Está en la página 1de 4

ESTRATEGIAS PARA LA ANIMACIÓN A LA LECTURA

Tallerista: Danilo De La Cruz Ramírez

Estrategias de animación de la lectura

El camino para animarnos y acercarnos a leer está formado por el conjunto de estímulos,
comentarios, actividades, tareas que provienen de la familia, la escuela, la comunidad o de
los propios medios de comunicación y que posibilitan el acto de leer.

Vamos a presentar y compartir un conjunto de estrategias de animación a la lectura que


pueden utilizar los docentes en las escuelas, los animadores en la comunidad y los padres
de familia en sus hogares, para motivar y acercar la lectura a niños, y adolescentes.

Procederemos a relacionar las estrategias con los niveles diversos de la educación Primaria
y Secundaria, con el objeto de que las y los docentes que lean este documento, pueda
recurrir a algunos de ellos como referentes para inspirar su propia creatividad en el campo
de la animación a la lectura.

 Ensalada de cuentos
El cuento tradicional el niño lo conoce, y posee un fuerte sentido emotivo para él,
porque ha formado parte de su inicio como lector. Recurriremos a él para organizar una
original “ensalada”, en la que unos cuentos interfieran en otros, con la provocación de
originales mezclas y suculentos deleites para luego crear el final que más nos guste:

Caperucita Roja se encuentra en el bosque con Blancanieves…


La Cenicienta cena con los tres chanchitos…
Pinocho llega a casa de los enanitos del bosque…
El gato con botas se pone al servicio de Hansel y Gretel…
Cenicienta se hace amiga de la ratita presumida…

 Cuentos al revés.
A los niños y niñas les encanta transformar o desarmar y armar la historia, porque
estimula bastante su creatividad imaginativa. Intentaremos narrar alguno de los cuentos
conocidos (tradicionales, populares) con el argumento completamente cambiado en su
desarrollo a partir de las siguientes consignas:

Caperucita Roja es mala y el lobo bueno.


Blancanieves se encuentra en el bosque con siete gigantes que son unos feroces
bandidos.
Hansel y Gretel echan de casa a su padre y a su madrastra que son bellísimas
personas.
Los tres chanchitos son feroces y quieren comerse al débil zorro.

 Final de una historia.


También puede darnos bastante juego estimular la simple inventiva del niño. No nos
resultará nada difícil presentarle un cuento que él no conozca, con el objeto de que
pueda inventarse el final que mejor le parezca. El comentario posterior de los distintos
finales, favorecerá la intercomunicación en el aula; además, servirá a los niños y niñas a
tomar conciencia de su propia recreación literaria.

Finales del cuento “Los tres chanchitos”

1 2 3
Finalmente los tres Los tres chanchitos El lobo se puso a llorar por
chanchitos se mudaron a invitaron a vivir a su casa tanta maldad y se fue a su
1
una casa que estaba en la al lobo, con la condición cueva a vivir, le puso una
punta de un cerro y que se vuelva bueno, el puerta y se encerró con
vivieron muy alejados. lobo aceptó. candado para no hacer daño
Daniel 8 años. Rosa 8 años a los chanchitos.
Pilar 7 años

 Tiras de papel.
Este juego nos permite alcanzar un momento bastante divertido, y sobre todo estimula
la imaginación de los alumnos, en la línea del absurdo.
Para su desarrollo hemos de preparar unas tiras de papel que se reparten entre los
alumnos participantes. Se escoge un tema a desarrollar, y cada niño anota en su tira de
papel un verso, o una frase relacionada con el tema propuesto. A continuación
procedemos a su lectura -en el orden en que hayan sido recogidos- observando la
disparidad de su contenido, pero al mismo tiempo, atenderemos al hecho de que
nuestra imaginación puede darle una línea de continuidad a este desbarajuste.

 Poemas colectivos.
Un/a estudiante pone un verso en el primer reglón de la hoja. No importa el tema. Pasa
la hoja a su compañero, que escribirá debajo otro verso relacionado con el anterior. Éste
doblará la hoja de modo que sólo permita ver el último verso escrito, y se lo entrega al
siguiente compañero, que procederá de igual modo. Así sucesivamente, hasta que todos
hayan participado en esta composición colectiva, cuya lectura generará las más
inverosímiles situaciones.

 Inventar el texto.
Con una simple sucesión de dibujos, una tira de cómic o cualquier otra secuencia
plástica que se brinde al alumno; podemos componer bonitas e interesantes historietas.

Ellos sólo han de completar el dibujo con el texto que mejor les parezca. A continuación
pueden colorearlo, con lo que en realidad de un mismo soporte escénico (el cómic),
obtenemos historias muy distintas.

 Adivinar el personaje.
Nuevamente el cuento tradicional y popular nos van a permitir un bonito juego.
Señalamos a un/a alumno/a para que piense en un personaje protagonista de alguno de
los cuentos más conocidos. El grupo general del aula procede a interrogarle sobre las
características que definen a este misterioso personaje, con la única condición de que
las preguntas sólo pueden ser respondidas con un “sí” o un “no” ¿Quién será el primero
que descubra de quién se trata? A medida que avanza el juego, las pistas resultan más
claras.

 Crear tu portada. Aquí el texto va a ser respetado. Vamos a favorecer la creación


plástica, pero tomando como punto de partida la imagen mental del cuento que hayan
construido los alumnos y alumnas, con el objeto de que se plasme en una portada. Se
trata sencillamente de completar los cuentos que ellos mismos hayan podido seleccionar
y escribir, adornándolos con sugestivas portadas, mediante distintas técnicas: collage,
pintura, recordado, picado, siluetas, dibujo, etc. Lo importante es que las nuevas
imágenes reflejen el contenido del libro escogido, la idea del argumento, creándose así
un complemento perfecto para el título en cuestión.

Por otro lado, queremos también proponer otras estrategias que están orientadas al
desarrollo de la producción, pero que pueden vincularse a los procesos de la lectura
motivando y despertando así su interés. Entre estas tenemos:

2
 Cómic. Ésta será una técnica expresiva que nos va a dar mucho juego, dado que se
trata simplemente de que los alumnos y las alumnas (refleje) expresen en un papel las
imágenes que en su cerebro provoca la lectura o recreación imaginativa de un cuento.

Podemos tomar como referencia los ya tradicionales y conocidos cuentos, o bien pedir al
alumno que invente su propia historia. A partir de esa narración ya les resultará más
fácil el representar sus dibujos.

Es importante, mantener un orden en esta composición, para lo cual, una vez pensada
la historia, haremos que el alumno prepare su propio guión (de dibujo y texto,
haciéndose corresponder), determinando el espacio y el contenido de los textos, las
onomatopeyas a incluir, la configuración de las imágenes, así como todos los elementos
que han de complementar el dibujo (disposición de la página, calles entre viñetas,
tamaño y forma de éstas…).

 Crear pósters. Se trata de partir de una idea específica, un cuento conocido o un


personaje famoso, para componer un póster, que se vea complementado con un eslogan
apropiado. Puede configurarse igualmente una escena significativa del cuento o bien
aprovecharse alguna expresión específica para hacer referencia a la necesidad de leer de
nuestros alumnos. De este modo conseguiremos interrelacionar esta actividad del aula
con lo que puede ya ser una campaña mucho más amplia.

 Metamorfosis. Sobre todo con los más creciditos, la imaginación suele ser muy buena
alidada de la composición. Emulando a Kafka, podemos proponer a nuestros alumnos
que nos describan el modo en que se van, lentamente, transformando en:

una esponja,
una motocicleta,
una gaviota,
una silla…

“Mi pies van tomando un color canela, la piel y todo mi cuerpo va encogiendo levemente
los músculos, transformándolos en auténticos guiñapos que poco a poco, fruto de la
sequedad dejan orificios entre ellos. Resulta asfixiante esta sensación de sequedad,
tanto es así que la mínima gota de agua resulta gratificante…”.

“Siento como mis pies se van enredando hasta convertirse en rueda, las el cuero de
mis zapatos cubren las dos llantas que con una respiración profunda se inflan hasta
endurecer. Mi cuerpo se inclina hacia delante y por mi ombligo siento que pasa un
líquido que seguro debe ser la gasolina que necesita la motocicleta, mis brazos se
extienden hacia delante y mis manos adquieren la forma de un timón, mis dedos
parecen ser los cambio que necesito para avanzar y darme más velocidad…”

 Al pie de la letra. Son muchas las expresiones que forman parte de nuestro argot
cotidiano, que los alumnos utilizan con verdadera espontaneidad, pero muchas veces
carecen de sentido, o por lo menos, no hemos tomado conciencia de su contenido. Con
este juego pretendemos realizar una breve reflexión en torno a ellas. Procederemos del
modo siguiente: en primer lugar, seleccionaremos una lista de estas expresiones (tener
la cabeza a pájaros, andar de cabeza, echar un jarro de agua fría, estar como un niño
con zapatos nuevos…).

A partir de ellas, los alumnos pueden inventar un cuento, describiendo en él un mundo


en el que esas expresiones obtengan contenido y formen parte de una realidad
específica.

 Encadenados poéticos.

3
Entre todos elaboraremos un listado de palabras que rimen con una dada, y a partir de
ese listado, compondremos encadenados que se relacionen entre sí en función del
contenido de dichas palabras. Por ejemplo:

En el monte una palmera,


en la palmera un dátil,
en el dátil un hueso,
en el hueso una semilla,
y en la semilla, otra palmera.

No necesariamente ha de coincidir el final con el origen, pero sí nos van a permitir crear
recorridos variados y muy exóticos, en algún caso.

 ¿Cómo te lo imaginas?
Escogemos a un autor: Julio Verne, César Vallejo, Ciro Alegría, Andersen, G. Rodari, R.
Dahl… se fotocopian sus retratos y se pegan sobre cartulina, con el objeto de que los
alumnos dibujen en resto del cuerpo de nuestro escritor. Para ello han de imaginarse al
personaje en la época en la que vive, sus ideas, qué hace y su bibliografía…, según lo
que nos sugiera la expresión de su cara.

Esta actividad puede realizarse individualmente o por equipos, en cuyo caso, podemos
llegar a hacer el dibujo de un tamaño natural, con el que ambientar cualquier actividad
literaria en la escuela.

 Preguntas-Respuestas.
Se trata de una actividad a desarrollar en grupo:
Se establecen, previamente, una serie de preguntas con las que dar forma a una
historia, narrativa. Así, por ejemplo:

¿Quién era?
¿Dónde estaba?
¿Qué hacía?
¿Qué dijo?
¿Qué respondieron los demás?
¿Cómo terminaron todos?

Cada uno del grupo responde a una pregunta por escrito, sin que los demás conozcan su
respuesta. Cuando ya se han contestado todas, van leyéndose las respuestas a cada
pregunta y se obtendrá una historia inverosímil, que perfectamente puede darnos pie
para representar una tira cómica con ella.

Bibliografía:

 Quintanal Díaz, José. “Actividades Lectoras en la Escuela Infantil”. Madrid, 2000.


 Sánchez Lihón, Danilo. Lima 1984.
 Rodari, Gianni. Gramática de la Fantasía. Panamericana Editorial. Bógota, 2000.
 Tejo, Heriberto, Mi amigo el Glumpo. Lima 1998.

Intereses relacionados