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14 Cualidades que deben estar presente en un

cristiano
1. Un cristiano debe ser ordenado en todos los aspectos
de su vida.
La Biblia dice: «Así que, hermanos, procurad profetizar, y no impidáis el hablar
lenguas; pero hágase todo decentemente y con orden « 1ª Corintios 14:39 y 40.

El desorden en nuestro hogar, iglesia, y trabajo refleja nuestra manera de pensar y la


falta de organización de las ideas; de nada sirve hablar en lenguas si se hace
desorganizadamente.

2. Un cristiano no debe ser afanoso.


La Biblia dice: «Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones
delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias « Filipenses 4: 6.

El afán refleja o deja entrever inseguridad; falta de dominio propio.

3. Un cristiano debe ser pacífico.


La Biblia dice: «Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres.» Filipenses 4: 5 y
dice: «Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres
« Romanos 12: 18. Eso no quiere decir que todos nos van a tratar bien o que todos van a
estar en paz con nosotros, la palabra afirma lo contrario «Yo les he dado tu palabra; y el
mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo «Juan
17:14. Respecto al servicio militar, la Biblia dice refiriéndose a un soldado romano
convertido «También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué
haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con
vuestro salario» Lucas 3: 14.

4. Un cristiano debe tener palabra, ser firme en su


hablar.
La Biblia dice: «Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la
tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para
que no caigáis en condenación» Santiago 5: 12. Los juramentos reflejan una manera
vacilante de proceder y actuar, como si se dudara de lo que se afirma; y están basados
en cosas que no podemos garantizar; Jesús dijo: “Pero yo os digo” No juréis en ninguna
manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado
de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Ni por tu cabeza jurarás,
porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. Pero sea vuestro hablar: Sí, sí;
no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede» Mateo 5: 34- 37.
El hecho de jurar no va a hacer que un embustero no jure en vano, se trata de una regla
hueca; la garantía que ofrece el cristiano es su conducta.

5. Un cristiano es respetuoso de las autoridades.


La Biblia dice: «Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que
obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean
pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los
hombres» Tito 3:1-3.

Nótese que en el contexto histórico quienes gobernaban esa parte del mundo eran los
romanos, los cuales representaban una cultura pagana, ¿qué tanto?, – hasta tenían un
dios del vino llamado Baco, y así por el estilo. El respeto a las autoridades en la Biblia
es una concesión que uno da al gobernante aunque éste se porte mal; Adán perdió su
legado en manos de Satanás cuando pecó, y esa situación se mantiene hasta hoy; en el
pasaje de la tentación de Jesús, Cristo no le refutó a Satanás la pertenencia de los reinos
de la tierra, ver Mateo 4: 1- 11; Cristo interrogado ante Pilatos: “ Respondió Jesús: Mi
reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían
para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí « Juan 18: 36.

6. Un cristiano es cortés, o gentil, o amable.


La Biblia dice: «Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para
con todos, apto para enseñar, sufrido»  2ª Timoteo 2: 24.

     7. Un cristiano es recatado en su hablar. 


La Biblia dice: «No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres
« 1 Corintios 15: 33. En nuestro medio es muy común utilizar este tipo de
conversaciones para descrédito político del adversario.

     8. Un cristiano posee dominio propio.


La Biblia dice: “Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a
vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al
dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad, a la piedad, afecto fraternal; y al
afecto fraternal, amor.» 2 Pedro 1:5-7. La falta de control de nuestras emociones es
ocasión de caer; El Señor dijo: «Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre
vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.» Efesios 4: 26. Nótese que la Biblia dice : “Porque
la ira de Dios se revela desde el cielo contra la impiedad e injusticia de los hombres que
detienen con injusticia la verdad” Romanos 1:18. Pero no dice que Él ha pecado alguna
vez.

9. Un cristiano es paciente.
La Biblia dice: «y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. Pero ni un
cabello de vuestra cabeza perecerá. Con vuestra paciencia ganaréis vuestras
almas» Lucas 21: 17-19. Este pasaje refuerza el testimonio del cristiano como forma de
evangelizar.

10. Un cristiano es gozoso, alegre.


La Biblia dice: «Estad siempre gozosos» 1ª Tesalonicenses 5: 16. Es importante
recordar que este gozo no se refiere a lo que el mundo llama gozo, sino a un ánimo
constante que se siente en el corazón y que nos impulsa a vivir el evangelio, una cita
que refuerza esto es «El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán
ríos de agua viva» Juan 7:38. El gozo, el buen animo en un persona cristiana nunca debe
faltar.

11. Un cristiano es honesto.


La Biblia dice: «Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a
mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas» 1Timoteo 3:8. No tiene sentido
que alguien que posee la promesa de la vida eterna, y que dentro de mil años va a estar
haciendo alguna otra cosa, se moleste en ganar dinero que no le pertenece; el afán por el
dinero en el cristiano desdice de su Fe. Si es la voluntad de Dios tendremos riquezas y si
no, Él provee todo de igual manera.

12. Un cristiano no es un «tonto».


La Biblia dice: «He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues,
prudentes como serpientes, y sencillos como palomas. Y guardaos de los hombres,
porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán» Mateo 10: 16 y 17.
La concepción general de un «tonto» es que se trata de aquella persona que puede ser
engañada o burlada con facilidad; Dios tampoco es un «tonto», la Biblia dice: «No os
engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también
segará» Gálatas 6: 7.

Aunque tampoco se trata de «dárselas de vivo».

13. Un cristiano es humilde.


La Biblia dice: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y
humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas « Mateo 11: 29. Mucha
gente no capta el mensaje que siendo Dios el ser más sabio se encarnó y se hizo
carpintero. Esta humildad no debe ser interpretada como pobreza, sino como un espíritu
que vive para servir a los demás, que Dios lo puede utilizar de acuerdo a su voluntad.
Los cristianos debemos tener una concepción clara de nosotros, Pablo dijo: “Digo, pues,
por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto
concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la
medida de fe que Dios repartió a cada uno» Romanos 12: 3.
14. Un cristiano es una carta abierta para ser leída de
todos.
La Biblia dice: «Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas
y leídas por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por
nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra,
sino en tablas de carne del corazón» 2ª Corintios 3: 2 y 3. La Vida del cristiano es para
testimonio a los no creyentes y a los creyentes también.

Podemos concluir con estas citas:


«Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han
crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos
también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros,
envidiándonos unos a otros» Gálatas 5: 22-26.

La prueba de la presencia del Espíritu Santo en el cristiano, es su conducta.