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Este Seminario se trata de reflexionar acerca de que es una vida plena, una vida realizada.
Desde el Análisis Existencial se puede afirmar que una vida plena comienza cuando hay una aprobación de
mi parte, cuando vivo aprobando mi vida. No importa tanto que hago sino que en lo que hago, salga de mi
interior. Es decir, un sí que sea pleno y sobre todo un si sentido (emocionalmente), no solo mental
(racional).
En cambio la Logoterapia tiene como lema “a pesar de todo... decir si a la vida” (Frankl). Tiene como tarea
ayudar al hombre-paciente que sufre, a que encuentre un puente, un cambio hacia el sentido. Por eso
Frankl citaba a Nietszche quien afirmaba que “quien tiene un para que es capaz de soportar cualquier
como”. El sentido es algo así como un puente que me salva de caer a la nada.
El Análisis Existencial, en cambio, tiene como punto de partida otra cosa: movilizar la capacidad del hombre
para decidirse. Algunos pueden tener la gracia de recibir un sentido. Pero no todas las personas reciben esa
iluminación. Entonces ¿Cuál es el método? La búsqueda de sentido, el refuerzo de la voluntad, la toma de
posición y el AEP (Análisis Existencial Personal).
Se profundizará entonces la definición de vida plenamente vivida, de vivir aprobando, diciendo “si”…
al Ser
al Vivir
al mi mismo como persona (unicidad)
al Sentido, llegar a ser. (Devenir)
Este Si se plurifica en cuatro pasos. Toma como base la antropología de Frankl, el famoso esquema de las
tres dimensiones:
Dimensión somática: es el plano de lo factico que incluye todo lo dado, la herencia, la factilidad.
Dimensión psíquica: es el plano de la vivencia, que incluye los sentimientos.
Dimensión personal: es la llamada noetica
La existencia como autotrascendencia: constituye el plano del decidir. Incluye los valores franklianos
de vivencia, creación y de actitud.
Hasta acá todo divino, PERO: ser hombre es ser en el mundo, o sea que no podemos pensar al hombre sino
es en un permanente contacto con el mundo, con lo otro. Con lo otro estamos en un dialogo ineludible,
necesario. Ej. Desde el plano corporal: recibimos oxigeno constantemente, desde el plano psíquico, a través
del dialogo recibimos impresiones que movilizan sentimientos sobre cuya base reaccionamos. Debemos
entonces pensar las dimensiones anteriores pero ahora desde el mundo:
Dimensión somática: es la dimensión base, o sea el mundo en forma de medio ambiente (UMWELT).
Dimensión psíquica: el mundo aparece como “el mundo con lo otro”, el mundo vivenciado.
Dimensión personal: el mundo como “mundo propio” (MITWELT).
Dimensión de la trascendencia: el mundo aparece como “sentido” (EIGENWELT).
Si integramos ambos esquemas vemos que aparecen cuatro niveles (en el orden de las dimensiones):
sostén (D.Som.), otredad (D. Psi), valor (D.Per, ya que es entendido como ‘valor vivencial’ o ‘valor para mi’),
y sentido (D.Trasc). Cada uno constituye una guía para trabajar en el Análisis Existencial.
El análisis fenomenológico nos hace recorrer cada uno de estos niveles para trabajar así con un “metodo
inductivo”: en el planteo del análisis existencial no se habla de un valor absoluto ya que en cada nivel
estamos relacionandonos de un modo distinto y percibiendo distintas cosas, entonces va a ser la
integración de todos estos planos lo que nos va a llevar al valor absoluto.
Concebido así, el sentido es algo que ocurre, que acontece, según lo cual tengo la experiencia de un
llamado. Se me presenta como apoyo y sostén, como valor, como otredad y como sentido.
Vemos entonces que la persona es el núcleo y esta tensada hacia cuatro direcciones: Ser, Vivir, Unicidad y
Devenir. Esto constituye su intimidad. A su vez, cada uno de estos vértices se relaciona con el Mundo que
constituye la exterioridad. Para el Ser, la exterioridad es el Sostén, para el Vivir es el Valor, para la Unicidad
es la Otredad, y para el Devenir es el Sentido. De esta forma quedan delineadas las cuatro Motivaciones
Fundamentales (MF) de la existencia.
(Entonces como para hilar un poco antes de seguir, se los pongo en un cuadrito todo junto :P… Diría que
hay que darle mas bola a lo que está en negrita, jaja)
Dimensión Dimensión Dimension de la
Dimensión Psíquica
Somática Personal Autotrascendencia
Dimensión
Plano del decidir,
noética,
Plano de lo Plano de la incluye valores
incluye el valor
Características fáctico, incluye lo vivencia, incluye los franklianos de
que tienen
dado, la herencia sentimientos vivencia, creación y
para mí las
actitud
cosas
El mundo
Base. Medio El mundo con lo
El mundo aparece como mundo El mundo como
Ambiente. otro, el mundo
como… propio, sentido. EIGENWELT
UMWELT vivenciado
MITWELT
La vida plena supone
decirle Si a…
La persona está La Unicidad
El Sentido
tensada en 4 El Ser El Vivir (a mí mismo como
(Devenir)
direcciones, lo que persona)
constituye su
INTIMIDAD
El mundo como Valor (valor
EXTERIORICIDAD, Sostén vivencial, Otredad Sentido
aparece como… valor para mí)
Delinea la 2° “LA
3° “EL SER SÍ
motivación 1° “EL SER” RELACIÓN 4° “EL SENTIDO”
MISMO”
fundamental… CON LA VIDA”
LA 1º MOTIVACION: EL SER
Hay un hecho simplísimo al comienzo, es el hecho más básico que hay y es que yo soy, que yo existo en el
mundo, que estoy aquí. Podemos vivenciar este hecho de que “hay yo” (o sea, darnos cuenta de que hay
una masa/cosa que existe y que eso vendríamos a ser nosotros, jaja).
Mientras más profundamente reflexionamos sobre el hecho que cada uno es, más se hace incomprensible.
No lo puedo captar. Aun menos respuesta tengo de ¿Cómo estoy aquí? Es así como nos damos cuenta de
que no podemos comprender por qué estamos en el mundo. Estamos frente a un hecho incomprensible.
Eso nos supera, nos trasciende.
La existencia comienza con este hecho que “hay yo”. Este hecho me pone frente a la siguiente pregunta
existencial fundamentalmente:
Todos se preguntan: ¿Qué puedo hacer para ser? En cuanto que soy, al mismo tiempo estoy en peligro de
no ser. Como puedo no ser, la tarea existencial va a consistir en que tengo que hacerme cargo de ser,
mantenerme en el ser, mantenerme con vida.
Para poder ser yo debo llegar a un acuerdo con las condiciones del mundo, debo tenerlo en cuenta. El
mundo donde soy tiene sus propias leyes. No podemos ir en contra de ellas. Necesitamos pues de la
percepción y del conocimiento. Si es que yo quiero ser, debo aceptar, conocer, percibir las condiciones del
mundo (cognición).
Además de la cognición, es fundamental que tengamos también el sentimiento de que podemos ser:
¿Tengo el sentimiento que puedo ser en este mundo, en esta familia, que en estas relaciones, puedo ser?
¿Puedo ser con mi propio cuerpo, con la edad? ¿Puedo vivir con mis dudas? Por ejemplo: una madre soltera
embarazada tiene el sentimiento de que no puede ser, de que ese niño le destruye la vida.
¿Cómo reacciona el hombre ante la amenaza total de caer en el abismo? Existen cuatro reacciones básicas
de defensa, y en el nivel del Ser son:
1. Huida
2. Ataque-Actividad (lucha) obsesiva
3. Odio, agresión, ira
4. Reflejo de posición de muerto
Estas 4 reacciones son mecanismos de protección ante la angustia. La 2 es típica de la neurosis obsesiva (ej.
a las bacterias, como no puede huir lucha contra ellas). Cuando se desarrolla la 3, la agresión en su forma
especial es el odio y tiene solo una finalidad: la aniquilación del enemigo. El sentimiento toma forma de: es
el otro o soy yo.
Son afectos que normalmente aparecen en todo hombre. Necesitamos estos sentimientos como modos de
protección ante la amenaza, son sentimientos humanos. No son sentimientos nobles, pero tampoco son un
pecado (el pecado sería tener el odio y no reconocerlo, mentirme a mi mismo y no hacerme cargo de lo que
mi odio no reconocido produce). Ej. Cuando vea que a mi familia alguien le hace un mal, lo normal es que
yo odie. O en casos cotidianos, una mujer que odia que el marido le mee la tabla del baño, el sentimiento
que ella tiene es esto no lo soporto. (Este ejemplo no se lo olvidan mas jajajaja).
Este plano es el del trabajo de elaboración de las reacciones psicodinámicas. Para tener una existencia
plena es importante que se puedan elaborar estas reacciones ya que esto nos permite superarlas,
trascenderlas. Siguiendo con el ejemplo del odio: es necesario hacerse la pregunta, ¿de dónde viene ese
odio? ¿Por qué? El problema no es afuera, es adentro. Implica todo un trabajo de elaboración de este
sentimiento. En este plano tratamos de percibir la situación real, lo fáctico. Este paso de lo psicodinámico a
la percepción, responde a un principio fundamental en la psicoterapia: “cuando una persona no puede
percibir lo factico se produce un regreso a las reacciones psicodinámicas”.
No poder percibir siempre remite al plano reactivo donde la persona esta sobre exigida. Por eso el
terapeuta debe preguntarse: ¿la persona está en condiciones de ver la realidad? Es muy difícil trabajar
cuando el sentimiento que aparece es no soporto esto. Luego, es necesario preguntarle a la persona si por
al menos un momento puede soportar su dolor, si puede tomar conciencia de ese dolor que lo sobrepasa,
ya que de lo que se trata es de tomar conciencia del poder que hay en ese soportar (o sea, que la persona
se de cuenta de que puede soportar, aunque le duela o lo sobrepase).
Si esto ocurre, hay un paso fundamental porque el paciente pasa de la pasividad de ser víctima, a la
actividad de ser protagonista. Ya no es solo un sufriente sino actor. Se da un pequeño paso al aceptar lo
factico. Es el primer paso hacia la vida.
Todo puede ser si yo lo puedo aceptar, soportar. Esto significa que el paciente se autoreferencia en sí
mismo como sostén. Poder aceptar es fundamental para poder fundar la existencia.
A esta elaboración le corresponde un gesto corporal de dejar a ese poder ser: el gesto de abrir los brazos,
representando que no hay más lucha, ni resistencia, una actitud de permitir. Ya no son necesarias las
reacciones psicodinámicas porque hay paz, tranquilidad, serenidad. Es un si al Ser. Es un dejar fluir.
Es el amparo dentro de las relaciones al ser recibidos, ser aceptados por otro. Aparece en las relaciones
familiares. Esto tiene el valor de un cobijo para mi existencia.
Podemos avanzar hacia las profundidades de la existencia y preguntarnos ¿Cuánto tengo en mi mismo de
ser aceptado? ¿Tengo la experiencia que he sido aceptado por otras personas?
Es importante que este sentimiento encaje de alguna manera en la biografía ¿Frente a quien he tenido el
sentimiento de ser aceptado? Cuando soy capaz de responderme frente a quien y tengo el sentimiento de
ser aceptado, reconozco que junto a esa persona he podido ser. Por el contrario, frente a alguien que no
pude ser aceptado y me he sentido rechazado, el sentimiento que tengo es que el otro no me dejo ser.
Cuando no soy aceptado siento que no tengo amparo. Cuando esto ocurre siento que no puedo ser y, de
esa forma, se vuelve a las reacciones psicodinámicas.
2. Espacio- cuerpo:
Cuando hablamos de espacio nos referimos a espacio físico y psíquico. Un espacio donde me siento seguro
y desde el que digo “este es mi lugar”. Tiene que ver con la posibilidad de abrirnos al espacio vital y tomar
posesión de él. Esto incluye 3 aspectos:
Los espacios donde nos sentimos seguros y donde decimos “este es mi lugar” (el trabajo, la casa,
etc).
La relación con el cuerpo ¿puedo ser con mi cuerpo? ¿lo poseo totalmente? Hay una actitud muy
simple con la cual puedo comprobar si lleno o no el cuerpo y es la respiración. Cuando no puedo
respirar profundo entonces no estoy plenamente aquí. Mi cuerpo refleja mi ser en el mundo. La
respiración es la base para la existencia. Por eso se debe ver cómo respira el paciente y cómo
respiramos los terapeutas.
La biografía de la persona y la cultura. Incluso en la sociedad hemos creado espacios donde uno se
siente cobijado, amparado. (ej. Iglesia, servicios de salud, etc). El típico lugar de amparo es la casa
donde nosotros podemos vivir, la casa que podemos edificar. Para ser debemos crear la casa,
debemos crear el espacio para poder ser. Esto implica crear el espacio de las relaciones.
3. Sostén- confianza:
¿Qué es lo que nos da sostén en la vida? En primer lugar el cuerpo. Nosotros estamos viviendo y el cuerpo
nos está sosteniendo.
En todos los lugares y situaciones hay “regularidades”, es decir, cosas que se repiten como: la salida del sol,
las estaciones, etc. Experimentamos por ej. la fidelidad cdo nuestra pareja vuelve a casa al final del día.
Estas regularidades generan en nosotros un ritmo de sostén, eso que siempre se repite. Es el hecho que
algo me sostiene a pesar de mi angustia.
Aunque nos sintamos mal, el mundo nos puede sostener y nos puede seguir manteniendo en la existencia.
No porque nosotros nos sintamos mal y sintamos que hemos tocado fondo significa que el mundo también
lo hace. Existe en él un núcleo que no ha sido tocado. Esta es la experiencia de la inconmovilidad del mundo
(lease: la vida sigue hermano, el mundo sigue girando).
¿Soy capaz de abrirme a esta experiencia de sostén del mundo o voy a seguir entregándome a mi angustia,
a mi bronca? Esto es importante, es una decisión fundamental, ya que de la experiencia de sostén resulta la
confianza fundamental. Implica poder abandonarse a un sostén. Tal confianza no es solo un vínculo que se
logra a nivel de las relaciones humanas, sino que también incluye a la Naturaleza en general. Es la más
profunda estructura que puedo tocar, a la cual me puedo abrir.
La autoconfianza se logra en la medida en que puedo encontrar en mí estructuras firmes, que algo
se mantiene en mí. Cuando siento que puedo hacer cosas, de la autoconfianza surge la seguridad en
mí mismo.
La confianza es como un puente que permite mantenernos en el mar de la inseguridad. El puente
tiene dos puntas: una es el mundo y la otra el coraje. Este es el sentimiento de tener suficientes
fuerzas. Para poder soportar algo inseguro, para poder ser capaz de hacer frente a un peligro.
¿Cuánto coraje tengo? No puedo yo decidir si tengo o no coraje porque el coraje surge del fondo de
la vitalidad. Para esto es importante tener experiencia de percepción, percibir.
La confianza fundamental, psicológicamente, es el fondo del Ser, eso que queda cuando todos los otros
sostenes se rompen. Si se me declara cáncer, si mi pareja me abandona, si no puedo trabajar más, si tengo
el sentimiento que no puedo soportar esto ¿qué actitud que me queda aún? En la mayor parte de los
hombres aparece la fe. No es que se hable de la clave de Dios. Es una fe anterior a la religiosidad. (Sería
como cuando te dicen “no pierdas la fe, todo va a estar bien”. No se refiere a la fe en Dios, sino a una
especie de fé en la vida misma… O algo así).
Evidentemente ante la muerte, se puede generar un amor a la vida, cuando del fondo del Ser se nos puede
dar sostén cuando todo lo demás ha fracasado. Esto es en última instancia la aceptación de la muerte, de
que también el “no ser” puede ser sostén.
Las condiciones son las encargadas de movernos hacia la existencia, hacia las motivaciones fundamentales:
el Ser, la relación con la vida, el ser sí mismo y el Sentido. Cuando esto ocurre en la primera motivación,
luego se expande hacia todo lo demás.
Siempre estamos aspirando a tener una seguridad para abrirnos a otras cosas (no confundir condición
fundamental con motivación fundamental. Las condiciones deben convertirse en motivaciones
fundamentales, son una motivación para la existencia ya que siempre la estamos buscando, aun
incondicionalmente)
Para una vida plena no es suficiente estar en-el mundo sino que también cuenta la “calidad” y esta calidad
de la vida la captamos en los sentimientos, los afectos.
Nuestro existir no es como el de un objeto que simplemente esta, sino que nosotros vivimos y esto implica
estar en permanente recepción de lo que viene de afuera, es estar permanentemente incorporando. De tal
modo que ese ser ahí lo sentimos. Estamos afinados o acordados con el mundo (como un intrumento
musical) por medio de los sentimientos. La llamada Stimming es un bienestar que se prolonga, es el afecto
que se mantiene (a diferencia de otros afectos).
Estoy frente al hecho que como ser viviente estoy frente al mundo. Este hecho bruto me hace preguntar
¿me gusta vivir? Así, algo se pone en movimiento en nuestra existencia: vimos que en la 1era Motivación es
el sostén. En esta 2da Motivación se trata de cómo me siento con ese sostén ¿me gusta vivir así? ¿Me gusta
ser mujer/hombre? ¿Me gusta estar en la familia? La respuesta es radicalmente subjetiva, personal.
Si lo llevamos hacia nuestro cuerpo, el gesto es el de abrazar. ¿Cómo me siento cuando hago esta vivencia?
¿Qué hace en mí? ¿Qué siento? ¿Cómo actúa esto sobre mí? A veces no tenemos el coraje suficiente para
responder.
Aquí es importante que nos preguntemos si las cosas que hacemos las hacemos con agrado o no. Es
importante que nos lo preguntemos porque esto implica una toma de posición en lo afectivo, ya que
aquello que hacemos con gusto fortalece la relación con vida, el querer vivir. Esto constituye la condición
para la 2da Motivación, cuya pregunta fundamental es:
¿Son más las cosas que hago con gusto o más las que hago con disgusto? ¿Qué pesa más? Es importante
percibir y tomar conciencia de que hagamos cosas que nos gustan. Debemos prestar atención a eso que nos
da placer.
Son las reacciones que tenemos cuando estamos ante aquello que no nos gusta:
En todos estos casos siempre percibimos que lo que en realidad hemos perdido es Vida y se necesita algo
de coraje para aceptar este hecho. Cuando tenemos el coraje de sostener este sufrimiento y no nos
dejamos caer en activismo o agresión, surge el sentimiento que hay algo que no podemos hacer, entonces
lloramos. Así empieza a surgir como un torrente que empieza a moverse desde dentro de nosotros. Esto
que empieza a surgir tiene su expresión en las lágrimas, que son la expresión de la vida. Esta agua disuelve
la pérdida, ya que en el plano fenomenológico puro percibimos esto como un fluir en nuestro corazón,
tiene para nosotros un mensaje, a saber: que todavía hay vida en mí. A pesar de la perdida, estoy vivo.
El paso siguiente en el duelo es que me inclino a mí mismo y hablo conmigo mismo, con lo cual género y
desarrollo un sentimiento para mí mismo. El sentimiento es de la automisericordia, autocompasión. Algunas
personas no se permiten este autocompadecerse porque socialmente está muy mal visto, más bien busca la
compasión de los otros.
Es muy importante que tengamos el sentimiento de nuestro propio dolor. Sobre esta base es que puedo
volver a tener relaciones con los demás: este es el tercer nivel del duelo.
Cuando hay cercanía ocurre que es tocada nuestra vida, nuestro corazón y surge un movimiento interno.
Ese ser tocado es el núcleo de todos los afectos y sentimientos, es la fuente desde donde brota el
sentimiento. Un sentimiento es el hecho de ser tocado y aquello que es tocado es la Vida misma. Todo
sentimiento es el resultado de ser tocado.
La cercanía también puede producir miedo porque pueden haber asociados allí recuerdos de sufrimiento.
La cercanía implica una entrada en mi propia existencia.
Los sentimientos precisan del tiempo para surgir y movilizarse. Tomarse tiempo implica darse tiempo para
vivir y esto es lo que aparece como valioso.
¿Por qué el tiempo es tan importante? Tomar tiempo o dar tiempo implica que en ese tramo hay un espacio
que deliberadamente yo corto y lo reservo para mí, para mi vida. Doy eso tan precioso, me doy esa hora. He
vivido una hora de mi vida, la he consagrado allí, implica responsabilidad.
3. Relación- sentimiento:
Es la relación misma. En la relación siempre hay un sentimiento contenido allí. El sentimiento es la base de
la relación. Una relación sin afecto no es posible, no hay relación. Una relación es la suma de cercanía,
dedicación, tocarse y sentimiento. La relación se establece automáticamente cada vez que estamos en
contacto con otro. Porque todo eso con lo que contactamos produce en nosotros un movimiento. Todo
esto lo vivenciamos y por eso surge en nosotros un sentimiento.
Automáticamente con todo el mundo circundante, se produce una relación. El mundo hace algo con
nosotros, crea sentimientos. La preg ¿qué hacemos con todo eso? Ahí nos damos cuenta cuales son los
valores y esto tiene que ver con Vivir. Aquí estamos definidiendo el valor: es lo que toca mi vida.
El punto más profundo de la 2MF es el valor fundamental (en la 1MF era el fondo del ser). Este está en
relación reciproca con el valor de la Vida, es la relación más profunda que tengo con la vida. Esto se da en
la medida en la que me pregunto: ¿tengo realmente gusto por vivir? ¿me gusta vivir? Es una pregunta
eminentemente fenomenológica porque se refiere al sentimiento más profundo que hay en mí, no es una
pregunta intelectual.
Una segunda preg más profunda: ¿Qué sentimiento tengo al fin? ¿Es la vida en el fondo algo bueno o no?
¿Es en fondo bueno que yo exista o no? Esta preg genera una profunda relación con la vida y nos permite
tomar posición frente a los valores de actitud que planteara Frankl. La relación profunda con la vida es la
base, el fondo de todos los valores.
Vivenciamos algo como valioso en la medida en que alimenta nuestro gusto por vivir. Este esquema nos
permite pensar en ña conducta por ej. de un suicida: ha trasmutado los valores, él cuida el frasco de
pastillas con el que va a suicidarse como si fuera un tesoro.
Estamos en el hecho que somos individuos, personas. Descubro que yo mismo me podría llamar a mí
mismo yo. Luego, la pregunta fundamental es:
YO SOY YO - ¿PERO ME PERMITO SER COMO SOY? ¿ME ES PERMITIDO SER COMO SOY?
Es el plano de la Ética. ¿Me permito ser como soy o debo acomodarme a aquello que quieren que yo sea?
Esto implica tomar en serio la propia individualidad, la no intercambiabilidad de la existencia, el carácter
intransferible de la existencia. La preg es ¿Cómo puedo organizar mi individualidad?
Cuando nuestro medio ambiente nos dificulta ser nosotros mismos, aparecen:
a) Reacciones psicodinámicas:
1. Tomar distancia: Cuando no nos toman en serio o somos heridos. Sentimos que tenemos que
proteger nuestra intimidad, la reacción básica fundamental es apartarnos. (2da Mot. la reacción era
envolverme dentro de mí, pero ahora es me voy).
2. Sobreactuado/dar la razón: (análoga al activismo 2da Mot.) Aquí en realidad no me importa nada lo
que está sucediendo. Me rio y doy a entender que no me importa nada. No muestro lo que me está
pasando para que el otro no tenga poder sobre mí.
3. Fastidio, ira: Es poner una barrera que confronta sin exteriorizarse. Es sacarme de encima al otro y
tratar de castigarlo. Distinta a la rabia de la 2MF xq ya no quiero samarrear al otro, ahora quiero
castigarlo por su injusticia. En el caso del fastidio con uno mismo por no haber tomado una
precaución o prevención, es como si hubiera perdido mi puesto. Me autoreprocho, autocastigo. Ej.
Cuando trabajo en Word y no preví guardar lo que estoy haciendo y se me corta la luz y pierdo el
trabajo.
4. Disociación (Splitting): Esta puede ser física o psíquica. Es la disociación entre la cognición y el
sentimiento. Hay una división más profunda que cala a nivel de la persona. Ej. Cuando alguien
cuenta una situación traumatica pero sin participación emotiva (ya que la ha disociado de la
vivencia). A mayor preso de la represión, mayor división de la conciencia: una división profunda es la
del trastorno de personalidad fronterizo, en la cual la acumulación de vivencias psicotraumáticas es
tal que la división cala a nivel de la persona.
En la 1MF vimos que era percibir el hecho y esto tiene el valor de una conexión con el mundo tal como es.
En la 2MF la elaboración era sentir, levantar la pesada carga y ponérsela delante de uno, esto implica
cercanía, aceptación. En la 3MF se trata del levantamiento, poner de pie a la persona, para lo cual debo
captar mi propio juicio, mi propia opinión. Considero la relación desde una cierta distancia: el otra ha sido
separado de mí, lo veo en su relación conmigo, pero desde la distancia.
Max Scheler dice que el perdón siempre es con respecto al otro y el arrepentimiento es cuando la culpa la
tengo yo.
Perdon: cuando capto que el otro sufre por lo que él ha hecho y concede que ha cometido una falta,
puedo entonces tomar la decisión de perdonarlo y liberarlo de su culpa. No es exigirle más o menos
actos de compensación o reparación. Al final del proceso está la libertad de la otra persona.
Arrepentimiento: es el mismo proceso pero respecto de uno mismo. Comienza con el enjuiciamiento
para comprenderme, luego el sentimiento de dolor, de dejar ser al sentimiento. Sigue el tomar
distancia con uno mismo, con respeto a mi falta, y el resultado de este proceso es decidir si me
arrepiento o no. Es en definitiva el descubrimiento de la identidad conmigo mismo (autenticidad).
Todo este trabajo del perdón y arrepentimiento desemboca en el Encuentro (Be-gegnnug en alemán
significa ‘la contra’). Para que haya un real encuentro tengo que tener la percepción de esa contra. Yo tengo
frente a mí un Tú, esto implica cara a cara. Implica valorar, enjuiciar y decidir. En el encuentro estoy dirigido
hacia lo que otro piensa, opina y también hacia lo que para mí es importante. Ambos, Yo y Tú, somos
esenciales. Si no ocurre esto, no hay encuentro, hay oportunismo.
En el Be-gegnung lo que encuentro es la Otredad. Sabemos que este encuentro sucede cuando ocurre una
sorpresa, cuando no preví, cuando el otro me dice algo que yo no conocía. De eso nuevo y sorprendente yo
resulto enriquecido. Luego yo choco, encuentro en el otro aquello que tiene de resistencia, porque el otro
no soy yo.
Esa resistencia/contra es lo primero que experimento cuando choco con el mundo real. Es la confrontación
con la brutalidad, con la falta de respeto. El mundo ejerce sobre nosotros una fuerza. Hay dos caminos
posibles: encuentro posibilidades para estar en el mundo o perezco.
Cuando miramos a los ojos en el encuentro nos da miedo, angustia. La angustia está en el existir. La única
actitud de protección para que yo no sea muerto por el otro, es que yo encuentre esa fuerza en la
esperanza de que el otro, con la apertura mía hacia él también se sienta enriquecido
1. Consideración:
Implica no solo que me acerco a otro, me tiro hacia atrás y lo miro. La posición corporal es la del abrazo en
el encuentro donde seguidamente se produce un poquito de distancia para mirase las caras. A partir de allí
lo que descubro en el otro es lo propio de él, lo más genuino de esa persona. Hago la pregunta ¿quién eres
tu?, la cual es en el fondo una preg x el valor propio del otro, que implica la consideración eminentemente
personal del otro.
Muchas veces no miramos realmente al otro pero cuando nos animamos a hacerlo es una toma de relación.
Tomar al otro en serio en su esencia. Cuando podemos hacer esto estamos creando una base para el
encuentro. Si es reciproco nosotros mismos maduramos, nos enriquecemos por ese encuentro y así
podemos preguntarnos ¿cuántas veces en mi vida soy visto así por los demás?
Es importante que me tome en serio a mí mismo: mis intereses, todo lo que me pertenece, porque eso soy
yo debo dejarlo ser, dejarlo existir. No debo desvalorizarme.
2. Apreciación valorativa:
En este plano se produce la valoración del otro y la valoración de mi mismo. ¿Para que debo apreciarme a
mi mismo? Esta es una pregunta fundamental porque con ella fundamos el valor del si-mismo. Llegados a
este punto las respuestas son mas personales porque en esta 3ra motivación se llega al Encuentro
interpersonal.
3. Justificación:
¿Quién me da a mi el derecho de ser como soy y que me comporte como me comporto? Esta es la pregunta
de la instancia moral, que implica dos instancias:
Puede ocurrir un conflicto entre estas dos instancias. Según nuestra comprensión en el Analisis Existencial
hay una jerarquía de las instancias: desde Frankl ya se habla del valor de la conciencia personal como
instancia fundamental del hombre.
Para poder tener el encuentro interpersonal es importante la toma de relación con mi conciencia, esta
consiste en la autoridad natural. Luego la conciencia me fortalece, es la columna vertebral que me pone de
pie, en la medida en que puedo estar apoyado en mi mismo. Se produce una duplicación del Yo cuando me
identifico conmigo mismo. Asi la persona obtiene una solidez copada.
Esto nos está lleva a la raíz mas profunda que es el valor de mi mismo, el autovalor. Este es la actitud con
respecto a mí mismo en cuanto que tomo, como quien recibe lo que de mi viene, aquello que mi comienza
a hablar, lo más genuino y además, me enfrento a eso que nace de mi, lo aprecio y lo valoro. En la
conciencia ocurre que hablo conmigo mismo. Es el respeto por la magnitud de uno: “el hombre es más de lo
que sabe de sí mismo” (Jaspers).
. Hay un prinicipio para todas las MF y es que comienzan desde afuera. Ej. En la 3MF desde que nacemos
hay alguien que nos mira y en esa mirada nos pregunta ¿quién eres tú? Esta mirada nos acompaña durante
todo nuestro crecimiento. Esto que recibimos, lo asumimos nosotros en nosotros mismos.
. Aunque en todas las motivaciones siempre se cumpla la misma secuencia, lo que decide esa historia es la
toma de posición:
En la 1ra Mot. no basta con ser aceptado sino que es fundamental que yo me decida a asumir esto.
La toma de posición no implica pasividad.
En la 2da Mot. no es suficiente el ser querido por otro, sino que es preciso el paso que yo de con
respecto a mi vida, que yo afirme mi vida.
En la 3ra Mot. no es suficiente que los otros me encuentren y me aprecien en mis valores porque si
no hay mas que esto, me haría una persona dependiente de los demás. Lo que es importante es que
yo mismo dé ese paso con respecto a mi mismo, prestando reconocimiento al valor que soy.
LA 4ta MOTIVACIÓN: EL SENTIDO
Cuando experimentamos que hemos cumplido los pasos de las otras MF, nos encontramos frente a la
pregunta:
Toda esta teoría de las motivaciones fundamentales se puede visualizar en una imagen. El existir a nivel
arquetípico tiene que ver con el construir, con edificar:
1MF: se trata de edificar un espacio con paredes que son la protección, con un piso que es el sostén;
es la condición fáctica para poder habitar.
2MF: edificar las cañerías para las distintas instalaciones de la casa, como electricidad y gas, que
harán habitable y confortable la casa.
3MF: implica arreglar la casa según el estilo personal, en forma tal que podamos decir esta es mi
casa.
4MF: se trata del ¿para quién es esta casa?. Si esto no se cumpliera sería como tener una casa en la
que no recibimos a nadie, ni siquiera a nosotros mismos.
¿Qué puede cambiar en el mundo por mí? El mundo me llama. Soy llamado por una necesidad práctica,
concreta y adecuada en el contexto donde esa acción implique un cambio. Una carencia, un espacio vacío
que el contexto me llama a que yo lo llene. Entonces debo hacerlo. Es un llamado imperativo, que siempre
va a tener incluidos el poder, gustar y permitir para que sea Sentido.
Eso es vivir existencialmente, sentirse preguntado, vivir interrogado y dar respuesta, marcar presencia y
ponerme en un horizonte más grande (el mundo). Relacionarme con otro (ser trascendente), con el devenir,
con lo que me espera. Cuando experimento el valor de lo hecho, una realidad buena, justa, hecha por mí,
cuando surge algo bueno de lo que yo he hecho, siento esencial y existencialmente mi vida.
1. Modo provisorio, pesimismo: vivir la vida superficialmente, no comprometerse con nada ni con
nadie.
2. Fanatismo/idealización: se puede anteponer un activismo, una idea o una tarea por la que nos
obsesionamos a fin de no darle espacio a la duda, pues ésta puede hacer visible nuestra
carencia. Cuando predomina el fanatismo se vive frenéticamente, no libremente. En la
idealización se llena con alguna idea o persona que brille tanto que reemplace la falta.
3. Cinismo/sarcasmo: En el vandalismo se trata de agredir al otro para hacerle saber sobre mi falta
de sentido, causando destrozos, daños, destruyendo estructuras. El cinismo y el sarcasmo son
expresiones de esto.
4. Desesperación/nihilismo: Cuando no se tienen más fuerzas para luchar contra el sinsentido
aparece la desesperación, y la victimización. Tras esto aparece también la apatía y el nihilismo.
Para poder superar la falta de sentido es preciso a nivel existencial en primer lugar conocer la situación en
la que nos encontramos para poder realizar lo que ésta exige de nosotros, llegar a un acuerdo con la
situación y poder referirse a un contexto más amplio.
Para poder llegar a una acción con sentido, necesito de una actitud de apertura a la pregunta que me
realiza la situación, pues en definitiva no soy yo quien tiene interrogantes de la vida, sino que es la vida la
que me interroga. Yo soy llamado a responder por mis actos y hechos. A esto le llamamos “giro existencial”,
pues en lugar de preguntar a los otros o al destino, yo soy interrogado, la situación es la que me pregunta
“¿Qué vas a hacer con esto que te toca?” El sentido existencial será, por lo tanto, aquella respuesta que yo
dé y que será la más valiosa para cada situación.
Podemos distinguir tres vías para encontrar el sentido, propuestas por Viktor Frankl:
A través de los Valores Vivenciales: mi vida se enriquece de sentido si me dirijo y contacto con
aquello que es valioso para mí, aquello que me es placentero, por ejemplo un encuentro, disfrutar
una comida, sexualidad, leer un libro, etc.
A través de Valores Creativos: hacer algo bueno como por ejemplo escribir una carta, atender
pacientes, preparar una comida.
A través de Valores Actitudinales: tomar un pequeño espacio de libertad interna y cambiar mi
actitud. (Por ejemplo: ¿cómo y para quién soporto el sufrimiento?)
1. Campo de Actividad-Acción:
Donde me siento necesitado, requerido, exigido, donde me puedo entregar, hacerme productivo. Un
campo de acción donde siento que puedo contribuir con algo positivo al mundo. Cuando veo ese campo en
un contexto mayor, se convierte en un deber.
Es un horizonte en el cual hago algo, soy activo y esto me da orientación. Es una estructura mayor, como
por ejemplo: la familia, la empresa, la religión, un ideal, etc. Ej. Si yo trabajo en el área de la salud, no solo
me voy interesar por los pacientes que atiendo o por la rama de especialización que yo haya elegido, sino
también por cuestiones mas amplias como la desnutrición en tanto problemática social global.
3. Valor en el futuro:
Mi acción debe focalizarse, dirigirse hacia un valor. Mi entrega debe ser una contribución a un devenir, a un
llegar a ser. Lo que hay lo mejoro, contribuyo a que la semilla dé frutos.
En definitiva el Sentido de la Vida es el valor central para el cual uno quiere vivir