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SOBRE LOS “RESTOS SINTOMÁTICOS”

ABOUT “SYMPTHOMATIC REMAINS”

Resumen:
El modo en que los “restos sintomáticos” formulados por Freud en “Análisis
terminable e interminable”, permiten abordar las dos perspectivas del concepto de
fijación.
La fijación como transcripción, y el sueño como algo análogo a la escritura
china en palabras de Freud, permiten abrir una interrogación sobre el concepto de Uno
su relación con la ex – sistencia y lo real a partir del Seminario “…Ou pire”.
Esta investigación arroja nueva luz sobre la articulación restos sintomáticos –
fijación, y da cuenta del porqué es un nombre de lo imposible como saldo de un final
de análisis.

Palabras Claves:
Fijación Ex - sistencia – Hay del Uno

Abstract:
The way in which sympthomatics remains stated by Freud in  "Análisis terminable e
interminable" permits to stablish to perspectives related to the concept of fixation. The
fixation as transcription, and the dream as analogous ti chinese writting in Freud?
words, permit to open an interrogation about the concept of the One, its connection
with the ex-sisence and the real since Semminar "...ou pire".

Palabras Claves:
Fixation, ex-sistence; There is One

Los restos sintomáticos nombran en “Análisis terminable e interminable”, la


dimensión de lo imposible.
No dan cuenta de una insuficiencia del análisis, como los denominados saldos
lamentables, sino que son acordes con la represión primaria.
Estos “restos sintomáticos”, refieren a fijaciones tempranas, y a los
denominados instantes traumáticos.

1
Además de los grandes textos freudianos “La represión”, “Lo inconsciente”, y
las elaboraciones sobre el texto de Schreber, donde se aborda de un modo preciso la
relación entre la represión primaria y la fijación; otros textos como la Conferencia 18,
dan cuenta del fundamento traumático de una fijación en la que se sostiene el
inconsciente como tal.
Mas aún: la expresión “traumática”, no tiene otro sentido que ese, el
económico, por lo tanto los restos sintomáticos son ineliminables porque refieren al
fundamento mismo del inconsciente y por eso es congruente con la imposibilidad de
“rectificar” la represión primaria.
Tomemos como un lugar privilegiado a los sueños para abordar inicialmente
esta cuestión. El sueño por ejemplo, no tiene ninguna meta útil, sino que su
producción está al servicio de obtener una “ganancia inmediata de placer”.
Freud utiliza expresamente el término alemán spielerei, que quiere decir juego
placentero, no útil, e incluso masturbatorio, refiriéndose al ciframiento inconsciente.

Ni siquiera tiene la función de querer comunicar nada a nadie. Más bien se


trata de algo análogo a la escritura china como nos lo ilustra Freud en su Conferencia
15:
“Esa lengua (china) consiste, por así decir, sólo en la materia prima, y en ello
se asemeja a la manera en que nuestro lenguaje conceptual es reducido por el trabajo
del sueño a su materia prima, a saber ' omitiendo expresar sus relaciones. En el chino,
en todos los casos de imprecisión, la decisión se deja a cargo de la comprensión del
oyente, que para ello se guía por el contexto”. Y para que quede aún más claro, Freud
expresa: “El sueño no quiere decir nada a nadie; no es un vehículo de la
comunicación; al contrario, se empeña en permanecer incomprendido”1.
Efectivamente se trata de la diferencia entre lo escrito y lo dicho. De lo que está
destinado a ser escuchado, y lo que lo está para ser leído. La diferencia entre el
inconsciente transferencial, como elucubración de saber estructurado como un
lenguaje, y el inconsciente real. Diferencia entre la cadena S1-S2 y los S1 separados
del resto, no haciendo cadena.
Para Lacan en su Seminario 18 “De un discurso que no fuera del semblante”,
no hay topología sin escritura. La referencia que toma son los Analíticos de Aristóteles
que dan cuenta de hacer agujeros en lo escrito. “Todos los animales son mortales,

1
Freud, S.: Conferencia 15: Incertezas y críticas. Pág. 212. En Conferencias de
Introducción al Psicoanálisis. Parte II. El sueño. A. E. Tomo XV. Buenos Aires 1988.

2
quita animales, quitan mortales, y ponen en su lugar el colmo de lo escrito, es decir,
una simple letra2”.
Es Freud mismo que nos autoriza a tomar esta dimensión de fijación como
letra.
A veces utiliza como sinónimos “fi-xienung (fijación) y “nieders-chrit”
(transcripción), como lo aclara en la nota 4 del capítulo 4 de “Esquema del
psicoanálisis”
Probablemente sea en “Moisés y la religión monoteísta” y en la “Carta 52”,
donde hallamos mayor claridad sobre esta “fijación – transcripción”.
“Nuestro interés persigue los destinos de Moisés y sus doctrinas, a que en
apariencia había puesto fin la sublevación de los judíos. Por el informe del Yahvista,
redactado hacía el año 1000 a. C., pero que sin duda se basó en fijaciones
(transcripciones) anteriores, hemos discernido que con la reunión y la fundación
religiosa de Qadesh se estableció una solución de compromiso en que todavía se
pueden discernir bien las dos partes”3.
En la Carta 52, los signos de percepción, como una primera transcripción de
las percepciones e “in susceptible de consciencia4” son el soporte de las segundas
transcripciones que ya nombran al inconsciente.
Estas transcripciones son nombradas “niedrschriff” y guarda relación con “fi
xienung”.
Según la nota 7, en la página 159 del texto “Un caso de curación por hipnosis”,
algo fijado es algo establecido o consolidado de manera permanente. Fijación va a
referir a lo que se establece entre un objeto y la pulsión, y por otro lado da cuenta de la
fijación de una pulsión a un cierto punto de su desarrollo.
Hemos dicho, que la referencia fundamental de esta cuestión es la represión
primaria.
La segunda transcripción, como dijimos, ya nombra al inconsciente, es una
elaboración primera. Esta segunda, es la sede del inconsciente, tal como se presenta
vía la asociación libre en el curso de un análisis. Es una respuesta. Es sentido. La
primera transcripción es letra.

2
Lacan, J.: Seminario 18: De un discurso que no fuera del semblante. Pág. 75.
3
Freud. S. Moisés y la religión monoteísta (1937-1939) Pág. 59 A. E. Amorrortu. Tomo
XXIII Buenos Aires 1988.
4
Freud, S.: Carta 52. Fragmentos de correspondencia con Fliess (1896) Pág. 275. A.
E. Amorrortu. Tomo I Buenos Aires 1988.

3
Lacan, en “El Seminario 20”, se va a preguntar si “El Eros es tensión hacia el
5
Uno ”
Pero el Uno sólo depende del significante y fundamentalmente “…la hiancia
que hay entre este Uno y algo que depende del ser, y tras el ser, del goce6” .
Es un Uno, totalmente disyunto del Uno de la fusión. Justamente la lógica
planteada es que en tanto hay del Uno, no hay relación sexual.
Tal como claramente está planteado en el Enéadas, de Plotino, el estar unidos
del cuerpo y el alma nombran un estadio de unión con lo Uno, más precisamente lo
que se formula como la dirección contrapuesta, la desunión progresiva y la “unión
ascendente con lo Uno7” .
Pero Lacan no toma esta perspectiva, y entre otras, su referencia fundamental
es el “Parménides” de Platón, al cual se va a dedicar en el Seminario 19 “.. Ou Pire”.
El Uno, que fundamenta, no tiene nada que ver con el Eros.
En la Clase 7 del Seminario19, va a formular claramente que el Uno es lo real,
y que es este paso el que da Parménides.
Este Uno, en tanto se distingue del ser, da cuenta del surgimiento de la
cuestión de la ex - sistencia. Es más aún, para Lacan la existencia siempre plantea la
dimensión del Uno.
Es una existencia, en tanto “fuera de” como “ex – sistente” la emergencia del
término existir es verificada en el Libro IV de la Física de Aristóteles.
Y en lo que aquí abordamos se trata de un ex – siste en tanto no siendo.
La problemática del ser y la existencia, adelanto, es fundamental para nuestro
desarrollo.

La henología es un paradigma metafísico que no se basa en el ser, sino en el


Uno.
Se ordena bajo una pregunta “¿Cómo, bajo la muchedumbre de las cosas, se
puede encontrar alguna unidad?8”
La idea de Uno y la de ser no son idénticas.
Para Plotino todo lo que puede decirse es un predicado, y depende de la idea
no de Uno, sino de ser.

5
Lacan, J.: Seminario 20: “Aún”. Pág. 13. Ed. Paidós. España 1981.
6
Lacan, J.: Seminario 20: “Aún”. Pág. 13 Ed. Paidós. España 1981.
7
Plotino: Enéadas. Pág. 11. Ed. Losada. Buenos Aires 2005.
8
David Torrijos Castillejo. Pág. 1 Inédito – “La unidad y la multiplicidad en el
pensamiento de Plotino”.

4
Una cosa existe sólo y en tanto posee unidad.
Sobre el Uno no se puede predicar, sino que una vez que el Uno confiere a
algo su unidad, entonces puede ser.
El Uno es causa de todo, porque, además, no puede ser nada determinado,
excepto Uno.. Por lo tanto es nada y es todo.
Si ubicamos como primer principio al Uno, no se puede admitir en su lugar al
ser, porque de este modo se “…vería mezclado con la multiplicidad de las
perfecciones particulares en que se acaba resolviendo el ser9”
No puede sumarse el Uno con ninguna otra unidad, porque se sitúa en un
plano diverso.
La gran pregunta, y quizás la más importante para nosotros es la siguiente:
¿Cómo es posible que del Uno pueda surgir la multiplicidad?
Se admite una actividad original en el Uno, y “además” como principio supremo
tiene la aptitud de derivar hacia fuera el ser de las cosas, en virtud de conferir unidad a
cada ente. (Pág. 3).
No se trata de una “emanación” según los especialistas en Plotino, sino en algo
llamado “procesión” que proviene del sustantivo “prohodos” (avance).
¿Y por qué razón? Por desborde de una sobreabundancia del Uno mismo. Los
filósofos dan una explicación que nosotros llamaríamos “la cuestión económica del
instante traumático”.

En a Clase 8 de “Ou Pire”, Lacan va a abordar la cuestión del Uno y el “Aleph


cero” y su relación con el agujero, “que pueda haber el Uno en la figura de una bolsa
que es una bolsa agujereada10”
No nos detendremos aquí, sino para abordar el punto de que el Uno implica
una total recusación del ser y de todo sentido.
La existencia de este Uno es matemática y por esa vía su fundamento es real.
En el Parménides el Uno no es múltiple, ni límite, ni extensión, ni figura, no es
idéntico ni diferente, ni semejante ni desemejante.
La cuestión que se destaca en el desarrollo, en relación a nuestro interés es si
el “Uno es” o si el “Uno no es” donde se plantea el contrapunto sobre esto es
precisamente en el punto “El Uno, ser y lo Otro: la generalización del número”.

9
David Torrijos Castillejo. Pág. 4 Inédito – “La unidad y la multiplicidad en el
pensamiento de Plotino”.
10
Lacan, J.: Seminario 19: “... Ou Pire” Clase 8. Pág. 89. Inédito

5
En la cuarta hipótesis, llamada “Si el Uno es, ¿qué serán los Otros?”,
Parménides concluye “Los que son diferentes del Uno, serán entonces múltiples.
Porque si los Otros que el Uno no fuesen ni uno ni más de uno, no serían nada11”
Pero aquí quiero destacar y transcribir algo que no lo he hallado referido en “El
Seminario 19”, pero que según mi perspectiva se encuentra en el núcleo de lo que
intento desplegar.
Se trata de la cuestión del instante.
Los responsables del establecimiento del texto griego, en la página 144, ubican
una nota a pie de página, donde diferencian el “instante” del “ahora”. El instante es
intemporal, pero es el “punto de partida de acontecer temporal12” (Pág. 144).
El instante está fuera del tiempo pero articula el movimiento y el reposo.
“Esa extraña naturaleza del instante, situada en el intermedio entre el
movimiento y el reposo, y que no está en tiempo alguno, es aquello hacia lo cual y
desde lo cual cambia al reposo lo que está en movimiento, y al movimiento lo que está
en reposo.
El Uno entonces, ya que está en movimiento y en reposo, cambia hacia uno y
otro estado; sólo así puede estar en ambos. Pero cuando cambia, cambia en el
instante; y en el momento en que cambia no está en ningún tiempo, ni en movimiento
ni en reposo”13 (Pág. 144). (subrayado mío).

J. A. Miller, en el Curso “Sutilezas analíticas”, precisamente en el capítulo 8, va


a abordar siguiendo las huellas freudianas que ya hemos situado, el estatuto del
inconsciente real, en su puro valor irruptivo y a partir de aquí, en capítulos posteriores
va a dar cuenta de cómo el lenguaje no está hecho ni para el sentido y la verdad, sino
para el goce.
En esta perspectiva va a dar cuenta de cómo la llamada verdad mentirosa es
un modo de arreglárselas con el sinthome.
Aquí ya vemos prefigurarse algo que nos interesa especialmente y es la
relación que Miller realiza entre el sinthome y el ello. Por lo tanto inconsciente y ello.
Ya que el primero es el nombre que Freud le dio a la “verdad mentirosa”.

Afirma George Steiner:

11
Platón: Parménides. Pág. 148. Ed. Alianza. 2005.
12
Platón: Parménides. Pág. 144. Ed. Alianza. 2005.
13
Platón: Parménides. Pág. 144. Ed. Alianza. 2005.

6
“La capacidad de mentir, de concebir y representar ficciones es inherente a
nuestra capacidad humana. Las artes, la conducta social, el lenguaje mismo serían
imposibles sin ella. Como en la astuta alegoría de Jonatahan Swift, la completa
veracidad, la completa transparencia del pensamiento pertenece al reino animal.
Hombres y mujeres persisten en virtud de un disfraz recurrente. Pero la máscara se
lleva debajo de la piel”14

Por ello el sinthome, no es del orden de levantarse como la represión, ni del


atravesarse como el fantasma, sino de lo que llama: una “reconfiguración”.
¿Cuál es la relación de esto con lo abordado anteriormente?
Sabemos que si el Otro no existe, si no hay relación sexual; hay del Uno, el
Uno ex -siste.
A diferencia del Uno, el Otro en tanto que no existe: “Es”. Miller en el curso
“Obra de Lacan” va a referirse de este modo a lo que llama “nuestra ontología”
Tal como lo hemos ubicado en el Seminario 19 de Lacan, y con la lectura del
Parménides, el Uno existe y es real. La ex – sistencia misma se define como real, a
diferencia del ser que es un semblante. O podríamos llamarlo el Uno del Eros. Con
todo lo equívoco que es este Eros a diferencia de lo unívoco de la existencia, tal como
lo plantea Miller en la clase VII del curso inédito nombrado.
Hay del Uno – existencia – significante real. Esta es la articulación.
Es en este punto que se diferencia la henología referida a la ex sistencia, de la
ontología en relación al ser.
”Y si Lacan se lanzó a los nudos, fue para intentar, fuera de la articulación
lingüística saussureana, dar una sustancia a ese vacío. Si embargo, esta tentativa,
que prosiguió, no proveyó, hablando con propiedad, al pensamiento del régimen de
goce como tal”15.
Y aquí, una cuestión crucial, tanto la categoría de “sujeto” como la de “parletre”,
implican una suposición ontológica, en tanto ambas se sostienen en el habla.
Pero cuando nos referimos al significante separado del sentido, de la
significación; su estatuto es de escritura.
No está destinado a ser escuchado, sino leído.
En esta segunda perspectiva, su estatuto es de letra.

14
Steiner, G.: Diez (posibles) razones para la tristeza del pensamiento. Pág. 29 y 30.
Ed. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires 2007
15
Miller, J. A.: “Sutilezas analíticas”. Los cursos psicoanalíticos de Jacques – Alain
Miller. Ed. Pág. 246. Paidós. Buenos Aires 2011.

7
Así como nos referimos al Eros del amor, este refiere a efectos de significación
pero ”El Uno de la existencia se funda en un efecto de escrito y no en un efecto de
significación”16
En esta perspectiva lo que avanza Freud en “Inhibición, síntoma y angustia” y
Lacan con el sinthome, es que no se trata ya no de revelación sino de confirmación.
Confirmación de un goce fuera de sentido, opaco al sentido.
Retomemos el Curso Inédito de Miller que venimos comentando. Es en la
página 98 del mismo, donde aborda la cuestión central que “lo real sin ley es la
conjunción del significante y del goce”, que leemos en la referencia al “Hay del Uno”.
Esta conjunción es la que sostiene como insistencia no una repetición (que se
articula con la verdad mentirosa), sino lo que Miller llama “iteración”.
Esto abre una cuestión central respecto a la posición del analista, ya que él
escucha la repetición.
El “Hay de lo Uno”, como iteración (Una insistencia no repetitiva), da cuenta de
un “no escuchable”. Y el deseo del analista tiene como partenaire el levantamiento de
la represión y el atravesamiento del fantasma. ¿Cuál es el nombre para una posición
que no refiere al ser sino a la existencia?
Para Miller, el nombre freudiano del “Hay de lo Uno”, es “restos sintomáticos”.
Recordemos aquí lo que hemos avanzado respecto a los instantes traumáticos
en su relación con la represión primaria, y el doble sentido del término “fijación”.
Hay del lo Uno, hay el cuerpo, hay iteración, no hay relación sexual.
Dice Miller en la página 140 del Curso “Obra de Lacan”:
“Cuando el goce es desplazado de la energeia a la idea, la verdad nombra al
goce y al mismo tiempo la enmascara17”
Este es el clivaje y la articulación inconsciente – Ello, que Freud trata de dar
cuenta en su esquema de “El yo y el ello”.
Siguiendo la perspectiva de Lacan, el inconsciente es un lugar del ser, mientras
que el cuerpo es la encarnación del Ello freudiano.
Es en esta perspectiva que puede situarse a los restos sintomáticos más allá
del inconsciente, la fantasía, la ligadura.
Dice Freud que sabemos que hay pulsiones en forma no ligada y que operan
oscuramente. Son acontecimientos del cuerpo fuera de sentido.
Como problemática de fin de análisis, los llamó restos sintomáticos.

16
Miller, J. A.: Curso “Obra de Lacan” Pág. 95. Inédito.
17
Miller, J. A.: Curso “Obra de Lacan” Pág. 140. Inédito

8
En “El pase y los restos sintomáticos”, Eric Laurent afirma que “en la metáfora
del pasaje del discurso del inconsciente al discurso del psicoanálisis”, metáfora que da
cuenta del pase, “no hay eternidad, hay restos”.
Estos restos son restos sintomáticos, no restos de identificación, ya que estos
últimos refieren al fantasma, por lo tanto refieren a la eternidad, aquella que incluso
implica que uno imagina que se despierta, ya que el inconsciente que llamamos
transferencial, da cuenta de que soñamos no sólo cuando dormimos. Las
“identificaciones fantasmáticas y narcisistas se cubren como en los juncos de la orilla
con las ondas donde se encantaban los poetas manieristas” (Lacan).
Lo que Laurent llama “una topología del resto a producir” sólo vale para los
restos sintomáticos, ya que estos no se ordenan según la geometría euclidiana.
Dan cuenta de la inmersión topológica que incluye el tiempo, dando cuenta del
pasaje al acto “como una inmersión en el agujero del sopladero”, “que es el
inconsciente del sujeto”.
Restos fantasmáticos son los que implican que la sombra de la muerte vuelva a
caer sobre él, y ser nuevamente tomado por las demandas del superyó, en el
testimonio de Ram Mandil.
Restos sintomáticos son las tres letras: A.V.D.
Los restos fantasmáticos y los restos de identificación refieren al “fixiernung”
(fijación) y los sintomáticos al “nieders-chrit” (transcripción). Estos últimos tienen como
referencia la primera transcripción según la Carta 52 de Freud.
La eternidad de la que habla Lacan, da cuenta de la segunda transcripción y el
inconsciente dinámico. En “Momento de concluir”, Lacan dice “el inconsciente, es muy
precisamente la hipótesis de que no se sueña solamente cuando se duerme”. Y
además “la geometría euclidiana tiene todas las características del fantasma”.
Tanto el inconsciente como el fantasma remiten al sueño de la ausencia de
tiempo, a la eternidad, incluso a soñar que uno despierta.
Miller formula como el sueño de una salida del tiempo, y en este punto va a
referir al modo en que Lacan toma la referencia de Spinoza, en cuanto para éste el
alma debería ser considerada bajo las especies de la eternidad, o sea conforme a la
geometría euclidiana.
Veamos cuatro proposiciones de Spinoza en su libro La ética, capítulo 5: las
proposiciones XXII, XXIII, XXIX y XXXIV.

Proposición XXII:
No obstante, se da necesariamente en Dios una idea que expresa la esencia
de tal o cual cuerpo humano con una especie de eternidad.

9
Proposición XXIII:
El alma humana no puede ser destruida enteramente con el cuerpo, sino que
resta de ella algo que es eterno.
“… será necesariamente algo eterno que pertenece a la esencia del alma”.

Proposición XXIX:
Todo lo que el alma conoce como teniendo una especie de eternidad, lo
conoce no porque concibe la existencia actual del cuerpo, sino porque concibe la
esencia del cuerpo con una especie de eternidad.

Proposición XXXIV:
El alma no está sometida a las afecciones que son pasiones sino mientras
subsiste su cuerpo.

Según Miller en la “Ultimísima enseñanza de Lacan”, la topología respeta lo


real de la función del tiempo, que por el contrario, está evacuada en la abstracción de
la geometría euclidiana. Por eso los restos sintomáticos dan cuenta de una topología
del resto a producir.
¿Cómo es posible producir esa inmersión topológica?
La respuesta es: es necesario que el sujeto descomplete el síntoma del Otro, y
es por la incompletad como se producirá el salto en el agujero.
Es el movimiento que va de “AVDALAH” a “A.V.D.”
Jacques-Alain Miller en Piezas sueltas, afirma:
“Al lado de lo escrito que habla, de lo escrito hecho para ser hablado, para
significar, el otro modo es lo escrito que no quiere decir nada. Este escrito es en todo
caso, el que no se lee (el que es no-para-leer”).

Osvaldo L. Delgado

10
Bibliografía:
1. ASSOUN, P. L.: “La filosofía y los filósofos”. Argentina. Ed. Paidós. 1982.
2. DELEUZE, G.: “Kant y el tiempo”. Argentina. Ed. Cactus. 2008.
3. FREUD, S.: (1948) Consideraciones de actualidad sobre la Guerra y la muerte.
Buenos Aires A. E. Amorrortu. 1988.
4. FREUD, S.: (1915) De guerra y muerte. Temas de actualidad. En Obras
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5. FREUD, S.: (1892-1893) Un caso de curación por hipnosis. En Obras
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6. FREUD, S.: (1913). “Múltiple interés del psicoanálisis”. En Obras completas,
Buenos Aires, López Ballesteros.
7. FREUD. S.: (1932-1936) Conferencia 31: La descomposición de la
personalidad psíquica. En Nuevas Conferencias de Introducción al
Psicoanálisis. En Obras completas, Buenos Aires, Amorrortu editores, 1988,
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8. FREUD. S. (1923-1925) “El yo y el ello”. En Obras completas, Buenos Aires,
Amorrortu editores, 1988, XIX.
9. FREUD. S.: (1925-1926) “Inhibición, síntoma y angustia”. En Obras completas,
Buenos Aires, Amorrortu editores, XX, 1988
10. FREUD. S.: 1916 (1915-1916) Conferencia 15: Incertezas y críticas. En
Conferencias de Introducción al Psicoanálisis. Parte II. El sueño. En Obras
completas, Buenos Aires, Amorrortu editores, 1988, XV, 112.
11. FREUD, S.: 1917 (1916-1917) Conferencia 18: La fijación al trauma y lo
inconsciente. Doctrina General de las neurosis. Conferencias de Introducción al
Psicoanálisis. Parte III En Obras completas, Buenos Aires, Amorrortu editores,
1988 XVI.
12. FREUD, S.: (1925) Algunas notas adicionales a la interpretación de los sueños.
En Obras completas, Buenos Aires, Amorrortu editores, 1988 XIX
13. FREUD, S.: (1937-1939) Moisés y la religión monoteísta. En Obras completas,
Buenos Aires, Amorrortu editores, 1988, XXIII, 59.
14. FREUD, S.: (1896). Carta 52. Fragmentos de correspondencia con Fliess. En
Obras completas, Buenos Aires, Amorrortu editores, 1988, I, 275.
15. KANT, I.: Crítica de la razón pura. Argentina, Ed. Porrua. 1998.
16. LACAN, J.: (1956-1957) Seminario 4: La relación de objeto. España, Ed.
Paidós. 1994.
17. LACAN, J.: Conferencia de Ginebra, En Intervenciones y textos 2. Argentina,
Ed, Manantial. 1988.

11
18. LACAN, J.: (1971) Seminario 18: De un discurso que no fuera del semblante.
Argentina, Buenos Aires. Ed. Paidos, 2009. 75.
19. LACAN, J.: (1971-1972) Seminario 19: “... Ou Pire”. Inédito. 89.
20. LACAN, J.: (1972-1973) Seminario 20: ”Aún”. España, Barcelona, Ed. Paidós.
1981. 13.
21. LACAN, J.: (1974-1975) Seminario 22: "R.S.I", , Inédito.
22. MANN, T.: “Schopenhauer, Nietzsche, Freud”. España, P. y J. Editores 1986.
23. MASOTTA O.: “Sobre una inconsistencia”. Escansión Nº 1 (en castellano).
Buenos Aires Ed. Paidós.1984.
24. MILLER, J. A.: “Sutilezas analíticas”. Los cursos psicoanalíticos de Jacques –
Alain Miller. Buenos Aires, Ed. Paidós. 2011. 246.
25. MILLER, J. A.: Curso “Obra de Lacan”. Inédito. 95 y 140.
26. NIETZSCHE, F.: “Así habló Zaratustra”. España, Ed. Sarpe. 1984.
27. SCHOPENHAUER: “El mundo como voluntad y representación. España –
Madrid. Ed. Circulo de Lectores. Fondo de Cultura Económica. 2003
28. PLOTINO: Enéadas. Buenos Aires, Ed. Losada. 2005. 11.
29. PLATÓN: Parménides. España. Ed. Alianza. 2005. 144 y 148.
30. STEINER, G.: Diez (posibles) razones para la tristeza del pensamiento. Buenos
Aires, Ed. Fondo de Cultura Económica. 2007. 29-30.
31. TORRIJOS CASTILLEJO, D.: “La unidad y la multiplicidad en el pensamiento
de Plotino”. Inédito. 1-4

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