapa de educación básica hacia el manejo de

conflictos¨. El objetivo de esta investigación fue determinar la actitud del docente

en las instituciones antes señaladas, hacia el manejo de conflictos, realizándose

un estudio descriptivo, de campo, con diseño no experimental. Se manejaron las

teorías sobre Psicología Social y Actitudes de Allport (1998), González (1999),

Jones (2000) y Rodríguez (1999).

La población de la investigación, estuvo conformada por 50 docentes de la

I, II y III etapa de la E.B.N. Carmen América Fernández de Leoni,

seleccionándose una muestra censal. Como técnica se utilizó la observación

mediante encuesta, diseñándose y aplicándose un instrumento de 36 ítems, con

escala Likert, validado por 5 expertos y con una confiabilidad de 0,9.

Los resultados obtenidos, se establecieron aplicando estadística

descriptiva, determinándose que los docentes presentan debilidades en los


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componentes cognitivo, afectivo y conductual, evidenciando un bajo nivel en su

actitud hacia el manejo de conflictos. Se recomiendo implementar jornadas de

capacitación a los docentes sobre manejo de emociones, conflictos y estrategias

de mediación en instituciones de Educación Básica.

El estudio de Marin (2008), sirve de aporte a la investigación que se

realiza, puesto que la misma permite ampliar los constructores teóricos de la

variable actitud , así como también, la dimensión componente cognitivo, el

cual se desarrolla en esta investigación. Igualmente sirve de guía a la

investigadora para el diseño y construcción del instrumento de medición.

En ese sentido, es importante mencionar el estudio de Castro (2005), el

cual fue intitulado ¨Actitud del personal docente de las escuelas públicas del

nivel de Básica de la población de Sabana de Mendoza (Estado Trujillo)

hacia el Rol del Orientador¨, cuyo objetivo principal fue el determinar la

actitud del personal docente de las escuelas seleccionadas para levara a

cabo la investigación, hacia el rol del orientador.

El estudio se realizó siguiendo una metodología de tipo descriptivo, bajo

un diseño no experimemntal, transaccional de campo, para lo cual se

elaboro un instrumento de medición denominado cuestionario el cual fue

aplicado a los 120 docentes que sirvieron de población y muestra de este

estudio. Dicho cuestionario, quedó estructurado con 45 ítems diseñados con

preguntas cerradas y redactados de manera positiva con 4 alternativas de

respuestas, siendo estas: siempre, casi siempre, algunas veces y nunca. El

mismo fue validado por un grupo de cinco (05) expertos y además arrojó un
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confiabilidad de 0.89. De allí, que los datos obtenidos, fueron analizados

utilizando la estadística descriptiva.

Los resultados pudieron demostrar que los docentes estudiados

presentan una actitud favorable hacia el Orientador como profesional y como

miembro de la comunidad educativa a la que pertenezca y lo consideran

como recurso especializado de gran valor para la institución. También se

pudo determinar que los docentes consideran al Orientador como un

profesional necesario e importante, a pesar de las fallas que presenta en el

cumplimiento de su labor y que se manifiestan a través de su inconstancia y

poca efectividad, atributos que se asocian a las normas sociales que sobre

responsabilidad hacia el trabajo tienen los docentes investigados.

De estas conclusiones obtenidas, el investigador de manera enfática

determinó la importancia del estudio para reseñarse como antecedente, al

aportar datos significativos sobre el rol del orientador en el ámbito educativo

y como los docentes consideran dicha figura en su labor diaria. De allí, que

el antecedente antes descrito fue valioso para la presente investigación, ya

que estudio la variable actitud del docente ante la enseñanza de la educación

sexual, lo cual sirvió de ayuda al desarrollo de la operacionalizaciòn de la

variable y las bases teóricas de la misma, además, sirve de guía

metodológica para la investigadora.


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2. BASES TEÓRICAS

En la actualidad, el proceso educativo exige un nuevo enfoque en el

desempeño pedagógico del docente, partiendo de que el docente cumple un

papel protagónico para que se logre un aprendizaje efectivo, orientando su

labor a descubrir habilidades y destrezas que constituyen indicadores de un

aprendizaje significativo en la población escolar; entendiéndose por

aprendizaje significativo a esa capacidad de aplicación de la teoría a la

práctica.

En este rol, su acción docente tiene como objetivo ofrecer al escolar

herramientas que le ayuden a desarrollar su propio proceso de aprendizaje,

y a consolidar un proceso integral dirigido a las áreas de desarrollo del

sujeto, a lo largo de toda su vida, desarrollo condicionado por la influencia de

los agentes educativos y ambientales, tales como, motivación, autoestima,

adaptación, socialización, y desarrollo personal, social para que desde dicha

perspectiva se promuevan los hábitos, conductas, actitudes, valores e

identidad personal que conduzca a los estudiantes a integrarse de manera

proactiva y productiva a la sociedad con el apoyo que brinda este a partir de

su actitud hacia la enseñanza de la educación sexual.

2.1.- ACTITUD

Se le considera a la actitud Según Di Clemente (2008), como la postura

que adopta el cuerpo humano según los diferentes movimientos del ánimo,
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sin embargo, la forma más común de entender aquello que se conoce por

actitud es aquella disposición anímica del ser humano expresada de algún

modo en particular. No obstante a lo anterior, Soto (2007) expresa que una

actitud es una organización de creencias interrelacionadas, relativamente

duradera, que describe, evalúa y recomienda una determinada acción con

respecto a un objeto o situación, siendo así que cada creencia tiene

componentes cognitivos, afectivos y de conducta.

Por su parte Jones (2000), manifiesta que la actitud es el conjunto de

creencias y valores que el individuo adjudica a una clase específica de

objetos, situaciones o personas, es decir, las creencias implican

pensamientos, mientras los valores se refieren a emociones asociadas al

objeto actitudinal. Del mismo modo, Rodríguez (2005), asevera que las

actitudes hacen referencia a los sentimientos, pensamientos y cond uctas de

los individuos que configuran una predisposición psicológica hacia un objeto

actitudinal.

De igual forma, Santaella (2000), planteó que las actitudes contribuyen

a un buen ejemplo de cómo durante el proceso de socialización se aprende

una serie de pautas, ideas y comportamiento los cuales al ser aislados va a

determinar una parte del comportamiento. No obstante, de acuerdo con

Rioduero (2000), se establece que la actitud es un estado mental y

neurológico de atención organizada a través de la experiencia, capaz de

ejecutar una influencia directa o indirecta sobre la respuesta del individuo a

todos los objetos y situaciones con los que está relacionado.


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En conclusión todas las definiciones expuestas indican que la actitud

comprende una predisposición del individuo, originado por la congruencia de

elementos cognitivos, afectivo y conductuales, configurando así el

comportamiento psicológico del individuo. Estas definiciones planteadas

conducen a indicar que las mismas se han centrado en conceptuar las

actitudes como una predisposición, la cual está considerada por

componentes que incluyen pensamientos, sentimientos y conductas de los

individuos. A partir de lo expuesto, se puede concluir que existen

correspondencias entre las definiciones en torno a la conceptualización de la

actitud.

Por lo tanto, las actitudes son las predisposiciones a responder de una

determinada manera, con reacciones favorables o desfavorables hacia algo.

Las integran las opiniones o creencias, los sentimientos y las conductas,

factores que a su vez se interrelacionan entre sí. Las opiniones son ideas

que el individuo posee en relación con un tema y no tiene por qué

sustentarse en una información objetiva. Por su parte, los sentimientos son

reacciones emocionales que se presentan ante un objeto, sujeto o grupo

social.

Finalmente, las conductas son tendencias a comportarse según

opiniones o sentimientos propios. Las actitudes orientan los actos sí las

influencias externas sobre lo que se dice o hace tienen una mínima

incidencia. También los orientan sí la actitud tiene una relación específica

con la conducta, a pesar de lo cual la evidencia confirma que, a veces, el


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proceso acostumbra a ser inverso y los actos no se corresponden,

experimentándose una tensión, lo cual se denomina disonancia cognitiva. En

este orden de ideas, Vargas (2009), señala que las actitudes pueden variar

en distintas dimensiones:

a) Actitud Positiva: una actitud positiva implica un grado de

favorabilidad con respecto a la evaluación o predisposición determinada por

el objeto actitudinal, es decir, que la persona que presenta una actitud tiende

a elaborar sus juicios, favoreciendo al objeto actitudinal y evidenciando una

actitud con juicios y creencias específicas.

b) Actitud Mental: Una actitud mental es aquella susceptible de

transformarse en positiva o negativa, más no muestra respuesta favorable o

desfavorable. Estas personas perciben el objeto actitudinal como algo ajeno

a ellos, es decir, que ni lo rechazan ni lo favorecen.

c) Actitud Negativa: Una actitud negativa se refiere a la que presenta la

respuesta desfavorable de un individuo hacia una situación, persona u objeto

actitudinal. Las personas que poseen esta actitud tienden a elaborar juicios

desfavorables, basados en creencias que minimizan las potencialidades del

objeto actitudinal.

Por lo tanto, es importante conocer las clases de actitudes, ya que el

docente reconoce que las características de la actitud positiva favorece a sus

alumnos, mientras que una actitud negativa representa una respuesta

desfavorable. No se debe ignorar que existe una actitud neutra que es la que

no muestra ni una respuesta favorable ni desfavorable.


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2.2.- LA EDUCACIÓN SEXUAL

Camacaro y Belmont (2009), expresan que la educación sexual debe

considerarse como una parte más de la educación de la persona por lo tanto

disociarlas del contexto de la educación general seria un grave error.

Al respecto Martínez (2008) que la educación sexual como un proceso

formativo e intencionado a través del cual la persona adquiere conocimientos

y valores que los capacitan para optar entre comportamientos y actitudes

sexuales que le permiten alcanzar un desarrollo personal y social armónico

en lo afectivo, placentero y reproductivo, con libertad y responsabilidad,

convirtiéndose en protagonistas de su propio crecimiento.

Es importante destacar que parte de la educación sexual del individuo

corresponde a la familia que es escuela del más rico humanismo. La familia,

en efecto, es el mejor ambiente para llenar el deber de asegurar una gradual

educación de la vida sexual. Ella cuenta con reservas afectivas capaces de

hacer aceptar, sin traumas, aun las realidades más delicadas e integrarlas

armónicamente en una personalidad equilibrada y rica.

El afecto y la confianza recíproca que se viven en la familia ayudan al

desarrollo armónico y equilibrado del niño desde su nacimiento. Para que los

lazos afectivos naturales que unen a los padres con los hijos sean positivos

en el máximo grado, los padres, sobre la base de un sereno equilibrio sexual,

establezcan una relación de confianza y diálogo con sus hijos, siempre

adecuada a su edad y desarrollo.


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La apertura y la colaboración de los padres con los otros educadores

corresponsables de la formación, influirán positivamente en la maduración

del joven. La preparación teórica y la experiencia de los padres ayudarán a

los hijos a comprender el valor y el papel específicos de la realidad masculina

y femenina. En relación con el párrafo anterior Gutiérrez (2008), plantea que

la educación sexual es un proceso de toda la vida que consiste en la

adquisición de información y la formación de valores, actitudes y creencias,

que aborda las dimensiones biológicas, socioculturales, psicológicas y

espirituales de la sexualidad.

Supuesto el deber primario de la familia relacionado al tema de la

educación sexual, cometido propio de la escuela es el de asistir y completar

la obra de los padres, proporcionando a los niños y jóvenes una estima de la

sexualidad como valor y función de toda la persona creada, varón y mujer.

El diálogo interpersonal, exigido por la educación sexual, tiende a

suscitar en el educando una disposición interior apta para motivar y guiar el

comportamiento de la persona. Ahora bien, tal actitud está estrechamente

conectada con los valores inspirados en la concepción de la vida. La

educación sexual no se reduce a simple materia de enseñanza o a sólo

conocimientos teóricos; no consiste en un programa a desarrollar

progresivamente, sino que tiene un objetivo específico: la maduración

afectiva del alumno, el hacerlo llegar a ser dueño de sí y el formarlo para el

recto comportamiento en las relaciones sociales.


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La educación sexual individual por su valor prioritario, no puede ser

confiada indistintamente a cualquier miembro de la comunidad escolar. En

efecto, como se especificará más adelante, además de recto juicio, sentido

de responsabilidad, competencia profesional, madurez afectiva y pudor, esta

educación exige en el educador una sensibilidad exquisita para iniciar al

educando en las actividades del amor y de la vida sin perturbar su desarrollo

psicológico.

Al respecto plantea Marcio (2002), que la educación sexual se basa en

principios que se consideran como transformadores y liberadores y no como

transmisión de información relacionada con sexo. Aun cuando el educador

posea las cualidades necesarias para una educación sexual en grupo, hay

que tener en cuenta la situación concreta del grupo mismo. Esto se aplica,

sobre todo, en el caso de grupos mixtos que reclaman especiales

precauciones. En todo caso, las autoridades responsables deben juzgar con

los padres la oportunidad de proceder de este modo. Sólo una estrecha

colaboración entre la escuela y la familia asegura un provechoso cambio de

experiencias entre padres y profesores, en bien de los alumnos.

Relacionado este planteamiento Aller (2002), planteo que la educación

sexual debe ser un verdadero dialogo honesto y profundo, en todos los

aspectos que interesa al educando, en la que el educador va despertando el

interés de sus alumnos por temas desconocidos sobre sexualidad.

La formación y el desarrollo de una personalidad armónica exigen una

atmósfera serena, fruto de comprensión, confianza recíproca y colaboración


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entre los responsables. Esto se logra con el mutuo respeto a la competencia

específica de los diversos operadores de la educación, a las respectivas

responsabilidades y a la elección de los medios diferenciados a disposición

de cada uno.

Al respecto Müller (2008) propone pensar que la educación y el

aprendizaje con criterios macrosociales: comunitarios, socioculturales e

históricos, y de políticas educativas. Se trata de promover la "humanización"

de las situaciones del aprendizaje en la escuela o en otros contextos no

sistematizados, procurar el bienestar en la tarea educativa para todos los

involucrados en la escuela y en otras instituciones de aprendizaje, como la

familia y otros contextos no formales.

Según el autor antes expuesto es necesaria la preparación docente

atenderá no solo a la transmisión de los campos específicos del

conocimiento (la instrucción), sino también a los temas transversales (la

formación de la personalidad): educación para la democracia y la convivencia

pacífica, orientación educacional, vocacional y laboral, educación para la

salud, educación para la igualdad de oportunidades, cuestiones éticas y

educación en los valores, educación sexual y para una procreación

responsable, educación del consumidor, educación vial, educación

ambiental, temas de género y sexualidad.

La educación sexual, estando más condicionada que otras por el grado

de desarrollo físico y psicológico del educando, debe ser siempre adaptada al

individuo. En ciertos casos, es necesario prevenir al sujeto preparándolo para


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situaciones particularmente difíciles, cuando se prevé que deberá afrontarlas,

o avisándole acerca de peligros inminentes o constantes. Sin embargo, es

preciso respetar el carácter progresivo de esta educación.

Se debe intervenir gradualmente prestando atención a los momentos

del desarrollo físico y psicológico que requieren una preparación más

cuidadosa y un tiempo de maduración prolongado. Es necesario asegurarse

de que el educando ha asimilado los valores, los conocimientos y las

motivaciones que le han sido propuestos o los cambios y evoluciones que ha

podido observar en sí mismo y de los que el educador indica oportunamente

las causas, las relaciones y la finalidad.

Dada la importancia de la educación sexual en la formación integral de

la persona, los educadores, habida cuenta de los varios aspectos de la

sexualidad y de su incidencia sobre a


l personalidad global, se esfuercen,

especialmente, por no separar los conocimientos de los valores

correspondientes que dan un sentido y una orientación a las informaciones

biológicas, psicológicas y sociales. Por tanto, cuando presenten las normas

morales, es necesario que muestren su respaldo y los valores que

involucran.

El educador podrá encontrarse, en el ejercicio de su misión, delante de

algunos problemas particulares sobre los que, ahora, se juzga oportuno

detenerse. El objetivo de una auténtica educación sexual favorecer un

progreso continuo en el control de los impulsos, para abrirse a su tiempo a un

amor verdadero y oblativo.


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Para ayudar al individuo a sentirse acogido en una comunión de

caridad y liberado de su cerrazón en sí mismo, el educador «debe despojar

de todo el dramatismo los temas manejados como tabú y no disminuir el

aprecio y benevolencia al sujeto» debe ayudarlo a integrarse socialmente, a

abrirse e interesarse por los demás, para poder liberarse de esta forma de

las cadenas sexuales que hasta ahora lo oprimen.

En ese contexto, Cerrutti (2009) plantea que la sexualidad humana se

define como una "forma de expresión integral de los seres humanos,

vinculada a los procesos biológicos, psicológicos y sociales del sexo". Como

todo proceso humano, se integra mediante una relación dialéctica en la que

intervienen las vertientes antes mencionadas y es uno de los procesos vitales

que con más fuerza repercute y, a la vez, está influido por el contexto

histórico-social en que se desarrolla.

La sexualidad para el autor antes citado, constituye un aspecto

inherente a las personas durante todo el transcurso de su vida, desde el

momento de la concepción hasta la muerte. Como fuente de placer y de

bienestar resulta un elemento enriquecedor en lo personal, con honda

repercusión en lo familiar y en lo social. Por todo ello, el derecho al disfrute

de la sexualidad, en la multiplicidad de su potencialidad, es un derecho

humano inalienable, como el derecho a la vida, a la libertad, a la equidad y a

la justicia social, a la salud, a la educación y al trabajo, entre otros.

El fin de la educación sexual es impartir una educación científica

adecuada sobre la sexualidad humana, tanto en visión biológica como en lo


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afectivo social, debe: perseguir la realización de una sexualidad plena y

madura que permita al individuo una comunicación equilibrada con el otro

sexo, dentro de un contexto, de afectividad y responsabilidad humana.

2.3.- COMPONENTES ACTITUDINALES

Las actitudes son las predisposiciones a responder de una determinada

manera con reacciones favorables o desfavorables hacia algo. Las integran

las opiniones o creencias, los sentimientos y las conductas, factores que a su

vez se interrelacionan entre sí. Las opiniones son ideas que se posee sobre

un tema y no tienen por que sustentarse en una información objetiva.

De lo expuesto, Rodríguez (2005) destaca que las actitudes orientan

los actos si las influencias externas sobre lo que se dice o hace tienen una

mínima incidencia. También los orientan si la actitud tiene una relación

específica con la conducta, a pesar de lo cual la evidencia confirma que, a

veces, el proceso acostumbra a ser inverso y los actos no se corresponden,

se experimenta una tensión en la que se denomina disonancia cognitiva. Es

posible que en una actitud haya más cantidad de un componente que de

otro. Algunas actitudes están cargadas de componentes afectivos y no

requieren más acción que la expresión de los sentimientos.

En ese respecto, se tiene también, que algunos psicólogos afirman que

las actitudes sociales se caracterizan por la compatibilidad en respuesta a los

objetos sociales. Esta compatibilidad facilita la formación de valores que se


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utilizan al determinar que clase de acción se debe emprender cuando la

persona se enfrenta a cualquier situación posible.

No obstante a lo anterior, Kimble y Colaboradores (2006), plantean que

las actitudes están compuestas por tres componentes como lo son el

cognitivo, afectivo y conductual. Así mismo, puede resaltarse, que Torres

(2011), destaca que los componentes actitudinales están clasificados en a)

afectivo, representado por el sentimiento expresado los individuos; b)

cognitivo, expresado por los conocimientos, opiniones o creencias adquiridas

por los individuos a través del tiempo; y, c) conductual, expresado por el

comportamiento, entendido como la tendencia a actuar favorablemente hacia

un hecho, idea, objeto o persona.

Por su parte Corral (2003), expresa que en una actitud hay tres

componentes y se caracterizan por la compatibilidad en respuestas a los

objetos sociales. Esta compatibilidad facilita la formación valores que

utilizamos al determinar que clase de acción debemos emprender cuando

nos enfrentamos a cualquier situación posible. Existen tres tipos de

componentes en las actitudes y son; componente cognitivo, componente

afectivo y componente afectivo y componente conductual.

A continuación se desarrollará cada uno de esos componentes por ser

los mismos elementos de investigación de este estudio.

2.3.1.- COMPONENTE COGNITIVO:


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Para Kinicki y Kreitner (2003), el componente cognitivo de la actitud “es

todo conocimiento, opinión o creencia acerca del entorno, uno mismo o el

comportamiento personal” (p.111), el concepto de si mismo varía de una

época, grupo socioeconómico y cultura.

Asimismo, Corral (203) manifiesta que el componente cognitivo, se

refiere al componente que el individuo puede tener sobre el objeto incluyendo

las creencias, ideas y valores con los cuales elaboran sus pensamientos

tomando en cuenta la realidad que le rodea, es decir, que ésta categoriza y

conceptualiza las categorías cognitivas y explican el grado de aceptación o

apoyo social que poseen las características abstractas relacionadas con la

generalización, tal como es el caso de los estereotipos sociales. Es decir,

que el mismo es el conjunto de datos e información que el sujeto sabe acerca

del objeto del cual toma su actitud. Un conocimiento detallado del objeto

favorece la asociación al objeto.

De igual manera, Para Alcover de la Hera, Martínez y Domínguez

(2004), el componente cognitivo “es un medio de interacción con el entorno

que a la vez que lo construye es construida por él” (p. 213); por ello, en la

vida cotidiana está actividad es constante pero no uniforme. En el ámbito del

trabajo esto no es una excepción, siempre se está procesando en alguna

medida información que se recibe, se cuenta, se tiene o se rechaza pero no

siempre se hace de la misma manera.

En relación a los planteamientos realizados por los autores antes

citados, se puede señalar que el componente cognitivo puede ser


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considerado como el conjunto de datos e información que el sujeto sabe

acerca del objeto del cual toma su actitud. Es por ello, que a
l psicología

desde hace mucho tiempo se ha inclinado por el estudio de la conducta a

partir del análisis del comportamiento, pero desde hace un corte período

viene dando importancia a la orientación del comportamiento a desde una

perspectiva cognitiva. Similarmente, el énfasis de entender e interpretar el

comportamiento del individuo ha progresado de un acercamiento reforzado a

un acercamiento cognitivo.

De allí que para Stephen (2006), la teoría cognitiva está basada sobre

un proceso de información, de resolución de problemas y un acercamiento

razonable al comportamiento humano. Los individuos usan la información

que ha sido generada por fuentes externas (propagandas) y fuentes internas

(memoria).

Esta información da pensamientos procesados, transferidos dentro de

significados o patrones y combinan para formar juicios sobre el

comportamiento. Según el autor antes mencionado el acercamiento del

entendimiento del aprendizaje asume que los individuos tienden a controlar

sus ambientes inmediatos. Son vistos como participantes activos y en esto

ellos tratan de resolver problemas procesando información que es pertinente

a cada situación.

De esto, se tiene que el centro de este proceso es la memoria, por ello

Guevara (2006), indica que el almacenamiento sensorial se refiere a un

periodo en el cual la información es captada en una milésima de segundo, y


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si se ha tenido impresión, la información será transferida a la memoria de

corto-plazo donde se repite antes de ser transferida a la memoria de largo-

plazo. La memoria de corto-plazo dura no más de ocho segundos y puede

almacenar no más de cuatro a cinco objetos a un mismo tiempo.

De acuerdo con Pérez (2006), existen funciones básicas donde opera la

memoria. Como las creencias, que es una idea que es considerada

verdadera por quien la profesa y los juicios, el cual trata de discernir y

resolver un conflicto, siempre tendiendo a propugnar lo bueno y condenar lo

malo, desde una postura razonable. De igual forma Barrone (2006), plantea

que las conducta esta condicionada también por los valores, tales como

honestidad, lealtad, respeto, solidaridad, tolerancia, entre otros, son

fundamentales para el convivir pacífico de la sociedad.

También, Aponte y otros (2007), agregan un termino interesante para

el análisis de la presente investigación planteando que todo docente debe

tener una actitud de orientador informativo refiriéndose a los datos percibidos

y procesados que constituyen una información que cambia el estado de

conocimiento, eso permite a los individuos tomar decisiones pertinentes

acordes a dicho conocimiento.

De acuerdo con Meyer (2005), los procesos de percepción y de

aprendizaje pueden llevar a la formación de actitudes, que se aprenden a

través de las experiencias pasadas y sirven como un enlace entre los

pensamientos y el comportamiento. Estas experiencias pueden relacionarse

al producto mismo, a los mensajes transmitidos por los diferentes miembros


47

de la red y la información suministrada por la opinión de los líderes, los

formales y los seguidores.

No obsnate a lo anterior, Marín (2003), relaciona las actitudes y

aprendizajes a los componentes integrales de salud y desarrollo, los cuales

nacen a partir de las necesidades de aprendizajes y el sistema de influencias

donde los seres humanos intrínsecamente sexuales, evolucionan durante la

infancia y la adolescencia sentando las bases para adaptarse a los cambios

sexuales y proteger su salud, lo cual se evidencia en las expresiones libres y

responsables de la vida social.

El nivel cognitivo del individuo hacia una actitud sexual de es de

carácter alternativo, que ofrece al individuo la capacidad de elegir los

patrones y modos de conducta acorde con su forma particular y única de

interpretar la sexualidad y de decidir los caminos para recorrerlos.

Gran parte de las disfunciones sexuales se derivan de la falta de una

adecuada educación sexual para la vida, de una adecuada cognición que

indique el deber ser, en cuando a las relaciones sexuales, por ello, deben ser

abordada una información apropiada por los docentes en las clases como

parte de la organización de las actividades académicas, donde el alumno

debe participar activamente en la construcción de dicho conocimiento de su

sexualidad. Es por ello que juega un papel muy importante la orientación que

se tiene desde la infancia, pues desde ese momento comienzan los ciclos de

la cognición o de la memoria a almacenar toda información que es percibida;

proporcionando los primeros síntomas conductuales y afectivos del niño


48

CREENCIAS: Una creencia es el sentimiento de certeza sobre el

significado de algo. Es una afirmación personal que consideramos verdadera.

Las creencias, que en muchos casos son subconscientes, afectan a la

percepción que tenemos de nosotros mismos, de los demás y de las cosas y

situaciones que nos rodean.

De acuerdo con Villoro (2006), utiliza el término creencia como un

concepto epistémico, que define como “un estado de disposiciones

adquiridas, que causa un conjunto coherente de respuestas y que está

determinado por un objeto y situación objetiva aprehendidos” (p.301).

Según Villanueva (2006), las creencias se definen como “un estado

disposicional adquirido, que causa un conjunto coherente de respuestas y

que está determinado por un objeto o situación objetiva aprehendidas” (p.71),

se considera el saber y el conocer como formas de creencia, es decir,

estados disposicionales adquiridos que orientan la práctica del sujeto ante el

mundo.

De esto, el saber y conocer, son formas fundamentales del

conocimiento en general, se distinguirían de la creencia por ser “estados

disposicionales” que estarían determinados por lo que realmente existe y no

por lo que simplemente se cree que existe. Es por ello, que un docente

establece sus creencias de acuerdo con lo que conoce hace una

interpretación o procesamiento de sus pensamientos para formar sus propias

creencias de acuerdo al aprendizaje adquirido por experiencias previas, por


49

observación o conservaciones con otros. Una vez que el docente posee una

creencia éste la exterioriza y en un momento dado la enseña a sus alumnos.

Por lo tanto, el Diccionario ABC (2005) es la certeza que un individuo

tiene acerca de una cuestión. Es decir, es aquello, en lo que se cree

fielmente. Es un modelo, creado en nuestra mente. De igual manera, el

diccionario de la Real Academia Españo (2010), defina la creencia como el

firme asentimiento y conformidad con algo: esta es la idea que se considera

verdadera y a la que se da completo crédito como cierta.

Asimismo, Pérez (2006), expresa que la creencia esta relacionada en

forma directa, con la educación, y en la primera infancia, es por ello, que el

niño interioriza todo lo que los padres han dicho. Que era buena o mala, que

es difícil comunicarse con los demás, que los hombres no lloran, que la

enfermedad es sufrimiento y culpa. No sólo lo que ha escuchado, sino de lo

que ha visto.

De lo anterior se puede inferir que las creencias son un conjunto de

conocimientos que las personas o educadores, para efecto del presente

trabajo, adquieren durante el trayecto de sus vidas, las cuales se transforman

en estructura de concepciones en las cuales se cree por convicción personal.

Por lo tanto, a modo de ejemplo que un docente pudo aprender

durante el desarrollo de su vida la creencia de que los hombres son

agresivos, porque su vida se baso en esa vivencia que su padre le pegaba, el

papa del amigo grita, entre otros. Si se cree desde pequeño que los hombres

son agresivos, seguramente el docente aconsejará a sus alumnos que los


50

hombres no son tiernos, respetuosos y delicados. Además, los docentes

transmiten sus conocimientos, enseñan lo que ellos consideran correcto para

sus alumnos, que es lo mismo que consideran correcto para ellos mismos, lo

que quiere decir, que enseñaran bajo sus creencias.

En relación a lo anterior, se puede hacer mención que la familia y los

padres son los únicos y casi exclusivos responsables de las creencias

sexuales de los chicos en los primeros años. Luego con la escolarización se

suma la escuela, muchas veces no para reemplazar sino para reforzar,

complementar y ensayar lo aprendido en el seno familiar, proceso que debe

contar de igual manera con la participación de los padres, mediante

actividades extra cátedra. Será entonces el maestro quien oriente en función

del comportamiento correcto del mismo.

JUICIOS: El juicio es el acto por medio del cual el entendimiento

humano compone o divide, afirmando o negando. El juicio es la segunda

operación del espíritu que une al afirmar o separar al negar. El sujeto

necesita comunicar sus pensamientos y lo hace a través del lenguaje:

palabras, oraciones y discursos.

En ese sentido, es importante manifestar lo señalado por Pérez (2006),

quien plantea que el juicio es el acto del entendimiento que compara dos

conceptos y afirma la relación de conveniencia o disconveniencia entre ellos,

se dice que es el acto de entendimiento, porque efectivamente es la segunda

operación del espíritu que sigue a la simple aprehensión que nos permite

formarnos el concepto, el cual como hemos vistos no es más que la reunión


51

de los caracteres esenciales de un grupo de representaciones de un objeto y

que tiene como e xpresión externa u oral al término.

En ese respecto, Kant (2009), destaca que el juicio es un acto

mediante el cual un maestro afirma o niega la existencia de algo, vinculando

dos términos (uno, el sujeto, el otro, el predicado), es decir, lo que él cree de

sus alumnos y lo que realmente son. Los docentes deben manejar un juicio

ético que los lleve a ser figuras o líderes orientadores y motivadores él cual

representa su función de educador a través de sus acciones y juicios, deben

ser parciales ante cada alumno, sin tener que establecer creencias o juicios

inapropiados antes de comprobar la existencia del concepto de lo que él

cree.

De allí, que la investigadora manifiesta que se debe tomar en cuenta

que cada alumno es un ser por separado, que tiene fortalezas y debilidades,

un juicio inapropiado por falta de conocimiento, por parte del maestro, sobre

la conducta de un alumno podría desembocar el fracaso de una intención

orientadora. Todo docente orientador debe indagar sobre el comportamiento

de sus alumnos para luego establecer un juicio inequívoco del por qué de la

conducta del alumno.

Por su parte Pérez (2006), indica que una sentencia ética, juicio moral o

declaración normativa es una afirmación que contendrá términos tales como

"bueno", "malo", "correcto", "incorrecto", "obligatorio", "permitido", entre otros,

referido a este tipo de acción, una decisión o incluso también las intenciones

de quien actúa o decide algo. Cuando un docente emplea sentencias de


52

juicio se está valorando moralmente a personas, situaciones, cosas o

acciones. Se están estableciendo juicios cuando, por ejemplo, se dice: "el

parece homosexual", "esa chica sexi", "su presencia es agradable", etc. En

estas declaraciones aparecen los términos homosexual, sexi y agradable

que implican juicios de un concepto y de un predicado. Es decir, un juicio de

lo que se cree que hace una persona.

VALORES: Los valores son los estados a los que las personas dan

importancia. Por ejemplo, éxito, seguridad, amor, felicidad, entre otros. Un

valor es una palabra que indica algo elevado en la jerarquía del interés. Se

utiliza continuamente, en muchos casos de forma inconsciente, para juzgar lo

que está bien y lo que está mal. Son etiquetas que se utilizan para indicar

diferentes niveles de placer o dolor.

Según Gamargo y otros (2001), los valores afectan sentimentalmente,

son propiedades de un quehacer, afirmaciones personales o colectivas

acerca de la manera de situar la conducta. Son irreales. Debido a eso, la

sinceridad, la virtud, se forman en la conciencia. Se puede opinar que los

sentimientos morales se basan en el consentimiento o la censura moral, ellos

varían de acuerdo con la edad, sexo, formación de las personas.

Los valores Según Lascano (2011) se enseñan por medio del propio

comportamiento y esto se llama formación ética. La educación moral es un

proceso dinámico que enfatiza el sentido axiológico de la acción humana,

orienta los problemas humanos (psicológicos, morales, sociales y culturales),

indica la posición del individuo en relación con sus semejantes y los


53

contenidos instruccionales, la asunción de autonomía, formación por

modelaje, la crítica y el respeto a la libertad (propia, del otro, del país y otros).

En la misma línea de ideas, Villalobos (2005), expresa que los valores

son imágenes que la gente tiene como expectativas y teorías en forma de un

ideal, una afirmación, un objetivo que resulta inalcanzable, pero que al mismo

tiempo le sirven como consejero. A partir de lo anterior, la investigadora

expresa que los valores son personales están dentro del sujeto, pero se

vuelven objetivos cuando fluyen a través de sus mímicas y acciones.

En ese contexto, Jiménez (2008) plantea que los valores en la

educación sexual, ha de realizarse como un trabajo sistemático a través del

cual, el docente ponga en práctica acciones que posibiliten el desarrollar los

valores básicos de los alumnos.

Por ello, desde la primera infancia el niño se inicia en la vivencia de los

valores en el ámbito de la familia, la institución y la comunidad que lo rodea,

el desarrollo de los valores es un proceso personal que dura toda la vida. Los

niños y los jóvenes son especialmente sensibles al anhelo de una vivencia

concreta de valores, lo que quiere decir, que dichos valores se pueden

aprender o adquirir de acuerdo con ciertas condiciones.

En ese sentido, Rodríguez (2006), aclara que la educación sexual en

valores es, en primer término, amerita una educación para el amor, es decir,

para desarrollar conductas altruistas. En segundo lugar, es una educación

para el rol, lo que equivale a decir, para poder cumplir con el destino de

hombre o de mujer. En tercer lugar, es una educación para la genitalidad,


54

entendiéndose por tal el amor humano adulto en sus expresiones

conductuales y en sus sentidos psicoemocionales.

Para lo anterior, los docentes deben asumir una actitud para brindar

información y formación, que conduzcan a la construcción de valores, ya que

estos son elementos básicos de la tarea del educador sobre la sexualidad.

Estos junto con la comunicación, con los padres y la expansión de lazos de

amistad y solidaridad, entre otros, constituyen para los jóvenes y

adolescentes un escudo de protección contra las actitudes inadecuadas de

sus valores.

Todo eso hace al desarrollo del carácter, que es el arte de aprender a

controlar los estados emocionales y mantener la estabilidad de

temperamento, no de acuerdo a las circunstancias, sino a una forma de vida

que uno cultiva diariamente desde el ser interior. Tener carácter es dar a las

cosas la importancia que tienen. Es no dejarse llevar por sentimentalismos,

ejercitando la voluntad, que indica que uno es una persona que puede

aprender a ser dueño y señor de sus acciones, es decir, tener carácter para

entender el significado o propiedad que tiene el sexo en la vida de una

persona.

Por lo tanto, si un individuo descubre sus valores, este tendrá la

capacidad de conocer a que presta atención su mente. Si esa persona

cambia la jerarquía de sus valores cambiará su destino. Es pues conveniente

que el docente diseñe e instale en los alumnos unos valores y creencias que
55

hagan fácil la vida, que permitan sentimientos felices y ganar cada día

independientemente de lo que suceda.

INFORMACIÓN: Aunque en el mundo educativo se habla de educación

sexual, esta expresión puede olvidar que lo sexual está ligado a la educación

de la afectividad en donde encuentra su verdadera dimensión humana. De

acuerdo con Gradf (2007), “el término información alude a un conjunto de

datos organizados de manera tal que portan o arrojan un significado” (p. 59)

la información es una parte fundamental y necesaria en todo proceso

comunicativo en cuanto que es importancia por quien la recibe si existe entre

receptor y emisor un código común.

La información como concepto existe en la naturaleza y en la cultura y

es transformada y resignificada por esta misma cultura que la produce

socialmente o la toma de la naturaleza misma. Según Aguirre (2007), la

información sobre la educación sexual, se adquiere en la vida diaria, en cada

momento y es el reflejo de lo que los padres, amigos, maestros y conocidos

creen y viven de su propia sexualidad.

Es por ello, que la investigadora, considera que la información acerca

de la sexualidad es muy importante, de hecho es fundamental ya que ella va

a permitir cambiar los paradigmas y corregir aquellas creencias que se

adquieren durante la vida al comparar y elegir lo que se siente, lo que se

sabe y lo que se cree.

De allí que, para el mencionado autor no es lo mismo educación sexual

que información acerca de la sexualidad, el proceso de la información


56

consiste en hacer del conocimiento de la otra persona una serie de datos que

pueden resultar, o no, importante en la formación de ella, pueden ser

significativos o no serlo.

Es por ello, que la escuela, en gran medida, cubre la función antes

enunciada. Por tal razón, el proceso de la educación es completamente

diferente, se apoya en la información, pero no depende de ella directamente.

La educación es un proceso constante y permanente en la vida, desde el

nacimiento, y aún antes.

En torno a esto, Aponte y Otros (2007), indican que es cierto que la

sexualidad es una característica del ser humano, pero no se puede reducir al

amor y al sexo. Por esta razón, desde la educación es más propio hablar de

información sexual y educación de la voluntad, como elementos que

conduzcan a una maduración de los sentimientos y el encauzamiento de las

pasiones, como medios para la educación para el amor.

La información sexual no puede reducirse a dar cuenta de los cambios

anatómicos y fisiológicos que se producen en la pubertad, sino que habrá

que enmarcarlos en una dimensión humana y trascendente, sabiendo que las

facultades específicamente humanas como la inteligencia y la voluntad han

de dirigir esta capacidad del ser humano hacia el fin previsto por Dios.

En la misma vertiente, Carreras y otros (2007), expresan que los

maestros no pueden esperar a hablar de estos temas en la adolescencia,

sino que en los años anteriores han debido informar según la mentalidad de

los chicos. Se pueden tener en cuenta cuatro requisitos para dar una
57

adecuada información sexual: Que se dé en el momento y lugar oportuno,

que la información sea verdadera y que surja con naturalidad en la

conversación de docentes, padres e hijos.

Esto presupone una disposición constante de los docentes para el

diálogo con sus alumnos. El saber escuchar a los adolescentes favorece la

creación de un clima de confianza que conduce a una verdadera amistad

entre ambos. La información sexual no puede ser un monólogo en el que se

aporten argumentos aplastantes, sino que hay que sacar los temas, sugerir

soluciones, hacer que el alumno piense y decida, para provocar que el

mismo vaya formando su criterio

2.3.2.- COMPONENTE AFECTIVO

La afectividad es aquel conjunto del acontecer emociona l que ocurre en

la mente del hombre y se expresa a través del comportamiento emocional,

los sentimientos y las pasiones, es el conjunto de sentimientos inferiores y

superiores, positivos y negativos, fugaces y permanentes que sitúan la

totalidad de la persona ante el mundo exterior.

En ese sentido, Marin (2008) está constituido por el ámbito afectivo

emocional. A tal fin un objeto actitudinal es experimentar reacciones

emocionales, vinculadas a las creencias y valores que resultan de la

evaluación de las respuestas; bueno, malo, justo, injusto, este componente

puede estar asociado a las características cognitivas o conductuales y es


58

susceptible de medición empírica basada en reacciones fisiológicas y en

respuestas verbales de los sujetos, es decir, que se encuentran influidos por

los sentimientos que el objeto despierta en el individuo.

Tal como lo expone Corral (2003), los componentes afectivos son las

sensaciones y sentimientos que dicho objeto produce en el sujeto. En otras

palabras, el sujeto puede experimentar distintas experiencias con el objeto,

éstas pueden ser positivas o negativas.

No obstante a lo anterior, Robert (2006), las manifestaciones afectivas

se pueden clasificar en sentimientos, emociones y paciones. Las emociones

son una reacción afecti va que surge súbitamente ante un estímulo, duran un

corto tiempo y comprende una serie de repercusiones psicocorporales, los

sentimientos son procesos afectivos relativamente estables adquiridos en el

proceso de la socialización, experimentados por seres humanos, son

profundos, estables y adquiridos en el proceso de socialización y las

pasiones que son procesos afectivos muy profundos de gran intensidad y

que son capaces de dominar las actividad personal del individuo. Se

diferencia de las emociones que son estados de mayor duración.

En ese mismo orden de ideas, Gray y Jeffrey (2006), manifiestan que

en el componente afectivo se involucra la ansiedad como angustia, aflicción

que es una respuesta emocional o afectiva que engloba aspectos subjetivos

o cognitivos de carácter displacentero, que suelen implicar comportamientos

poco ajustados y escasamente adaptativos. Así mismo plantea el autor antes

mencionado que la culpa es un sentimiento afectivo que nace en el individuo


59

como consecuencia de algo que hizo o dijo como medio de afección

emocional o afectivo.

De lo anterior se puede inferir que el componente afectivo involucra

elementos de ansiedad y culpa que se desarrollan por conductas

emocionales a consecuencia de estados personales o cognitivos que no

complacen las expectativas del individuo. En tanto interactúan los

componentes cognoscitivos y afectivos dan la posibilidad de ir conformando

lo que el término actitud significa.

Por su parte cabe resaltar, lo indicado por Mc David y Harari (1979),

citado por González (2004) quienes plantean que el elemento afectivo en las

actitudes incluye lo que es el placer y el amor, expresadas en sentimientos y

emociones que acompañan a una fe o idea nuclear. Así mismo, Izquierdo

(2005), reseña que el ser humano es afectivo y sexual por naturaleza y, por

tanto, lo es desde su inicio.

Es por ello, que la investigadora al constatar a los autores, indica que

en la etapa de la adolescencia el ser humano va vivenciando, reconociendo,

diferenciando y significando el mundo emocional-afectivo a través del

contacto con sus figuras significativas en particular y, en general, con el

contexto externo. Una parte significativa del profesorado considera que el

lugar idóneo para tratar los afectos, el amor y la sexualidad es la casa, no la

escuela. Sin embargo no se puede olvidar que las niñas y los niños son seres

sexuados y, por tanto, llevan su sexualidad allí donde vayan.


60

Tratarles como si sus afectos, su cuerpo, sus sentimientos y sus deseos

pudieran no estar presentes en la escuela o en cualquier otro lugar, es

intentar parcelar su experiencia vital, acentuar la idea de que la sexualidad

debe mantenerse callada como una culpa cultural y pecaminosa, por tanto,

considerarla como algo conflictivo o negativo, produciendo en el orientador o

docente ansiedad. Tomando en cuenta lo antes mencionado, en el presente

estudio se desarrollaran como componentes afectivos de la actitud del

docente ante la educación sexual la ansiedad, la culpa, el placer y el amor.

ANSIEDAD: La ansiedad es una manifestación esencialmente afectiva.

Se trata de una vivencia, de un estado subjetivo o de una experiencia interior,

que se puede calificar de emoción. Según Schachter y otros. (2005), la

ansiedad es un mecanismo humano de adaptación al medio y ayuda a

superar ciertas exigencias de la vida. En cuanto al ámbito educativo expresa

este autor que la misma se puede considerar como una defensa organizada

del docente frente a estímulos que rompen el equilibrio fisiológico y

psicológico, necesariamente positiva, se enlaza con lo cotidiano y entra de

lleno en el campo de la motivación que nos hace alcanzar metas.

La ansiedad, que es uno de los trastornos más frecuentes en los

docentes respecto a la orientación sexual, es según Sánchez (2010) un

estado psicológico que se deriva, en muchas ocasiones, del estrés al que se

ve sometido un docente en su vida laboral. La experiencia física de la

ansiedad y los pensamientos negativos hacen que se incremente la tensión.

Cuando un docente pretende orientar sobre la sexualidad, se ponen de


61

manifiesto sus creencias, que por lo general cuando se trata de sexo, dormán

parte de un tabú, este tema de orientación causa ansiedad en el docent5e,

debido a que su educación se fundo en que la sexualidad no es un tema de

conversación abierto o por considerarlo inapropiado para la edad de sus

alumnos.

De acuerdo con Loreto (2005), los docentes antes los temas de la

presentan ansiedad negativa que se caracteriza por sentimientos de

malestar, preocupación, hipervigilancia, tensión, temor, inseguridad,

sensación de pérdida de control, percepción de fuertes cambios fisiológicos,

debido a la responsabilidad que sienten en cuanto a sus valores.

También Rodríguez (2006), plantea que lo que más se explica en los

colegios e institutos es todo lo relacionado con los riesgos y la reproducción,

lo cual, lógicamente, tiene su parte positiva, pero también su negativa. La

ansiedad del docente se centra en la explicación de todo lo que tenga que

ver con el placer (la masturbación, el coito, el erotismo, los juegos

sexuales…).A muchos profesores les incomoda tener que hablar de estos

temas, no se sienten preparados o les resulta violento hacerlo con alumnos a

los que luego tienen que tratar todo el curso.

La orientación sexual es enseñar a los alumnos a conocerse, lo que es

la reproducción y el placer, a aceptarse a sí mismos como hombres y

mujeres y también al otro. Pero aprender a tener una erótica satisfactoria no

significa que se les diga lo que tienen que hacer. Una cosa es explicar lo que
62

es la masturbación o el coito y otra decirles que lo tienen que hacer. A lo que

se les enseña es a tomar sus propias decisiones.

CULPA: El sentimiento de culpa es una de las emociones más

destructivas, y la mayoría de las personas la experimentamos en mayor o

menor grado, tanto si es por algo que hemos hecho como por algo que no

hemos sido capaces de hacer. No es un sentimiento agradable, por eso,

cuando alguien nos pide algo que no queremos hacer, dudamos antes de

negarnos por que tememos volver a experimentar ese te rrible sentimiento.

Al respecto, Sambrano y Otros (2004), manifiestan que cada quien tiene

consciente e inconscientemente un conjunto de pautas que marcan su

comportamiento o culpabilidad. Este es el propio código moral que puede o

no coincidir completamente con el código social en que se vive. El contenido

del código moral personal según Graf y Jeffrey (2006), es el conjunto de

normas que organizan el comportamiento. En un docente esas normas

pueden enunciarse por ejemplo como ·”no frustrarás a otros”, “no dañaras a

los niños” “no harás cosas indebidas para la sociedad”. Una vez que el

contenido del código se estableció un proceso largo que se realiza a través

de los años, empieza a funcionar una suerte de sistema que garantiza su

cumplimiento.

Este sistema que se "llama el guardián del código" hace que cada vez

que se transgrede una norma o alguna de las pautas del código, se encienda

una señal informando que el código se ha transgredido. Se trata de una

suerte de castigador interno que padece el docente y que cumple funciones


63

de tortura dentro de los pensamientos del mismo por haber incumplido con el

código.

De igual manera Sambrano y otros (2004), señalan que el docente

llegar a sentir culpa cuando los alumnos no avanzan de acuerdo con lo que

planeo o bien no se trabajo lo suficiente para lograr los objetivos. la

predisposición de un docente a sentirse culpable puede haberse originado en

la infancia, especialmente si se tenía el tipo de padres o profesores que les

hacían sentirse culpable por cada falta, por pequeña que fuera.

Asimismo, Gray (2007) manifiesta que muchos docentes han sentido

culpabilidad cuando sus alumnas menores de edad han estado

embarazadas, cuando descubre que alguno de sus alumnos es homosexual

o particularmente que desvían los valores sexuales al mal llamado

modernismo sexual. Los docentes sienten culpa y comienzan a lamentarse

por falta de orientaciones que no brindaron a tiempo, se deprimen y en

muchas ocasiones llegan a padecer de una severa ansiedad.

La culpabilidad que el docente siente ante su fracaso como profesional

orientador lo lleva, ha sentir baja autoestima y por consiguiente al

desequilibrio laboral, trayendo como consecuencia que su atención para con

los alumnos sea de sobre protección para el que le inspira culpabilidad y

descuide al resto de los alumnos.

PLACER: El mundo ha cambiado en los últimos tiempos, se ha

acelerado. Se desea el éxito inmediato, el dinero inmediato y el placer

inmediato. Y es que la gente busca la felicidad a través del placer y de las


64

grandes aventuras; la busca como algo que está, o debe estar, en alguna

parte, fuera de sí. La felicidad es la eterna buscada, se corre tras ella, se la

persigue y sin embargo es la eterna desconocida.

De acuerdo con Milton (2007), el placer se usa de distintas maneras,

pero considerando su uso en el dominio popular, parece conveniente definirlo

así: “el sentimiento de satisfacción que de la esfera sensitiva se difunde a la

psíquica y espiritual, como respuesta del sujeto a la consecución de un bien”

(p.160). El término placer no es unívoco sino que es ciertamente un término

ambiguo y equívoco.

Para Beltrán (2005), el placer de la enseñanza es lo que permite a un

docente distinguir y elegir entre lo que se debe hacer y lo que no, es un

criterio de calidad educativa. Si profesores y estudiantes aprenden juntos y

no experimentan sentimientos de satisfacción, es que algo va mal. Cuando

los profesores disfrutan enseñando, los estudiantes disfrutan también y les

devuelven esa satisfacción colaborando con ellos.

Del mismo modo plantea Rosales (2005), el verdadero placer del

profesor se produce cuando los alumnos además de los resultados realizan

tareas verdaderamente creativas y originales. Y es que a través de ese

medio se produce algo misterioso en la vida de los alumnos. Y este placer no

viene de la utilización de otros, sino que se produce cuando el profesor siente

que el alumno ha superado alguna limitación personal, ha roto alguna barrera

psicológica o ha logrado alguna meta hasta entonces inaccesible. El


65

significado más profundo de enseñar, es el de comprometerse sinceramente

con algunas ideas determinadas.

A partir de lo antes mencionado se puede inferir que el placer

representa todo lo que un individuo, para efectos de este estudio el docente,

aprecia de la vida y que considera como verdaderos placeres. Lo que

importa es cómo es percibido por él, por lo que siempre es una experiencia

grata y renovadora. Queda claro que los maestros o profesores no son como

las piezas de un reloj, si no engranan bien sus ejes, o si están desajustados,

incluso desgastados, todo el mecanismo sufrirá las consecuencias,

obteniendo como resultado un mal funcionamiento, es decir, si el docente no

presenta un equilibrio en sus placeres esto afectará su forma de orientar a

sus alumnos.

AMOR: La capacidad de amar es resultado del desarrollo afectivo del

ser humano durante los primeros años de su vida. El desarrollo afectivo es

un proceso continuo y secuencial, desde la infancia hasta la edad adulta.

Para González (2004), el crecimiento y la vivencia del amor se realizan a

través de la experiencia que el hombre va adquiriendo a lo largo de toda su

vida. En el contexto individual de cada persona, esta experiencia se ubica en

su familia, en la escuela, en el compartir con la sociedad, entre otros.

Es a partir de estas elaciones según Rosales (2005), donde se cultiva lo

humano del hombre, que es el enseñarlo a pensar, a profundizar, a

reflexionar, aprende el cultivo de las virtudes, el respeto que es el guardián

del amor, la honradez, la generosidad, la responsabilidad, el amor al trabajo,


66

la gratitud, etc. No tener las ideas claras puede tener un elevado costo.

Contra ello se erige el amor inteligente que es aquel que se expresa con una

afectividad madura, que pone sobre la mesa los sentimientos y la razón pero

sin perder la ternura ni la espontaneidad, y que comparte unos ideales que lo

hacen trascendente.

Por su parte, Ramírez (2006) destaca que todo docente tiene la

responsabilidad de amar a los alumnos con un amor fraterno de

responsabilidad, cuidado, respeto y conocimiento. Las diferencias en talento,

inteligencia, conocimiento, son despreciables en comparación con la

identidad de la esencia humana común a los hombres. Por medio del amor

en el aula que es de y para los alumnos, se explota el creer y amar de la

fuerza del corazón, con el diálogo, que tiene que ver con la reflexión sobre

las prácticas cotidianas, la liberación de la fuerza del espíritu que se encarga

de pensar, a través de la elaboración de materiales, la dominación del arte,

visto como una habilidad de crear.

Esta disposición educadora, cuando existe con suficiente profundidad

en un profesor, es capaz de alcanzar los estratos más profundos de todo

alumno, porque hace blanco en el núcleo más íntimo y sensible de la

persona de cada uno. Es cierto que el amor pedagógico no se confunde con

el amor de los padres a los hijos, de los amigos o de los enamorados.

En primer lugar, porque el profesor no elige a sus alumnos, en segundo

lugar, porque la relación escolar va más allá de aquella estrictamente

existencial, al incluir también la misión de enseñar contenidos académicos


67

diversos. En tercer lugar, porque es un amor fundido con el bien pedagógico

de cada alumno particular, siendo así más concreto que la relación amorosa

estrictamente humana.

Al hablar de ese amor pedagógico, Manen (2005) comenta que el

primer efecto del mismo es trabar una relación honda con sus alumnos; y

para ilustrar ese fruto cita unas palabras de Day (2006), que “los profesores

aman su trabajo porque aman a sus alum nos, buscando por ello

constantemente las formas más oportunas de llegar a ellos”.

De lo expuesto, se puede constatar que, que los profesores de las

instituciones educativas en cuestión, que aman su profesión también

amarán a sus alumnos y por consiguiente se esforzarán por dar lo mejor de

ellos, resaltando así, el compromiso que adquieren con su profesión. Y de

este modo, es que los docentes pueden asumir una actitud positiva hacia la

enseñanza de la educación sexual en la escuela.

2.3.3.- COMPONENTE CONDUCTUAL

Está representado por una tendencia a la acción, la cual puede

presentarse a juicio del sujeto en el futuro de una situación determinada,

frente a un objeto actitudinal. Se habla de la tendencia a la asociación, ya

que no está establecido que la actitukd tenga la capacidad para activar

directamente la conducta. Se debe destacar con estos componentes, que la

actitud en sí mismo no es observable.


68

Según Paz (2000), es una variable latente, que ha de ser inferida de

ciertas respuestas mensurables y que reflejan en última instancia, una

evaluación global positiva o negativa del objeto de la actitud. De forma

similar, Corral (2003), señala que el componente conductual son las

intenciones, disposiciones o tendencias hacia un objeto, es cuando surge

una verdadera asociación entre objeto y sujeto.

Es por tales señalamientos, que a


l s habilidades conductuales crecen

con el comportamiento social, son reciprocas por naturaleza y suponen una

correspondencia afectiva adecuada. La práctica de las habilidades sociales

está influenciada por las características del medio, por ejemplo factores como

la edad, sexo, estatus social, entre otros.

De acuerdo con Ribeiro (2006), los componentes conductuales son las

habilidades que una persona tiene para poder expresar sentimientos tanto

positivos como negativos en una gran variedad de contextos interpersonales,

disminuyendo posibles conflictos, se adquieren principalmente a través del

aprendizaje, incluyen comportamientos verbales y no verbales específicos y

discretos.

Asimismo, Busquets y otros (2007), manifiestan que el déficit y excesos

de la conducta social pueden ser manipulados y por tanto modificados. A

través de determinados dispositivos como son: no verbales, paralingüísticos

y los verbales. Dispositivos no verbales: son aquellos en los que no

interviene para nada la palabra, como por ejemplo: las caricias, las miradas,

la sonrisa, los gestos, entre otros. Dispositivos paralingüísticos: se refieren a


69

la forma de decir las cosas. Por ejemplo, el uso de distinto tonos de voz y por

último lo dispositivos verbales: como por ejemplo la comunicación entre el

orientador y el alumno.

Dentro de las tareas del desarrollo del niño en edad escolar plantea

Pérez (2006), están las de adecuar su conducta y su ritmo de aprendizaje a

las exigencias del sistema escolar, logrando así interactuar socialmente en

forma adecuada con adultos fuera del sistema familiar y con su grupo de

pares. El cumplimiento de estas tareas es básico para el desarrollo

conductual del niño.

Los niños y niñas se comportan culturalmente de forma diferente,

dentro de la sociedad, lo que quiere decir, que la educación para ambos lleva

implícito un aprendizaje diferente, los maestros deben manejar diferentes

contextos en sus mensajes de forma que cada quien lo tome como le

corresponde. El bebido cuidado de dicho aprendizaje llevará al niño a

conductas adecuadas, de lo contrario estará impregnado de conductas

disruptivas.

Es por tales señalamientos, que la educación sexual debe legitimar un

espacio formal en la escuela para reflexionar acerca de la conducta sexual

que vienen reflejando en los niños manera de códigos ocultos con el fin de

reconocer las intenciones que han determinado los roles sexuales en la

escuela, para construir de manera colectiva mejores formas de relación en

una cultura tolerante, creativa, que respete las diferencias y que haga posible

la vida y el amor.
70

DISPOSITIVOS NO VERBALES: En la actualidad cada vez tienen más

importancia los sistemas de comunicación no verbal. Los investigadores han

estimado que entre el sesenta y el setenta por ciento de lo que se comunica

se hace mediante el lenguaje no verbal; es decir, gestos, apariencia, postura,

mirada y expresión.

La comunicación no verbal según Martínez (2011), se refiere a la

información transmitida a través de gestos. Así, aún cuando un individuo no

esté comunicando verbalmente una idea, puede emitir mensajes sobre si

mismo y sobre los demás por medio de los gestos que realiza con su cara y

su cuerpo. La gente se forma impresiones de los demás a partir de su

conducta no verbal sin saber identificar que es lo agradable o lo irritable de la

persona.

Por su parte Medina (2008), indica que las señales no verbales también

regulan la interacción y pueden contradecir el mensaje verbal, lo cual

raramente se hace de forma intencional, ya que estos revelan los verdaderos

sentimientos, que pueden ser negados en el contenido verbal de un mensaje.

En ese respecto es importante considerar que los dispositivos o

componentes no verbales, alude, como señala Cestero (2006), a todos los

signos y sistemas de signos no lingüísticos que comunican o se utilizan para

comunicar. Se trata de un concepto extraordinariamente amplio que incluye

los hábitos y costumbres culturales y los denominados sistemas de

comunicación no verbales.
71

Tomando en cuenta el caso de los docentes, la comunicación no verbal

tiene que formar parte consciente de la vida, entre otras muchas razones,

para conocer sus fundamentos y aplicarlos en la práctica profesional y en el

resto de las facetas de la vida. De acuerdo con Rodríguez (2006), se debe

tratar de mejorar la actuación, así como interpretar la actuación de los

alumnos, e incluso enseñarles a hacer uso de ella en sus relaciones

interpersonales. En el área de la docencia es importante optimizar el proceso

comunicativo, ya que es el pilar fundamental para poder conseguir una

intercomunicación fluida entre profesor-alumno y entre los propios alumnos,

para mejorar la dinámica de las clases.

En relación a lo que plantea Zalagaz y otros (2006), se puyede resaltar

que en relación a los elementos no verbales estos plantean que los mismos

hacen que aumente la comprensión comunicacional, por lo tanto tienen unas

funciones muy importantes las cuales a continuación se señalan:

1- Reemplazar a las palabras y sustituirlas (levantar la mano en

posición vertical y moverla de derecha a izquierda para decir adiós a un

alumno que se va a mitad de clase, colocar los dedos sobre los labios para

pedir que se callen, señalar con el dedo la dirección del movimiento, entre

otros.)

2- Repetir lo que se está diciendo (por ejemplo juntar las yemas de los

dedos mientras se dice que hay muchos, mover las manos hacia el para

decirle a los alumnos que se acerquen, poner cara de satisfacción y decirle

que lo está haciendo muy bien, entre otros.


72

3- Enfatizar, acentuar un mensaje verbal, sobre todo del tipo emocional

(aumentar el volumen de voz cuando es alguna información importante,

hablar más despacio para que entiendan.)

4- Regular la interacción: desviar la mirada cuando lo que me dices no

me interesa, recorrer con la vista a todos los alumnos cuando doy una

información, entre otros.

5- Contradecir el mensaje verbal: utilizar un tono irónico mientras se

afirma que alguien es muy inteligente, estar con los brazos cruzados y en

postura cerrada mientras te digo que me cuentes lo que quieras que te

escucho.

En relación a lo antes descrito, al constatar las opiniones emitidas por

los autores antes enunciados, se puede mencionar que los elementos no

verbales son aquellos en los que no interviene para nada la palabra, siendo

prácticamente inevitable su utilización siempre que la comunicación se

produzca de forma presencial.

DISPOSITIVOS PARALINGÜÍSTICOS: Los dispositivos

paralingüísticos o vocales acompañan a los verbales. Para Zambrano (2006)

estos elementos deben ir siempre dentro de un contexto. Las mismas

palabras se pueden decir de forma completamente distinta, expresando

diferentes emociones e incluso diferentes significados (animación, afecto,

diversión, ira, aburrimiento, admiración, desesperación, disgusto, antipatía,

miedo, impaciencia, alegría, satisfacción y sorpresa).


73

Manifiesta la autora, que el cambio se produce jugando con la calidad

de la voz: el volumen, el tono, la velocidad, la calidad (jadeo, lágrimas) y la

fluidez. Todos estos aspectos están relacionados con los estados

emocionales, por ejemplo, una persona animosa habla muy deprisa y con un

tono elevado, mientras que una persona deprimida habla despacio y en un

tono bajo.

No obstante, Kelly (2002), Citado por Medina (2008), manifiesta que

dicho componente comprende la comunicación que se ejecuta a través del

habla. La comunicación hablada cuenta con diversidad de propósitos que

incluyen comunicar ideas, sentimientos, razonamientos y argumentos

específicos. Las habilidades para expresar determinadas palabras

dependerán de la situación en que se encuentra una persona, su papel en

esa situación y de sus propósitos esenciales.

En ese contexto, es importante destacar que Torres (2011), manifiesta

que los elementos paralinguisticos, que acompañan a las emisiones

propiamente lingüísticas y que constituyen, señales e indicios normalmente

no verbales, que contextualizan, sugieren interpretaciones particulares de la

información propiamente lingüística.

El tema o contenido de habla también varía, puede ser altamente

personal o impersonal, puede ser concreto o abstracto, puede tratar de

asuntos internos del que habla, como sus pensamientos, sentimientos,

actitudes y opiniones, o sobre asuntos externos.


74

Es por tales señalamientos, que para Busquets (2007) los elementos

que se podrían analizar dentro de la paralingüística, son los siguientes:

a) Contenido: el hablar se emplea para una variedad de propósitos

como, por ejemplo, comunicar ideas, describir sentimientos, razonar y

argumentar. Las palabras empleadas dependerán de la situación en que se

encuentre una persona, su papel en esa situación y lo que está intentando

lograr.

Para la autora, el tema o contenido del habla puede variar en gran

medida. Puede ser íntimo o impersonal, sencillo o abstracto, informal o

técnico. Algunos elementos verbales que se han encontrado importantes en

la conducta socialmente habilidosa han sido, por ejemplo, las expresiones de

atención personal, los comentarios positivos, el hacer preguntas, los

refuerzos verbales, el empleo del humor, la variedad de los temas, las

expresiones en primera persona, entre otros.

b) Volumen de la voz: la función más básica del volumen consiste en

hacer que un mensaje llegue hasta un oyente potencial. El volumen alto de

voz puede indicar seguridad y dominio. Sin embargo, hablar demasiado alto

(que sugiere agresividad, ira o tosquedad) puede tener también

consecuencias negativas - la gente podría marcharse o evitar futuros

encuentros -. Los cambios en el volumen de voz pueden emplearse en una

conversación para enfatizar puntos. Una voz que varía poco de volumen no

será muy interesante de escuchar.


75

c) Entonación: la entonación sirve para comunicar sentimientos y

emociones. Unas palabras pueden expresar esperanza, afecto, sarcasmo,

ira, excitación o desinterés, dependiendo de la variación de la entonación del

que habla. Una escasa entonación, con un volumen bajo, indica aburrimiento

o tristeza. Un tono que no varía puede ser aburrido o monótono. Se percibe a

las personas como más dinámicas y extrovertidas cuando cambian la

entonación de sus voces a menudo durante una conversación.

La autora afirma que las variaciones en la entonación pueden servir

también para ceder la palabra. En general, una entonación que sube es

evaluada positivamente (es decir, como alegría); una entonación que decae,

negativamente (como tristeza); una nota fija, como neutral. Muchas veces la

entonación que se da a las palabras es más importante que el mensaje

verbal que se quiere transmitir.

d) Fluidez: las vacilaciones, falsos comienzos y repeticiones son

bastante normales en las conversaciones diarias. Sin embargo, las

perturbaciones excesivas del habla pueden causar una impresión de

inseguridad, incompetencia, poco interés o ansiedad. Demasiados períodos

de silencio podrían interpretarse negativamente, especialmente como

ansiedad, enfado o incluso, una señal de desprecio.

La autora agrega que expresiones con un exceso de palabras de

relleno durante las pausas (por ejemplo, "ya sabes", "bueno") o sonidos

como "ah" y "eh" provocan percepciones de ansiedad o aburrimiento. Otro

tipo de perturbación incluye repeticiones, tartamudeos, pronunciaciones


76

erróneas, omisiones y palabras sin sentido. Kelly (2002) afirma que hablar

lentamente puede hacer que los demás se impacienten o se aburran. Por el

contrario, si se hace con demasiada rapidez, uno puede no ser entendido.

e) Claridad: la claridad a la hora de hablar es importante. Si se habla

arrastrando las palabras, a borbotones, con un acento o vocalización

excesivos, uno se puede hacer más pesado a los demás.

f) Velocidad: hablar lentamente puede hacer que los demás se

impacienten o se aburran, por el contrario si se hace con demasiada con

rapidez uno puede no ser entendido.

g) Tiempo de habla: este elemento se refiere al tiempo que se mantiene

hablando el individuo. El tiempo de conversación de una persona puede ser

problemático por ambos extremos, es decir, tanto si apenas habla como si

habla demasiado. Lo más adecuado es un intercambio recíproco de

información.

DISPOSITIVOS VERBALES: En referencia a la Comunicación Oral, esta

habilidad, como su nombre lo dice, es el empleo adecuado y asertivo en todo

momento por parte del profesor como orientador en mantener un flujo de

comunicación abierta, claro y eficaz, donde no se preste a más de una

interpretación, derivado al manejo de información ambigua o por no estar

completa.

En concordancia a lo anterior, Para Fonseca (2008) la comunicación

verbal es una habilidad de pensamiento para idear, seleccionar y organizar

un lenguaje con la finalidad de producir mensajes comprensivos y


77

coherentes. Esta es necesaria e indispensable para hablar. Así mismo,

Busquets (2007), señala que la comunicación verbal puede realizarse de dos

formas: oral: a través de signos orales y palabras habladas o escrita : por

medio de la representación gráfica de signos. Por lo tanto, hay múltiples

formas de comunicación oral.

De allí, que los gritos, silbidos, llantos y risas pueden expresar diferentes

situaciones anímicas y son una de las formas más primarias de la

comunicación. La forma más evolucionada de comunicación oral es

el lenguaje articulado, los sonidos estructurados que dan lugar a las sílabas,

palabras y oraciones con las que nos comunicamos con los demás. Al

respecto, Cestero (2006), plantea que la comunicación o dispositivos

verbales, consiste en el uso de las palabras para la interacción, el lenguaje

propiamente tal, expresado de manera hablada o escrita.

En ese respecto, Busquets y otros (2007), destacan que el docente

deberá de estar consciente que los dispositivos verbales son un elemento

importante, pero no el único del proceso pedagógico, por lo que deberá

asumir su responsabilidad de manera mesurada, la cual se reflejará en la

forma en que plantea el vínculo de comunicación con el estudiante, evitando

el protagonismo, así como el despliegue de información a través de los

interminables monólogos, además de hacer uso de recursos como la Voz, la

Prestancia, el Estilo y el manejo de terminología sencilla y la inclusión

pertinente de vocabulario propio de la disciplina o materia de estudio.


78

Para Manen (2005), el facilitador efectivo no es aquel que hace de la

experiencia docente una exhibición de sus conocimientos a través de un

monólogo, convirtiéndose en el centro del proceso, aislado y sin

comunicación con el grupo que quiere enseñar. Hoy en día, la comunicación

y el conocimiento entran en la era de la globalización, que exigen al docente,

proveerse de una serie de estrategias y recursos para incentivar y mantener

la participación de sus alumnos.

Por tanto, la información que se transmite y cómo lo dice es clave para

que el alumno entienda de manera clara el mensaje, se interesen por ello y lo

aprendan. El buen expositor utiliza la sencillez al expresarse, es decir, se

dirige con el auditorio de manera clara, evitando la exageración, el

protagonismo, la verborrea; complementando lo anterior, el docente deberá

de ser medido en su expresión corporal, lo cual significa, que su presencia

física deberá ser un apoyo a la lección y no un estímulo distractorio para el

grupo de clase.

DISPOSITIVOS DE APARIENCIA: La apariencia no define a un

individuo porque el hombre es mucho más que eso, pero es una referencia

para ocupar un lugar en un grupo social, una categoría o una clase, que le

permite a un sujeto pertenecer a un círculo. Todo círculo, como su nombre lo

indica, es cerrado. Sólo se puede entrar si los que lo integran le aceptan el

ingreso a todo aquel que pretende pertenecer, porque se abre o se cierra

cuando entra o sale uno de ellos. Todos se rasgan las vestiduras a la hora de

hablar de discriminación, pero es verdad que en el fondo a muchos les gusta


79

poner rótulos y juzgar a la gente por alguno de sus atributos aunque no

tengan más elementos de juicio que la apariencia.

Tal como lo plantea Ochoa (2008), todo educador tiene el deber de ser

un modelo a seguir y debe orientar a sus alumnos hacia un estilo de vida que

estimule en ellos un constante crecimiento. No solamente en cuanto a

conocimiento sino también en cuanto a un perfil que incentive en el alumno la

necesidad de tener una postura de honor ante las personas que le conocen.

Es parte de la postura, todos aquellos aspectos visibles exteriormente,

tales como comportamiento, manera de hablar, vocabulario empleado,

gestos corporales, estilo de dar la clase, y muy importante también, es la

apariencia personal. Un educador que realmente quiera inspirar confianza en

sus alumnos, y crear en ellos, un ejemplo de ética tanto en conducta, como

en apariencia personal, es un educador integral.

También Stem (2007), señala que a


l apariencia de un docente debe

reflejar una conducta o actitud correcta debe tener una apariencia cordial,

respetuosa, con apariencia física pulcra, amable, receptiva, etc. Para

Sambrano y otros (2004), el profesor debe tener una actitud agradable y de

apariencia tranquila, debe siempre, en la medida de lo posible, incluirse en

las prácticas y en las tareas.

Debe servir como buen modelo , debe tener un discurso con un hablar

correcto. Que sepa expresar con palabras lo que quiere hacer ver a sus

alumnos. La apariencia del profesor es algo que no se debe ocultar, pues al

principio, se puede engañar a los alumnos/as, pero cuando se enteren de


80

que el profesor no es así, le perderán el respeto, y con ello el clima del aula

no será positivo.

Para finalizar es importante destacar que Bogozzi (2001), plantea que

las actitudes constituyen un aspecto complejo por los componentes

cognitivos y afectivo, los cuales explican las intenciones de conducta y las

conductas reales. De modo, que los componentes cognitivos y afectivo son

reales y ayudan a mantener el equilibrio la actitud de los individuos. En esta

investigación es de suma importancia, que se resalten los componentes de la

actitud, debido a que el docente debe poseer una actitud, en donde se

enfoque el conocimiento que maneja acerca del desarrollo cognitivo e

integral del alumno, y donde exista una afectividad hacia el niño.

De allí que, las actitudes tienen mucho interés para los psicólogos

porque desempeñan un papel muy importante en la dirección y canalización

de la conducta social. Las actitudes no son innatas, sino que se forman a lo

largo de la vida. Éstas no son las directamente observables, así que han de

ser inferidas a partir de la conducta verbal y no verbal del sujeto, Se pueden

distinguir dos tipos de teorías sobre la formación de las actitudes, estas son;

la teoría del aprendizaje y la teoría de la consistencia cognitiva.

• Teoría del aprendizaje: esta teoría se basa en que al aprender se

recibe nuevos conocimientos de los cuales se intenta desarrollar unas ideas,

unos sentimientos, y unas conductas asociadas a estos aprendizajes. El

aprendizaje de estas actitudes puede ser reforzado mediante experiencias

agradables. Un ejemplo sería; al aprender nuevos conocimientos sobre la


81

sexualidad, se intenta recoger toda la información posible para poder realizar

un cambio en nuestra conducta, partiendo de la nueva información adquirida.

• Teoría de la consistencia cognitiva: esta teoría se basa o consiste en

el aprendizaje de nuevas actitudes relacionando la nueva información con

alguna otra información que ya se conocía, así se trata de desarrollar ideas o

actitudes compatibles entre sí. Un ejemplo está al estudiar algo nuevo, se

intenta memorizarlo mediante la relación de lo que se va a aprender con lo

que ya se sabe.

• Teoría de la disonancia cognitiva: esta teoría fue desarrollada en 1962

por León Festinger, consiste en hacer creer a uno mismo y al propio

conocimiento, que algo no nos perjudica pero sabiendo en realidad lo que

nos puede pasar si se siguiese manteniendo esta actitud, tras haber

realizado una prueba y fracasar en el intento. Todo ello puede provocar un

conflicto, porque se toman dos actitudes incompatibles entre sí, que el

individuo mismo intenta evitar de manera refleja.

Éso impulsa a construir nuevas actitudes o a cambiar las actitudes ya

existentes. Un ejemplo está en que las personas que consumen drogas

tienen consecuencia que les ocasiona daño a ellos mismos, pero sin

embargo, las siguen consumiendo, debido a que se hacen creer que el placer

que les produce tomarlas compensa lo que en un futuro les ocurrirá.

El mencionado autor, plantea, que los docentes antes de hacer

propuestas en el salón de clase, necesitan indagar el estado de cada alumno

respecto a su desarrollo cognitivo, sobre si se encuentran todavía en su


82

estadio de pensamiento concreto o si ya entra o entró del todo en el estadio

del pensamiento formal. Había que averiguar si sólo ve lo que tiene presente

y material, ante la vista y si ya teoriza a partir de lo material presente, y qué

conciencia tiene sobre su propio conocimiento, modo de hacer y si

comprende lo que está procesando, detecta errores, incoherencias,

contradicciones, verificar resultados estrategias y como ha llegado a obtener

una solución.

El docente a través de su actitud identifica los conocimientos, los

pensamientos, razonamiento y el desarrollo del sistema motor y el

conocimiento social. Por eso, el docente es un razonador asistemático, ya

que busca una relación directa o de primer orden entre causa y efecto, pero

no puede hacer propuestas razonadas para predecir. Por otra parte, también

puede ser un razonador sistemático, pues se sirve de representaciones

mentales, es un observador lógico y prevée o anticipa un futuro, razona

sobre posibilidades, no sobre realidad, el futuro es un mundo posible,

planifica antes de actuar, reflexiona, maneja hipótesis y contrasta datos.

Además, para ello utiliza a discreción la experiencia que acumula a través del

ejercicio de su profesión.

En ese contexto, se tiene pues que las actitudes son predisposiciones,

no se confunde con la conducta, incluye procesos cognitivos y afectivos, es

referencial y evoca a un objeto o sector de la realidad, es relativamente

estable e involucra todos los ámbitos o dimensiones del sujeto. En cuanto a

las funciones de las actitudes son la facilitación de la conducta, pero no


83

produce la conducta, facilita la emergencia de la respuesta facilitada con

consistencia de rasgos de la personalidad.

3.- SISTEMA DE VARIABLES

2.1 DEFINICIÓN NOMINAL: Actitud del Docente

2.1.1. DEFINICIÓN CONCEPTUAL: Según Rodríguez (2005), asevera

que las actitudes hacen referencia a los sentimientos, pensamientos y

conductas de los individuos que configuran una predisposición psicológica

hacia un objeto actitudinal.

2.1.2. DEFINICIÓN OPERACIONAL: La variable actitud del docente, se

define operacionalmente como el puntaje obtenido, a través de las

respuestas proporcionadas, mediante el instrumento que mido los

componentes cognitivo, afectivo y conductual. A través, de una escala

valorativa actitudinal. Ver tabla 1.


84
Cuadro 1 85
Operacionalización de la variable

Objetivo general: Analizar la Actitud del Docente hacia la Enseñanza de la Educación Sexual del Estudiante de
Educación Básica general de la Parroquia Escolar N° 5 del Municipio Maracaibo.

Objetivos específicos Variable Dimensiones Indicadores


Describir el componente cognitivo de la actitud del • Creencias

Actitud del Docente Hacia la enseñanza


docente hacia la enseñanza de la educación sexua l de Componente • Juicios
los estudiantes de educación básica general de la cognitivo • Valores
Parroquia Escolar Nº 5 del Municipio Maracaibo. • Información

de la Educación Sexual
Caracterizar el componente afectivo de la actitud del • Ansiedad
docente hacia la enseñanza de la educación sexual de Componente • Culpa
los estudiantes de educación básica general en la afectivo • Placer
Parroquia Escolar Nº 5 del Municipio Maracaibo. • Amor
Identificar el componente conductual de la actitud • Dispositivos no Verbales
del docente hacia la en enseñanza de la educación Componente • Dispositivos
sexual de los estudiantes de educación básica general conductual Paralingüísticos
en la Parroquia Escolar Nº 5 del Municipio Maracaibo. • Dispositivos Verbales
• Dispositivos de Apariencia
Formular lineamientos para el fortalecimiento de la Este objetivo será medido una vez alcanzados los
actitud del docente hacia la enseñanza de la educación objetivos específicos anteriores.
sexual de los estudiantes de educación básica general
en la Parroquia Escolar Nº 5 del Municipio Maracaibo.

Fuente: Elaboración Propia (2011)

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